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En definitiva, señor Presidente -y con esta bonita postal-, ¿qué estamos haciendo en el proyecto de ley? Estamos avanzando en la transparencia en una serie de instituciones. Hoy día existen más de 30 empresas públicas del Estado y vamos a sujetar -lo planteamos en este proyecto- a la misma institucionalidad, que es muy parecida a la de las sociedades anónimas, a estas empresas públicas. Se establece un estatuto común y se aplica a las empresas públicas la misma reglamentación y requisitos de información económica, financiera y legal que hoy rigen a las sociedades anónimas abiertas.



Por último, el proyecto de Fortalecimiento de la Gestión y ADP contempla dos patas: una, relativa a gestión; y otra, sobre ADP.

En cuanto a gestión pública, fortalece el rol de los subsecretarios. Los subsecretarios son jefes de servicio, y una forma que ha estado operando ya por más de dos años es el rol del director de gestión para apoyar al subsecretario en la gestión de los servicios del Estado. Y estamos proponiendo institucionalizarlo por ley.

En lo que respecta a ADP, se incorporan ocho nuevos servicios al sistema de ADP y nuevos cargos a la selección por mérito. Un total de 98 nuevos cargos al sistema de Alta Dirección Pública. Asimismo, se establecen medidas para aumentar la permanencia promedio de los ADP, restringiéndose los nombramientos provisionales.

Señor Presidente, esta es una apretada síntesis de lo que podemos plantear de la hacienda pública. Tenemos aquí, en nuestras manos, el documento “Estado de la Hacienda Pública 2013”, que también va a estar disponible en la página web.

Es cuanto puedo señalar.

Muchas gracias.

El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- A usted, señor Ministro.

Deseo hacer presente que los Diputados han tenido que ausentarse de la Sala porque debieron concurrir a la votación de un proyecto en la Cámara. En todo caso, vamos a esperar su retorno.

No obstante lo anterior, si un parlamentario quiere intervenir, puede hacerlo.

Tiene la palabra el Senador Kuschel.

El Senador señor KUSCHEL.- Presidente, quiero consultar al señor Ministro respecto de la información que apareció en la prensa sobre la opinión del Fondo Monetario Internacional y el manejo de nuestro país en materia de flujos de divisas. Para que nos explique un poco más, porque cuesta a veces entender esa noticia, en qué consiste exactamente.

El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Tiene la palabra el Senador Escalona.

El Senador señor ESCALONA.- Gracias, Presidente.

Quiero felicitar al señor Ministro de Hacienda por el premio 60 años de ICARE, que ha recibido como reconocimiento a la institucionalidad económica del país, y que recientemente nos ha informado. Eso es parte del esfuerzo que ha hecho todo Chile por contar con reglas fiscales y con un tipo de transparencia que permitan darle un correcto funcionamiento a nuestra institucionalidad.

En todo caso, discrepo sí de él en el sentido de que vaya a ser apasionante tener el libro sobre la regla fiscal de la Dirección de Presupuestos en el velador...

Permítame pensar que no coincidimos en tal apreciación, Ministro...

Pero es válido que nos enorgullezcamos todos de la importancia que tiene la institucionalidad del país, y en particular la económica.

Por eso, lamento -lo he dicho en otras ocasiones en esta Sala, pese a haber recibido de los colegas de Gobierno una réplica muy áspera y ácida- el perjuicio que significan para el país dos hechos que afectan severamente a nuestra institucionalidad económica: primero, el relativo al Instituto Nacional de Estadísticas y el fracaso del Censo, y segundo, el concerniente a la decisión del Director del Servicio de Impuestos Internos de facilitar la absorción de la empresa Johnson’s por Cencosud mediante la vía de excluir el pago de cerca de 60 mil millones de pesos que adeudaba dicho conglomerado.

Yo considero que esos son duros golpes a la transparencia y a la credibilidad de nuestras instituciones.

Ahora bien, felicito al señor Ministro por su tono de éxito, pero siento que la realidad de Chile es distinta.

He señalado reiteradas veces que un error de la autoridad de turno es su marcada autocomplacencia en su mirada de la nación.

Hablando de cifras macro, uno no puede dejar de observar que, tratándose de la idea que tuvo la Administración Piñera de generar una especie de refundación o cambio de inflexión en el país, y particularmente en el crecimiento económico, tal exitismo no se justifica. Porque, desde el punto de vista del PIB tendencial, vamos a estar en cifras que son tradicionales para Chile, inferiores al 5 por ciento: nos hemos movido en el rango del 4 al 5 por ciento sistemáticamente durante toda esta Administración.

Yo no tengo dificultad, señor Ministro, en reconocer que es importante que se haya mantenido ese nivel de crecimiento. Empero, ello no es razón para la autocomplacencia.

Evidentemente, Chile debe crecer. Y quien se presenta a la ciudadanía y le pide respaldo para gobernar tiene que ser capaz de hacer crecer el país.

Me parece justo que el Gobierno ponga el énfasis en que fue capaz de lograr ese propósito. Sin embargo, no comparto el matiz de un exitismo exacerbado en la materia, pues no se resolvieron nudos decisivos y que se hallan planteados.

De hecho, creo que no hubo una política pública que enfrentara cuestiones de fondo para el crecimiento de nuestra nación. Por ejemplo, el problema energético. Independiente de los avances que se pudieron registrar en las semanas recientes con relación a propuestas legislativas del Ejecutivo, ahora en su última fase, estimo que el tema energético no está resuelto.

Tampoco está resuelto lo concerniente a la capacitación laboral. Considero que, a este respecto, el Gobierno tiene una completa y total ausencia. Esa es un área enteramente deficitaria.

Y hay algunas situaciones en que, lamentablemente, el Ejecutivo no está invirtiendo nada.

Por ejemplo, ha sobrevenido una crisis en el sector pesquero. En la pesca industrial se entregaron recursos ahora, en el mes de septiembre, para la reconversión de trabajadores calificados en el complejo de las Regiones del sur de Chile, comenzando en la del Biobío y hasta Magallanes, con el propósito de absorber ocupacionalmente a personas que tienen un nivel de ingresos medio: un millón de pesos en algunos casos…

El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Perdón, señor Senador, pero terminó su tiempo.

Su Señoría dispone de un minuto más.

El Senador señor ESCALONA.- Yo pensé que íbamos a poder intervenir en general, señor Presidente, y no solo para formular preguntas.

El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- El problema radica en que tenemos varios inscritos. Por tanto, quisiera que limitáramos el tiempo a cinco minutos por orador.

El Senador señor ESCALONA.- Entonces, en este minuto adicional, concluyo diciendo que, a mi entender, la exposición del señor Ministro de Hacienda no recoge los nudos que están planteados. Por ejemplo, la subejecución presupuestaria.

Existe una deuda hospitalaria tremenda. Hay en Educación una subejecución inmensa. Lo que convinimos en el acuerdo de ajuste tributario no se cumplió. No se ejecutó nada del programa de recuperación de la infraestructura de los municipios. Lo propio sucede en cuanto al fondo de apoyo a la calidad de la educación pública. En el ámbito de la reconstrucción, falta un tercio de la construcción de viviendas.

La subejecución presupuestaria constituye, finalmente, una vía para presentar un déficit estructural más bajo que el efectivamente registrado. Porque si la Administración, a lo largo de todos los años, subejecuta los presupuestos que aprueba el Congreso Nacional, lógicamente el resultado final es la presentación de cifras conseguidas de manera artificial por la vía de la no aplicación de lo que la ley establece.

Lamentablemente, no tengo más tiempo, señor Presidente.

He dicho.

El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Voy a combinar entre Senadores y Diputados, para los efectos de darles espacio a todos los parlamentarios.

Tiene la palabra al Diputado señor Carlos Montes, por cinco minutos.

El Diputado señor MONTES.- Señor Presidente, a mi juicio, la exposición del Ministro hay que leerla, hay que verla.

Digo aquello porque siento bastante molestia ante la manera como el Presidente Piñera presenta las cosas por cadena nacional: todo lo anterior estuvo mal, todo lo hecho en el actual Gobierno es perfecto.

Y se detiene en lo relativo al déficit estructural, efectuando una comparación entre dos formas de cálculo.

Si queremos tener un debate ecuánime, al menos ambas formas de cálculo deben ser con las dos metodologías, para hacer comparable una con otra.

Acabo de estar en un canal de televisión, donde el Diputado Godoy sostuvo: “No: es la misma metodología, no ha cambiado nada”. Entonces, hasta él se confunde hoy, porque existió un cambio en la manera de calcular el déficit estructural.

Aquí hubo una forma de enfrentar los efectos de la crisis. El FEES era para adoptar medidas contracíclicas. Y así ocurrió. Se tomaron porque había una crisis muy fuerte. Y fue decisión de todos hacerlo.

Pero hoy día dicen aquí: “No. El Gobierno anterior generó un tremendo déficit y el actual es perfecto”.

Sabemos que hubo un aumento fuerte del endeudamiento y que se gastó en ciertos períodos.

Cuando se va el Gobierno, se pone austero; cuando gobierna, se pone muy dadivoso y muy gastador.

Creo que no ayuda al tono del debate la manera como el Presidente de la República enfocó el punto.

Y el Ministro aquí corrigió un poco. Citó no sé cuántas instancias que decían que era muy buen sistema de responsabilidad fiscal, de política fiscal.

Sabemos que existe un marco. Y tenemos una ley de responsabilidad fiscal muy anterior a la actual Administración.

Por lo tanto, veamos el problema en su conjunto.

Yo quiero detenerme en un par de cosas, señor Presidente.

Aquí -lo dijo recién el Senador Escalona- hubo compromisos que discutimos durante mucho rato, señor Ministro. Y esos compromisos no se cumplieron.

En el caso del fondo de revitalización de la educación pública, hasta el momento no se han transferido los recursos. Y había posibilidad de gastar 12 mil millones adicionales (fue el acuerdo que tomamos).

Tengo aquí las normas. Se resolvió crear un comité de evaluación. Fue citado un par de veces. Pero al final decidieron distribuirlo entre todos los municipios, y también, para pagar deudas previsionales y otras cosas que no guardan ninguna relación con lo que se discutió acá.

Lamento de verdad que no se haya respetado a la Oposición, el debate que hubo, el acuerdo que se adoptó, y que se haya procedido de la manera como quería el Gobierno o gente de él.

Pedimos, asimismo, una evaluación por el propio Ejecutivo del programa de segunda oportunidad de los condominios de viviendas sociales. ¿Y qué dice la evaluación que nos entregan? Lo siguiente: “Si bien caracteriza y cuantifica las viviendas que enfrentan el problema, no presenta información respecto de las familias que en ellas habitan. Esto hace que el programa sea abordado desde la perspectiva de las viviendas y no de las personas que habitan en ellas”.

Por eso hoy día hay edificios que están botados, con la mitad de la gente viviendo ahí: ¡porque no se tomó en cuenta a las personas!

Hemos dicho una y otra vez por qué no hacemos una reflexión más seria sobre tales programas. Medió un acuerdo, y no se cumplió.

La evaluación que hizo otro Ministerio le formula esa crítica tan radical a dicho programa, y no ha habido ningún ánimo real de discutir.

La tercera cosa que quiero señalar, señor Presidente, se refiere a la información sobre vivienda y reconstrucción.

Creo honestamente que en reconstrucción han avanzado. Pero, para mí, ese no es el problema. Lo que me molesta es que el Presidente de la República diga que “se ha cumplido 98 por ciento”, pues sabemos que no es verdad.

De las 220 mil, 120 mil eran viviendas, y 100 mil, mejoramientos chicos. De las 120 mil viviendas, solo se han entregado 77 mil; faltan 43 mil. Está bien; eso tiene muchas explicaciones. Pero decirle al país que se ha cumplido el 98 por ciento induce a confusión, induce a error.

Además, hay problemas con la calidad de lo que se ha entregado.

Yo le pido al Gobierno, al Ministro que vayan a la Villa Olímpica: se gastaron 37 millones en cada casa, y las viviendas quedaron en muy malas condiciones, pues hubo mucha dificultad para controlar la calidad de lo que se estaba haciendo.

¡Ese es el tipo de molestia que hay en la ciudadanía!

En el ámbito de la salud se ha gastado, pero no se han ejecutado las obras que se dice haber realizado.

Las camas integrales -lo digo a quienes no lo saben- cuestan entre 700 mil y 1 millón 200 mil por día. Está bien comprar mientras no se producen otras. Y la verdad es que ha habido un énfasis en adquirir pero no en producir nuevas camas críticas, pues son carísimas: como expresé, 700 mil a 1 millón 200 mil por día. Además, pretenden dejarlo condicionado hacia el futuro.

Por lo menos, pido que revisemos el punto durante el debate.

¡Esa es una manera muy tremenda de privatizar!

Señor Presidente, la cuarta cosa que quiero decir tiene que ver con la productividad, con el potencial de crecimiento.

Como manifestó el Senador Escalona, ha habido muy poco avance en capacitación.

Aquí se dijo que se iba a hacer capacitación. Incluso, yo traté de acompañar a la Ministra Matthei cuando empezó a discutir el punto; estuve en reuniones con ella, en fin. ¡Pero se quedaron en las aniñadas...! No existió más capacitación. Y el aumento de la productividad no se dio.

El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Perdón, señor Diputado, pero terminó su tiempo.

Su Señoría dispone de un minuto para concluir.

El Diputado señor MONTES.- Porque, señor Presidente, ¿cuál es nuestro problema? Que si el precio del cobre bajara hoy al nivel histórico tendríamos un inmenso nivel de déficit en cuenta corriente.

Entonces, necesitamos fortalecer la capacidad de producción de nuestra economía y no estar dependiendo solo del precio del metal rojo.

Y este Gobierno sabía eso.

Un estudio de Gabriel Palma sostiene que, si el precio del cobre volviera al promedio histórico, el déficit en cuenta corriente llegaría a 15 por ciento. Puede estar equivocado. Pero el déficit sería de esa envergadura.

Por eso era necesario, simultáneamente, desarrollar el potencial productivo de nuestro país, que no ha avanzado.

He dicho.

El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Tiene la palabra la Senadora señora Alvear, por cinco minutos.

La Senadora señora ALVEAR.- Señor Presidente, quiero agradecer al señor Ministro de Hacienda por la información que nos entregó, pero también explicitar algunas preocupaciones. Y me voy a centrar en una, porque es lo que percibo a lo largo de los recorridos que realizo en las 21 comunas que represento.

Mi inquietud apunta a lo realizado durante estos años y, especialmente, a lo que veremos a futuro en el área de la salud.

Durante este Gobierno la definición que se tomó -y se ha observado en la práctica- es un abandono del sistema de salud pública, que atiende a 81 por ciento de los habitantes de nuestro país.

Aquello se refleja en un deterioro enorme de la inversión en infraestructura; también, en dramas reales que se conocen a diario.

Uno suele encontrarse con personas que esperan durante tres años la realización de una operación, o con mujeres que no hallan solución para hernias que hacen ver su guatita del porte de una sandía.

Una señora de Peñalolén me contó, llorando, que por tres años esperó que a su marido lo operaran del corazón y que ¡durante el funeral del paciente la llamaron por teléfono para decirle que había una cama disponible!

Aquello suena chocante, señor Ministro, cuando se habla de todo lo que se ha avanzado en materia de salud. Y me estoy refiriendo solo a la del ámbito público.

En la circunscripción que represento, aún no se inaugura el hospital de La Florida.

En Ñuñoa, el propio Alcalde, señor Pedro Sabat, de Renovación Nacional, hace más de dos años, en el marco de una ceremonia muy bonita, con participación del Ministro de Salud, traspasó al sistema de salud pública una clínica que iba a ser privada y que no dio resultado.

Yo los invito a que vayan a ver el “elefante blanco”, construido completamente y que no se habilita: no tiene camas, carece de todo tipo de implementación. Y ello, ¡con la falta de hospitales que afecta a nuestro país!

Señor Presidente, como aquí se expresó, la política del Ministerio de Salud ha buscado fundamentalmente la derivación para prestaciones en clínicas privadas, con el costo que también se mencionó.

Tal política ha significado un costo enorme para nuestra nación, en detrimento de lo que podríamos haber hecho en infraestructura pública, en materia de medicamentos.

En cuanto a los remedios, la situación es dramática. Yo estuve en Puente Alto hace dos semanas. Durante una reunión, una señora, llorando, me dijo: “Vengo llegando del Sótero del Río. Tengo cáncer. Me acaban de comunicar que no me dan más medicamentos”. Eso equivale a decirle: “Señora, váyase a su casa y muérase allí”.

Aquello, estimado Ministro, no puede seguir ocurriendo.

Asimismo, lamentablemente, vemos la desidia existente con relación al gasto que este mismo Congreso aprobó para inversiones públicas y para el Ministerio de Salud.

Cuando uno ve cuánto se ha gastado a septiembre de este año en aquella Secretaría de Estado, no puede comprender que existan falencias de tal índole habiendo recursos para invertir.

Creo, señor Presidente, que el Presupuesto debiera priorizar precisamente en salud pública, área en que se halla afectado 81 por ciento de los habitantes. Y también está el resto (no me voy a referir a las isapres).

Señor Presidente, lo que más me preocupa es que hace diez días el Gobierno anunció una licitación para el período 2014-2016 a los efectos de comprar días cama en clínicas privadas con un alto costo fiscal, ascendente a 90 millones de dólares, sin respaldo en la Ley de Presupuestos.

El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Le ruego, señora Senadora, terminar su intervención.

La Senadora señora ALVEAR.- Concluyo diciendo, señor Presidente, que aquello es inadmisible.

Según el informe de la DIPRES, los precios promedios por prestación pagados durante 2011 en la implementación del bono AUGE a prestadores privados fueron 74,7 por ciento superiores a los de referencia del PPV para las mismas prestaciones.

Al igual que un señor Diputado que me antecedió en el uso de la palabra, pido que se haga una revisión a aquel respecto, porque no pueden dejar a la próxima Administración amarrada a una decisión de política pública sobre traspaso de recursos al sector privado que el actual Gobierno adoptó a última hora y que una parte significativa del Congreso Nacional y de la ciudadanía no comparte.

He dicho.

El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Tiene la palabra el Diputado señor José Miguel Ortiz.

El Diputado señor ORTIZ.- Señor Presidente, el señor Ministro de Hacienda nos invitó a los Senadores y a los Diputados que integramos esta Comisión Especial Mixta de Presupuestos, a las cuatro de la tarde, para darnos a conocer algunos detalles del proyecto de Ley de Presupuestos 2014.

¿Por qué comienzo diciendo eso?

Mediante todos los puntos comunicacionales -es cosa común en este Gobierno- se expusieron en forma grandilocuente una serie de situaciones, pero nunca se planteó lo que significan las 26 Partidas que deberá ver la Comisión Mixta de Presupuestos.

El país estaba convencido de que, cuando el Presidente de la República habló por cadena nacional, el proyecto ya había ingresado. Pero no: ingresó anoche.

Ayer nos dieron otros detalles a tres Senadores y al Diputado que habla, quienes expusimos algunas situaciones.

Yo quiero ir al tema de fondo.

Lo que está planteando el Ejecutivo es que hay un crecimiento de 3,9 por ciento, con relación al Presupuesto en ejecución en el año 2013. Nosotros afirmamos que no es así.

¡El Presupuesto que aprobamos para el año 2013 fue de 63 mil millones de dólares!

La explicación que me dio ayer el Ministro decía relación con un dólar a 485 pesos y un precio del cobre más alto; con que ahora el precio del cobre, a largo plazo, es de 3,06 dólares la libra y que se verá un dólar a 520 pesos.

Pero la realidad de los hechos es la siguiente: ¡La ejecución presupuestaria es mala!

Y voy a colocar un solo ejemplo. En lo que respecta al Ministerio del Trabajo, pedí segunda discusión para el SENCE, porque la ejecución presupuestaria era de 16,9 por ciento en junio de este año.

Todavía no hemos podido verlo. El Presupuesto ingresó ayer, 30 de septiembre.

Ahí tienen una cosa concreta.

Fuera de eso, todas las licitaciones del SENCE se ven a nivel nacional, no a nivel regional. Y, por rara casualidad, la menor de las licitaciones ejecutadas es de 3 mil millones de pesos. Normalmente se trata de empresas de capacitación de la Región Metropolitana.

Ese es un ejemplo claro.

¿En qué estamos en desacuerdo?

Aquí se está planteando un 3,9 por ciento en función de una base de comparación con la subjecución del actual Presupuesto. A nosotros no nos parece correcta esta opción metodológica, porque lo que corresponde es comparar Ley de Presupuestos con Ley de Presupuestos, y eso representa solo un 2,1 por ciento de incremento.

Quiero exponer ante la opinión pública que, en vez de aumentarse el Presupuesto de 2014, se está disminuyendo. Y, por rara causalidad, en un 80 por ciento va a ser ejecutado por el próximo Gobierno, el cual obviamente va a asumir compromisos con la ciudadanía.

¿Quién no tiene claro que hay que hacer una profunda reforma educacional?

¿Quién no tiene clara la cuestión de las administradoras de fondos de pensiones, con los sueldos inferiores a 250 mil pesos que recibe una gran cantidad de trabajadores?

¿Quién no tiene claro lo que con precisión acaba de expresar la Senadora señora Alvear en cuanto a la salud?

Y eso no se va a enfrentar con este Presupuesto. Es imposible.

¡Es decir, una vez más, si el próximo año no hay una gran reforma tributaria, no se va a poder hacer nada! Es lamentable.

Y deseo decir, con mucha precisión, con mucha sinceridad, con mucha honestidad, lo siguiente.

Siempre se nos ha planteado que le hemos puesto obstáculos al Ejecutivo.

Analicemos las leyes desde el 11 de marzo de 2010.

El financiamiento de la reconstrucción lo acogimos en tiempo récord. Se colocó toda la plata que era necesaria.

Una sola cosita al final nos dio la razón: el impuesto específico al cobre, que no es royalty.

Hemos aprobado todos los Presupuestos.

El año pasado fue un ajuste tributario. No se trató de una reforma tributaria.

Es decir, sinceramente estimamos que aquí se está cometiendo una gran equivocación, y la gran equivocación es que este Presupuesto no da el ancho para financiar las grandes reformas que hay que hacer el año 2014.

El Senador señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Tiene la palabra la Senadora señora Allende por cinco minutos.

La Senadora señora ALLENDE.- Señor Presidente, también quisiera sumarme a lo que aquí se ha dicho en el sentido de que a todos nos queda muy claro que debemos comparar ley con ley y de que el Presupuesto de 2014 solo va a crecer en un 2.1 por ciento. Y, por lo tanto, claramente vamos a enfrentarnos a una situación de estrechez fiscal, que será muy lamentable, porque a un nuevo Gobierno -no tenemos mucha duda de que será el de Nueva Mayoría- le tocará abordar desafíos.

Ya hay compromisos. Porque es indispensable avanzar en educación. Y, entre otras cosas, supongo que vamos a tener que comenzar de inmediato con una reforma tributaria. De otra manera, no veo cómo seremos capaces de cumplir en algunos ámbitos, sobre todo en educación, y, pese a que a muchos les moleste, de llegar gradualmente, de aquí a seis años, a una que sea gratuita y de calidad

Además, se ha suscitado la discusión de cuánto debe dejarse y de que el monto ha de equivaler al 1,1 por ciento del Presupuesto, cosa que el Gobierno no ha hecho. Deberían ser 700 millones de dólares, conforme a una tradición bastante saludable, y lo que nos entregarán será menor: solo alcanzará al 0,8 por ciento, lo cual no fue claramente explicitado por el Ministro.

También preocupan otros aspectos, entre ellos, sobre todo, el del aumento bruto de la deuda del Gobierno. Al ver las cifras, se observa que se ha pasado de 12 mil millones a 33 mil millones, lo que, por cierto, merece una explicación. Ello nos deja una enorme inquietud, porque será el próximo Gobierno el que tendrá que enfrentarlo.

Fundamentalmente, me preocupan tres asuntos, respecto de los cuales el Ministro prácticamente no ha dicho nada.

Primero, se nos dice que el presupuesto de Vivienda va a reducirse, en circunstancias de que además se señala que la reconstrucción llegó a 97 por ciento.

Es una cifra que le encanta mencionar al Presidente Piñera, pero que se ve contrastada con la realidad: no son más de 60 mil y tantas viviendas. Una vez más se hacen anuncios -en algunos casos, como señalaba un colega, grandilocuentes- que no corresponden a los hechos.

Necesitamos transparencia en las cifras de reconstrucción. Pero me preocupa mucho la reducción mencionada, porque deseo consignar que en la Región de Atacama se registra un drama que creo que se está repitiendo en varias otras, si bien allá por lo menos se hace cada vez más evidente: lo que se entrega como subsidio se ha transformado en un verdadero voucher. Se realiza una tremenda actividad pública, con mucha puesta en escena y producción, y la gente queda feliz, ya que teóricamente recibe un certificado de subsidio. Sin embargo, eso no pasa de ser un papelito que a la hora de los quiubos no garantiza la casa. Y esto es tremendo.

Me costó ¡casi cuatro meses! -óigalo bien, señor Ministro, ya que se trata de un colega suyo- conseguir una entrevista con el titular de Vivienda. No lo entiendo. Otros Ministros del Gobierno han sido extremadamente gentiles y rápidos.

Me acompañó el alcalde de Vallenar.

Hicimos presente que en Atacama, con las famosas “potencialidades” -llamémoslas así- o el boom minero, la especulación en los costos de los terrenos es altísima. Entonces, las empresas que comenzaron la construcción después de las licitaciones han dejado abandonados los proyectos. Así sucede en Tierra Amarilla, en El Escorial I, II y III, en Caldera, en Vallenar, ¡y en otras comunas ni siquiera ha habido un solo subsidio! Por lo tanto, no entiendo que el Gobierno no se haga cargo de una situación semejante.

Cuando conversamos con el titular de Vivienda, este dijo que no iba a aumentar el subsidio porque significaba darles más plata a las constructoras. Entonces, uno dice: “Bueno, Ministro, pero digamos la verdad. Aquí no está alcanzando, más todavía si en algunas situaciones además se incluye la urbanización del terreno”. O sea, se tiene que gastar no solo en la construcción misma, sino también en ese otro rubro.

Por ahora se está resolviendo caso a caso, con una especie de complemento. En el fondo, es entregar más dinero para que se pueda cumplir con lo que se está haciendo.

Creo que el problema es muy grave.

Existen cifras indicadoras de más de 47 mil subsidios entregados no ejecutados. Entonces, pregunto si es responsable lo que estamos haciendo con el próximo Gobierno. ¿Ustedes se dan cuenta de lo que vamos a heredar nada más que en el sector Vivienda, con miles y miles de familias que se quedaron con su voucher convencidas de que era una casa y que no lo es?

El segundo punto que me preocupa es que el Ministro de Hacienda solo mencionó el precio del cobre en el largo plazo, lo que obviamente puede inquietarnos. Todos sabemos que los costos son mayores;…

El Senador señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Dispone de un minuto más, señora Senadora.

La Senadora señora ALLENDE.-… que ese precio puede bajar. Pero el Gobierno nunca quiso hacerse cargo de los mil 200 millones de dólares que pedía Codelco, la cual tiene cinco proyectos estructurales que son fundamentales para mantenerse como la empresa individual productora de cobre más importante en el mundo, condición que se está poniendo en riesgo. Pero no se trata solo de eso: se está poniendo en peligro el que en dos o tres años más se entreguen los recursos que afortunadamente ahora proporciona, y solo produciendo el 33 por ciento. Se está consiguiendo que Codelco pase a ser de mayor riesgo si sigue endeudándose de esa manera.

Termino destacando algo que a mi juicio es muy potente y de lo que no ha dicho ninguna palabra el Ministro, a pesar de múltiples proyectos aprobados en forma unánime en la Comisión y en la Sala, y que se relaciona con aquello a que hizo referencia la Senadora señora Alvear -además de lo referente a la energía, que nos preocupa, y…

El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Finalizó su tiempo, señora Senadora.

Si le parece a la Sala, se prorrogará la sesión hasta las 14.

Acordado.

Tiene la palabra el Senador señor García.

El Senador señor GARCÍA.- Señor Presidente, en primer lugar, quisiera, a la luz del debate que se está produciendo, destacar la capacidad de la economía y la conducción del Presidente Piñera y de nuestro Ministro de Hacienda en orden a conseguir que ella vuelva a crecer, y, tan importante como ello, a crear empleo con fuerza, con vigor. Ello ha permitido también un alza real de las remuneraciones.

Al escuchar aquí a parlamentarios de Oposición, para quienes pareciera que todo ha sido malo, que nada de lo que hemos construido en conjunto, durante estos cuatro años, es positivo, deseo consignar que no me parece que esa sea una manera de hacer una evaluación objetiva de lo que ha sido la gestión del Presidente Piñera y el manejo de la política fiscal.

Los hechos son claros. La economía ha vuelto a crecer en tasas superiores, en promedio, al 5 por ciento. Se registran 830 mil nuevos empleos, la gran mayoría de ellos estables, con contrato de trabajo y cumpliéndose con todas las normas de seguridad social. Y las remuneraciones reales han ido creciendo. Si eso no es progreso, no es avance, no es demostración de una buena gestión en la administración del país, entonces me pregunto qué lo es. Creo que tenemos que ser un poco más objetivos y generosos para ver cómo, entre todos, estamos construyendo un Chile mejor y también más justo.

Quisiera asimismo hacerme cargo de críticas respecto de lo poco que se incrementa el Presupuesto. Me parece que ya llevo 22 años participando en las Comisiones de Presupuesto y siempre se nos han entregado las dos cifras: la correspondiente a la comparación de Presupuesto con Presupuesto, de ley con ley, y la relativa a la comparación de la ejecución presupuestaria y las cifras que vienen en el proyecto respectivo.

Aquí lo importante es que, a pesar de la restricción de recursos -y voy a explicar por qué-, el gasto fiscal se sigue incrementando en un 2,1 por ciento. Es lo que nos vienen proponiendo el Presidente Piñera y el Ministro Felipe Larraín.

¿Y por qué hablo de restricción presupuestaria? Porque no es menor pasar de una posición fiscal de menos 3,1 por ciento a otra mejor, cualquiera que sea el método de cálculo.

Dicho sea de paso, este último se cambia ante la recomendación de una comisión de economistas absolutamente transversal, donde también participaron en forma plena los sectores hoy día en la Oposición. Por lo menos tenemos que reconocer que la modificación de la fórmula de cálculo de la posición fiscal o del balance estructural fue convenida con economistas de alto prestigio y representativos de distintas ideologías.

Pero ¿qué significa pasar de una posición fiscal de menos 3,1 por ciento a otra de menos uno? Significa disponer de una cantidad no inferior a unos 6 mil millones de dólares. ¿Y eso es para qué? Para ser responsables frente al país; frente al próximo Gobierno, cualquiera que sea; frente a las futuras generaciones de nuestra patria.

A nosotros, como sector político, como Alianza en el Gobierno, ¡por Dios que nos habría gustado hacer uso de esos 6 mil millones! ¡Por Dios que nos habría gustado un mayor avance en la salud! Hubiéramos querido adelantar en el mejoramiento de la educación, de las pensiones. Pero hemos tenido que asumir la restricción presupuestaria. Porque sería fácil tirar la caja fiscal por la ventana, sin hacernos responsables de lo que ocurra en el futuro. Y a mí me parece que eso no sería ni serio ni adecuado.

Creo que, en el Gobierno del Presidente Piñera, la gestión y responsabilidad de nuestro Ministro de Hacienda en el manejo de las finanzas públicas…

El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Tiene un minuto más, Su Señoría.

El Senador señor GARCÍA.- …ha sido ejemplar. Y ello no obedece a que lo digamos nosotros: así lo señalan los organismos internacionales; así lo acaba de reconocer el Fondo Monetario Internacional.

Estamos en una lucha electoral. Digámosle a Chile la verdad. Nosotros vamos a enfrentar al país con la verdad. Habríamos querido hacer mucho más. Tuvimos que enfrentar una reconstrucción difícil, pero estamos saliendo adelante. Y estoy seguro de que si la ciudadanía nos permite continuar por otros cuatro años, vamos a avanzar mucho más que en otros tiempos y a construir un mucho mejor país.

Gracias.


El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Tiene la palabra el Diputado señor Jaramillo por cinco minutos.

El Diputado señor JARAMILLO.- Señor Presidente, el que me ha creado ciertas dudas, que vengo manifestando ya durante un par de años, es el mercado laboral. Han mediado oficios constantes del que habla al INE para que no solo se midan las capitales regionales. Ese es el caso puntual de la Región de Los Ríos, que represento, y de Valdivia, sin considerarse la otra mitad de la población. En las respuestas se expresa que no hay presupuesto para la medición en el resto de las comunas.

Entonces, para mí, el 7,3 por ciento correspondiente a agosto es dudoso, con el debido respeto por el señor Ministro. Creo que no se está efectuando el registro correspondiente. En cifras, es algo extraordinario, en realidad -y cabría felicitarlo-, pero no es así.

Eso es lo que tiene que ver con el mercado laboral.

Ahora, quisiera también agregarme al planteamiento sobre la vivienda que han manifestado algunos Senadores y Diputados.

A la gente vulnerable prácticamente no le es posible concursar, porque no se están construyendo casas para quienes no pueden recibir un crédito bancario. Hago referencia a las antiguamente llamadas “básicas, sin deuda”. Hoy día, en la Región de Los Ríos no se construye. Se entregan beneficios de subsidio, claro, pero existe desorden. ¿Por qué no se les dice a las personas: “No concursen, porque ustedes no son sujetos de crédito”? Sin embargo, les entregan cuatro millones o seis millones de subsidio y les faltan otros cuatro o seis para completar el valor de la vivienda, y no pueden optar.

Entonces, creo que en situaciones que se presentan en ese ámbito, como lo manifestó muy claramente la Senadora señora Allende, se está haciendo mal la pega. Así de simple.

Al Ministro de Hacienda lo respeto y reconozco su trayectoria; pero hay detalles tan importantes como los que estoy señalando en lo laboral y en vivienda.

He dicho.

El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Tiene la palabra el Senador señor Tuma.

El Senador señor TUMA.- Señor Presidente, agradezco la exposición del Ministro y la presencia de la Directora de Presupuestos.

Resulta contradictorio escuchar al titular de la Cartera y recorrer el país y ver que la bonanza que señala no se traduce en bienestar para la población. Hay descontento, disconformidad.

Creo que el proyecto de Ley de Presupuestos es el más importante que puede aprobar un Congreso, ya que tiene que ver con los resultados de la política y del quehacer cotidiano de las personas. Porque muchos dicen: “No tengo nada que ver con la política ni me interesa”, pero la mayor parte de la ciudadanía que requiere apoyo para alcanzar una vivienda o un mayor bienestar y mejorar su calidad de vida tiene que contar necesariamente con políticas públicas. Por eso es tan importante la iniciativa de que se trata.

En el análisis del proyecto de Ley de Presupuestos se ha insistido majaderamente, durante estos años, en que el déficit del Gobierno anterior fue bastante mayor (alcanzó a 3,1), sin tomar en cuenta que eso fue absolutamente artificial, porque hubo un cambio en la metodología. Pero se hace oídos sordos cuando señalamos ese efecto.

También resulta engañoso lo que el Ministro expone en cuanto a que existe un nivel de fondos soberanos superior, pues esto se debe a un mayor endeudamiento. Este Gobierno recibió una posición acreedora de 2,3 por ciento del PIB, y a junio del 2013 se registra una posición deudora de 0,3 por ciento del producto interno bruto, a pesar de que ha existido un período de gran dinamismo y de alto precio del cobre.

Nosotros definimos una política de balance estructural consistente en que, cuando hubiera bonanza, naturalmente existiera un ahorro. Este Gobierno no se ha caracterizado por tener un ahorro, sino que ha mantenido un déficit fiscal, estructural, de menos uno, que no debería haberse dado en un período de bonanza. Distinto es el caso de los períodos anteriores y del último Gobierno, cuando tuvimos una crisis internacional y el Congreso aprobó medidas de política global.

Por consiguiente, es una inconsecuencia criticar los resultados exitosos de la política económica del Gobierno de la Presidenta Bachelet. Sin embargo, nos encontramos con que, a la hora de mirar la eficiencia en el gasto, a pesar de que todos los años hemos aprobado los presupuestos de todos los Ministerios, en todos los ítems, registran una ineficiencia increíble en el gasto, especialmente en los sectores más sensibles, como salud y educación. En salud, este año, al primer semestre, llevamos ejecutado solamente 30,5 por ciento; en educación, 25,2 por ciento.

¡Qué paradoja! El Gobierno no ha trepidado en mostrar su eficiencia en incrementar la ejecución del gasto en materia de publicidad. ¡Para eso sí que es muy eficiente! En la Secretaría General de Gobierno se sube de 292 millones en 2012 a 1.300 millones este año; en Economía, de 529 millones a 1.712 millones; en Salud, de 494 millones a 1.310 millones. ¡Eso es eficiencia…! Mientras no existe atención de salud para los ciudadanos, sí existe mucha comunicación, mucha “letra grande” y mucha “letra chica” escondida.

En consecuencia, celebro que podamos sincerar este debate, y hacerles ver a los ciudadanos que, pese a que el Gobierno se esmera en hacer tantos anuncios y en gastar muy eficientemente los recursos destinados a publicidad y propaganda, en las áreas más sensibles para la comunidad, como educación, salud y vivienda, que tienen que ver con la vida cotidiana, sobre todo de los sectores más vulnerables, eso no se traduce en efectos que produzcan beneficio para la comunidad.

Por eso, en la discusión particular de las Partidas vamos a ser muy acuciosos en revisar cuál es la ejecución y qué se propone para la aprobación del estos presupuestos.

He dicho.

El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Tiene la palabra el Diputado señor Ernesto Silva.

El Diputado señor SILVA.- Señor Presidente, deseo valorar la presentación de la hacienda pública que se ha efectuado en el día de hoy, y antes de hacer un análisis sobre ella, quisiera formular dos comentarios de orden político.

Las elecciones hay que ganarlas. Y me llama la atención la falta de cuidado, de sentido democrático que han planteado algunos parlamentarios de la Concertación, en términos de asumir que está definido cuál es la coalición que va a gobernar Chile.

Desde tal punto de vista, yo esperaría que en esta discusión primara cuál es el buen presupuesto para el país y, en segundo lugar, que se conocieran los resultados de las elecciones, porque nosotros al menos aspiramos a seguir siendo gobierno y a ejecutar de muy buena manera el Presupuesto que hoy inicia su discusión.

En segundo término, se ha señalado por parlamentarios de la Concertación que la Oposición ha sido un agente de colaboración en los proyectos de ley. Yo creo que esa es una mirada de la realidad demasiado optimista. Si uno observa los dos últimos hechos objetivos de discusión político-financiera, que son el reajuste del salario mínimo y la Ley de Presupuestos del año pasado, nos topamos con que por primera vez en 23 años una Oposición rechaza una propuesta de reajuste de salario mínimo y el año pasado terminamos con un veto del Presidente de la República, el último día, en la discusión de la Ley de Presupuestos.

Una Oposición puede plantear reparos por razones legítimas, pero creo que es un entusiasmo excesivo venir a expresar que ha habido una Oposición dispuesta a colaborar, cuando eso no ha sido lo que hemos observado, al menos en los primeros días del debate presupuestario.

Cuando parlamentarios de la Concertación, antes de leer el proyecto de ley de Presupuestos, ya acusan de que tiene “letra chica”, yo veo con preocupación el ánimo y el ambiente con que se inicia el debate.

Ahora, yendo al contenido de la discusión que acá se plantea, en la misma línea de lo manifestado por el Senador García, quiero resaltar dos aspectos fundamentales de lo que muestra la presentación de la hacienda pública.

En primer lugar, Chile, hoy día, es un país que avanza y crece y donde se han creado una cantidad importantísima de trabajos dignos. Pienso que el legado que deja la Administración de esta coalición, en un trabajo con todos los actores políticos y, en general, con la sociedad, es muy valioso, y se refleja de manera muy notable en las cifras que acá se acompañan.

Quiero graficarlo a través de algunos ejemplos.

El primero. Se ha hablado del tema tributario, de la recaudación, del gasto. El Presupuesto que estamos analizando hoy día es un 78 por ciento mayor del que recibió, por ejemplo, el último Gobierno de la Concertación en un inicio, y mantiene las finanzas sólidas.

El Presupuesto ha ido incorporando un aumento de recaudación tributaria de 14 mil millones de dólares en este Gobierno, solo por crecimiento económico. ¡Solo por crecimiento económico! ¡14 mil millones de dólares adicionales en este Gobierno, a diferencia de la magnitud de la reforma tributaria, de 1.000 millones de dólares al año!

Eso es recaudar para crecer y para gastar bien.

Se ha hablado de la comparación de las bases de cálculo. Yo en esto quiero expresarme con “letra grande”. El Presidente de la República ha planteado que el aumento del gasto es de 3,9 respecto de la ejecución estimada, y de 2,1 respecto de la ley, tal como lo dijo el domingo en la noche, como lo pudieron leer cada uno de los parlamentarios que se dieron el tiempo de hacerlo y como se ha hecho año a año en los últimos cuatro períodos al entregar la información al Congreso y a cada uno de los miembros de la opinión pública interesados en conocer estos temas. Efectuar un planteamiento contrario es no querer mirar las cifras de buena fe y con disposición a generar diálogo.

Adicionalmente, quisiera indicar que el gasto público no es un concurso de quién gasta más, sino de cuál es la mejor decisión para el momento que enfrenta el país. Y un aumento del 3,9 por ciento, al término de la reconstrucción, con un precio del cobre de largo plazo que decae, con un aumento de costos en la minería y con una economía donde se quiere cumplir el compromiso de reducir el déficit que dejó el Gobierno anterior -por buenas o malas razones-, de 3,1 puntos del producto, o de 4,3, según el Fondo Monetario Internacional -si se quiere buscar un segundo o tercer actor objetivo-, me parece que es una buena decisión y un buen punto de partida para generar un debate.

Respecto de cuestiones sectoriales, me voy a referir a tres puntos específicos.

El primero es manifestar la preocupación por el alza de los costos en la minería. En esto se requiere poder trabajar y avanzar, porque, si no, será una preocupación muy relevante para el país.

Lo segundo es hacer presente que, después de la reconstrucción, el programa regular de vivienda que entrega este Gobierno es 30 por ciento superior al que terminó otorgando el Gobierno anterior. Eso hay que destacarlo.

Y, en tercer lugar, quiero valorar el esfuerzo que se hace este año en el presupuesto de salud. Creo que, junto con educación, marcan las prioridades de nuestro Gobierno, y nosotros lo destacamos.

He dicho.

El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Tiene la palabra la Senadora señora Rincón.

La Senadora señora RINCÓN.- Señor Presidente, la verdad es que mis colegas ya han dicho todo lo que forma parte de nuestra preocupación en la presentación del estado de la Hacienda Pública.

Obviamente, hay cifras y situaciones que uno podría destacar y felicitar, como siempre nos demanda el Ministro de Hacienda, pero como es el estado de la Hacienda Pública y lo que se ha hecho hasta la fecha y lo que vendrá hacia adelante, el deber de este Parlamento es revisar aquello y plantearse los desafíos que tenemos como país.

No voy a ahondar en un tema que me llamó la atención en la presentación del Ministro, y que dice relación con la reconstrucción.

El epicentro del terremoto estuvo en Cauquenes, Ministro -por su intermedio, señor Presidente-, y la verdad es que las cifras de reconstrucción que él nos muestra distan bastante de la realidad, al menos en el lugar del epicentro del terremoto.

Y si a ello sumamos los subsidios que se entregan para el año que viene y el respaldo que quisiéramos encontrar en el Presupuesto, obviamente, la situación nos preocupa.

Tampoco voy a ahondar en lo que ha señalado mi colega la Senadora Alvear, en cuanto a la realidad de la Capital que tan bien describe. Pero podríamos agregar el dramatismo que se vive en las regiones, donde no solo no hay infraestructura en materia de hospitales, prometida y reprometida en más de un Presupuesto de la Nación, sino tampoco de especialistas, y para qué decir de medicamentos.

La realidad en regiones es dramática.

Si a eso agregamos el que no hemos escuchado ni una sola palabra en esta presentación del estado de la Hacienda Pública acerca del agro, donde, obviamente, en regiones como la que representamos con usted, señor Presidente, con lo vivido en estos días en nuestra Región producto de la helada, y para qué decir en el sector de los granos, el panorama es complejo.

El Ministro lo ha dicho: no vamos a tener crecimiento en el futuro en la magnitud que hemos tenido en el pasado. Y eso se repite no solo en nuestro país, sino también que en el contexto latinoamericano.

En ese escenario, señor Presidente, obviamente esta situación de estrechez fiscal futura ratifica la necesidad de plantearnos una reforma tributaria que se haga cargo de los desafíos del país.

Ya no solo se trata de que el Gobierno actual, que está en retirada, deje un Presupuesto sin movilidad para el Gobierno que asuma en marzo del próximo año, sino además de que no vamos a poder responder a los desafíos que se presenten, porque el presupuesto que discutimos hoy día se va a gastar de acuerdo con lo que esta Administración está definiendo. Vale decir, ¡deja de gobernar, pero sigue gobernando! Eso, obviamente preocupa ante los desafíos del país hacia adelante.

Por ello, señor Presidente, en la discusión que realizaremos en los próximos días, la exigencia de información acerca de lo obrado con los recursos tanto en materia de reconstrucción como en los programas aprobados en educación, en vivienda, en salud, será un tema de profundo debate por el Parlamento. Y, por cierto, el desafío para el futuro requerirá transparencia para que hombres y mujeres en nuestro país entiendan cuánto vamos a poder hacer y cuál es la magnitud de la reforma tributaria que se precisa para abordar lo que Chile demanda.

Gracias, señor Presidente.

El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Tiene la palabra el Honorable señor Letelier.

El Senador señor LETELIER.- Señor Presidente, estimados colegas, quiero partir agradeciendo la presentación del señor Ministro sobre el estado de la Hacienda Pública, y la asistencia de la Directora de Presupuesto.

Comparto la reflexión acerca de un exitismo excesivo, como si Chile hubiese comenzado en el 2010. Creo que desde hace muchos años han existido acuerdos importantes sobre cómo manejar las finanzas públicas, que lleva a las evaluaciones del país por los organismos internacionales. Las que aquí se destacaron no se referían al Gobierno de turno, sino al manejo financiero del país.

Pero más allá de lo anterior, señor Presidente, permítame exponer algunas miradas sobre cosas que nos preocupan, sin entrar a discusiones acerca de la preocupación cotidiana de las chilenas y los chilenos que muchos de nosotros representamos respecto a la “letra chica”; a que las leyes no se cumplen; a que todavía no se descuenta el 7 por ciento de FONASA; a los bonos que no se han pagado; al bono Mujer Trabajadora, que en mi Región casi no se ha otorgado; a que se han eliminado las pensiones básicas solidarias de mujeres que pertenecen a zonas rurales y tienen un pedazo de terreno; a las brutalidades del INE o a la incapacidad de aplicar la Ficha de Protección Social (estamos en el mes de octubre y todavía no se aplica en forma adecuada), por lo que no hay ninguna medición objetiva para sustentar ciertas políticas públicas, y a la subejecución presupuestaria en Educación, que distorsionó vergonzosamente todo el Fondo de Revitalización de la Educación, que fuera, entre otras cosas, el nudo de la negociación del año pasado.

Y no voy a caer en la discusión de un Diputado de las bancas de enfrente que, de repente, quiso dictar cátedra acá sobre lo que, a su juicio, son los temas que inquietan.

Permítame decir, señor Presidente, que no entiendo por qué en salud, en el AUGE, no se están pagando los medicamentos prescritos a los diabéticos para evitar el desprendimiento de retina.

No entiendo por qué el Hospital de Santa Cruz se dedica más a operaciones particulares, que a atender la demanda de la población común.

No entiendo por qué el Hospital de Rancagua, que comenzó a construirse hace más de 4 años, todavía no se entrega.

No entiendo el exitismo con que hablan de la eliminación de la lista de espera, que termina siendo en algunas Regiones simplemente la privatización de las prestaciones de salud.

Aquí tenemos miradas muy distintas de lo que se hace con el gasto público. ¡Tremendamente distintas!

Yo, señor Presidente, quiero dedicarme en mi reflexión a dos puntos:

En cuanto a la vivienda, un Diputado que me antecedió en la palabra habló de un presupuesto 30 por ciento superior. En la vivienda básica solidaria, o el Fondo Solidario -se cambió de nombre-, lo cierto es que hay un problema real. Este Gobierno ha querido volver a endeudar a un segmento de la población que tiene niveles de ingresos bajos; bancarizarlo, y generar un nuevo Andha Chile. ¡Eso hace!

Y puedo dar el caso de la Sexta Región, donde hubo más de 90 comités que postularon a esta genialidad que crearon ahora de entregar voucher de vivienda. De noventa comités postulando sin proyecto, se eligieron 3. Uno de los comités tenía 7 integrantes. ¿Por qué? Porque se ha caído en la arbitrariedad en la asignación de los recursos en este tiempo al realizar asignación directa en forma abusiva, ¡abusiva!

Por si eso fuera poco, señor Presidente, quiero decir que esta no solo es una crítica de la Oposición, sino que también la comisión de vivienda de la Cámara de la Construcción está espantada con lo que hace este Gobierno en materia de vivienda, ¡espantada! Porque no se está haciendo una política pública de largo plazo en forma idónea.

La reunión que se hizo en Santa Cruz la semana pasada fue la demostración más clara de que este es un problema de política país.

Y, señor Ministro, con todo respeto -por su intermedio, señor Presidente-, creo que sería interesante que se detuviera un momento en esto: ¿Qué pasa con una industria tan fundamental, como la de la Cámara de la Construcción, en su visión sobre las políticas públicas en materia de viviendas,…

El señor ZALDÍVAR (don Andrés) (Presidente).- Tiene un minuto para terminar.

El señor LETELIER.-… donde es evidente que están subestimados los presupuestos que se necesitan?

Y, por otro lado, no es cierto lo que se informa al Congreso respecto a la ejecución de viviendas.

Nos podrían explicar, eso sí, por qué en Rancagua, en la Villa los Parques, las viviendas de reconstrucción que se levantan y que se han supervisado tan mal, le están costando al Fisco más de 1.000 UF por unidad.

Me gustaría que me lo explicaran.

Señor Presidente, respecto de algunas concesiones que se han paralizado, donde ha habido absoluta ineficiencia y se paralizaron los pavimentos básicos rurales, deteniéndose el ritmo que tenían, espero tener un debate más extenso.

Por último, lo dicho por la Senadora señora Rincón sobre la agricultura, es trágico, no solo por las heladas, sino también porque vamos a tener una tremenda cesantía. No olvidemos que el 30 por ciento del empleo en el país se genera en las comunas rurales.

Solo deseo que haya una política de emergencia para abordar los temas de la agricultura, que son dramáticos hoy día.

El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Tiene la palabra el Diputado señor Auth.

El Diputado señor AUTH.- Señor Presidente, por supuesto, quiero felicitar al Ministro por las cifras dadas a conocer y por la valoración internacional de su trabajo.

No fui a la reunión de ayer, porque me parece que ella, en víspera de la entrega del proyecto de Ley de Presupuestos y sin haber habido instancia de diálogo previo, tenía poca relevancia. Preferí escucharlo hoy día.

Quiero acoger el planteamiento del Diputado señor Silva. Y seré muy respetuoso con el 5 por ciento que, de acuerdo a la encuesta del Centro de Estudios Públicos, piensa que Evelyn Matthei puede ser Presidenta de Chile.

No me repetiré diciendo que la discusión de este proyecto de Ley Presupuestos es muy compleja, porque la probabilidad de que sean otros los que gobiernen es, por lo menos eufemísticamente, alta. Me remito, sí, a tres comentarios muy breves.

El primero es que se han establecido, efectivamente, nuevos gastos importantes del Estado, sin hacer correlativamente el establecimiento de nuevos ingresos permanentes. Y, como lo hemos dicho en múltiples ocasiones a propósito de estas discusiones, hemos incorporado gastos de la misma calidad y los hemos resuelto con ingresos provisorios.

Esa es la razón, a mi juicio, por la que estamos estancados en la reducción del déficit fiscal y del balance estructural en 1 por ciento.

El segundo punto se refiere a la subejecución. Porque es grave lo que uno aprecia en salud, en educación y, en particular, en inversiones -casi como si hubiera una instrucción del Ministerio de Hacienda de gastar menos de lo que se ha aprobado y estar en línea con el concepto de que no se gaste más de lo que se crece-, quiero saber de qué se trata: si de pura ineficiencia o de instrucción de Hacienda.

Y en tercer lugar, en mi opinión teníamos mucha razón cuando debatimos muchísimo a propósito del gasto en publicidad. Porque me parece sorprendente. Entiendo que SEGEGOB multiplique por tres su gasto respecto del año pasado, porque se hicieron las elecciones primarias. Pero no entiendo cómo Economía multiplica su gasto en 223 por ciento y Salud en 165 por ciento. Y esto, correlacionado con una reducción del gasto en esas mismas áreas. Es decir, en Salud la proporción de la eficacia del gasto es baja, pero la publicidad es alta.

A mi juicio, está bien cacarear cuando se ponen huevos. Pero cuando no es así, no se puede ni se debe cacarear.

El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Quiero hacer algunas precisiones, disculpándome si me tome un poco de tiempo, ya que el resto lo dejaremos al Ministro.

En primer lugar, por supuesto que aquí tenemos discrepancias. Y es legítimo que las haya. La tenemos -así se ha reconocido- en cuanto al crecimiento del gasto. Unos dicen 2,1; otros, 3,9. Pero el mayor gasto real es de 2,1. Por lo menos, esa es nuestra convicción. Y eso significa mover algo importante. Hay que dejarlo sentado. Estamos previendo una desaceleración de la economía del país en el próximo tiempo, no por razones políticas, como muchas veces se ha dicho, sino por elementos políticos que podrían incidir en que haya menor actividad económica, en razón de que, como lo ha dicho el propio Ministro, por temas externos, de economía internacional, como también por el propio diseño de nuestra política, al proyectar un gasto de 2,1.¡Por supuesto que esto tiene que incidir en un crecimiento menor que el que pudiéramos tener!

En mi opinión, debe reconocerse que el Gobierno ha tenido éxito desde el punto de vista de su gestión al lograr una tasa de crecimiento promedio en sus cuatro años, de 5.8. Pero también tenemos que tener presente que ese crecimiento no es constante ni está proyectado hacia el futuro, sino que vamos a volver a caer a tasas de crecimiento de entre 4 y 4 y medio por ciento los próximos años.

La tasa de crecimiento de hace 20 años en los Gobiernos de la Concertación, en promedio fue de 5.6. La actual Administración, en cuatro años, es de 5.8. Me parecen muy bien una y otra. Pero seamos consistentes.

También tenemos que ver otro tema: el déficit estructural. Efectivamente, si tomamos el Informe Corbo, es 3.9 contra 1. Pero, con los mismos parámetros, corrigiendo el Informe Corbo -es decir, si comparamos peras con peras o manzanas con manzanas- es 1.9 contra 1.2.

Entonces, ¡son cosas discutibles! Es legítimo. Tenemos visiones y aproximaciones diferentes. Y creo que es bueno ponerlas sobre la mesa, para los efectos de hacer una discusión sana y sin crearse mayores dificultades en cuanto a las discrepancias de los puntos de vista que uno tiene.

Por otro lado, creo que también tenemos que ver que en el Presupuesto del próximo año tenemos un problema de endeudamiento. Efectivamente, a pesar de la explicación del Ministro, tengo el convencimiento de que Chile pasó de país acreedor a un país deudor, aun cuando sea por un pequeño margen, lo que tampoco me asusta. Porque, si comparamos nuestra capacidad de deuda en relación con otros países del mundo, por supuesto un 0.3 puntos del PIB no es una cosa dramática. Pero tenemos menos acreencias que antes, lo cual se debe a que ha habido un mayor gasto o de desahorro en relación con el que pudiéramos haber tenido.

Además, hay un asunto relacionado con la reconstrucción, donde también hay una discrepancia con el Ministro de Vivienda, quien, junto con el Presidente de la República, al ir a regiones -a la mía por lo menos-, han hablado de 98 por ciento. Yo sé que la gente que represento pregunta dónde se encuentra ese porcentaje, porque a ella no le ha tocado.

Porque, efectivamente, de las 120 mil viviendas se han construido 77 mil, según los datos dados por el propio Ministerio. Hay en ejecución 47 mil. Pero lo que me preocupa es que, de acuerdo con los propios índices de la Cámara Chilena de la Construcción, el déficit habitacional en el país en los últimos cuatro años ha aumentado de 300 mil a 500 mil viviendas. Y eso sí que me preocupa.

Otro asunto que me inquieta y que tenemos que analizar se relaciona con la entrega de 220 mil subsidios. ¡Nadie puede negarlo! Pero esos subsidios no se han ejecutado, porque están en manos de los posibles acreedores para poderlos implementar en alguna solución de vivienda, la cual no se da, porque el stock existente no puede responder a la demanda de la persona que tiene su certificado de subsidio en la mano.

Lo otro que he hecho ver al Ministro -lo haremos presente igualmente en la Subcomisión del caso y en la Comisión Mixta-, es la necesidad de un exhaustivo registro sobre qué pasa en materia de reconstrucción, para determinar si los fondos que vienen en el proyecto de Ley de Presupuestos son o no suficientes para afrontar la reconstrucción de lo que falta. Y no hay que molestarse. Habrá que hacer un catastro legítimo, claro, transparente, y decir: “Mire, ¿lo que se entrega es suficiente para afrontar la reconstrucción que está pendiente?

Es algo que tenemos que ver. Y lo analizaremos en la respectiva Subcomisión. En mi concepto, habría que hacer un examen comuna por comuna, para saber realmente cuál es el cumplimiento de este 98, 70, 60 por ciento o lo que corresponda.

De igual manera -como se lo he dicho al Ministro-, tenemos que hacer un catastro muy claro de todos los proyectos de ley en trámite que requieren financiamiento, y ver si acaso realmente en la Partida Tesoro Público se consideran todos los recursos necesarios para poder afrontar esos gastos.

El Ministro me ha dicho que sí; que lo está haciendo. Y vamos a verificarlo.

Pero hay una materia que he planteado al Ministro: la ley de reajuste al sector público. No sabemos cuál va a ser el margen de negociación o de aprobación y cuál es el monto.

Cada punto de reajuste -según creo- tiene un costo del orden de 300 millones de dólares.

El señor LARRAÍN (Ministro de Hacienda).- De 180-190.

El señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- Entonces, si por un lado nos dicen que nos van a dejar un excedente de 600 millones (nosotros creemos que son 700) -con esto paso al otro punto-, tenemos que discutirlo, porque de lo que quede 220 millones están en la posibilidad de asignación y el resto en capacidad de disposición directa del Tesoro Público. Por tanto, el margen es bastante reducido.

Tendremos que ver cómo realmente ajustamos una cosa con la otra. No le puedo pedir al Ministro que diga cuál va a ser la cifra de reajuste, porque realmente sería impropio de mi parte hacerlo. Él tendrá que resolverlo en su momento, cuando nos haga la presentación correspondiente.

El otro tema se refiere a la subejecución, el cual también se ha mencionado ahora. Corresponde a una materia que debemos analizar con mucha seriedad, sobre todo en dos Carteras: en el Ministerio de Salud, que es reiterativo, pues el año pasado solo se gastó el 60 por ciento de la inversión que se traspasa como cargo al próximo Presupuesto; y en Educación, donde también hay subejecución en materia de inversiones.

En mi concepto, tenemos que ver con claridad esas materias y no molestarnos por ello.

Estoy de acuerdo con lo que dijo el Diputado señor Silva, en cuanto a que la discusión del Presupuesto hay que hacerla en forma seria y responsable. Aquí, durante todos los últimos Gobiernos, hemos tenido una característica: la de respetar la disciplina fiscal. Es algo esencial para el manejo de la economía de un país.

Y eso es tarea nuestra. Espero que la cumplamos bien. Tenemos poco tiempo para realizar un análisis a fondo. Ojalá podamos darnos el tiempo necesario para responder a ello.

Junto con agradecer el habérseme permitido hacer ciertas observaciones, otorgo la palabra al señor al Ministro.

El señor LARRAÍN (Ministro de Hacienda).- Señor Presidente, en primer término, quiero valorar los reconocimientos hechos tanto por parte de los parlamentarios de la Coalición de Gobierno como de la Oposición, para después hacerme cargo de los cuestionamientos o preguntas más directas que se han formulado.

Hay un primer punto respecto de la política fiscal.

Y aquí, yo, en el mejor ánimo, pero también con el propósito de entender que en las diferencias de opinión el ideal es que ellas no obedezcan a que cada uno construya sus propias cifras. Al respecto, hay cifras que han sido avaladas por una comisión independiente de expertos, lo cual, creo, le da mucha tranquilidad a todos.

Entonces, tenemos esta cifra que establece 3,1 por ciento de déficit de partida. Pero si no gustare esa cifra, entonces sugiero usar la que propone el Fondo Monetario Internacional que es 4,3, pero no 1,9. Esa cifra sale de otra parte. No sé de dónde.

Para poder plantear y avanzar en la discusión, sugiero que no construyamos nuestras propias cifras, sino que tratemos de usar las que proveen incluso organismos internacionales, como el Fondo Monetario, el cual no tiene participación alguna en la discusión política que hay en Chile. Porque la verdad es que los que han cuestionado el 3,1 por ciento del PIB de déficit estructural de partida son muy pocos y están claramente identificados con una posición política en un comando.

Por lo tanto, tratemos de acercarnos en la discusión. Se ha dicho que ese 3,1 se debe a un cambio de metodología que propuso la Comisión Corbo. Pero es al revés. El cambio metodológico para el cálculo del déficit estructural se hizo los años 2008 y 2009. Y eso está totalmente documentado en el estudio de la Comisión Corbo.

Lo que nosotros hicimos fue aceptar el diagnóstico y las propuestas de una comisión que les da confianza a todos y retrotraer buena parte de los cambios hechos en los años mencionados. Esa es la realidad.

Yo creo que eso es importante, porque, de lo contrario, esto se traduciría en una suerte de diálogo de sordos, en que cada uno hace su punto, lo que también es posible. Sin embargo, si cada uno repite lo que ha dicho, es como si esta discusión no existiera.

Pero creo importante que veamos cuándo tenemos fuentes externas a nuestro país, autónomas e independientes, que están emitiendo juicios de opinión. Quiero decirlo muy claramente, porque aquí se dijo que no son juicios sobre la política de este Gobierno, sino sobre la política fiscal, que viene de Chile de atrás. No, son ambos. Y se dice claramente: es sobre la política fiscal implementada por el Gobierno de Sebastián Piñera; pero además, por supuesto, hay un reconocimiento a lo que viene de atrás.

Yo siempre he tratado de hacer las dos cosas: decir lo que hemos hecho e igualmente que esto se inscribe en un marco de continuidad en política fiscal, más allá de las discrepancias que podamos tener respecto de puntos específicos.

En relación con lo dicho por el Senador señor Kuschel respecto de la información del Fondo Monetario Internacional, ¿saben lo que ocurrió ayer? Que el Fondo Monetario Internacional -se publica hoy en los diarios; y hay un informe que les podemos hacer llegar- pone a Chile dentro de las 13 economías que llama “ejemplares”, por la forma como han sabido resistir la volatilidad de los flujos de capitales.

Y uno de los puntos donde pone acento el Fondo Monetario se refiere justamente, al valor de la política fiscal. No el único, pero es uno que se sindica en forma directa y clara. ¿Será por qué estamos haciendo algo bien en este país? ¿Será por qué estamos aplicando una política seria, razonable, consistente, que tenemos este reconocimiento, no de algunos, sino de todos los organismos internacionales que han opinado sobre nuestra política fiscal?

Entonces, con el mismo buen ánimo que sostengo que es importante avanzar en este diálogo, escuchar las opiniones de entidades independientes, de entes autónomos, y tratar de que, si es posible, no seguir repitiendo las mismas cifras y cambiándolas, porque la verdad es que aquí vemos que ellas son distintas.

Eso no contribuye mucho a avanzar.

Bueno, me quiero referir a algunos de los temas abordados en materia de reconstrucción. Yo quiero decir al respecto -y esto es más o menos aceptado- que, por un momento, dejemos aparte lo relativo a vivienda, que es más puntual y complejo, pero en otras materias hay virtualmente 100 por ciento de cumplimiento.

Ahora, ¿qué pasa en vivienda? Seamos muy claros en la forma como tomamos las cifras. El número de 222 mil viviendas, no se refiere a casas completamente destruidas. Es la suma de las destruidas en su totalidad o parcialmente y de las que han requerido una reparación. De ese número, hay 175 mil entregadas: 77 mil nuevas y 98 mil corresponden a reparaciones. Hay 43 mil en construcción, de las cuales 40 mil son nuevas y 3 mil en reparación, más 4 mil por iniciar.

Entonces, podemos dar los números: 218 mil viviendas están o entregadas -gran parte de ellas- o en proceso de construcción, no con un certificado entregado. No. Esas son las cifras.

Cuando nosotros consideramos las 175 mil más las 43 mil, divididas por las 222 mil, eso da 98 por ciento. Eso para ser precisos con el cálculo. Y eso suma los dos tipos. Pero lo que no podemos hacer es tomar solo las viviendas nuevas entregadas y dividirlas por 222 mil, porque esta suma corresponde a las destruidas en su totalidad, más las que lo fueron parcialmente.

Creo importante poder aclarar el punto y determinar qué estamos tomando como base.

Son muchos los temas planteados, pero me voy a referir por un minuto al crecimiento del Presupuesto.

Primero que nada, aquí no hay una sola cifra que haya sido citada.

Ahora plantearé cuál es mi posición, pero aquí entramos dentro del plano de lo que, en mi opinión, va a ocurrir. Hay dos cifras de crecimiento presupuestario que han sido planteadas. No es que una esté mala y la otra esté buena. Son dos formas de cálculo distintas. La primera se refiere a cuál es el crecimiento respecto de la ley y de nuestra mejor estimación de la ejecución del Presupuesto, que da 3,9 por ciento. Y la segunda es ley con ley, que da 2,1. Las dos cifras fueron mencionadas por el Presidente de la República. Entonces tampoco se puede decir que nosotros hemos hablado de una sola cifra. Hablamos de dos.

Si ustedes me preguntan qué creo yo que va a ocurrir, puedo decirles cuál es la que va a estar más cerca. Estoy seguro de que va a ser, probablemente, la de 3,9. Y por una razón muy simple: porque la base de ese indicador está dado por la ejecución del gasto proyectada para este año. Y nosotros tenemos bastante claro cuánto será su monto.

Con todo, eso da determinada cifra. Y es muy probable -en mi opinión, es una alta probabilidad- que el Presupuesto -sobre todo uno con porcentaje de incremento menor al de los anteriores, por razones que ya discutimos- se ejecute en cerca del 100 por ciento.

Si eso ocurre, el crecimiento del gasto público será de 3,9 y no de 2,1.

Por lo tanto, el debate es claro con relación a esas dos cifras. Y también lo es respecto de la que en definitiva será, la cual estará mucho más cerca del 3,9 que del 2,1, dado que estamos en presencia de un Presupuesto que exhibe un menor incremento de recursos.

En otro ámbito, también se ha hablado de una subejecución presupuestaria.

Yo quiero ser claro en este punto. Hemos conversado este asunto con la Directora de Presupuestos y observamos que influye en esa opinión de modo importante la diferencia entre la inflación efectiva y la inflación proyectada. La inflación proyectada fue cercana al 3 por ciento en el Presupuesto del año anterior, y la inflación efectiva va a ser del orden de un punto menor.

Cuando nos dimos cuenta de la diferencial entre tasas de inflación, para mantener la paridad y el poder de compra hicimos un ajuste en aquellas partidas susceptibles de reducir por efectos de inflación, lo que no incluye los sueldos (porque estos no se han ajustado), pero sí otras áreas. Eso ya está incorporado en las proyecciones que dio a conocer la Directora de Presupuestos.

Además, el porcentaje de subejecución se encuentra dentro de los márgenes históricos, de este Gobierno y de los anteriores. Entonces, no cabe sostener que este año su monto será enorme, inusitado, inmenso. Habrá subejecución, pero responde, en parte, a un ajuste inflacionario, cuya explicación es clarísima.

Muchas preguntas de los señores Senadores tratan sobre temas específicos (salud, vivienda, etcétera). Imagino que tendremos oportunidad de comentar sobre ellos posteriormente, en la discusión más detallada.

Respecto del potencial de crecimiento, por supuesto que constituye un tema país el cómo mejorarlo.

Como mostré en mi presentación, más allá de las cifras concretas y de que nos gustaría aumentar el PIB tendencial, son positivas las medidas de incremento de productividad. Tenemos cerca de un punto promedio de crecimiento de productividad en los últimos tres años, considerando hasta donde tenemos indicadores definitivos.

Aquí se ha dicho que nos anima un exitismo. No. Hemos hecho una presentación objetiva de lo que señalan las cifras, fundamentalmente las del ámbito fiscal y las de crecimiento.

Que tenemos desafíos, que tenemos carencias, ¡por supuesto que los hay!

Está el problema de la política energética, por ejemplo. Es evidente que ahí se nos presenta un desafío. Hemos avanzado en ello, aunque no todo lo que uno quisiera.

Son muchos los temas en los que se requiere avanzar. ¡No hemos resuelto todos los problemas de este país! Y no los solucionaremos ni en este Gobierno ni en el próximo.

Se plantearon distintas situaciones de salud.

Como alguien se refirió al hospital de La Florida, quiero aclarar que el Presupuesto contempla recursos para terminar dicho establecimiento en 2014.

Están considerados los recursos para operar 20 nuevos hospitales que han sido construidos y para financiar la edificación de otros 16 que están en plena ejecución, aparte de otros que inician obras en 2013 o 2014, o que las terminan el próximo año. Me refiero a los hospitales de La Florida, El Salvador, Sótero del Río, Felix Bulnes, de Maipú, Exequiel González Cortés, de Calama, de Antofagasta, Gustavo Fricke (Viña del Mar), de Quillota, de Rancagua, de Talca, de Concepción y de Puerto Montt.

Vamos a tener oportunidad de analizar en detalle tales obras. ¡No tenemos ningún problema en ello! Entendemos que parte importante del rol de la Oposición es investigar pormenorizadamente las cifras y hacer los cuestionamientos que se estimen pertinentes.

Lo único que pido es que nos pongamos de acuerdo en las cifras. Si las vamos a cuestionar una vez que han sido abiertas, particularmente las macroeconómicas, ahí se presenta un problema más serio.

Desglosemos como podamos, por ejemplo, lo relativo al número de viviendas, para entender qué es lo que hemos logrado en ese ámbito.

Por otra parte, se mencionaba un estudio que indicaba que era factible que el precio del cobre volviera al promedio histórico. Ante ello, me pregunto: ¿Es posible que eso ocurra considerando el incremento de costos que ha habido en la minería? No es posible.

Además, tampoco es esperable una situación en la que China cambie el panorama. Todas las proyecciones de los analistas contemplan un precio del cobre sobre los 3 dólares. Con eso, el déficit de cuenta corriente se ubica en torno a los 4 puntos del PIB, y no a los 10 o 15 puntos, como señala el referido estudio, respecto del cual yo, por lo menos, soy muy escéptico.

En fin, se ha planteado una cantidad importante de temas.

Con relación al futuro, por supuesto que no tenemos clavada la rueda de la fortuna ni podemos afirmar: “Vamos a seguir creciendo al 6 por ciento o a tal otra tasa”. No. Sin embargo, quiero decir una cosa: nuestra economía no depende estrictamente, ni únicamente, ni en forma más significativa, de lo que sucede en los mercados internacionales. Obvio que ello nos indicará cuánto más crece el desafío. Pero nuestro crecimiento económico depende en forma sustancial de las políticas públicas que apliquemos en nuestro país.

No quisiera entrar en la discusión, pero varios hablaron sobre crecimiento y gasto público.

Se tocaron dos puntos.

Se dijo: “Con esta expansión del gasto público -se proyecta en 3,9 por ciento; ya veremos cuál es la efectiva-, de alguna forma vamos a reducir la posibilidad de crecimiento de la economía chilena”.

En respuesta a ello, les aclaro que durante estos cuatro años la economía chilena ha crecido más que el gasto público. ¡Eso es parte de la gracia! No es el sector público el que estimula el crecimiento de la economía. Uno debe generar el escenario para que se desarrolle el sector privado. Tal como lo hemos mostrado, la inversión y el consumo privado son los que han empujado el carro del crecimiento, sobre todo la inversión.

¡Esa es la clave!

Lo anterior quedó demostrado el año 2009, cuando el gasto público se expandió casi 17 por ciento real y la economía cayó 1 por ciento.

En consecuencia, la economía no se saca adelante con gasto público. Este debe ser un apoyo, una ayuda; ha de propiciar ojalá el mejor ambiente y ser utilizado de la mejor manera posible, a fin de incentivar un crecimiento general de la economía y de las oportunidades.

Se ha cuestionado mucho la eficiencia del gasto público.

Hago presente que en esa área es justamente en la que más hemos mejorado, según el indicador del Foro Económico Mundial, que lo mide una entidad externa: de la posición 40 pasamos a la 13.

Entonces, podemos tener opiniones distintas respecto de la eficiencia del gasto público. Ciertamente. ¡Pero habrá alguna razón para que hayamos subido 27 lugares durante este Gobierno en una evaluación internacional!

Otro asunto.

Fondo de libre disponibilidad 2014: 600 millones de dólares.

En ninguna parte está escrito que dicho fondo deba ser 1,1 por ciento del Presupuesto. Eso corresponde a una particularidad estadística: calzó con ese porcentaje también el fondo de libre disponibilidad del Presupuesto 2010 (450 millones de dólares). ¡Pero nadie dijo que tenía que ser 1,1 por ciento!

En todo caso, para ser preciso, los 600 millones de dólares sobre los 62 mil millones de dólares dan alrededor de 0,95 puntos del PIB. ¡Está muy cerca! Es un 33 por ciento más.

Tampoco estamos aumentando un componente y dejando fija la provisión para distribución suplementaria. Entiendo que, por alguna razón, sea más valorada tal provisión que la capacidad de reasignación. Estamos expandiendo ambos elementos en forma significativa.

Por último, ustedes saben que tenemos una diferencia en cuanto a la necesidad de una reforma tributaria de las magnitudes de la que se ha planteado.

He seguido buscando en los libros y en las experiencias internacionales antecedentes para afirmar que una reforma tributaria de 3 puntos del producto no afectará la inversión y el crecimiento. Y todavía no los he encontrado.

No hay experiencias de crecimiento en ese sentido cuando uno analiza las realidades de países en períodos largos de tiempo, en grupos de naciones, o la investigación teórica. No se logra crecer si se suben los impuestos, a menos que se hagan otras cosas a la vez, como rebajar otros tributos. Nosotros lo hicimos. Hablo de un Gobierno que hizo dos reformas tributarias, aunque algunos dijeron que la última solo fue un “ajuste”. Bueno, es una manera de rebajar esa iniciativa. Con todo, una reforma tributaria que levantó mil millones de dólares no es una medida insignificante.

Hay que precisar algo que ha estado ausente del debate: cada punto de crecimiento genera 600 millones de dólares adicionales de recaudación. Por tanto, 2 puntos y medio de diferencia en el crecimiento anual implica 1.500 millones de dólares de recaudación extra el primer año; 3.000 millones el segundo año; 4.500 millones el tercer año, y 6.000 millones el cuarto año.

Luego, si el país crece 2 puntos y medio más, en cuatro años va a obtener una recaudación adicional -y no estoy hablando del factor compuesto que conlleva- cercana a los 14 mil millones de dólares por efecto del crecimiento económico.

Entonces, ¿cómo podemos avanzar?

Los impuestos no son intangibles. Aquí no se manifiesta una posición de intangibilidad.

Nosotros hemos efectuado dos reformas: una, para concretar la reconstrucción y otra, para financiar la reforma educacional.

Hay varias cosas que uno podría decir en este tema.

¿Existen maneras de reducir la evasión? ¡Por supuesto! Para eso se presentó el proyecto sobre factura electrónica. Y estamos avanzando fuertemente para que tal idea se convierta en realidad. Se trata de una medida que permitirá una recaudación anual adicional -a mi juicio, conservadora- de más de 600 millones de dólares.

En fin, hay muchas formas de avanzar.

Solo quiero decir que, cuando uno realiza el análisis en este ámbito, debe hacerlo en su totalidad. Por eso -y esta es mi opinión como economista-, si el país experimenta una desaceleración y se vislumbra un escenario complejo, me atrevo a dudar de que la solución o el antídoto a ello sea -contrario a lo que tenemos que hacer: impulsar el crecimiento- una reforma tributaria que entregue al menos 3 puntos del PIB, más otro tipo de correcciones.

Pero eso será parte del debate posterior.

Lo menciono porque varias veces se ha hablado de ello en esta sesión. De lo contrario, no habría tocado el punto.

Gracias, señor Presidente.

El Senador señor ZALDÍVAR, don Andrés (Presidente).- A usted, señor Ministro.

Por haberse cumplido el objetivo de esta sesión de la Comisión Especial Mixta de Presupuestos, se levanta la sesión.



--Se levantó a las 14:6.

Manuel Ocaña Vergara,

Jefe de la Redacción





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