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Energía: Seguridad, sostenibilidad y mercado

El mundo enfrenta tres problemas en relación con la seguridad en el suministro de energía necesario para el desarrollo y el crecimiento sostenible de las naciones: desarrollar modelos de vida, de consumo y de crecimiento compatibles con la mantención de los equilibrios naturales del planeta y de conservación de los recursos naturales; desarrollar nuevas, estables y crecientes fuentes de energía a precios razonables; y proteger el medio ambiente local y global reduciendo las emisiones de Gases de Efecto Invernadero. La perspectiva de agotamiento futuro de los recursos energéticos no renovables (petróleo, gas, carbón y uranio) sólo nos deja como solución abordar desde ya el mejoramiento de la eficiencia energética y el uso creciente de las energías renovables. La ausencia de un diálogo abierto y franco en la construcción de una política energética ha conducido a la intervención del Poder Judicial en repetidas ocasiones en materia de proyectos energéticos. Esto está señalando deficiencias en la construcción de una política energética en consulta con la ciudadanía que sea respetuosa del medio ambiente.



Julio Vega Pais. Departamento de Estudios, Extensión y Publicaciones.

Biblioteca del Congreso Nacional.

Email: jvega@bcn.cl, Anexo: 1779. 14-01-2013.

Serie Informes Nº 03-13.

Tabla de Contenido


I. Los desafíos del sistema energético mundial 1

II. El mercado energético 2

2.1 La oferta, las fuentes primarias de la matriz energética 2

2.2 La demanda. Composición del consumo energético final, o energía secundaria 5

III. Diálogo energético. Pensando la matriz energética futura 7

IV. Hacia una política energética sustentable 9

ANEXO N° 1 13



Índice de Tablas y Figuras



Tabla 1. Matriz de Energía Primaria en Chile 3

Tabla 2. Consumo Mundial de Energía Final por sector según Escenario de Referencia (Mtoe) 5

Tabla 3. Consumo Mundial de Energía por sector según Escenario de Referencia (porcentaje) 6




Figura 1. Reservas comprobadas de gas de esquisto a nivel mundial 4

Figura 2. Precio por KWh dependiendo del modelo de incentivos 11

Figura 3. Crecimiento de las ER en los países de la CEE 12




I.Los desafíos del sistema energético mundial


El mundo en general, y cada país en particular, enfrentan tres problemas en relación con la seguridad en el suministro de energía necesario para el desarrollo y el crecimiento de las naciones: desarrollar modelos de vida, de consumo y, en general, modelos de crecimiento compatibles con la mantención de los equilibrios naturales del planeta y de conservación de los recursos naturales; encontrar y desarrollar nuevas, estables y crecientes fuentes de energía a precios razonables; y proteger el medio ambiente local y global reduciendo las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI).
La conciencia creciente respecto de la gravedad del Calentamiento Global o Cambio Climático, los altos precios de la energía y la demanda creciente de ésta y los eventos geopolíticos de los últimos años nos recuerdan de manera dramática el rol central que juega la energía en el crecimiento económico, en el desarrollo humano y en la conservación del medio ambiente y de la paz en el mundo. Asimismo, han quedado en evidencia las vulnerabilidades del sistema energético global de modo de prevenir las interrupciones en el suministro y para garantizar un desarrollo económico-social durable y sustentable. Estas consideraciones valen tanto si se mira el problema de manera global como si se lo analiza desde un punto de vista regional, nacional e incluso local.
El patrón actual de consumo y suministro de energía se traduce en amenazas severas a la seguridad y a la paz de las sociedades a diferentes escalas, al ser el factor principal en los cambios que se operan en el sistema climático global y ante la perspectiva de agotamiento de las fuentes de energías primarias no renovables. Resolver la ecuación que permita reconciliar las metas de seguridad energética y de protección del medioambiente requiere de acciones y políticas gubernamentales de mediano y largo plazo y de la coordinación entre países.
Un elemento central de las políticas energéticas en Chile durante las últimas décadas ha sido el rechazo tácito o explícito a recurrir a instrumentos de planificación del sector y a proclamar de manera explícita la “neutralidad” tecnológica del Estado frente a las alternativas que ofrezca el mercado 1. “La política energética de nuestro país se basa en la neutralidad tecnológica y por lo tanto prácticamente no contempla mecanismos de intervención pública en el diseño, desarrollo, expansión o componentes de la matriz.”2
En Chile, se ha entendido como plan de desarrollo del sector, el listado de proyectos de inversión (Plan de Obras) que presentan las empresas con un calendario de intenciones que, adicionalmente, no representan compromiso alguno.

Adicionalmente, sin un análisis en profundidad que estudie los mecanismos necesarios a implementar para desacoplar las curvas de crecimiento económico de la curva de crecimiento de la demanda de energía, los planes de gobierno proyectan el crecimiento de la demanda apoyándose exclusivamente en la proyección de crecimiento del PIB.


Finalmente, las estrategias de desarrollo del sector energético se basan fundamentalmente en el mercado que busca la energía más barata del momento, lo que puede llevar, y en los hechos ha llevado3, a comprometer la seguridad del abastecimiento. Tanto es así que, a mediados de los 90, el plan de desarrollo consistía en un calendario de construcción de una decena de plantas térmicas de ciclo combinado, incluso cuando ya existía información que señalaba que las reservas de gas argentino no permitirían garantizar el abastecimiento a mediano plazo.

II.El mercado energético


La estrecha relación entre la realidad del sistema energético mundial y el fenómeno del Cambio Climático ha sido destacado desde un primer momento por las Cumbres de la Tierra celebradas en Estocolmo, Suecia, y Río de Janeiro, Brasil, en los años 1972 y 1992 respectivamente, y la reciente Cumbre Río +20, celebrada en el 2012.
Esta relación puede resumirse en la frase consignada por Nicholas Stern en su conocido Informe Stern de octubre de 2006. Este Informe examina la información relativa a las consecuencias económicas del cambio climático, a la vez que se explora la economía de la estabilización de los gases invernadero en la atmósfera.
“El cambio climático representa un reto único para la economía, pudiendo afirmarse que es el mayor y más generalizado fracaso del mercado jamás visto en el mundo. Por consiguiente, el análisis económico deberá ser global, abordar las consecuencias a largo plazo, estudiar a fondo la economía de los riesgos e incertidumbres y examinar la posibilidad de cambios importantes y no marginales. A fin de cumplir con estos requisitos, el Informe aprovecha ideas y técnicas procedentes de los más importantes sectores de la economía, con inclusión de numerosos adelantos recientes.” 4
El modelo de consumo energético mundial, dependiente en un 80% de los combustibles fósiles, es la principal fuente de emisión de Gases de Efecto Invernadero, causa del Cambio Climático.

      2.1 La oferta, las fuentes primarias de la matriz energética


Hoy día la humanidad depende en más de un 80% del suministro de combustibles fósiles: petróleo (35,3%), gas natural (20,7%) y carbón (24,5%). Si a esto sumamos el 6,4% que representa la energía nuclear, se concluye que el desarrollo futuro de la humanidad está gravemente comprometido por la excesiva dependencia de recursos energéticos no renovables (sobre el 85%), todos en vías de agotamiento más o menos inminente.
En Chile el cuadro no es muy diferente, aunque un poco mejor que las cifras globales. Hasta 1995 el petróleo y sus derivados representaban un 49%, el gas natural un 10%, el carbón 13%, la biomasa (leña) un 20% y la hidroelectricidad un 9% de las fuentes de energía primaria.
A partir de 1996, con la incorporación de las importaciones de gas natural argentino se produjo un aumento de la participación de esta fuente primaria hasta llegar a un 29% en 2003, lo que llevó, hacia el año 2003, a una reducción relativa del petróleo y sus derivados a un 40%, el carbón a un 10% y la biomasa a un 15%, y de la participación de la energía hidroeléctrica a un 6%.5
Luego de la brusca disminución del suministro de gas natural argentino, la matriz energética chilena volvió a aproximarse a los valores del año 95, conservando eso sí, una mayor participación del gas natural. Si consideramos el conjunto de los combustibles fósiles, éstos pasaron de un 62% de la matriz en 1995 a un 73% en 2007.
Tabla 1. Matriz de Energía Primaria en Chile

El horizonte de tiempo para el agotamiento definitivo de las reservas de estos recursos se estima en 45 años para el petróleo, de 60 años para el gas natural, y solo el carbón tiene un horizonte de vida superior a los 200 años.


En esta proyección de la producción de gas natural no se considera el gas de esquisto, nueva fuente con gran desarrollo en algunos países, como los EEUU, pero prohibida su explotación en otros países, como Francia. La prohibición se debe a los impactos ambientales implícitos en las actuales tecnologías de extracción utilizadas. El gran consumo de agua dulce, más la contaminación de las aguas subterráneas que provoca su extracción con la tecnología llamada de “fracturación hidráulica” tiene dimensiones aún no bien definidas. La “fracturación hidráulica” consiste en la fracturación de las rocas de esquisto que contienen el gas natural, mediante la inyección de agua a alta presión y con productos químicos contaminantes.6 Por una parte, ya existen múltiples denuncias de contaminación de las napas subterráneas, y, por otra, el alto consumo de agua dulce plantea un problema para su disponibilidad futura, siendo esta disponibilidad cada vez un problema más acuciante.
La aparición del gas de esquisto en el horizonte energético ha impulsado a algunos analistas a decir que el “PIC del petróleo” 7 ya no sería un problema, pues habría disponibilidad prácticamente ilimitada en el mediano plazo. La reflexión que surge de esta afirmación es que con esto se “olvida” que el consumo de combustibles fósiles tiene relación directa con el aumento de la emisión de GEI, y esto, independiente del tipo de combustible fósil utilizado, y, más allá de una eventual mejora en la eficiencia energética del sistema en su conjunto.
Por otra parte, en los propios EEUU, país que más promueve el uso de esta fuente de gas, se objeta su explotación por el uso de agua dulce, recurso sometido a estrés,8 y se critican los estudios que minimizan los impactos ambientales asociados.9
Con la “fracturación hidráulica” se pone de manifiesto una vez más la relación que existe entre la producción de energía y los impactos ambientales que esta actividad produce. Producir energía no es inocuo: la escasez de agua dulce no contaminada, por una parte, y el cambio climático, por otra, dependen en gran medida de las políticas energéticas que se desarrollen en el futuro.
Sin embargo, hoy en día hay quienes plantean que estaríamos avanzando hacia una “edad dorada del gas de esquisto”. Esto, mientras que el auge de petróleo no convencional en América del Norte debilita el dominio de los productores tradicionales, como el Oriente Medio o Rusia.
De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía (AIE), para el año 2035, el gas no convencional, mayormente gas de esquisto (shale gas), proveerá casi el 30% de la producción mundial de gas, frente a un 14% actual. Sin embargo, mientras que muchos países realizan sondajes y evaluaciones de sus reservas, sólo Estados Unidos está entregado a una explotación en gran escala de este recurso tan prometedor para algunos como criticado por otros.10

Sin embargo, en un balance de las catástrofes y eventos extremos acaecidos en los EEUU durante el año 2012 realizado por la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA), además de destacar las temperaturas extremas, y el impacto del huracán Sandy sobre la ciudad de Nueva York, se señala que debido a la escasez extrema de lluvias, que superan los registros desde el año 1895, se ha debido interrumpir la fracturación hidráulica en algunas cuencas por la situación de sequía extrema durante el mes de julio.11

Cualquiera sea el desarrollo futuro del gas de esquisto, la geopolítica global de los recursos energéticos estará cambiando en los próximos años.
Figura 1. Reservas comprobadas de gas de esquisto a nivel mundial

Fuente: Lemonde.fr


Respecto del uranio, otro recurso energético primario no renovable, las reservas mundiales existentes cubrirían, dependiendo de las diferentes proyecciones, un período de 60 a 100 años a los actuales niveles de consumo12. Hoy día la energía atómica de fisión13 representa el 6,4% de las fuentes primarias de energía a nivel mundial, y un cálculo simple nos muestra que, si pensáramos en cubrir un 20% de los requerimientos energético mundiales con energía nuclear, las reservas solo alcanzan para 27,2 años14. Es decir, menos de lo que se demora en madurar un proyecto de inversión en una planta nuclear. Adicionalmente, persisten dos problemas bastante conocidos en relación con la energía nuclear de fisión: la enorme peligrosidad potencial de los (poco frecuentes) accidentes nucleares, y, la disposición y destino final de los residuos radiactivos, problema que aún no tiene solución definitiva, en ningún país, ni en ninguna planta nuclear existente, en funcionamiento o ya cerrada.
Recordemos, por otra parte, que los combustibles fósiles, es decir, el petróleo, gas natural y carbón son los principales responsables de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero causantes del calentamiento global.
La abundancia de recursos gasíferos no convencionales (gas de esquisto), a bajo precio, pone en peligro la posibilidad real de concluir acuerdos internacionales que limiten la generación de Gases de Efecto Invernadero (GEI), causa principal del Cambio Climático, en plazos que no conduzcan al planeta a cambios irreversibles.
La limitación objetiva de los recursos energéticos no renovables (petróleo, gas, carbón y uranio), sumado a los crecientes problemas ambientales que representan su producción y consumo, sólo nos deja como solución abordar desde ya el consumo eficiente de la energía y el uso creciente de las energías renovables incluyendo la energía hidráulica, bajo condiciones de reducir los impactos locales.

      2.2 La demanda. Composición del consumo energético final, o energía secundaria


Las tablas N°2 y N°3 reflejan la proyección de la demanda sectorial de energía, extraídos del estudio “World Energy Outlook 2006, (WEO 2006). Global Energy Trends” realizado por la Agencia Internacional de Energía (IEA por su nombre en inglés).
Este estudio hizo una proyección de los requerimientos energéticos, por sector, para el año 2030. Para la construcción de estas proyecciones la IEA construyó un Escenario de Referencia que estima el crecimiento futuro de la demanda de energía final, para el horizonte 2030. Este escenario se define como si no hubiera cambios de política significativos por parte de los gobiernos. En Anexo 1, se describe las características de este Escenario de Referencia.

Tabla 2. Consumo Mundial de Energía Final por sector según Escenario de Referencia (Mtoe15)

La tabla siguiente muestra la misma información pero expresada en porcentajes.
Tabla 3. Consumo Mundial de Energía por sector según Escenario de Referencia (porcentaje)


Por otra parte, de acuerdo con datos de la IEA de 2004, el sector generación de electricidad consumió el 20,5% de los combustibles fósiles16. El carbón sigue siendo la fuente principal de generación de electricidad y calor, su participación en el total de las fuentes se mantendrá estable en torno a un 47% durante el período proyectado.
Según el WEO 2006, la participación del petróleo caerá de 6% en 2006 al 3% en 2030, mientras que la proporción del gas natural crecerá de un 21% a un 23%. La contribución de la energía nuclear en la generación eléctrica caerá del 16% en 2006 a 13% en 2030. La proporción de la hidroelectricidad se mantendrá estable en un 6%.
El aporte de las energías renovables no hidráulicas, sobre todo eólica, biomasa y los residuos, crecen en todo el mundo a una tasa promedio del 6,2% anual entre 2006 y 2030, la tasa más rápida de todas las fuentes de energía, con una creciente participación del 8% para el 2030.
La demanda agregada en sectores de uso final (industria, transporte, residencial, servicios, agricultura y no uso de la energía) se prevé que crecerá un 1,4% por año desde 2006 hasta 2030 -un poco más despacio que la demanda de energía primaria (tabla N° 2)). La demanda de la industria crece más rápidamente, a 1,8% anual, superando la demanda del transporte antes de 2010 como segundo sector en el consumo, después del agregado residencial, servicios y sector agrícola.
El consumo de los sectores residencial, servicios y consumo de la agricultura crece a una tasa promedio anual de 1,2%, cifra inferior a la tasa de crecimiento del 1,5% anual en 1980-2006, debido a mejoras en la eficiencia y la sustitución de combustibles.
La demanda del sector transporte crecerá a una tasa anual de 1,5% entre 2006 y 2030. La tasa de crecimiento de la demanda mundial de transporte de energía disminuye considerablemente durante el período del Outlook. El crecimiento del 1,5% anual en promedio en el período 2006-2030, frente al 2,3% en el período 1980-2006, es resultado en gran medida de una mayor eficiencia energética del parque automotriz17.
El sector transporte en casi todas sus vertientes es el que está más ligado, con escasa flexibilidad, con los combustibles fósiles, especialmente petróleo. Adicionalmente, el modelo de vida que incluye el uso del vehículo particular se expande de manera constante desde los países desarrollados hacia los países en desarrollo.
Pese a que ya existen soluciones tecnológicas que permitirían reemplazar el diésel y la gasolina en parte importante del transporte terrestre, estas alternativas tienen aún una escasa penetración en el mercado.
Los vehículos llamados híbridos (gasolina, gas o diésel, y electricidad) están presentes como gran novedad, pero de manera marginal, en todas las ferias del automóvil mundiales. Según el informe publicado en la revista “Nature”, próximamente irrumpirán en el mercado baterías de ión de litio18 de menores dimensiones y cuya recarga se efectuará en un pequeño intervalo temporal; solución indispensable para instalar el paradigma del transporte eléctrico, es decir, una movilidad sustentable que se localice en las antípodas del deterioro provocado por el uso de los combustibles fósiles19, siempre y cuando la electricidad no sea generada por combustibles fósiles.
Recientemente se realizó un vuelo de prueba desde Madrid a Rabat de un avión monoplaza a base de energía solar, avión que ha logrado mantenerse en vuelo durante 26 horas, es decir, día y noche20.

III.Diálogo energético. Pensando la matriz energética futura


Sin duda el desarrollo de una matriz energética sustentable económica y ambientalmente, en el mediano y largo plazo, requiere de políticas activas y no puede apoyarse en un Estado que renuncia a tener política energética. La conformación de un panel de expertos para estudiar la matriz energética chilena es, según Miguel Márquez, Ejecutivo de Energiainteligente, “el reconocimiento implícito al hecho de que Chile carece de política energética”. 21
Dicho esto, no creemos que la disyuntiva sea si se debe recurrir a la “planificación centralizada” excluyendo el mercado, sino cuál es el punto de equilibrio entre mercado y planificación para construir una estrategia de desarrollo nacional en materia energética. El diseño e implementación de políticas que incluyan alianzas público-privadas son necesarias para promover la innovación en materia de recursos energéticos renovables y de tecnologías limpias y eficientes.
En el desarrollo energético de Chile se ha aplicado por décadas una política de neutralidad tecnológica, y en el desarrollo de los sistemas eléctricos de generación, transporte y distribución, sólo opera el mercado: mercado, por otra parte, imperfecto y con gran concentración monopólica. En Chile el plan de inversiones futuras se limita a una lista de obras presentadas por los actores privados. Esta “neutralidad”, por ejemplo, llevó a los operadores, privados y públicos, a ignorar los problemas de suministro de gas argentino (que se conocían desde fines de los años 90), y a apostar fundamentalmente a políticas basadas en bajos precios de los combustibles. Hoy el país paga las consecuencias: peligro de racionamiento, compromiso del crecimiento futuro, falta de inversiones, falta de una visión de largo plazo, una matriz altamente contaminante e insustentable.
Pese a todo, la seguridad energética, tal como la seguridad alimenticia, vuelven a ser conceptos que están presentes al momento de proyectar un país futuro.
Los elementos que una política energética sustentable debería contemplar, sin ponerlos en orden de importancia, son:


  • Debe tener un horizonte de largo plazo (30, 50 o más años)

  • Debe apoyarse en el desarrollo de recursos nacionales

  • Debe privilegiar el uso Eficiente de la Energía

  • Debe impedir la concentración monopólica u oligopólica de la oferta

  • Debe privilegiar la independencia y autonomía diversificando los países de origen de los recursos primarios importados

  • Debe privilegiar la independencia y autonomía diversificando los proveedores

  • Debe ser descentralizada geográficamente (debe aproximar la generación a los centros de consumo) pero, así mismo, debe permitir la interconexión lo más amplia posible

  • Debe buscar una articulación efectiva con los países vecinos y del resto de Sudamérica

  • Debe garantizar la sustentabilidad ambiental: local, nacional, regional y global

  • Debe promover, a través de incentivos efectivos, el desarrollo de las energías renovables no convencionales

  • Debe garantizar la seguridad y estabilidad en el suministro a precios razonables

  • Debe ser un instrumento de promoción de la equidad

  • Debe incorporar al análisis el Principio de Precaución 22

La búsqueda de un equilibrio adecuado entre estos elementos debe ser motivo de un debate nacional de todas las partes y de frente a la ciudadanía.


Por otra parte el intercambio internacional de experiencias y la colaboración entre países puede contribuir de manera decisiva a la construcción de una real estrategia de desarrollo del sector energético. El carácter global de los desafíos de la seguridad energética y la creciente interdependencia entre los países en esta materia, hace imprescindible una cooperación económica, financiera y técnica a largo plazo entre países, con participación de todas las partes interesadas, públicas y privadas, y en el marco de un diálogo energético en el plano bilateral y multilateral que se base en los principios de transparencia, confianza mutua, reciprocidad y no discriminación.
Por otra parte, se debe insistir en la necesidad de que los países hagan efectiva su disposición a intercambiar y compartir información, desarrollar redes de trabajo, movilizar recursos y esfuerzos en iniciativas de cooperación que permitan lograr una real seguridad energética al servicio del crecimiento económico y la prosperidad social para los pueblos.

IV.Hacia una política energética sustentable


Tal como se dice más arriba, la limitación objetiva de los recursos energéticos no renovables (petróleo, gas, carbón y uranio) y la necesidad de reducir las emisiones de GEI, sólo nos deja como solución abordar desde ya el uso creciente de las energías renovables.
La energía proveniente del Sol no es enteramente aprovechable por la humanidad, pero, una parte suficiente de la energía solar se la puede captar directamente como energía solar térmica o fotoeléctrica, o puede recuperarse desde otras formas de energía renovable que resultan de la transformación natural de la energía solar en otras fuentes de energía renovables como: eólica, mareomotriz, biomasa e hidráulica. Adicionalmente existe, especialmente en Chile, la energía geotérmica, otra fuente de energía renovable.
Sin embargo, se ha instalado la idea de que las energías renovables sólo pueden cubrir una parte limitada de las necesidades energéticas globales: 5%, 10% o, en el mejor de los casos, 20%. Hermann Scheer, uno de los pilares fundamentales del desarrollo de las energías renovables en Alemania, desmiente categóricamente esta afirmación en su libro “Energy Autonomy”23 y no pone límite alguno al desarrollo a corto, mediano y largo plazo de las energías renovables.
Hoy día países como Alemania y España bordean el 20% de sus fuentes primarias con ERNC y van por más.
• Alemania, luego del desastre de Fukushima en Japón, ha resuelto cerrar para el año 2022 todos sus plantas nucleoeléctricas y reemplazarlas básicamente con Energías Renovables No Convencionales (ERNC). Para esa fecha las energías renovables deberán haber asumido el relevo del 22% de electricidad generada hoy día en sus centrales nucleares. Según las previsiones, a lo menos un 35% de la matriz será cubierta con energías renovables24.
• Islandia, aunque país pequeño y de condiciones excepcionales, cubre sobre el 80% de sus requerimientos energéticos con fuentes renovables. Es un ejemplo, que, aunque no se puede reproducir en cualquier país debido a su particular geografía, es digno de estudio. El actual desafío de Islandia es lograr que los sectores que dependen de las energías fósiles se cambien a tecnologías limpias: la flota pesquera, los automóviles y los buses, que se mueven con petróleo. Su particular perfil geográfico (glaciares, volcanes y fuentes termales) significan que Islandia es el único país del mundo que puede afirmar que obtiene el 100% de su electricidad y calor de fuentes renovables25. Chile es un país con condiciones comparables como para plantearse un objetivo similar.
La gran discusión en torno al subsidio a las ERNC se ha basado fundamentalmente en que no se debe hacer pagar a los usuarios finales un precio no competitivo26. En términos económicos, la incorporación de un 20% de energías renovables en la matriz energética alemana ha representado un aumento muy reducido en el costo mensual promedio de una familia, y los costos de estas tecnologías siguen bajando con la expansión de la industria. Un estudio realizado por el World Future Council concluyó que los hogares alemanes han aumentado en 1,5 Euros el gasto promedio en la cuenta eléctrica mensual debido a la incorporación de energía renovable en su matriz27. Para mejor calibrar este dato, cabe recordar que el consumo medio de un hogar alemán corresponde al consumo de un nivel alto de vida en Chile.
Por razones de continuidad en el tiempo y cuidado del medio ambiente, e incluso por razones de viabilidad económica en el mediano plazo28, el reemplazo de las fuentes de energías no renovables por fuentes de ERNC es solo una cuestión de tiempo.
Pero el desarrollo de nuevas fuentes de energía requiere de apoyo e incentivos que les permita entrar en un mercado fuertemente concentrado y controlado por grandes compañías, tanto a niveles nacionales como globales.
Los países que ha avanzado en este campo han desarrollado políticas de incentivo para las energías renovables basadas en modelos diferentes.
Fundamentalmente se trata de dos enfoques:


  • El modelo de precio mínimo determina legalmente la obligación y compromiso del sistema de comprar toda la electricidad “verde” que se produzca a un precio garantizado, hoy más conocido como Feed-In Tariff

  • El modelo de cuotas es una regulación gubernamental de la cantidad de electricidad de origen renovable que debe ser provisto, comprado o vendido por parte de un grupo específico de participantes del mercado. Las cantidades de energía comprometidas se controlan mediante la emisión de certificados verdes.

Existe también un tercer modelo de subastas para cubrir una cantidad de energía previamente determinada. Este modelo es de aplicación menos extendida.


La comparación entre los resultados de la aplicación de los dos modelos principales ha sido estudiada por la German Wind Energy Association (BWE) y se grafica en las siguientes figuras.
La Figura 2 muestra el precio por KWh de los diferentes países. Los países de color verde son los del modelo de precio mínimo (Feed-In Tariff) y los de color rojo corresponden al modelo de cuotas. Los países con el modelo de precio mínimo (Feed-In Tariff) tienen en promedio mejores precios.
Figura 2. Precio por KWh dependiendo del modelo de incentivos

Fuente: German Wind Energy Association (BWE)

La Figura 3 muestra el crecimiento que han tenido las energías renovables en los diferentes países comparando los dos modelos de incentivo. Nuevamente los países de color verde son los del modelo de precio mínimo y los de color rojo corresponden al modelo de cuotas. El modelo de precio mínimo muestra mejores resultados para estimular el desarrollo de las ERNC.
Figura 3. Crecimiento de las ER en los países de la CEE

Fuente: German Wind Energy Association (BWE)


En Chile hemos aplicado el modelo de cuotas lo que puede significar simplemente que las grandes generadoras se preocupen de invertir en ERNC hasta cubrir el porcentaje legal para conservar esa parte del negocio sin abrir el mercado a nuevos participantes.
La probable y próxima aprobación del proyecto de “Net - Mettering”29 será un incentivo que facilite la incorporación de actores menores en las redes de energía eléctrica.
El enorme dinamismo en el desarrollo de las ERNC se puede ejemplificar con la reciente noticia de que Estados Unidos autorizó la construcción en Blythe, en el desierto de Mojave, (California) de una planta termosolar con una potencia instalada de 1.000 megavatios, con una inversión de seis mil millones de dólares.
El proyecto generará una vez en marcha (2013), el equivalente a un reactor nuclear lo que garantizará el suministro de electricidad a 300.000 hogares, y permitirá a EEUU desplazar a España como líder mundial en el aprovechamiento de la energía del Sol.30

ANEXO N° 1

Escenario de Referencia del World Energy Outlook 2008. Global Energy Trends to 2030




  • El Escenario de Referencia (baseline) describe un futuro basado en las tendencias y políticas actualmente establecidas, sin nuevas iniciativas de los gobiernos respecto de seguridad energética o cambio climático. En este Escenario de Referencia, el consumo creciente de combustibles fósiles se mantiene y las emisiones de CO2 resultantes de este consumo de energía, de 28 gigatoneladas en 2006 aumentan a 41 gigatoneladas en 2030. Un aumento del 45%.




  • El 97% del aumento global de las emisiones de CO2 relacionadas con la energía hasta el 2030 surge en los países no pertenecientes a la OCDE. China (6,1 Gt), India (2 Gt), y Oriente Medio (1,3 Gt) en conjunto representan tres cuartas partes del incremento. Las ciudades de países no OCDE representan la mitad de las emisiones de CO2 en 2030 relacionadas con el consumo de energía del mundo, frente al 38% actual. Las emisiones de CO2 en los países del grupo de la OCDE tendrán un peak después de 2020 y una posterior disminución. Sólo en Europa y Japón las emisiones en 2030 serán inferiores a los actuales.




  • En la década de 1980, las emisiones globales de CO2 relacionadas con la energía aumentaron más lentamente que la demanda de energía primaria, pero esta descarbonización del sector energético comenzó a frenarse e invertir su tendencia en el decenio de 1990, ya que la proporción de la energía nuclear bajó mientras que la de carbón aumentó. El Escenario de Referencia proyecta la continuación de esta recarbonización hasta después de 2020, cuando el crecimiento de la demanda de energía supera nuevamente el crecimiento en las emisiones.




  • La generación de energía y el transporte, contribuyen hasta el 2030 con más del 70% del aumento previsto en las emisiones de CO2 del mundo relacionadas con la energía. El aumento previsto de las emisiones del sector energético de la OCDE - 0,4 Gt entre 2006 y 2030 - es menor que el aumento de las emisiones de las centrales eléctricas de China, solo en los últimos dos años.




  • Las emisiones per cápita de CO2 relacionadas con la energía en los países de la OCDE serán, en promedio, un 6% más bajos en 2030 que hoy día. En los países no pertenecientes a la OCDE, aumentan notablemente las emisiones per cápita de China, que alcanzan en torno a 2025 los niveles de más de 7 toneladas por habitante de Europa, y el Oriente Medio supera el Japón en 2030, con más de 9 toneladas per cápita. A pesar de un descenso del 15%, las emisiones per cápita en los Estados Unidos, llega a las 16 toneladas, y siguen siendo en 2030 las más altas que cualquier otro país.

  • Las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, incluido el CO2 no energético, y todos los demás gases, se proyecta crecerán de 44 Gt de CO2 equivalente en 2005 a 60 Gt de CO2-eq en 2030, lo que representa un aumento del 35% respecto a 2005. La parte de las emisiones de CO2 relacionadas con la energía de las emisiones totales de gases de efecto invernadero aumenta de 61% en 2005 a 68% en 2030.




  • Como las emisiones de gases de efecto invernadero se acumulan en la atmósfera más rápidamente de lo que los procesos naturales son capaces de absorber (capturar), las concentraciones aumentan. El Escenario de Referencia nos pone en el camino de duplicar la concentración de CO2 agregada para el final del siglo XXI, lo que implica un eventual aumento de la temperatura promedio global de la Tierra de hasta 6 ° C.




  • La contaminación del aire se prevé que disminuya ligeramente durante el período proyectado, aunque no en todas las regiones. La reducción de las emisiones contaminantes de los aerosoles aportan beneficios considerables para la salud humana



1 “Política Energética: Nuevos Lineamientos, Transformando la crisis energética en una oportunidad”, Marcelo Tokman R., Ministro-Presidente Comisión Nacional de Energía. Esta concepción se ha mantenido con los nuevos Ministros de Energía del Presidente Piñera.

2 “Matriz energética, liberalismo e ideología”, elmostrador.cl, 12 de Abril de 2011.

3 Crisis del gas argentino.

4 Informe Stern (Stern Report), es un informe solicitado por el ministerio de hacienda del Reino Unido al economista inglés, Nicholas Stern, en octubre de 2006, para analizar la economía del Cambio Climático.

5 Vivianne Blanlot, “Elementos para una Agenda Energética de Largo Plazo", en Clarisa Hardy (editora) Ideas para Chile, Aportes de la Centroizquierda, LOM, 2010.

6 “Gaz de schiste: le Parlement interdit l'utilisation de la fracturation hydraulique”, LEMONDE.FR avec AFP, 30.06.11.

7 La llegada del pico del petróleo (peak oil) provocaría una escasez de dicho recurso.

8 “Aux Etats-Unis, l'eau manque pour permettre la fracturation hydraulique”, lemonde.fr, 23.08.2012.

9 “Etats-Unis: un rapport sur le gaz de schiste critiqué pour conflit d'intérêts”, lemonde.fr, 26.07.2012.

10 “Gaz de schiste: un engouement mondial, mais beaucoup de doutes” (Gas de esquisto, un engolosamiento mundial, pero con muchas dudas), Par Audrey Garric, Le Monde.fr, mis à jour le 21.12.2012 à 17h20

11 “2012, année de catastrophes climatiques pour les Etats-Unis”, Stéphane Foucart, Le Monde.fr, 09.01.2013 à 16h32

12 Rosa Moreno y Sara Larraín, “La Energía Nuclear No Tiene Futuro”, 2007.

13 La tecnología para la explotación de la energía atómica de fusión, que no produce desechos radiactivos, está aún en pañales y no existe un horizonte predecible en el tiempo para la maduración de esta tecnología (desde hace 50 años que se anuncia su implementación para los próximos 20 años).

14 Hoy en día existen avances importantes, a nivel de prototipos, en las tecnologías de reprocesamiento del combustible nuclear usado. China acaba de anunciar que podría prolongar en 60 veces la duración de sus reservas, estimadas hoy en día en 50 a 70 años. Sin embargo, estamos aún lejos de poder afirmar que está maduro el desarrollo de plantas de escala productiva que pueden reprocesar el combustible usado. Por otra parte, el desarrollo de una planta de reprocesamiento es solo un aspecto en la búsqueda de la autosuficiencia energética. Es especialmente necesario poder reemplazar los reactores de agua a presión, denominada de segunda generación, por los reactores de neutrones rápidos, los llamados cuarta generación, lo que permite el uso de uranio reprocesado y así mantener sus reservas de más tiempo.

15 Millones de toneladas de petróleo equivalente.

16 IEA, “2004 Energy Balances Total”.

17 Capítulo 3, “Oil Market Outlook” del World Energy Outlook 2008.

18 Chile tiene una de las mayores reservas de litio mundiales.

19 http://www.ecoactualidad.com/tag/combustibles-fosiles/

20 “Solar Impulse vole vers le Maroc, à la conquête d'un nouveau continent”, lemonde.fr, 05.06.2012.

21 “Panel de expertos: ¿currículum o prontuario energético?”, Miguel Márquez, elmostrador.cl, 1 de Junio de 2011.

22 Según la Organización Mundial de Comercio (OMC), el “principio de precaución” es un concepto que respalda la adopción de medidas protectoras antes de contar con una prueba científica completa de un riesgo.

http://www.wto.org/spanish/tratop_s/sps_s/sps_agreement_cbt_s/c8s2p1_s.htm



23 HERMANN SCHEER, Energy Autonomy, The Economic, Social and Technological Case for Renewable Energy, EarthScan, London, VA, 2007.

24 “Comment l'Allemagne va sortir du nucléaire”, LE MONDE ECONOMIE | 06.06.11

25 “El milagro energético islandés”, lanacion.cl, Viernes 13 de junio de 2008.

26 Ambos modelos transfieren al usuario final las diferencias de costos de generación.

27 Feed-In Tariffs – Boosting Energy for our future, A guide to one of the world’s best environmental policies, World Future Council.

http://www.worldfuturecouncil.org/fileadmin/user_upload/Maja/Feed-in_Tariffs_WFC.pdf



28 Es evidente que en la medida que nos acerquemos al horizonte de agotamiento de los recursos no renovables, sus precios aumentarán de manera explosiva.

29 Medición neta de la energía. El medidor de control mide tanto la energía que entra desde la red como la energía que se entrega a la red.

30 http://www.evwind.com/noticias.php?id_not=6596



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