Sensible o reactiva



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PIEL SENSIBLE : ACTIVOS COSMÉTICOS
Lorenzo Pons Gimier
Introducción.-
En Occidente es muy frecuente que las mujeres a las que se consulta el comportamiento o la calidad de su piel den una respuesta significativa: su piel cutanea es sensible o reactiva.
La piel "sensible" solo en ocasiones se puede identificar con una rosacea, una atopia, una dermatitis de contacto, una reactividad imprevisible (que podemos identificar como una respuesta irritativa provocada por moléculas teoricamente inertes) o una sensibilización oculta (ya que podria estar provocada por "alergenos desconocidos").
Esta piel sufre, aunque no siempre, síntomas muy evidentes, como son el eritema, la inflamación moderada, la xerosis, el prurito, e incluso una descamación perceptible.
En el ámbito de la cosmética, la piel sensible o reactiva se identifica con una falta de "confort" cutaneo, la cual también se puede atribuir, ocasionalmente, a la aplicación de productos cosméticos.
Probablemente, en muchos casos se podria demostrar que el estrato corneo desarrolla una "función barrera" defectuosa.
También es previsible que la funcionalidad del sistema nervioso cutaneo presente alteraciones que pueden explicar esta falta de confort. La expresión "los nervios a flor de piel" no es desacertada y cada vez tiene mas protagonismo en muchos problemas cutaneos, tanto estéticos como puramente patológicos.
Formulación exigente.-
Es evidente que es preciso tener muy presente que las complejas formulaciones cosméticas actualmente en uso pueden contener en ocasiones algún ingrediente capaz de desencadenar en usuarios de piel sensible una respuesta cutanea de tipo reactivo.

Este riesgo potencial exige un esfuerzo para que los vehículos cosméticos utilizados estén formulados con los ingredientes supuestamente menos "agresivos" para las pieles sensibles.


Tratamiento cosmético.-
* Para aportar una elevada protección cutanea, en especial cuando la reactividad se puede atribuir al contacto con substancias que podrian ser poco adecuadas para la piel sensible, se considera necesario realizar el tratamiento utilizando cremas barrera aislantes. Tradicionalmente se han utilizado:

- polímeros filmógenos (por ejemplo "tricontanil PVP")

- polvos inertes (por ejemplo, óxido de zinc)

- ingredientes hidrófobos (por ejemplo, aceite mineral, ceras, lanolinas)

- polímeros silicónicos (por ejemplo, dimeticonas)

- polímeros fluorados (por ejemplo, perfluorpolimetilisopropil eter).

Algunos polímeros fluorados, como el citado anteriormente ("Fomblin HC"), poseen la enorme ventaja de actuar con una gran capacidad filmógena y una sorprendente inercia química, ya que son inmiscibles en medio acuoso, alcohólico e incluso lipídico. Debido a ello actuan como verdaderos aislantes de cualquier molécula química que pueda desarrollar una potencial respuesta irritativa o actuar como un alergeno desconocido.
* Para recuperar la función barrera, si la determinación del TEWL demuestra que existe este problema, es preciso regular los mecanismos implicados en la diferenciación de las células epidérmicas, ya que son responsables de la presencia adecuada de las numerosas moléculas que estructuran el estrato corneo.

Desde un punto de vista cosmético es necesario elevar el umbral de tolerancia de la piel sensible, pero esta aspiración no es facil, ya que existen muy diversos niveles de fracaso en la barrera cutanea.

En cualquier caso, la penetración de algunos de los agentes que contactan con la piel sensible, pueden provocar una activación de las células epidérmicas, las cuales son capaces de liberar diversas citocinas responsables de diferentes reacciones indeseables. Esta respuesta anómala se produce a través de una verdadera cascada de procesos bioquímicos que deben ser conocidos y tenidos en consideración.

Aplicando un criterio sin duda elemental pero muy realista, se recomienda incorporar a las fórmulas diversos lípidos seleccionados de forma adecuada. En especial los que se ha demostrado que podrian ser capaces de reforzar las estructuras lamelares extracelulares que cohesionan los corneocitos mas profundos del estrato corneo. Con esta inteción se valoran y destacan:

- los ácidos grasos esenciales:

- ác. linoleico

- ác. linolénico

- N-stearyl-phytosfingosine (ceramida sintética)

- acyl glutamic acid colesteryl ester (sustituto de ceramidas)

- los esfingolípidos y su mezcla con otros lípidos cutaneos:

- ceramidas + colesterol + ácidos grasos

- ceramidas +fosfolípidos

También se ofrecen a la industria cosmética, por parte de numerosas empresas especializadas en comercializar ingredientes "activos", diversos extractos y componentes complejos que se proponen como adecuados para mejorar la función barrera. A título puramente orientativo, se reseñan a continuación algunas de las opciones presentes en la literatura de algunas de estas empresas:

- la sal cálcica del ácido pirrolidín carboxílico ("calcidone" de Solabia) se considera adecuada para conservar la integridad cutanea, ya que el gradiente de calcio en la epidermis regula el equilibrio necesario entre la proliferación y la diferenciación de las células. De hecho, se admite que un aumento del calcio extracelular, al activar la diferenciación de los queratinocitos aumenta la síntesis de las proteinas estructurales (loricrina, involucrina, profilagrina, queratinas, etc.), incrementa la actividad enzimática transglutaminasa, estimula la síntesis de lípidos epidérmicos e incluso inhibe la liberación de metaloproteinasas tipo MMP-1. - una fracción glucídica aislada de las castañas ("recoverine" de Silab) se considera capaz de acelerar la diferenciación de las células epidérmicas, de reforzar la síntesis de los lípidos y simultaneamente podria mejorar el equilibrio necesario entre la adhesión y la descamación de los corneocitos. Esta regulación puede mejorar notablemente la función barrera del estrato corneo.

- un extracto de Saccharomyces cerevisiae, modificado mediante un proceso de biotecnologia ("relipidium" de Coletica), pretende normalizar la fisiología de los lípidos epidérmicos, en especial cuando su composición y nivel de presencia es insuficiente.

- una fracción de péptidos extraida de las nueces ("nuteline" de Solabia) estimula la proliferación y diferenciación de las células epidérmicas, con lo cual se incrementa la actividad transglutaminasa (favoreciendo la formación de la envoltura densa proteica de los corneocitos) y se incrementa la síntesis de los lípidos epidérmicos (capaces de recuperar una función barrera insuficiente).


La mayoria de los laboratorios que comercializan cosméticos poseen lineas de productos destinados al cuidado de las pieles sensibles. Con frecuencia incorporan diferentes ingredientes que son capaces de actuar sobre una parte de los diversos problemas que afectan a las pieles "frágiles" o "reactivas". Esta diversidad de actividades dificulta una sistematización de estos productos en función de su posible capacidad para recuperar una función barrera deficiente.

Podemos suponer, sin embargo, que algunos nuevos productos cosméticos pretenden reforzar esta función barrera, ya que incorporan ingredientes que podrian ser eficaces, como ácido linoleico, ceramidas vegetales y vitaminas liposolubles, presentes en un "serum" comercializado por Lero para reforzar el cemento lipídico que cohesiona los corneocitos. También destacan, con este enfoque, los productos que contienen manteca de karite (como la emulsión comercializada por Bioscreen), así como algunos cosméticos que incluyen, junto a diversos extractos vegetales, las fracciones insaponificables de Glycine soja y de Persea gratissima (como la emulsión que comercializa Carole Frank).


* Para "modular" la actividad inmunitaria cutanea, con frecuencia alterada en las pieles sensibles, espreciso tener presente que se pueden presentar dos situaciones muy dispares:

- en ciertos casos las células epidérmicas identifican como alergenos a muy diversas moléculas que no han sido identificadas como tales, pero que superan con reltiva facilidad el estrato corneo, debido a una deficiente función barrera. En estas circunstancias el sistema inmunitario puede producir una respuesta innecesaria y excesiva, desencadenando un proceo inflamatorio cuyos parámetros coinciden con el que provoca un irritante tópico.

- en determinadas situaciones, con frecuencia desencadenadas por una excesiva exposición a la radiación solar, se produce en el tejido cutaneo una inmunosupresión que no permite detectar a las moléculas que deberian provocar la respuesta alergénica. En estas circunstancias la agresión de los alergenos puede crear problemas dermatológicos e incluso sistémicos.

Para reducir la intensidad de las respuestas inflamatorias desencadenadas por via inmunitaria, se han identificado a diversos monosacáridos, entre los cuales es preciso destacar la actividad de la fucosa, la manosa y los residuos de N-acetil glucosamina.

También los residuos de galactosa, ramnosa y ácido siálico pueden ser reconocidos por los receptores específicos que expresan muchas células inmunitarias (monocitos, linfocitos, células de Langerhans).

Además, una fracción extraida de Enteromorpha compressa, se ha demostrado que puede bloquear los receptores de la sustancia P y del neuropéptido Y, con lo cual se minimizan algunas respuestas inmunitarias.

Diversos estudios han demostrado que un polisacárido obtenido mediante procesos biotecnológicos, formado por fucosa, galactosa y ác. galacturónico, ("biosaccharide gum-1"), es capaz de atenuar las respuestas alérgicas injustificadas, probablemente al bloquear receptores específicos de macrófagos.

Debido a que en ciertas circunstancias la inmunosupresión provoca o agrava situaciones patológicas (incluido el cancer), desde hace años se realizan esfuerzos para identificar moléculas capaces de desencadenar una activación inespecífica de los mecanismos inmunitarios.

Al margen de ciertas glicoproteinas obtenidas mediante procesos biotecnológicos del Saccharomyces cerevisiae, desde hace bastantes años se han investigado diversos polisacáridos de la glucosa, extraidos de las paredes celulares de muy diferentes especies vegetales.

Las moléculas mas interesantes son polisacáridos de la glucosa, en especial los residuos de glucopiranosil unidos mediante enlaces beta 1-->3, mas conocidos con el nombre de beta-glucan. Este peculiar enlace es responsable de que el polímero formado no sea una celulosa, sino una "callosa" con diversos niveles de ramificación, que configuran espacialmente una estructura helicoidal. Existe una amplia oferta de este tipo de moléculas, destinadas a la formulación cosmética, entre las cuales podemos citar: "direline", "CM-glucan", "betavera", "oat beta glucan", "drago beta glucan", etc.

* Para combatir la inflamación, el eritema y el edema, se dispone de una gran diversidad de ingredientes, cuya eficacia puede ser mas o menos satisfactoria. La mayoria de las agresiones que sufre el tejido cutaneo pueden provocar un proceso inflamatorio. La piel especialmente sensible a los irritantes, a los alergenos y a la radiación solar sufre una activación de una buena parte de sus células. Como consecuencia se liberan diversas citocinas (IL-1, IL-6, IL-8, TNF alfa, etc.) por parte de lo queratinocitos, y también se activan fosfolipasas capaces de liberar ác. araquidónico de los fosfolípidos que forman las bicapas lipídicas de las membranas. Este ácido graso fuertemente insaturado puede ser facilmente oxidado (por ciclo-oxigenasa o por lipo-oxigenasa) para transformarse en prostaglandinas (PGE2) o en leucotrienos (LB4).

Estas y otras moléculas atraen a diversas células sanguineas (linfocitos, macrófagos y polinucleares) responsables a su vez no solo del proceso inflamatorio sino también del edema y eritema que generalmente formas parte de la repuesta cutanea a la agresión.

Para combatir la inflamación se recurre desde hace muchos años a extractos vegetales como son los que seguidamente se reseñan:

- Glycyrrhiza glabra (ac. 18-beta glicirrético)

- Chamomilla recutita (alfa bisabolol)

- Mimosa tenuiflora (flavonoides)

- Laminaria ochroleuca (derivados de fosfatidilcolina)

- Echium plantagineum (fracción lipídica rica en ácido estearidónico)

- Spirea ulmaria (salicilatos)

También se han estudiado algunas moléculas sintéticas, entre las cuales destaca la actividad anti-inflamatoria y anti-eritema de "disodium lauriminodipropionate tocopheryl phosphate"

Para minimizar el eritema y el edema se utilizan "vasoprotectores" y "vasoconstrictores" entre los cuales destacan los que se relacionan a continuación:

- Niacinamida

- Vaccinium myrtilus (antocianos)

- Aesculus hippocastanum (escina)

- Ruscus aculeatus (rucogenina)

- Silybum marianum (silimarina)

- Hamamelis virginiana (hamamelitanino)
* Para combatir el prurito, la sensación de dolor y aportar una sensación calmante, se pueden incorporar a las formulaciones diferentes ingredientes, entre los cuales merecen ser citados, entre otros, los que se indican a con tinuación:

- Paeonia suffuticosa

- Boswelia serrata

- Lonicera japonica

- Epilobium angustifolium

- Calendula officinalis

- Avena sativa

- Symphytum officinale

- Simmondsia chinensis

- Hypericum perforatum

- Aloe vera

También se ha demostrado que ciertas moléculas de síntesis, como el péptido que contiene dos cadenas acil terminales: "N-acetil-tirosil-arginil-hexadecil ester" puede aliviar el prurito y mejorar el confort térmico de la piel.


Esta notable variedad de ingredientes adecuados para la formulación de productos cosméticos destinados al cuidado de la piel sensible, requiere una cuidadosa selección que tan solo será satisfactoria si se realizan ensayos adecuados para comprobar su seguridad y eficacia.

Ocasionalmente se pueden identificar en los productos comercializados ingredientes antioxidantes, secuestradores de radicales libres e hidratantes. Pero estas funciones no deberian ser normalmente prioritarias para los formuladores. Por este motivo no se han incluido en esta revisión.

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