Noche de Paz, una canción con historia



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Noche de Paz, una canción con historia
Noche de Paz es una de las canciones más conocidas de Navidad y una de las más populares durante estos días de fiesta. Puede ser escuchada en los centros de compra, iglesias y teatros alrededor del mundo. Un tema que no solamente refleja el verdadero sentido de la navidad, ese que está alejado de la parte comercial y que se centra en lo que significa para nuestras vidas la venida de Jesús sino, también, nos habla de una historia de miseria, abandono y, aunque suene contradictorio, verdaderos milagros, lo que es precisamente la Navidad. Fue la canción que detuvo por un tiempo la Primera Guerra Mundial.
Sin embargo, el mundo nunca hubiese conocido y escuchado esta música tan amada de no haber sido por una crisis que se presentó en el último momento en una iglesia de la pequeña villa de Oberndorf, Austria. Era el año 1818.
Adentro de la Iglesia de San Nicolás los ánimos no estaban muy alegres en aquella víspera de Navidad por la tarde. El sacerdote Joseph Mohr había descubierto que el órgano de la iglesia estaba bastante dañado. No importa cuánto trató de inyectarle aire dándole a los pedales, lo único que pudo lograr fue un jadeo rasguñado de aquel antiguo instrumento.
Ningún mecánico especializado en reparar órganos podría llegar a la iglesia antes de la Navidad así es que el jóven pastor se encontraba en un dilema. Una Navidad sin música sería inconcebible e inaceptable.
Mohr tenía un talento natural para la música. Siendo joven, ganaba dinero cantando, tocando el violín y la guitarra en público. Se pagó sus estudios en la universidad con el dinero que ganó como músico. Sus habilidades académicas y talentos musicales atrajeron la atención de un clérigo quién persuadió a Mohr para ingresar en el seminario. Ordenado como sacerdote en 1815, Mohr fue asignado a Oberndorf en 1817. Allí no solamente predicó bien sino que sorprendió a los feligreses algunas veces dirigiendo la adoración mientras rasgueaba la guitarra.
Ahora se enfrentaba a una crisis de Navidad. Mohr se dio cuenta que la única música para aquella noche sería acompaña por la guitarra. Sabía también que los tradicionales villancicos de Navidad no sonarían bien con ese instrumento; así pues decidió producir algo nuevo.
Pensando en el modesto nacimiento de Jesús muchos años en el pasado, Mohr comenzó a escribir “Noche de Paz.” Usando simples frases contó la historia del nacimiento de Cristo en seis cortas estrofas.
Para la música, Mohr fue a visitar a su amigo Franz Gruber quien era un compositor más capacitado que él. Gruber era un maestro en Arnsdorf, un pueblo que estaba próximo. Mohr se dirigió a Gruber y le visitó en su modesto hogar junto a su numerosa familia en los altos de la escuela donde Mohr explicó su dilema.
Entregándole las seis estrofas, Mohr le preguntó a su amigo Gruber si podía componer música para ser acompañado por guitarra justo a tiempo para la misa de media noche. Los historiadores dicen que Gruber fue sorprendido por la inocencia y belleza de las palabras de Mohr. Rápidamente comenzó a trabajar en la composición musical.
Con apenas tiempo para un ensayo, los dos acordaron que Mohr tocaría su guitarra y cantaría el tenor mientras que Gruber cantaría el bajo. El coro de la iglesia se uniría en el estribillo. Según se acercaba la media noche, los feligreses llenaban la Iglesia de San Nicolás esperando escuchar al organista tocar música de Navidad. Pero no fue así y el edificio de la iglesia se encontraba silente. Mohr explicó que el órgano de la iglesia estaba roto pero que la misa de media noche incluiría una nueva música preparada especialmente para la congregación. Entonces con Mohr aporreando la guitarra, dos voces cantaban y se les unía el coro en una armonía de cuatro partes.
Mohr continuó con la celebración de la misa nocturna. Sin su órgano los asistentes experimentaron un memorable y único servicio en aquella víspera de Navidad.
Más sin embargo, la historia de “Noche de Paz” casi que se termina aquella noche según Mohr la guardaba en una gaveta sin pensar en usarla otra vez. Después de todo era simplemente para solucionar un problema temporal.
Mohr fue trasferido a otra parroquia y por varios años, “Noche de Paz” no se escuchó más. Mientras tanto el órgano en San Nicolás continuó teniendo problemas. Por cierto que en 1825 la parroquia fue forzada a contratar a un maestro constructor de órganos -Carl Mauracher- para reconstruir el instrumento quién descubrió la música dejada atrás por Mohr y Gruber.
La sencillez de la canción impresionó al constructor de órganos y éste pidió permiso de los líderes de la iglesia para hacer copias del “Noche de Paz.” Habiendo recibido el permiso, Mauracher comenzó a introducir el villancico a músicos y audiencias y todos fueron cautivados por la pieza. Sin embargo, a pesar de que el villancico estaba creando una gran conmoción y bullicio a través de Europa, Gruber y Mohr no estaban enterados de las alegrías que su música estaba causando.
Mohr murió en la pobreza, de neumonía, en 1848 a la edad de 55 años. Nunca supo que su canción se esparcía por todo el mundo. Por otra parte, Gruber se enteró por primera vez del éxito del villancico en 1854 cuando el concertino para el rey Frederic William IV de Prussia comenzó una búsqueda de los autores. Cuando Gruber, quien entonces tenía 67 años se enteró, envió una carta a Berlín diciendo el origen de la canción.
Al principio pocos historiadores creían que dos hombres de obscuras villas podían haber escrito una tan exquisita pieza musical. Así es cuando Gruber murió en 1863 su calidad de autor fue disputada. Sin embargo, las dudas cesaron gradualmente según los historiadores confirmaron que Gruber y Mohr fueron los verdaderos autores de uno de los más famosos y amados himnos de Navidad, -NOCHE de PAZ.-
La canción ha sido traducida a más de 300 idiomas en todo el mundo y es uno de los villancicos más populares de todos los tiempos. Se canta en ocasiones sin acompañamiento musical y a veces se llega a tocar en dos idiomas al mismo tiempo llevando el mismo ritmo.

La primera traducción fue registrada por Federico Fliedner en el año 1871. Hay una segunda traducción por Federico José Pagura.


NOCHE DE PAZ


¡Noche de paz, noche de amor!

Todo duerme en derredor,

Entre los astros que esparcen su luz

Bella anunciando al niñito Jesús,

Brilla la estrella de paz,

Brilla la estrella de paz.


¡Noche de paz, noche de amor!

Oye humilde al fiel pastor

Coros celestes que anuncian salud

Gracias y glorias en gran plenitud,

Por nuestro buen Redentor,

Por nuestro buen Redentor.


¡Noche de paz, noche de amor!

Ved que bello resplandor

Luce en el rostro del niño Jesús,

En el pesebre del mundo la luz

Astro de eterno fulgor,

Astro de eterno fulgor.


Letra en Alemán de Joseph Mohr

Música de Franz Xaver Gruber

ANEXOS


La historia de Noche de Paz se inició el 11 de diciembre de 1792, un año después de la muerte de Mozart, quien nació en Salzburgo, Austria, el tercer hijo del matrimonio de Anna Schoiber, una costurera que remendaba y fabricaba calcetines y de Joseph Mohr, de oficio soldado, que dio su nombre al hijo antes de desertar y desaparecer, dejando en la miseria a la familia. Para las autoridades de la época tres hijos legítimos sobrepasaba todo límite de moralidad y es por eso que condenaron a la madre de la familia a pagar una multa de 9 florines. Cuando se recuerda que en aquella época un buey costaba 12 florines, se puede comprender que la pobre costurera nunca hubiera reunido tanto dinero, dado a lo anterior la única vía que le quedaba a la mujer era cancelar la deuda con cárcel. Sin embargo, la salvación arribó a las vidas de ésta pobre familia, pues Joseph Wohlmuth, el verdugo de la ciudad, se demostró dispuesto a pagar la multa a condición de que pudiera ser el padrino del pequeño Joseph. Dado a la actividad que desempeñaba el padrino, no podía entrar a la iglesia, por lo que al bautizo del niño mandó a su cocinera para reemplazarlo en la ceremonia.
Así comenzaban los primeros años del pequeño Joseph: sin padre, en la miseria con su madre y sus dos hermanos , con un padrino que era verdugo y como si fuera poco todo lo anterior las condiciones de calidad de vida del menor eran deplorables, ya que la familia vivía cerca del Monte de los Capuchinos en un apartamento invadido por la humedad, lo que generó la tuberculosis de Joseph. Con una vida en esas condiciones, en el Salzburgo de comienzos del siglo XVIII, era imposible prever un futuro positivo para un menor que ni siquiera tuvo la posibilidad de aprender un oficio, aunque fuera de bajo nivel. Muchas veces, sentado en la escalera de la casa, Joseph pensaba cantando en voz alta. Esa era su actividad de todos los días.
Un día, un maestro del coro de la catedral de Salzburgo descubrió aquella voz y convenció a la madre para que su hijo pudiera entrar a la cantoría de la Catedral. Se abría así una oportunidad para Joseph. Sin embargo, no todo fue felicidad, ya que en los registros del colegio fue inscrito como huérfano. Se creía que la inhumana medida convenía a su protección porque los hijos de madre soltera eran inadmisibles en cualquier lugar. Joseph, incluso, se vio obligado incluso a negar a su madre cuando la veía pasar en la calle.
"No obstante, a los 7 años de edad, Joseph pudo cursar en Salzburgo la escuela preparatoria, luego el bachillerato. Tocaba violín y cantaba en el coro de la Iglesia de San Pedro. En 1810 encontramos a Joseph Mohr estudiando filosofía y preparándose para el sacerdocio. Un año más tarde entraría al seminario. El 15 de julio de 1815, en ceremonia solemne en el Domo de Salzburgo, Joseph recibió las sagradas órdenes. Increíble la trayectoria de este niño pobre de Salzburgo en aquella época. Desde una cuna llena de rivaciones hasta la condición de sacerdote letrado y aceptado por la iglesia. Poco tiempo después de la ceremonia de ordenación, el nuevo sacerdote, con sentimientos dispares, supo que tenía que presentarse para ocupar el cargo de vicario en Mariapfarr pequeña aldea situada a cuatro jornadas de Salzburgo. Allí había nacido su padre. Joseph presentía que en Mariapfarr se encontraría con algunos parientes y que se vería obligado a salir de su anonimato como huérfano. El pueblo estaba situado a más de 1000 metros de altitud y sólo en verano era accesible por un puerto en las montañas", explican en el sitio del Museo de Silent Night.
Un sacerdote de la parroquia le relató que muchas casas de la región habían sido construídas con piedras de los lugares sagrados de los romanos y de los celtas y que todavía existían muchas tradiciones en la medicina y las costumbres en general. Es en esa zona en que la existencia del joven Joseph se transforma en un pasar feliz, por decirlo de alguna manera. Allí él logró mejorarse de sus dolencias pulmonares y, también, conoció a su abuelo, era un anciano sabio conocedor de todas las tradiciones y de la vida de los campesinos de la región. Fue aceptado como uno más y nadie le preguntó sobre sus orígenes.
En esos lugares, el vicario pudo disfrutar las navidades, las que no eran ceremonias frías que no le llegaban al corazón. Se dio cuenta que con instrumentos sencillos de cuerdas y punteo y con canciones populares se pueden conseguir fiestas alegres y profundas que invaden los corazones de calor y caridad. Fue en ellas en que posiblemente la canción "Noche de Paz" haya comenzado a gestarse, se haya plantado la primera semilla de un tema que hoy en día traspasa fronteras.
"Noche silenciosa y santa. Todos duermen. Sólo velan los santos padres. Gracioso niño de cabellera rizada, duerme en la paz celestial," así comienza la primera estrofa de la poesía que escribió Joseph Mohr, la que terminó cuando había finalizado la guerra en Austria.Pero, nuevamente la salud le juega una mala pasada,una vez más cayó enfermo de los pulmones. Se dio cuenta que no podía vivir más en las montañas. La vida le tenía otro destino: Como vicario encontró, una nueva parroquia, 20 km al norte de Salzburg, en las orillas del río Salzach, en el pueblo de Oberndorf, allí conoció al maestro Franz Xaver Gruber, organista, y músico. Los dos amigos comenzaron a hacer música en la iglesia y en la casa.
Una vez más la existencia le trajo complicaciones a Joseph: cura del pueblo, sintió celos por los éxitos espirituales de su joven ayudante. Descubrió su origen de hijo ilegítimo y comenzó a amargar su vida. Como una forma de lograr que el cura y su asistente pudieran reconciliarse y aprovechando las cercanías de la navidad de 1818, El maestro y amigo, Franz Xaver Gruber, una velada navideña.Para la ocasión, Joseph buscó los versos de la poesía navideña de Maríapfarr, y los dos amigos la compusieron. El 25 de Diciembre de 1818 nacía el villancico que se canta a lo largo y ancho del mundo.Joseph Mohr murió el 4 de diciembre de 1848, tan pobre como había llegado al mundo. Toda la plata que había ganado la había gastado en la creación de una fundación en escuelas para niños pobres.

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