Primer seminario regional



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Otro intento puede venir por el lado de redistribuir el fondo de consumo, cortando las posibilidades materiales del consumo suntuario (política de importaciones) pero eso también lleva a la fuga de la burguesía y su abandono de la producción, a la vez que a la alienación de los sectores medios urbanos e incluso rurales, imposibilitados de reproducirse como grupo social. La posibilidad para deteriorar el consumo de las masas populares para “acumular ahora, consumir después”, matemáticamente factible, es impensable para un proyecto que tiene en esas mismas masas su base social de sustentación. Queda la posibilidad de incrementar el endeudamiento externo, pero generalmente el proceso previo al triunfo de los sectores populares habrá acelerado la fuga de capitales por la vía del endeudamiento nacional, y esto pondrá límites muy fuertes a la capacidad de endeudamiento adicional.

Cabe plantear la posibilidad de un incremento drástico en la productividad, que permita generar excedentes adicionales y así captar una masa mayor de los mismos para el fondo de acumulación. Esto no puede hacerse mediante los métodos de la plusvalía absoluta. Sólo resta hacerlo a partir del nuevo sector estatal, que exige una cantidad de recursos y capacidades de organización que van en detrimento del sector campesino, de respuesta mucho más lenta a la modernización productiva.

Evidentemente es difícil poner en marcha un proceso de acumulación como motor para el desarrollo social y la paulatina transformación de las estructuras sociales, aún cuando un proyecto popular haya logrado la hegemonía política. Lo anterior es válido incluso para el mantenimiento de niveles anteriores de funcionamiento y crecimiento de la economía, para no hablar de una aceleración. El bloqueo a la acumulación del capital que caracterizaba a la economía plenamente capitalista, no se resuelve automáticamente al pasar a una economía mixta en transición. El proyecto social propuesto, de un Estado que suma el proceso de acumulación como su leit motiv, encuentra dificultades casi inmediatamente, en lo económico y en lo político.


      1. La problemática de la reproducción/transformación social

Partimos de la convicción de que la naturaleza de los proyectos gestados dentro del campo popular, está determinada ideológicamente en buena medida, por la visión que se tiene del sistema capitalista, dentro del cual se desarrollan e implementan las acciones sociales y políticas para substituir a las minorías dominantes por el poder popular. Esto influye también sobre el tipo de alternativas que se consideran cuando, coyuntural o definitivamente los sectores populares acceden al poder.

Sin duda que esto no es una cuestión de mera opción ideológica ni de posible error teórico. Las coyunturas concretas abren también posibilidades concretas de acción que no pueden generalizarse ni anticiparse totalmente. Sin embargo, es necesario asegurar la máxima comprensión del proceso en el cual se están insertando las luchas populares.

La visión que acabamos de esquematizar es, sin duda, una versión bastante politizada de un análisis que centra su atención sobre el desarrollo económico puesto al servicio de los sectores populares, y los bloqueos que a esta posibilidad impone la misma naturaleza del capitalismo. Pero el modelo de acumulación y su solución es un componente de fundamental importancia pero subordinado a la cuestión de fondo: la de la reproducción/transformación de las estructuras sociales. No se trata de centrar la atención sobre los flujos y ecuaciones económicas, viendo a la situación social, a los comportamientos de los agentes y grupos, como condicionantes de la acumulación, sino de centrarnos en las relaciones sociales mismas y en el proyecto de su transformación, viendo al modelo de acumulación como condicionante limitativo de la misma. La construcción de una nueva sociedad es el objetivo fundamental. La continuada reproducción de la sociedad capitalista, lo que debe superarse. Las contradicciones de dicha reproducción –económicas, políticas, ideológicas-, son vistas como otras tantas bases de apoyo para acumular fuerzas para el proyecto popular.

Al poner como objeto la transformación social, el análisis necesariamente se politiza. Las luchas sociales y políticas, los proyectos sociales en pugna, la correlación de fuerzas pasan a ser consideraciones centrales. La diferenciación y relación entre los límites subjetivos y objetivos de la transformación, es continua. No hay posibilidad de caer en concepciones economicistas. La reproducción del sistema actual se visualiza directamente como la permanencia y desarrollo de las relaciones capitalistas, bajo diversas formas, y esto incluye la reproducción de las mayorías mediante estrategias de supervivencia. Se analizan y evalúan las contradicciones internas a la reproducción del conjunto de relaciones y su desplazamiento en distintas coyunturas. Se ve al estado capitalista como lugar de condensación de contradicciones económicas, políticas, culturales e ideológicas, y como sistema de instituciones de las cuales depende en buena medida, la reproducción del sistema. La “intervención” económica del estado es analizada en profundidad, pero la reproducción social es vista como un proceso complejo, con instancias económico-sociales, ideológicas y políticas. No sólo el deterioro del mecanismo interno de reproducción del capital –de la burguesía como tal y de los trabajadores explotados-, sino la descomposición social y política del régimen capitalista, la organización de las masas y los cambios en la correlaciones de fuerza son considerados como componentes centrales en el análisis de la coyuntura, en la identificación y caracterización de las crisis que sufre el sistema en cada sociedad y a nivel mundial.

No da lo mismo que la acumulación se dé en un contexto de lucha por la hegemonía política (sistema hegemónico) o en uno de abierta represión militar e ideológica (dictadura), ni se ve a las formas políticas como un mero reflejo de la situación económica coyuntural.

Del mismo modo, se amplía la concepción acerca del desarrollo de las bases materiales de la sociedad. No es sólo que ya la tecnología moderna, las maquinarias y la ciencia puesta al servicio de la producción no son vistas como el motor del desarrollo social automático. La organización de los productores en un proceso de socialización del trabajo diverso a la modalidad capitalista mercantil de dicha socialización, aparece como elemento de suma importancia, no sólo en términos productivos, sino directamente sociales y políticos. La eficiencia de las acciones se mide en términos de la consolidación del poder auténticamente popular y de la efectiva transformación social, y no meramente en términos de la competitividad en los mercados mundiales.

Desde la perspectiva de la reproducción, el grado de desarrollo del Estado y la evaluación de su capacidad para canalizar las contradicciones según diversos proyectos sociales en pugna –tanto en base al desarrollo de sus aparatos técnicos como por su legitimidad-, entra directamente en escena. Aparecen con mayor nitidez los diversos proyectos sociales de la burguesía, así como la contraposición de las diversas alternativas abiertas al campo popular, superando un análisis que los reduciría a propuestas alternativas de política económica estatal cada coyuntura del proceso de acumulación.

A la vez, desde esta óptica, las estrategias del campo popular no se concentran en la obtención de condiciones de reproducción más favorables, mediante la adaptación de los modelos de supervivencia o la lucha puramente reivindicatoria e indiscriminada contra el capital privado o estatal. La transformación social y política es puesta como objetivo estratégico y ello posibilita alianzas tácticas con sectores de las mismas clases dominantes. Los sectores populares organizados se plantean la necesidad de lograr la hegemonía en la sociedad, y para eso construyen un proyecto social con capacidad de obtener el consenso, llevando al sistema demo-liberal a sus límites estructurales.

En general, lo “económico” es visto como centralmente ubicado en la problemática de la transformación, pero iluminado ahora con las determinaciones políticas e ideológicas de la misma.

El “sector externo” aparece claramente como el imperialismo, relación no sólo de exacción económica sino de dominación político-ideológica por el capital a nivel mundial. La contradicción entre los capitales particulares y el capital en general no sustituye la importante contradicción entre “representantes” y “representados”. La democratización política efectiva, el poder popular, son puestos como criterio y guía junto con el desarrollo de las bases materiales para resolver las necesidades de las mayorías. La planificación centralizada es vigilada política e ideológicamente para no sustituir el fetichismo del mercado por el fetichismo del plan. El consumo no es visto sólo como mecanismo de relación del capital o como mecanismo de reproducción material de la fuerza de trabajo, sino como aspecto importante de la reproducción de la estructura de clases, y como tal, sus contradicciones materiales, pero también ideológicas, son tenidas en cuenta.

Por último, mientras que la acumulación de capital era vista como deseable y la transformación social aparecía como requisito para romper el bloque que el mismo sistema capitalista le imponía, la reproducción social del sistema es vista como aquello contra lo que hay que luchar, no sólo ante un estado privado, sino también en el seno mismo de un estado revolucionario.

La democratización, la organización autónoma de las masas constituyéndose en pueblo, no son vistas como una etapa posterior a la revolución, de la problemática de la acumulación y la satisfacción de las necesidades, sino que orientan las luchas populares como objetivo fundamental desde el comienzo. Esta visión arroja nueva luz, no sólo sobre los mecanismos económicos sino sobre los mismos agentes sociales. En una visión centrada en la acumulación, el campesinado atrasado bien puede ser visto como un obstáculo que debe ser superado para cumplir la tarea histórica que no pudo cumplir el capital (privado): la constitución de un mercado interno, la mercantilización/proletarización total de la sociedad. La definición de la cuestión campesina dependerá así en buena medida de la resistencia campesina a este proyecto.

Si se considera que la transformación social es un proceso donde las masas organizadas son el sujeto de la transformación, su desarrollo moral y material no será producto del desarrollo de las fuerzas productivas, sino que se irá produciendo en la misma lucha de las masas contra las estructuras e ideologías que no desaparecieron automáticamente con la toma del poder; es decir, las masas son el sujeto de la transformación, no el objeto.

En estas sociedades, donde los sectores etno-campesinos o simplemente campesinos son tan fuertes, esta cuestión no es una problemática secundaria. Al mismo tiempo, admite variaciones importantes, pues en algunos casos el proceso histórico ya ha sustituido al campesino por el proletario o el semi-proletario, y se puede avanzar directamente a formas superiores de socialización, teniendo siempre como norte la democratización de poder político y económico.



      1. Algunas consecuencias operativas

Si lo que estamos proponiendo es una visión ordenadora de los temas de la investigación para apoyar científicamente a los movimientos populares en la región, es evidente que no estamos hablando de ciencia “pura”. Es imposible problematizar nuestra investigación sin la dimensión política e ideológica, del mismo modo que no podría sustentarse un proyecto social popular sólo en consideraciones económicas. El papel de la investigación objetiva será, sin embargo, crucial. No se trata de fundamentar tesis estratégicas preestablecidas dándoles un manto de cientificidad, sino de indagar honestamente sobre las verdaderas relaciones, sobre las contradicciones principales y secundarias y su articulación en una coyuntura concreta, sobre las vías de acción inmediata y sobre las posibilidades estratégicas. Esto puede quedar a nivel del discurso abstracto en tanto no determinemos pautas concretas de investigación.

Con el análisis de los subsistemas de producción y circulación, intentaremos avanzar dentro de esta tópica, proveyendo conocimiento concreto e inmediatamente útil sobre los mecanismos de la acumulación, sobre la relación entre los agentes sociales y sus vinculaciones con el estado y sus políticas. Identificadas las cadenas productivas, su carácter más o menos inorgánico provocado por la ausencia de un desarrollo capitalista suficiente o bien por la ausencia de la planificación estatal, será destacado, prestando asimismo atención al peso de los factores derivados de su posición como eslabones en subsistemas, cuya lógica se completa sólo a nivel mundial. La identificación de las diversas fracciones del capital privado y estatal, así como de otras formas de producción, el desarrollo alcanzado por las fuerzas productivas y la evolución de estos conjuntos bajo la forma de subsistemas económicos, la identificación de las principales contradicciones que bloquean su crecimiento, así como de los conflictos sociales y luchas populares en relación a estos procesos concretos, serán analizados. Su capacidad de generar excedentes a nivel nacional e internacional será evaluada y los determinantes de esta capacidad serán identificados. Visto como subsistema, interesará establecer los mecanismos de apropiación del excedente generado, por vía de las relaciones de producción y circulación. Las vinculaciones entre formas allí presentes, de producción y entre el capital productivo, el comercial y el bancario, así como sus contradicciones, serán identificadas.

Las políticas del estado respecto a cada subsistema serán estudiadas en su reciente evolución histórica e interpretadas desde la perspectiva de los intereses particulares de ciertas fracciones del capital por un lado, de las necesidades globales de la acumulación por el otro, y finalmente, desde la perspectiva de los intereses populares globales y particulares.

Las organizaciones corporativas o directamente políticas de las diversas fracciones en defensa de sus intereses en la escena de la política estatal, será otro tema privilegiado. Si se trata de subsistemas en los que los trabajadores directos tienen un peso social importante –proletariado, semi-proletariado, campesinado-, se articulará el análisis de la reproducción del capital con el de la reproducción de los trabajadores asalariados y el de la reproducción de la economía campesina, utilizando el recurso metodológico de los modelos de estrategias de supervivencia ya citados. En qué medida y de qué forma las luchas reivindicativas de los trabajadores se articularon con las oposiciones entre fracciones de burguesía dentro de cada subsistema concreto y con relación a la coyuntura global, es una cuestión a incluir en el análisis. Otro punto está dado por las vinculaciones de estos subsistemas, de sus agentes, con el capital internacional, con el mercado mundial y, en ocasiones, directamente con el imperialismo y sus aparatos represivos.

La articulación entre los subsistemas, su carácter incompleto en términos de aparato productivo, su fuerte dependencia del mercado externo, la visión de conjunto de las políticas del estado y de los diversos proyectos burgueses sobre esta articulación, también serán analizados, intentando detectar las instituciones estatales que se hayan constituido en elementos importantes y efectivos de regulación (como puede ser el caso del sistema financiero y de control de las divisas en algunos países).

¿En qué medida son las relaciones sociales de producción las que ponen un límite a la acumulación y a la capacidad de generar excedentes de un subsistema? Si se trata de otras causas, que no se resolverían por la vía de la estatización o la campesinización/cooperativización, es una cuestión que será investigada para facilitar la toma de decisiones adecuadas por parte de un gobierno popular. ¿En qué medida el desarrollo acelerado de ciertos subsistemas crearía dificultades insalvables al modelo de acumulación posible en un período de transición? ¿Cómo puede resolverse esta problemática? ¿Qué transformaciones deben realizarse no sólo en la mezcla de productos sino en las modalidades de organización social de la producción y circulación? ¿Cuáles son las vías más eficaces para lograr una participación efectiva de los trabajadores en la regulación y control del subsistema en que están insertados? ¿Cómo pueden integrarse a una planificación democrática orientada por una lógica social en el interés de las mayorías?

Todas estas cuestiones y muchas otras, requieren ser investigadas, no sólo en la situación real o plausible de un gobierno popular, sino incluso para orientar la lucha de los movimiento populares frente a las clases dominantes, lucha que se verá potenciada si se aprovechan las contradicciones del enemigo, si se realizan las alianzas tácticas correctas, y si se manejan eficazmente los recursos con que cuenta el campo popular en cada coyuntura.

3. LA INSERCIÓN DE LA ECONOMÍA EN EL MERCADO MUNDIAL

3.1. Hipótesis Básicas y Objetivos.

El propósito de este capítulo es dar cuenta de la inserción de la economía regional8 en el mercado mundial, intentando identificar los obstáculos específicos que impiden la obtención de un mayor excedente económico para la región en la existente división internacional del trabajo. Reconocemos la realidad dependiente de la región, y que esta condición, similar a la de la mayoría de los países del tercer mundo, favorece la dinámica acumuladora en el capitalismo céntrico y bloquea la posibilidad de modelos nacionales de acumulación con cierta autonomía.

Es preciso destacar que en el caso de la región, el subdesarrollo y la dependencia presentan la especificidad y el sello que le otorga la vinculación al cercano imperialismo norteamericano. Esto implica que los componentes geopolíticos de la relación con EEUU, pueden ser tanto o más fuertes que los puros intereses económicos de los capitalistas norteamericanos y transnacionales. Qué consecuencias, positivas o negativas, tiene esta situación sobre la viabilidad y los márgenes de posibilidad de proyectos populares que propugnen por una liberación de tal subordinación, deberán ser cuidadosamente evaluados por esta investigación. Sin embargo, en esta presentación nos concentraremos en los aspectos económicos.

Se trata, entonces, de investigar los caminos posibles para lograr una nueva forma de inserción en el mercado mundial, en condiciones más favorables a la actualmente existente. En primera instancia, se busca mejorar la posición negociadora de la región, diversificando sus vínculos económicos. Sin embargo, la construcción de una sociedad más justa no podrá sustentarse exclusivamente en un cambio en las articulaciones externas, sino que las nuevas formas de inserción estarán recíprocamente condicionadas por transformaciones en la estructura económico-social interna.

Nuestra hipótesis es que la actual realidad económica mundial –la de la década de los 80- abre, para los procesos populares, posibilidades de negociación económica internacional que estaban completamente cerradas cuando se produjo la revolución cubana, y que sólo estaban a medio abrir cuando se intentó la experiencia chilena de la Unidad Popular.

Otra hipótesis es que las tendencias a la internacionalización de la vida económica en sus ámbitos productivos, comerciales, financieros, etc., son tan poderosas que en general restan viabilidad a proyectos de carácter autárquico. Los propios países socialistas hacen actualmente variados esfuerzos por vincularse a las tecnologías, a las finanzas y al comercio internacional, incluida la incorporación a las instituciones más características que norman esas relaciones.

La experiencia concreta de la revolución sandinista, con su política de comercio exterior, de diversificación de mercados y de negociación internacional con el más amplio espectro de países, señala un camino de reinserción en la división internacional del trabajo.

En este capítulo de la investigación no se pretende realizar un estudio en profundidad en lo que respecta a la realidad, dinámica y perspectivas de la economía mundial. Más bien, como lo señala el proyecto de creación de INIES, se “dedicaría a dar seguimiento a las investigaciones que se están realizando en otras partes del mundo sobre estas materias”. Sin embargo, es indispensable mantenernos informados de las distintas corrientes interpretativas sobre la economía mundial, como de los fenómenos más destacados que se encuentran en el tapete de la discusión, especialmente aquellos que involucran directamente a la región.

Para llevar a cabo el análisis de la inserción, nos proponemos los siguientes ámbitos de trabajo:


  1. Diagnóstico e identificación de los problemas más cruciales del sector externo de la región en su conjunto, y de cada uno de sus países.

  2. Diagnóstico de la realidad actual de la economía mundial, con énfasis en aquellos aspectos de mayor significación para el propósito de diversificación de la dependencia.

El primer ámbito dará cuenta de la realidad actual del sector externo como de las potencialidades del mismo en una perspectiva regional. El segundo permitirá entregar una visión de los obstáculos y de las posibilidades de redefinición de los vínculos económicos con el mercado mundial. Sólo a partir de este conocimiento conjunto nos encontraremos en condiciones de proponer políticas concretas de acción económica internacional.

3.2. Diagnóstico del sector externo y la identificación de los principales problemas.

3.2.1. La Naturaleza de los límites a la reinserción.

Será preciso aquí identificar a escala regional y evaluar los obstáculos que imposibilitan una readecuación con mayor poder de negociación al mercado mundial. Los flujos comerciales y los movimientos de capitales en sus expresiones financieras y de inversión directa, proveerán una base cuantitativa a tal fin.

Son reconocidas las enormes limitaciones negociadoras en el campo de la inversión directa, del endeudamiento y del comercio, sobre todo para economías pequeñas como las nuestras. Es la lógica estructural del mercado mundial la que da origen al intercambio desigual y a la extracción de excedente en los movimientos de capital. La misma dinámica de producción de la tecnología en los centros del capitalismo determina límites objetivos a toda negociación.

No obstante, el reconocimiento de las consecuencias de estas realidades es insuficiente cuando se quiere ofrecer un proyecto que apunta a ampliar los ámbitos, a diversificar, a eliminar las unilateralidades.

Es necesario, en primera instancia, analizar el comercio y los movimientos de capital que caracterizan la inserción de las economías de la región en el mercado mundial, buscando determinar márgenes de acción dentro de la misma lógica del mercado mundial.

3.2.2. Subsistemas y ramas a nivel mundial.

Se hace necesario en primer lugar, dar cuenta de la estructura de producción y de circulación internacional en que se inserta cada uno de los subsistemas previamente analizados. Efectivamente, los subsistemas de producción y circulación, en cuyos puntos terminales nacionales habremos detenido el análisis en detalle en los capítulos anteriores, adquieren ahora su verdadera dimensión regional, continental o mundial, en tanto en muchos casos son sólo un tramo de cadenas y subsistemas, cuya dinámica y cuya lógica global sólo puede ser captada en esta escala.

Un propósito específico que perseguimos es conocer el poder efectivo que como oferente tiene la región, en cada uno de sus subsistemas, así como las condiciones de recomposición y potenciación del mismo. Esto implica evaluar la magnitud agregada de las ofertas comunes y su peso relativo respecto al mercado mundial, pero sobre todo, respecto a determinados países y empresas compradoras.



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