Seminario de literatura infantil 2011



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Partida. El héroe se va de su casa.

XII. Primera función del donante. El héroe sufre una prueba, un cuestionario, un ataque, etcétera, que le preparan para la recepción de un objeto o de un auxiliar mágico.

XIII. Reacción de héroe. El héroe reacciona ante las acciones del futuro donante.

XIV. Recepción del objeto mágico. El objeto mágico pasa a disposición del héroe.
XXV. Desplazamiento. El héroe es transportado, conducido o llevado cerca del lugar dónde se halla el objeto de su búsqueda.
XVI. Combate. El héroe y su agresor se enfrentan en un combate.

XVII. Marca. El héroe recibe una marca.

XVIII. Victoria. El agresor es vencido.

XXIV. Reparación. La fechoría inicial es reparada o la carencia colmada.
XXV. La vuelta. El héroe regresa.
XXI. Persecución. El héroe es perseguido.

XXII. Socorro. El héroe es auxiliado.

XXIII. Llegada de incógnito. El héroe llega de incógnito a su casa o a otra comarca.

XXIV. Pretensiones engañosas. Un falso héroe reivindica para sí pretensiones engañosas.

XXV. Tarea difícil. Se propone al héroe una tarea difícil.

XXVI. Tarea cumplida. La tarea es realizada.

XXVII. Reconocimiento. El héroe es reconocido.

XXVIII. Descubrimiento. El falso héroe o el agresor, el malvado queda desenmascarado.

XXIX. Transfiguración. El héroe recibe una nueva apariencia.

XXX. Castigo. El falso héroe o el agresor es castigado.

XXXI. Matrimonio. El héroe se casa y asciende al trono.

ANÁLISIS DE FUNCIONES



Esquema A (las treinta y una funciones)

Utilicemos como ejemplo el cuento de El chivito; aunque es un cuento de animales, podemos, como con otros cuentos de animales, analizarlo según las funciones de Propp.

1. Una viejecita cuida su huerto (situación inicial).

2. Llega un chivito y come sus cebollas - El agresor causa perjuicios. Fechoría (VIII).

3. La viejecita pide ayuda al perro/al toro -- Se divulga la noticia de la fechoría. Llamada de Socorro. Mediación (IX).

4. Pide ayuda a la hormiga -- El héroe decide actuar. Decisión (X).

5. La hormiga se sube al chivito y le pica -- El héroe y el agresor se enfrentan en combate. Combate (XVI).

6. El chivito huye —- El agresor es derrotado. Victoria (XVIII).

7. La vieja recompensa a la hormiga -- La fechoría inicial es reparada. Reparación (XIX).

Este cuento está construido sobre la siguiente combinación de funciones:

FECHORÍA - MEDIACIÓN - DECISIÓN DEL HÉROE COMBATE - VICTORIA - REPARACIÓN

Este cuento lo hemos escogido por su simplicidad (véase el capítulo del abecé como ejemplo de cuentos iniciales para contar). Pero esta simplicidad esconde en germen procedimientos estilísticos (triplicación, fórmulas rimadas), y elementos estructurales, como los aquí expuestos, susceptibles de ser analizados. Decimos esconde en germen porque sólo cuando buscamos con ojo buscador se nos revela la elaboración y la técnica de la narración tradicional. ¿Por qué en germen? Porque está apuntado, pero no desarrollado: por ejemplo, en el enfrentamiento del héroe y el agresor, es notorio el mínimo enfrentamiento de la hormiguita y el chivito, y la función Combate-Victoria está ligeramente esbozada. Pero está.


Un segundo ejemplo: tomemos uno de los cuentos más conocidos de la recopilación de Grimm: Blancanieves. Siguiendo las funciones anteriormente citadas, analizamos este cuento.

1. Uno de los miembros de la familia se aleja de la casa (muerte de la madre). Alejamiento (I).

2. El agresor intenta obtener información. Interrogatorio (IV).

«Y la reina le preguntó al espejo: «Espejito, espejito, la más hermosa, dime, ¿quién es?»

3. El agresor recibe información. Información (V).

«¡Oh reina, que la más hermosa eras!

¡Blancanieves, sin duda, os supera.!»

4. El agresor daña a uno de los miembros de la familia o le causa perjuicios. Fechoría (VIII).

«Llévate a esa niña al bosque: no quiero tenerla más ante mi vista. La matarás y, como prueba de su muerte, me traerás su corazón.»

5. EJ "héroe-víctima condenado a muerte es liberado secretamente. Partida del héroe-víctima (XI).

«El cazador se compadeció y dijo: —Vete, niña, vete. En cuanto la pobre niña se quedó sola en el inmenso bosque, le entró tanto miedo (...) que echó a correr y al acercarse la noche vio una casita y entró para descansar.»

6. El héroe sufre una prueba, que le preparan para la recepción de un objeto o un auxiliar mágico. Primera/unción del donante (XII).

«Si quieres cuidar la casa, cocinar, hacer las camas, lavar, remendar, etc.»

7. Diferentes personajes se ponen a disposición del héroe. Ofrecimiento de servicios. Recepción del objeto mágico (XIV).

«Los enanos dijeron: "puedes quedarte con nosotros, y no te faltará nada".»

8. Recae sobre el protagonista una prohibición. Prohibición (II).

«Guárdate de tu madrastra, pronto sabrá que estás aquí; no dejes entrar a nadie.»

9. El agresor interroga. Interrogación (IV).

«Espejito, espejito...»

10. El agresor recibe información. Información (V).

«Blancanieves, allá entre los siete montes, con los siete enanos...» (Procedimiento de triplicación, de Interrogatorio-Información.)

11. El agresor intenta engañar a su víctima para apoderarse de ella o de sus bienes. Engaño (Triplicación) (VI).

«Se pintó la cara y se disfrazó de vieja buhonera.,.». «Hija mía — dijo la vieja — ¡qué facha tienes! ¡Ven y te apretaré bien el corsé!

12. Transgresión (III).

«A esta honrada mujer puedo dejarla entrar. Y le abrió la puerta.»

13. La víctima se deja engañar y ayuda a su enemigo. Complicidad (VII).

«Blancanieves. que no desconfiaba de nada, se puso delante de ella y se dejó poner el corsé con el cordón nuevo. Pero la vieja le apretó tanto, que Blancanieves perdió la respiración y cayó como muerta.»

14. El héroe es auxiliado. Socorro (XXII).

«La levantaron del suelo, y como veían que tenía el corsé tan apretado, cortaron los cordones: entonces empezó a respirar y volvió en sí poco a poco.»

15. Triplicación del mecanismo Engaño (corsé-peine envenenado-manzana) –Complicidad-Socorro.

16. La fechoría inicial es reparada o la carencia colmada. Reparación (XIX).

«El príncipe mandó a los criados que la llevasen en sus hombros, y sucedió que tropezaron sobre una zanja y, de la sacudida, Blancanieves echó el pedazo de manzana que había tenido en la garganta y. apenas salió de su boca, abrió los ojos, levantó la tapa de la caja y se puso de pie...».

15. El héroe se casa y asciende al trono. Boda (XXXI).

«Blanca de Nieve le amó y se fue con él, y sus bodas se celebraron con mucha esplendidez.»

16. El falso héroe o agresor es castigado. Castigo (XXX).

«Pero ya habían puesto al fuego unas zapatillas de hierro, que entraron con pinzas de hierro y se las presentaron; y ella tuvo que ponerse estos zapatos candentes y bailar con ellos hasta que cayó muerta.»

La estructura de Blancanieves está construida sobre las siguientes combinaciones de funciones:

Alejamiento.

Interrogación.

Información.

Fechoría..

Partida del héroe-víctima.

Primera función del donante.

Donantes-ofrecimiento de servicios.

Prohibición.

Interrogación.

Información

Engaño.

Transgresión.



Complicidad.

Socorro.

Reparación.

Boda
Esquema B. Las siete parejas de funciones


Algunas de estas funciones constituyen parejas, tienen su derecho y revés, apareciendo inmediatas en el relato, o por el contrario separadas en el desarrollo. Por ejemplo: la pareja III, ENGAÑO-GOMPLICIDAD, suele aparecer en la secuencia inmediata. La madrastra enseña el peinecillo envenenado a Blancanieves —Engaño— y por segunda vez, se deja engañar, peinar por la madrastra, en una muestra bastante sorprendente de Complicidad. En otros casos, la pareja suele aparecer distanciada en el transcurso del relato, como por ejemplo:

FECHORÍA O CARENCIA - - - - REPARACIÓN

Esto ocurre en la mayoría de los cuentos, ya que la Fechoría supone el nudo de la intriga, y la Reparación, el desenlace. Ejemplo: Blancanieves, El chivito, La bella durmiente, Blancaniña, etc.
Enumeremos las siete parejas:

I. PROHIBICIÓN-TRANSGRESIÓN


II. INTERROGACIÓN-INFORMACIÓN

III. ENGAÑO-COMPEICIDAD

IV. COMBATE-VICTORIA

V. MARCA DEL HÉROE-RECONOCIMIENTO DEL HÉROE

VI. FECHORÍA O CARENCIA---REPARACIÓN

VII. PERSECUCIÓN-SOCORRO

Ejemplo: Análisis del cuento «El lobo y los siete cabritos», según el Esquema B, Las siete parejas defunciones.

Aunque El lobo y los siete cabritos es un cuento de animales, su estructura también puede ser analizada desde las funciones del relato.

Tomamos éste para ejemplificar algunas parejas de funciones:

PROHIBICIÓN-TRANSGRESIÓN

La orden de la madre:

No abrir la puerta (prohibición): “y los cabritos le abrieron las puerta-“ (transgresión).

Entre estas dos funciones en el relato de El lobo y los siete cabritos se intercalan otra pareja de funciones: engaño y complicidad.

ENGAÑO-COMPLICIDAD

El agresor, lobo, trata de engañar a los cabritos (para que le abran las puertas con diferentes trampas —voz dulce, harina en las pezuñas—: los cabritos se dejan convencer por el agresor. Complicidad, y dan paso a la FECHORÍA del lobo (se los fue tragando uno tras otro; sólo se le escapó el menor) REPARACIÓN, los cabritos son liberados y vueltos a la vida: y al seguir cortando la barriga del lobo salieron los cabritos uno detrás de otro, todos estaban vivos. El cuento concluye con una función aislada: CASTIGO AL AGRESOR (las pesadas piedras lo arrastraron al fondo y se ahogó miserablemente).

La única función aislada que analizamos en el cuento es la de Castigo; casi la totalidad del relato puede analizarse por el esquema B: Pareja de funciones.

Esquema C. Agrupación defunciones en prólogo-nudo-desenlace

También podemos agrupar las funciones estableciendo la división del argumento en:



o situación preparatoria

1. Alejamiento.

Prohibición-transgresión.

Interrogatorio-información.

Engaño-complicidad.

Nudo y desarrollo de la intriga

2.1.Fechoría.

Mediación.

Partida.


2.2. Prueba del donante-reacción del héroe-recepción del atributo mágico.

2.3. Combate-victoria.



Desenlace

3. Reparación-castigo-boda.


Ejemplo: Análisis del cuento «Blancanieves», según el Esquema C, Agrupación de funciones (prólogo-nudo-desenlace)

Observaremos que en Blancanieves las funciones iniciales, interrogación-información-engaño-complicidad, se desplazan para completar procedimiento de triplicación; se desplazan hacia el nudo de la intriga se movilizan desde el prólogo, o situación preparatoria, hacia el nudo o desarrollo de la intriga.

El esquema queda así:

Prólogo

Alejamiento

Interrogación

Información



Nudo y desarrollo

Fechoría.

Partida del-héroe-víctima.

Recepción del objeto mágico (diferentes personajes).



PARA CONTAR Y SABER
1.Lea varias veces el cuento (si es que no puede escucharlo varias veces).
2. Ordene mentalmente la progresión del cuento; escriba un guión argumental. Ejemplo: El chivito (en la pág. 163).

— Una viejecita cuida su huerto.

— Llega un chivito y come sus cebollas. Desdeña las protestas de la viejecita.

— La viejecita pide ayuda sucesivamente al perro y al toro.

— El perro y el toro quieren ayudarla; hablan con el chivito.

— Fracasan y se alejan.

— La vieja pide ayuda a la hormiga (triplicación).

— La hormiga se sube al chivito y le pica. El chivito huye.

— La vieja recompensa a la hormiga.
3. Visualizar los personajes, es decir, conferirles una imagen, una característica. Por ejemplo, la vieja, muy desamparada; el perro, solícito y débil; el toro, fuerte y extremadamente tranquilo; la hormiga, resuelta y vivaz.

Piense un poco más en los personajes: ¿quién es el héroe?, ¿el agresor o traidor?, ¿los auxiliares del héroe? También hay héroes-víctimas... La viejecita es uno de ellos.



4. Memorizar fórmulas verbales. Si el cuento tiene fórmulas rimadas, diálogo, repeticiones, comparaciones, es importante grabarlo en su memoria.

En El chivito, el diálogo de los personajes y el lamento de la viejecita son fórmulas verbales. Reténgalas.



5. Sonorizar el cuento, dar sonoridad a las onomatopeyas; articular y modular las palabras sonoras o rimadas (sal, chivito, sal); resaltar los momentos sonoros. En El chivito: invención de onomatopeyas —para comer coles, lechugas, cebollas—, invención de la melodía silbada por el perro, el llanto-lamento de la viejecita, el balido del chivito.

6. Dar expresividad a la voz. Diferenciar el narrador y cada uno de los personajes teniendo en cuenta la entonación y el timbre.

El chivito se presta a modulaciones de la voz (entonación); tono persuasivo en el narrador, agudo y tembloroso en la viejecita, agudo y tímido en la hormiguita, tono medio y distraído en el perro, grave e imperioso en el chivito, bajo y decidido en el toro.

Sin embargo, los dos agudos (viejecita-hormiga) y los dos bajos (toro-chivito) tienen un sonido diferente, una personalidad que los distingue. Esa personalidad, carácter o color de la voz, es su timbre.

Cuando se habla o cuenta cuentos a los niños, la información de la elocución de la lengua se transmite al receptor. Los niños imitan las modulaciones, inflexiones y ritmos escuchados, porque les ayuda a comprender y reconocer su lengua.
7. Elija sus cuentos. Los que vivencialmente remuevan su interioridad, su posibilidad de expresión; aquellos en los que emocional o estéticamente se sienta implicado.

El análisis y las observaciones técnicas le serán válidas si se une a su emoción-sensación más profunda. No, reconózcalo, no le es igual un cuento (un texto) que otro. En la palabra que usted entrega a sus niños emergerá su vivencia. Tenga en cuenta la edad de los niños. El chivito es para niños de 3, 4 y 5 años.


8. Decir el cuento en voz alta. Contando —ya lo dijimos— al niño que-permanece en cada uno de nosotros. Escuche su voz. La utilización del magnetófono (elemento por supuesto prescindible) le ayudará a una dicción clara, a valorar la entonación, el ritmo, y comprobará el grado de asimilación del cuento. El cuento no será totalmente suyo hasta que no haya sido relatado un par de veces. No tenga prisas: la asimilación se da en el tiempo y en la repetición de la experiencia. Cuéntelo una y otra vez. No ceje ni lo deje.
Y CONTAR
9. Tener presente el número de los oyentes, la edad de los niños (nuestro ejemplo es para pequeños de 3 a 6 años).
10. Distribuir el espacio, si está en su aula, en su club, en su salón; organice el lugar de los espectadores en semicírculo. Reserve su sitio, cerrando el círculo, donde pueda «contener» a todos sus oyentes. Alfombras, mantas, nos ayudan a armar el círculo mágico.

11. Visualizar el cuento (todas sus imágenes y personajes en acción) antes de comenzar. No olvidar las fórmulas para empezar y terminar, ni las del diálogo.


12. Establecer un clima relajado. Presente su trabajo. Espere el silencio. Mire a todos y cada uno de los oyentes, creando un pacto no verbal de comunicación y atención.

13. Haga participar a los niños, con los sonidos onomatopéyicos, dejando pausas, invitándoles a intervenir en las respuestas reiteradas. Ayude con la pausa y la repetición a la memorización de las fórmulas verbales del cuento.

14. No tema olvidar, si usted ha adoptado el texto,, tiene la flexibilidad de la narración, la seguridad de su aportación de coautor.

15. Perciba el ritmo emocional; la resonancia previsible de la «intensificación» de la acción en los que le escuchan.


Reciba los comentarios de los niños. Le darán pistas valiosísimas para comprender el cuento desde la sensibilidad del niño.

Dominio de sí mismo, serenidad en su actitud, distensión corporal y, al mismo tiempo, vivacidad comunicativa, un momento de placer, la entrega de algo personal, de sintonía con los oyentes. Esta entrega a los oyentes es también encantamiento, seducción y atracción. La sencillez y la intensidad se traslucen en los matices de la voz, en las pausas, la mirada, las manos. Irrenunciable la alegría, el buen humor y la capacidad de improvisación verbal.


DAR EXPRESIVIDAD A LA VOZ
La voz dibuja el espacio: traza líneas onduladas, asciende en verticalidad, se corta bruscamente, se prolonga hasta diluirse, o se suspende, se entrelaza con otras líneas, invade con una gran mancha-grito o dialoga en el susurro...

Los poetas escuchan voces y las identifican:

A. «Una niña con voz débil, hilo de cristal acuoso en medio de la sombra.»

juan ramón jiménez

B. «Donde tiembla enmarañada la oscura raíz del grito.»

garcía lorca

¿Verdad que se puede escuchar la diferencia de estas voces? ¿Verdad que se puede dar una imagen, visualizarla?

En los juegos de diseños queremos aproximarnos visualmente a los elementos de una voz dúctil, expresiva: a la entonación, el ritmo, el volumen, el timbre. Es indudable que una voz es un todo y no podemos disgregarla en partículas. En la elocución no aparecen los elementos de la voz secuencialmente, sino simultáneamente, y sólo con juegos para entrenamiento podemos prolongar, subrayar más, una parte que la otra.
Ejercicio 1

Podíamos realizar una experiencia: pintar lo que los poetas nos dicen de estas voces; el color de la cita A y B ya está sugerido por la imagen poética. ¿Pero qué diseño traza en el espacio?


Ejercicio 1.1 Trazar diseños.

Ejercicio 1.2. Sonorizar el siguiente diseño.


1. LA ENTONACIÓN, teniendo en cuenta:

a) El movimiento ascendente y descendente; b) noción de altura:


agudo-grave (o de grave -- agudo).

Los cambios, las inflexiones, el movimiento de las líneas que suben y bajan, enriquecen la elocución. Una voz monótona dispersa la atención al permanecer en una misma línea de altura; una voz dúctil atiende los juegos de la inflexión en el relato, eleva el tono en la interrogación baja al finalizar la frase, recurre al grave, medio y agudo, atendiendo al sentido de lo expresado.


Ejercicio 1.2 Leer, analizar la siguiente ficha:

Bajar la voz en los paréntesis, proposiciones relativas, incisos, acotaciones, complementos circunstanciales.

Poner en relieve la palabra clave, no reforzando la voz, sino deteniéndose ligeramente antes de pronunciarla, o prolongando el sonido sin gritar. Para dar valor a la palabra clave no debe detenerse el movimiento general de la frase.

Procurar detener un tiempo entre sujeto y verbo, entre verbo y complemento.



El arte de leer, león chacerel (48)

Ejercicio 1.3

Leer el siguiente trozo, aplicando las nociones técnicas de lo hasta aquí expuesto. ¿Dónde alzar la voz? ¿Dónde bajarla? ¿Cuáles son las palabras claves?

Estaba Juan en casa de su amo, descansando, y el amo quiso reírse del muchacho y le dice:

—Juan, ¿cómo se llama esto? .

—Pantalones—dice Juan.

—No, tonto, esto se llama cubritancias —responde el amo, aguantándose la risa.

—Cubritancias —repite Juan y se queda callado.

Juan tonto (cuento popular)
2. RITMO

Desde luego, entonación y ritmo están firmemente ensamblados, esta enumeración acusa la imposibilidad de hablar del todo, sin aludir a las partes. E1 ritmo ordena, organiza la elocución, es un elemento equilibrador. Ritmo es velocidad, es duración, es acentuación, es pausa.

La noción de velocidad imprime vivacidad, alegría, entusiasmo (rápido), o tristeza, apatía, cansancio (lento). La noción de velocidad está muy ligada a la de duración; la temporalidad, el valor de prolongación o brevedad.

a] Velocidad: lento-rápido.

En el ejercicio, siguiente es notoria la. transición de lento a rápido, la aceleración del período:



Ejercicio 2.1

El chivito siguió comiendo lechugas y cebollas. La hormiguita trepó por las barbas del chivito y le picó a todo picar. El chivito, sorprendido y dolorido, salió disparado, balando, balando, balando.



b] Duración: en sus nociones de largo-breve; en la prolongación o brevedad de la frase; la noción de largo se empareja con lento; y rápido, con breve. En El chivito, jugar con diversas duraciones.

Transcribimos las nociones largo-lento, rápido-breve con líneas en un espacio dado, adjudicando a la línea valores temporales y de velocidad.

A mayor longitud, mayor duración. A mayor espacio, más lentitud.

A menor longitud, menor duración. A menor espacio, más rápido.



Ejercicio 2.2

Por ejemplo, la duración de los vocablos podríamos diseñarla así:



Ala vuela

a] Largo-lento.



b] Breve-rápido
____ ______ _______ _______ _______ ________
Ejercicio 2.3Jugar con diversas duraciones en el lamento de la viejecita. Ejemplo


Ejercicio 2.4

Repetir tres veces la fórmula cada vez con combinación diferente.


1. Largo-lento.

2. Breve-rápido.

3. Largo-lento acelerando a breve-rápido.

c) Pausa


Otro elemento importante de la organización rítmica es la pausa. Recordemos que la pausa organiza el grupo fónico, que en castellano varía de seis a nueve sílabas. La pausa valoriza la frase, le da la unidad, subraya el final de la entonación. La pausa valoriza las situaciones; da entrada a los diversos personajes; aumenta la expectación o dramatismo en el relato.

Ejercicio 2.5

En El chivito: señalar las pausas previas a la aparición de los auxiliares (perro-toro); pausas en el enfrentamiento con el chivito; la pausa de la aparición de la hormiga, y la pausa final del desenlace.


3. VOLUMEN

Hay voces que golpean, marañas de gritos, voces tajantes, explosivas y sonidos instigadores. Hay voces ensordecedoras y trepidantes. El miedo se desata en un grito lacerante, o se pierde la voz. un hilo apenas visible-audible. Esto es la intensidad o volumen, la noción de lo fuerte-lo débil, y también la noción de la voz en crescendo y disminuyendo.



Ejercicio 3.1

Sonidos visualizados: sonorizar valorando fuerte y débil a fuerte.



Ejercicio 3.2

En nuestro ejemplo del cuento El chivito, fuerte es la contestación del chivito, débil los lamentos de la viejecita. Podemos crecer el volumen de la respuesta del chivito y decrecer la voz de la viejecita, llegando hasta «un hilo de voz», para crear un contraste expresivo. Atención, crecer es aumentar, no acelerar; decrecer es de fuerte a débil no de rápido a lento.



Ejercicio 3.3

Los signos universales ◄► nos hablan de las nociones: crescendo-diminuendo. Sobre el siguiente párrafo aplicar estos dos valores; primero ◄ y posteriormente ►

Porque el ratoncito se ha caído en la olla y la hormiguita le gime, le llora,

y el pajarito, como buen pajarito, se ha cortado el pico,

y la paloma, como buena paloma, se ha cortado la cola,

y el palomar, como buen palomar, se ha callado,

y la fuente, como buena fuente, se ha secado,

y nosotros, como buenos niños, hemos roto el cantarillo,

y la reina, como buena reina, se quita la mantilla blanca y se pone la negra.


Ejercicio 3.4

En el ejemplo del ejercicio 3.3 elegir auditivamente qué noción de volumen-intensidad resalta más el significado, la expresión del texto. Repetir el ejercicio con la noción de intensidad adecuada.


4. EXPRESIVIDAD. Seguir situaciones emocionales

A partir de la frase:

Hay alguien ahí

hay alguien

aquí hay alguien

cambiar la expresividad. Seguir las situaciones siguientes:



Ejercicio 4.1

Usted está en su casa, y es de noche. Un silencio denso le rodea. Inquietud creciente. De pronto escucha un ruido en otra habitación. Sobreponiéndose a su temor, pregunta en voz alta:

— ¿Hay alguien ahí?

Nadie responde. Silencio expectante. Escucha tenso. Un nuevo ruido le llega. Susurra:

—Hay alguien...

La certeza de una presencia desconocida, atemorizante, le hace gritar:

— ¡Aquí hay alguien! -


  • ¡Aquí hay alguien!


Ejercicio 4.2

Llega a su casa, alegre, con un regalo sorpresa. Pregunta divertido:

— ¿Hay alguien aquí?

Canturrea repitiendo alborozado: «Hay alguien... Hay alguien». Dirigiéndose a la persona homenajeada le entrega el regalo, y dice con voz triunfante: «¡Aquí hay alguien!».


Ejercicio 4.3

Invente nuevas situaciones, dando expresividad a la frase, adecuada a cada una de ellas.



Ejercicio 4.4

Construya la frase cambiando la estructura, reduciendo o aumentando vocablos.

«Hay alguien, ahí hay alguien, alguien que hay ahí, etc.».

Invente diversas situaciones. Expréselas con adecuación de entonación, ritmo, volumen.

La disección realizada es para ejemplificar sucintamente los elementos que se fusionan en una elocución expresiva. Pero en la narración, en la voz, se ensamblan y articulan entonación con intensidad, velocidad y pausa; entonación con duración y velocidad; todo esto con la vivencia del sentimiento o sensaciones que la voz trasluce.



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