Seminario "sector informal" documento de presentacion (tema 2). La medida estadistica del sector informal en los paises en desarrollo: las estrategias de recoleccion de datos seminario "ESTADISTICAS DEL sector informal"



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LA MEDIDA ESTADISTICA DEL SECTOR INFORMAL

EN LOS PAISES EN DESARROLLO:
Las estrategias de recolección de datos


Francois ROUBAUD




INTRODUCCIÓN:

En un momento en que la mayor parte de los países en desarrollo están involucrados en políticas económicas que tienden a instaurar un modelo de crecimiento durable, se puede notar una extrema pobreza en los sistemas de información estadística sobre los hogares y sobre el sector informal. Esta carencia grava considerablemente el diagnóstico en la viabilidad de las políticas llevadas tanto a corto plazo (“consecuencias sociales del ajuste”) como a mediano y largo plazo (movilización de recursos humanos para una nueva estrategia de desarrollo del país). Además cualesquiera que fueren las hipótesis que se puedan hacer racionalmente sobre el crecimiento del sub-continente en los años próximos, el empleo en el sector informal es impulsado a crecer, tanto en un corto plazo como en un mediano plazo.


Ahora bien, las experiencias recientes en materia de recolección de datos sobre el sector informal han mostrado que contrariamente a las ideas “a priori”, la medida estadística de este sector era no solamente posible sino que tampoco era muy complejo llevarla a cabo, como otros tipos de operaciones estadísticas que sin embargo forman parte de la tradicional “caja de herramientas” del investigador estadístico (encuestas entre empresas del sector moderno, encuestas presupuesto-consumo, etc.) El objetivo de éste documento es de presentar las diferentes alternativas posibles para la cuantificación del sector informal insistiendo en sus respectivas ventajas y en sus límites eventuales.


EL PUNTO DE VISTA DEL INVESTIGADOR ESTADISTICO

La estrategia de recolección, es condicionada al comienzo por las características propias del objeto de estudio (en este caso el sector informal) pero luego también por la demanda de los utilizadores. Desde el punto de vista de la demanda, nuestro objetivo es ante todo satisfacer las necesidades del sistema nacional de informaciones económicas, coordinado por los institutos nacionales de estadística, y cuyos conteos nacionales constituyen un “output” mayor. La óptica es pues puramente estadística, representativa y con una vocación macroeconómica, incluso si los datos de base pueden cumplir el objetivo de tratos específicos: temáticos o regionales.


En este cuadro, inscribimos nuestras propuestas de acuerdo con las recomendaciones formuladas por los organismos internacionales competentes. La Oficina de Estadísticas de las Naciones Unidas y la OIT son dos de las cuales han elaborado recientemente, en 1993, tales recomendaciones, la primera en el cuadro de la revisión 4 del SCN, y la segunda después de la decimoquinta Conferencia internacional de los estadísticos del trabajo. Reproducimos en el recuadro número 1 los grandes lineamientos de la “Resolución refiriéndose a las estadísticas del empleo en el sector informal” de la OIT.
La clasificación y la unificación de los conceptos ligados al sector informal remiten a los siguientes comentarios.


  • ¿Medida indirecta o medida directa?

Un principio simple debe hacernos reflexionar: hay que privilegiar sistemáticamente la medida directa de las estimaciones indirectas, cuando la primera permite obtener resultados suficientemente fiables cuyo costo no es prohibitivo. Si la estimación indirecta del sector informal ( o de algunos de sus componentes) no es una preocupación nueva para los contadores nacionales, las investigaciones estadísticas sobre el sector informal han probado desde hace dos décadas la viabilidad de una aproximación directa. Entonces ésta es la vía que conviene privilegiar para la cuantificación del sector informal.


Esta elección lleva a descartar los métodos indirectos, especialmente las aproximaciones econométricas basadas en la demanda de moneda o los factores físicos de producción desarrollados para la estimación del peso de la economía subterránea, primero en los países desarrollados (Gutmann 1997 ; Feige, 1979 ; Tanzi, 1980, 1983), luego aplicados en los países en desarrollo (para América Latina : CEESP, México, 1986 ; ILD, Perú, 1987 ; ILDV, Venezuela, 1987, etc.). Los principales límites de estos métodos son (para una crítica detallada de este tipo de estimaciones, ver Rossini,Thomas, 1988):


  • La fragilidad de las estimaciones que dependen de hipótesis arbitrarias y reductoras.

  • La imposibilidad de identificar al sector informal entre los diferentes componentes de la economía subterránea.

  • La producción de resultados agregados que no pueden ser separados por ramas, etc.




  • La unidad de producción como punto de partida.

Nuestra elección conceptual conduce a retener la unidad de producción como unidad de referencia para definir al sector informal. Por consiguiente, solo una investigación entre los establecimientos puede servir como fuente de información. Hay que todavía definir lo que entendemos por “establecimiento” en el sentido estadístico del término, es decir susceptible de ser utilizado en un procedimiento efectivo de investigación.


Llamaremos “establecimiento” una unidad económica donde se ejerce una actividad productiva sin importar cual sea el ritmo de la actividad (a “tiempo parcial” o a “tiempo completo”), o el tipo de local utilizado (un local de “material noble”, sobre la vía pública, o a domicilio). Esta elección diverge del que es tradicionalmente adoptado por los estadísticos encargados de la investigación entre los establecimientos. Muy a menudo sólo son considerados los establecimientos localizados, es decir aquellos que disponen de locales específicos para ejercer. Nuestra definición abarca claramente esta noción restringida de establecimiento. No sería justo descuidar cantidad de actividades de producción (en el sentido de contabilidad nacional), únicamente porque éstas no son realizadas en instalaciones en un local de “material noble”. También, para evitar confusiones, utilizaremos la terminología de “unidades informales de producción”, para definir el conjunto de unidades de base que constituyen el sector informal. Estas unidades informales de producción deben desarrollar su actividad de manera independiente, o depender de una misma empresa informal englobando varias unidades de producción.
Esta definición de la unidad de producción es entonces la condición necesaria y suficiente para poder entender de manera exhaustiva el conjunto de actividades productivas, sin importar cual sea su sector institucional de pertenencia; en particular, las actividades del sector informal. Ella sirve en particular para separar las investigaciones entre los hogares que gustan captar las únicas características de los empleos informales (ECSO, México, 1976), al menos en lo que concierne a la medida de la producción del sector informal, sus coeficientes técnicos y su mercado.

Recuadro 1
LA RESOLUCION DE LA OIT EN MATERIA DE ESTADISTICAS SOBRE EL SECTOR INFORMAL
La reflexión de la OIT sobre las estadísticas del sector informal, en la orden del día de la XIV y XV conferencias internacionales de los estadísticos del trabajo, ha desembocado finalmente en la publicación de una resolución en 1993. Esta última establece normas internacionales para servir de base a la elaboración de definiciones y clasificaciones de actividades del sector informal, y de métodos apropiados en materia de recolección de datos. Estas normas internacionales buscan reforzar la comparabilidad de las estadísticas sobre el plano internacional.

CONCEPTO

El sector informal puede ser descrito, de una manera general, como un conjunto de unidades produciendo bienes o servicios en busca de crear principalmente empleos e ingresos para las personas concernientes.

Las unidades de producción del sector informal presentan las características de las empresas individuales, tales como fueron definidas en la revisión 4 del SCN.

Las actividades ejercidas por las unidades de producción del sector informal no son necesariamente realizadas con la intención deliberada de sustraerse al pago de impuestos o de cotizaciones de la seguridad social, o de infringir la legislación del trabajo, de otras legislaciones, o de otras disposiciones administrativas, Por consiguiente, el concepto de actividades del sector informal debería ser diferenciado de aquel de las actividades de la economía disimulada o subterránea.



DEFINICION OPERACIONAL

Se puede distinguir dos tipos de empresas informales:



  • Las empresas informales de personas trabajando por su propia cuenta.

  • Las empresas de empleados informales.

Las primeras pueden incluir, según las circunstancias nacionales, todas la empresas de personas trabajando por su propia cuenta o solamente aquellas que no están registradas según formas específicas de la legislación nacional. Por razones operacionales, las empresas de empleados informales pueden ser definidas según uno o varios de los criterios siguientes (tomando en cuenta las circunstancias nacionales):

  1. tamaño de las unidades inferior a un nivel de empleo

  2. no-registro de la empresa o de sus asalariados

El registro puede referirse a la inscripción prevista por la reglamentación industrial o comercial, las leyes fiscales o de la seguridad social, la reglamentación de los grupos profesionales, o por textos similares, leyes o reglamentos establecidos por instancias legislativas nacionales.

PROGRAMA Y METODOS DE RECOLECCION DE DATOS

La recolección de datos sobre el sector informal debería ser integrado en el sistema estadístico nacional ordinario. El programa de recolección debería prever a la vez: a) El seguimiento regular, de la evolución del empleo en el sector informal, si es posible al menos una vez al año; y, b) El examen profundizado de las unidades del sector informal, si es posible, al menos cada cinco años.

En lo que concierne al objetivo general: a), el programa de recolección de datos debería fundarse de preferencia en una encuesta entre los hogares. Tratándose del objetivo general b), el programa de recolección debería fundarse de preferencia en una encuesta entre los establecimientos o en una encuesta mixta entre los hogares y las empresas, o en una combinación de las dos.

EL METODO CLASICO: CENSO DE ESTABLECIMIENTOS/ENCUESTA POR SONDEO

Principios

El empalme de censo de establecimientos/encuestas sobre el sector informal constituye la vía clásica de aprehensión estadística de este sector. Es en Africa que ella ha encontrado una mayor realización: Tunez (1980), Guinea (1987), Nigeria (1987/88), Zaire (1989), etc. Cerca de 15 años de experiencias han permitido afinar los procedimientos de seguimiento. Ellos han constituido el mayor campo de innovaciones de cuestionarios adoptados a la realidad del modo de funcionamiento de las actividades formales. El hiato que existía entre los conceptos de los especialistas (economistas, contadores nacionales, estadísticos) y la lógica de productores ha sido reducido.


En este punto los censos de los establecimientos constituyen un previo necesario antes de poder llevar a cabo investigaciones más detalladas. Su objetivo central consiste en una enumeración del conjunto de establecimientos con el fin de obtener las principales informaciones, que luego permitirán elaborar procedimientos de muestra estratificados. Los censores encuadran las calles de la (o las) ciudad (es) considerada (s) y ubican los lugares físicos donde se ejercen las actividades de producción. En algunos casos, las parcelas o las concesiones son también visitadas (Nigeria), para descubrir la presencia de establecimientos de estas avenidas. En cuanto a las actividades no sedentarias, éstas no son sistemáticamente tomadas en cuenta. Cuando si lo son, las operaciones estadísticas consisten en enumerarlas y muy rara vez en aplicarles un cuestionario detallado.
Conviene distinguir tres tipos de censos en función del campo cubierto: los censos del conjunto de establecimientos, los censos de los únicos establecimientos informales, los censos que no proceden mas que a simple enumeraciones, sin recolectar datos. En la inmensa mayoría de los casos, han sido llevados a sub-conjuntos del territorio nacional, en prioridad a la capital, a veces a todas las zonas urbanas y muy rara vez a la totalidad del país.


Límites

Esta estrategia presenta dificultades difíciles de sobrellevar. En primer lugar el objetivo del censo exhaustivo de los establecimientos, que debe servir de base a las encuestas ulteriores, es imposible de realizar para las unidades de producción informales, especialmente para aquellas que son ejercidas a domicilio, o sobre la vía pública en actividades ambulantes. En segundo lugar, los plazos de tratamiento informático de los censos de establecimiento ejercen una coacción redhibitoria sobre las muestras de las unidades informales obtenidas, tomando en cuenta sus leyes erráticas de natalidad y mortalidad. Es entonces la representatividad estadística del universo de los establecimientos informales aprehendidos por vía directa la cual está en cuestión.




  • El problema de la “visibilidad” de los establecimientos

En primer lugar, el censo de establecimientos no puede constituir una base de sondeo exhaustivo de las unidades económicas del sector informal. Esto tiende a la dificultad extrema de localización de las unidades informales. La mayoría de las unidades ambulantes no participan en las operaciones del censo (incluso si en algunos casos una parte puede ser enumerada) y sobre todo el conjunto de las actividades ejerciéndose a domicilio.


En la mayoría de casos, los censores proceden por encuadrar calles. Entonces la “visibilidad” de los establecimientos es la que constituye la verdadera frontera para delimitar el campo cubierto. Para efectuar un censo realmente exhaustivo de las actividades económicas sobre la base de los establecimientos, habría que proceder a una enumeración sistemática tanto de los establecimientos disponiendo de locales específicos como de los alojamientos habitacionales que pueden potencialmente abrigar unidades informales.
Un método como éste es el de los censos de población. A menos que se lleve a cabo simultáneamente los dos censos e introducir en el de la población preguntas sobre los establecimientos a domicilio, una estrategia de ese tipo es por lo general excluida, en particular, a causa de su costo.
En realidad, el problema de la visibilidad de las unidades de producción no se plantea solamente en el caso del sector informal. Algunas empresas individuales formales, hasta algunas sociedades no poseen establecimientos físicamente identificables (especialmente en las ramas de transporte, del BTP o también de servicios a las empresas o a los hogares). En todos los sectores, el campo cubierto por los censos de establecimientos es incompleto. Es por supuesto en el sector informal que la cobertura es la más débil.



  • El riesgo de doble cuenta

El estadístico se encuentra confrontado con el problema de la unidad estadística de base del censo. En la perspectiva de una localización directa de las actividades, hay que ser capaces de establecer una lista exhaustiva no solamente de los alojamientos sino también de los locales cuya vocación es estrictamente económica; he aquí el riesgo de doble cuenta. Un independiente del sector informal puede almacenar perfectamente una parte de su material y efectuar algunas operaciones a domicilio, disponiendo de un local propio en el cual efectúa la parte más considerable de su actividad. Una unidad económica como ésta sería entonces contabilizada dos veces.



La medida de las actividades informales por vía directa sobre el lugar de trabajo es inadecuada para las unidades ambulantes, o para aquellos que se ejercen sobre la vía pública. La calle no es ciertamente un lugar adecuado para llenar un cuestionario de encuesta. Este tipo de problema no aparece en el caso de encuestas mixtas, ya que el lugar de habitación constituye una unidad estadística de base homogénea.




  • Las dificultades para instalar repertorios informatizados de establecimientos informales

Finalmente no es concebible establecer un repertorio informatizado de la unidades informales, permitiendo el seguimiento en el momento de su actividad. Dado a las leyes de creación y de mortalidad particularmente erráticas de este tipo de unidades, la actualización de los registros se vuelve una operación irrealizable. Mientras más importante es el tiempo que pasa entre el censo y las encuestas profundizadas sobre los establecimientos informales, más se deforma la imagen obtenida por la muestra. Así se ha podido mostrar que en México la tasa de no-localización por causa de cambio de actividad podría alcanzar el 20% en algunas ramas, con dos años de intervalo.


Los datos mexicanos dan un percibo de sub-registro inducido por la utilización de la movilización de los censos de establecimientos para aprehender las unidades informales de producción. Según el método directo habría 2,4 millones de establecimientos en México en 1996. La encuesta mixta permite enumerar más de 4,6 millones.
CUADRO 1

La sub-estimación de las unidades de producción en los censos de establecimientos en México (1996)




UNIDADES DE PRODUCCION

TOTAL MICRO-EMPRESAS CENSO

SECTORES TOTAL INFORMAL FORMAL ECONOMICO

TOTAL 7,020 4,624 4,271 353 2,396

INDUSTRIA 1,341 1,041 971 70 300

COMERCIO 2,767 1,458 1,416 42 1,309

SERVICIO 2,445 1,658 1,429 229 787

OTROS* 466 466 454 12 ND


Fuente: Rodarte, 1998

Para concluir, son justamente éstas unidades de producción que no son establecimientos que no podrán ser tomados en cuenta por la aproximación tradicional censo establecimiento/encuesta sobre los establecimientos del sector informal. Si se quisiera proseguir sobre la vía de los censos de establecimientos para medir la actividad del sector informal, habría que enmendar el procedimiento original con el fin de cubrir el conjunto del campo y no solamente su parte “emergida” (o “visible”). Por otra parte, los primeros censos de los establecimientos no pretendían recuperar mas que este segmento emergido y por qué no decir “modernizable”. Los principales programas de la OIT que obraban en este dominio buscaban mas específicamente la parte “moderna” del sector informal, es decir las micro-empresas susceptibles de ser el objetivo de políticas de promoción. En muchos casos, solo las actividades manufactureras eran censadas(1)


Finalmente, la aproximación censo de establecimientos/encuestas aleatorias constituye un buen medio para recolectar datos sobre el segmento “emergido” del sector informal, segmento que es a menudo fijado por los programas de apoyo a la micro y pequeñas empresas de las instituciones de desarrollo. Pero la tendencia actual frente a tales dificultades de aprehensión directa de establecimientos parece más bien preferir una aproximación del sector informal a partir de encuestas en dos fases (hogares/unidades de producción)
EL METODO DE ENCUESTAS EN DOS FASES (O ENCUESTAS MIXTAS)

Principios

El método de encuestas en dos fases constituye una estrategia alternativa apropiada para resolver los problemas de muestreo planteados por la medida del sector informal. Esta técnica consiste en seleccionar una muestra de unidades de producción a las cuales se aplica un cuestionario específico sobre la actividad informal (fase2) a partir de informaciones obtenidas de una encuesta entre los hogares y tratando sobre la actividad de los individuos (fase1).


Para cada individuo que pertenece a la población activa ocupada (por ejemplo, todo individuo habiendo trabajado al menos una hora durante la semana de referencia, si se refiere a la definición de la OIT), que se declare patrón o trabajador independiente en una unidad satisfaciendo la condición de pertenencia al sector informal (criterio de talla o de no-registro) se aplica el cuestionario sobre la unidad informal que tiene el cargo.
GRAFICO 1

Dos estrategias alternativas de muestreo para medir la actividad del sector informal.

Encuestas sobre los

Primera censo de establecimientos

Estrategia establecimientos (base de sondeo) informales



Encuesta sobre las unidades informales de producción

encuesta entre los

hogares sobre la encuesta

Segunda censo de base de actividad de los individuos

Estrategia población sondeo (unidad física de ubicación: filtro fase 1 el alojamiento) fase 2

Nota: Si las bases de sondeo no son disponibles (censo de población o de establecimientos) o no actualizadas, los dos métodos pueden ser aplicados a partir de unidades primarias elegidas sobre una base de sondeo areolar.

La fuerza mayor de este método reside en el hecho que una base de sondeo obtenida de un censo de los domicilios (en el cuadro de un censo de población) posee propiedades de exhaustividad mejores que una base de sondeo fundada en un censo de establecimientos; sobre todo en el caso de encuestas sobre actividades que son “inaccesibles” al igual que aquellas del sector informal. Las propiedades estadísticas de las estimaciones obtenidas por la encuesta sobre el sector informal derivan de las características de la encuesta sirviendo de filtro.


Desde los comienzos de los años 90, este tipo de encuestas ha sido realizado con mucho éxito en muchos países en desarrollo. En el caso de Africa, se puede citar entre otros, Camerún (1993), Madagascar (1995,1998), Nigeria (1995). También han sido experimentadas en Asia encuestas mixtas (por ejemplo en Filipinas, en colaboración con la OIT). América Latina es el continente más avanzado en este dominio (México, El Salvador, Perú, Colombia, etc.) México es sin duda el país que ha estado más lejos sobre esta pista. Después de una primera experiencia piloto en 1987 (EPSI: encuesta piloto sobre el sector informal), luego un test magnitud natural en 1989 (ENEI: encuesta nacional de economía informal), las encuestas en dos fases sobre las micro-empresas han entrado plenamente en el sistema estadístico nacional mexicano. Desde 1992, ENAMIN (encuesta nacional de micro negocios) es realizado cada dos años. Tratan sobre extensas muestras de mas de 100,000 unidades de producción (Rodarte, 1998)


Las Caracteristicas Generales de la Encuesta


  • La elección de la encuesta filtro y la cobertura geográfica

Muchas opciones son considerables, según las especificaciones del sistema de registro estadístico en vigor en cada país. Claramente, la encuesta empleo constituye el mejor soporte para servir de filtro a la encuesta especifica sobre el sector informal, en la medida en que ella provee las informaciones necesarias para identificar todas las unidades informales. En efecto, las encuestas empleo permiten obtener una imagen representativa del conjunto de la población activa ocupada, comprendidos los empleos más precarios (escasas horas de trabajo, trabajo a domicilio o ambulante, etc.) Además, las encuestas empleo son, en la categoría de encuestas entre los hogares, uno de los más complejos en llevar a cabo. Su posibilidad de fracaso es entonces posible. La mayoría de países de Asia y de América Latina dispone ya de encuestas de este tipo. En Africa, por el contrario, existe una gran carencia en este dominio.


Una alternativa para la movilización de la encuesta empleo, consiste en la utilización de encuestas presupuestos consumo, o cualquier otro tipo de encuestas entre los hogares (encuestas demográficas y de salud, etc.). En general, éstas tienen un carácter nacional y recuperan el conjunto de informaciones sobre la actividad de los individuos necesarios para ubicar los establecimientos informales. Sin embargo, el fiable número de hogares encuestados en algunos países puede perjudicar la calidad de los resultados del módulo sobre el sector informal.
El censo de población puede obviamente servir de base de sondeo. Su utilización para realizar una encuesta sobre el sector informal requiere dos condiciones previas. En primer lugar que los plazos entre el censo y la encuesta sobre el sector informal sean reducidas al mínimo. Segundo, las informaciones sobre la actividad de los individuos, necesarias para filtrar los “empresarios individuales” informales, deben ser incluidas en el cuestionario del censo. En general por razones de economía, éstas condiciones no son llenadas.
En ausencia de una encuesta nacional integral, siempre es posible reducir la primera etapa de la encuesta en dos fases (aquella que se dirige a los hogares y que sirve de filtro) a su mínimo. Sobre la base de una muestra de hogares o de individuos representativos a nivel nacional, se puede conformar con sólo recolectar en ésta primera fase la situación sobre el mercado de empleo (activo o inactivo), el estatus de actividad (patrones o trabajadores independientes vs. asalariados o ayudas familiares), y el sector institucional de la unidad económica en la cual ellos trabajan (informales u otros). Una elección de este tipo fue realizada justamente en Mali en 1989 o en Tanzania (1995)
En general, la estrategia de muestreo de la encuesta filtro retoma los procedimientos clásicos de las encuestas entre los hogares. Se lleva a cabo, muy a menudo una encuesta areolar, estratificada, a varios grados.
Para las necesidades de los conteos nacionales, la encuesta debería recoger el conjunto del territorio nacional. Debido a que la cobertura geográfica engloba tanto las zonas urbanas como las rurales, se puede considerar un tratamiento diferenciado de acuerdo al lugar de localización. En algunos casos, el censo agrícola ( y toda la batería de técnicas de encuestas específicas elaboradas para obtener las actividades económicas en zona rural) podrá servir de base de sondeo a las encuestas sobre el sector informal en las zonas rurales, mientras que la encuesta empleo podrá cubrir las zonas urbanas.


  • La identificación de unidades informales de producción

Hay que poder adaptar el proceso de selección de la muestra representativa en función de la definición del sector informal que habría sido retenida. Hemos visto que la OIT deja la libertad de escoger en cuanto criterio permitiendo identificar los establecimientos informales: criterios de tamaño y/o de no registro. Es entonces necesario introducir una pregunta en el módulo dirigido a los hogares, permitiendo ubicar las unidades informales. El costo de tal agrego es insignificante, y la experiencia muestra que incluso en los casos del no-registro, la pregunta realizada no plantea un problema importante.


Por otro lado la encuesta filtro debe permitir la identificación del conjunto de las unidades informales, de producción ya sean dirigidas por aquel que tiene a cargo en su empleo principal o secundario. Para esto, es imperativo que la encuesta filtro se dedique a captar con precisión el fenómeno corriente de la pluractividad. Por otra parte este fenómeno mal o no del todo registrado en los censos de población, por razones evidentes de costo, que descalifica este tipo de soporte para servir de encuesta filtro. A título ilustrativo, en Madagascar, 11% de las UPI obtenidas en la encuesta empleo correspondían a empleos secundarios de su jefe. Esta proporción se elevaba al 15% en 1998 (Rakotomalala y alii, 2000).

La Precisión de los Estimadores: Construcción de la Población Implícita de las Unidades Informales de Producción
El procedimiento de selección de la muestra de establecimientos a partir de las encuestas filtro sobre la actividad de los individuos es fundada en la relación biunívoca que existe entre trabajadores independientes (patrones y trabajadores por su propia cuenta) y los establecimientos que ellos dirigen. Por definición todo trabajador independiente del sector informal está a la cabeza de un establecimiento informal y para todo establecimiento informal se puede identificar a la persona que tiene el cargo.
La encuesta filtro permite entonces la ubicación del conjunto de establecimientos informales presentando los caracteres de representatividad estadística. Pero el número de establecimientos informales aislado de este modo puede no satisfacer a los objetos específicos de la encuesta sobre el sector informal, habiendo tenido consideración con la precisión deseada de estimadores.
Sea ND: el número de establecimientos informales deseado para las necesidades de la encuesta.

NF: el número de establecimientos informales identificados en la encuesta filtro.


  1. NDF

Esta configuración es la mas fácil de tratar. Se puede realizar si por ejemplo, la encuesta entre los hogares tiene una muestra particularmente extensa y/o el grado de “informalidad” de la economía es elevado. En este caso hay que extraer una muestra de establecimientos de talla ND entre los NF ubicados en la encuesta filtro. La estrategia de muestreo es dejada al libre albedrío de los promotores de la encuesta, en función, de sus objetivos propios (con o sin entrega, estratificada o no, etc.). Los coeficientes de extrapolación (ya sea el inverso de las probabilidades de inclusión) asociados a cada establecimiento serán iguales a los productos de coeficientes de extrapolación destinados a los trabajadores dependientes del sector informal y del inverso de la probabilidad de inclusión de los establecimientos informales entre los identificados en la encuesta filtro.




  1. ND>NF

Este caso de símbolo puede realizarse si la precisión de estimadores (su varianza) deseada por los estadísticos encargados de la encuesta sobre el sector informal no está satisfecha ya que NF es muy débil. Hay entonces que seleccionar ND-NF establecimientos informales suplementarios. Una solución consiste en movilizar mucho antes las informaciones contenidas en la encuesta filtro.


Esta localiza una muestra representativa de la población activa. En particular, esta identifica los trabajadores dependientes del sector informal (asalariados, aprendíces, ayudas familiares). A partir de estos trabajadores dependientes del sector informal, es posible encontrar los establecimientos en los cuales son empleados. Para esto es necesario pedir en la encuesta la dirección de su lugar de trabajo.
Esta gestión no debería causar problemas mayores debido a la fuerte “proximidad social” que existe entre empleadores y empleados del sector informal. En la grande mayoría de casos, existen lazos particulares entre la mano de obra y los trabajadores independientes del sector informal, que sobrepasa la única relación mercantil (lazos de parentesco, amistad, conocimiento sobre la base de redes de solidaridad, etc.). Esto es válido no solamente para las ayudas familiares (por definición) pero también para el asalariado informal.
Esta estrategia lleva a volver a calcular los coeficientes de extrapolación asociados a cada establecimiento en la medida que varios individuos presentes en la encuesta filtro y trabajando en el sector informal pueden conducirnos a la misma unidad de producción. La probabilidad de inclusión de un establecimiento dado deberá ser ponderada por el inverso del numero de personas que trabajan ahí.
En el caso donde la explotación de datos tratando sobre los trabajadores dependientes del sector informal no permitiría proveer el número de establecimientos suplementarios que baste, habría que completar la muestra por un procedimiento ad hoc (movilización de otras encuestas sobre la actividad de hogares en la muestra maestra si existe una, sondeo areolar).
En la realidad, se puede considerar que según las ramas de actividad, las zonas geográficas, etc., los casos 1 y 2 pueden realizarse simultáneamente (para algunas ramas i, NDi< NFi, para otras ramas j, NDj > NFj ). Los dos métodos deberían entonces ser combinados.
La no-adecuación entre ND y NF no se puede producir mas que en el caso en que la encuesta filtro no haya sido concebida en el objetivo particular de aprehender al sector informal. Cuando no existe una encuesta soporte y que hay que realizar las dos etapas para las necesidades de la encuesta sobre los establecimientos informales, el número de hogares es elegido de manera a obtener ND establecimientos informales. Es de esta manera en que se ha sido procedido para las encuestas de Mali, Camerún y en Madagascar.
En todos los casos de símbolos, las propiedades estadísticas de los estimadores son explícitamente calculables.


El seguimiento en el tiempo

La cuestión del seguimiento temporal del sector informal retoma una importancia capital para la comprensión de su dinámica macro-económica. Para haber sido operaciones puntuales, las experiencias de censos/encuestas sobre el sector informal no han estado en posición de responder a este problema central.


Si la encuesta nacional sobre el sector informal nos permite evaluar el conjunto de las operaciones ligadas al sector informal para el año de base, hay que proponer la solución operacional para el seguimiento en el tiempo de este sector. Ya que no es concebido repetir dicha operación cada año, por razones de costo, hay que recurrir a otras fuentes. Una vez más, las encuestas empleo (y todas las otras encuestas entre los hogares) resultan ser un instrumento idóneo para la elaboración de indicios de evolución.
Dado la extrema proximidad que existe en el sector informal, entre la suma de remuneraciones distribuidas (bajo la forma de salarios o de beneficios de empresarios individuales) y el monto del valor agregado creado, ligado a la débil importancia de los impuestos distribuídos y de las subvenciones de explotación, se puede construir un indicador reflejando fielmente la evolución de la producción en el sector informal (2) . Se puede entonces seguir año tras año, con un grado de fiabilidad aceptable, la evolución del conteo de producción en el sector informal, sobre la base de encuestas empleo, o de toda la batería de encuestas ligeras sobre los ingresos que genera cada año el instituto de estadística de un país. La cobertura nacional puede no ser asegurada sistemáticamente, en tal caso habría que hacer hipótesis sobre la dinámica diferencial de las regiones. En cuanto a las variables que no son observadas (como los consumos intermediarios, la formación bruta de capital fijo, el monto de impuestos y de derechos, o hasta los intereses distribuidos), será siempre posible volver a conducir la estructura observada para el año de base, o de estimarlos a partir de relaciones econométricas más sofisticadas. Se podría contar en una nueva encuesta nacional sobre el sector informal, para reajustar la composición real de diversos puestos de los conteos.
En todo estado de causa, disponiendo de la masa asalariada y de la remuneración de empresarios individuales, que son conocidos por la única cuestión sobre los ingresos en la encuesta empleo o la encuesta presupuesto consumo, se retiene la inmensa mayoría de flujos económicos que realiza el sector informal. Este procedimiento supone en las estadísticas del trabajo y aquellas recolectadas entre los establecimientos (noción de la población activa, nomenclatura de ramas, período de referencia), armonización que es por otro lado una necesidad.


Límites

A pesar de sus buenas propiedades estadísticas para la aprehensión del sector informal, las encuestas en dos fases presentan cierto número de dificultades que deben ser tomadas en cuenta.




  • La cuestión de las actividades marginales y/o concentradas geográficamente.

Algunas actividades informales debidos a sus características específicas, corren el riesgo de estar mal aprehendidas por un procedimiento estándar de encuestas en dos fases. Es especialmente el caso de ramas de actividades donde las unidades informales de producción son pocas, y aquellas que están concentradas en los lugares geográficos específicos. En efecto, las tradiciones artesanales conducen, en algunos países, los cuerpos de trabajos que se tienen que agrupar en lugares bien identificados (joyeros, escultores, vendedores de brochetas). Para evitar una mala representatividad de estas actividades, conviene movilizar todas las informaciones disponibles a priori e introducirlas en el plano de sondeo como criterio de estratificación. En particular, se recomienda tomar en cuenta, luego de una adquisición de unidades areoladas, sobre representarlos en la muestra de manera que se mejore la precisión de estimadores y que se reduzca los costos de encuestas previas (tasa de trabajadores independientes en el censo de población, censos de establecimientos, etc.) o de trabajos de reconocimiento previo.




  • La identificación de los establecimientos informales por los trabajadores dependientes.

Se puede hablar de otra dificultad. Si cada individuo es libre de evaluar el número aproximado de empleados en su unidad, éste no conoce necesariamente su estado jurídico. En la medida en que la muestra de establecimientos informales no es adquirida mas que de respuestas hechas por los empresarios informales, que saben cual el estatus legal del establecimiento que ellos dirigen, el problema es solucionado solamente en el caso donde por razones de representatividad estadística(número independiente de patrones e independientes informales en la muestra de hogares), habría que identificar la unidades informales a partir de trabajadores dependientes, se tiene que asegurar cruzando varios indicadores sobre el establecimiento (tamaño, rama, declaración de estatus jurídico por el empleado) de la congruencia de respuestas. Serían pocos los casos litigiosos en todo estado de causa.




  • Los plazos de recolección entre las dos fases de la encuesta.

Teniendo en cuenta la leyes demográficas particularmente hurtadas que rigen el sector informal (creación, desaparición) es necesario reducir al mínimo las desfases temporales entre el momento de la recolección de datos entre los hogares (fases) y aquella que lleva las unidades informales de producción (fase2 ), para evitar los riesgos de pérdida. De hecho, este problema no aparece mas que en el caso donde la fase 1 de la encuesta ha sido cancelada con un objetivo que no es el de la medida del sector informal. En este caso de figura, puede ser necesario esperar el final de la fase1 para sacar las muestra de unidades informales de producción. Para disminuir los plazos de tratamiento, es preferible proceder a una explotación manual y parcial de las fichas de encuesta (solo las informaciones necesarias a la adquisición de la muestra en fase2 serán movilizadas) en vez de esperar el “embargo” informático completo de la fase1 (cf, encuesta1-2-3 en Madagascar). En el caso contrario, el cuestionario de la fase2 puede ser aplicado en el prolongamiento inmediato de la fase1, una vez que la 1’UPI es identificada.




CONCLUSION

Esta presentación, basada en las experiencias presentes en los países en desarrollo, ha mostrado que si la recolección de datos sobre el sector informal es una necesidad, existen metodologías llevadas a cabo correctamente, permitiendo satisfacer esta exigencia, incluso si estas requieren aún ser afinadas. Hoy en día la postura no consiste en inventar nuevos procedimientos, sino más bien en difundir aquellos que han mostrado su efectividad de manera a generalizar el uso. Por otra parte, conviene instalar canales institucionales a través de los cuales los resultados de las encuestas sobre el sector informal podrán ser integrados de manera perenne en los sistemas nacionales de informaciones económicas. En particular una estrecha colaboración debe ser instituida entre los estadísticos de encuestas encargados de las operaciones de recolección sobre el sector informal y los utilizadores potenciales, especialmente los contadores nacionales y de aquellos que concibieron la encuesta.


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(1) De hecho es en parte a causa de este medio que un número de estudios sobre el sector informal desemboca en una visión optimista de la capacidad de este último que genera empleos remuneradores. Tomando en cuenta al sector informal localizado, estos sobreestiman largamente el nivel mediano de los ingresos

(2) Ver ROUBAUD F., “ el valor agregado del sector urbano no-registrado en México: una aproximación realizada por la encuesta empleo”, STATECO Nº 57, INSEE PARIS, marzo 1989.



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