Titulo: Movimiento Hacia la Unidad



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NUMERO: 10

FECHA: Marzo-Abril 1986

INDICE ANALITICO: Congreso del Trabajo

AUTOR: Andrés Rojas M.

TITULO: Movimiento Hacia la Unidad


TEXTO:
Algunos autores consideran que en el período cardenista se sentaron las bases del sindicalismo contemporáneo en el país. Si es así podemos afirmar que el proyecto cardenista de "consolidación de las instituciones" se orientaba a integrar y promover la organización de los trabajadores, concebido como el medio idóneo para la mejor defensa de sus intereses inmediatos frente a las presiones ejercidas por el capital nacional y el imperialismo. Sin embargo, este apoyo estatal tenía sus límites. No se podía tolerar el crecimiento en ciernes de una fuerza superior a la del mismo Estado, que conjuntara al proletariado (obreros, campesinos y burócratas) en una sola organización. De ahí la división de los trabajadores en tres vertientes organizativas: Confederación de Trabajadores de México (CTM), Confederación Nacional Campesina (CNC) y la Federación Nacional de Trabajadores del Estado (FNTE), hoy Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE).


A partir de entonces el movimiento obrero organizado (MO) ensaya distintas formas de organización "superior" hacia la unidad obrera. Para tener una idea de cómo se han dado las disputas y alianzas entre distintas corrientes y bloques sindicales antes de la creación del Congreso del Trabajo (CT), (véase la gráfica 1). La tendencia que se observa durante el período de 1935 a 1966 entraña la búsqueda de formas alternativas de organización sindical que corresponden a la composición y movilidad de una clase obrera en constante crecimiento e integración. Por añadidura, la forma organizativa predominante es la Confederación sindical que constituye una tercera parte del total de organismos creados, y cuya importancia radica en que es el resultado de la integración orgánica nacional de industria, es decir, la confederación representa un nivel de organización superior que rebasa los marcos de negociación y los límites internos de un sindicato o de un conjunto de ellos congregados en una federación (Véase la gráfica 1).
Gráfica 1. Tipo de Organizaciones Sindicales Conformadas Durante el Periodo 1935-1966.[H-]
Es así como en 1966 se celebra el Pacto de Unidad Obrera de la Asamblea Nacional Revolucionaria del Proletariado de México (ANRPM), cuya primera resolución es la creación del CT el 18 de febrero de ese año. Las fuerzas sindicales originarias que lo conforman son las cúpulas del Bloque de Unidad Obrera (BUO) con la hegemonía de la CTM, y la Central Nacional de Trabajadores (CNT) [1] con cierta presencia del STERM. Desde su inicio el CT estatutariamente se encuentra afiliado al PRI.
Las organizaciones oficiales en "pugna", principalmente la CTM y la CROC, que se venía fortaleciendo desde 1952, así como el surgimiento de movimientos democráticos de inconformidad (ferrocarrileros y maestros) ante las medidas de apoyo al capital y por lo tanto del deterioro de las condiciones de vida y de trabajo, urgen al Estado, una vez reprimido y coptado al movimiento, a una propuesta de unidad obrera, que en 1966 se concreta en la creación del CT que resulta de la ANRPM. Con el "Pacto de Unidad" se pretendía crear una organización "cúpula" donde se encontraran unidas todas las organizaciones sindicales del sector obrero del PRI, conservando su autonomía. Esto es, con el objetivo expreso de que el MO se encontrase "unido para la defensa de sus legítimos intereses al consolidarse la conciencia de clase de los trabajadores organizados como lógica consecuencia de la defensa de sus derechos frente al capitalismo". [2]
No es sino hasta 12 años después de creado que se realiza la 1a. Asamblea Nacional del CT. Este largo impasse que caracteriza la "actividad" del CT pone de relieve que las tendencias de los grupos que lo conforman y que buscan convertirlo en la organización unitaria del MO parecen situarse más en el terreno declarativo que de las posibilidades inmediatas.
En julio de 1978 la CTM convoca a la 1a. Asamblea Nacional Ordinaria del CT, como una respuesta a la "Alianza para la Producción" que impugnan tanto el SME como el STRM y el STUNAM. Los planteamientos de esta Asamblea fueron los siguientes: "presentar demandas que resolvieran las necesidades apremiantes del trabajador; la unificación de principios, estrategias y prácticas de la clase obrera; la creación de una nueva dirección del CT denominada Consejo Nacional;... la información permanente a los trabajadores sobre los avances de la llamada Reforma Política; el fortalecimiento de la alianza popular en beneficio de los trabajadores; la lucha por la democratización de las estructuras sindicales y la necesidad de plantear una transformación del modelo de desarrollo". [3] Esto último ha sido retomado con un impulso singular por el sector obrero a partir de la crisis económica de 1982 en sus demandas de apoyo al llamado sector social de la economía, [4] para contrarrestar la caída del poder adquisitivo de los trabajadores en virtud de la baja capacidad de negociación salarial del CT frente al Estado y al capital.
De nueva cuenta, a partir de 1978 la falta de actividad sindical se manifiesta en el CT a nivel interno y en sus relaciones con el Estado. En cuanto a lo primero por estatuto se establece que cada 4 años debe celebrarse la Asamblea Nacional del CT. Sin embargo, en 1986 se cumple el doble de este período, y en medio de la agudización de la crisis económica aún no se expresa la necesidad de convocar a la 2a. Asamblea Nacional excepto por el SME que parece ser la única fuerza sindical del CT que la promueve. El resultado es que la "Asamblea" es sólo un órgano simulado, ya que las consultas y decisiones importantes se elaboran y se llevan a cabo exclusivamente por el "Consejo Nacional" y la "Comisión Ejecutiva" (Véase el organigrama del CT).
Gráfica. Organigrama del Congreso del Trabajo[H-]
Por lo que respecta a su relación con el Estado, el CT a partir de 1978 ha perdido paulatinamente espacios de negociación salarial, y en su lugar actualmente avala la política antiobrera del presente régimen que deriva en su mayor contención de las demandas salariales y aumentos constantes a los precios de los artículos de primera necesidad, así como una excesiva carga impositiva hacia el sector obrero y un creciente desempleo. En estas condiciones el CT pareciera que se encuentra en su momento de más baja capacidad de negociación frente al Estado.
En el XX aniversario de la fundación del CT prevalecen aún los mecanismos y corruptelas, hechas escuela en las principales centrales obreras del país, que limitan la posibilidad de generar una vida democrática interna del organismo, y que impiden asimismo la elaboración de un modelo organizativo de unificación orgánica ("hacia una Central Unica de Trabajadores") que vaya más allá de la actual alianza político-sindical, cuyo resultado es el mismo CT. No obstante, podríamos decir que no todas las organizaciones integrantes del CT comparten la inercia del organismo cúpula. Sindicatos de lucha como el SME vienen promoviendo la celebración de la 2a. Asamblea Nacional y, lo que es más significativo, llevan la voz cantante en la reivindicación salarial y defensa de los contratos colectivos de trabajo: el cuestionamiento de su permanencia o no en el CT. La movilización del 21 de enero de este año y el Foro Obrero convocado por el SME con la participación de casi 100 agrupaciones sindicales, son síntomas alentadores que ponen en el centro de la atención el interés de los trabajadores, contrariamente a la actitud de "disciplina y comprensión" que el CT declara tener en cuanto a los problemas económicos del país.
Organizaciones Integrantes del Congreso del Trabajo[H-]
Peso Relativo de las Organizaciones Integrantes del Congreso del Trabajo, 1978[H-]
Cuadro 2. Número de Trabajadores por Condición de Pertenencia al Congreso del Trabajo y Ambito de Jurisdicción (1978)[H-]
Relación de Presidentes del Congreso del Trabajo[H-]

TITULO DEL RECUADRO:


ESTRUCTURA INTERNA DEL CONGRESO DEL TRABAJO
RECUADRO:
La representación General del Congreso del Trabajo (CT) radica en su Asamblea Nacional. Este órgano se encuentra constituido por los representantes nombrados por las distintas organizaciones pactantes. La cuota de representatividad depende del tipo de organización sindical. Así, las confederaciones nacionales tienen derecho a nombrar un máximo de 200 delegados, en total las federaciones gremiales y regionales y los sindicatos nacionales de industria autónomos participan con 100 delegados cada una (200 en total), y los sindicatos gremiales autónomos cuentan con 10 representantes. Cada agrupación cuenta con un voto dentro de la Asamblea y los acuerdos pueden ser tomados por la totalidad de los delegados (310) o por mayoría. Las reuniones de la Asamblea Nacional, conforme a los estatutos del CT, deberían efectuarse cada cuatro años de forma ordinaria, y en forma extraordinaria cuando lo acuerde y convoque el Consejo Nacional, que es la segunda instancia de representatividad.
El Concejo Nacional está integrado por los secretarios generales y por lo menos cinco representantes de cada organización integrantes del CT, con duración de seis meses a su cargo. Sus votaciones y decisiones se rigen en igual forma que la Asamblea Nacional; tiene a su cargo la expedición del reglamento interno de la Asamblea Nacional, y se le conceden facultades resolutivas para modificar aspectos organizativos, sin contravenir las resoluciones de la Asamblea Nacional.
La elección del presidente del CT se efectúa entre los secretarios generales de las organizaciones que integran el organismo cúpula, el cual se constituye en la autoridad máxima permanente del CT durante seis meses y tiene como funciones presidir los plenos de la comisión y representar al organismo ante las autoridades respectivas.
Como órgano ejecutivo en las decisiones del Consejo Nacional, se forma una Comisión Ejecutiva, compuesta por los presidentes de las comisiones permanentes, asimismo se pueden crear comisiones eventuales. Se proyecta la creación de comités estatales a cuyo cargo quedarían los representantes de las organizaciones integrantes del CT en cada entidad federativa. Estos comites estatales dependerían directamente del Consejo Nacional. Sin embargo, estos comités que supuestamente funcionarían a partir de octubre de 1978 no se han implementado, quedando hasta la fecha en un "proyecto por realizar". A.R.
TITULO DEL RECUADRO:
MEMBRESIA SINDICAL
RECUADRO:
Uno de los principales mitos en torno al sindicalismo oficial en México, es el número de afiliados que las centrales declaran tener. Las cifras dadas a conocer muchas veces sin sustento real, con el afán de aparentar una fuerza que no se tiene, sobrestiman la base social del movimiento obrero. Así por ejemplo, Gregorio Ortega afirma que "la unidad de los sindicatos, la organización de las centrales y la cohesión del movimiento obrero son cada día más poderosas... llegarán a ser una fuerza superior, sostenida por los millones de trabajadores que agrupa el CT, que con sus familias representan casi a la mitad de la población". [5]
Por su parte Manuel Camacho, basado en los datos del Anuario Estadístico del IMSS, estima que para 1978 el límite máximo sindicalizable y lo que las principales centrales dicen tener es: [6]
Membresía Sindical[H-]
Uno de los trabajos más completos, al menos estadísticamente, que nos acerca a la base sindical del CT es el de Zazueta y de la Peña. A grosso modo las cifras más relevantes que nos proporcionan de las fuentes directas son las siguientes: [7]
En 1978 la PEA ascendía a un total de 17,936,768 personas, de las cuales 9,875,970 (55.06%) forman el grupo de población asalariada tanto urbana como rural, la primera compuesta por obreros o empleados (7,805,931) y la rural integrada por jornaleros o peones (2,070,039). La parte restante de la PEA, la población no asalariada, alcanza un total de 8,060,798 personas. De éstas, el 29.8% (2,392,413 personas) se encuentran en las zonas urbanas en la categoría de patrones o empresarios y trabajadores por cuenta propia no agrícola; mientras que para la parte rural, los propietarios agrícolas, ejidatarios y medieros, es decir, la PEA no asalariada de las zonas rurales representan 45.4% del total 13,664,113 personas). El 24.8% restante (2,004,272 personas), corresponden a la categoría de trabajadores familiares no remunerados y trabajadores de ocupación insuficientemente especificada. [8]
Zazueta y de la Peña distinguen el tope máximo de sindicalización, así como su límite inferior, en función de los trabajadores potencialmente sindicalizables para el rango máximo, y de los trabajadores realmente registrados para el rango inferior.
El número total de trabajadores registrados en 1978 fue de 2,667,058. Si a esta cifra le agregamos los potencialmente sindicalizables, jornaleros o peones, por ejemplo, el tope máximo de sindicalización asciende a 4,415,986 trabajadores (muy próximo al número que calcula por su parte Manuel Camacho para el mismo período). Esto significa que el rango de afiliación sindical a el nacional se encontraría entre 2.7 y 4.5 millones de trabajadores. El resto de la población asalariada, poco más de 5 millones de trabajadores, se encuentran en una situación de trabajadores "marginales", para quienes la incorporación al sector asalariado que contrata colectivamente, se ve aún muy lejana.
Si al límite inferior del rango de sindicalización, 2.7 millones de asalariados, le agregamos aquellos trabajadores que no han obtenido su registro ante las autoridades laborales (800,000), e imputando el número de sindicatos y trabajadores en base al número de sindicatos que estando registrados no declaran su cantidad de afiliados, obtenemos la cifra "factible de sindicalización" total: 3.5 millones de trabajadores, variando así el rango de afiliación sindical a nivel nacional de 3.5 a 4.5 millones de trabajadores.
La definición del rango de afiliación sindical es bastante significativa, ya que por un lado refuta las cifras sobrestimadas del número de sindicalizados declarados por las centrales obreras y, por otro lado, constata que la población sindicalizada asciende al 80% a nivel nacional, quedando "libre" sólo un millón de trabajadores potencialmente sindicalizables.
Según los autores mencionados, [9] el rango de afiliación sindical del CT fluctúa de 2.3 a 3 millones de trabajadores (esta última cifra considera los sindicatos adheridos al CT a principios de los 80). Esto significa que el 90% de los trabajadores sindicalizados (2,238,287) pertenecen al CT; 9% (239,279) al sindicalismo independiente y el 1 % (189,452) no se especificaron suficientemente (Véase cuadro 2). Es decir, el CT afilia aproximadamente sólo el 13% del total de la PEA de 1978 y 22% de la población asalariada tanto urbana como rural. Así, en el caso del Congreso del Trabajo, como en el de la CTM [10] no hay una correspondencia entre la base social real del CT y su influencia política. Andrés Rojas.
TITULO DEL RECUADRO:
Movimiento obrero y sindical
Rosario Maríñez
RECUADRO:
ESTRUCTURA DE CLASE Y ORGANIZACION SINDICAL
AGUILAR GARCIA, Javier, "Los Sindicatos Nacionales", en: González Casanova/León/Marván (Coords.), El Obrero Mexicano, vol. III, op. cit., pp. 117-209. (Coords.), Los Sindicatos Nacionales en el México contemporáneo, Ed. Aguilar Valadez, México, 6 Vols., en prensa.
ALVAREZ, Alejandro, "Cambios recientes del proletariado industrial, (1970-1980), en: El Obrero Mexicano, Vol. I, pp. 43-55.
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CAMPOS LINALES, Jesús, "El Sindicalismo Independiente en los años ochenta", ponencia presentada al VI Encuentro Nacional de Historia del Movimiento Obrero, UAM-Iztapalapa, México, D.F., octubre de 1984, 17 pp.
COUFFIGNAL, Georges, "Cuestiones a propósito del estudio del sindicalismo: el caso mexicano", en: Iztapalapa (UAM-I), No. 3, julio-diciembre de 1980.
DE LA GARZA TOLEDO, Enrique, et. al., "Estructura formal de los sindicatos y democracia en México", en: AGUILAR GARCIA, Javier (Coords.), Los Sindicatos Nacionales..., op. cit.
FREYRE RUBIO, Javier, "Los grupos de presión en México (un caso: las organizaciones sindicales)", en: Reporte de Investigación (UAM-A), No. 81, diciembre de 1981, pp. 1-47.

Las Organizaciones Sindicales Obreras y Burocráticas contemporáneas, Análisis comparativo, 1934-1976, Tesis Profesional, FCPS, UNAM, México, 1980.


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GONZALEZ AREVALO, Ana Luisa, "Notas sobre la estructura de la clase obrera en México (1970-1980)", ponencia presentada al VI Encuentro Nacional de Historia del Movimiento Obrero, UAM-Iztapalapa, México, D.F., octubre de 1984, 31 pp.
LEAL, Juan Felipe, "Apuntes sobre la burocracia en las agrupaciones sindicales", en: Cuadernos Políticos, No. 23, enero-marzo de 1980, pp. 65-73.

Agrupaciones y burocracias sindicales en México 1906-1938, Editorial Terra Nova-PlNEM, México, 1985, 213 pp.


MENDEZ, Luis, "Los torcidos caminos del Sindicalismo oficial: FSTE", en: El Cotidiano, Año 11, No. 7, pp. 4-13.
MEJIA PRIETO, Jorge, El poder tras las gafas. Hacia un análisis del cetemismo y Fidel Velázquez, Ed. Diana, México, 1979.
MILLAN VALENZUELA, René, "La CTM y la crisis, 1970-1978", Tesis profesional, FCPS, UNAM, México, 1981, 197 pp.
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RIVAS MIRA, Fernando Alfonso, "Las ramas industriales y las organizaciones sindicales (Notas metológicas)", en: AGUILAR GARCIA, Javier (Coords.), Los Sindicatos Nacionales... op. cit.
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"Panorama de la prensa sindical. Historia. Problemas y perspectivas", en: González Casanova/León/Marván, (Coords.), El Obrero Mexicano Vol. V, op. cit., pp. 131-154.


XELHUANTZI LOPEZ, María, El Congreso del Trabajo en la recomposición del sindicalismo mexicano. Tesis profesional, UAM-Azcapotzalco, México, 1984.
YAÑEZ, Sergio, "Génesis de la Burocracia Sindical Cetemista", Ediciones El Caballito, México, 1984, 346 pp.
ZAZUETA, C. y R. DE LA PEÑA, Estructura dual y piramidal del sindicalismo mexicano, CENIET, STPS, México, 1982, 60 pp. (Estudios 10).

"La estructura del Congreso del Trabajo: Estado, trabajo y capital en México: un acercamiento al tema" F.C.E.-INET, México, 1984, 580 pp.


+ Materiales documentales elaborados y/o publicados en la década de los 80.
AFILIACION SINDICAL + +
BORTZ, Jeffrey, "Problemas de la medición de la afiliación sindical", en: Revista de Ciencias Sociales y Humanidades (UAM-A), Vol. I, septiembre-diciembre de 1980, pp. 29-66.
DAVIS, Horace B., "Numerical Stength of Mexican Unions", en Southwestern Social Science Quaterly, Junio de 1954.
LEAL, Juan Felipe, "Las estructuras sindicales", en: González Casanova/León/Marván (Coords.), El Obrero Mexicano, Vol. III, Organización, IISUNAM-Siglo XXI Editores, México, 1984-1985.
SCHAFFER, Carlos y Marco A. VELAZQUEZ, México; tendencias en la sindicalización de la fuerza de trabajo y cambios en el capital, (Reporte sobre el estado del campo de investigación 1974-1981). Instituto de Investigaciones Tecnológicas, UNAM; Centro de Estudios contemporáneos; Instituto de Ciencias, UAP, México 1982, 104 PP.
TALAVERA, Fernando y LEAL, Juan Felipe, "Organizaciones sindicales obreras de México: 1948-1970. Enfoque estadístico", en Elsa Cecilia Frost, et. al., El trabajo y los trabajadores en la historia de México, México, El Colegio de México y University of Arizona Press, 1979, pp. 667-701.
ZAPATA, Francisco, "Afiliación y organización sindical en México", en: Tres estudios sobre movimiento obrero en México, México, El Colegio de México, 1975, pp. 79-148.
++ Dada la escasa literatura sobre este tema, consideramos conveniente integrar a esta lista referencias de años anteriores a 1980.
LEGISLACION
ALCALDE JUSTINIANI, Arturo, "El Contrato Colectivo de Trabajo, Técnica de su Negociación", en: González Casanova/León/Marván (Coords.), El Obrero Mexicano, Vol. IV, op. cit., pp. 119-180.
BOUZAS ORTIZ, José Alfonso, "Reformas a la Legislación Laboral 1970-1980", en: AGUILAR GARCIA, Javier (Coords.), Los Sindicatos Nacionales..., op. cit.
BENSUSAN, Graciela, "Construcción y Desarrollo del Derecho Laboral en México", en: González Casanova/León Marván (Coords.) El Obrero Mexicano, op. cit., Vol. IV, op. cit. pp. 9-72.
CONESA RUIZ, Ana María y Pablo V. MONROY GOMEZ, "El despido; Instrumento de Control Obrero", en: González Casanova/León/Marván (Coords.), El Obrero Mexicano, Vol. IV, op. cit., pp. 181-223.
DE BUEN LOZANO, Néstor, La Reforma del Proceso Laboral, Ed. Porrúa, México, 1980.
RECOPILACION DE FUENTES
AGUILAR GARCIA, Javier, "Bibliografía fundamental para el estudio teórico de los Sindicatos", Instituto de Investigaciones Sociales, UNAM, México, 1984, 8 p. (mecanografiado).
BRINGAS, Guillermina, "Los trabajadores mexicanos durante la década de los setentas, fuentes para su estudio", Iztapalapa (UAM-I), Año II, No. 5, julio-septiembre de 1981, pp. 194, 214.
KOPPEN, Elke, "Bibliohemerografía para el estudio de la insurgencia y democratización obrera en México 1968-1981", en: Investigación Económica, No. 161, julio-septiembre de 1982, pp. 229-245.
MENDEZ G. Arturo y Luis Angel DOMINGUEZ BRITO, "Bibliografía sobre el movimiento obrero en México (1940-1980)", en: Ibid., pp. 109-122.
Elaborado en base a:
KOPPEN, Elke, Fuentes para el estudio de los movimientos sociales en México, Bibliografía por movimiento (1968-1984) Universidad de las Naciones Unidas, Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, México, D.F., 1985, 131 pp. (Inédito).
Fuentes consultadas en esta referencia:
1. Investigación bibliográfica (CICH)
2. Trabajos elaborados en el marco de subprograma de PAL "Movimientos Sociales en México", Universidad de las Naciones Unidas-I.I.S.-UNAM.
3. CLASE (CICH)
4. Números recientes de revistas especializadas.
CITAS:
[1] El BUO estaba compuesto por: CTM, CROM, CGT, STRM, SNESCRM, STFRM, SNTMMSRM, Tranviarios, FNUTEP y el STPRM. Por su parte la CNT estaba integrada por: SME, STERM, CROC, CRT, FROT, FOR, FNC, ULRM y la Federación Nacional Obrera Textil del Ramo de la Lana. Para el significado de las siglas véase cuadro de organizaciones integrantes del Congreso del Trabajo.
[2] Congreso del Trabajo: Constitución, estructura y funcionamiento, México, 1978. p. 2.
[3] César Zazueta y Ricardo de la Peña, La Estructura del Congreso del Trabajo. Estado, Trabajo y Capital de México: un acercamiento al tema. FCE, México, 1984, p. 101.
[4] Hasta la fecha, el único apoyo de conocimiento público ha sido la línea de crédito por 5 mil millones de pesos que se dio a conocer a través del "Comunicado Conjunto del Gabinete Económico y el Congreso del Trabajo" el 30 de abril de 1985. Por añadidura, este crédito se negoció sin tener en cuenta los impuestos, el encaje legal y los costos administrativos. Actualmente no se sabe a ciencia cierta el destino de este crédito. Véase también, Alfredo Sánchez Daza, "El sector social de la economía: una reivindicación de la década pasada", El Cotidiano, DCSH de la UAM-AZC., Núm. 5, México, junio de 1985, pp. 29-36.
[5] Gregorio Ortega. El sindicalismo contemporáneo en México, Siglo XXI, México, 1975, pp. 25-26 (el subrayado es propio).
[6] Manuel Camacho. La Clase Obrera en la Historia de México. El fruto inmediato, Siglo XXI, México, 1984, pp. 128-131, (Col. Siglo XXI, núm. 21).
[7] Zazueta y de la Peña. Op. cit., pp. 313-322. Las fuentes sobre membresía sindical, que utilizan los autores, son citadas en el Cuadro A.
[8] Los autores cometen, en principio, un error básico, ya que la PEA, además de contemplar a la población ocupada, está compuesta también por los desempleados, población ésta que no se aprecia en estas estimaciones.
[9] Los autores calculan esta cifra con base en las fuentes directas ya citadas.
[10] Véase Sara Lovera, La Jornada, México, 24 de febrero de 1986, pp. I y 4, publicado en este número.

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