Tema 73 Técnica de la Circulación



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OEP 2013

Especialidad: Gestión Técnica del Tráfico

Elaborado en 2011

TEMA 19



PARÁMETROS FUNDAMENTALES DEL TRÁFICO I. CARACTERÍSTICAS DEL FLUJO DE TRÁFICO, VARIACIÓN, DISTRIBUCIÓN Y COMPOSICIÓN. INTENSIDAD DE TRÁFICO. DEFINICIÓN. DENSIDAD DE TRÁFICO.

1. INTRODUCCIÓN


2. PARÁMETROS FUNDAMENTALES DEL TRÁFICO I. CARACTERÍSTICAS DEL FLUJO DE TRÁFICO, VARIACIÓN, DISTRIBUCIÓN Y COMPOSICIÓN.
2.1. Intensidad

a) Concepto

b) Variación de la intensidad

c) Distribución

d) Composición del tráfico

3. INTENSIDAD DE TRÁFICO


4. DENSIDAD DE TRÁFICO


1.- INTRODUCCIÓN.


La ingeniería de tráfico tiene como principales objetivos el planeamiento, el trazado y, la explotación de las redes viarias, de forma que la circulación de personas y mercancías sea segura, rápida y económica. Para ello es necesario conocer previamente las características de la circulación. El objetivo del estudio de la circulación es deducir las relaciones que existen entre las características del tráfico y el trazado de la red y las normas de regulación que se utilizan.

En este tema, y el siguiente se analizarán tres variables fundamentales del tráfico como son: la intensidad, la velocidad y la densidad de tráfico. Estos tres conceptos son válidos tanto para tráfico en vías urbanas como en vías interurbanas. La circulación por estos tipos de vía puede ser continua y discontinua.

Entendemos por circulación continua, al tipo de circulación en el que no existen elementos de regulación fijos externos al flujo de tráfico, tales como semáforos, que obliguen a detenerse a los vehículos. Las condiciones de circulación son el resultado de las interacciones entre los vehículos y entre estos y las características geométricas y ambientales de la vía. Las detenciones que puedan presentarse se producen por causas internas de la propia corriente del tráfico, como cuando se produce un accidente, alcance o avería.



Entendemos por circulación discontinua, cuando existen unos elementos fijos que producen interrupciones periódicas en la circulación vial. Los semáforos, señales de STOP, y otros tipos de regulación son algunos de estos elementos. Estos equipos obligan a parar (o al menos a reducir la velocidad significativamente) a la circulación en un momento dado.

La mayoría de los conceptos desarrollados en estos temas, se refieren a condiciones de circulación continua.




2.- PARÁMETROS FUNDAMENTALES DEL TRÁFICO. CARACTERÍSTICAS DEL FLUJO DE TRÁFICO, VARIACIÓN, DISTRIBUCIÓN Y COMPOSICIÓN.


2.1. INTENSIDAD


A) Concepto
Se llama intensidad de tráfico al número de vehículos que pasa a través de una sección fija de una carretera por unidad de tiempo. Las unidades más usadas son vehículos/hora (intensidad horaria) y vehículos/día (intensidad diaria).

La intensidad la característica fundamental de la circulación, ya que permite caracterizar el tipo de circulación en un tramo viario, por lo que es una variable básica en el análisis del tráfico.

Normalmente, la intensidad de tráfico viene condicionada por la demanda, que en cada tramo varía considerablemente. Sin embargo, en muchas ocasiones la capacidad de las vías (oferta) condiciona la intensidad, no sólo porque establece un límite absoluto, sino porque al llegarse a determinadas restricciones, la demanda también se ve afectada.

La variación de la intensidad a lo largo del tiempo presenta gran importancia. Como valor representativo de la misma durante el periodo de medida, se suele adoptar la intensidad diaria (u horaria si el periodo de medida es menor que un día) media de todas las registradas. Generalmente el periodo de aforo se extiende durante un año, y la intensidad media diaria durante el año (IMD) es la magnitud más utilizada para caracterizar la intensidad en las carreteras, y se puede definir como el número total de vehículos que ha pasado por una sección de la carretera durante un año determinado dividido por 365.

B) Variación de la intensidad.

La intensidad de tráfico en cualquier carretera varía a lo largo del tiempo. Al estudiar las intensidades medias diarias (IMD) correspondientes a una serie de años, se observa en la mayoría de las carreteras una tendencia creciente, a la que se superponen unas oscilaciones cíclicas (de año, semana, día). Este crecimiento general de las intensidades de tráfico es principalmente debido al aumento de población, de la renta y del grado de motorización. Este es el caso por ejemplo de grandes áreas metropolitanas, zonas de desarrollo industrial, turístico, etc. Por el contrario, será mucho menos importante e incluso puede presentarse una tendencia decreciente en zonas en regresión, como zonas rurales en las que exista una fuerte emigración, ó en épocas de crisis económica. También será decreciente en algunos casos excepcionales, como cuando se construye una autopista alternativa de una carretera existente de trazado antiguo, registrándose un decrecimiento brusco en esta última.


Ciclo anual
Normalmente en cualquier tramo de calle o carretera la variación de la intensidad de tráfico del día típico de un mes sigue una ley relativamente constante a lo largo de los años, mientras no se modifiquen substancialmente las características físicas y funcionales de la vía o el uso del suelo próximo a ella. La variación generalmente es más acusada en las zonas rurales que en las urbanas y es sensible a una serie de factores que más adelante se detallan.
Así, por ejemplo, el aumento de intensidad durante el verano es mucho mayor en carreteras de zonas turísticas (costas, montaña, etc.) y menor en zonas industriales.
Entre los factores que contribuyen a que las variaciones de tráfico sean acusadas destacan los siguientes:

  • El carácter turístico del tráfico.

  • Las bajas intensidades de tráfico que hacen que los valores de las intensidades diarias sean más sensibles a situaciones extraordinarias.

  • La proximidad a una gran población, que suele generar viajes de recreo de corto recorrido.

Por otra parte ayudan a una distribución uniforme a lo largo del año los factores siguientes:

  • El carácter industrial de la zona.

  • La mayor proporción de tráfico pesado.

  • La situación próxima al centro de una ciudad, donde normalmente el tráfico de un día laborable cualquiera no difiere en más del 10 por 100 de la IMD.



Ciclo semanal
Normalmente el tráfico de los días laborables (de lunes a viernes), difiere del de los sábados y domingos. Las diferencias son más o menos acusadas según el tipo y la función de cada vía.

Esta variación semanal se acusa tanto en las vías urbanas como en las interurbanas: en las primeras, el domingo suele ser el día de menor tráfico. En las interurbanas la influencia relativa del tráfico en sábados y domingos varía a lo largo del año, siendo frecuente que en época de buen tiempo el domingo represente una punta acusada por la tarde. Las cifras de intensidades de tráfico en los días festivos son mucho más variables que las que corresponden a días laborables.


Ciclo diario
Es quizás el más importante desde el punto de vista técnico. Los valores de la intensidad horaria del tráfico varían considerablemente a lo largo del día.

Puede decirse que durante la noche las intensidades son muy bajas, presentándose un valor mínimo generalmente entre las 3 y las 5 de la mañana. La intensidad horaria crece después muy rápidamente a primeras horas de la mañana. A partir de ese momento la evolución depende del tipo de vía y de su emplazamiento.

En los accesos a las grandes ciudades se presenta a las 8 ó 9 de la mañana una intensidad punta muy marcada, que luego disminuye rápidamente hasta un valor medio que se mantiene relativamente constante hasta alcanzar otro periodo de máximas intensidades a última hora, a partir del cual, descienden considerablemente las intensidades registradas.

Estas curvas horarias están sujetas a variaciones dependientes de: la estación del año, la ubicación geográfica de la vía, la tipología de carretera, la funcionalidad dentro de la red y las incidencias (meteorológicas, operaciones especiales, etc…)

C) Distribución
- Distribución de frecuencias de intensidades horarias. Para realizar el proyecto de una vía ha de tenerse en cuenta la intensidad de tráfico que habrá de soportar. Pero la intensidad varía a lo largo del tiempo, por lo que habrá que atender a la frecuencia con que se presentan los distintos valores de esta intensidad, puesto que no estaría justificado utilizar como intensidad horaria representativa la intensidad máxima. Será preferible escoger un valor de la intensidad horaria que sólo sea sobrepasado durante un escaso número de horas al año. La práctica habitual es escoger como representativa de la demanda la intensidad horaria que sólo se excede durante 100 o 150 horas al año en función de los requerimientos del análisis que se vaya a abordar, considerándose así la, IH100 o la IH150.
L
a vigente Norma 3.1-IC Trazado, de la Instrucción de Carreteras, expresa que en el diseño de carreteras en cada caso deberá justificarse la hora de proyecto adoptada, que no será inferior a la hora treinta (30) ni superior a la hora ciento cincuenta (150).


- Distribución del tráfico entre diferentes carriles. En las carreteras de dos carriles y dos sentidos de circulación se suele considerar la intensidad de tráfico total, es decir, la suma de las correspondientes a ambos sentidos. Mientras se consideren intensidades diarias, especialmente la IMD, será aceptable suponer que esta cifra se divide en partes iguales entre ambos sentidos. Por el contrario, cuando se consideran intensidades horarias pueden presentarse grandes diferencias entre sentidos.
En carreteras con calzadas separadas, suele ser normal considerar independientemente la intensidad correspondiente a cada calzada. Dentro de ellas, el tráfico se reparte entre los carriles existentes. Este reparto depende de la intensidad de tráfico total y de la composición del mismo. Por ejemplo, si las calzadas tienen dos carriles para un sólo sentido, cuando la intensidad de tráfico es baja la mayor parte de los vehículos utilizan el carril derecho, mientras que si la intensidad es muy alta se utiliza más frecuentemente el carril izquierdo. Además la composición del tráfico es muy distinta en estos carriles, ya que en el carril derecho circulan muchos más vehículos lentos que por el izquierdo. Cuando la intensidad de tráfico aumenta, el carril derecho acaba siendo utilizado principalmente por vehículos pesados y vehículos ligeros lentos, mientras que el carril izquierdo lo utilizan preferentemente vehículos ligeros rápidos. Esta distribución de los vehículos, especialmente las condiciones que afectan al carril derechos, resultan importantes en ciertas situaciones, como en los enlaces.

D) Composición del tráfico.


Además de conocer el número total de vehículos que pasan por una carretera, frecuentemente interesará saber qué tipo de vehículos circulan por ella. Por esta razón al realizar los aforos se clasifican los vehículos registrados en varias categorías, más o menos detalladas según las necesidades. A menudo, se clasifican los vehículos según una clasificación resumida como la siguiente:

  • Motocicletas

  • Vehículos ligeros

  • Vehículos pesados

La composición del tráfico se define mediante el porcentaje de vehículos en la IMD que pertenecen a cada categoría.

En general, la mayor parte del tráfico está formado por vehículos ligeros, mientras que las motos representan un porcentaje muy pequeño. Dentro de los vehículos ligeros, los más importantes son los coches (que forman del 85% al 90% del grupo de vehículos ligeros) y dentro de los vehículos pesados los camiones representan más del 90% de este grupo.

Naturalmente la composición del tráfico varía de unas carreteras a otras. Así, por ejemplo, en zonas urbanas, el porcentaje de vehículos ligeros es mayor que en carreteras, llegando en las calles céntricas de las grandes ciudades a ser superior al 90%. En las proximidades a las grandes ciudades, son frecuentes porcentajes de vehículos pesados entre el 15% y el 20%, mientras que en las zonas interurbanas, especialmente en itinerarios importantes para el transporte, son frecuentes porcentajes entre el 20% y el 30% e incluso superiores. Evidentemente, estas composiciones están sujetas a variaciones temporales.


3.- INTENSIDAD DE TRÁFICO. DEFINICIONES.
Así pues, se define como intensidad de tráfico al número de vehículos que pasan a través de una sección fija de la carretera por unidad de tiempo. Las unidades más usadas son las de vehículos/hora (intensidad horaria) y vehículos/día (intensidad diaria).
Conviene, por otra parte, distinguir entre “volumen” e “intensidad”. El volumen es el número real de vehículos que pasan por una sección durante un intervalo. La intensidad de tráfico se obtiene dividiendo el número de vehículos observados durante un período subhorario entre el tiempo de observación (en horas). En consecuencia, un volumen de 100 vehículos observado durante un período de 15 minutos (15-min) implica una intensidad de tráfico de 100/0,25 h, es decir 400 v/h.
Desde el punto de vista de la Ingeniería de Tráfico interesan especialmente dos estados de la variable intensidad en función del tiempo:

· La intensidad media diaria anual: número de vehículos que pasan por una sección durante un año, dividido por 365. Se conoce normalmente en España como IMD, y puede considerarse como la intensidad de tráfico que corresponde al día medio del año.

· La intensidad horaria punta: número de vehículos que pasan por una sección durante la hora que se considera representativa de las condiciones de mayor circulación.

La IMD se utiliza fundamentalmente para el planeamiento: clasificación de vías, programas de mejora, determinación de tendencias en el uso de las vías, determinación de características geométricas de carácter general, proyectos de señalización e iluminación…

La intensidad horaria se utiliza para el proyecto y la ordenación: capacidad de las vías, características de las intersecciones y enlaces, control de tráfico, coordinación de semáforos y ordenación de la circulación.

Por lo que respecta al concepto de intensidad de hora punta, ha de partirse de que el correcto funcionamiento de una vía no se juzga por su capacidad para intensidades medias, sino para intensidades en horas punta. Por ello la intensidad de tráfico en la hora punta–matizada a veces por la variación del tráfico dentro de esa hora- es de gran interés.
Factor de hora punta

En el análisis de la capacidad de la sección la consideración de las intensidades punta tiene una importancia crucial.


Las intensidades de tráfico o de circulación punta se relacionan con los volúmenes horarios por medio del factor de hora punta, definido como la relación entre el volumen total horario y la intensidad de circulación máxima producida en un período de 15-min dentro de la hora:

Luego, si se utilizan períodos de 15-min, el FHP se calculará así:

FHP = Q/(4 x Q15)

siendo:


FHP = el factor de hora punta

Q = el volumen horario, en v/h; y

Q15 = el volumen durante los 15-min punta de la hora, en v/15 min.


4.- DENSIDAD DE TRÁFICO.
Se denomina densidad de tráfico al número de vehículos que hay en un tramo de carretera por unidad de longitud para un instante dado.

Evidentemente existe un valor máximo de la densidad de tráfico, que se obtiene cuando todos los vehículos están en fila, sin huecos entre ellos y que depende, lógicamente, de la longitud de los vehículos. En estas condiciones los vehículos estarán parados. Esta densidad máxima será igual al producto de la inversa de la longitud media de los vehículos por el número de carriles.


Es difícil medir directamente la densidad en el campo, pues es necesario contar con un punto elevado desde el que se pueda obtener imágenes de tramos de vía de longitud significativa. Se puede calcular, sin embargo a través de la velocidad media de recorrido y de la intensidad de circulación, que son de más sencilla medición. A partir de de la fórmula:
I = V x D

en donde:


I = intensidad de circulación, en veh/h

V = velocidad media de recorrido, en km/h; y

D = densidad, en vh/km.

La densidad de tráfico influye de forma directa en la calidad de la circulación, ya que al aumentar la densidad resulta más difícil mantener la velocidad que el conductor desea y éste se ve obligado a realizar un mayor número de maniobras, generando una conducción más incómoda. Si la densidad se acerca a su valor máximo, se circula muy lentamente con frecuentes paradas y arranques.



Se ha comprobado que la libertad de maniobra y la separación de otros vehículos son aspectos altamente valorados por los conductores en relación con la calidad de servicio de circulación. Consecuentemente la densidad es una variable que explica la valoración que hacen los conductores de la calidad de la circulación, y de ahí el interés de utilizar esta variable.


ANEXO

(TEMA 19)



Periodo

Volumen (v)

Intensidad de Circulación (v/h)

5:00 - 5:15

1.000

4.000

5:15 - 5:30

1.200

4.800

5:30 - 5:45

1.100

4.400

5:45 - 6:00

1.000

4.000




4.300















Autor: Enrique Belda Esplugues Tema 19. Página de


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