Primer seminario regional



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    1. La reproducción material de las clases y grupos sociales populares.

La pretensión de éste capítulo es develar las características de los procesos y mecanismos concretos de reproducción material, con un nivel de detalle que permita individualizar las diferentes alternativas que se plantean para cada grupo social, de manera que los resultados permitan, posteriormente, progresar o luchar por acciones del Estado o de las mismas organizaciones populares, que incidan efectivamente en esos mecanismos de reproducción –tanto a nivel general de la población o de una clase-, como a nivel particular de un grupo concreto en la dirección requerida por un proyecto para la sociedad.

Centrándose en la reproducción material, una preocupación central será detectar la naturaleza y el grado de satisfacción de las necesidades en los grupos mayoritarios de la población.

El análisis de la reproducción del capital privado y sus agentes, por sus características tan especiales, se considerará en un capítulo aparte.

2.2.1 Los mecanismos de la reproducción.

El primer enfoque para el análisis de la reproducción, en su nivel material, será el estudio de aquellos mecanismos operantes en la sociedad a través de los cuales la población tiene acceso a una capacidad real de satisfacer sus necesidades4.

Esta satisfacción se puede producir de dos formas fundamentales, según sea la modalidad del consumo:



  1. Consumo no mercantilizado: al que se accede sin tener que adquirir mercancías, sino que las necesidades se satisfacen directamente por medio de valores de uso.

  2. Consumo mercantilizado: que es la forma de consumo por medio de mercancías adquiridas con dinero.

Desde esta distinción se puede plantear otra distinción básica para la metodología de la reproducción material, ya que las posibilidades de consumo dependerán de la obtención de un ingreso monetario en el último caso, o bien del acceso directo a los productos del trabajo propio o colectivo, en el primero.

Igualmente, se darán formas intermedias (bienes o servicios que circulan como mercancías sin estar regido su intercambio por la ley del valor). En síntesis, al consumo no mercantilizado se accede partiendo por dos vías principales:



  • Autoconsumo o autoabastecimiento (a nivel personal, familiar, etc.)

  • Fondos públicos destinados a servicios públicos gratuitos.



Y al consumo mercantilizado se accede sólo a través de un ingreso monetario, el cual, a su vez, obtienen estos sectores por las vías de:

  • Venta de fuerza de trabajo propia o familiar

  • Venta de mercancías (bienes o servicios) producidos sin con tratar fuerza de trabajo5.

  • Subsidios (directos o indirectos) provenientes de fondos públicos o de fondos sociales sindicales.

Es decir, los mecanismos elementales de reproducción material se reducen a unos pocos tipos puros:

  1. Autoabastecimiento: producción para el consumo de productos que no se valorizan

  2. Venta de la propia fuerza de trabajo y correspondiente ingreso monetario que puede tener varias modalidades

  3. Venta de mercancías producidas por uno mismo

  4. Sistemas públicos de mantenimiento de la fuerza de trabajo

Ahora bien, estos mecanismos no operan de forma pura en la realidad social. Primero, porque las relaciones que se establecen son complejas y surgen infinidad de modalidades que desvirtúan los esquemas nítidos de cada uno, y segundo, porque en muchas ocasiones los mecanismos se entrecruzan y se hace difícil detectar cada tipo por separado, como ocurre con el autoabastecimiento.

En cualquier caso, esta tipología es útil como criterio de clasificación y como referencia para el agrupamiento de los diferentes mecanismos de reproducción que se detecten en cada sociedad concreta. Como criterio de clasificación, nos sirve para agrupar a los agentes económicos de acuerdo a su vinculación con uno y otro de los mecanismos, admitiendo desde ahora que el esquema es susceptible de ampliación, siempre que se presenten en la sociedad que se examina otras formas de distribución del producto entre los sectores populares.

Aplicando este criterio, una primera visión de la reproducción material de estos sectores se construirá en base al análisis de estos mecanismos concretos de reproducción, obteniendo dos grupos principales6:


  1. Trabajadores asalariados

    1. de bajos ingresos



  1. permanente

  2. estacional: que por sus principales características debería considerarse por separado en dos categorías:

  • semi-proletariado

  • sub-proletariado



    1. de ingresos medios y altos



  1. trabajadores por cuenta propia o independientes:



  1. campesinado

  2. artesanado

  3. sector informal

  4. pequeños comerciantes

  5. profesionales independientes

En esta presentación nos limitaremos a desarrollar algo más, lo referente a los asalariados permanentes de bajos ingresos, al campesinado y al sector informal, quedando pendiente una propuesta para encarar los asalariados estacionales y los sectores medios urbanos, ambos de gran importancia en nuestras sociedades y que, desde una perspectiva popular, plantean un desafío especial.

        1. Trabajadores asalariados permanentes de bajos ingresos

Para analizar este caso, partiremos de que a través del ingreso salarial a lo sumo, se reproduce la fuerza de trabajo de estos trabajadores.

La reproducción de la fuerza de trabajo se puede comprender a través de un proceso en tres etapas: venta de la fuerza de trabajo, utilización de la fuerza de trabajo y pago de la fuerza de trabajo. Dejando el tema del mercado de trabajo para más adelante, los puntos decisivos que analizaremos serán: i. las condiciones de trabajo: ii. el salario.



  1. Las condiciones de trabajo.

La fuerza de trabajo que el trabajador vende y que se pone a disposición del capital, no es siempre la misma, sino que varía en función de las condiciones de trabajo que el capital impone para el pago del salario. Para el estudio de la reproducción de los trabajadores es, pues, importante conocer las condiciones de trabajo por su calidad de factores directos de desgaste de su fuerza de trabajo. En consecuencia, las condiciones de trabajo nos determinarán los requerimientos objetivos para una adecuada reproducción de la fuerza de trabajo.

Por ello, no puede hablarse de una exigencia genérica de reproducción de la fuerza de trabajo, sino que hay requerimientos concretos ocasionados por las exigencias múltiples de cada actividad laboral, o por capitales individualizados que utilizan mecanismos de explotación especiales que es necesario conocer.

Ahora bien, las condiciones de trabajo (y lo mismo podría decirse del salario) no sólo cumplen esta función de mecanismos de explotación, sino que simultáneamente se presentan como instrumentos de dominación y control de la clase dominante sobre la clase asalariada. Desentrañar esta otra funcionalidad, será también tema a destacar en otro apartado.

A efectos de clarificación distinguimos una doble visualización del análisis de las condiciones de trabajo: en primer lugar, para conocer el marco general de las exigencias a la fuerza de trabajo, se analizará lo que pudiera denominarse “institucionalización de las condiciones de trabajo”.

Este análisis supone sistematizar y comentar críticamente los instrumentos legales de relevancia y los que puedan ser objeto de exigencia para detectar los intereses protegidos. Esto incluye la constatación de hecho, del grado de cumplimiento de las normas establecidas, lo que revelará una condicionante importante para la reproducción y que habrá que evaluar en alguna manera, y es la discrecionalidad o margen de maniobra de que dispone el capital en la utilización de la fuerza de trabajo. Supone estudiar los mecanismos de control de las conductas violadoras del ordenamiento establecido, así como los órganos administrativos encargados de fiscalizar las normas reglamentarias. Evidentemente, los textos escritos serán uno de los elementos básicos, pero con igual relevancia será necesario realizar la evaluación crítica de los modus operandi de estas instituciones.

En segundo lugar, para conocer el desgaste real de la fuerza de trabajo, deberán ser objeto de un estudio detallado los factores fundamentales que inciden en ese desgaste, previamente sistematizados. Un esbozo de tal sistematización sería el siguiente:



  • condiciones ambientales (temperatura, toxicidad)

  • esfuerzo físico y psíquico (ritmo o intensidad de la actividad, dureza del esfuerzo físico, normas de productividad)

  • duración de la jornada (número de horas diarias, semanales)

  • descansos (semanal, anual)

  • seguridad en el trabajo (riesgos objetivos de la actividad, condiciones de seguridad)

  • mecanismos de control del trabajo (disciplina, reglamentaciones internas, discrecionalidad de los capataces)

  • otras condiciones: tensión psíquica.

Todos estos aspectos deberán analizarse desde una visión dinámica que permita descubrir la evolución del capital en el manejo de los mecanismos de explotación, detectando en cuanto sea posible la aparición de nuevos mecanismos, así como el recrudecimiento de determinados factores, la introducción de técnicas organizativas y los grados generales de explotación en relación con la evolución de los salarios.

Pero esta descripción no puede quedarse en un nivel estrictamente genérico sino que hay que realizarla de forma separada para toda actividad que presente suficientes elementos de especificidad como para poder afirmar que en ella se produce un mecanismo de explotación característico, lo que a su vez, requiera condiciones de reproducción diferenciadas.



  1. El salario

Algunos de los puntos que pueden ayudar a conocer el salario como elemento en el mecanismo de la reproducción, son:

  1. Las formas salariales.

Hay que identificar las principales modalidades salariales que operan, desde las que refieren a datos tan externos como la periodización en el pago, hasta las que inciden en otros aspectos más decisivos para la reproducción, como pueden ser las relativas a la forma monetaria, en especie y otras formas mixtas o que introduzcan elementos distintos de retribución. Un análisis crítico de estas formas podrá ver los intereses específicos de explotación que se persiguen con ellas, y su incidencia en la capacidad de reproducción de la fuerza de trabajo.

Igual análisis habrá que realizar de los mecanismos que implementa el capital para determinar el nivel de ingresos salarial individual, como son el destajo, los incentivos varios, las primas y todos aquellos sistemas de determinación salarial no establecidos por unidad de tiempo, sino intentando relacionarlos con la exigencia de una determinada actividad durante la jornada.



  1. La distribución de la masa salarial

Para poner en contexto al sector denominado de bajos ingresos, será preciso analizar el reparto que se hace de la masa salarial entre los trabajadores, viendo qué sectores resultan beneficiados relativamente de la distribución, ya que de la distribución del ingreso dentro del sector pueden verse las diferenciaciones que al capital interesa fomentar. En ese sentido, se analizará el llamado “abanico salarial”, los ingresos por profesiones, por ramas de actividad, e incluso por regiones, para obtener un panorama completo de los ingresos salariales.

  1. La capacidad adquisitiva

Se registrará la evolución de los salarios nominales y los salarios reales para ver las variaciones en la capacidad adquisitiva. Se relacionarán estas evoluciones con parámetros e indicadores de la economía global, analizando las causas que incidieron en esas variaciones en diversas coyunturas.

  1. Los mecanismos de fijación del salario

Aunque la determinación del salario se deba a unas leyes que operan en el mercado de trabajo y que responden a los intereses del capital, deberá investigarse los principales mecanismos que se institucionalizan para fijar los salarios de forma detallada por rama, profesión, etc. Por ello, habrá que descubrir cuáles son los dominantes, desde la imposición de la política salarial por decreto oficial, hasta la implementación de negociaciones colectivas, aunque en la realidad se den sistemas muy variados. El análisis de la efectividad e incidencia de dichos mecanismos en la reproducción, debe ser el objetivo a perseguir.

        1. Campesinado

La comprensión de las unidades de producción campesina sólo puede alcanzarse entendiendo el desarrollo histórico que ha desembocado en las distintas modalidades de unidades de producción hoy existentes.

Como punto de referencia de este primer enfoque, se puede afirmar que las unidades de producción campesina, mayoritariamente, son el producto del desarrollo histórico de la agricultura, la cual, al avanzar a formas capitalistas de producción, crea en este amplio sector desplazado, condicionantes o rigideces que lo hacen un sector específico. Estas rigideces o condicionantes, escasez de tierra y escasez de capital, relacionadas con una abundante fuerza de trabajo familiar disponible, son las que conforman estas unidades de producción con una caracterización específica de su forma de producción y de inserción en el sistema de producción global.

El avance hacia las formas capitalistas de producción no ha sido similar en todas las sociedades, aunque el cultivo generador de la expansión capitalista haya sido similar. Los procesos seguidos en cada caso, que explican la actual distribución de la tierra, las formas de producción imperantes, la importancia de las unidades de producción campesinas, deben ser analizados como primer punto de referencia para conocer la idiosincrasia de este específico mecanismo de reproducción.


  1. La lógica del campesinado

El entendimiento de estas unidades de producción exige un acercamiento con categorías mentales no fabricadas, sino receptivas al descubrimiento de las que funcionan en estos sectores sociales, para poder conocer la forma de interpretar sus múltiples relaciones y actividades, y ver su reflejo en comportamientos y actividades concretos frente a decisiones que afectan a su supervivencia o su desarrollo.

El objetivo es entender la lógica que se halla detrás de su forma de actuar y producir, que no es la “racionalidad” tal como se practica en otras unidades productivas insertas en otras formas de producción.

La lógica campesina puede explicitarse en multitud de comportamientos y decisiones, y es necesario conocer sus elementos fundamentales, sus puntos de motivación, sus enraizamientos religiosos, culturales, de respeto a la tradición, etc., para comprender el mecanismo de reproducción propio del campesinado con una visión dinámica.


  1. Las condiciones de trabajo.

El conocimiento de las condiciones de trabajo, al igual que se veía con los trabajadores asalariados, es uno de los elementos primeros para comprender los distintos mecanismos de reproducción. En el caso del campesinado, no se diferencian las condiciones de trabajo por un afán comparativo que quiera determinar mayores o menores exigencias a la fuerza de trabajo, sino porque los factores que condicionan esas exigencias son distintos.

  1. tipo de instrumental utilizado: relación resultado/esfuerzo físico, comparando el uso de uno y otro nivel de instrumentos (artesanal)

  2. jornadas de trabajo diarias, horas promedio semana, distribución anual de los descansos, relación entre esos índices según los diversos cultivos, según el número de cultivos simultáneos, etc.

  3. características de la tierra: climáticamente, topográficamente (llano, escarpado)

  4. exigencias físicas específicas de determinados cultivos.



  1. Modalidades de la unidad de producción

En este punto, los tópicos de la llamada lógica campesina, se manifiestan con especial fuerza y es necesario expresarlos en toda su realidad y concreción.

La dinámica propia de estas unidades de producción lleva a la aplicación más intensiva posible de la fuerza de trabajo familiar, con preferencia sobre cualquier otro elemento productivo. Hay que poder concretar las distintas evaluaciones que hace el campesinado sobre la adopción de determinadas innovaciones tecnológicas que tiendan a ahorrar fuerza de trabajo familiar.

Igual lógica se aplica a la hora de la utilización de los insumos, existiendo una preferencia sobre los producidos en la misma unidad (ejemplo: semillas) sobre los adquiridos en el mercado. Respecto de otros insumos que no son de uso tradicional, existe una barrera para su aceptación basada en el temor a los resultados negativos de la tecnología y el endeudamiento consiguiente.

Estas actitudes caracterizadoras de una modalidad tradicional de producción, van experimentando una progresiva evolución que es necesario evaluar, tanto a nivel global del sector, como para diferenciar tipos de unidad de producción campesina con diferentes niveles en la utilización de la tecnología.



  1. La relación con la tierra

En la unidad de producción campesina, uno de los elementos determinantes es la forma de tenencia de la tierra. En cuanto a la seguridad de la continuidad en la explotación de la tierra como medio de mantenimiento de la unidad familiar, es decir, la reproducción, dependen de las diferentes modalidades de relación legal con que la posee. Desde una propiedad plena, libre de gravámenes y cargas de cualquier tipo, hasta una situación de absoluta precariedad, hay que establecer una escala de situaciones en las que, modalidades específicas de cada región o residuos de formas antiguas de contratación, pueden seguir teniendo vigencia.

El análisis de la importancia de cada uno de estos tipos en las unidades de producción de cada sociedad, las especiales consecuencias que para la reproducción tienen, como puede ser la movilidad de las familias campesinas, sus comportamientos respecto al cultivo, la adopción de tecnología, etc., serán un elemento importante para conocer el funcionamiento de este mecanismo de reproducción.

Para la reproducción de las unidades campesinas de producción como mecanismo de reproducción, es fundamental el análisis de las perspectivas de acceso a otras tierras que se incorporen a este modo de reproducción.

Esta problemática implica plantear una serie de puntos, de forma simultánea, para evaluar adecuadamente las posibilidades futuras: cantidad de tierras (superficie de área) y calidad de las tierras (características del suelo, topografía), localización en relación con infraestructura de transportes, red de distribución y comercialización, servicios necesarios, etc.



  1. La articulación con el mercado

La problemática de la articulación de las formas campesinas con el modo de producción capitalista, encuentra en el tema específico de la articulación con el mercado su elemento más significativo. La dificultad y complejidad de esta articulación, que no se presenta de forma homogénea y uniforme sino a través de múltiples mecanismos, necesita ser descrita dentro del marco de cada sociedad.

La metodología de la investigación en este punto requiere de una explicitación difícil de resumir, para ser mínimamente orientativa del enfoque que se pretende en las pretensiones de este trabajo.



  1. Las formas de cooperativización

La introducción de fórmulas cooperativas en las formas campesinas de producción, provoca diversos cambios en la unidad de producción, no sólo técnicos sino en las relaciones sociales. De las formas cooperativas limitadas al objetivo de conseguir servicios comunes (créditos, mercadeo, asistencia técnica), donde la tierra y demás medios de producción siguen permaneciendo bajo control individual del propietario, hasta aquellas más avanzadas en que se pasa a la colectivización casi absoluta de ambos, hay una serie de alternativas que producen efectos distintos en las economías campesinas.

El conocer estos efectos, pudiendo medirlos de alguna manera, valorar las políticas implementadas o las previstas, evaluar las actitudes de receptividad o rechazo, etc., son temas que afectan a la reproducción de las unidades de producción campesinas.



        1. El sector informal



  1. Los alcances del sector informal

Supone determinar su peso relativo de capacidad de empleo en la población económicamente activa, las personas dependientes de los ingresos del sector, así como su participación dentro de diversos sectores de la actividad nacional.

Por otro lado, en el interior del sector hay que determinar los pesos relativos de cada una de las actividades que lo componen, destacando las características con que se desarrolla cada una de ellas, de manera de que se pueda tener una visión de las posibilidades y realidades del sector.



  1. Las relaciones con el sector formal y tendencias

Uno de los puntos más debatidos a nivel teórico cuando se habla del sector informal, es la caracterización de las relaciones que mantiene respecto al sector formal y el posible carácter cerrado o no de su actividad. Partiendo de que existe una mezcla de relaciones difíciles de precisar apriorísticamente, es necesario detectar y definir las relaciones tal como funcionan, precisando las que son de dependencia y las que se manifiestan como de complementariedad. En este punto será revelador conocer los mecanismos de control del sector informal para sus actividades, así como de los mercados en los que vende sus productos, compitiendo las mercancías de ambos. Analizar estas tensiones y sus posibles tendencias clarificará el panorama de sus relaciones.

El análisis anterior llevará a poder especificar qué porcentaje de sus ingresos proviene de sus ventas al sector formal, y cuál al propio sector informal, con lo que se podrá evaluar la capacidad de auto-reproducción.

En última instancia, el estudio debe llevar a poder calibrar las tendencias del sector, su crecimiento o decrecimiento, la diferenciación de actividades, las posibles especializaciones del sector, la evolución de los ingresos globales, etc.


  1. Los ingresos y las condiciones de trabajo

Hay que determinar los ingresos medios por persona directamente inserta en el sector, la estabilidad de los ingresos, la distribución de los mismos, etc.

De cara a la reproducción material, no puede olvidarse la consideración de las condiciones de trabajo que pueden revelar datos significativos, no sólo por la dureza de los ambientes bajo los que se realiza, sino especialmente por el número de horas de trabajo, la intensidad del esfuerzo desplegado, etc.



      1. Los mecanismos colectivos de reproducción


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