Procuccion agricola en argentina



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PRODUCCION AGRICOLA EN ARGENTINA

La Argentina se caracteriza por la producción de una gran variedad de cultivos. Esto es posible, en gran medida, por su diversidad agroecológica, es decir, por la existencia de áreas, cada una con características particulares en cuanto a clima, suelos y vegetación natural, aptas para el desarrollo de ciertas actividades agrícolas (determinados cultivos) y/o ganaderas. En general, los cultivos se producen bajo dos modalidades distintas de agricultura:



  • La agricultura de secano: se realiza sin riego, sólo con el aporte del agua de lluvia.

  • La agricultura de riego: se realiza a partir del uso del agua de los ríos para regar los cultivos, allí donde las lluvias no son suficientes. A estas áreas agrícolas que se desarrollan en zonas áridas se las denomina oasis de riego.


La expansión de la agricultura
En las últimas décadas, la agricultura argentina ha experimentado un gran crecimiento que se manifiesta en:

  • El aumento de la superficie dedicada a cultivos. Esto se debe, en algunas áreas, al avance de la agricultura por sobre la ganadería, proceso que se conoce como "agriculturización". En otras áreas, se produce por la expansión de la frontera agrícola (es decir, el avance de la agricultura hacia zonas que aún no han sido utilizadas para actividades agropecuarias).

  • El mayor volumen de producción cosechado. Esto no sólo responde al incremento de la superficie dedicada a diferentes cultivos, sino además al aumento de los rendimientos de muchos de ellos (es decir, la obtención de mayores volúmenes de producción por hectárea).

En gran medida, esta expansión agrícola se explica por el crecimiento espectacular del cultivo de la soja, acentuado desde la década de 1990. Entre el Censo Nacional Agropecuario de 1988 y el de 2002, la superficie destinada a oleaginosas aumentó un 60,4% en la región pampeana, 86,5% en las provincias de Chaco, Formosa y otras del Noreste; y 138,5% en las del Noroeste (especialmente en Salta, Tucumán, Santiago del Estero).

En algunas provincias, ese avance se hizo a costa de otros cultivos tradicionales, como la caña de azúcar en Tucumán, el algodón en Chaco, además de las actividades ganaderas: a nivel nacional, el stock ganadero, tanto de vacunos, ovinos y porcinos, disminuyó entre los dos últimos censos agropecuarios.


Principales cultivos en la Argentina


Cereales y oleaginosas. Por el volumen de producción, superficie cultivada e importancia de las actividades industriales vinculadas con ellos, son los principales cultivos del país. Entre los cereales se destaca la producción de trigo y maíz; y, entre las oleaginosas -de las que se obtienen principalmente aceites-, las de soja y girasol. Estos cultivos alcanzan su mayor desarrollo en la región pampeana, por su gran extensión de suelos fértiles y clima templado. En el Noroeste (más cálido) también se ha expandido la producción de cereales y oleaginosas, aunque la producción no tiene la magnitud que en el área pampeana. En Entre Ríos y Corrientes se destaca el cultivo de arroz.

Cultivos industriales. Se desarrollan en climas cálidos y húmedos del norte del país. Se trata, entre otros, de la caña de azúcar y el tabaco (en valles y planicies de Salta, Tucumán y Jujuy); el algodón (en Santiago del Estero y Chaco); la yerba mate y el té (en Corrientes y Misiones). Se los denomina industriales porque, aunque pertenecen a especies muy diferentes, no tienen utilidad alguna recién cosechados, si no son sometidos a algún tipo de procesamiento industrial; por ejemplo, el secado en el caso de la yerba o el tabaco, el desmote del algodón (separación de la fibra y la semilla) y su secado.

Cultivos frutícolas. Se destacan los cítricos en algunas zonas cálidas y húmedas; por ejemplo, limones en Tucumán, mandarinas y naranjas en Entre Ríos. Otra zona de producción importante se ubica en el partido de San Pedro, al norte de la provincia de Buenos Aires. Algunos oasis de riego se especializan en la producción de frutales que requieren fuerte insolación, como peras y manzanas en el Alto Valle del río Negro, o vid en San Juan y Mendoza. En el sur del país predominan los cultivos que se adaptan a las bajas temperaturas, especialmente frutales, como el cerezo.

Cultivos hortícolas. Las principales zonas hortícolas se desarrollan en torno a algunas grandes ciudades, como Buenos Aires y Mar del Plata. En el valle del río San Francisco (Jujuy) se obtiene la mayor producción de hortalizas de invierno. También sobresale el cultivo de tomate en Mendoza, que se destina principalmente a la producción de conservas.

Forrajeras. Estos cultivos se destinan a la alimentación del ganado. Por lo general, se desarrollan en aquellas áreas con menor aptitud para otros cultivos, dado que son resistentes a distinto tipo de stress hídrico y climático (como los provocados por inundaciones o sequías) y se adaptan a un amplio rango de suelos. En conjunto, las forrajeras ocupan la mayor extensión de la superficie implantada con cultivos del país. En una proporción importante, son consumidos por los animales en el campo, sin ser cosechados; una parte menor de la superficie sembrada, se cosecha. Entre las forrajeras pueden mencionarse algunos cereales (avena, cebada, centeno, entre otros), alfalfa y pasto llorón.

Bosques implantados. Se trata de un tipo especial de cultivo, dado que consiste en la plantación de árboles (forestación) para la obtención de maderas utilizadas en distintas industrias. La mayor extensión de bosques implantados se desarrolla en Misiones, Corrientes, Entre Ríos y el delta del río Paraná. Las especies más explotadas son pino, eucalipto, álamo y sauce.

Crecimiento de cultivos no tradicionales

En los últimos años, como resultado de la búsqueda de nuevas alternativas de exportación de pequeñas y medianas empresas, creció la producción de cultivos no tradicionales. Estos productos, por su volumen, representan una parte pequeña de la producción y exportaciones agroalimentarias argentinas. Pero se caracterizan por ser productos "diferenciados", es decir, reúnen ciertos atributos naturales que les agregan un valor unitario mayor que el de los productos tradicionales (como cereales, oleaginosas, cítricos, peras y manzanas, etcétera).

Entre los productos no tradicionales pueden mencionarse: ciertas frutas de carozo (durazno, ciruela, damasco), frutas finas (también llamadas berrys, como arándanos, frutilla, cerezas, frambuesas, etc.), frutas tropicales (mango, papaya, paltas, etc.), kiwi, frutas secas, especias y hierbas aromáticas, papas y maíces andinos, quinoa, entre otros productos agrícolas y ganaderos. Otro grupo son los productos orgánicos, es decir, aquellos obtenidos a través de la utilización de insumos naturales y procedimientos especiales. De esta forma se están produciendo granos, oleaginosas, frutas, miel, legumbres, hortalizas, etcétera.

Frontera agraria y frontera agrícola

Se denomina frontera agropecuaria o agraria a la zona de división entre las tierras ocupadas con cultivos o cría de ganado y las tierras no ocupadas por actividades agrarias, donde sólo crece vegetación natural que se aprovecha, o no, para otros usos (por ejemplo, la caza y la recolección de frutos o la explotación maderera). Se denomina específicamente frontera agrícola a la zona de división entre las tierras ocupadas con cultivos y aquellas que nunca antes fueron cultivadas y donde se desarrollan la ganadería o actividades no agrarias.

El avance de la frontera agraria implica un proceso de asentamiento de la población y apropiación de las nuevas tierras por parte de los productores, quienes organizan en ellas sus explotaciones agropecuarias. En este proceso de avance, las condiciones naturales de la zona cambian porque se reemplazan algunos elementos naturales (como la vegetación natural) por otros nuevos (como los cultivos).

Varios motivos pueden generar el avance de la frontera agraria:


  • El incremento de los precios o la demanda de ciertos productos, que puede incentivar la puesta en producción de nuevas tierras.

  • La necesidad de expansión hacia nuevas tierras, por agotamiento de las que ya se encuentran en producción o bien porque lo que se produce en ellas no alcanza para cubrir las necesidades de los productores de la región.

  • Los cambios en las condiciones físicas de la zona, por ejemplo, la existencia de un ciclo climático húmedo que permite el desarrollo de cultivos en áreas donde antes no era posible cultivar con ciertos márgenes de rentabilidad.

  • La aparición de nuevas tecnologías que permiten aprovechar productivamente tierras de difícil explotación.

En los últimos años, el avance de la frontera agraria ha tenido lugar especialmente en el norte del país. Al igual que en otros países latinoamericanos, se produjo a partir del desmonte de nuevas tierras, principalmente para el desarrollo de la agricultura. Pueden distinguirse distintas zonas de avance de la frontera agraria: el área conocida como Umbral al Chaco, en el noroeste del país; el centrosur de Chaco y este de Santiago del Estero; el norte de Entre Ríos y este de Misiones.

Cultivo de soja y expansión de la frontera agrícola

El crecimiento espectacular del cultivo de soja en la Argentina generó, en los últimos años, procesos de avance de la frontera agrícola, especialmente en las provincias del Chaco, Santiago del Estero y Entre Ríos.

En la provincia del Chaco, el avance de la frontera agraria ha pasado por distintas etapas. Una de las primeras fue la expansión del cultivo de algodón, de gran importancia en la economía provincial. Luego avanzó la ganadería y grandes extensiones de bosque nativo fueron desmontadas para la cría de ganado vacuno. Hoy, el avance de la frontera está asociado a la expansión del cultivo de soja. Los bajos costos de producción y la alta productividad de este cultivo, además de los buenos precios y la fuerte demanda en el mercado internacional, han hecho que la soja se expandiera hacia áreas donde antes cultivarla no era rentable. Esa expansión se produjo a través del reemplazo del cultivo de algodón y el corrimiento de la frontera agrícola hacia el oeste, en detrimento del bosque nativo.

En Santiago del Estero, el avance de la frontera agrícola fue de más de 500.000 hectáreas desde fines de la década de 1990 y está avanzando sobre tierras hasta hoy dedicadas a la ganadería o bien cubiertas de bosques nativos.

En la provincia de Entre Ríos hubo un proceso de avance de la soja en los últimos años que desplazó en ciertas áreas al cultivo de arroz y avanzó sobre las tierras del norte de la provincia, donde se practicaba la ganadería sobre el bosque nativo (también llamado monte).

PRODUCTORES Y TRABAJADORES RURALES:

Las actividades en las zonas rurales son realizadas por distintos actores. Entre ellos, se destacan los productores y los trabajadores agrarios quienes, según el tipo de producción y las regiones donde ésta se desarrolla, tienen características diferentes.


Los productores agrarios

Los productores agrarios son aquellos que están a cargo de las explotaciones agrarias (también se denominan establecimientos agropecuarios). Una explotación (identificada como EAP en el Censo Nacional Agropecuario) es el lugar donde se obtienen productos agrícolas, ganaderos o forestales, consta de una superficie de tierra de tamaño variable y de instalaciones que conforman la infraestructura necesaria para la producción (por ejemplo, galpones, canales de riego, corrales para los animales, etcétera).


Los productores tienen explotaciones con distintas características, realizan las actividades agrarias de diversas formas y actúan de manera diferente ante las situaciones que se les presentan. En líneas generales, se distinguen por:

  • La superficie de tierra de que disponen para producir. La superficie de tierra que forma la explotación puede ser pequeña, mediana o grande. El tamaño depende de lo que se produce en ella y de la región donde se encuentra. Por ejemplo, una superficie de 50 hectáreas donde se producen hortalizas en un oasis cuyano es grande, pero una de 50 hectáreas donde se producen cereales, en la llanura chaqueña, es muy pequeña.

  • La tenencia de la tierra. En la Argentina, la mayoría de los productores agrarios son propietarios de las tierras de la explotación. También hay otras formas de tenencia de la tierra, como los arrendamientos o las aparcerías.

  • La mano de obra que utilizan. Algunos productores realizan las actividades del campo junto con la familia; otros trabajan con la familia y a veces contratan algún trabajador asalariado; otros utilizan solamente mano de obra asalariada.

  • La disponibilidad de capital. El capital es lo que permite comprar o invertir en tecnología, en nuevas superficies de tierra o incorporar o cambiar actividades que den más beneficios al productor. No todos los productores tienen la misma disponibilidad de capital para producir en la cantidad y la calidad que necesitan.

Una clasificación de productores


Teniendo en cuenta la disponibilidad de tierra y capital y la forma de contratación de la mano de obra, suele agruparse a los productores o sus explotaciones en tres tipos básicos:
Productores empresariales

Disponen de grandes extensiones de tierra y contratan mano de obra asalariada para realizar los trabajos agropecuarios. Sus recursos económicos les permiten realizar grandes inversiones en la explotación, incorporar nuevas tecnologías o comprar y arrendar más tierras. En algunos casos no sólo producen bienes primarios, sino que también integran otras actividades como el procesamiento de los productos y su comercialización. Un ejemplo es el de las empresas vitivinícolas que producen uva (vid), elaboran vinos y los distribuyen.

En algunas regiones de la Argentina han surgido a partir de 1990 nuevos productores empresariales:


  • Los "megaproductores". Son empresas, cuya principal actividad no es la agraria. Por ejemplo, la empresa de prendas de vestir Benetton compró a mediados de la década de 1990 más de 800.000 ha en la Patagonia para la producción de lana y 15.000 ha en Buenos Aires para la producción de trigo, maíz y cría de ganado vacuno.

  • Los pools de siembra. Son agrupamientos de inversores, que organizan explotaciones de grandes extensiones de tierra en arrendamiento (por ejemplo, de más de 100.000 ha) y utilizan tecnologías avanzadas, lo que les permite obtener una buena producción agrícola que les reditúa importantes ganancias.

Productores familiares capitalizados. Tienen explotaciones de tamaño mediano y trabajan con mano de obra familiar y asalariada. Con el capital del que disponen realizan ciertas inversiones en la explotación, lo que les puede redituar ganancias y les permite reinvertir para mejorar la producción. Este tipo de productores se encuentran especialmente en la región pampeana, pero en los últimos años adquirieron mayor presencia también en el noroeste, en producciones como el azúcar o el tabaco, o en la fruticultura del Alto Valle.

Pequeños productores familiares. Son productores que trabajan con su familia en pequeñas extensiones de tierra y con escaso capital. Por lo general, realizan actividades agrícolas y/o ganaderas cuya producción destinan, en parte, a la alimentación de la familia (producción de autoconsumo) y en parte a la venta en el mercado. El ingreso que generan por la venta de productos no les alcanza para satisfacer sus necesidades básicas, por eso es muy común que trabajen fuera de la propia explotación en otras actividades agropecuarias o inclusive urbanas. La situación de los pequeños productores se puede agravar si ocurren hechos que disminuyen aún más los ingresos provenientes de su actividad agraria. Por ejemplo, cuando debido a un fenómeno climático (como sequías, bajas temperaturas, etcétera) disminuye su producción, o bien si bajan los precios en el mercado o hay una menor demanda de sus productos. Este tipo de productores se encuentra en todas las provincias, pero se concentran mayormente en el norte del país. Muchas veces se denomina a este tipo de productores como minifundistas.

Los trabajadores rurales

En las últimas décadas su número se redujo, principalmente, por la mecanización. Hoy realizan tareas más variadas y con distinto nivel de calificación.

Los trabajadores rurales se agrupan según la forma de vinculación con el productor, el tiempo en que trabajan y el tipo de tarea en:

Trabajadores asalariados. Son los que trabajan mediante un contrato (de palabra o formalizado mediante un registro).

Trabajadores familiares. Son los miembros de la familia que colaboran -sin contrato formal- con el productor.

Trabajadores rurales permanentes. Son los que trabajan todo el año en una explotación.

Trabajadores rurales transitorios. Son los que lo hacen sólo por un tiempo, por ejemplo, para la cosecha, que suele ser la actividad que requiere más mano de obra. En general, estos trabajadores migran de un lugar a otro encadenando varias actividades de cosecha, por eso también se los denomina trabajadores "golondrina".

Tenencia de la tierra


Son las distintas formas en que las personas se apropian de la tierra. Las más comunes son:

Propiedad: cuando se posee un título de propiedad de la tierra.

Arrendamiento: cuando el productor paga un alquiler por el uso de la tierra durante tres o más años.

Aparcería: cuando el pago por el uso de la tierra se realiza con un porcentaje de lo producido.

Ocupación: cuando el uso de la tierra se realiza sin ningún título ni contrato escrito. Puede ser con el permiso del propietario, en cuyo caso hay algún tipo de pago por el uso, o bien sin permiso (ocupación de hecho).

Comunidad indígena: cuando determinada extensión de tierra es reconocida como propiedad de una comunidad indígena, es decir, un conjunto de familias que se reconocen parte de una comunidad por ser descendientes de los pobladores aborígenes que habitaban el territorio argentino antes de la Conquista.
PRODUCCION GANADERA:

La actividad ganadera siempre ha ocupado un lugar destacado en la economía de la Argentina, aportando no sólo alimentos al mercado interno, sino también contribuyendo con las exportaciones del país: hoy, el 8 % de las exportaciones totales corresponden a productos de origen ganadero



  La actividad ganadera tiene una amplia distribución en el país, ya que ocupa cualquier zona donde las condiciones naturales permitan el desarrollo de pasturas naturales o bien el cultivo de forrajeras. Por la superficie que ocupan y el número de cabezas de ganado que conforman el stock (o existencia ganadera), los ganados más importantes son:

  • El ganado vacuno. El mayor número de cabezas se concentra en la llanura pampeana y, en menor medida, en el noreste del país. Las principales actividades son la cría y el engorde de ganado para la producción de carnes y leche, que se destina tanto al mercado interno como a la exportación. La expansión de la actividad agrícola en las últimas décadas ha generado la disminución de la superficie dedicada a la ganadería y una tendencia hacia la disminución del stock vacuno. Sin embargo, los volúmenes de producción de carne y leche siguen siendo importantes, en gran parte, gracias a la incorporación de tecnología que permitió el aumento en los rendimientos por animal. La mayor porción de la faena (fraccionamiento del animal) para la producción de carne se realiza en la provincia de Buenos Aires.

  • El ganado ovino. Es el segundo en importancia en cuanto al número de animales, el 65% de los cuales se concentra en la meseta patagónica. Allí la cría se destina a la producción de lana y, en menor medida, a la obtención de carnes. El stock de ovinos en el país viene disminuyendo desde mediados de siglo, entre otras causas por factores climáticos, reducción de recursos forrajeros y por la evolución de los precios en el mercado. Sin embargo, en los últimos años, la actividad estaría recuperándose dadas las condiciones más favorables en el mercado externo para la exportación de lanas y carne especialmente (mejoraron los precios de la lana y aumentó la demanda de carne ovina).

  • El ganado caprino. La mayor parte del stock caprino se concentra en el noroeste del país, en Cuyo y en la Patagonia. En general, el ganado caprino está asociado a pequeños productores que crían estos animales para la obtención de carne, leche y quesos que destinan para autoconsumo y marginalmente para el mercado. Sin embargo, algunos medianos y grandes productores de diversas zonas del país están produciendo leche y quesos artesanales de cabra como alternativa productiva. Las principales cuencas lecheras caprinas se ubican en Santiago del Estero, Catamarca, Neuquén, San Luis y Córdoba.

  • Otros tipos de ganado. Aunque tienen una importancia relativa menor, en el país se crían con fines económicos otros tipos de animales, como el ganado porcino, principalmente en Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba, y los camélidos (como la llama), que se concentran en Jujuy.

  • Animales de granja. La producción de aves (especialmente pollos) y sus derivados (huevos) tiene un desarrollo importante en Entre Ríos.

Innovaciones tecnológicas en la ganadería

A lo largo del tiempo se realizaron innovaciones en la ganadería que permitieron incrementar y mejorar la calidad de la producción tanto de carne como de leche. Entre esas innovaciones pueden mencionarse:



  • La introducción de variedades de pasturas mejoradas genéticamente.

  • La introducción del sistema de feed lots, que consiste en la alimentación controlada de los animales con suplementos alimentarios en un corral.

  • La mayor aplicación de la inseminación artificial (reproducción asistida).

  • Las mejoras genéticas en los animales destinados a la producción láctea.

  • Las mejoras en el tratamiento sanitario y en la composición de la dieta de los animales.

  • La mecanización del ordeñe y la incorporación de equipos enfriadores para el tratamiento de la leche recién ordeñada, que permitió mejorar su calidad.

La producción lechera


  Uno de los destinos más importantes que tiene la ganadería vacuna es la producción láctea, que se concentra mayormente en las provincias de Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires. Dicha producción se dirige al mercado interno y se realiza en tambos, es decir, establecimientos ganaderos donde se ordeñan las vacas y se produce la leche.

Durante la década de 1990 se han introducido innovaciones tecnológicas que tuvieron importantes consecuencias en la actividad, por ejemplo, el aumento de los rendimientos, que se manifiesta en la mayor producción de leche por animal a lo largo de un año y la mejora en la calidad de la leche. Otra de las consecuencias de este proceso es la disminución en el número de tambos de menor tamaño, debido a que muchos productores abandonaron la producción al no poder incorporar las mejoras tecnológicas y, por lo tanto, no cumplir con los requerimientos de calidad que imponen las usinas lácteas que les compran la leche. Por otra parte, se observa un aumento de la escala de producción de los tambos, que ahora tienen en promedio un incremento en su ganado vacuno.


ACTIVIDADES:

  1. Completa el cuadro con las siguientes palabras en el lugar que corresponda de acuerdo a cada tipo de productor: grandes superficies/ trabajo familiar / mucho capital / trabajo asalariado / pequeñas superficies / trabajo familiar y asalariado / poco capital / superficies medianas / capital suficiente.

Tipo de Productor

Tierra

Trabajo

Capital

Pequeño










Familiar capitalizado (mediano)










Empresarial













  1. Analiza la siguiente información:




Cultivo/Año

1970

1980

2004

Trigo (Kg por hectárea)

1.329 kg/Ha

1.896 kg/Ha

2.539 kg/Ha




  1. ¿Qué evolución muestran los datos?

  2. ¿A qué se debe esa evolución?

  3. ¿Conoces otros ejemplos? ¿Cuáles?




  1. Menciona una ventaja y una desventaja de la expansión de la frontera agraria en nuestro país y explica el porqué de tu valoración.




  1. Une con flechas según corresponda:




Tarea que consiste en esparcir semillas en la tierra para que germinen y crezcan los cultivos

    • INTA




Nueva forma de producción empresarial encarada por inversores que arriendan grandes extensiones de tierra y utilizan tecnologías avanzadas para producir granos y oleaginosas

    • Modernización




Proceso de aumento de la productividad en la agricultura por innovaciones tecnológicas.

    • Transgénicas




Semillas modificadas genéticamente.

    • Siembra




Organismo estatal argentino que atiende a través de distintas acciones, las necesidades de los productores

    • Pool de siembra




  1. Lee las siguientes frases e identifica cuáles tienen información correcta (con una C) y cuáles, incorrecta (con una I). Justifica en cada caso el porqué de tu elección y vuelve a redactar las frases consideradas incorrectas con información correcta.




      1. Los pequeños productores tamberos del país no han tenido inconvenientes para mejorar la calidad de su producción.

      2. Los fertilizantes forman parte del “paquete tecnológico” que permitió incrementar los rendimientos agrícolas.

      3. El porcino es una especie de ganado que se produce especialmente en la región pampeana.

      4. Los productores empresariales dedican parte de lo que producen al autoconsumo.

      5. En los últimos años el stock de ganado ovino aumentó mucho gracias a la aplicación de innovaciones tecnológicas.

      6. Todos los cultivos del país se cosechan con maquinaria moderna.

      7. La Provincia de Tierra del Fuego es una de las principales zonas productoras de frutales del país.

      8. El sistema llamado “feed lots” consiste en la alimentación del ganado a campo abierto con pasturas naturales.

      9. Los tambos son establecimientos ganaderos destinados a la obtención de leche.

      10. El ganado caprino se concentra en la región del noreste.

      11. La cría de aves, especialmente pollos y huevos, es muy importante en la provincia de Entre Ríos.

      12. En los últimos años la expansión de la frontera agraria ha tenido lugar hacia el sur del país.




  1. Responde:

      1. ¿En qué se diferencian la agricultura de secano y bajo riego? ¿En qué zonas del país se produce cada una? Dar ejemplos.

      2. Dar el concepto de “agriculturación”

      3. ¿A qué se debe el aumento en los volúmenes de producción agraria en Argentina en los últimos años?

      4. Menciona dos cultivos característicos de zonas de climas cálido y húmedo, dos de clima templado y dos de clima seco. ¿En qué provincias se producen?

      5. ¿Qué porcentaje de la superficie dedicada a cultivos en nuestro país ocupan los cereales y las oleaginosas? ¿por qué crees que sucede eso?

      6. ¿Qué formas de tenencia de la tierra son más comunes en nuestro país?




  1. Elabora los mapas de distribución de cultivos y de tipos de ganado en Argentina.

  2. Elabora 5 preguntas que puedan ser respondidas con los conceptos trabajados a través del texto.


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