Rev Cubana Salud Pública 2000;26(1): 12-6



Descargar 323.85 Kb.
Página6/8
Fecha de conversión04.02.2019
Tamaño323.85 Kb.
1   2   3   4   5   6   7   8

Dispensarización en las enfermedades agudas y eventos de corta duración


Las enfermedades agudas y de corta duración como los episodios diarreicos agudos (EDA), las infecciones respiratorias agudas (IRA) o la infección urinaria aguda, entre otras, deben considerarse procesos intercurrentes y como tal deberán someterse a un control y seguimiento diferente de acuerdo con las exigencias del problema de salud y las características del individuo que la padece.
Estas afecciones, si bien presentan una baja gravedad y mortalidad asociadas, constituyen las de mayor incidencia en la población y representan un serio problema de invalidez temporal. En estos casos deberá brindarse una asistencia regular en intervalos relativamente cortos (cada 2 ó 3 días, según el criterio del equipo), con el objetivo de conocer su evolución y evitar la aparición de complicaciones. En este sentido el proceso de dispensarización tiene un enfoque diferente atendiendo al menor tiempo de duración, que requiere de acciones rápidas que tengan un efecto inmediato sobre los problemas.
Es importante destacar que estas enfermedades agudas, no necesariamente van a modificar el grupo de dispensarización en el que se encuentra el paciente, pues si bien en ese momento es considerado enfermo, esta condición debe persistir por muy poco tiempo y, pasado el mismo, no debe modificarse su estado de salud de base.
Otras condiciones de riesgo serán sometidos a controles periódicos de acuerdo con las normas correspondientes que se establecen en programas de control de enfermedades y daños específicos; por ejemplo, los viajeros internacionales, las mordeduras por animales, los contactos de enfermos de ETS, tuberculosis, lepra u otras similares; los portadores asintomáticos de enfermedades transmisibles (fiebre tifoidea, hepatitis viral, seropositivos al VIH, etc). En tales casos, sí se reflejará en la historia de la situación de salud familiar la nueva condición del paciente y la clasificación que presente según los grupos de dispen-sarización, se modificará atendiendo al nuevo problema y se mantendrá por el período que persista esa condición.

La dispensarización en centros de trabajo y educacionales


Una situación especial de la dispensarización es la que debe desarrollarse en las instituciones educacionales y centros de trabajo vinculados a la producción y los servicios, donde el proceso de dispensarización adquiere particularidades que reflejan las características de la actividad laboral que en el mismo se realiza. Así por ejemplo, en los centros de producción las actividades de atención a la salud de los trabajadores exigen tener en cuenta, además de los aspectos básicos de toda la dispensarización, los riesgos a los que se exponen los trabajadores desde el punto de vista del proceso industrial de la rama a la que pertenece (química, mecánica, biológica, radiaciones, etc.). La planficación, evaluación y ejecución de las acciones sanitarias se adecuarán a esas condiciones en cada centro de trabajo.
En el caso de los centros educacionales se observan características muy especiales, pues en ellos la atención va dirigida a 2 grupos de individuos: los trabajadores y los educandos. Esta situación requiere organizar diferenciadamente las actividades de atención de ambos grupos.
En las instalaciones turísticas, el trabajo que realiza el equipo de salud adquiere una connotación muy particular. Las características higiénico sanitarias de este tipo de instalación son complejas, donde los riesgos se incrmentan a partir de la coexistencia en un mismo espacio de personas provenientes de diferentes regiones del país o del mundo, y por la propia diversidad de los servicios que se ofrecen.
En general, en muchos de estos centros se atiende a una fuerza laboral que por las características del medio y del propio trabajo tiende a ser fluctuante. En muchos de ellos, la multiplicidad de áreas y de horarios complejizan el trabajo del equipo, y de hecho el cumplimiento de la dispensarización. La labor fundamental del EBS ubicado en cualquiera de estos espacios de la comunidad, debe estar encaminada al control epidemiológico en la instalación. Es la transformación de ser un ente pasivo a la espera del problema a resolver, en uno que pesquise activamente los diferentes daños y riesgos que constantemente se pueden presentar. Para ello existen diversas estrategias que se debe trazar el equipo, pues además de dar cumplimiento a las normas de dispensarización, debe velar por el estricto cumplimiento de las normas sanitarias durante la manipulación de los alimentos, realizar encuestas de morbilidad e inspecciones sanitarias frecuentes, y garantizar que en la instalación existan condiciones higiénico ambientales favorables.

La coordinación horizontal en el cumplimiento de la dispensarización


Uno de los elementos que se considera clave para lograr realmente un proceso de dispensarización óptimo y hacer más eficiente a nuestro sistema nacional de salud, lo constituye la coordinación horizontal, que no es más que el proceso mediante el cual se interrelacionan dentro del territorio nacional, los equipos básicos de salud de la APS, ubicados en los diferentes centros de la comunidad. Esta interrelación se expresa a través de la comunicación estrecha que debe existir entre ellos cada vez que se realice una evaluación a un paciente en común, y para la cual se utiliza una boleta de transferencia de pacientes.
El mecanismo consiste en que una vez evaluado un paciente en cualquiera de los centros educacionales o de trabajo donde exista un consultorio médico, se debe emitir un dictamen donde se reflejen los datos positivos encontrados y la impresión final resultado de la evaluación. El MF de estos centros enviará esta comunicación con el propio paciente, dirigida al Médico de Familia de su comunidad y utilizará para ello la boleta de transferencia. De esta forma, el EBS de la comunidad tendrá conocimiento de que a ese paciente le fue practicada una evaluación, y en consecuencia le programará el seguimiento. En caso de considerarse necesario, este proceso también podrá realizarse a la inversa, es decir, desde el consultorio del Médico de Familia de la comunidad hacia los consultorios en los diferentes centros de trabajo o estudio.
Este proceder debe mejorar el cumplimiento del proceso de dispensarización en todos los consultorios de la APS, además del fortalecimiento que entraña para el propio SNS. Una estrecha comunicación en este sentido asegura un mayor conocimiento acerca del estado de salud de los pacientes que estudian o trabajan, condición esta que dificulta al EBS de la comunidad su evaluación. Además los miembros de los EBS en los centros de trabajo o estudio podrán participar más directamente del proceso diagnóstico y seguimiento de sus pacientes al intercambiar impresiones con otros colegas relacionadas con un paciente en común.


Compartir con tus amigos:
1   2   3   4   5   6   7   8


La base de datos está protegida por derechos de autor ©composi.info 2017
enviar mensaje

    Página principal