Ústav románských jazyků a literatur Bakalářská diplomová práce 2010 Nikola Kadlecová masarykova univerzita filozofická fakulta Ústav románských jazyků a literatur



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Masarykova univerzita

Filozofická fakulta

Ústav románských jazyků a literatur

Bakalářská diplomová práce

2010 Nikola Kadlecová

MASARYKOVA UNIVERZITA

Filozofická fakulta

Ústav románských jazyků a literatur

Španělský jazyk a literatura

Nikola Kadlecová



Los cuentos de hadas españoles en comparación con los checos

Bakalářská diplomová práce


Vedoucí práce: Mgr. Athena Alchazidu, Ph.D.


Brno 2010

Prohlašuji, že jsem bakalářskou diplomovou práci vypracovala samostatně s využitím uvedených pramenů a literatury.

Potvrzuji také, že tištěná verze se shoduje s verzí v ISu.

………………………………

Také bych chtěla poděkovat své vedoucí bakalářské diplomové práce, Mgr. Atheně Alchazidu, Ph.D., za podnětné rady, trpělivost a ochotu, se kterou se mi věnovala.

ÍNDICE

1.Introducción...........................................................................................................................6

2. Qué es un cuento de hadas? .................................................................................................7

2.1. Tipos de los cuentos de hadas...................................................................................8

2.1.1. Los cuentos de hadas según su tema y orientación.....................................11

3.Historia...................................................................................................................................13

3.1. Historia de los cuentos checos.................................................................................18

3.2. Historia de los cuentos españoles.............................................................................22

4. Comparación de los cuentos de hadas..................................................................................28

4.1. La Cenicienta...........................................................................................................28

4.1.1. La Cenicienta en la literatura española.......................................................30

4.1.2. La Cenicienta en la literarua checa.............................................................35

4.2. La Blancanieves.......................................................................................................38

4.2.1. La Blancanieves en la literatura española....................................................38

4.2.2. La Blancanieves en la literatura checa.........................................................41

4.3. La Bellaflor.............................................................................................................43

5. Conclusión............................................................................................................................46

6.Bibliografía............................................................................................................................48





  1. INTRODUCCIÓN

En el presente trabajo vamos a ocuparnos del cuento de hadas. En concreto, nos va a interesar la definición del tema estudiado y su posición en la historia literaria. Elegiremos tres cuentos, los describiremos y los compararemos. También explicaremos las diferencias entre ellos.

La tesina consta de tres partes. La primera parte se dedica a la teoría de los cuentos de hadas. Vamos a caracterizar este género literario y a indicar sus rasgos típicos. En el siguiente subcapítulo dividiremos los cuentos en tipos según su estructura, tema y orientación. Siguiendo dos concepciones folklóricas diferentes, expondremos su origen y cómo se expandieron por todo el mundo.

En la segunda parte vamos a referirnos a la historia. El cuento de hadas es el primer género literario con que nos encontramos en la infancia y nos acompaña durante toda la vida. Intentaremos averiguar cómo se desarrolló con el paso del tiempo, qué cuentos son considerados los primeros, cuándo pasó a considerarse el cuento de hadas un género literario y qué tradición tiene en los países estudiados. Primero nos dedicaremos a la historia mundial y, a continuación, a la historia de los cuentos españoles y checos.

La última parte de nuestro trabajo está orientada a la comparación de algunos cuentos de hadas. Nos centramos en dos cuentos conocidos y muy populares en todo el mundo - La Cenicienta y Blancanieves. Indicaremos cuáles son las primeras versiones de los cuentos mencionados y descubriremos los rasgos comunes con las transcripciones conocidas hoy en día. Nos basaremos para realizar esta comparación en las versiones de Charles Perrault y los hermanos Grimm, porque se trata de las más conocidas. A partir de estas versiones vamos a buscar las diferencias existentes en las adaptaciones españolas y checas, y también en las traducciones de dichos cuentos. A continuación compararemos el cuento popular español Bella-flor, de la colección de Fernán Caballero, con el cuento popular checo Zlatovláska, de Karel Jaromír Erben, para poder averiguar si existen similitudes entre los cuentos de países diferentes.



  1. ¿QUÉ ES UN CUENTO DE HADAS?

A modo de introducción, es preciso exponer que nos encontramos ante una considerable variedad terminológica a la hora de entrar a analizar el mundo de los cuentos. Así como en algunas lenguas hay un término aceptado que, con mayor o menor claridad, refiere al tipo de cuento del que queremos hablar, en español podemos hablar tanto de cuento de hadas como de cuento popular, cuento folklórico o cuento maravilloso, denominaciones todas ellas que tienen diferencias muy sutiles y que entroncan con los términos utilizados generalmente en las diferentes lenguas europeas.

Aunque ninguna de dichas denominaciones nos convence por completo, vamos a usar cuento de hadas como etiqueta genérica, centrándonos especialmente en los cuentos populares de tradición oral y con componentes maravillosos.

Un cuento de hadas es generalmente una historia corta e irreal con un argumento inverosímil, en la que aparecen fuerzas y personajes sobrenaturales (hadas, duendes, brujas, gigantes, animales hablantes y otros). Este mundo sobrenatural está conectado lógicamente con el mundo real, con la vida de los personajes, sobre todo con el personaje principal. El cuento de hadas es un subgénero dentro del género popular, predominantemente en prosa, aunque, al formar parte de la tradición oral, se narraba más de lo que se escribía.

Todos los cuentos tienen una construcción similar. La descripción del lugar es a menudo insuficiente, la acción no tiene lugar en un tiempo concreto, la duración debe tenerse muy presente, el narrador se sitúa fuera del tiempo y actúa de forma objetiva.1 Los personajes muestran cualidades simples y muy marcadas. Cada personaje representa un rol - son muy buenos o muy malos, muy bellas o muy feas, muy listos o muy tontos, muy pobres o muy ricos, etc. El héroe de un cuento de hadas siempre comienza con un problema, pasa por una serie de dificultades, encuentra amenazas y tentaciones así como seres mágicos que lo ayudan y protegen, y, al final, vence los obstáculos y recibe un premio. Lo bueno triunfa siempre, lo malo es castigado.2

Los cuentos de hadas empiezan con los indicadores de tiempo y lugar (‹‹Érase una vez un rey››. ‹‹Érase una vez un viejo castillo en medio de un enorme y frondoso bosque››…). El tema principal suele ser la lucha de los buenos contra los malos, con lección moral incluida. La narración, transmitida de generación en generación, recurre frecuentemente a la fantasía humana, a la sabiduría, a las relaciones personales, al humor. Su final es cerrado, feliz y terminado casi siempre por fórmulas típicas (‹‹Vivieron felices hasta el fin de sus días››…‹‹Se acabó mi cuento con pan y pimiento y todos contentos››…).

El origen de la palabra ‹‹hada›› está en el término latino ‹‹fatum››, que significa hado o destino. El término ‹‹cuento de hadas›› procede de la expresión francesa3 ‹‹contes de fée››, que fue usada por primera vez en la colección de Madame d´Aulnoy en el año 1697. Al contrario de lo que la expresión ‹‹cuento de hadas›› parece indicar, en la mayoría de cuentos no aparecen hadas, los populares seres fantásticos bajo apariencia de mujer con poderes mágicos. El término checo ‹‹pohádka›› significó en la antigua lengua checa conflicto, adivinanza o misterio. Según Josef Jungmann, la palabra ‹‹pohádka›› procede de la palabra polaca ‹‹gadać››, que significa hablar. Con el sentido de narración irreal, ‹‹pohádka›› tiene probablamente origen checo.4



2.1. Tipos de cuentos de hadas

Podemos dividir los cuentos de hadas, entendidos en sentido amplio, en dos grupos principales. El cuento popular y el cuento literario.5

El cuento popular es una narración tradicional de transmisión oral. Las historias se narraban de boca en boca pasando por muchas generaciones, por lo que la versión original se iba cambiando a lo largo de los tiempos. De ahí que podamos encontrar múltiples versiones de cada cuento con la misma estructura, pero con detalles diferentes. Se trata de cuentos anónimos, recogidos por autores costumbristas, muchas veces varios siglos después de su creación. El lenguaje es de carácter impersonal y contiene cierta visión maravillosa. Originalmente no eran para niños, fueron los niños los que se apropiaron de las historias o los adultos quienes se las adjudicaron con el paso del tiempo. Los incluimos en la llamada literatura infantil ganada6. Los cuentos de hadas con motivos parecidos están extendidos por todo el mundo, también en lugares que no tienen aparentemente nada en común. La semejanza de los cuentos europeos con los asiáticos existe debido a los comerciantes y soldados, pero ¿cómo podemos explicar la semejanza entre los cuentos europeos y los indios? El folklore comparativo ofrece dos concepciones.7

La primera concepción está basada en la teoría migratoria. Los cuentos migran de lugar a lugar, de una nación a otra, de una época a otra. Cada ambiente los cambia y los hace suyos. Ya los hermanos Grimm explicaron así algunas semejanzas entre los cuentos en la tradición internacional, pero no le daban mucha importancia. Theodor Benfey, el representante de la escuela migratoria, presentó la teoría sobre la expansión de los cuentos europeos del Este, sobre todo de la India. Benfey evidenciaba que los cuentos indios se comenzaron a extender hacia el oeste desde el siglo X. Por medio de los persas y los árabes estos cuentos irrumpieron en la cultura bizantina, italiana y española, y desde allí hacia las otras culturas europeas. Los mongoles propagaron estos cuentos, los adaptaron de la India y los extendieron por todo el territorio que dominaron. La mejor concepción de esta teoría evoluciona de los estudios de la escuela ‹‹finlandesa››. Según esta escuela, formada a finales del siglo XIX, es necesario buscar la originalidad fabulosa en varias nacionalidades y además hace falta buscar el origen y la dirección de la expansión de cada cuento de hadas.

La segunda concepción está basada en la teoría de la interpretación poligenética. Esta interpretación explica que la gente se comporta de misma manera y, por lo tanto, inventa las mismas historias. Los hermanos Grimm describieron también estas ideas, pero es la escuela antropológica la que se adentra con más profundidad en ese planteamiento. En sus estudios usa las teorías etnológicas, sobre todo los estudios de las naciones primitivas. Según dicha escuela, los cuentos tienen su origen en los ritos religiosos, en los cultos animistas, en la magia y en la idolatría de los antecesores muertos. Estas primarias ideas religiosas se originaron en el bajo grado evolutivo en todas las naciones, se trata de las ideas elementales, humanas, típicas para todas las nacionalidades y razas. Las idénticas situaciones, personajes y tramas fabulosas se crearon de forma idiopática, de la universalidad del psiquismo humano y las relaciones del hombre con mundo.

Los cuentos populares se dividen en tres tipos.8 En el primer tipo el narrador conserva los motivos y las tramas de las narraciones previas, elige de las variantes existentes la más conveniente y la pone en forma literaria. La narración es muy fiel a la forma primitiva, por lo que hablamos de cuentos folklóricos primitivos. Un ejemplo es la recopilación de cuentos populares rusos de Aleksandr Afanasiev.

El segundo tipo incluye cuentos de hadas escritos según los motivos folklóricos en los que el autor no es fiel a la trama original, usa libremente los motivos, añade los detalles, describe el ambiente, explica los hechos del héroe, pero mantiene la composición del cuento de hadas. Estos cuentos de hadas los escribieron Ch. Perrault, los hermanos Grimm, K.J.Erben, B.Němcová y otros.

Los últimos son los cuentos inventados, que no radican en el foklore, como los que escribió, por ejemplo, Hans Christian Andersen.

El cuento literario tiene las leyes básicas del género, pero no conserva la tradición popular. Hay un único texto, sin diferentes variantes. El lenguaje es de carácter individual y personal, y la acción es más importante que los personajes. Hay un autor conocido que aporta su personalidad a la obra y, si bien se inspira en elementos tradicionales, quiere desarrollar un tema original y explicarlo bajo su visión personal, esforzándose en citar un momento insólito mediante una actitud realista. A esta categoría pertenece, por ejemplo, El conde Lucanor de Don Juan Manuel o el Decameron de G. Boccaccio.

Un tipo particular de cuento literario en el que merece la pena incidir es el cuento non-sense9.

El cuento disparatado (non-sense) es un cuento literario que rompe las normas, se aleja de la realidad y en sus escenas fantásticas aplica sistemáticamente cierta falta de lógica; su fondo racional se opone al mundo real. Juega y experimenta con el lenguaje. La relación del tiempo y del lugar es libre, con la intención de cambiar las dimensiones reales. No puede faltar el humor que resulta de los hechos irreales.

El mejor ejemplo de este género es la obra Alicia en el País de las Maravillas, del escritor inglés Lewis Carroll, que en su obra famosa entró en la mente infantil, profundizó en sus imágenes y descubrió el mundo de las fantasías infantiles. Su obra tiene una continuidad muy particular a través de una narración en la que aparecen escenas situadas entre el mundo real e irreal y en las que el tiempo es relativo. Alicia en el País de las Maravillas presenta la pura forma de non-sense.



2.1.1. Los cuentos de hadas según su tema y orientación

Al dividir los cuentos de hadas según su tema y orientación, nos apoyamos en el trabajo del folklorista finlandés Anti Aarne, quien dividió los cuentos en tres grupos principales: cuentos de animales, cuentos folklóricos comunes y cuentos humorísticos.10

Los cuentos de animales son considerados como los cuentos más antiguos. Suelen otorgar cualidades humanas a los animales, demuestran la viveza de un animal y la estupidez de otro, y el interés descansa por lo general en la índole de los engaños a los que conduce la estupidez del animal. El héroe puede tener forma animal, aunque puede actuar o pensar como una persona. A diferencia de las fábulas, los cuentos de animales no contienen moraleja.

Los cuentos folklóricos comunes constituyen el grupo más grande, que incluye a su vez cuentos de magia o maravillosos, religiosos, románticos y de ogro estúpido.

Los cuentos maravillosos son los típicos cuentos de hadas o de magia. El cuento maravilloso es propio de todas las culturas. Los rasgos identificadores son su carácter fantástico y la polaridad de los personajes que facilita tanto la presentación de las cualidades buenas y malas en una forma pura como la simplicidad de las relaciones humanas. La trama dinámica se encamina hacia el premio o la revancha y hacia la victoria obligatoria del bien, la justicia y los deseos cumplidos. Un rasgo muy importante es el objeto mágico. Se trata de un objeto entregado al protagonista que se acaba convirtiendo en héroe tras pasar una serie de pruebas. Vamos a nombrar los tres objetos mágicos más conocidos: la espada del Príncipe en la Bella durmiente, la zapatilla de la Cenicienta y la manzana de Blancanieves.

Los cuentos románticos son cuentos de hadas en que aparecen hechos improbables, pero no maravillosos, y que se mueven dentro de los límites de la posibilidad. Los héroes no tienen capacidades sobrenaturales, pero aún así vencen a sus antagonistas y gana el bien.

Los cuentos religiosos son poco abundantes. Se encuentran algunos entre los cuentos populares de Fernán Caballero, como los del libro Cuentos infantiles religiosos, oraciones y adivinas.11 Fueron frecuentes en España en el período de la posguerra.

Es difícil caracterizar los cuentos de ogro estúpido. Con su carácter y naturaleza se acercan a los cuentos humorísticos, aunque son en realidad cuentos maravillosos. Por estas razones Aarne los colocó como el último grupo de los cuentos folklóricos comunes.

Los cuentos humorísticos están formados por escenas divertidas, se burlan de la tontería e insensatez humana. Tratan de los actos absurdos de personas tontas, así como de sus peripecias y engaños. El mismo héroe puede ser celebrado por sus hábiles astucias y por su total estupidez. Se recuerdan sin dificultad y gustan universalmente, por lo que se expanden con gran facilidad. No contienen elementos maravillosos ni fantásticos, los protagonistas son personas normales. Algunos de los cuentos cómicos que se oyen hoy en día han vivido por tres o cuatro mil años y han recorrido todo el mundo.


  1. HISTORIA DE LOS CUENTOS DE HADAS

Aunque no tenemos datos exactos sobre el origen de los primeros cuentos, probablemente tenemos que remontarnos al antiguo Oriente y sus desarrolladas culturas y civilizaciones. Al menos, esa es la procedencia de las primeras colecciones escritas de las que tenemos constancia.

[…] Existen varias teorías acerca del origen de los cuentos, pero se sabe que muchos de ellos tienen su origen en el lejano Oriente. Los primeros cuentos árabes se hallan impresos en rollos de papiro desde hace más de 4000 años. Aquí se menciona por primera vez a las hadas que, según cuenta la tradición, aparecían en el nacimiento de un niño para ofrecerle regalos y señalarle el camino de la dicha o la desgracia, como en el príncipe condenado a muerte, que data de 1500 años antes de J. C.12 […]

Los motivos fabulosos orientales se fueron extendiendo a todo el mundo, pasando por Babilonia, Egipto y la India. Las recopilaciones más importantes y conocidas de esa primera época son Las mil y una noches y Calila e Dimma. Dichos cuentos llegaron a Europa en el siglo X por medio de los esclavos, piratas y mercaderes.

Las mil y una noches es una de las más famosas colecciones de cuentos. Son cuentos del mundo árabe, escritos desde el siglo VII hasta el siglo XVI. La parte más antigua está formada por cuentos de la India y de Persia que, desgraciadamente, no fueron conservados. Fue traducida al árabe a finales del siglo VII, cuando Persia fue sometida por los árabes. El título original persa, ‹‹Hazar Afsaná››, significa ‹‹mil mitos››, aunque la primera versión encontrada constaba solamente de doscientos cuentos. Los árabes añadieron otros cuentos, historias amorosas, libros de viaje y anécdotas. En la colección podemos encontrar también referencias a la astrología, la astronomía y otras ciencias. También aparecen mencionados el Corán, Alá, Mahoma y la enemistad entre musulmanes y cristianos. Todos los cuentos tienen en común el personaje de Sherezade y el soberano cruel, a quien ella narra varias historias durante mil y una noches. Las historias más famosas incluidas en esta colección son Aladino y la lámpara maravillosa, Simbad el marino y Alí Babá y los cuarenta ladrones.

Aunque la versión árabe fue publicada en el año 1297 solo fue introducida por primera vez en Europa en los años 1704-1717 por el francés Antoine Galand, en doce volúmenes.13 La primera traducción directa del árabe al español la llevó a cabo Rafael Cansinos Assens en 195414 y la primera versión completa en checo la efectuó el orientalista Felix Tauer15, en los años 1928-1934.

Los cuentos no se desarrollaron en Europa hasta la Edad Media. Las cruzadas tuvieron una gran influencia en ello, al entrar en contacto los caballeros cruzados en Asia Menor y en Siria los temas orientales, que también llegaron a la Península Ibérica con la invasión árabe.

El tiempo histórico tiene influencia en la formación de los cuentos, por lo que es importante tener en cuenta las creencias y costumbres de cada época. Los primeros cuentos de hadas aparecieron en un tiempo en que la sociedad se basaba en el animismo. El animismo implica la creencia en que todos los seres, objetos o fenómenos de la naturaleza están dotados de espíritu o alma.16 La creencia popular más arraigada suponía que el mundo natural entendía la lengua humana y alcanzaba los destinos humanos. Además del animismo, también hay rasgos propios del manismo, que creía en la presencia de los difuntos en el mundo de los vivos. Era común la adoración a los espíritus de los antepasados, porque se creía que ello ayudaba y protegía a los vivos. También los espíritus malvados y las brujas jugaban su papel, los primeros haciendo daño y apareciendo en forma de seres con fuerza sobrenatural y las segundas ejerciendo malas artes, como transformar a las personas en animales, árboles o piedras. Incluso las palabras y las fórmulas tenían fuerza mágica.

              La creencia en la naturaleza viva, en los difuntos y en la fuerza mágica de la palabra son tres elementos muy importantes en la creación de las tramas fabulosas. Aunque se trata de ideas de origen pagano, se acabaron mezclando con ideas religiosas, lo que se nota sobre todo en los numerosos cuentos maravillosos en que los diablos o demonios tienen un papel determinante. La lucha contra el diablo, que representa el mal, otorga a las personas la fuerza sobrenatural y se adueña de sus almas, es el tema de muchos cuentos.

              La realidad social de la época se refleja asimismo en los cuentos de hadas. La Edad Media es en Europa un tiempo de hidalguía y por eso el tema aparece recurrentemente en los cuentos. Los tradicionistas describieron las cortes, la vida intensa de la sociedad noble, las aventuras de los caballeros, sus combates y contiendas, y narraron la victoria de personajes como el héroe desconocido y muy pobre, que después de su victoria obtenía un premio importante y se acababa casando con la princesa.

              La colección Pentamerón (1634-1637) de Giambattista Basile es considerada la primera colección de cuentos populares. Consta de cincuenta y un cuentos, escritos en dialecto napolitano y siguiendo el mismo modelo narrativo del Decameron de Boccaccio. Algunos de sus cuentos fueron posteriormente adaptados por Charles Perrault o por los hermanos Grimm.

En la historia de los cuentos tiene gran importancia la obra de Charles Perrault. Escritor francés, fue el primer fabulista y fundador del nuevo estilo literario: los cuentos de hadas. Perrault se inspiró en las fuentes francesas y norteeuropeas y en los cuentos de Basile. Pero mientras el italiano buscaba en sus cuentos sus aspectos licenciosos, En sus cuentos aparecen los motivos clásicos fabulosos – las princesas, las hadas, los enanos, los objetos mágicos, los animales hablantes, etc. Los personajes y las situaciones se describen fielmente. Su obra más importante es Cuentos de mi madre la Oca, publicado en el año 1697, donde se encuentran muchos de los cuentos más famosos, p. e. La bella durmiente del bosque, La Cenicienta, La Caperucita Roja, El gato con botas, entre otros.17

El cuento de hadas como género literario empezó a destacar en Francia durante el clasicismo. A excepción del ya mencionado Charles Perrault, son también importantes las recopilaciones de dos mujeres – Madame d´Aulnoy y Madame de Beaumont. Marie Catherine Le Jumel de Berneville, baronesa de Aulnoy, conocida como Madame d’Aulnoy, fue la primera que utilizó, como ya hemos mencionado, la expresión ‹‹cuentos de hadas›› (‹‹contes de fées››). Con ese título fueron publicados ocho volúmenes de sus cuentos, entre 1697-1699. Su cuento más conocido es El pájaro azul. La otra autora mencionada, Jeanne Marie Leprince de Beaumont es la autora del famoso cuento La Bella y la Bestia, que fue publicado en 1757 en el libro El almacén de los niños. También creó una revista para jóvenes. 18

En el siglo XIX vivieron en Alemania los hermanos Grimm. Dos hermanos, Jacob Ludwig Karl y Wilhelm Karl, dedicaron toda su vida al estudio de la filología y de los cuentos populares. Viajaron por todo el país, hablaron con los campesinos, oyeron sus historias para aprender su folklore y lo recopilaron todo. Jacob Ludwig se encargó de las historias y su hermano Wilhelm investigó su lenguaje. Su primera colección, ‹‹Kinder-und Hausmärchen›› (Cuentos para la infancia y el hogar), sienta las bases de la nueva disciplina: el folklore. Esta recopilación fue publicada en dos volúmenes, en los años 1812-1815. La colección incluye más de 200 cuentos populares, que fueron escritos según la tradición oral, en 10 dialectos alemanes. Los Grimm transcribieron las historias exactamente como las habían oído, aunque tuvieron que adaptar algunas, ya que su final era muy cruel. En el año 1857 la colección fue aumentada y publicada como Cuentos de hadas de los hermanos Grimm. A esta recopilación pertenecen cuentos tan célebres como son La Cenicienta, Hänsel y Gretel, Blancanieves, Juan sin miedo o Caperucita Roja.19

Los hermanos Grimm no fueron los únicos fabulistas importantes en el siglo XIX. El otro, que no podemos olvidar, fue el danés Hans Christian Andersen. Andersen se diferencia de los otros fabulistas en que no fue tanto un escritor de cuentos populares, como un interpretador del cuento literario. No escribió los cuentos según la tradición popular, sino según sus ideas, y se inspiró en la literatura universal. Escribió sus cuentos para los niños, entendiendo profundamente el alma infantil. Le daba vida a cualquier objeto: flores o animales son capaces de hablar, actuar y sentir en sus cuentos. Es habitual que sus protagonistas hablantes sean seres tales como lirios, campanillas, tulipanes, rosas o margaritas. Su mundo animado es muy rico: hablan los fósforos, el puchero de hierro, los platos, la escoba, le tetera, el samovar, etc. Andersen no empleaba las formas estilísticas típicas para los cuentos populares (en relación, por ejemplo, al uso clásico de la repetición o del final feliz), sino que se centraba en los detalles y dotaba a los personajes y a los objetos atípicos de un poder maravilloso. En sus cuentos aparecen personas y elementos de la vida cotidiana, el tiempo y el lugar es concreto, y la naturaleza juega un papel importante para el argumento (como en La reina de las nieves). Muchos de sus cuentos terminan trágicamente (La sirenita o El soldadito del plomo). Al igual que ocurría en el cuento popular, en su narración aparecen los símbolos, la polisemia, la alegoría, la fantasía, la polaridad de los personajes, la exageración; la realidad se mezcla con la fantasía. Durante su vida escribió 156 cuentos de hadas. Aunque consideraba que el cuento era un género literario de nivel inferior y quería ser famoso por sus poemas y dramas, sus cuentos le dieron la inmortalidad. Publicó el primer volumen de los cuentos en 1835. Entre sus cuentos más conocidos se encuentran El patito feo, El traje nuevo del emperador, La princesa y el guisante y los tres mencionados anteriormente.20

Andersen tuvo muchos continuadores. Uno de los más conocidos fue el escritor, poeta y dramaturgo irlandés Oscar Wilde. Además de poemas y obras de teatro, escribió también cuentos de hadas, que publicó en el libro El Príncipe feliz y otros cuentos. El cuento más conocido de esta publicación es El ruiseñor y la rosa. Otro cuento que podemos incluir en esta categoría es el cuento de Carlo Collodi Las aventuras de Pinocho. Las peripecias del muñeco de madera se acercan a la ciencia-ficción.21

La edad de oro de la literatura infantil es el siglo XX, tras ser considerada durante mucho tiempo como un género inferior. El cuento literario del siglo XX perdió el aspecto moral, mezcló los hechos reales con los motivos fabulosos, subrayó la necesidad de la fantasía. La obra cumbre de este género es El principito del escritor francés Antoine de Saint-Exupéry. El principito es un cuento muy alegórico y poético que celebra la niñez y critica el mundo de los adultos. El principito no necesita cosas para vivir, conoce los valores correctos de la vida. Muere para no ser adulto.

La literatura infantil alcanzó más importancia en los países escandinavos. La representante más conocida es la escritora sueca Astrid Lindgren, que obtuvo toda su popularidad por su obra Pippi Calzaslargas. De Suecia procede también un nuevo género, la novela fabulosa.22 Su primera autora fue la escritora (y primera mujer que recibió el Premio Nobel) Selma Lagerlof, que creó la novela fabulosa El maravilloso viaje de Nils Holgersson a través de Suecia. En esta categoría podemos incluir también la obra de J. R. R. Tolkien o a una de las autoras más famosas de la actualidad, Joanne Rowling y su obra Harry Potter.




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