Universidad austral de chile facultad de Ciencias Agrarias Escuela de Agronomía Evaluación sensorial y de fritura de tres cultivares de papa (Solanum tuberosum L.) sometidas al tratamiento del inhibidor de brotación Chlorpropham



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2.5. Inhibidores de brotación


Los tubérculos de papa para consumo depositados en almacenes frigoríficos o en almacenes de temperatura ambiente, predominantes en las regiones paperas latinoamericanas (10 a 25ºC), pueden ser tratados con sustancias inhibidoras de la brotación, para prolongar el período de guarda de papas (MONTALDO, 1984).

Uno de los componentes más importantes en el manejo de la calidad de la papa almacenada es la inhibición de la brotación. El desarrollo de brotes produce un aumento en la pérdida de peso, tubérculos de baja calidad e impide el movimiento de aire a través de las pilas de papas almacenadas (KLEINKOPF et al., 2003).

Pérez, Lujan, Estrada y Thurson citados por MONTALDO (1984), informan del uso de antigerminantes en Colombia, desde 1950. Desde entonces han sido utilizados: TCNB (Tetra Cloro Nitro Benceno), EMANA (Ester Metílico Acido Naphtalen Acético), CIPC, MH 30 (Hidracida Maleica). De igual forma, y con los mismos alcances, resultan las irradiaciones a papas almacenadas con Co60 (Cobalto). Los ensayos fueron realizados bajo almacenamiento a temperatura ambiente 13-15º C en Sabana de Bogota y humedad relativa de 80 – 85 %. Los resultados indicaron que los mejores tratamientos son a base de CIPC en aspersiones y concentraciones de 2 – 5 %, los cuales conservan las buenas características de las papas hasta por 4 meses.

El “Chlorpropham” y la “Hidracida Maleica” son los productos más utilizados para inhibir la brotación en papa a nivel mundial. Esta última, se aplica como tratamiento foliar 4 a 6 semanas antes de la cosecha, siendo el momento de aplicación la clave para obtener buenos resultados puesto que si el tratamiento es realizado muy temprano, los rendimientos pueden reducirse en forma considerable, y si es realizado tardíamente, el efecto como inhibidor de brotación será insuficiente. (LEWIS et al., 2004).

LENTZA – RIZOS y BALOKAS (2001), señalan que papas destinadas a almacenaje requieren tratamientos con inhibidores de brotes para prolongar el período de almacenaje sin deterioro de la calidad producida. Chlorpropham es un herbicida fenilcarbamato residual y un regulador del crecimiento vegetal usado como inhibidor de la brotación en papas almacenadas. Se formula bajo diversos tipos (granular, solución neblinosa, polvo, etc).

Los inhibidores de brotación, interfieren en los procesos metabólicos que ocurren durante el almacenaje y que afectan la calidad del tubérculo. Permiten conservar en mejor forma y por mayor tiempo los tubérculos que son destinados al consumo fresco y al uso de la agroindustria. Por lo tanto, debido a su característica de inhibición de los brotes no son productos que sean recomendados para papa que sea destinada a semilla (LOPEZ, 2004).

Además, este mismo autor, señala que existen tres situaciones en las que se debería usar inhibidores de brotación en Chile. Primero los aspectos relacionados con la calidad del tubérculo que es destinado a la agroindustria, ya que para papa frita en hojuelas o bastones se ven obligados en la mayoría de los casos a almacenar tubérculos por tiempos prolongados. El uso de inhibidores de brotación sumado a temperaturas bajas y ventilación, facilita el proceso permitiendo mantener tubérculos de buena calidad por periodos largos. La segunda, es poder mantener tubérculos de buena calidad por tiempos prolongados y así tener producción de buena calidad en periodos donde existe escasez y así mejorar las posibilidades de negociación para alcanzar mayores precios. Finalmente, la tercera está enfocada desde el punto de vista fitosanitario, de manera de evitar la diseminación de enfermedades de zonas infectadas a zonas que no lo están, tratando los tubérculos con inhibidor de manera de controlar el uso de los tubérculos como material de propagación.

2.5.1 Chlorpropham como inhibidor. Es un regulador de crecimiento y herbicida perteneciente al grupo de los carbamatos, descubierto en 1953. Es de baja toxicidad, no genotóxico y no teratogénico. Tampoco es nocivo para organismos acuáticos y es rápidamente metabolizado en el organismo y excretado por lo tanto no se bioacumula. (LEWIS et al., 2004).

LOPEZ (2004) y KLEINKOPF (1997), indican que la composición química del CHLORPROPAM es (isopropil-n-3-clorophenyl-carbamato) (CIPC), y que en el año 1953 fué descubierto como un herbicida y luego en 1956 se comenzó a usar como inhibidor de brotación en papas cosechadas.

El Chlorpropham (CIPC) es el inhibidor de brotación en poscosecha más efectivo registrado para papas almacenadas en USA y otros países del mundo. Puede ser aplicado como aerosol o como concentrado emulsionable (UNITED AGRI PRODUCTS CHILE S.A., 2002).

El CIPC inhibe el desarrollo de los brotes interfiriendo con la división celular, interrumpiendo la formación del huso durante la mitosis (KLEINKOPF, 1997).

La división celular es extremadamente importante durante el curado de las papas, proceso que requiere de la producción de 2 a 5 callos de células por división celular. Si el CIPC se aplica antes de que se complete este proceso, se puede producir una gran pérdida por deshidratación de los tubérculos o bien por una alta incidencia de enfermedades debido a un "mal curado" de la papa (LEWIS et al., 2004).

El curado de los tubérculos ocurre después del almacenamiento del material. Por lo tanto, el inhibidor de brotes debe de aplicarse una vez terminado el proceso de curado. Esta fase de los tubérculos, ocurre 12 a 15 días después de iniciado el almacenaje, y si el producto se aplica antes de este período, pueden ocurrir grandes pérdidas por deshidratación y posteriormente también la manifestación de enfermedades en los tubérculos. Además, hay que considerar que el producto se debe de aplicar antes del inicio de la ruptura de la latencia (LOPEZ, 2004).

No se recomienda para almacenar tubérculos de papa-semilla en un recinto donde el CIPC fue utilizado recientemente, ni en un deposito cerca de un edificio que tenga CIPC aplicado. La contaminación de papa-semilla con CIPC puede ocurrir hasta un año después del tratamiento (LEWIS et al., 2004).

Antes de realizar una aplicación comercial, el aplicador deberá controlar los sistemas de aire y ajustarlos para reducir la velocidad de este, revisar y registrar la temperatura de la pulpa de los tubérculos y preparar las instalaciones para la aplicación (LEWIS et al., 2004).

A pesar de estas consideraciones, GONZALEZ (2000), señala que, es necesario mantener una vigilancia sobre la brotación. En determinadas ocasiones, por defecto del almacenaje, puede haber zonas donde no llega y/o llega el gas antigerminante con cierta dificultad, siendo el tratamiento deficiente y con una duración inferior a lo deseable. Los factores que inciden en esta deficiencia son presencia de tierra, papas pequeñas que taponan los huecos entre ellas, etc. Consecuencia de tal defecto, es la aparición de brotes pequeños en las papas. Pues bién, cuando ocurren estas anomalías, es necesario repetir el tratamiento inmediatamente, ya que si la aplicación se retrasa y los brotes crecen demasiado, al aplicar nuevamente el CIPC los brotes se quemarán. Esto hace que se interrumpa su desarrollo exterior pero iniciando un crecimiento hacia el interior del tubérculo, dentro del cuál sigue su desarrollo a la vez que hace inservible esta papa.

2.5.1.1. Rangos de Tolerancia. Un mandato reciente sobre requisitos de la Agencia de Protección Ambiental, en el Acta de Protección de la Calidad de los Alimentos (FQPA) de 1996, dió como resultado la reducción de 50ppm a 30ppm de residuos de CIPC, permisible en la papa fresca para consumo en los estados unidos, lo que coincide con mandatos de reducción de la tolerancia con otras partes del mundo (KLEINKOPF, 2003).

CAMIRE et al. (1995), mencionan que la tolerancia de los Estados unidos para residuos de Chlorpropham es de 50ppm para papas crudas.

Este autor estudió pieles de papas extruídas y no extruídas provenientes de industrias de procesamiento, que tienen potencial como ingrediente alimenticio. Estas pieles fueron analizadas para conocer la presencia del fungicida tiabendazol y el inhibidor de brotes clorpropham (CIPC) mediante cromatografía líquida de alta resolución. Se estudiaron dos temperaturas, (104 y 143ºC) y tres humedades de alimento (31; 33,5 y 36 %, base seca). Las pieles contenían 86.56ppm de tiabendazol y 33.12ppm de CIPC (base seca) antes de la extrusión.

A este respecto también CONTE et al. (1995), estudiaron la presencia de residuos de Propam y Chlorpropham en papas almacenadas para dos técnicas de aplicación, en polvo y aerosol, y concluyó que tanto los tratamientos en polvo como aerosol dieron como resultado 0,02 mg/kg, residuos que estuvieron bajo los límites legales en las papas peladas. La legislación italiana permite el uso de IPC y CIPC en papas almacenadas y estableció el límite de 0,5 mg/kg para la suma de residuos de ambas sustancias en papas peladas, 30 días después del tratamiento.



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