Reconstitución del territorio comunal



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RECONSTITUCIÓN DEL TERRITORIO COMUNAL

El movimiento étnico autonómico en San Francisco Cherán Michoacán.

Eje temático 4.- Temas de relevancia social

Una experiencia de transformación comunitaria

Gloria Macías Amezcua

Trinidad Ramírez Tapia

Jorge Velázquez Velázquez

Rafael Vicente Duran

Sergio Romero Magaña

Verónica A. Velázquez



La esperanza que nos da Cherán “no está situada sobre el miedo, ni es pasiva, la esperanza da amplitud a los hombres en lugar de angostarlos”, y dicha esperanza no descansa en meras iconografías, sino que estas tienen bases materiales, como la simbiosis entre el fuego ancestral de una paragua que provee los alimentos diarios y las relaciones familiares alrededor de está.

El reclamo de un territorio de origen, la reivindicación de los nombres de los cerros en lengua p’urhépecha, la filosofía y ejercicio de La Juramukua como sistema de valores y buen vivir, son las raíces para una plantita recién nacida y que crece en México: la utopía de Cherán.

La apuesta contra-hegemónica de su movimiento es única en la historia reciente de nuestro país, pues encuentra en el pasado común los signos para la irrupción ante una larga historia de agravios hacia los pueblos indígenas y sus territorios. La digna-rabia del pueblo de Cherán mostrada el 15 de abril de 2011, ha sido una bocanada de aire fresco en medio de la incertidumbre y violencia de nuestros días.

Con la asamblea general, la unión de los cuatro barrios, y la guía del nuevo gobierno autonómico, tal como se reconstituye la naturaleza se reconfigura el comunero. Esta lucha debe permanecer siempre atenta a sus contradicciones construidas históricamente, que se evidencian en conflictos internos, de las cuales no siempre hemos sido conscientes, pues nos han sido heredadas desde otras latitudes.

Palabras claves: Comunero, talamotes, fogata, resistencia, el rondín y esperanza.

La coyuntura: tala clandestina y reconfiguración del Estado en Michoacán

En el caso de nuestro pueblo, tú crees que nosotros somos tontos para no saber a dónde fue a parar la madera de nuestros bosques. A poco tú crees que esa madera, cientos miles de metros en rollo, ¿tú crees que fueron a parar a los aserraderos de Tanaco, a las carpinterías de Capacuaro? Esa madera se fue a Monterrey, se fue a Querétaro, se fue a Jalisco y el gobierno se hizo ciego de eso. Y el crimen organizado es esa red, no nada más son los maleantes, es todos esos que se hacen de la vista gorda porque saben a dónde va a parar la madera ilegal. Nuestros talamontes son un instrumento, ¡qué bueno que ellos se quedaran el dinero y mejoraran su calidad de vida! y no es cierto. Les dan una basura para que les hagan el trabajo sucio y que los que se benefician no se ensucien las manos, pero tiene que ver alguien que si para cubrir la salud, la primaria de sus hijos aunque sea de manera ilícita. (E15, comunera, 17 de diciembre de 2012)

A partir del 2008 según la denuncia de los comuneros, comienza la desmesurada explotación de los bosques por tala montes de comunidades vecinas, quienes van acompañados del personas armadas. La comunidad de Cherán sobrevivía con toques de queda después de las siete de la tarde, pues los camiones de tala montes circulan con sus armas por las calles de la localidad.

La delincuencia organizada cobra a cada camión mil pesos por protección. Salían como 180 camiones diarios cargados de madera, lo que les generaba 180 mil pesos diarios tan sólo por protección. Y nosotros, pues sólo veíamos, agachaditos, que todo esto pasara (E4, comunero barrio cuarto, diciembre de 2012).



CALDO DE CULTIVO PARA LA SUBLEVACIÓN: COLUSIÓN GUBERNAMENTAL CON REDES ILÍCITAS, VIOLENCIA Y SAQUEO DEL BOSQUE.

(En Cherán) se juntan todas las injusticias, la impunidad, la complicidad del crimen organizado con los gobiernos, la indiferencia y la burla de las autoridades, la ambición de los poderosos… y también la organización del pueblo, que ya está fastidiado, la defensa del territorio, la unión de las mujeres, los hombres, los niños y los ancianos, todos juntos para detener la tala de nuestros montes, los secuestros, los asesinatos y las desapariciones. Aquí también estamos hasta la madre y ya nos pusimos en acción para defendernos solos y hacer lo que el gobierno no quiere” (comunero de Cherán publicado por la revista digital desinformar, junio de 2011).

Las tres consignas del movimiento de autodefensa del 15 de abril de 2011 han sido: seguridad, justicia y reconstitución del Territorio en Cherán. Esto tiene antecedentes, los cuales se dan en tres líneas: a) El conflicto partidista y la colusión del gobierno local con redes ilícitas; b) la violencia y amenazas contra la población civil por parte de del crimen organizado (y probablemente del gobierno); y c) el saqueo del bosque comunal.

El conflicto partidista y la colusión del gobierno local con redes ilícitas

(…) la división comenzó con los partidos políticos, desde 2004, aquí antes todos íbamos unidos, pero nos dejamos dividir por eso comenzó todo, nos descuidamos y nos vinieron a robar, ya casi no queda nada de los bosques si te fijas allá aquel cerro esta pelón […] el problema fue la desunión de los partidos porque ya hasta entre los hermanos se peleaban que si por uno que si por otro, y antes no pasaba eso. Yo digo que aquí todavía nos podemos organizar porque no hay tanta gente extraña como en Paracho, ahí si ves hay gente de muchos lados, han llegado de muchas otras comunidades y pues por eso es un relajo, pero nosotros casi somos puros nacidos de aquí mismo” (comunera, comisión recepción de víveres, junio 2011).

…..Pues en las elecciones locales del 2007 para elegir presidente municipal durante los proceso elección de candidatos, hubo una fuerte división interna en el partido de izquierda que hasta ese momento llevaba 19 años sin dejar el poder

Esta situación según sus palabras dejo abierto el camino para el PRI: En la última elección de presidente municipal (2007), el PRD, que había venido dominando en el municipio, se dividió, lo que posibilitó el triunfo del priista Roberto Bautista Chapina. Ante una derrota nunca asumida, los perredistas no dejaron gobernar a Bautista con normalidad, tomando la presidencia municipal y bloqueando varias iniciativas surgidas del ayuntamiento en turno.

El 4 de abril de 2008, después se constituyó El Movimiento de Resistencia Civil Pacífica de Cherán como resultado del conflicto político entre las fuerzas partidistas. Este movimiento fue abanderado por el profesor Leopoldo Juárez Urbina con una toma del entonces Palacio Municipal. Este conflicto se agravó con el secuestro y ejecución en mayo de 2008 del líder Leopoldo, de cuya investigación no se reporta avance hasta la fecha: Leopoldo Juárez Urbina, líder político del municipio de Cherán, fue ejecutado de dos balazos y su cuerpo localizado en un punto intermedio entre las comunidades de Cherán Atzicurín y Aranza, del municipio de Paracho.

El Movimiento Resistencia Civil Pacífica exigió la salida del alcalde, Roberto Bautista Chapina y acudieron a la CEDH para demandar su intervención ante las agresiones, tortura y abusos que habrían cometido en su contra los elementos del orden.

La división genero un ambiente de ingobernabilidad y facilitó la entrada de la delincuencia organizada para saquear los bosques comunales. El discurso anti-partidista llegó a ser representativo de la comunidad, porque generó condiciones de incertidumbre en torno a la legitimidad y apego de los gobernantes locales emanados de elecciones por el sistema de partidos.



Agudización de la violencia: levantones y secuestros.

Los “levantones”, secuestros y asesinatos se volvieron cada vez más frecuentes en este periodo: Un día a las cuatro de la tarde que venían del campo, pues lo secuestraron, a Armando, a Jesús Toledo y a Rafael García. Nosotros muy callados estuvimos viendo, por aquí atravesaban por aquí (…) Jesús Toledo, a pesar que era bien priista como el Negro, fue y le reclamo que por qué pues no detenía a la gente, si también porque era su bosque, pero no le hizo caso (…) también por lo mismo también lo levantaron, esos fueron los últimos que desparecieron antes del movimiento. (E18 Comunera V., Barrio 2°, diciembre de 2012)

Conforme se escuchaban los asesinatos en la comunidad, casi todos relacionados con el bosque. Estuvimos muy callados, pero no hicimos nada (…) por ahí andan otras viudas aparte de las que les dieron su dinerito, a ellas les mataron a los maridos a sangre fría porque se acercaron acá donde estaba plantada la mariguana (E18 Comunera V., Barrio 2°, diciembre de 2012)

La sociedad cheranense sufrió una fuerte desarticulación. Toque de queda a las 7:00 pm, cancelación de las fiestas, desistimiento de hacer faenas comunitarias, no había cosechas, ni plantaciones. El comercio y los aserraderos vivían atemorizados y comenzaban a finales de 2010 a cobrar derecho de pisos y pedir altas cuotas mensuales a los aserraderos locales. La violencia se prolongó durante un largo tiempo: A muchos los amenazaban, a muchos los amarraban, feo pues, mucha gente no se daba cuenta.



LA RESISTENCIA: GANADEROS Y RESINEROS CONTRA LA TALA PARAMILITAR

Todavía que se llevaban el bosque todavía lo incendiaban. La problemática se dio por ahí del 2008. Una tala clandestina intensificada. Por ahí comentaban que bajaban 200 a 300 camiones diarios, camiones de tres mil toneladas que levan aproximadamente 3 metros cúbicos de madera (D2 Josué. Encuentro Tribunal Permanente de los Pueblos. Cherán, noviembre 2012).

Ante la falta de respuesta del gobierno del estatal y el cierre mediático en torno al conflicto. La defensa de los bosques tiene antecedentes en los años previos al estallido del conflicto por parte de en un grupo de resineros que por décadas han encontrado en la resina una forma de vida (de sustento y de relación con el medio). Por su parte, los ganaderos de la comunidad, están acostumbrados a defender sus animales del robo de “los rancheros”, y a disputar la escaza agua en la comunidad.

Esta última referencia al agua es importante, porque la condición geográfica ha generado procesos de organización comunitaria en gran parte de la región, para redistribuir la poca agua “democráticamente” entre toda la población. Y dichas formas organizativas comunitarias del uso del agua –lo que Patricia Ávila (1996) llama “cultura de escases del agua”- han generado una conciencia ecológica que en fechas recientes se utiliza discursivamente en el marco del movimiento de autodefensa

También hacia aquellos parajes un número considerable de habitantes de todos los barrios tiene su ganado “salvaje”, es decir vacas de monte sin domesticar. Aun los que tienen vacas domesticadas, dependen de las fuentes de agua provenientes de los numerosos manantiales que se concentran en aquel espacio.

Los comuneros ganaderos, resineros, son los que vivieron en carne propia los resultados de la violencia tanto física, como psicológica. Hay posesionarios que fueron “amenazados” para vender los bosques que tenía a su cargo. Pero los que vivían día a día del bosque, se resistieron, se organizaron e intentaron frenar el proceso de extracción masiva de pinos, también los ganaderos que sin agua tendrían pocas posibilidades de mantener con vida su ganado.

Los ganaderos contra “talamonteros paramilitares” En una serie de entrevistas, de los cuales se pidió anonimato, un grupo de comuneros dedicados a la ganadería, relatan que:

Fue entre 13 y 11 años atrás (del 2012), que las comunidades de la región se comenzaron a organizar en grupos de talamonteros para poder entrar al territorio de Cherán “y uno de ellos los encabezaba el Güero. No solo esta comunidad se ha enfrentado a esos grupos, también lo ha hecho Cheranástico y Urapicho”:

Esto también afecto a recolectoras de hongos, Nurite, y demás plantas comestibles y medicinales que se dan en la comunidad

La tristeza

Mucha gente se murió de tristeza por su bosque. Mucha gente a la edad de mi esposo y todavía más jóvenes. En mayo, junio, unos en marzo. Se murieron muchos porque los asustaron, porque les pego el azúcar pero muy duro como Juan Romero, ese murió de tristeza porque él tenía un trojecito y una cocinita allá en Patanziro. Ese señor se murió de tristeza. Se lo quemaron los delincuentes. Le acabaron el bosque y le quemaron el Troje. Y la cocinita. Y ya no pudo ni sembrar. (“Toña” comunera, barrio 4°, 6 de diciembre de 2012)

Pancho Leco, ese está en silla de ruedas. Porque lo colgaron, le quemaron su jacal y le mataron los animales. ¡Los malos! Ese quedo en silla de ruedas, y le dio el azúcar y ya los pies se le están pudriendo. Aquí murieron muchos. De susto, tristeza y miedo. (“Toña” comunera, barrio 4°, 6 de diciembre de 2012)

La coacción y la amenaza, logro generar miedo, pero no indiferencia. Podríamos decir que existe “un discurso oculto” de la indignación, que en el momento más inesperado pudo estallar colectivamente. En este caso lo hizo, y fue exitoso, por los repertorios de confrontación, usados en acción colectiva, la movilización de discursos identitarios de la comunidad indígena y las oportunidades políticas que supieron encausar.



EL MOVIMIENTO DE AUTODEFENSA DE SAN FRANCISCO CHERÁN

Entre las 5:00 y las 6:00 am del viernes 15 de abril de 2011, las campanas del templo del Calvario del Barrio Tercero, sonaron diferente a lo habitual. Don Miguel quien vive cerca del cerrito Kukundicata, pensaba que era la llamada a misa; a Doña Rosa del barrio parís, le pareció la alerta de un incendio. Aquella madrugada el atrio del templo lucio distinto a su soledad habitual, aún estaba oscuro cuando se reunieron las primeras mujeres.

Poco antes de las ocho de la mañana, armados con palos y piedras, los comuneros reunidos se enfrentaron a la primera camioneta de “los malos” que entró al pueblo para saquear la madera como de costumbre. Aquella mañana de viernes -celebración de la octava- marcaba el inicio de un movimiento que cambiaría el curso de la historia de San Francisco Cherán.

Fue ante el saqueo forestal a modo paramilitar y la infiltración de la delincuencia en la cotidianidad local, que el 15 de abril del 2011, la población de Cherán centra un estado de “auto-sitio” bajo la consigna: “¡seguridad, justicia y defensa de los bosques!”.

Se refuerzan redes sociales, en este caso “de cohesión comunitaria” y de “control del territorio comunal”, para afrontar los agravios y despojos e incluso revertir la situación de inseguridad predominante. Se trata de un empoderamiento del colectivo ante los efectos de la violencia estructural. La reconstitución y vigilancia del territorio.

EL ESTALLIDO: ASÍ FUE UN 15 DE ABRIL

“La gota que derramo el vaso”, “y ahí prendió la mecha”. Un sentido de agravio compartido.

El estallido abrupto son ¿qué imaginarios colectivos se configuraron para la enunciación de un agravio?, ¿qué detonó, y qué repertorios emergieron en la movilización de 2011?

Doña Lupe, vecina de Xakua, comenta que en esos días, los malos ya no solo andaban entre los cerros talando monte, sino que cruzaban por los barrios “como si fuera su casa”, pasaban a toda velocidad por las calles y se bajaban a beber alcohol en las vinaterías porque en Cherán no hay cantinas. Dice con voz golpeada “esos ya no respetaban a nadie”.

Aquella tarde, los malos iban con cervezas y armas en las manos, sentados sobre la carga de troncos. Xakua, cargando a su nieto, desde abajo alzaba la cabeza como retándolos con la mirada fija en sus rostros, entonces ocurrió, uno de los talamontes le dijo mientras se carcajeaba -adiós señora- y aquellos hombres “se echaron un trago de cerveza”. Xakua sintió un profundo enojo y les contesto fuerte, entró a su casa y llorando exclamó: “¡Dios mío!, ¿tanto no existe Dios?, ¿o por qué no nos hace justicia?, ¡se van acabar todo! ¿Qué vamos hacer?” y se quedó sollozando abrazada a su nieto pequeño.

Composición narrativa en base a Diario de Campo: EI, “Xacua”, barrio tercero, enero 2013.

No era la única que sentía tal agravio. En general, las mujeres decían que al acabar con el bosque, seguían ellas, que las levantarían para violarlas como ya sucedía -según los rumores- en La Cañada de los Once Pueblos. En tanto los hombres, resineros, ganaderos, se reunían constantemente en el clandestinaje para intentar encontrar una solución. El dolor se mezclaba con la rabia. Guadalupe, vecina de Xakua, narra el día anterior al levantamiento: El miércoles llego (…) a mi tienda y me dijo: “¿qué cree doña?, ya están llegando pues allá, que ya tumbaron allá por La Cofradía ¿y cómo le hacemos?”. Y yo le dije: “¡yo no sé cómo le vamos hacer pero algo tenemos que hacer ah no!”. Platicamos y platicamos, y quedamos de reunirnos el domingo con todos “los interesados”, los que tienen bosque por allá por esos rumbos del manantial.

La noche del jueves 14 de abril se repartieron alrededor de 30 papelitos por debajo de las puertas de algunas casas del barrio tercero “llegó el día de enfrentar a los malos, nos reuniremos en El Calvario a las 6:30”. Aun no daban las 5:00 am de la mañana cuando las comuneras y comuneros estaban reunidos en el atrio de El Calvario, sin armas, dispuestos a detener a los talamontes. Llevaban semanas reuniendo dinero, desesperados buscando como confrontar a los sicarios, pero ese día fueron los 30 papelitos lo que los armo de valor para enfrentarse al “monstro”.

Cuando empezaron a lanzar los cohetes algunos curiosos se acercaron al lugar a ver de qué se trataba, pero regresaron a su casa a dormir o a alistarse para sus labores. Cuando llego la hora de misa, como 7: 30 am, toda la tensión se trasladó al sermón. Los que estaban adentro del templo sabían que los de afuera tratarían de detener a los talamontes y relatan como la atmosfera se tornó tensa.

El cura en cada misa de los meses anteriores había estado preguntando “¿qué no hay hombres aquí? ¡Deben de unirse y enfrentarlos!”. Aquel amanecer, no todos se animaron a enfrentarse, muchos se sumaron, pero otros permanecieron en las bancas del templo rezando para que no hubiese derramamiento de sangre. Iban a intentar detener las camionetas que subían por ahí acompañadas de rancheros armados (sicarios) y sin armas (talamontes por jornal), se corría un alto riesgo de perder la vida.

Poco antes de las ocho de la mañana, armados con palos, piedras y cohetes, los jóvenes y señoras se enfrentaron a la primera camioneta que entró al pueblo para saquear la madera. Pusieron piedras a nivel de El Calvario. La camioneta se detuvo, algunos muchachos trepados en árboles les lanzaron piedras con sus resorteras, las señoras tomaron palos y bajaron a los tres Jóvenes o adultos contratados por jornada para talar árboles para capitales privados de aserraderos de la región y de traficantes de madera ilegal, apoyados por el crimen organizado armado.

Después de que el grupo de comuneros detuvo a la primera camioneta reteniendo a tres talamontes y que el jefe de la plaza del crimen organizado en la región entrara al pueblo escoltado por policías municipales, la gente se organizó rápidamente.

La mañana del 15 se prendió la altera algunos comuneros gritaban “cierren las calles”, se pasó la voz “de esquina en esquina” y la gente comenzó a bloquear los caminos con lo primero que hubiera. Una hora después de detenerlos, llegaron los policías del “Negro” (presidente municipal), la gente sintió alivio, pero la sorpresa fue que venían escoltando “al principal de los malos”, al güero para rescatar a su gente. Venía varias camionetas lujosas, narra Gonzalo “en una de ellas venía él mero mero con un hombre armado”.

La ráfaga de fuego se suscitó, la gente amotinada en El Calvario no tenía armas y comenzaron a correr cuenta Pedro (Barrio 3°), quien estuvo presente, dice que “fue un milagro que no hayan matado a nadie”, solo hirieron a un señor que se asomó por la ventana por curioso y recibió una bala en la cabeza, pero sobrevivió. En la fogata 15 del barrio París, con maravilla mencionan como aquella mañana, de pronto la balacera se detuvo, cuentan que un joven lanzó un cohete con tal habilidad que le dio en el pecho a un tirador, y este cayo al momento, por eso fue que los malos se fueron, “¡ese cohete nos salvó!” dice Pedro.



DE LA MOVILIZACIÓN A LA ACCIÓN COLECTIVA

“Algunos dicen que esto estaba prepara do… la mayoría no sabíamos. Aquí lo que se juntó fue los transitantes que tenían los terrenos cerca del agua”

“De pronto se corrió la voz: ¡cierren las calles, cierren las calles! como se escucharon como balazos, entonces todos empezaron a cerrar las calles, cuando nos dimos cuenta ya estábamos encerrados, formamos las barricadas por temor a que llegara la gente de los malos y nos atacara.”

La construcción de un sentido de agravio y la acción de detener a los talamontes paramilitares en Cherán, constituyen elementos de partida para comprender cómo se originó una movilización comunitaria por la autodefensa a partir de la organización de una acción contenciosa de un grupo, que a su vez generó una reacción en cadena

Nosotros “los comuneros” y los otros “los malos”. Los tres años de explotación armada del bosque, de amenazas y miedo, habían creado cierta parálisis y desarticulación de lo social. Pero cuando los sicarios (acompañando a talamontes de oficio en la localidad y la región) irrumpieron entrando por las calles del pueblo y pretendían trastocar el territorio sagrado alrededor de un manantial, es cuando los cheraneses no resistieron más la agresión y se desencadenó un acto colectivo de rebelión.

Para crear una cohesión y articulación colectiva, es necesario nombrar a los malos, como referente del discurso de “lo comunitario” en el que se sustenta este proyecto de autodefensa.



El referido manantial conocido como La Cofradía, ha sido una fuente importante de agua potable para gran parte de esta población desde la época colonial es un referente de. Además sus pilas han servido al ganado y animales de carga que transitan unidad colectiva.

La importancia del manantial radica en que en el municipio no hay ríos, las fuentes de abastecimiento de agua han sido desde antaño los manantiales que suman más de veinte entre los más importantes: Cozumo, Kakatiziro (el chorrito). Karaquitzaro, Comitzaro, El Pajarito, Enenditzaru, y la Cofradía

COLMICH sobre la región p‟urhépecha y el agua analiza “la formación de una cultura de escasez del agua (en la meseta) y la existencia de una forma de organización social que permite tener un control comunitario del agua”.

De acuerdo a lo anterior sobre la importancia del agua en la región y en la comunidad podemos analizar como las extorsiones, los levantones (secuestros) y los asesinatos que se presentaron desde 2008 y que incrementaron en los meses anteriores al estallido de la autodefensa, no fue ninguno de estos sucesos el que prendió la chispa de la movilización. Como intente detallar en la narración introductoria del día 15 (construida a partir de varios testimonios sistematizados), fue la tala de los pinos que rodean el manantial y la destrucción de las pilas lo que tuvo un efecto con una carga simbólica trascendente para gran parte de la población campesina o no, por la importancia del líquido vital el imaginario de Cherán.

Eso explica como el coraje que ocasionó al grupo de pobladores que directamente se sustentan de esa fuente vital se “derramó” por toda la población. Cuando se dice en la Cherán ¿por qué se levantaron? y la respuesta es “por el agua” por defender el manantial sagrado, se legitima su lucha por tratarse de un recurso altamente valorado en la comunidad debido a las condiciones históricas de escasez que persisten hasta la actualidad en la región de la Meseta.

El hecho de que un grupo se levante por la defensa de sus intereses económicos y vitales, en la época actual se ha popularizado bajo en nombre de grupos de autodefensa.

En la confrontación la importancia del agua para la cultura y vida local se vuelve un símbolo detonante.

El imaginario en torno a “los malos”, la “importancia “vital” del agua y la defensa histórica del “territorio comunal” (que existía en una memoria colectiva) constituyeron pues los marcos de significado compartidos que posibilitaron la acción colectiva ante la existencia de un proceso largo de despojo, violencia e inseguridad. En otras palabras, en el conflicto se dio la construcción de un sentido de agravio. De tal manera que el imaginario común en torno a “los malos” más que una connotación moral tiene una de tipo político como un marco de significado compartido que posibilitó la acción colectiva: “la creación de marcos no sólo hace referencia a la generalización de los agravios, sino que define al “nosotros‟ y al “ellos‟ dentro de la estructura de conflicto de un movimiento”

(Tarrow, 1998). El sentido de agravio y los marcos de significado común en torno a “los malos” configuro un “nosotros” que desencadenó en la organización de esquina en esquina: la fogata.

EL AUTOSITIO: ALERTA Y UNIÓN.

O sea las patrullas municipales de aquí iban adelante abriendo paso y la gente pensaba que las patrullas iban a defender, iban a apoyar a la causa. No pensando que estos iban a rescatar a esos. Entonces, fíjese hasta dónde estuvo de peligroso. Entonces cuando una vez que los corretean y se arma el relajo ahí, se van y es cuando toda la gente se concentra en el Calvario ¡No pues hay que defenderlos, que no vengan! Entonces, ¿qué hay que hacer? Fue cuando empezaron a surgir las barricadas. Que no entren. Las fogatas. Hay que estar. No decían fogatas. Hay que salir a su esquina para estar al pendiente. Y la señal, pues son tres, tres cohetes. Si son tres seguidos. Y el lugar donde se truenen es que ahí hay problema. O sea no podías tronar un cohete allá en el Calvario cuando el problema estaba en una de las entradas (Fresno, barrio tercero. Entrevista septiembre de 2012)

Podemos suponer que el hecho que las autoridades estuvieran en apariencia “coludidas” con los sicarios y talamontes (ver el anterior sub-apartado “Caldo de cultivo”) significó la urgencia de la autodefensa comunitaria. Sin autoridades, ni policías, la seguridad en el momento de tensión tras el estallido estaba en manos de la ciudadanía.

Miedo, rabia y la organización colectiva. Todo el día 15, la gente en El Calvario estaba haciendo de comer ahí para cuidar a los retenidos, las señoras sacaron sus comales, hicieron su parangua y ahí comenzó la primera fogata de todo Cherán. Luego llegaron unos algunos hombres con cargas de cohetes, hicieron más mantas y las colocaron en las calles con consignas contra Godoy, “no más tala”, “Cherán por la justicia y dignidad” una variedad de consignas pero había una que repitieron mucho: “¡por la seguridad, justicia y defensa de los bosques!”.

Por la tarde en el atrio se reunió mucha gente, ahí se propusieron varios comuneros ser interlocutores con el gobierno de la entidad y el federal, para exigir seguridad, justicia y alto a la tala a cambio de la libertad de los talamontes retenidos en al lado de la sacristía, así surgió “La Comisión General del Movimiento”, que no estaba conformado por líderes, sino por gente que articulaba los consensos de las bases hacia afuera en las gestiones y negociones con el gobierno. Con el tiempo quizá influyó un poco en la dirección del movimiento, pero en ese tiempo fue el enlace, porque no había gobierno, el pueblo –asambleas-decidía, procuraba la vigilancia y ejercía la justicia.

Tras de una semana de tener retenidos a los talamontes en El Calvario, la oficina de la Comisión Nacional de Derechos Humanos del Estado “pidió tres mil credenciales de comuneros” para levantar una denuncia contra los detenidos.

Todos firmaron, pero luego se llevaron a los talamontes y “los dejaron libres”, entonces con el presidente desaparecido, el gobierno local coludido, ya no creían en nadie.

Ritualidad y adivinación en el movimiento.

Se sabe que Cherán significa espantar, y que es tierra de brujos “shikuamechas”, aquel día 15 de abril la magia y la fe católica estuvieron presentes de varias formas, según los relatos de la gente. Como cuando el cohete se desvió milagrosamente e hirió al hombre talamonte con el arma antes que disparará a la gente. O cuando alguien atacó con arma de fuego a un hombre en la cabeza y no disparó la pistola, cuando la probó al aire funcionó. Así la gente atribuye la buena suerte del movimiento a una suerte de poder sobrenatural, hubo intenciones de enfrentar a los talamontes con armas, pero “por cuestiones extrañas” no hubo comuneros muertos ese día. Un ejemplo es la siguiente narración en base al testimonio de Xakua:

El ajetreo incrementaba, gritos, llanto, niños aventando piedras, escobas persiguiendo camionetas. Xakua se había sumado a la detención de talamontes correteándolos por las calles, estaba tensa, y de pronto le entro una llamada de un número desconocido, dice que una voz de hombre le dijo “(tu eres….)” y ella respondió “si”, esperando lo peor de una llamada donde mencionaban su nombre, ¿habían descubierto que ella era una de las participantes en la confrontación? Entonces le voz señalo “debes comprar una vela blanca y muchas flores blancas, si en la mecha de la vela se forma una bolita pequeña y esta después de un rato se cae, todo estará bien, esto durará poco; si la bolita no se forma, entonces habrá mucho sufrimiento largo tiempo” además la voz le pidió “luego rece y abra la biblia en cualquier página, ahí encontrará la guía para saber que va a pasar y cómo debe actuar” la misteriosa llamada terminó. Ella mandó a comprar las flores, las colocó, prendió la vela, rezó y al termino abrió la biblia, encontró una imagen de Jesús y a la vuelta una de la virgen, dice Xakua que la biblia le describió lo que estaba pasando. Después de un rato miro la vela, la bolita se había formado y esta se cayó, suspiró hondo y recobró la calma. Cuenta aquel hecho le dio la energía para seguir en la resistencia.

LOS REPERTORIOS DE CONFRONTACIÓN

La fogata, la colecta, el rondín y la alerta (mediante el uso de cohetes y campanadas), constituyen estrategias de la organización que fungen como “repertorios de confrontación”

Estos repertorios desde literatura de la ciencia política y la sociología sobre movimientos sociales, en el marco del enfoque analítico de la teoría de movilización de recursos, nos ayudan a explicar “la disponibilidad de los recursos que se consideran fundamentales en la estructura organizacional exitosa” (Oslender, 2008: 40). En este sentido, para deducir cómo y a partir de qué se organiza la acción colectiva sostenida, Tilly (1978) ha señalado que estos se extraen de “una reserva de experiencias previas a las que se refiere como repertorio de confrontaciones” (Tilly citado en Oslender, 2008:41).

Estos momentos atraviesan en Cherán todo el siglo XX, por ejemplo la similitud en los mecanismos que los comuneros purépechas utilizaban organizándose en colectivo para detener a los “foráneos” (los empresarios del aserradero de principios del siglo XX) o a los “malos”. Hacer rondines comunitarios, etc., son estrategias que se encuentran en la memoria colectiva y que conforman sus repertorios de confrontación. Por ejemplo

En 2011 dichos repertorios tomaron dos formas principales: primero, el repliegue hacia la comunidad y “la unión” a partir de la organización de las fogatas, y; segundo, la alerta y el rondín como mecanismos operadores de la autodefensa y articulación hacia adentro.



La Fogata

A un mes de haber iniciado el movimiento de autodefensa el 15 de abril de 2011 en la comunidad de San Francisco Cherán, realicé un recorrido por las fogatas del Barrio Cuarto que duró hasta el amanecer. En cada esquina había lo que parecía un pequeño campamento, un techado de madera o lona, troncos como sillas y una fogata al centro con varias personas reunidas alrededor. La más nutrida que visite fue la del puente Parikuni, tenía alrededor de cien comuneros, por lo que había varios grupos de mujeres sirviendo platillos como pozole, sopa o mole. Estuvimos poco tiempo porque el recorrido seguía, había que levantar testimonios. Una de las mujeres narró la desaparición de su hermano. En esa fogata se rezaba tres veces al día el rosario; el miedo era innegable pero la convivencia en aquel lugar tenía un tono festivo. Había otras con muy pocos comuneros y casi todos hombres, estas estaban en las zonas expuestas a los caminos y las barrancas por donde podían llegar los sicarios (los malos) y “sorprenderlos”, como la que estaba instalada a unos metros de las pilas de Tendeparakua (un paraje del barrio cuarto que lleva al cerro). A unos metros de aquella fogata había una extensa barda levantada con costales rellenos de tierra, era una barricada para atrincherarse en caso de que entraran por el bosque. Aquí la tensión era mucho más palpable que en las fogatas cercanas al centro del poblado.

La Fogata es una institución de la familia p‟urhépecha. La fogata “parangua” es el lugar de convivencia familiar por tradición en Cherán. En el movimiento la parangua salió a la calle, fue el espacio de unión de toda la comunidad en torno al mítico fuego que veneraron sus ancestros “Curicaveri” (el que surge del fuego). La lucha por la vida y seguridad tuvo su núcleo en la parangua, entre la olla de café hirviendo, la mujer torteando y el hombre esperando cubrir su turno en la barricada. La palabra del abuelo volvió a ser respetada, la inquietud y creatividad del joven y del niño revivieron con su energía la alegría festiva antes acallada, aunque el miedo nunca se iba se desvanecía en aquel fuego.

Las fogatas como repertorio de confrontación retomaron su organización y distribución de acuerdo a la organización de los barrios por manzanas que ha funcionado desde tiempo atrás. En cada esquinase reúne la mitad de hogares de una manzana. Mi informante clave Fresno (seudónimo), comunero del barrio tercero de alrededor de 45 años de edad, me platicaba al respecto de las fogatas “anteriormente se llamaban los jefes de manzana. En cada manzana es lo que le dibuje, había uno pues. Y ese era el que se encargaba de vigilar toda su área… y luego cada calle tenía su número y su coordinador de calle”, en este sentido, en cada fogata se designó a un coordinador que equivale a un jefe de manzana. No obstante que el esquema de organización de jefes manzana es común en los municipios de México, la acción de sacar la “parangua” es decir la cocina típica de Cherán a la calle, en cada esquina, fue sin duda lo que constituye un “repertorio de confrontación” porque enlazaba la organización



El Rondín

Mientras tomábamos café y escuchábamos su historia, pasaron más de cuarenta hombres, la mayoría jóvenes, dos o tres llevaban armas, el resto cargaba palos. Parecía un escenario listo para la guerra. Se trataba del rondín de la ronda del barrio cuarto, había un grupo en cada barrio, el cual visitaba cada fogata todas las noches llevando información, vigilando, asegurándose que todo estuviera en orden. (Notas de campo, Barrio Cuarto, Cherán, mayo 2011).

Ante la situación de inseguridad, la tradicional Ronda Comunitaria, un segundo repertorio de confrontación, funcionó como una especie de policía comunitaria que salvaguardaba la población amenazada por el crimen organizado.

La tradicional ronda comunitaria se había perdido hace años, sin embargo ante la coyuntura fue retomada con vigor, esta vez participaban mucho más que el tradicional número de doce hombres. Hubo decenas de hombres jóvenes en cada barrio custodiando la seguridad. A mitad del siglo XX, Beals describe en su obra clásica Cherán: un pueblo de las Sierra Tarasca, a esta organización: La Ronda es una guardia nocturna “voluntaria”. El pueblo es patrullado todas las noches por un grupo entre ocho y 12 hombres bajo las órdenes del jefe de barrio.



La Barricada

Como repertorio de confrontación es retomado de una práctica común en la Meseta y en el magisterio, para hacer presión a instancias gubernamentales después de atropellos graves a la población bloqueando caminos. No obstante, aquí las barricadas es la base del autositio y su significado es de frontera.

La barricada es una frontera simbólica y material de autodefensa. Es el punto de confrontación con la alteridad, otro que puede o no hacerme mal. El pueblo se circula, la comunidad se redefine en base a ese marcaje: interior vs exterior, el medio de contacto: la carretera. Hacia adentro cada barricada corresponde a un barrio, cada barrio tiene su propia forma de organización y en ese espacio se toman las decisiones más fuertes que luego se comunican con otras barricadas. Esta estrategia fue sin duda el punto nodal de autodefensa.

-PARÉNTESIS-Emergencia de un neo-comunalismo y etnogénesis.

La etnogénesis como reivindicación política de una identidad étnica, es un proceso que cruza todos los escenarios del proyecto de autodefensa y el rescate del territorio. Los marcadores étnicos que revitaliza evocan elementos del sentido comunitario histórico de la localidad. La parangua institución del hogar p‟urhépecha sale en forma de fogata, en su organización de en calle retoma elementos de la fiesta, el convite alrededor del fuego crean un gran espacio de sociabilización.

En este ámbito, los roles tradicionales se enfatizan, las mujeres cuidan los víveres, preparan alimentos; los hombres adultos hacen el rondín, asisten las barricadas; los mayores son portadores de la tradición oral que da cuenta de las formas antiguas de organización y niños y jóvenes dinamizan el movimiento. La rearticulación del comunalismo permite la alerta y la unión. La gente menciona que ya no se conocían entre vecinos, que después del autositio volvieron a re-articular el tejido social. Volver a la lengua puré, volver al saludo, a las fiestas, volver a la ropa autóctona -como el huanengo-, retornar al respeto a la palabra, en fin, una serie de elementos que resurgen con fuerza de un ethos histórico comunitario. Si bien, el comunalismo se re-articula en el autositio, al terminó de este se vuelve a generar las tensiones entre la comunidad vivida en la fiesta, la reciprocidad, la identidad compartida; y la comunidad territorial fragmentada.



COYUNTURA ELECTORAL Y AUTOGOBIERNO

PARA LA DEFENSA TERRITORIAL

Opinión de artista y activista: Entonces la revolución que están montando no es solo a nivel local, ni nivel México, es a nivel mundial. Porque ustedes han echado de aquí a la policía, a los partidos políticos y han creado sus propias reglas y están funcionando. Es el sistema más democrático que he visto en mi vida, está pasando en Cherán. (Cantante español Héctor Guerra, entrevista Xirangua Comunicaciones, agosto 2011)

Opinión de político militante: Si bien todos los métodos de expresión ciudadana (elección por usos y costumbres) son buenos, cuando no están reglamentados generan un estado de cosas que deviene en anarquía total… (Jesús Remigio García representante del PRI ante el Consejo General del Instituto Electoral de Michoacán, en [Monrreal –c-, agostos 2011] En este apartado pretendo bosquejar la evolución del movimiento en la consolidación del proyecto de autodefensa en el marco de una coyuntura electoral y la configuración de un esquema integral -de autoprotección y autogobierno- para la seguridad comunitaria-territorial.

Ante el inminente proceso electoral, la búsqueda de la autodeterminación como pueblo indígena fue una salida alternativa para mantener la unidad, la dirección y la viabilidad de lo que algunos comuneros llamaron el “pliego petitorio del movimiento” que consiste en tres ejes: seguridad, justicia y reconstitución del territorio comunitario. Además, se cuenta que desde el primer día del estallido se escuchó la consigna “¡no más partidos políticos!” en voz de una mujer durante el conflicto en El Calvario, aunque persisten discrepancias respecto a si fue una consigna generalizada.

Por la falta de soluciones por parte del gobierno estatal a la situación de inseguridad, se hizo pública la presión de los comuneros de “no participar en las elecciones” en el marco del arranque de las campañas partidistas en junio de 2011. Y en septiembre se hacen evidentes la movilizaciones, como la marcha masiva del 28 de octubre en las calles de la comunidad con dos grandes mantas y las consignas: “No al proceso electoral de los partidos políticos” y “por el bienestar de Cherán, nuestras familias ya decidieron: no a los partidos políticos”.

Elecciones estatales y búsqueda autonómica en Cherán

En menos de un año el levantamiento en Cherán se institucionalizó en un gobierno autónomo. Para ello, a unos meses del estallido, se inició una etapa de lucha de los comuneros frente a los órganos electorales y partidos políticos, con el reclamo de su derecho a la elección por usos y costumbres. El día 6 de julio de 2011 la Comisión Coordinadora del Movimiento, por acuerdo de Asamblea General envió al Instituto Electoral de Michoacán (IEM) un escrito encabezado con la leyenda: Comunidad indígena de San Francisco de Cherán. Por la defensa de nuestros bosques. Por la seguridad de nuestros comuneros, donde se advertía que no participaran en las elecciones estatales programadas para el subsecuente

En la asamblea general de 01 de junio del presente año, se acordó no participar ni permitir el proceso electoral en el municipio, en tanto sus habitantes no gocen de las garantías que les otorga

Instituto Electoral de Michoacán, reconoce el gobierno autónomo de Cherá. (Acuerdo del IEM, septiembre 9 de 2011, página 1).

Agradecimientos.

A los hombres y mujeres del Pueblo Autónomo de Cherán, por permitir contar su historia y sus aspiraciones de dignidad, que en este relato será motivo de conversaciones y orientaciones para hacer posible la resistencia de una comunidad que no volverá a perder su liberad.

Agradecemos a la Sra. Verónica A. Velazquez, estudiante de maestría en Antropología Social del CIESAS por acompañar a la comunidad en su reflexión y sistematización de las experiencias de lucha acumuladas durante estos años de instaurar un gobierno autónomo en nuestro territorio comunal. Están todos invitados a compartir el dialogo, a preguntar a cuestionar y principalmente a proponer formas creativas para garantizar un buen vivir en las comunidades.

Saludos. Integrantes del Consejo Comunal de Educación.

Cherán, Michoacán, diciembre 2013.



PERÚ. 20 A 25 DE JULIO DE 2014



www.retemac.org.mx email del colectivo:concejomayor@hotmail.com



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