Tele- significa «a distancia» en palabras como teleobjetivo, telegrama



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Neología

La neología es un fenómeno de innovación léxica. La existencia de neologismos en una lengua es siempre un indicador de vitalidad. Los neologismos pueden surgir de una reutilización de elementos morfológicos o sintácticos, pero también de una asociación de sonidos y letras, como el que en su día tic-tac, de un cambio de significado de palabras ya existentes (virus- medicina; virus- informática), o por la introducción de palabras que pertenecen a otros sistemas lingüísticos, los cuales pueden ser lenguas vivas (préstamos, extranjerismos y calcos) o lenguas etimológicas (latín y griego en el caso de las lenguas románicas). Un ejemplo de reutilización de elementos morfológicos y de sistematización del proceso neológico es, por ejemplo, la asignación de significados nuevos a los afijoides: el prefijoide tele- significa «a distancia» en palabras como teleobjetivo, telegrama, pero debido a la influencia de la televisión, su uso se ha especializado además en la referencia a este concepto: telenovela, telediario, telecaridad, telemando, telemascota, etc. Cuando se produce un cambio en el significado de palabras ya existentes, éste puede deberse a cambios gramaticales o a la extensión semántica.



Neología de sentido: se trata de la creación neológica que se produce a base de las palabras existentes en la lengua mediante el cambio o desarrollo de su significado primario (directo). Son varios mecanismos que se usan para designar las nociones dentro de la lengua misma, mencionamos brevemente los casos más relevantes.

I. Cambios gramaticales pueden deberse a un cambio de categoría gramatical:

  • De nombre al adjetivo: Informática- la red informática.

  • De adjetivo a  nombre: enfermedad terminal – terminal –ordenador conectado a una red.

  • De participio a nombre (trazado, resultado, entretejido).

  • A un cambio de género: físico (persona), física (disciplina).

  • A un cambio de número: bien - bienes (patrimonio).

II. Extensión semántica.

En estos casos el término se extiende hasta designar un objeto o noción de tal manera que exista un parentesco entre el sentido original y la denominación nueva. Este parentesco puede estar basado en una relación lógica (metonimia), una analogía (metáfora)o una asimilación.



  1. Relaciones lógicas (metonimia).

  • De lo concreto a lo abstracto: tribuna ‘plataforma o lugar elevado, con una barandilla, desde donde se habla en público’> ’oratoria, profesión o actividad de orador; particularmente de orador político’; película ’membrana fina’> película ’conjunto de imágenes que compone una historia, una acción o una serie con unidad‘.

  • De lo abstracto a lo concreto: novedad ‘Cualidad de nuevo’> novedad ‘Cosa, producto o artículo recién aparecido’.

  • De la materia al objeto: diamante ‘Taladro con un diamante en la punta’; acetato ‘sal o éster del ácido acético’.

  • Del signo al significado: curva ‘en estadística: representación gráfica de la distribución de población’.

  • De la parte al todo: tocadiscos- inicialmente designaba el dispositivo que comprendía la platina, el motor y los mecanismos de arrastre, ahora designa todo el aparato que hace sonar los discos.

  • De la causa al efecto: lavado ‘Acción de lavar el mineral> Cantidad del mineral lavado’.

  • Del contenido al continente: vaso (continente) > vaso de vino (contenido).

  • Del lugar a la cosa que de allí procede: Jerez > jerez (vino blanco).

  • Del instrumento al que lo maneja: corneta ‘Instrumento musical de viento’ > ‘Militar que toca la corneta en el ejercito’.

2. Analogía (metáforas).

Tradicionalmente denominadas metáforas lingüísticas o fósiles, las relaciones analógicas se producen cuando se da a un término una acepción nueva porque su primer referente recuerda, por su forma o su función, a una nueva realidad.



  • Analogía de forma: ratón ’Instrumento para mover el puntero en un ordenador‘;

  • Analogía de función: canguru ‘Persona que cuida niños por un jornal’;

3. Asimilación.

La asimilación puede definirse como transferencia de la denominación de un objeto a una forma de este objeto. El contenido semántico se transforma sin que cambie la denominación: libro  ’Conjunto de muchas hojas de papel u otro material semejante que, encuadernadas, forman un volumen‘- libro ‘Tercera de las cuatro cavidades en que se divide el estómago de los rumiantes’.



Neología de forma: en este caso se trata de la creación de palabras nuevas sobre la base de patrimonial de la lengua dada mediante un conjunto morfemático (derivación) o recurriendo a las estructuras más productivas en composición. Este tipo de neología es muy productivo especialmente en el estilo periodístico, donde el periodista redacta su artículo con espacio físico limitado y en un corto espacio de tiempo.

I. Neología por derivación.

La derivación es el procedimiento morfológico que consiste en añadir afijos a una base para construir una nueva palabra. Las formas resultantes- sustantivos, adjetivos, verbos, adverbios- se denominan derivadas.

Debido a los numerosos sufijos en español analizaremos los casos más llamativos:



  • Prefijos/prefijoides.

Hiper (gr.)- ‘superioridad, exceso’; su uso con el significado ‘muy’ es propio a la lengua coloquial: hiperfobia, hipecansancio, hipercontento, etc.

Des- con el significado de ‘privación’ ha generado numerosos vocablos: desconfianza, desacuerdo, desilusión, desagrado, desamor, desfortuna, etc.

Ultra - ‘más allá de, al otro lado de ’: ultramundo, ultracrisis, etc.

Ciber (gr. Arte de gobernar una nave) debido al auge de informática y de Internet aparecen numerosas creaciones como: coberespacio, cibercompra, ciberusuario, cibermedicina, cibebanco, ciberpunk.

Tele (gr. a distancia)- telecaridad, telemando, telecine, telemascota, telediario, telestrella.

Eur- europarlamento, eurocomisario, eurobono, eurocheque, eurotúnel, etc.

Estas creaciones son un fiel reflejo de cambios ling. Y un claro ejemplo de modificaciones que experimenta la lengua a través del uso de hablantes.



  • Sufijos/sufijoudes.

Con referencia al aparato sufijal, hay que señalar que se nota cierta preferencia por determinadas formaciones: -ismo, -ción, -al, -dad, -izar, -mente. A continuación presentamos algunos ejemplos de la creación espontánea que abundan, sobre todo, en el estilo periodístico:

-ismo: aznarismo, fraguismo, pujolismo, negrinismo, charlesbronsonismo, pobrismo, pactismo, apellidismo, bestialismo, etc.

-Ista: sus derivados dan origen tanto a adjetivos como sustantivos, generalmente con el significado ’partidario, segudor de’: enemiguista, andalucista, segudista; de nombres propios: estajanovista, thacherista, henrygeorgista, plítica pactista, frentista, resultadista etc.

-ción: este sufijo se emplea como fuente inagotable de formaciones asistemáticas por falta de base en el sistema, genera sustantivos derivados de verbos que denotan “acción”, pero parece que las bases en –izar son las que proporcionan mayor número de neologismos: bancarización, macdonaldización, televización, desespañilización, historiación, etc.

-al: sustantivos neológicos derivados mediante este sufijo denotan ’abundancia del primitivo‘: pantanal, carajal.

Adjetivos con este sufijo designan ‘pertenencia a la base’: ascenso escalafonal; cita congresual; aire nocturnal, etc.



-dad: es un sufijo que forma nombres abstractos de cualidad a partir de adjetivos. Es un buen ejemplo para conocer los alomorfos- variantes combinatorias de los morfemas en contextos diferentes (-edad, - idad, -ibilidad, -eidad): genovesidad (de genovés) de Colón; garantizar la empleobilidad (capacidad de emplearse); la europeidad de nuestros deputados, etc.

Respecto a los sufijos que derivan los verbos de otras clases de palabras, los –ear; -izar; -ificar; ecer- son los más usados. Es curioso observar que el sufijo –izar que crea verbos procedentes de nombres y de adjetivos, es actualmente muy productivo en la prensa escrita y se usa incluso con bases de nombres propios: Arribal, Dalí, Alejandro Jodorowsky, Van Gaal (entrenador del Barcelona), incluso la famosa pastilla Viagra (viagrizar) presentan sus correspondientes verbos en el ámbito periodístico: “Si Arrbal ha arrabalizado al Greco, si Dalí ha dalinizado el universo yo aspiro a desjodorowskyzar el globo” (ABC, 16.05.1999).

Aunque el español utiliza varios sistemas de adverbialización, son los adverbios de modo únicos que emplean un procedimiento derivativo, pues añaden el sufijo –mente a una base adjetiva; ésta es en ocasiones un derivado de nombre propio: quijotescamente, gorbochovamente, etc.

Se encuentran numerosos ejemplos para ilustrar este tipo de derivados: nacionalmente, anoréxicamente, monolíticamente, culinariamente, etc.

ES frecuente observar en la formación de nuevas palabras fenómenos que son, a causa de sus formantes, creaciones muy cultas, y es evidente la continua presencia en diferentes registros del habla: cleptocracia, electrólogo, corrupciología.

-Cracia, -logo, -logía: sufijos de origen griego impensables hace años en la lengua escrita, ha creado formaciones que están pasando al registro cultural de los hablantes.

Igualmente el uso de sufijación apreciativas, diminutivas en su mayoría con un valor semántico alterado en determinados contextos, que dejan a un lado primitivo valor diminutivo en beneficio de un valor peyorativo: niños pijitos; sopapita, patadito, protagonistita .



- Azo : la variada función de este sufijo actualmente se revela en diferentes registros. A parte de su significado gramatical es ’golpe con algo‘: martillazo, plumazo, escobazo, etc., aporta el significado de una reacción inesperada, fuerte, un asombro o matiz peyorativo: bombazo, balazo, cochazo, tiranazo, cuerpazo, cubanazo, etc.

II. Neología por composición.

El procedimiento morfológico llamado composición es el resultado de la unión de dos o más unidades léxicas que tienen fuera de tal unión forma, función gramatical y significado por sí mismos, es decir, que funcionen como palabras independientes en la lengua. Son varias estructuras que se usan en la formación de diferentes clases de palabras: maldecir, malcriar (verbos- adv.+ verbo), el altavoz (sust.- adj.+sust.), agridulce, verdinegro (adj.- adj.+ adj.), la malvarrosa (sust.- sust-+ sust.), el matamoscas, el abrecartas, el tragaluz, el lavafrutas, etc. (sust.- v.+ sust. Pl. o sing.).

Actualmente este tipo de formación es muy frecuente por varias razones: una de las cuales es la ley económica de la lengua que exige la máxima información en poco espacio; ello gana el terreno por influencia de las lenguas germánicas, especialmente, inglés.



Por ejemplo el formante narco: narcotráfico, narcodólares da a las formaciones un matiz delictivo, pero el mismo elemento origina derivados cultos al emplearlo en su primitivo valor gr. nárke ’adormecimiento’: narcotizar, narcoterapia, narcotismo.

Aparecen gran cantidad de formaciones compuestas, unas espontáneas: telebasura, teleadicto; otras ya arraigadas en la lengua: telenovela, teleclub, aunque muy pocas creaciones terminan por documentarse en los diccionarios: sacacorchos, quitanieves, pinchadiscos, lavaplatos, picapleitos, pararrayos, etc.

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