Universidad de las palmas de gran canaria



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Recibir la comunicación inmediatamente, sin esperar a otro momento posterior. Siempre es buen momento para escuchar a los niños, máxime cuando se trata de abusos sexuales a menores. Tipo de respuestas:

Ten confianza en mí”; “Puedes contarme lo que sea”; “Quiero escuchar lo que me quieres decir”; “Yo puedo ayudarte a solucionarlo”.



Creer al niño/a, no poniendo en cuestión la veracidad de los hechos. Los niños, cuando cuentan un abuso, no mienten prácticamente nunca. Tipo de respuesta:

Siento te haya sucedido”; ”Gracias por decirme la verdad sobre lo que ha pasado”.



Decirle que no es culpable, en la mayoría de los casos de abuso, el niño muestra sentimientos de culpabilidad, por lo que es muy importante dejarle claro que el no tiene ninguna culpa, que el responsable es el adulto o persona de más edad. Tipo de respuesta:

Tu no has hecho nada malo”; “No es tu culpa”; “Tú no has podido evitarlo”; “El o ella sabía que estaba haciendo algo inadecuado”.



Sentir orgullo por haberlo comunicado. Comunicar estas cosas puede ser costoso, quienes lo hacen deben ser considerados valientes y ser felicitados. Tipo de respuesta:

Estoy muy orgulloso/a de ti, por habérmelo contado”; “Has hecho lo correcto diciéndome esto”; “Has sido muy valiente al contarme esto y te doy las gracias por ello”.



Asegurarle que no le ocurrirá nada. Hay que asegurar al niño que no le pasará nada, el abuso no se repetirá y no habrá represalias. Tipo de respuesta:

Ahora que me lo has contado, ya no volverá a suceder”; “Puedes estar tranquilo/a porque no va a volver a ocurrir”; “No deber tener miedo porque él/ella no puede hacerte nada”.



Poner el acento en que saldrá adelante. Los efectos de los abusos dependen fundamentalmente de la reacción a ellos (de la persona afectada y del entorno). Si se reacciona bien los efectos serán superados. Tipo de respuesta:

Sé que ahora te sientes mal, pero te vamos a ayudar para que vuelvas a sentirte bien”; “Tus heridas desaparecerán”; “Tus sentimientos desaparecerán pronto”; “Vamos a contar lo sucedido a alguien que nos pueda ayudar”.



Expresarle afecto. Los niños necesitan sentir continuamente el afecto de otras personas para sentirse seguros y queridos. En situaciones traumáticas como es el caso de abuso sexual, el niño necesita de forma especial percibir el cariño y el apoyo de las personas que le rodean. Tipo de respuesta:

Te quiero como antes y te seguiré queriendo”; “Lo que ha ocurrido no cambia mis sentimientos hacia ti”; “Te quiero y estaré junto a ti siempre que me necesites”.



Hablar de lo ocurrido y del agresor. Es importante reconocer los sentimientos del niño y animarle a hablar del abuso. Hay que hablar del agresor como alguien que necesita ayuda. Tipo de respuesta:

Puedes hablarme de cómo te sientes”; “ ¿Quieres contarme cómo ocurrió?”; “ El/ella ha hecho algo malo, pero él/ella también necesita ayuda para que no lo vuelva a hacer”.



Mantener la calma. Continuar con las rutinas de la vida diaria y buscar ayuda para uno mismo si se necesita.

Asegurarse de que no haya sufrido heridas. Buscar un médico para que examine al niño. Si el abuso acaba de ocurrir o no han pasado 72 horas desde el suceso, es conveniente que el menor pase un examen médico, a ser posible por parte de un forense.

Proteger a la víctima. Impedir que el agresor pueda volver a acceder al niño y comunicarlo a la autoridad competente en materia de protección de menores. Solicitar ayuda a la red de apoyo social, esto es importante cuando el agresor es un familiar y especialmente importante cuando el agresor es el padre o la madre.
Lo que nunca debemos hacer

Debemos tener cuidado especial en no manifestar ninguna de las siguientes conductas:

Negar que el abuso ha ocurrido.

Culpar al niño/a del abuso.

Reacción de alarma.

Tratar al niño/a de forma diferente.

Sobreprotegerle.
Evaluación:

Se podría elaborar una evaluación desde el punto de vista de la intervención, ya que la prevención es a nivel general de la población y sería prácticamente imposible de evaluar. Por eso recomendamos unas entrevistas con los niños que hayan sido detectados como víctimas de abuso, y con la ayuda de un profesional cualificado (psicólogo), realizar un análisis de la situación psíquica del niño para comprobar que los padres han sido útiles y efectivos en su labor de oyentes activos cuando el niño/a les ha comunicado su situación.


2.1.4. Habilidades de resolución de problemas.

Esta técnica de entrenamiento en habilidades para la resolución de problemas está dirigida a facilitar la búsqueda de soluciones a situaciones a las que este tipo de padres no saben enfrentarse. Con esto se intenta que los padres sean capaces de ver los problemas de una perspectiva distinta, lo que les permite abordarlos de una manera eficiente.



Objetivo:

1.- Ayudar o enseñar a solucionar problemas y a tomar decisiones.

2.- Proporcionar un modo de proceder general que el sujeto pueda aplicar cuando se enfrenta con cualquier tipo de problema que pueda resolver.

3.- A partir de los dos objetivos anteriores, evitar o minimizar que se produzca cualquier situación de maltrato.



Contenido:

Para abordar esta actividad, creemos necesario plantear un caso ficticio, en el que los padres (madre o padre por separado) puedan resolver el problema con el que pueden o no sentirse identificados.


Carmen es la madre de Joaquín, un niño de nueve años. Carmen tiene problemas con su hijo porque este casi nunca colabora en las tareas del hogar para lo cual siempre recurre al castigo físico. Esto ha generado en Carmen, sumado a una situación de estrés, un sentimiento de culpabilidad, y al mismo tiempo un cierto rencor a su hijo, mientras este se encuentra aterrorizado y se refugia en la figura paterna en su defensa. Es lógico imaginarse los problemas conyugales que se han producido a raíz de una situación tan simple como es la colaboración en las tareas domésticas. Lo cierto, es que Carmen se siente fatal, y reconoce que lo primero que ha de hacer es resolver el problema con su hijo. Por ello ha decidido utilizar la técnica de resolución de problemas.
Partimos de la base de que el educador/a ya mantiene una relación con la persona implicada a la cual se le presentará de forma escrita o de forma oral, dependiendo del nivel cultural, los casos prácticos para los que debe buscar solución.
PROCEDIMIENTO PARA LA SOLUCIÓN DEL PROBLEMA

Especificar el problema: determinar que situaciones nos producen gran desazón por no saber cómo solventarlas eficazmente.

Perfilar el problema: desmenuzar la situación y la respuesta que se da a esa situación en componentes descriptivos de ambos;

Situación:

Qué es lo que pasa que le molesta; quién está implicado; qué sucede; dónde; cuándo; cómo; por qué sucede.



Respuesta:

Qué hago; dónde lo hago; cuándo; cómo; por qué actúo así; cómo me siento; qué quiero.



Reclasificar el problema, combinando los componentes anteriores, lo que permite formas distintas de pensar en dicho problema.

El problema real no es..............................Perfil del problema

El problema real es..................................Perfil de la respuesta

Buscar objetivos alternativos, objetivos que, si se alcanzan, significará que el problema está resuelto. Los objetivos se elaborarán a partir de la nueva perspectiva del problema.

Buscar y solucionar estrategias de solución: este paso consiste en buscar alternativas para alcanzar los anteriores objetivos. Es importante generar un número elevado de alternativas para luego poder escoger, combinar, mejorar, etc. Finalmente se seleccionan las estrategias.

Describir y valorar las consecuencias de las estrategias de solución, que serán las consecuencias positivas y negativas de las estrategias seleccionadas. Para ello, la persona implicada otorga una puntuación global para cada una de las consecuencias señaladas en función de los siguientes criterios:

Nivel personal o social



Momento efectos: Largo plazo

Corto plazo


Escoger alternativa y describir los pasos para llevarla a cabo. El paso siguiente consiste en pensar los pasos para ejecutar la estrategia:

Estrategia seleccionada: ..............................................................................

Pasos para llevarla a cabo:...........................................................................
Evaluación:

Evaluar los resultados: como se ha indicado anteriormente, una vez concretado los objetivos, solo dependerá de su alcance para que se resuelva el problema. Por tanto, el educador/a evaluará el ejercicio dentro del desarrollo del mismo. Para este último paso se decide un tiempo antes de valorar si las relaciones entre madre e hijo (siguiendo el ejemplo del caso propuesto) han mejorado. Por esta razón se han de responder a las siguientes cuestiones:

En qué medida la solución ha permitido alcanzar el objetivo que pretendía cubrir:

Nada 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Totalmente

Grado de satisfacción con la solución:

Nada 0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 Totalmente
En caso de que la evaluación de los resultados no resulte satisfactoria, habrá que volver a fases anteriores y revisar el proceso de solución del problema.
2.2. Taller de la autoestima.

Lo primero que tenemos que reconocer es que todos los casos de malos tratos son diferentes, y por tanto, los niños víctimas de estos, también responden de manera diferente aunque con rasgos análogos. Por esta razón, las actividades relacionadas con la autoestima se trabajarán individualmente, exceptuando algunas que consideraremos genéricas que se podrán realizar en grupo, (niños con diversas problemáticas). En el taller se puede trabajar a partir de tres niveles:

Sesiones exclusivas para padres maltratantes (individuales o grupales)

Sesiones exclusivas para niños (individuales o grupales)

Sesiones que incluyen a padres y a hijos.

En cualquier caso, el educador/a que lleve a cabo estas actividades, tendrá que limitar su campo de actuación con el terapeuta, aunque el contenido del taller es de fácil y sencilla realización para todo aquel profesional que posea nociones sobre la problemática de los malos tratos.


2.2.1. ACTIVIDAD DESTINADA AL NIÑO

Estima en valores corporales”

Muchos niños objeto de maltrato o abandono experimentan una preocupación porque sus cuerpos hayan sido dañados, estén sucios o se conviertan en defectuosos, lo que se denomina “Síndrome de la mercancía defectuosa”. Estos niños pueden presentar conductas de dejadez en el cuidado corporal.

Objetivos: 1. Enfatizar los aspectos positivos del niño.

2. Reforzar una visión de valía personal que le permita interiorizar aspectos relacionados con el cuidado psico-físico.



Contenido:

Los sentidos son una riqueza corporal digna de aprecio. No obstante, podemos ayudar a los niños a tomar conciencia de su valor en los siguientes ejercicios.

El niño en una posición cómoda y relajada escucha al educador/a y sigue sus instrucciones (se recomienda una sala espaciosa para llevar a cabo la actividad):

1º paso.Tu oído es una maravilla. Cierra los ojos. Silencio total. Escucha todos los sonidos que puedas. Retenlos en la memoria. Abre los ojos y di qué sonidos has captado. Vuelve a cerrar los ojos. Atiende los sonidos exteriores a la sala que ocupamos. Concéntrate ahora en los que provienen de la misma sala (el educador/a camina, rompe un papel, lo arruga, lo tira ...). Escucha los sonidos de tu propio cuerpo: respira, traga saliva, entrechoca los dientes, di suavemente aaaaaa...

El educador/a conecta el radio cassette. “Atiende esta música y cuando termines di que sentimientos te inspiran”. Reproducimos una cinta con cantos de pájaros, viento, agua y una melodía relajante (p.e. “Magical garden” de A. Wilken).

Abre los ojos: ¿qué sonidos has oído?, ¿qué has sentido?”.
2º paso.Tus ojos son un gran tesoro. Elige un color presente en la sala. Busca ahora en qué objetos se encuentra ese color; observa los matices diferentes y ponle un nombre a esas variantes. Ahora cambia de color y repite la misma secuencia. Finalmente observa las combinaciones de colores que más te gustan de la sala”.

Le pedimos cómo describiría a un ciego de nacimiento los colores para que los pueda imaginar. De esta forma le hacemos caer en la cuenta de que disfruta de un bien muy útil.



3º paso. “ Tu sentido del tacto es un milagro. Por él puedes asomarte al mundo exterior e interior desde cada mm de tu piel. Palpa objetos de la sala y descríbelos como: áspero, liso, blando, rasposo, granuloso, rayado, nudoso, espinoso, arrugado, dentado, astillado, plano, mojado, húmedo, seco, fresco, caliente, suave, mullido, esponjoso, pastoso, aterciopelado... Manipula objetos de la sala para valorar la riqueza del tacto”.
Este ejercicio ha de desarrollarse por sesiones de una hora u hora y media, dedicando un tiempo específico a cada miembro/s del cuerpo (p.e. cabeza, tronco, extremidades superiores, etc.). Esta actividad se recomienda a niños que hayan superado los 7 – 8 años de edad debido a la posible dificultad de comprensión que les pueda causar.

Evaluación:

Este tipo de evaluación es ante todo observable, ya que si la actividad ha tenido resultado positivo ( junto a otras que se podrían llevar en el taller conjuntamente a la que presentamos) se empezarán a notar cambios en el niño como: dedicación a la higiene personal, abandono de autolesiones, desaparición de críticas negativas sobre sí mismo, mejora del autoconcepto, etc.

Por tanto, creemos que una entrevista diseñada específicamente para el niño a posteriori de las sesiones nos parecería poco útil, dado que los niños, y concretamente aquellos con un historial de malos tratos, suelen ser reticentes para conversar acerca de sus sentimientos o emociones. Por otra parte, reconocemos que una entrevista dedicada a la observación de los padres sobre sus hijos sería más beneficiosa.

2.2.2. ACTIVIDAD DIRIGIDA A LOS PADRES

Cómo liberarse del sentimiento de culpa”

Como medida inicial, es necesario que los protagonistas estén dispuestos a explorar las razones por las cuales realizan aquellas acciones de las que se sienten culpables. Evitando eso, no se podrán liberar de la culpa, y es muy probable que repitan el modelo de conducta inadecuada.

Por supuesto, algunos delitos son tan terribles que el autoperdón del tipo que estamos describiendo aquí es poco realista o imposible; para citar un ejemplo, un genocida. Aún así para aquellos que sí concierne este análisis, existen evidencias abrumecedoras de que sí aprendemos a comprendernos y perdonarnos, nuestra conducta tiende a mejorar. En cambio, si seguimos condenándonos sin piedad, nuestra conducta (como nuestra autoestima) tiende a empeorar.



Objetivos:

Llegar a poseer un autoconcepto positivo y resistente, y mantenerlo más allá de la aprobación o desaprobación de los otros.

Comprender y experimentar que al practicar la autocompasión y el autoperdón, de una manera responsable, las personas se liberan del peso opresor de la culpa, mejoran su conducta y su autoestima, y se tornan más benévolas con los otros.

Contenido:

La actividad es meramente individual, si trabajamos solo con un padre, o conjunta, si nos referimos a ambos cónyuges. La periodicidad de la misma dependerá de las sesiones que se precisen.

Acomodarse en un lugar donde los cónyuges se sientan seguros, cómodos y relajados ( se recomienda técnicas de relajación antes de iniciar el ejercicio).

El educador/a pregunta si se arrepiente/n de alguna conducta que hayan cometido en la educación y comportamiento con su/s hijo/s. Una vez haya respondido afirmativamente, es decir, hayan reconocido ( hacer real ante ellos mismos, en lugar de negar o ignorar) que han realizado esa acción particular, podremos continuar las siguientes sesiones.

Tras haber escuchado al educador se les pide que expresen de manera oral o escrita las conductas que han practicado, y por las cuales se sienten culpables.

Consiste en que los padres reconozcan ante la persona que ha resultado herida (hijo/os) por sus acciones, el daño que le han provocado y transmitirle su comprensión de las consecuencias de su conducta, suponiendo que ello sea posible. No son aceptables aquellas respuestas dirigidas a los hijos que traten de traspasarles sus propios sentimientos de culpa. Para evitar esto, el educador/a debe estar presente orientando estas conversaciones.

4. Este paso se caracteriza por la realización ( de los padres) de todas las acciones a su alcance que puedan enmendar o minimizar el daño que han causado ( pautas educativas, desarrollo afectivo, etc).

5. Por último, es necesario que los padres se comprometan firmemente a comportarse de una manera diferente en el futuro, porque sin un cambio de conducta volverán a desarrollar continuamente la desconfianza. Una de las técnicas utilizadas para el compromiso de los padres con el fin de conseguir un buen resultado, es la elaboración de un contrato. El Modelo Básico de Contrato Bilateral que presentamos (M. Crespo López y C. Larroy García. Técnicas de modificación de conducta. Ed. Dykinson.) es el que más se adecua a la labor que desempeñamos en esta tarea.

Aunque la actividad queda concreta en los pasos anteriores, hay que tener en cuenta que se trata de un proceso de larga duración, sobre todo la fase de enmendar el daño causado. Además, es necesario que a partir de cada caso particular se especifiquen las pautas de actuación dentro de cada fase, tarea que ha de asumir el propio educador conocedor de la problemática concreta de cada familia, siguiendo las fases que hemos descrito.
MODELO BÁSICO DE CONTRATO BILATERAL
Puestos de común acuerdo: Cónyuge 1

Cónyuge 2


Consiente en aceptar lo siguiente:
Cónyuge 1:

Se compromete a realizar las siguientes conductas: .....................................................

A cambio de estas conductas, el Cónyuge 1 obtendrá: ...............................................

Cónyuge 2:

Se compromete a realizar las siguientes conductas: .....................................................

A cambio de estas conductas, el Cónyuge 2 obtendrá: ................................................


El incumplimiento por cualquiera de las partes de este contrato, supondrá1: .............

......................................................................................................................................


Este contrato será efectivo desde el día de la fecha, y tendrá una vigencia permanente que será realizada y negociada por las partes implicadas.
Lugar y fecha.

Firma Cónyuge 1 Firma Cónyuge 2 Firma Educador/a


1 Esta cláusula de penalización por la no realización de la conducta es opcional, por lo que aparece en cursiva.
Evaluación:

El anterior contrato se complementa con una hoja evaluativa, la Hoja de Registro, que se proporciona a los padres para hacer un seguimiento de las conductas que se han comprometido a cambiar o cumplir dentro de dicho contrato. La hoja constará de un cuadro en el que se expondrán las conductas que los padres junto al educador hayan propuesto. Además se incluirán los días de la semana con el fin de conocer aquellos en los que más se incumplen las conductas que hemos citado como correctas. Con este registro ofrecemos una evaluación continua ya que cuando los padres cometan un acierto o un error lo señalarán en el cuadro marcando una X. Se recomienda que paralelamente el educador entreviste al niño, sin que los padres conozcan el motivo de esa entrevista, para verificar si se están cumpliendo las conductas ya citadas, que serán específicas dependiendo del caso.



2.3. Programa de apoyo a padres adolescentes.

Se trata de padres adolescentes que debido a situaciones de estrés, están en riesgo de maltratar a sus hijos (falta de recursos económicos, carencias educativas y, frecuentemente un hogar monoparental). Los estudios indican que ser padre en el período de la adolescencia es una característica clave en términos de malos tratos. Por ello hemos querido hacer mención a los programas basados en la estrategia del visitador de hogar (educador social), que suele informar a los padres ( en la mayoría de las veces madres) de las prácticas de crianza y actitudes más positivas, así como de unas expectativas más realistas sobre el niño, recibiendo también interacciones más positivas. Así mismo las madres consiguen un mayor nivel educativo. Se sugiere la utilización de visitas intensivas al hogar para producir efectos positivos en los conocimientos de las madres y en las prácticas de crianza utilizadas por ambos progenitores.



Objetivos:

1.- Informar a los padres de las pautas necesarias para una adecuada crianza de los hijos.

2.- Evitar situaciones que afecten a la seguridad del niño.

3.- Fomentar habilidades carentes en los padres primerizos.



Contenido:

Las actividades de este programa se pueden dividir según la siguiente clasificación:

0 – 3 años

3 – 6 años

6 – adolescencia

Dentro de los múltiples temas por los que puede optar el educador social para informar a los padres, hemos destacado los siguientes:


TEMAS PARA PADRES:

2.3.1. Cuidado físico: “Cómo no crear problemas alimenticios”.

La función de los visitadores a domicilio en esta actividad se limita a servir como modelo para los padres. Para ello no basta con seguir las pautas de información que posee, sino también explicarlas a los padres a medida que las aplica. En resumen, el educador utilizará la técnica de modelado para llevar a cabo su función.

PASOS QUE EL EDUCADOR HA DE SEGUIR PARA EVITAR LOS PROBLEMAS ALIMENTICIOS:

1.- No obligue a los niños a que coman ni emplee demasiada presión para hacerlos comer. Evite pelear con ellos por la comida ya que, si les castiga muy duro se niegan a comer.

2.- Reconozca que el apetito de los niños varía. Sirva porciones pequeñas, menos y no más de las que puedan comer, y repítala si se requiere. De esta manera evitará las peleas para que terminen su comida.

3.- Ofrezca gradualmente las comidas nuevas, dándoles pequeñas cantidades al principio para que este tenga tiempo de aprender a que le gusten. Si no aceptan una comida determinada habrá otros alimentos que proporcionan esos mismos nutrientes.

4.- Haga que las comidas sean momentos felices y placenteros evitando peleas y amenazas.

5.- Sirva comida equilibrada evitando exceso de dulces y grasas. Evitar transmitirles ideas sobre los gustos de ciertos alimentos.

6.- No cocinar separadamente para ellos. Cuando los niños tienen edad suficiente para comer con los adultos, sirva la misma comida a toda la familia.

7.- De manera general no les pregunte lo que desean comer. Puede ser correcto en ocasiones especiales pero si no es así, estará complaciendo sus gustos. Dejar que dicten sus dietas es buscarse problemas.

8.- No soborne a los niños para que coman prometiendo recompensas de ninguna clase, sea un dulce o cualquier otro premio. Entre menor sea el bullicio con la comida, mejor.



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