Universidad de guayaquil



Descargar 430.73 Kb.
Página3/5
Fecha de conversión15.11.2017
Tamaño430.73 Kb.
1   2   3   4   5

Aberraciones cromosómicas.

Los más frecuentes: Trastornos autosómicos (síndrome de Down, síndrome del maullido de gato, trisomía 18, trisomía 22) Anomalías de los cromosomas sexuales (síndrome de Klinefelter, disgenesia ovárica o síndrome de Turner).

Trastornos autosómicos dominantes (neurofibromatosis, distrofia miotónica, epiloia, craneosinostosis).

Anomalías del desarrollo producidas por mecanismos genéticos recesivos o desconocidos (anencefalia, microcefalia, macrocefalia, hidrocefalia)



Infecciones maternas durante el embarazo.

Las más frecuentes: Sífilis, Rubeola



Complicaciones del embarazo

2. Factores perinatales:

Prematuridad, retraso del crecimiento intrauterino, lesiones durante el nacimiento, lesiones traumáticas cerebrales, factores anóxicos, querníctero.



3. Factores Post-natales:

Meningitis purulenta, meningoencefalitis vírica, meningoencefalitis aséptica, intoxicación por plomo, traumas, trastornos convulsivos, espasmos infantiles, convulsiones febriles, parálisis cerebral, enfermedad de Heller, malnutrición.



4. Factores socioculturales:

Problemas médicos, problemas sociales y emocionales, deprivación ambiental, retraso mental familiar.



Tratamiento

Se debe prevenir y diseñar un programa terapéutico integral que trate de frenar los diversos factores que en cada caso estén en juego. Sin embargo, se puede programar:

Tratamiento biológico: psicofarmacología.

Terapia psicológica: técnicas conductuales: individual y grupal.

Terapéutica recreativa: ludoterapia, deporte, actividades artísticas.

Pedagogía terapéutica: durante el período escolar.

Formación técnica: talleres protegidos.

Programas educativos a la familia y la sociedad.



1.2.3.6.1 RETARDO MENTAL LEVE

Supone el 85% de todas las personas con retraso son considerados como “educables”. En la mayoría de los casos no existe un etiología orgánica, debiéndose a factores constitucionales y socioculturales, por lo que suelen pasar inadvertidos en los primeros años de vida ya que su aspecto físico suele ser normal aunque puede haber algún tipo de retraso psicomotor. El retraso, se pone de relieve coincidiendo con la etapa escolar donde las exigencias son mayores. Tienen capacidad para desarrollar los hábitos básicos como alimentación, vestido, control de esfínteres, etc, salvo que la familia haya tenido una actitud muy sobreprotectora y no haya fomentado dichos hábitos.

Pueden comunicarse haciendo uso del lenguaje tanto oralmente como por escrito, si bien, presentarán déficits específicos o problemas de lenguaje oral (dislalias) en alguna área que precisará de refuerzo. Con los adecuados soportes pueden llegar a la Formación Profesional

En cuanto a aspectos de la personalidad suelen ser obstinados, tercos, muchas veces, como forma de reaccionar a su limitada capacidad de análisis y razonamiento. La voluntad puede ser escasa y pueden ser fácilmente manejables e influenciados por otras personas con pocos escrúpulos y, por tanto, inducidos a cometer actos hostiles.

Como se sienten rechazados, con frecuencia prefieren relacionarse con los de menor edad a los que pueden dominar. Los de mejor nivel intelectual, al ser más conscientes de sus limitaciones, se sienten acomplejados, tristes y huraños.

En la vida adulta pueden manejarse con cierta independencia, trabajando en diferentes oficios con buen rendimiento en las tareas manuales.



Causas

Prenatales (aparecen antes del nacimiento).

Perinatal (se producen en el nacimiento o poco después).

Postnatales después del nacimiento (traumatismo, desnutrición, infecciones).

Todos estos factores etiológicos asociados con el retraso mental pueden ser clasificados como orgánicos (biológicos ó médicos) o ambientales.

Tratamiento

El objetivo principal del tratamiento es desarrollar al máximo el potencial de la persona. El entrenamiento y la educación especial pueden comenzar desde la lactancia, lo cual incluye destrezas sociales para ayudar a la persona a desempeñarse de la manera más normal posible.

Es importante que un especialista evalúe otros trastornos afectivos en la persona y les brinde tratamiento. Los enfoques de comportamiento son importantes para las personas con retardo mental.

1.2.3.6.2 RETARDO MENTAL MODERADO

El retardo mental moderado equivale aproximadamente a la categoría pedagógica de “adiestrable”. Este grupo constituye alrededor del 10 % de toda la población con retardo mental. Adquieren habilidades de comunicación durante los primeros años de la niñez. Pueden aprovecharse de una formación laboral y, con supervisión moderada, atender a su propio cuidado personal. También pueden beneficiarse de adiestramiento en habilidades sociales y laborales, pero es improbable que progresen más allá de un segundo nivel en materias escolares. Pueden aprender a trasladarse independientemente por lugares que les son familiares. En su mayoría son capaces de realizar trabajos no cualificados o semicualificados, siempre con supervisión, en talleres protegidos o en el mercado general del trabajo. Se adaptan bien a la vida en comunidad, usualmente en instituciones con supervisión.

Las personas con retardo mental moderado muestran una lentitud en el desarrollo de la comprensión y el uso del lenguaje, teniendo en esta área un dominio limitado.

Los avances escolares son limitados, y aprenden sólo lo elemental para la lectura escritura y cálculo. Tienen dificultad para su cuidado personal. Sus funciones motrices son pobres, y necesitan de una supervisión permanente. Se considera que un cociente intelectual (C.I.) comprendido entre 35 y 49, corresponde al retraso mental moderado.

Según la Dra. María Teresa García Eligio de la Puente (2005). “Presentan daño tanto en corteza, como en subcorteza. Se detecta, por lo general, en la edad preescolar tardía al no vencer los objetivos de esta etapa o tener dificultades evidentes para ello.

Presentan con más frecuenta que los leves, malformaciones, aunque estas no son muy graves. Pueden presentar trastornos psicomotores y su retraso motor puede se llamativo. El habla se adquiere tardíamente con mucha dificultad y el vocabulario resulta pobre y escaso. Necesitan de mayor supervisión y quía que los leves.

Con atención especializada sistemática pueden llegar a asimilar los conocimientos elementales de las materias del plan de estudios en la escuela especial. Predomina el pensamiento concreto y los conocimientos e ideas del mundo circundante, en este grado de profundidad son muy reducidas. Poseen dificultades en todos los procesos, fundamentalmente en los cognoscitivos. Con buen entrenamiento logran validismo. Pueden conseguir en la adultez automantenerse entrenándose, pero en situaciones económicas complicadas o socialmente tensas necesitan supervisión y guía”.

Causas


  1. Infecciones

Infecciones prenatales

Una infección es un desorden de la salud causado por microorganismos como por ejemplo, virus o bacterias. Algunas veces estos microorganismos atacan el sistema nervioso, dando como resultado el retraso mental, especialmente si lo atacan en el período prenatal. Ejemplos de enfermedades infecciosas prenatales son la rubéola y la sífilis.



Rubéola: Es la más frecuente y seria de las diversas infecciones prenatales que pueden terminar en retraso mental, ya sea moderado, grave o profundo; o también puede causar anomalías congénitas como sordera, cataratas y malformaciones cardíacas (Noyes, A. 1975). El virus de la rubéola cruza la placenta e infecta al embrión; obstaculiza el metabolismo normal y los movimientos celulares (Ville, C. 1987) lo cual produce todas las anomalías antes mencionadas. Se ha encontrado que existe una relación directa entre el período en que ocurre la infección materna y la frecuencia con que aparecen las anomalías ya mencionadas. Si la madre se infectó en el primer mes de embarazo, aproximadamente la mitad de los niños son anormales.

Sífilis: Es una infección venérea producida por la espiroqueta Treponema Pallidium, que normalmente se transmite por contacto sexual y se caracteriza por distintos estadios. Este virus ataca a cualquier órgano o sistema, llegando a lesionar cualquier tipo de tejido (Diccionario de medicina, 1993). Afecta principalmente al sistema nervioso central y provoca un deterioro cerebral progresivo (Davison y Neale, 1980).

Infecciones postnatales

Aunque el retraso mental moderado tiene su origen generalmente antes del nacimiento o durante el parto, se puede dar el caso de que un niño nazca con un sistema nervioso intacto y que se convierta en una persona con retraso mental en algún momento después de nacer como resultado de alguna lesión o infección del cerebro. La causa más común de daño neurológico postnatal es una infección, producido por diferentes microorganismos (Ingalls, R. 1982). Entre las enfermedades más comunes producidas por éstos, se encuentra la meningitis y la encefalitis.



Meningitis: Es una inflamación de la meninges, es decir, de las membranas que protegen al cerebro y la médula espinal. Su causa puede ser la infección por diferentes tipos de microorganismos. Esta enfermedad puede causar la muerte, sin embargo si el niño sobrevive puede no quedar gravemente retrasado, diagnosticándosele retraso mental moderado (Davison y Neale, 1980).

Encefalitis: Es una infección del cerebro mismo, y también con frecuencia causa retraso mental moderado (Ingalls, R. 1982). Puede ser causada por el virus Arbovirus, transmitido por los mosquitos infectados, aunque también puede responder a otras causas. Puede afectar al sistema nervioso, inflamar la medula espinal, y el cerebro (Diccionario de medicina, 1993).

  1. Intoxicaciones

Otra categoría de causas del retraso mental moderado son las intoxicaciones, mejor conocidas como envenenamientos. Esta categoría incluye los desórdenes en los que una sustancia extraña entra en el sistema del niño, ya sea antes o después de nacer, y le causa daño permanente de algún tipo (Ingalls, R. 1982).

Anticuerpos maternos: Hay un gran número de circunstancias en que la madre produce anticuerpos que atacan las células sanguíneas del feto en desarrollo y le causan lesión cerebral, retraso mental y con frecuencia la muerte (Ingalls, R. 1982). La intoxicación más común en este caso es producida por el factor Rh. Estos están presentes en los glóbulos rojos de la sangre. Cuando la sangre de un feto contiene factores Rh siendo la sangre de su madre Rh negativa, es decir, sin factores Rh, estas sustancias llegan por primera vez a la sangre de la madre por el feto. La madre produce anticuerpos que, al penetrar a su vez en la corriente sanguínea del feto, destruyen los glóbulos rojos de su sangre privándola de oxígeno (Davison y Neale, 1980)

Envenenamiento por plomo: Aunque la mayoría de causas del retraso mental moderado tienen su origen en desórdenes previos al parto, una de las más importantes enfermedades tóxicas que se contraen después del nacimiento es el envenenamiento por plomo. Proviene de la ingestión de fragmentos de pintura a base de plomo que se encuentran en viviendas muy antiguas, por lo que afecta sobre todo a los niños más pobres (Martin, B. 1985)

Una segunda categoría de causas de retraso mental moderado es la de los traumas y las lesiones físicas. A diferencia de las otras causas orgánicas de este retraso mental que tienen su origen en condiciones previas al nacimiento, la lesión física no ocurre durante el período prenatal debido a que el feto está protegido por la madre. Cuando hay más probabilidad de que ocurra una lesión física es en el período perinatal y postnatal.



Desórdenes vinculados con el proceso de parto

La causa traumática principal de retraso mental, ya sea moderado, grave o profundo, durante el período perinatal es la anoxia.



Anoxia: Cuando el niño se desprende del sistema circulatorio de la madre ya no dispone de la fuente de oxígeno dependiente y tiene que respirar por sí mismo por primera vez. Las células necesitan de un suministro constante de oxígeno para poder funcionar y si el niño se priva de oxígeno, aunque sea solamente unos cuantos minutos, las células empiezan a morir. Las células cerebrales son las primeras en sucumbir, y tienen la característica exclusiva de ser irremplazables (Ingalls, R. 1982). Entre más células sean dañadas y entre más tiempo pase el niño sin oxígeno, así será el nivel de retraso que tendrá.

Trauma postnatal

Después de las infecciones, la causa más frecuente del retraso contraído después del parto es la lesión física de cualquier tipo, que puede provenir de algún accidente o de una agresión deliberada (Ingalls, R. 1982). Obviamente, estas lesiones forman una gran variedad de formas, y no existe ningún patrón de síntomas.



  1. Traumas y otros agentes físicos

Desórdenes del metabolismo

Una tercera categoría de causas de retraso mental moderado son las indisposiciones que resultan porque el niño no está asimilando debidamente lo que come por razón de algún desorden de herencia, veamos este caso:



Desórdenes metabólicos por herencia

Fenilcetonuria: Ocasionalmente nace un niño con incapacidad heredada para realizar debidamente el metabolismo o asimilación de uno más de los aminoácidos esenciales, los cuales son elementos básicos de las proteínas. El desorden más importante es el llamado Fenilcetonuria, abreviado como FCU.

La FCU la transmite un gen recesivo único. Hay dos genes que pueden ocupar cierto lugar en uno de los cromosomas, uno de los cuales da como resultado un individuo normal (gen N) y otro que puede producir un individuo con FCU (gen f). Cada individuo recibe dos genes como éstos, uno de cada progenitor. Existen tres combinaciones (o genotipos) diferentes:

NN, Nf y ff. Los individuos con cualquiera de los dos primeros genotipos serán normales, aquellos que tengan la combinación ff desarrollarán FCU (Ingalls, R. 1982).

La FCU es el resultado de la incapacidad del cuerpo de asimilar debidamente uno de los aminoácidos básicos, la fenilalanina, debido a que hay deficiencias en la enzima hidroxilasa de la fenilalanina, necesaria para convertir a la fenilalanina en tirosina ((Davison y Neale, 1980). La fenilalanina y su derivado se acumulan en los líquidos corporales, convirtiéndose en ácido fenilpirúvico y en otros metabolitos anormales que provocan hiperactividad, ataques y sobre todo lesión cerebral (Martin, B. 1985). Los lóbulos frontales son los más afectados, posiblemente debido a un envenenamiento por el exceso de fenilalanina (Ingalls, R. 1982)

Enfermedad de Tay-Sach: Es el trastorno del metabolismo lípido más conocido, y es transmitido por la formación de pares de genes recesivos únicos y se caracteriza por debilidad muscular, deterioro de la vista y convulsiones. Parece que afecta al sistema nervioso, provocando cambios patológicos en el cerebro, la médula y el sistema simpático. Se observa edemas y distorsión de las células ganglionares, cuyo citoplasma a menudo se ve vacuolado y en algunas células, necrótico (Noyes, A. 1975).



  1. Anormalidades cromosómicas:

Esta es una de las categorías más importantes de síndromes orgánicos relacionados con el retraso mental moderado. Todos los seres humanos poseen 46 cromosomas en cada célula de su cuerpo, los cuales se pueden dividir en 23 pares. Algunas veces un individuo nace con algo más que la dosis normal de cromosomas, generalmente con 47, otros con 48 o más, o a veces con 45. La presencia de estos cromosomas adicionales da como resultado varias anormalidades, entre la más común se tiene la inteligencia deficiente (Ingalls, R. 1982).

Síndrome de Down (mongolismo): Es el síndrome de anormalidades cromosómicas que con mayor frecuencia causa el retraso mental (ya sea moderado, grave o profundo). Estos niños rara vez tienen un CI mayor a 50. Este síndrome se debe a una anormalidad cromosómica debido a la presencia de un par más de cromosomas (47 en total). Durante la primera etapa del desarrollo del óvulo, ambos cromosomas del 21 par no se llegan a separar, por lo cual este vigesimoprimer par de cromosomas tendrá tres cromosomas en lugar de dos. Este fenómeno se llama trisomía 21 (Davison y Neale, 1980). La presencia de un cromosoma adicional completo significa que no existe ningún defecto cualitativo específico del metabolismo; en cambio, parece que existen muchas diferencias cuantitativas en la química del cuerpo como, por ejemplo, un aumento de gamma globulina y una disminución de albúmina y de calcio en la sangre (Ingalls, R. 1982). El cerebro tiende a conservar los patrones embrionarios en las circunvoluciones, y el cerebelo y el tallo cerebral son desproporcionadamente pequeños. Las células ganglionares de la tercera capa cortical son escasas y se encuentran dispersas en forma irregular. Se ha publicado también que hay cambios anormales de la hipófisis, el tiroides y las glándulas suprarrenales (Noyes, A. 1975)



Síndrome de Klinefelter: Este tipo de padecimiento se debe a anomalías cromosómicas sexuales y afecta sólo a los hombres. La mayoría de ellos tienen 47 cromosomas, lo cual se debe a un arreglo XXY y no uno normal XY. Parece ser que no todas estas personas llegan a padecer retraso mental, al menos no más del 25% y lo son en un grado moderado o leve, pero no grave.

Tratamiento

Debido a que el retraso mental moderado se debe especialmente a causas orgánicas específicas, el niño nunca puede llegar a recuperarse y rara vez puede llegar a fortalecer el funcionamiento intelectual. Sin embargo existen formas de tratamiento que, aunque no van encaminadas a resolver el trastorno, sí pueden trabajar con los síntomas médicos y conductuales de la persona con retraso, y también con aquellos aspectos psicológicos y emocionales que los acompañan. Veamos los principales tratamientos de los que se dispone actualmente:



Medicación

Los medicamentos van dirigidos a tratar los síntomas médicos y conductuales de las personas con retraso mental, debido a que no existen medicinas que fortalezcan el funcionamiento intelectual.

Las medicinas psicotrópicas pueden aliviar muchos problemas del comportamiento que coexisten con el retraso moderado, incluyendo la ansiedad, los trastornos afectivos, la sobreactividad, las conductas de agresión, el comportamiento psicótico entre otros (Wicks-Nelson e Israel A., 1997).

Sin embargo es de señalar que el uso de estas sustancias psicotrópicas debe utilizarse con cuidado, debido a que cada persona retrasada es diferente, por lo que se necesita una evaluación minuciosa. El tratamiento debe hacerse bajo supervisión cuidadosa y deben detectarse los posibles efectos secundarios en estos niños.



Psicoterapia individual, grupal y familiar

Como ya se mencionó anteriormente, la aplicación de la psicoterapia a personas retrasadas no está destinada a eliminar el retraso moderado mismo, sino más bien a fomentar al máximo la eficiencia de la conducta y el desarrollo de la personalidad (Sarason, I. 1975). Para tratar el retraso mental moderado se pueden incluir las terapias individuales "habladas", debido a que, a pesar de que estos niños presentan problemas del lenguaje, pueden llegar a expresarse verbalmente, a diferencia del retraso mental grave y profundo. Sin embargo, este tipo de terapias puede necesitar de alguna modificación. Por ejemplo el tipo de terapia debe ser directiva, con objetivos específicos determinados; el lenguaje debe ser muy claro y sencillo y pueden utilizarse técnicas no verbales ante dificultades de comunicación (como por ejemplo juegos). (Wicks-Nelson e Israel A., 1997).

Con respecto a las terapias grupales, el centro de atención se enfoca en la familia. El contacto con los padres puede ser importante para ayudarles a que se adapten a su hijo. Muchas veces los padres de niños con retraso mental no pueden afrontar eficientemente el problema, lo cual repercute en el desarrollo futuro del niño. Incluso algunos autores llegan a afirmar que muchas personas con defectos mentales están más incapacitadas por sus dificultades emocionales que por su déficit intelectual (Noyes, A, 1975).

Por esto mismo, la terapia grupal familiar es de importancia significativa a la hora de tratar el retraso mental. Algunos autores también sugieren que el tipo de terapia grupal puede llevarse a cabo con otras familias, las cuales pueden ofrecer oportunidades de aprender los unos de los otros, compartir sentimientos y fomentar la independencia en los que sean personas con retraso. (Wicks-Nelson e Israel A., 1997).



Modificación de la conducta

La innovación más importante en el tratamiento del retraso ha sido la aplicación de técnicas conductuales. Este tipo de tratamiento hace hincapié en fomentar el desarrollo social de los niños retrasados y en las maneras mejoradas de enseñarles destrezas y conceptos. (Sarason, I. 1975). En primer lugar el terapeuta debe identificar la conducta que el individuo necesita aprender (por ejemplo hacer una llamada, amarrarse los zapatos, vestirse, etc). Luego debe identificar la clase y el número de respuestas que constituyen la tarea y luego se hace una demostración de cada respuesta. Cuando el niño intente ejecutarla deben utilizarse elogios y fichas, o pueden ser de utilidad reforzadores tangibles (Sarason, I. 1975).

Este tipo de técnicas conductuales no solo se han centrado en entrenar a los retrasados mismos, sino también a los padres. "Si los padres y maestros pueden aprender a ser más eficaces en la aplicación de técnicas de manejo conductual, podrían facilitar significativamente los progresos de los necesitados de ayuda" (Sarason, I. 1975). Con la utilización de estas técnicas se ha tenido un gran éxito como ayuda a los niños retrasados, a quienes a menudo se les consideraba incapaces de aprender. Sin embargo Rita Wicks-Nelson nos aclara que esto no significa que la aplicación de tales técnicas es sencilla, al contrario, "requiere de habilidad, esfuerzo y perseverancia".
1.2.3.6.3 RETARDO MENTAL SEVERO

Etapa  Preescolar: Desarrollo  motor pobre, y  el  niño  adquiere sencillas habilidades verbales para su comunicación.

Etapa escolar: Puede aprender elementales hábitos sencillos de conservación y recibir entrenamiento para adquirir los  principales hábitos de higiene.

Pueden dominar algunas habilidades lectoras (mínimas), y entender la comprensión de algunas palabras.

En  la vida adulta hacen algunas tareas sencillas  bajo  estrecha vigilancia, muchos se adaptan a la vida en comunidad y en familia a menos que tengan una dificultad asociada que requiera  atención especial.  El desarrollo de la inteligencia se queda en la  etapa preconceptual.

Causas

La discapacidad mental puede tener muchas causas y ésta puede ser desde el nacimiento o posterior, puede haber causas genéticas, metabólicas, congénita o ambientales (accidente, enfermedad que provoque daño, malnutrición, efectos de drogas u otros tóxicos, problemas en el desarrollo o educación.

Infecciones: Hasta la aparición de las vacunas era frecuente desarrollar encefalitis que podía afectar de forma severa las capacidades cognitivas, (la rubéola, sarampión, meningitis por meningococo, poliomielitis., tosferina... eran hasta hace poco enfermedades infecciosas que podían llegar a alterar las capacidades de un individuo. Aún hoy una de las principales causas de discapacidad intelectual en el tercer mundo es la malaria.

Daños cerebrales: El cerebro ante impactos puede verse dañado y según el lugar del daño puede provocar discapacidad cognitiva. Existen muchos motivos por los que el cerebro puede tener un daño cerebral, entre otros: accidentes de tráfico, daños provocados en el parto (falta de oxígeno, forceps, etc). Infartos cerebrales, derrame cerebral, etc




Compartir con tus amigos:
1   2   3   4   5


La base de datos está protegida por derechos de autor ©composi.info 2017
enviar mensaje

    Página principal