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COLEGIO I. NIÑA



ALUMNO,A:

CURSO:

Nº:



HISTORIA DE LA FILOSOFÍA

(MODELO)




Instrucciones:




  1. Duración: una hora y treinta minutos.

  2. La calificación máxima de la composición es: primera indicación: dos puntos; segunda: cinco puntos; tercera, tres puntos.






Examina ahora el caso de una liberación de sus cadenas y de una curación de su ignorancia, qué pasaría si naturalmente les ocurriese esto: que uno de ellos fuera liberado y forzado a levantarse de repente, volver el cuello y marchar mirando a la luz y, al hacer todo esto, sufriera y a causa del encandilamiento fuera incapaz de percibir aquellas cosas cuyas sombras había visto antes. ¿qué piensas que respondería si se le dijese que lo que había visto antes eran fruslerías y que ahora, en cambio, está más próximo a lo real, vuelto hacia cosas más reales y que mira correctamente? (…) Y si se acordara de su primera morada, del tipo de sabiduría existente allí y de sus entonces compañeros de cautiverio, ¿no piensas que se sentiría feliz del cambio y que los compadecería? (Platón, República VII).


1. Descripción del contexto histórico-cultural(1 pto) y filosófico (1pto) que influye en el autor del texto elegido.


2. Comentario

a) Explicación de las dos expresiones subrayadas (1,5)

b) Identificación y explicación del contenido del texto(1,5)

c) Justificación desde la posición filosófica del autor (2)


3. Relación del tema o autor elegidos con otra posición filosófica (2) y valoración razonada de su actualidad (1).

RESPUESTAS



  1. Platón, uno de los más grandes filósofos de todos los tiempos, nació en Atenas en el 427 a.C. y murió en el 347 a. C. Debió de ser formado en las tradiciones del régimen de Pericles ya que su padrastro Pirilampo era íntimo amigo suyo. También debió recibir una educación refinada. Su nombre posiblemente sea un sobrenombre otorgado por su ancha frente y gran espalda y que en realidad se llamaba Aristocles.

A comienzos del siglo V a C. con la victoria en las guerras médicas, Atenas se encontraba en pleno auge político y cultural. Este poderío decayó con la derrota ante la ciudad-estado de Esparta en las guerras del Peloponeso, donde parece participó Platón. No obstante Atenas siguió brillando en el campo cultural. Después comenzó el gobierno de los 30 tiranos seguido de una democracia claramente viciada.


Platón advirtió que la democracia carecía de un caudillo verdaderamente capaz, y que sus dirigentes se veían continuamente obstaculizados por la necesidad de complacer a la masa del pueblo. Su decisión de abstenerse de la política ateniense y su rechazo a la democracia tienen que ver sin duda con la injusta condena de su maestro Sócrates que dejó en nuestro filósofo honda huella. Este alejamiento del poder establecido no supone en Platón una desvinculación de la preocupación política. Platón defendió que el navío del Estado necesitaba un piloto firme, conocedor de la ruta a seguir y dispuesto a enderezar su rumbo.
En el campo cultural, Atenas era un foco muy importante a mediados del siglo V a. C.

Platón fundó en el año 387 la Academia, que puede ser considerada la primera universidad europea puesto que en ella no sólo se impartía filosofía, sino también otras ciencias auxiliares como matemáticas, astronomía, física, etc.


El teatro tenía un gran protagonismo. Se representan obras dramáticas (Sófocles, Eurípides, Esquilo) y cómicas (Aristófanes) con gran éxito. Platón gustaba de la representación de estas obras y hasta pudo haber escrito alguna. Este gusto por el teatro puede explicar que asumiera el diálogo como recurso para exponer su pensamiento filosófico.
En esta época se funda el saber histórico como seña de identidad del pueblo; en arquitectura se embellece la Acrópolis, en especial el Partenon decorado por Fidias, y en la escultura se establece el canon humano.
En relación a la Filosofía, el contexto de Platón es también muy rico. Comparte con los presocráticos la pregunta sobre el origen. Las respuestas que se habían venido dando partían de una determinada concepción de la naturaleza, desde la perspectiva cosmológica. Así, los filósofos de Mileto (Tales, Anaxímenes, Anaximandro) situaban el origen respectivamente en el agua, el aire o un principio indeterminado que Anaximandro denominó “Apeiron”. Pero estas respuestas más atentas al mundo físico cambiaron con la llegada de la democracia orientándose hacia la ética y la política. Aunque la pregunta se mantuvo, Platón sitúa el origen en un plano distinto cuya cúspide es la idea de Bien. Otros autores presocráticos que laten en el pensamiento de Platón son: Anaxágoras. Su “nous” es una especie de Dios organizador que se prolonga en el demiurgo de Platón; de los pitagóricos toma la inmortalidad del alma y la importancia de la matemática. El devenir de Heráclito late en la doxa de Platón y el conocimiento profundo, la episteme, el conocimiento de ideas, supone una mirada de complicidad a Parménides, filósofo más afín a Platón ya que las características del ser de Parménides las atribuye Platón a las ideas.
Los sofistas también pertenecen al contexto filosófico pero para enfrentarse a ellos. Son los profesionales de la palabra, no se interesan por la verdad, sólo por la capacidad de persuadir . Sócrates y Platón se oponen a su relativismo. La honradez en la búsqueda de la verdad, como algo que se encuentra en un diálogo sincero, es algo que toma Platón de su maestro Sócrates.
Platón pretende formar un hombre íntegro, capaz de controlar sus impulsos, donde impere la verdad, que es la adecuada supeditación al alma racional y ese mismo equilibrio lo quiere para una sociedad.
La República es la obra fundamental del pensamiento platónico maduro, donde aparece la exposición más elaborada de la teoría de las ideas. En los libros V, VI y VII, se explica cómo conseguir un estado justo aludiendo a la educación de los fílósofos, estableciendo la analogía del sol con el bien y exponiendo el mito de la caverna.

2a)
LIBERACIÓN DE SUS CADENAS: Hace referencia a la liberación de las fuerzas mantienen a los prisioneros sujetos al mundo sensible y no los dejan avanzar hacia el plano de las ideas. Supone el principio del proceso educativo en el que las personas dejan a un lado las cosas sensibles y materiales para llegar a conocer lo verdaderamente real, las Ideas.


LUZ: La luz, al igual que el sol, es la analogía de la Idea de Bien. Platón compara la idea de Bien (que es el nivel más alto de la episteme) con el sol, porque es el que da la vida a las cosas materiales en el mundo sensible y permite conocerlas.
2b)
Este fragmento pertenece al libro VII de la República en el que se expone el mito de la caverna. Con este mito, Platón pretende cómo las personas (los prisioneros), especialmente el filósofo llamado a guiar a sus conciudadanos, deben dejar atrás el mundo sensible para conocer la verdad, el conocimiento absoluto. El prisionero sale de la caverna y mira a la luz. Este le produce sufrimiento, porque la verdad duele. Tiene que acostumbrarse a la realidad, al principio le cueste y luego pensará en las sombras que él había concebido como algo real toda su vida y por ello se compadece de sus compañeros. Este fragmento supone el paso que todos los filósofos (guardianes) deben realizar para conocer la dialéctica. Es el proceso de educación.
2c)
En su concepción de la realidad, Platón distingue dos planos: el de las ideas, que es lo verdaderamente real, y el mundo sensible, compuesto por todas las cosas que nos muestran los sentidos y que son copias de las ideas. Las ideas son el principio de la realidad, sin ellas las cosas no tendrían realidad. Son los modelos a partir de las cuales el demiurgo construye el mundo sensible. De aquí se deduce que la existencia de las cosas sensibles se debe a que imitan a las ideas.

Estos planos están compuestos por dos entidades con características contrapuestas: mientras que las ideas son únicas, espirituales, inmateriales e inmortales, las cosas sensibles son múltiples, materiales, cambiantes y perecederas. A partir de sus características se puede explicar la dependencia que existe entre las cosas materiales con respecto a las ideas. En la multiplicidad y cambio del mundo sensible subyace una unidad y una permanencia que hace que las cosas sean lo que son y que las podamos conocer. Las ideas otorgan a las cosas su ser, su esencia y la posibilidad de que podamos conocerlas.


En el plano de las ideas existe una jerarquía: en el nivel más bajo encontramos las matemáticas, pasando por ideas como las de belleza y justicia hasta llegar a la idea que Bien que es el principio y origen del mundo de las ideas. Platón la compara con el sol, porque es el que da la vida a las cosas materiales en el mundo sensible. Por lo tanto la idea de Bien es el principio último de la realidad y fundamento del conocimiento
Por otra parte, Platón defiende un conocimiento que es reflejo del falso saber de la mayoría, el conocimiento de las apariencias.
Platón distingue dos tipos de conocimiento: la ciencia y la opinión. La ciencia (episteme) tiene como objeto el conocimiento de las ideas y da lugar a la verdad, que es un conocimiento absoluto e indudable, pues comparte las características de las ideas, eternas e inmutables. La opinión (doxa), al referirse al ámbito de lo cambiante y perecedero, es ella misma así y su validez es variable y relativa.
En el nivel de la ciencia también existe un orden, como hemos dicho antes, desde las ideas matemáticas o pensamiento discursivo (que parte de supuestos como si fueran principios) pasando por otras ideas hasta culminar con la idea de Bien, la Dialéctica. En el nivel de la opinión también distinguimos dos subniveles: Creencia (pistis) y conjetura (eikasia) pero ambas inseguras.
Pero como el conocimiento verdadero es el de las ideas, Platón tiene que justificar cómo es posible si el hombre está inserto en el mundo sensible e ignora la existencia del inteligible. Para ello propone la teoría de la reminiscencia o anamnesis.
Pero ara explicar esta teoría hay que entender su concepción del hombre. El hombre es una realidad dual en la que el mundo sensible y el de las ideas confluyen: alma y cuerpo. El alma pertenece al mundo de las ideas y el cuerpo al mundo sensible. El ama, al encarnarse en el cuerpo se olvida del mundo de las ideas y cae en la ignorancia. El cuerpo es la cárcel del alma. Pero ésta por su carácter ideal, conoce las ideas, aunque las haya olvidado. El alma debe emprender un camino que le haga recordar las ideas y culmina con la idea de bien. Por tanto el conocimiento consiste en recordar (reminiscencia) lo que ya se sabía.
En el mito de la caverna, Platón también alude a la educación de los filósofos y a la construcción de un estado justo. Para él, la buena polis depende de la virtud de las almas individuales y éstas sólo pueden desarrollarse en una polis justa.
El término justicia (dike) consiste en dar a cada uno lo suyo. Se alca como la estructura sobre la que descansa la ciudad, manteniendo los estratos separados, pero al mismo tiempo, articulados y vinculados entre sí.
Platón distingue entre justicia individual, en el que las distintas partes del alma están supeditadas al alma racional, y justicia social, en el que cada una debe cumplir su función bajo la guía del guardián.
El alma humana está compuesta por el alma racional (indivisible e inmortal), el alma irascible (pasiones nobles y generosas) y el alma concupiscible (bajas pasiones). Es al alma racional, como muestra el mito del carro alado, a quien compete el gobierno y el control del estado. Al alma racional corresponden los guardianes, al alma irascible los guerreros y al alma concupiscible, los artesanos.
Para Platón es importantísima la educación de los gobernantes. El proceso educativo llevado a cabo es exigente. Los gobernantes se eligen en la clase de los guardianes y deberán ser los más fuertes, inteligentes y amantes del estado. Deberán pasar unas pruebas hasta recibir la instrucción de la dialéctica y comprobarán su preparación (vuelta a la caverna) antes de dirigir al Estado.
3)

Es innegable la influencia que ejerció Platón sobre Aristóteles. Sin embargo, este último sometió a dura crítica la teoría principal de su maestro, la teoría de las ideas.

Aristóteles coincide con Platón en la concepción del conocimiento como conocimiento de lo universal y en la identificación de este universal como principio de las cosas, y se centra en el mundo de las ideas individuales y trata de explicar su esencia, que para Platón está en las ideas y para Aristóteles en la unión de materia y forma.

Mientras Platón se centra en el mundo de las ideas, Aristóteles acentúa el mundo sensible en el que vivimos. No entiende la relación platónica de cosa-idea, la participación. Aristóteles vincula con más claridad la esencia de una cosa, su idea, a la cosa misma. Por otra parte, si el mundo sensible es una copia imperfecta de las ideas, para Platón es inadmisible la existencia de ideas perfectas de lo malo y negativo. Además, descubre otro inconveniente en la teoría de las ideas, ya que no consigue explicar lo que caracteriza al mundo sensible: el cambio y el movimiento. Aquí introduce Aristóteles una genialidad al afirmar que el movimiento es paso de potencia (capacidad de ser) a acto (ser de hecho).

Otra tema que enfrenta a discípulo y maestro es la naturaleza del conocimiento. Para Platón, el conocimiento es un proceso de recuerdo, es decir, las ideas son innatas y sólo precisa recordarlas. Para Aristóteles, el alma al nacer es como una hoja en blanco y todo lo que lleguemos a conocer lo iremos adquiriendo a través de los sentidos.

El dualismo ontológico de Platón llevaba a un alejamiento e infravaloración de lo sensible. Sin embargo, para Aristóteles, las cosas sensibles son las únicas que nos pueden acercar al auténtico conocimiento . Pero para Aristóteles no son suficientes los sentidos. El entendimiento humano debe ser capaz de abstraer las formas inteligibles de las cosas, prescindiendo de lo particular y material que nos presentan los sentidos.

La concepción aristotélica del hombre difiere de la de Platón. Para Platón el hombre es un compuesto formado por dos realidades contrapuestas: el alma, perteneciente al mundo de las ideas y de naturaleza espiritual, inmaterial, inmortal; y el cuerpo, material y perecedero, raíz de todo lo malo por su vinculación a lo sensible. Para Aristóteles la unión alma/cuerpo es sustancial y ambas constituyen el ser viviente.

Otro asunto presente en los dos filósofos es la ética y la política. Si para Platón la única forma de liberación era el desprecio de lo corpóreo y su férreo control por la dimensión racional del alma, Aristóteles busca el justo equilibrio entre espiritualismo y materialismo.

En cuanto a la dimensión política, ambos filósofos coinciden en considerar al hombre como un ser social por naturaleza, que sólo en sociedad puede alcanzar la perfección y felicidad.

En relación a la actualidad toda la tradición occidental es una relectura de Platón y, posiblemente, tras la figura de Cristo es el personaje que ha dejado una impronta más uerte en la Historia. Sus diálogos constituyen la primera gran obra escrita del pensamiento occidental.

Autores y corrientes han cuestionado sus postulados. Kant cuestiona la razón todopoderosa Platónica; Nietzsche somete la filosofía platónica a una crítica severísima; Popper lo considera el padre de todos los totalitarismos.

No es difícil concluir que una de las razones de la actualidad platónica en nuestro tiempo es gracias a la presencia de su filosofía en la religión cristiana.



Al margen de ese patrocinio, Platón adelanta temas aún no cerrados en nuestra época: corrupción política, influencia de los medios de comunicación (la caverna de nuestro tiempo) importancia de la educación, preocupación por mejorar la democracia con movimientos como el 15M o Democracia real, que plantean los mismos interrogantes que preocupaban al filósofo.

Se trata sin duda de un pensador sublime y cercano, que se lee con facilidad y no necesita traductores. Es una razón más para acercarse a un filósofo siempre nuevo.

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