Universidad de las palmas de gran canaria



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Sugerencias: Algunos de los temas que puede abordar el educador como visitador a domicilio son:

Cuando su hijo se enfurece (desarrollo emocional)

Entrenamiento para el control de esfínteres

Cuidado dental de los niños

Juegos rudos

El pecho materno y el biberón (recién nacido)

Dormir con los padres

Supervisión de la salud del niño

(Fuente: Rice, Philip. El desarrollo Humano)



Evaluación:

Los visitadores a domicilio suelen utilizar informes de los avances que ha observado en las conductas y pautas de crianza que los padres ofrecen a sus hijos. Estos cambios deberán ser contrastados con las conductas iniciales, teniendo en cuenta que se tratará de un proceso evaluativo a largo plazo y que el educador deberá respetar la evolución de la familia en la asimilación y correcta actuación de la información que el mismo les ha aportado.


2.4. Fomento de actividades lúdicas.

La función del educador social en cada familia consistirá en educar en el tiempo libre para fomentar la interacción y comunicación de sus miembros. La finalidad primordial es, a grandes rasgos, mejorar las relaciones entre padres e hijos, de manera que el educador funcione como amigo, maestro y modelo para los padres. En esta actividad es aconsejable seguir un programa de visitadores a domicilio.

El educador propondrá una serie de actividades que tendrá que contar con la aprobación, disposición e interés de los padres e hijos. Antes de programarlas el educador pasará un cuestionario a los padres e hijos con el fin de conocer el tiempo libre en común que ambos comparten. También se ha de tener en cuenta en el cuestionario, los recursos y servicios a los que pueden recurrir las familias.

Objetivos:

1.- Facilitar el conocimiento de los recursos existentes en la zona.

2.- Favorecer la interrelación de los miembros de la familia.

3.- Valorar y organizar el tiempo libre como un espacio de distensión y disfrute.

4.- Adquirir el hábito de utilizar adecuadamente los recursos y servicios sociales.

Contenido:

El esbozo del cuestionario se esquematizaría de la siguiente forma:

Si está/n trabajando (tipo de trabajo) o estudiando.

Horario de trabajo.

En caso de abandono laboral, por motivos de (...)

¿Tienen o no concepto de tiempo libre?

¿Cómo emplean el tiempo libre?

Participan en alguna asociación

Integración en la zona.

Recursos disponibles en la zona.


Una vez el educador haga un recuento de las respuestas de cada uno de los cuestionarios de los miembros de la familia, de lo cuales debe anotar si existe compatibilidad de horarios, de gustos, si pueden acceder fácilmente a los recursos y servicios existentes en la zona en la que habitan, etc., se podrá planificar conjuntamente con la familia, un calendario de actividades. Este se llevará a cabo en presencia del educador, como si fuese un miembro más de la familia, para lo cual debe estar integrado plenamente sin notar su presencia como la de un extraño. Algunas de las actividades (que dependerán de los recursos disponibles y otros criterios) que sugerimos dentro de dicho calendario son:

Ir a pasear y jugar al parque

Visitas a familiares

Actividades que se desarrollen en la zona a partir de la asociación de vecinos u otras asociaciones.

Conocer otros espacios naturales

Practicar algún deporte, ver televisión, etc.



Evaluación:

Cómo en la actividad anterior, tratándose de visitadores a domicilio, se utilizarán informes sobre cómo transcurren y finalizan las actividades planteadas en el calendario.



3. Modelos de prevención.

La prevención del maltrato infantil puede tener lugar en diferentes niveles: prevención primaria, secundaria y terciaria. En cada una de las cuales el educador/a social puede promover y desarrollar múltiples programas.

La distinción entre estos niveles de prevención no siempre resulta clara, ya que, en diversas circunstancias, una misma intervención puede reunir tales niveles (por ejemplo: una escuela de padres).
3.1. Prevención primaria.

En este nivel de actuación se trataría de reducir en toda la población el riesgo de que se produzcan situaciones de desprotección infantil. Por tanto, se centraría en la erradicación de aquellas variables que se supone que facilitan la aparición del maltrato. Uno de los objetivos más centrados en el ámbito de la protección infantil se relacionan con la modificación, si es que fuera necesaria, de las actitudes existentes en la sociedad hacia el castigo físico, la reducción de las relaciones de violencia en la vida familiar, el conocimiento existente de las necesidades reales de tipo físico y psíquico de los niños, etc.

De cualquier manera, implica una actuación sobre toda la población, tengan o no indicadores particulares de estar en mayor o menor riesgo de desarrollar el problema.

En cuanto a las medidas dirigidas a la sociedad y comunidad que el educador/a social puede desarrollar, encontramos:

Promoción y desarrollo de las redes sociales tanto para prevenir como para tratar.

Rehabilitar el valor del espíritu, en el sentido más amplio, frente al material.

Limitar la violencia diaria a todos los niveles, tanto la directa en la relación personal como la indirecta a través de los medios de comunicación o manifestaciones artísticas o deportivas.

Modificar la aceptación social del castigo corporal leve como estrategia educativa.

Reconocer los derechos del niño.

Enseñanza de una buena distribución y ocupación del tiempo libre.


3.2. Prevención secundaria.

Se centra en el reconocimiento de la existencia de una serie de grupos sociales, familias o individuos que poseen una serie de características concretas que les hace poder ser catalogados como de alto riesgo para desarrollar de manera relativamente inminente el problema de maltrato. Se trata de sujetos que se encuentran en una serie de circunstancias que les colocan ante esa vulnerabilidad o alto riesgo. El objetivo principal es la detección de esta población y la modificación de su situación.

Es preciso mencionar, que en la prevención primaria sería necesario incluir una campaña de sensibilización a toda la población, que incluyera las pautas que se han de seguir para la notificación de un caso de maltrato una vez se haya detectado.

La importancia de una correcta y rápida notificación a los Servicios de Protección Infantil, por parte del ciudadano consciente de un caso de maltrato radica en su contribución para salvaguardar la seguridad, incluso bienestar del menor.

Algunas medidas que el educador/a puede llevar a cabo en este nivel son:

Aumentar el conocimiento de los padres acerca del desarrollo del niño y de las exigencias de la maternidad/paternidad.

Aumentar y mejorar las habilidades de los padres para hacer frente a las situaciones estresantes que presentan los niños y su cuidado.

Mejorar la vinculación con el niño, los lazos de tipo emocional y la comunicación mutua.

Aumentar el conocimiento de los padres acerca del manejo de la casa y del niño.

Reducir las exigencias derivadas del cuidado de los niños.

Aumentar el acceso de todos los miembros de la familia a los servicios sociales y sanitarios.

Conseguir un nivel de salud cada vez mayor, entendiendo “salud” como aquella forma de vivir libre, gozosa, solidaria y autónoma.

Mejorar el nivel de formación.

Ofrecer una correcta visión de la opción familiar y de paternidad.

Dar una visión realista del mundo laborar y enseñanza de habilidades laborales.

Fomentar el establecimiento de relaciones interpersonales mediante la participación en grupos de animación, culturales, deportivos o musicales con el fin de evitar caer en el aislamiento.


NOTA: Las medidas de actuación preventiva en casos de abuso sexual suelen constituir programas más específicos y precisa pautas de intervención diferentes a las señaladas.
3.3. Prevención terciaria.

En este nivel no se actúa antes de que se produzca el problema que se quiere evitar ( en este caso el maltrato infantil). La prevención terciaria se considera la propia fase de intervención, y por tanto las medidas que el educador puede llevar a cabo, están destinadas a la rehabilitación de las familias maltratantes o en aquellas en las que el niño haya sido objeto de abuso en un contexto extrafamiliar (ver Modelos de Intervención).


4. Bibliografía

Arruabarrena, M.I., y de Paúl, J. (1994). Maltrato a los niños en la infancia. Pirámide, Madrid.

Cantón Duarte, J., y Cortés Arboleda, R. (1998). Malos tratos y abuso sexual infantil. Siglo Veintiuno Editores, Madrid.

Crespo López, M., y Larroy García, C. (1998). Técnicas de modificación de conducta. Dykinson, Madrid.

De Paúl Ochotorena, J., y Arruabarrena, M.I. (1995). Manual de protección infantil. Masson, Barcelona.

Lòpez, F. (1998). Prevención del abuso sexual: guía para padres y madres.

Martínez Roig,A., y de Paúl Ochotorena, J. (1993).Maltrato y abandono en la infancia. Martínez Roca, Barcelona.

Rice, P. El desarrollo humano; estudio del ciclo vital. Segunda edición.




Producido por: Melania Morales Cabrera

Gilberto Torres Santana

INDICE:
Concepto de Animación.


Animación Hospitalaria.
El niño ante el hospital.
El juego como terapia educativa.
Características del juego en el hospital.
El uso terapéutico del juego en el hospital.
Acciones a desarrollar:
Creación de una ludoteca.

Rincón del cuentacuentos.

Taller de pintura.

Manualidades.

Taller de títeres.

Formación mediante CD-ROM

Juegos de cooperación.

Juegos de cambio de rol.

Ejercicios de expresión dinámica y musical.
Conclusiones.
Anexo.
Bibliografía.

Antes de introducirnos en el tema es preciso que intentemos acercarnos al Concepto de Animación. ¿Qué se entiende por animación?

Quizás, para entendernos, es mejor definir la animación sociocultural, que para J. Trilla no es otra cosa que “el conjunto de acciones realizadas por individuos, grupos o instituciones sobre una comunidad o sector de la misma y en el marco de un territorio concreto, con la finalidad principal de favorecer la participación activa de sus integrantes en el proceso de su propio desarrollo social y cultural.”
Esto nos aproxima, de algún modo, al concepto de animación hospitalaria, que podríamos entenderla como todas aquellas acciones dirigidas a los diferentes colectivos que hallamos en el hospital (personal sanitario, médicos, pacientes, etc.), impulsando la mejora en el desarrollo personal de cada individuo y en su calidad de vida.

LA ANIMACIÓN HOSPITALARIA

En este apartado queremos ofrecer al lector una pequeña guía de actividades que pueden mejorar la calidad de vida de los niños/as hospitalizados. Para ello nos hemos centrado en el uso del juego como recurso básico en el trabajo de animación con niños hospitalizados. Pero antes de pasar a comentarlas, es necesario que tengamos una pequeña noción de como afecta la hospitalización a los niños.

EL NIÑO ANTE EL HOSPITAL:
La hospitalización es una experiencia estresante, aunque existe una amplia variedad en la naturaleza e intensidad de ese estrés en un niño determinado. A continuación vamos a mostrar los distintos factores que causan un estado de estrés en el niño hospitalizado.
Aspectos estresantes de la hospitalización en los pacientes pediátricos:
Pérdida de control.

Procedimientos dolorosos.

Separación o aislamiento de la familia y los amigos.

Incomprensibilidad de la experiencia.

Miedo a la muerte.

Pérdida de la intimidad.

Imagen corporal alterada.

Sentirse enfermo.


Para paliar los efectos estresantes de la hospitalización el personal médico-sanitario se marca una serie de objetivos a llevar a cabo con estos niños:

Objetivos a corto plazo:


Prevenir o reducir la ansiedad, el dolor y la incomodidad.

Facilitar la cooperación y la participación en las curas.

Acelerar la recuperación.

Objetivos a largo plazo:


aumentar la aptitud para afrontar la experiencia.

mejorar el autocontrol.

promover actitudes positivas hacia los cuidados sanitarios.

minimizar los efectos potencialmente destructores de la hospitalización sobre los procesos normales del desarrollo.


Estamos de acuerdo en que, generalmente, el personal médico y sanitario especializado no se hace cargo de cubrir estos objetivos, ya sea por escasa iniciativa profesional, o por falta de recursos adecuados.
Ante este hecho, pensamos que es importante que exista un personal complementario que intervenga directamente en la consecución de los objetivos antes reseñados.

Nuestro principal compromiso en este apartado es ayudar al personal encargado de trabajar con niños hospitalizados, proponiendo una serie de herramientas de trabajo que, creemos, pueden ser de una gran utilidad.


Una herramienta imprescindible en nuestro trabajo es el juego.

EL JUEGO COMO TERAPIA EDUCATIVA:
En 1963, la SCF ( Save the Children Fund) fue la primera en reconocer la necesidad del juego en el ámbito del hospital; realizando, así mismo, el primer proyecto coordinado de juego en el mismo ( Belson, 1987; Sadler, 1990.). Ya en 1984, han sido iniciados más de 60 proyectos de juego en diferentes hospitales con el apoyo de la SCF, la cual ha demostrado el valor del juego en el marco del hospital ( Sadler, 1990).
Posteriormente, en 1976, un grupo de expertos en el tema del juego en el hospital ( DHSS, 1976) reconocen en su informe la necesidad de que exista personal especializado encargado de fomentar el juego en dicho ámbito; Añadiendo posteriormente ( DHSS, 1984) la necesidad de que haya en el hospital salas de juego destinadas para tal función ( Belson, 1987).
Así mismo, como resultado de sus experiencias desarrolladas en diferentes hospitales, la SCF ha elaborado su primer informe con el fin de promover la importancia del juego en el marco hospitalario; No sólo porque el niño tiene por naturaleza necesidad de jugar sino también por las especiales funciones que el juego puede cumplir, cuando el niño está ante una situación extremadamente traumática, como es el caso de un ingreso en el hospital ( Sadler, 1990).
Así mismo, el Comité on Hospital Care (1985), también señala la importancia de fomentar el desarrollo emocional, recreativo y educacional a lo largo de la hospitalización del niño; ya que, mediante el juego y otras formas de comunicación, el niño puede hacer frente a sus experiencias en el ámbito hospitalario de forma más positiva. Según este Comité, el juego ayuda al niño en su adaptación a este nuevo ambiente, fomenta la creatividad y da la oportunidad de resolver miedos de separación y abandonos, malos tratos corporales, pérdida de control, etc.
De acuerdo con el informe realizado por la SCF (1990), las funciones del juego en el marco del hospital tienen los siguientes objetivos:
proporcionar una experiencia lo más normal posible dentro de un entorno estresante.

Prevenir las regresiones en el desarrollo.

Reducir la ansiedad y el estrés en el niño y en sus padres.

Facilitar la comunicación entre el personal hospitalario y el niño.

Ayudar en los diagnósticos, mejorando el tanto por ciento de recuperaciones y estimulando al niño a cooperar en los procedimientos que se le realice en el hospital.
Por otro lado, el juego ayuda al paciente pediátrico a estructurar su tiempo en el hospital (Dobbs y Poletti, 1981); Pero no puede ser visto sólo como una forma de pasar el tiempo, ya que es un factor vital en el desarrollo emocional, social e intelectual del niño (Belson, 1987). Como la tarea del hospital es realizar un cuidado integral al paciente pediátrico, no debe plantearse sólo el cuidado físico del mismo sino el de la totalidad de su persona, por lo que no debe olvidar los cuidados que el niño necesita en las esferas psicológica y social (Riestra y Oltra, 1984); Ya que de lo contrario el niño a su salida del hospital estará físicamente sano pero psíquicamente enfermo (Bierich, 1982).
Por ello, el hospital debe fomentar las relaciones sociales, el aprendizaje escolar y la educación sanitaria; así como potenciar el juego como una de las actividades más importantes dentro de dicho ámbito (Riestra y Oltra, 1984).
Funciones del juego en el hospital:
ayudar al niño a hacer frente a su experiencia hospitalaria de forma positiva.

ayudar a estructurar el tiempo en el hospital.

fomentar la creatividad.

prevenir regresiones en el desarrollo.

reducir la ansiedad y el estrés en el niño al permitir la libre expresión de sentimientos.

promover el desarrollo intelectual, social y de la personalidad.

Característica del juego en el hospital:
se encuentra restringido por las limitaciones físicas del niño.

es muy sensible a las condiciones ambientales, las características del entorno hospitalario entorpecen el desarrollo del juego en el niño.

se observa una inhibición del juego espontáneo, incluso puede dejar de jugar por completo.

es imprescindible estimular al niño para que juegue y venza su pasividad, apatía y aburrimiento.



El uso terapéutico del juego en el hospital:
El niño hospitalizado generalmente se siente confundido y amenazado, tanto por la enfermedad y el dolor, como por la necesidad de tener que hacer frente a la separación de su familia, su casa y sus rutinas diarias. Por medio del juego el niño puede hacer más tolerable este acontecimiento (la hospitalización) y todos los sucesos extraños e inesperados que le van a ocurrir durante el mismo; pudiendo, también expresar los sentimientos (miedo, angustia,...) que esa situación le produce (Belson, 1987). El juego puede ser una herramienta de trabajo importante a la hora de intervenir ante el paciente pediátrico (D’Antonio, 1984).
Por medio de la terapia de juego podemos disminuir de una forma significativa los miedos hospitalarios (Rae y cols, 1989) y preparar al niño ante acontecimientos especiales, como por ejemplo una intervención quirúrgica. La terapia de juego ha sido, también, usada en el caso de amputaciones, mediante la utilización de títeres y muñecas con resultados satisfactorios (Letts y cols, 1983). Así como en niños pequeños que precisaban cirugía bajo anestesia general, encontrándose que la preparación por medio del juego hacía al niño más cooperativo ante la intervención y aliviaba su ansiedad (Schwuartz y cols, 1983).
Incluso se han visto necesidades emocionales y de juego, en casos de niños enfermos terminales; pudiendo establecerse, con este tipo de pacientes, por medio de la terapia de juego una relación adecuada encaminada a proporcionarles un apoyo importante (Gray, 1989). Diversas técnicas de terapia de juego y terapia de arte han sido utilizadas por el personal de enfermería con pacientes pediátricos oncológicos (Walker, 1989).
El juego simbólico tiene un alto valor terapéutico para el niño de todas las edades; ya que le permite comunicarse a través de sus acciones, disminuye el impacto de las experiencias desagradables y le ayuda a enfrentarse a las mismas (Peterson, 1989).
Pero el juego puede ser usado, también como uno de los recursos principales para proporcionar información al niño sobre el hospital y los acontecimientos que le van a ocurrir, ayudándole a reducir su estrés ante los mismos y aumentando su cooperación (Peterson, 1989). Por medio del juego podemos administrar información al paciente pediátrico, teniendo en cuenta su nivel de desarrollo y su capacidad de comprensión, utilizando materiales tan sugerentes para el niño como pueden ser: muñecas, títeres, libros, fotografías, equipos médicos, etc; dándole, así mismo, la oportunidad de realizar ensayos o práctica ante los eventos que le van a ocurrir (Peterson, 1989).
No obstante, el juego no es sólo un importante recurso para administrar información al niño, ya que también proporciona una valiosa información al personal sanitario; observar al niño mientras juega y ver como manipula o usa los materiales utilizados en su tratamiento, nos permite averiguar como ha interiorizado la información que ha recibido (si ésta ha sido entendida, malinterpretada o rechazada) y como está viviendo su experiencia en el hospital (Chan, 1980; Comité on Hospital Care, 1985); esto nos permite recoger los conceptos erróneos que el niño se ha formado sobre la misma, observar y reducir sus fantasías (Peterson, 1989).
Una vez introducido el tema, pasamos a citar las actividades que, creemos, pueden ser de mayor utilidad en el trabajo con niños hospitalizados.

ACCIONES A DESARROLLAR.
Creación de una ludoteca.

Rincón del cuentacuentos.

Taller de pintura.

Manualidades.

Taller de títeres

Formación mediante CD-ROM.

Juegos de cooperación.

Juegos de cambio de rol.

Ejercicios de expresión dinámica y musical.

LA LUDOTECA.


Llamamos ludoteca al “espacio destinado al juego”. Un espacio necesario en todos aquellos lugares que acojan a un gran número de niños. Por supuesto, el hospital es uno de esos lugares que necesitan de la creación de una ludoteca.
Para el niño, el juego es algo vital en su desarrollo personal, le permite desarrollar su creatividad, además de servirle para conocerse a sí mismo y a los demás, pero, sobre todo, le permitirá disfrutar y divertirse.
Objetivos:
Que la ludoteca se convierta en un reclamo, es decir, que nos sirva para atraer la atención del niño, potenciando su pensamiento positivo hacia el hospital.
Eliminar la angustia, el estrés y el miedo.
Socializar a los niños.
En caso de que el hospital no disponga de una ludoteca, se hace necesaria la creación de la misma como primer paso en nuestro trabajo de animación hospitalaria.
Por este motivo, ofrecemos aquí una manera enriquecedora y productiva de formar nuestra propia ludoteca.
Características del espacio:
Como requisito previo, es obvio que tenemos que disponer de un espacio concreto. A ser posible debe de estar iluminado y bien ventilado. En definitiva, lo que queremos es que el lugar ofrezca un ambiente cálido y acogedor para el niño. Como es lógico no podemos olvidar que tiene que albergar a todos los niños con los que vamos a trabajar, sin entorpecer sus movimientos.
Puesta en marcha de la ludoteca:
Los niños deben convertirse en los verdaderos protagonistas de la ludoteca, no solo jugarán en ella, sino que, además, se encargarán del crecimiento de la misma gracias a su participación.
Una buena idea, es que sean los propios niños los que mediante una participación activa doten a la ludoteca de los primeros recursos materiales, aportando sus juguetes o sus propias ideas,
permitiendo que se sientan identificados con su espacio de juego, e incluso, potenciando valores como el compartir y la amistad.
Una vez hayamos puesto en marcha la ludoteca, ya podemos disponer de un espacio concreto para poder aplicar toda nuestra imaginería aportando actividades, talleres, etc., sin olvidar la imprescindible aportación de los verdaderos protagonistas, los niños.

Recursos materiales:


Mesas.

Sillas (si puede ser, taburetes adaptables en altura).

Estanterías.

Juguetes (de mesa, psicomotrices, etc.)

Lavamanos.

Cojines.


Televisor.

Vídeo.


Ordenadores

Equipo de música.

ACTIVIDADES:
Rincón del cuento.
Esta actividad nos ayudará a conseguir que los niños eliminen sus tensiones valiéndonos de un recurso educativo.

Objetivos:


Fomentar el hábito a la lectura.
Que sea un método liberador para el niño. Que exprese sus sentimientos sin avergonzarse.
Detección de conflictos internos que puedan darse en el niño: miedos, angustias, temores, etc.
Como recurso informativo. Existen libros que les pueden ayudar, de una manera fácil, a entender su enfermedad.
Puesta en marcha:
Aprovechar un pequeño espacio en la ludoteca. Este debe de ser cómodo, ausente de obstáculos, en el que los niños puedan reposar como ellos quieran. Para esto nos hace falta una alfombra y unos cuantos cojines.
Formar una pequeña biblioteca de cuentos. Podrán estar en una estantería o en otro lugar al que los niños puedan acceder de manera rápida, fácil y cómoda. Aprovecharemos la biblioteca para enseñar a los niños a ordenar sus libros.

Una actividad que podemos realizar en el “rincón del cuento”, puede ser contar una historia. Esta será comenzada por el educador que a continuación concederá el turno a un niño que quiera seguir contando la historia. El cuento puede ser elegido de uno de los libros, o puede ser inventado. Proponemos la segunda opción como método más provechoso, ya que así, podremos observar determinadas preocupaciones o conflictos que pueda tener el niño.


Recursos materiales:
Cuentos.

Alfombra.

Cojines.

Estanterías

Cestas.

TALLERES.


Taller de pintura.
La pintura es una actividad importantísima, que permitirá al niño expresarse libremente, divertirse, entretenerse, olvidando sus preocupaciones y miedos de una manera útil y creativa. Además le servirá al propio educador como un método mas para observar las problemáticas que pueden presentar los niños.

Objetivos:


Fomentar la creatividad.
Detectar problemas de índole afectivo y emocional.
Medio alternativo de comunicación.
Puesta en marcha:
Podemos proponer un tema concreto, aprovechando, por ejemplo, días señalados, como el día de la paz, del padre, de la madre, etc.

Temas importantes en la labor del educador pueden ser: el hospital, el educador, la familia, los médicos, los compañeros, etc.


Otra actividad es dejar que los niños dibujen o pinten lo que ellos quieran.

Podemos utilizar el taller de pintura para concienciar a los niños en el buen uso de los materiales reciclables. Ofreciendo una alternativa creativa en la expresión plástica.


Recursos materiales:
Folios

Cartulinas

Rotuladores

Lápices


Pintura de dedos

Temperas al agua

Pegamento

Material reciclable: hojas, periódicos, bonos de guagua, tierra, etc.

Tijeras

Pinceles


Tarros o botes vacíos.

Taller de manualidades.


Esta actividad nos servirá para transformar toda la carga negativa que pueda contener el niño en una energía positiva y creadora. Será un medio con el cual el niño podrá descargar su violencia, miedo, ira, etc.
Objetivos:
Potenciar la creatividad.
Fabricación de juegos propios.
Aprender a compartir.
Eliminar tensiones.

Puesta en marcha:


La mejor manera de llevar a cabo este taller es poner a disposición de los niños un sinfín de opciones, entre las cuales ellos puedan elegir la que más les apetezca. Es importante que el niño no se sienta obligado a realizar ninguna tarea, por eso debemos ofrecerles un buen numero de alternativas, teniendo en cuenta sus edades y preferencias. Así podremos realizar diversas manualidades al mismo tiempo.
Hemos elegido algunas manualidades que podrían realizarse:
Pueblo.

Rana y mariquita.

Tres en raya.

Orquesta.

Portalápices.

Móviles.


Taller de títeres.
Es conocido por todos que a los niños siempre les ha interesado las creaciones en las que se cuenten historias por objetos inanimados que de alguna manera cobran vida. Como por ejemplo, los dibujos animados, o las marionetas, títeres o guiñoles.

Pero más interesante será para ellos si se encargan de la construcción de los títeres y de dotarlos de vida.

Objetivos:
Potenciar creatividad
Que el taller sea un medio para que a través de historias los niños puedan expresar todo tipo de emociones o ideas.
Fomentar el respeto mutuo.

Puesta en marcha:


Lo primero que debemos hacer es enseñar a los niños a construir los títeres. Los niños se encargaran de dotar de personalidad propia a los títeres utilizando su imaginación en la elaboración de los mismos.
Posteriormente se les enseñará a manejarlos. Una vez cubiertos estos pasos mínimos se intentará poner en marcha una pequeña escenificación, con un guión sencillo, que permita a los niños convertirse en creadores y participantes.
Elaboración de los títeres:
El recurso básico para poder elaborar estos títeres es tener un calcetín. El calcetín será el cuerpo del títere. A partir de aquí se trata, simplemente, de echarle imaginación. Por ejemplo, podemos utilizar una papa que haga de cabeza una vez introducida en el calcetín. A la papa podemos pegarle todo lo que se nos ocurra para formar el rostro. Esto es solo un ejemplo, hay cientos de posibilidades más de hacerlos.

Para la creación del teatrillo nos basta con el marco de una ventana o el de una puerta y una sabana o una manta para tapar los cuerpos de los titiriteros.

Recursos materiales:
Calcetines.

Hilo.


Papel

Pintura.


Lápices

Papas.


Palillos.

Lentejuelas

Rotuladores

Retales de telas.

Manta o sabana.

ACTIVIDADES FORMATIVAS


CD-ROM
El ordenador es una herramienta indispensable en la actualidad, por lo que no podemos menospreciar su uso como recurso formativo y lúdico en nuestro campo de trabajo.
Durante su estancia en el hospital los niños pierden el contacto con la escuela. El ordenador nos puede ayudar para que los niños continúen su formación académica a través de diversos programas.
Existen programas en CD-ROM que contienen todo el temario escolar dividido en edades y cursos.
Proponemos la “Colección trampolín”. Esta colección contiene un apartado en el que se nos muestra el cuerpo humano y su funcionamiento, podemos utilizarlo para explicar al niño como es su enfermedad y donde esta localizada. Al mismo tiempo, podemos preparar al niño ante una intervención medica.
Como ya hemos señalado anteriormente, los niños en el proceso de hospitalización sufren un problema escolar, debido a que pasan mucho tiempo alejados de sus compañeros de clase y del ambiente de la escuela. Esto trae como consecuencia el que los niños se sientan rechazados por sus propios compañeros de clase cuando vuelven a las actividades escolares. Para evitar este tipo de situaciones, se esta llevando un programa, en algunos países europeos, a través de Internet que consiste en utilizar la vídeo-conferencia para que el niño hospitalizado pueda mantener un contacto prácticamente directo con sus compañeros y profesores. Además de hablar con ellos podrá explicarles como se siente y cuales son las consecuencias de su enfermedad, de este modo se previenen riesgos de tipo social cuando el niño regrese a la escuela.

Juegos de cooperación:


Son juegos en los que la colaboración entre los niños es un elemento esencial. Ponen en cuestión los mecanismos de los juegos competitivos, creando un clima distendido y favorable a la cooperación en el grupo.
Aunque en muchas ocasiones existe el objetivo de una finalidad común en el juego, esto no quiere decir que éste se limite a buscar esa finalidad, sino a construir un espacio de cooperación creativa, en el que el juego es una experiencia lúdica.
Estas actividades nos servirán para valorar la cooperación que se haya podido dar en el juego, sus causas y sus resultados.
Hay infinidad de juegos de cooperación. He aquí un ejemplo:
Aros musicales cooperativos:
Definición: se trata de llegar a reunir el mayor numero posible de participación en un solo aro.
Objetivos: introducir la idea de cooperación en niños muy pequeños, mediante la coordinación de movimientos.
Participantes: niños de 3 a 7 años. El grupo no ha de ser superior a 20 niños.

Se ha de realizar en parejas y no más del doble de aros que se tengan.


Material: aros de psicomotricidad y un aparato de música.
Consignas de partida: no salirse del aro e intentar ser el mayor numero posible de participantes dentro de él.
Desarrollo: el grupo se divide en parejas y cada una se coloca dentro de un aro de psicomotricidad. Cada participante sujeta una parte del aro y mientras suena la música saltan por la habitación manteniéndose dentro del aro, cada vez que la música se detiene los participantes de dos aros diferentes forman equipo, colocándose juntos en el interior de los dos aros (uno encima de otro funcionan como uno solo). Este proceso continúa hasta que tantos participantes como sea posible estén dentro de un único aro.

Juegos de resolución de conflictos:


Constituyen un útil importante para aprender a describir conflictos, reconocer sus causas y sus diferentes niveles e interacciones (personal-social, grupal-instituciones), como buscar posibles soluciones. Al igual que con los juegos de cooperación, existen cientos de juegos de este tipo, uno interesante en nuestro trabajo puede ser este:

Mi historia.


Definición: se trata de analizar y comentar una viñeta.
Objetivos: favorecer la capacidad de análisis y observación en el conflicto. Estimular la búsqueda de soluciones creativas a los conflictos.
Participantes: a partir de 10 años, grupo existente.
Material: viñetas.
Desarrollo: cada cual que mire las viñetas. ¿Que te sugieren? Ponlo por escrito. Una vez hecho, esto reunirse en pequeños grupos a comentar los escrito y tratar de sacar alguna conclusión en común.

Este juego puede girar en torno al tema de la relación de los niños con el ambiente hospitalario: relación con los médicos, tratamientos, los familiares en el hospital, etc. Esto nos permitirá extraer conclusiones sobre cuales son las causas de los conflictos y si existe algún modo de resolverlos.


NOTA: utilizaremos todos los trabajos realizados en los diferentes talleres para decorar, no sólo la ludoteca, sino todos los espacios en los que pueda ser posible, creando así un ambiente más alegre y distendido en el que el niño se sienta cómodo e identificado.

TALLER DE DANZA Y MUSICOTERAPIA.


Esta actividad tiene como objetivo que loa niños/as aprendan a conocer su cuerpo, sintiéndolo de una manera natural y sana.
Como finalidad se busca trabajar el cuerpo de una manera viva para darle la seguridad de que él, en su relación consigo mismo, con el mundo que le rodea y las demás personas es capaz de desarrollarse, expresarse y vivir de una manera sana y equilibrada .
Actividades:
Conocer las partes del cuerpo.
Ejercicios:
indicar con las manos cada una de las partes del cuerpo: frente, cara, hombro, brazo...

mover la cabeza, las manos, los brazos, las piernas...

señalar los ojos, la nariz, las orejas...

potenciar las posibilidades de la boca: abrir y cerrar...

hacer ejercicios con la lengua: moviéndola lentamente, rápidamente. Ejercicios de rotación de la lengua.
Música apropiada: sinfonía nº 101. El reloj. J.haydn. segundo movimiento: mover las manos en diferentes direcciones siguiendo el balanceo de la música.

Sinfonía nº40 de Mozart. Primer movimiento: escuchar los primeros momentos y señalar, al ritmo de la música cada uno de los dedos, la mano, el brazo. Primero un lado y después el otro.

Control postural.
Si trabajamos la postura, es para:
abrir el campo de expansión y apertura corporal.

Potenciar la expresividad corporal.

Relajarse.

Quitar inhibiciones, miedo, sentido del ridículo.

Prepara al niño para relacionarse con los demás.
Ejercicios:
Posturas: de pie, sentado, de rodillas, tumbado en el suelo...

Manera de hacer los ejercicios:


Libremente: con un pandero o pandereta se da un golpe. A cada golpe el niño (sentado, de pie, tumbado...) adopta una postura diferente pero libre, a gusto del niño. Es bueno ver la riqueza de gestos y posturas que se van formando.

Orientado: el educador ordena o manda la postura que quiera (soldado, viejecito, arbolo, animales...) y el niño adopta esa postura.

Por contrastes: vivenciar en el niño los contrastes: postura ancha-postura estrecha, alegre-triste, tranquilo-agresivo, gestos fuertes-gestos suaves.

EL RITMO COMO PARTE INTEGRANTE DE LA PSICOMOTRICIDAD.


Podríamos definir el ritmo como una coordinación equilibrada de movimientos.
Se trata de buscar un equilibrio motor y una coordinación de movimientos para conseguir una actitud, una disponibilidad del cuerpo para todo tipo de actividad.

Normalmente el niño lleva el ritmo dentro de sí, sólo hay que orientarlo.


Trabajando bien el ritmo veremos cómo se ejercita:
La memoria: el niño tiene que recordar los ejercicios que se le mandan y tiene que repetirlos.
La atención: al niño le gustan las actividades rítmicas y esta muy atento para realizarlas.
El silencio: al prestar atención está en silencio, a la escucha, está parta...
La alegría: cuando se trabaja el ritmo se crea un ambiente de tranquilidad, de alegría, porque el niño se siente a gusto, hace una cosa que suena bien. Eso es muy importante.
La educación rítmica puede realizarse a través de:
EL CUERPO COMO INSTRUMENTO RÍTMICO.
Sin desplazarse
Todas las partes del cuerpo son capaces de crear ritmo: vamos a trabajar con los pies, con las rodillas, las manos...

Ejercicios:


Buscar todas las posibilidades sonoras de la mano, de los pies, de los dedos, de las rodillas.

Ejercicios rítmicos con la mano: mano hueca, plana...

Con el pie: tacón, punta.
imitaciones de sonidos onomatopéyicos:

lluvia: con dedos, manos.

Tormenta: con los pies.

Viento: con la boca.

Tren: con los pies.

Caballos: con los pies, con la boca.

Eco: con los dedos.
dictados rítmicos sencillos: repetir los ritmos que dicte el educador ya sea con las palmas de las manos, con los pies, con las rodillas:
ejemplos: tres palmadas, tres golpes en las rodillas, en los pies.

Tres palmadas y tres golpes de pie.

Dos palmadas, dos golpes de rodilla y dos golpes de pie.
dictados silenciosos: el educador levanta un dedo y los alumnos palmearán al ritmo de blancas; al levantar dos dedos, a ritmo de negras; tres dedos, a ritmo de corchea.

Acompañar canciones con las palmas, con los dedos, con los pies.

Discografía: para bailar. Nuevo Mester de Juglaría. Pasito a pasito. Padres y maestros. La Coruña.

Desplazándose.


Ejercicios:
Partiendo de los juegos de los niños, imitar juegos.

Desplazarse imitando animales, personas.

Andar, correr, saltar, según el ritmo que les indique el educador.

Desplazarse acompañando cada paso con una palmada.

Saltar dando palmadas a la vez.

Desplazarse durante un rato dando tres pasos y tres saltos.

Desplazarse dando tres pasos y, parados, contar hasta tres. Andar y pararse.

Repetir los ejercicios que ya hemos trabajado en educación del movimiento.


Corros concéntricos: dividir la clase en tres corros concéntricos. A cada uno se le da un ritmo ( blancas, negras, corcheas). Con un pandero, el profesor da cada uno de los ritmos. Cada grupo se moverá al oír el ritmo que se le ha asignado.

Como ampliación de este ejercicio, cada grupo puede inventar, crear libremente una expresión corporal según el ritmo dado.


Desplazarse siguiendo el ritmo de un disco: sugerencias discográficas:

Música que los niños vivan a través de los medios de comunicación (hay que seleccionarla; no toda es válida).


Para bailar. Nuevo Mester de Juglaría.

Pasito a pasito. Padres y Maestros. La Coruña.

Pitufos. Padre Abraham.

Polkas.


Marcha Radesky. Strauss.

Carmen: los Toreros. Preludio. Bizet.

Sinfonía 40. Primer movimiento. Mozart.

Marcha de las trompetas. Aida. Verdi.

Danza de las horas. La Gioconda. Ponchielli.

MEJORAR EL COMPORTAMIENTO DEL NIÑO.


Las actividades que se exponen a continuación se realizan con materiales muy sencillos y al alcance de todos.
Globos, aros, pelotas, cuerdas... son recursos muy asequibles pero no por eso exentos de un gran valor educativo. Ellos acompañan siempre los juegos de los pequeños y de los mayores. Bueno es, pues, que los aprovechemos paran nuestras aulas y nuestros alumnos. Niños tímidos, con problemas de lenguaje corporal... pueden encontrar en un globo, en una pelota... una ayuda para su expresión, para su espontaneidad.
La creatividad del niño puede fomentarse a través de estos materiales.

Con ellos podemos trabajar muchas materias pedagógicas como la grafopsicomotricidad, el ritmo, la expresión, la belleza, el trabajo en equipo, etc.

Utilizando estos medios podemos normalizar, potenciar o mejorar el comportamiento del niño.
Ejercicio con globos.
hinchar un globo (respiración).

Tirar y coger el globo. Soltarlo y agarrarlo.

Andar, corre, saltar con el globo. Primero sin soltarlo, después soltándolo y recogiéndolo.

Dar al globo con: la cabeza, el hombro, codo, mano, rodilla, pie...

Andar con el globo dándole golpecitos con la mano derecha; después con la izquierda.

Pasarse el globo de la mano derecha a la izquierda y viceversa, mientras anda el niño.

Digitación con el globo: dar pequeños golpecitos vericalmente con cada uno de los dedos de la mano.

Postura:

Primero, libremente: con un pandero o pandereta se da un golpe. A cada golpe el niño adopta una postura libre, a su gusto.

Segundo, orientado: el educador orienta, ordena la postura que quiere que adopte el niño (enfadado con el globo, alegre con el globo, despreciando al globo...).

Tercero, por contrastes: vivenciar en el niño los contrastes a través del globo (postura ancha-estrecha con el globo, alegre-triste, tranquilo-agresivo).
andar, correr, saltar, con el globo y con música:

canciones populares.

Marcha Radesky. Strauss.

Los toreros. Carmen. Bizet.

Galop. Ponchielli.

formar parejas con el globo: los niños van andando libremente por el espacio con el globo y al dar un golpe con la pandereta el educador, los niños, sin prisa, forman pareja sin fijarse en el color del globo.

Ruidos y silencios: formando parejas, se van pasando el globo.

Primero, sin ruido, en silencio, muy suavemente...

Segundo, con ruidos, frotando el globo al mismo tiempo que se lo pasan.
globos y colores: van andando los niños libremente por el espacio y al dar una señal se van agrupando según los colores de los globos.

En filas y al mismo tiempo:


Los niños balancean, ondulan los globos.

Hacen rotaciones con los globos.

Suben y bajan al mismo tiempo los globos.
Se pueden acompañar estos ejercicios con música:

Danza de las horas. La Gioconda. Ponchielli.

Serenata nocturna, 1º movimiento. Mozart.

CONCLUCIONES

Una vez expuestas todas las actividades y talleres no podemos obviar la importancia de las figuras parentales en todas las acciones que se desarrollen con los niños.

Los padres son figuras claves en el desarrollo de sus hijos, su presencia representa siempre un apoyo y un sustento para el niño, por lo que su figura se hace aún más necesaria en un proceso tan traumático como es el de la hospitalización.

Por esto, pensamos que los padres, además de ser parte activa en el trabajo dirigido a los niños, deben tener, también, una atención por parte de los educadores. Es importante que aprendan a asumir la situación de sus hijos y que sepan como pueden ayudarlos a mejorar su calidad de vida en el hospital. Pero para conseguir esto es necesario realizar un trabajo especializado con todos los padres, ofreciendo, al igual que con los niños, actividades y talleres que les sirvan como apoyo y que al mismo tiempo les enseñen como ocupar su tiempo y el tiempo de sus hijos en el hospital de una manera provechosa y positiva.

Para lograr todo esto se pueden realizar talleres de autoestima, de motivación, de habilidades sociales, etc., sin olvidar la continua información con respecto al desarrollo de las enfermedades de sus hijos. No nos podemos centrar más en esto, ya que nuestro objetivo principal es el trabajo directo con el niño. Por eso, proponemos, desde aquí, la elaboración de un manual para el trabajo específico con los padres afectados por la hospitalización de sus hijos.


Es importante que, tanto los médicos, como el personal sanitario, participe de todas las acciones que se lleven a cabo, ya que esto supone, además de la implicación de los mismos, una mejora en las relaciones de éstos con los niños.
Si algo tiene de novedoso este pequeño manual para el animador en el hospital, es que muchas de las acciones que aquí proponemos no se están llevando a cabo en la actualidad en el Hospital Materno Infantil de Las Palmas de Gran Canaria. Esto significa que éste modesto trabajo puede ser la primera piedra para que se realice, en un futuro, un verdadero trabajo con

los niños hospitalizados, un trabajo constante, serio, eficaz, que posibilite la mejora en la calidad de vida de muchos niños canarios.


Para concluir, queremos señalar que en todos los talleres y actividades que se presentan en este apartado son libres de modificación adaptándolos a todas las situaciones con las que se puedan encontrar los educadores, animadores, monitores, etc., que vayan a utilizar este manual como recurso en su trabajo con niños hospitalizados.

Por último, hemos querido dar unos pocos ejemplos de todas las acciones que se pueden realizar, pero existe una gran variedad de actividades que nos pueden ayudar a obtener los resultados deseados.

ANEXO

Portalápices:


Para hacer las almenas, recortamos cuadradillos en la parte superior del cilindro.

Luego, forramos el canuto de cartón con papel charol.

Damos unos cortes en los bordes del papel charol para poderlo doblar.

Se unta de pegamento el interior del canuto y doblamos hacia adentro lo que sobra.

Igualmente doblamos las pestañas de abajo ligeramente quedarán pegadas a la base.

Damos pegamento en la base, un círculo verde, y pegamos sobre ella la torre.


Pueblo:
Con una caja de cerillas como medida cortamos el fieltro.

Pegamos el fieltro a la caja para hacer una casa.

Haremos el tejado cortando un borde de la caja.

Recortamos el fieltro rojo para hacer el tejado.

Pegamos las ventanas y la puerta y por último el tejado.

Del mismo modo hacemos otras casas diferentes y tendremos un pueblo.


Móvil:
Cortamos en cartulinas de diferentes colores 24 tiras que midan 7 por 2 cm. Y 6 tiras de 7 por 3 cm.

Hacemos un rollito con cada una de las tiras y pegamos los bordes.

Fijamos el rollito con una pinza hasta que se seque, hacemos lo mismo con el resto.

Pasamos una hebra de hilo larga por la bola y enhebramos una aguja con los dos extremos.

Ponemos una bola en medio del hilo y, luego, atravesamos el rulo sin aplastarlo.

Cuando tengamos varias tiras de rollitos y cuentas, las atamos a un palito.


Rana y mariquita:
Recortamos la base de la mariquita y la de la rana.

Pintamos una cáscara de nuez de rojo para la mariquita.

Luego la decoramos con sus puntitos negros y los ojos.
Para hacer la rana pintamos la cáscara de verde.

Al final pegamos las bases a la mariquita y a la rana.


Orquesta:
Se necesitan tres pinzas de la ropa de madera y ocho cerillas sin cabeza.

Cortamos rodajas de dos tapones de corcho.

Instrumentos: hacemos los tambores con los corchos y luego los pintamos.

Para hacer la guitarra recortamos dos círculos de cartulina.

Pegamos los círculos a una cerilla y pintamos los detalles de la guitarra.

El cuerpo lo forman las dos piezas de la pinza. Los brazos serán las cerillas dobladas.


Tres en raya:
En una cartulina cuadrada de 21 por 21 cm. Dibujamos las líneas.

Usamos de medida un tapón y dibujamos nueve círculos en una cartulina.

A continuación, recortamos tiras muy finas de cartulina en un color que contraste.

Pegamos en el tablero primeramente las tiras y después los círculos.

Hacemos las fichas con seis tapones iguales. Pintamos tres con los mismos adornos.

Y con adornos distintos las tres fichas del otro equipo. En este caso pintamos mariquitas o flores.

BIBLIOGRAFÍA:
Aprendiendo a resolver conflictos

Ed. Lerna. Stephanie Judson.


Nuevos juegos y deportes cooperativos

Ed. Paidotribo. Terry Orlick.


Andante con alegría: ejercicios de expresión dinámica y musical

Ed. Icce. Jose Barcons Serrat.


Manualidades. 60 ideas originales y sencillas para crear con tus propias manos.

Ed. Susaeta. Ilustraciones de Juan Xarrié. Manualidades de Manuela Martín.



El niño ante el hospital. Programas para reducir la ansiedad en el hospital.

C.A. Valdés Sánchez, J.A. Flores Lozano-Oviedo: Universidad de Oviedo, servicio de Publicaciones, 1995.




TRABAJO REALIZADO POR:
PÉREZ DE LA CRUZ, MARÍA DEL ROSARIO

RAMÍREZ ALEMÁN, JUAN JOSÉ


RODRÍGUEZ ARTILES, CARMEN DELIA


EDUCACIÓN PARA LA SALUD



2º EDUCACIÓN SOCIAL


1 Este modelo explicaría algunos de los antecedentes de los malos tratos efectuados a los menores en éste segundo caso.



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