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I. Introducción

A. Ámbito



  1. En las presentes directrices se imparten orientaciones sobre el manejo ambientalmente racional de desechos consistentes en mercurio elemental y desechos que contienen mercurio o están contaminados por esteéste, en lo sucesivo “desechos de mercurio”, de conformidad con las decisiones VIII/33, IX/15, y BC 10/7, BC 11/5 y BC 12/… de la Conferencia de las Partes en el Convenio de Basilea sobre el Control de los Movimientos Transfronterizos de Desechos Peligrosos y su Eliminación y las decisionesla decisión VII/7 y OEWG 9/4 del Grupo de Trabajo de composición abierta del Convenio de Basilea. El presente documento sustituye a las directrices técnicas del Convenio de Basilea para el manejo ambientalmente racional de desechos consistentes en mercurio elemental y desechos que contienen mercurio o están contaminados por él aprobadas por la Conferencia de las Partes en su 10ª reunión.

  2. En el párrafo 1 del artículo 2 (“Definiciones”) del Convenio de Basilea, por desechos se entienden “las sustancias u objetos a cuya eliminación se procede, se propone proceder o se está obligado a proceder en virtud de lo dispuesto en la legislación nacional”. Los desechos de mercurio enumerados a continuación son objeto de las presentes directrices (para más ejemplos, véase el cuadro 2):

    A: Desechos consistentes en mercurio elemental o compuestos de mercurio (por ejemplo, el excedentes de mercurio elemental procedentes del desmantelamiento de plantas de cloro álcali, el mercurio recuperado de desechos que contienen mercurio o compuestos o desechos de mercurio y están contaminados por estecon mercurio o compuestos de mercurio, el catalizador agotado y o existencias sobrantes de mercurio elemental designadas como desecho);

    B: Desechos que contienen mercurio o compuestos de mercurio (es decir, desechos de productos con mercurio añadido):);

    B1: Desechos de productos con mercurio añadido que liberen fácilmente el mercurio al medio ambiente cuando se rompen (por ejemplo, termómetros de mercurio desechado, lámparas fluorescentes);

    B2: Desechos de productos con mercurio añadido distintos de los descritos en B 1 (por ejemplo, las pilas);

    B3: Desechos estabilizados o solidificados que contienen mercurio resultante de la estabilización o solidificación de desechos consistentes en mercurio elemental o compuestos de mercurio;



    C: Desechos contaminados por mercurio o compuestos de mercurio (es decir, residuos generados por procesos de extracción de minerales, procesos industriales o procesos de tratamiento de desechos).

  3. Las presentes directrices se centran en los desechos consistentes en desechos de mercurio elemental y los desechos que contienen mercurio o están contaminados por éste y que están clasificados como desechos peligrosos.

B. Acerca del mercurio3

  1. El mercurio es o ha sido ampliamente utilizado en productos como dispositivos médicos de medición (barómetros, higrómetros, manómetros, termómetros, esfigmomanómetros), interruptores y relés, barómetros, lámparas fluorescentes, pilas, cosméticos, plaguicidas, biocidas, antisépticos tópicos y empastes amalgama dentales, así como en procesos industriales de fabricación como plantas la producción de cloro álcalis, acetaldehído, producción de monómeros de cloruro de vinilo, metilato o etilato de sodio o potasio, y poliuretano, producción de acetaldehído y además en la fabricación de productos con mercurio añadido. El mercurio también puede ser también un subproducto de procesos de refinación o producción de materias primas, como la extracción de metales no ferrosos y las operaciones con refinación de petróleo y gas. Se reconoce que el mercurio es un contaminante peligroso en todo el mundo4. Las emisiones y liberaciones de mercurio pueden ser causadas por la actividad humana (antropógena), y perotambién pueden originarse en fuentes naturales como las erupciones volcánicas y los incendios forestales. Tan pronto el mercurio es emitido o liberado al medio ambiente, persiste en la atmósfera (vapor de mercurio), el suelo (mercurio iónico) y la fase acuática (metilmercurio (MeHg, or CH3Hg+)). Parte del mercurio que se encuentra en el medio ambiente va a parar a la cadena alimentaria principalmente debido a la bioacumulación y la biomagnificación del mercurio que se encuentra biodisponibley, a la larga, es ingerido por los seres humanos.

  2. La manipulación, recogida, transporte o eliminación indebidos de los desechos consistentes en mercurio elemental y desechos que contienen de mercurio o están contaminados por este pueden dar lugar a emisiones o liberaciones de mercurio, como es el caso de algunas tecnologías de eliminación.

  3. El caso de Minamata (Japón), en el que se descargaron aguas residuales que contenían mercurio en la Bahía de Minamata (Ministerio de Medio Ambiente, Japón 2002), el vertido ilícito de desechos contaminados por mercurio en Camboya en 1998 (Honda y otros, 2006; NIMD 1999), y el caso de Thor Chemicals en Sudáfrica (Lambrecht 1989) son solo algunos ejemplos de situaciones en las que no se han manejado de manera ambientalmente racional desechos que contienen mercurio o están contaminados por este con mercurio o compuestos de mercurio.

  4. Aunque lLa intención de las disposiciones del futuro instrumento jurídicamente vinculante a nivel mundial Convenio de Minamata sobre el mercurio (en lo sucesivo “Convenio de Minamata”) es reducir la oferta y la demanda de mercurio, la tendencia creciente a nivel mundial hacia la eliminación de los productos y procesos con mercurio añadido que utilizan mercurio terminará muy pronto por generar mercurio sobrante, si la oferta de mercurio se mantiene como hasta ahora. Además, se espera que en los próximos años se registre un aumento del uso de algunos productos con mercurio añadido como son las lámparas fluorescentes, que se están utilizando en sustitución de las incandescentes como parte de la estrategia de una sociedad con bajas emisiones de carbono, y en las utilizadas para la retroiluminación de los visualizadores de cristal líquido (LCD). Asegurarse del manejo ambientalmente racional, de los desechos consistentes en mercurio elemental y en particular de los desechos que contienen de mercurio en particular, será una cuestión crucial para muchos países.

II. Disposiciones pertinentes del Convenio de Basilea y vínculos internacionales

A. Convenio de Basilea

1. Disposiciones generales


  1. La finalidad del Convenio de Basilea es proteger la salud humana y el medio ambiente de los efectos adversos resultantes de la generación, el manejo, los movimientos transfronterizos y la eliminación de desechos peligrosos y otros desechos.

  2. En el párrafo 4 del artículo 2, el Convenio estipula que se entiende por eliminación “cualquiera de las operaciones especificadas en el Anexo IV” del Convenio. El anexo IV contiene dos categorías de, lo que incluye operaciones: las que posibiliten posibilitan la recuperación, el reciclado, la regeneración, la reutilización directa (operaciones R) o los usos alternativos de los recursos y las que no ofrezcan ofrecen esa posibilidad (operaciones D).

  3. En el párrafo 1 del artículo 4 (“Obligaciones generales”) se establece el procedimiento, según el cual las Partes que ejerzan su derecho a prohibir la importación de desechos peligrosos u otros desechos para su eliminación, comunicarán a las demás Partes su decisión. En el apartado a) del párrafo 1 se estipula lo siguiente: “Las Partes que ejerzan su derecho a prohibir la importación de desechos peligrosos y otros desechos para su eliminación, comunicarán a las demás Partes su decisión de conformidad con el artículo 13”. En el apartado b) del párrafo 1 se dispone que: “Las Partes prohibirán o no permitirán la exportación de desechos peligrosos y otros desechos a las Partes que hayan prohibido la importación de esos desechos, cuando dicha prohibición se les haya comunicado de conformidad con el apartado a)”

  4. En los apartados a) a e) y g) del párrafo 2 del artículo 4 figuran disposiciones clave relativas al manejo ambientalmente racional, la reducción al mínimo de los desechos, la reducción del movimiento transfronterizo y las prácticas de eliminación de desechos que mitigan los efectos adversos en la salud humana y el medio ambiente:

“Cada Parte adoptará las medidas apropiadas para:

a) Reducir al mínimo la generación de desechos peligrosos y otros desechos en ella, teniendo en cuenta los aspectos sociales, tecnológicos y económicos;

b) Establecer instalaciones adecuadas de eliminación para el manejo ambientalmente racional de los desechos peligrosos y otros desechos, cualquiera que sea el lugar donde se efectúa su eliminación que, en la medida de lo posible, estará situado dentro de ella;

c) Velar por que las personas que participen en el manejo de los desechos peligrosos y otros desechos dentro de ella adopten las medidas necesarias para impedir que ese manejo dé lugar a una contaminación y, en caso de que se produzca ésta, para reducir al mínimo sus consecuencias sobre la salud humana y el medio ambiente;

d) Velar por que el movimiento transfronterizo de los desechos peligrosos y otros desechos se reduzca al mínimo compatible con un manejo ambientalmente racional y eficiente de esos desechos, y que se lleve a cabo de forma que se protejan la salud humana y el medio ambiente de los efectos nocivos que puedan derivarse de ese movimiento;

e) No permitir la exportación de desechos peligrosos y otros desechos a un Estado o grupo de Estados pertenecientes a una organización de integración económica y/o política que sean Partes, particularmente a países en desarrollo, que hayan prohibido en su legislación todas las importaciones, o si tiene razones para creer que tales desechos no serán sometidos a un manejo ambientalmente racional, de conformidad con los criterios que adopten las Partes en su primera reunión;

g) Impedir la importación de desechos peligrosos y otros desechos si tiene razones para creer que tales desechos no serán sometidos a un manejo ambientalmente racional.”

2. Disposiciones relacionadas con el mercurio



  1. El artículo 1 (“Alcance del Convenio”) determina los tipos de desechos que son objeto del Convenio. En el apartado a) se establece un proceso en dos etapas para determinar si un “desecho” es “desecho peligroso” a los efectos del Convenio: primeramente, el desecho debe pertenecer a una de las categorías incluidas en el anexo I del Convenio (“Categorías de desechos que hay que controlar”); y, en segundo lugar, debe poseer por lo menos una de las características incluidas en el anexo III del Convenio (“Lista de características peligrosas”).

  2. Se presume que los desechos incluidos en el anexo I muestran una o varias de las características peligrosas del anexo III. Esas características pueden ser H6.1 “Tóxicos (venenos) agudos”, H11 “Sustancias tóxicas (con efectos retardados o crónicos)” y H12 “Ecotóxicos”, a menos que se pueda demostrar, por medio de ensayos nacionales, que no muestran esas características. Las pruebas nacionales pueden ser útiles para determinar una característica peligrosa específica incluida en el anexo III hasta el momento en que quede plenamente definida la característica peligrosa. En el marco del Convenio se han redactado documentos de orientación en relación con algunas características peligrosas incluidas en el anexo III.

  3. En la lista A del anexo VIII del Convenio se describen los desechos que están “caracterizados como peligrosos de conformidad con el apartado a) del párrafo 1 del presente Convenio” aunque “su inclusión en el anexo VIII no obsta para que se use el anexo III (características peligrosas) para demostrar que un desecho no es peligroso” (anexo I, párrafo b)). En la lista B del anexo IX se incluyen los desechos que “que no estarán sujetos a lo dispuesto en el apartado a) del párrafo 1 del artículo 1 del Convenio de Basilea, a menos que contengan materiales incluidos en el anexo I en una cantidad tal que les confiera una de las características del anexo III”.

  4. Como se estipula en el apartado b) del párrafo 1 del artículo 1, también son objeto del Convenio “los desechos no incluidos en el apartado a), pero definidos o considerados peligrosos por la legislación interna de la Parte que sea Estado de exportación, de importación o de tránsito”.

  5. En el cuadro 1 se indican los desechos consistentes ende mercurio elemental y desechos que contienen mercurio o están contaminados por este, incluidos en los anexos I y VIII del Convenio de Basilea.

Cuadro 1 Desechos consistentes ende mercurio elemental y desechos que contienen mercurio o están contaminados por este, incluidos en los anexos I y VIII del Convenio de Basilea

Entradas que hacen referencia directa al mercurio

Y29

Desechos que tengan como constituyentes:

mercurio; compuestos de mercurio

A1010

Desechos metálicos y desechos que contengan aleaciones de cualquiera de las sustancias siguientes:



  • Mercurio

pero excluidos los desechos que figuran específicamente en la lista B.




A1030

Desechos que tengan como constituyentes o contaminantes cualquiera de las sustancias siguientes:



  • Mercurio; compuestos de mercurio



A1180

Montajes eléctricos y electrónicos de desecho o restos de éstos5 que contengan componentes como acumuladores y otras baterías incluidos en la lista A, interruptores de mercurio, vidrios de tubos de rayos catódicos y otros vidrios activados y capacitadores de PCB, o contaminados por constituyentes del anexo I (por ejemplo, cadmio, mercurio, plomo, bifenilo policlorado) en tal grado que posean alguna de las características del anexo III (véase la entrada correspondiente en la lista B B1110)6

Otras entradas relacionadas con desechos que pueden contener mercurio o estar contaminados por este

A1170

Acumuladores de desecho sin seleccionar excluidas mezclas de acumuladores sólo de la lista B. Los acumuladores de desecho no incluidos en la lista B que contengan constituyentes del anexo I en tal grado que los conviertan en peligrosos

A2030

Desechos de catalizadores, pero excluidos los desechos de este tipo especificados en la lista B

A2060

Cenizas volantes de centrales eléctricas de carbón que contengan sustancias del anexo I en concentraciones tales que presenten características del anexo III (véase la entrada correspondiente en la lista B B2050)

A3170

Desechos resultantes de la producción de hidrocarburos halogenados alifáticos (tales como clorometano, dicloroetano, cloruro de vinilo, cloruro de alilo y epicloridrina)

A4010

Desechos resultantes de la producción, preparación y utilización de productos farmacéuticos, pero con exclusión de los desechos especificados en la lista B

A4020

Desechos clínicos y afines; es decir desechos resultantes de prácticas médicas, de enfermería, dentales, veterinarias o actividades similares, y desechos generados en hospitales u otras instalaciones durante actividades de investigación o el tratamiento de pacientes, o de proyectos de investigación

A4030

Desechos resultantes de la producción, la preparación y la utilización de biocidas y productos fitofarmacéuticos, con inclusión de desechos de plaguicidas y herbicidas que no respondan a las especificaciones, caducados, o no aptos para el uso previsto originalmente

A4080

Desechos de carácter explosivo (pero con exclusión de los desechos especificados en la lista B)

A4100

Desechos resultantes de la utilización de dispositivos de control de la contaminación industrial para la depuración de los gases industriales, pero con exclusión de los desechos especificados en la lista B

A4140

Desechos que consisten en productos químicos que no responden a las especificaciones o caducados7, o los contienen, correspondientes a las categorías del anexo I, y que muestran las características peligrosas del anexo III

A4160

Carbono activado consumido no incluido en la lista B (véase el correspondiente apartado de la lista B B2060)

B. Vínculos internacionales

1. Consejo de Administración del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente Convenio de Minamata sobre el Mercurio



  1. En su decisión 25/5 III, el Consejo de Administración del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) estableció un comité internacional de negociación encargado de preparar un instrumento jurídicamente vinculante a nivel mundial sobre el mercurio. El comité comenzó sus trabajos en junio de 2010 y deberá completarlos a principios de 2013. El mandato del instrumento es, entre otras cosas: El objetivo del Convenio de Minamata, aprobado en octubre de 2013, es proteger la salud de las personas y el medio ambiente frente a las emisiones y liberaciones antropógenas de mercurio y compuestos de mercurio. El Convenio de Minamata abarca varias esferas para lograr su objetivo, entre las que figuran:

    1. Reducir la oferta de mercurio y aumentar la capacidad para su almacenamiento ambientalmente racionalcontrolar su comercio internacional;

    2. Reducir la demanda de mercurio en los productos, y los procesos de fabricación y la minería artesanal y a pequeña escala del oro;

    3. Reducir las emisiones y liberaciones de mercurio en la atmósfera, los suelos y el aguael comercio internacional de mercurio;

    4. Asegurar el almacenamiento provisional ambientalmente racional Reducir las emisiones del mercurio a la atmósfera;

    5. Procurar soluciones para los desechos que contienende mercurio y el saneamiento de los lugares contaminados; y

    6. Especificar los arreglos para la creación de capacidad, y la prestación de asistencia técnica y la transferencia de tecnología.

  2. En el artículo 11 del Convenio de Minamata figuran las siguientes disposiciones relativas a los desechos:

  1. Las definiciones pertinentes del Convenio de Basilea sobre el control de los movimientos transfronterizos de los desechos peligrosos y su eliminación se aplicarán a los desechos incluidos en el presente Convenio para las Partes en el Convenio de Basilea

  2. A los efectos del presente Convenio, por desechos de mercurio se entienden sustancias u objetos:

  1. que constan de mercurio o compuestos de mercurio;

  2. que contienen mercurio o compuestos de mercurio, o

  3. contaminados con mercurio o compuestos de mercurio

    en una cantidad que exceda los umbrales pertinentes definidos por la Conferencia de las Partes, en colaboración con los órganos pertinentes del Convenio de Basilea de manera armonizada, a cuya eliminación se procede, se propone proceder o se está obligado a proceder en virtud de lo dispuesto en la legislación nacional o en el presente Convenio. Se excluyen de esta definición la roca de recubrimiento, de desecho y los desechos de la minería, salvo los derivados de la extracción primaria de mercurio, a menos que contengan cantidades de mercurio o compuestos de mercurio que excedan los umbrales definidos por la Conferencia de las Partes.

  1. Cada Parte adoptará las medidas apropiadas para que los desechos de mercurio:

  1. Sean gestionados, de manera ambientalmente racional, teniendo en cuenta las directrices elaboradas en el marco del Convenio de Basilea y de conformidad con los requisitos que la Conferencia de las Partes aprobará en un anexo adicional, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 27. En la elaboración de los requisitos, la Conferencia de las Partes tendrá en cuenta los reglamentos y programas de las Partes en materia de gestión de desechos;

  2. Sean recuperados, reciclados, regenerados o reutilizados directamente solo para un uso permitido a la Parte en virtud del presente Convenio o para la eliminación ambientalmente racional con arreglo al párrafo 3 a);

  3. En el caso de las Partes en el convenio de Basilea, no sean transportados a través de fronteras internacionales salvo con fines de su eliminación ambientalmente racional, de conformidad con las disposiciones del presente artículo y con dicho Convenio. En circunstancias en las que las disposiciones del convenio de Basilea no se apliquen al transporte a través de fronteras internacionales, las Partes permitirán ese transporte únicamente después de haber tomado en cuenta los reglamentos, las normas y las directrices internacionales pertinentes.

  1. La Conferencia de las Partes procurará cooperar estrechamente con los órganos pertinentes del Convenio de Basilea en el examen y la actualización, según proceda, de las directrices a que se hace referencia en el párrafo 3 a).

  2. Se alienta a las Partes a cooperar entre sí y con las organizaciones intergubernamentales y otras entidades pertinentes, según proceda, a fin de crear y mantener la capacidad de gestionar los desechos de mercurio de manera ambientalmente racional a los niveles mundial, regional y nacional.

  1. En los párrafos siguientes se tratan otras disposiciones del Convenio de Minamata relativas a los desechos de mercurio.

  2. En el párrafo 5 b) del artículo 3 del Convenio de Minamata se establece que “cada Parte adoptará medidas para asegurar que, cuando la Parte determine la existencia de exceso de mercurio procedente del desmantelamiento de plantas de producción de cloro álcali, ese mercurio se deseche de conformidad con las directrices para la gestión ambientalmente racional a que se hace referencia en el párrafo 3 a) del artículo 11, mediante operaciones que no conduzcan a la recuperación, el reciclado, la regeneración, la utilización directa u otros usos.”

  3. En el párrafo 1 del artículo 4 del Convenio de Minamata se enuncia que cada Parte “prohibirá, adoptando las medidas pertinentes, la fabricación, la importación y la exportación de los productos con mercurio añadido incluidos en la parte I del anexo A después de la fecha de eliminación especificada para esos productos, salvo cuando se haya especificado una exclusión en el anexo A o cuando la Parte se haya inscrito para una exención conforme al artículo 6. En la parte I del anexo A la fecha de eliminación se fija en 2020, y los productos con mercurio añadido incluidos en la parte I del anexo A son los siguientes:

      Baterías, salvo pilas de botón de óxido de plata con un contenido de mercurio < 2% y pilas de botón zinc aire con un contenido de mercurio < 2%.

      Interruptores y relés, con excepción de puentes medidores de capacitancia y pérdida de alta precisión e interruptores y relés por radiofrecuencia de alta frecuencia utilizados en instrumentos de monitorización y control con un contenido máximo de mercurio de 20 mg por puente, interruptor o relé.



      Lámparas fluorescentes compactas (CFL) para usos generales de iluminación de ≤ 30 vatios con un contenido de mercurio superior a 5 mg por quemador de lámpara

      Lámparas fluorescentes lineales (LFL) para usos generales de iluminación:

      1. Fósforo tribanda de < 60 vatios con un contenido de mercurio superior a 5 mg por lámpara;

      2. Fósforo en halofosfato de ≤ 40 vatios con un contenido de mercurio superior a 10 mg por lámpara.



      Lámparas de vapor de mercurio a alta presión (HPMV) para usos generales de iluminación

      Mercurio en lámparas fluorescentes de cátodo frío y lámparas fluorescentes de electrodo externo (CCFL y EEFL) para pantallas electrónicas:

    a) de longitud corta (≤ 500 mm) con un contenido de mercurio superior a 3,5 mg por lámpara;

    b) de longitud media (> 500 mm y ≤ 1.500 mm) con un contenido de mercurio superior a 5 mg por lámpara;

    c) de longitud larga (> 1.500 mm) con un contenido de mercurio superior a 13 mg por lámpara.


      Cosméticos (con un contenido de mercurio superior a 1 ppm), incluidos los jabones y las cremas para aclarar la piel, pero sin incluir los cosméticos para la zona de alrededor de los ojos que utilicen mercurio como conservante y para los que no existan conservantes alternativos eficaces y seguros1/.

      Plaguicidas, biocidas y antisépticos de uso tópico.

      Los siguientes aparatos de medición no electrónicos, a excepción de los aparatos de medición no electrónicos instalados en equipo de gran escala o los utilizados para mediciones de alta precisión, cuando no haya disponible ninguna alternativa adecuada sin mercurio:

      a) barómetros;

      b) higrómetros;

      c) manómetros;

      d) termómetros;

      e) esfigmomanómetros.



    1/La intención es no abarcar los cosméticos, los jabones o las cremas que contienen trazas contaminantes de mercurio.

    Los siguientes productos quedan excluidos del anexo A:

    a) Productos esenciales para usos militares y protección civil;


b) Productos para investigación, calibración de instrumentos, para su uso como patrón de referencia;

c) Cuando no haya disponible ninguna alternativa sin mercurio viable para piezas de repuesto, interruptores y relés, lámparas fluorescentes de cátodo frío y lámparas fluorescentes de electrodo externo (CCFL y EEFL) para pantallas electrónicas, y aparatos de medición;

d) Productos utilizados en prácticas tradicionales o religiosas; y

e) Vacunas que contengan timerosal como conservante.



  1. En el párrafo 3 del artículo 4 del Convenio de Minamata se establece que “Las Partes adoptarán medidas en relación con los productos con mercurio añadido incluidos en la parte II del anexo A de conformidad conlas disposiciones establecidas en dicho anexo”. En la parte II del anexo A se establece que las “medidas que ha de adoptar la Parte para reducir el uso de la amalgama dental tendrán en cuenta las circunstancias nacionales de la Parte y las orientaciones internacionales pertinentes e incluirán dos o más de las medidas que figuran en la” [una] lista”[…].

  2. En el párrafo 2 del artículo 5 del Convenio de Minamata se enuncia que “ninguna Parte permitirá […] el uso de mercurio ni de compuestos de mercurio en los procesos de fabricación incluidos en la parte I del anexo B” en la que se incluye la producción de cloro álcali y acetaldehído. Además, en el párrafo 3 del artículo 5 se establece que “cada Parte adoptará medidas para restringir el uso de mercurio o compuestos de mercurio en los procesos incluidos en la parte II del anexo B” en la que se incluyen la producción de monómero de cloruro de vinilo, metilato o etilato de sodio o potasio, y poliuretano utilizando agentes catalizadores que contienen mercurio. La conversión de estos procesos mediante la utilización de mercurio o compuestos de mercurio en procesos que no utilizan mercurio y el control de las emisiones o liberaciones de mercurio a partir de estos procesos generará desechos de mercurio.

  3. En el párrafo 3 del artículo 8 del Convenio de Minamata se establece que “Una Parte en la que haya fuentes pertinentes adoptará medidas para controlar las emisiones”. Entre las fuentes pertinentes en el anexo D del Convenio figuran las plantas de incineración de desechos, las centrales eléctricas de carbón; las calderas industriales de carbón; los procesos de fundición y calcinación utilizados en la producción de metales no ferrosos, y las fábricas de cemento clínker. En el párrafo 4 del artículo 8 se establece que en lo relativo a las nuevas fuentes, cada Parte exigirá el uso de las mejores técnicas disponibles y las mejores prácticas ambientales para controlar y, cuando sea viable, reducir las emisiones lo antes posible, pero en cualquier caso antes de que transcurran cinco años desde la entrada en vigor del Convenio para esa Parte.” En el párrafo 5 del artículo 8 se establece que en lo relativo a las fuentes existentes, cada Parte incluirá una o más de las siguientes medidas en cualquier plan nacional y las aplicará lo antes posible, pero en cualquier caso antes de que transcurran diez años desde la fecha de entrada en vigor del Convenio para ella, teniendo en cuenta las circunstancias nacionales y la viabilidad económica y técnica, así como la asequibilidad, de las medidas:

    a) Un objetivo cuantificado para controlar y, cuando sea viable, reducir las emisiones procedentes de las fuentes pertinentes;

    b) Valores límite de emisión para controlar y, cuando sea viable, reducir las emisiones procedentes de las fuentes pertinentes;

    c) El uso de las mejores técnicas disponibles y las mejores prácticas ambientales para controlar las emisiones procedentes de las fuentes pertinentes;

    d) Una estrategia de control de múltiples contaminantes que aporte beneficios paralelos para el control de las emisiones de mercurio;

    e) Otras medidas encaminadas a reducir las emisiones procedentes de las fuentes pertinentes.”



    Estos requisitos y estas prácticas para el control de las emisiones de mercurio probablemente generen desechos sólidos contaminados con mercurio o compuestos de mercurio

  4. En el artículo 12 del Convenio de Minamata se establece que “Cada Parte procurará elaborar estrategias adecuadas para identificar y evaluar los sitios contaminados con mercurio o compuestos de mercurio y que “La Conferencia de las Partes aprobará orientaciones sobre la gestión de sitios contaminados”. Es probable que las actividades de rehabilitación de los sitios generen desechos de mercurio.

2. Asociación Mundial sobre el Mercurio del PNUMA

  1. En esa misma su decisión 25/5 III, se le el Consejo de Administración del PNUMA pidió al Director Ejecutivo del PNUMA que, según procediese, coordinara en coordinación con los gobiernos, las organizaciones intergubernamentales, los interesados directos y la Asociación Mundial sobre el Mercurio, según proceda, continuase y fortaleciese la continuación y el fortalecimiento de la labor en marcha en esas varias esferas. La Subdivisión de Productos Químicos de la División de Tecnología, Industria y Economía del PNUMA presta los servicios de secretaría para las negociaciones sobre el mercurio y la La Asociación Mundial sobre el Mercurio ya ha seleccionado ya siete ocho actividades prioritarias (o esferas de interés de la modalidades de asociación)8. La esfera de modalidades de asociación para la gestión de los desechos de mercurio, del PNUMA, se inició en 2008 con el Ministerio de Medio Ambiente del Japón como entidad encargada. Entre otras, la esfera de modalidades asociación para la gestión de los desechos de mercurio ha determinado y agrupado proyectos a nivel de país por corrientes de desechos, y ha proporcionado una lista de asesores especializados en desechos de mercurio.

23. Convenio de Rotterdam

  1. En el anexo III del Convenio de Rotterdam sobre el procedimiento de consentimiento fundamentado previo aplicable a ciertos plaguicidas y productos químicos peligrosos objeto de comercio internacional se incluyen los “compuestos de mercurio, que incluyen compuestos de mercurio inorgánicos, compuestos de alquilmercurio y compuestos de alquiloxilalquilo y arilmercurio”. En el anexo III figura una lista de productos químicos sujetos al procedimiento de consentimiento fundamentado previo, junto con los documentos de orientación para la adopción de decisiones pertinentes y toda información adicional. El anexo III incluye productos químicos que han sido prohibidos o rigurosamente restringidos por motivos ambientales o de salud.

34. Protocolo relativo a los metales pesados

  1. El objetivo del Protocolo relativo a los metales pesados de la Convención de 1979 sobre la contaminación atmosférica transfronteriza a larga distancia, enmendada en 2012, es controlar las emisiones antropógenas de metales pesados, incluido el mercurio, que son objeto de transporte transfronterizo a larga distancia en la atmósfera y probablemente tengan importantes efectos adversos en la salud humana o el medio ambiente. Las Partes están en la obligación de reducir las emisiones de determinados metales pesados por debajo de sus niveles de 1990 (o en otros años del período entre 1985 y 1995) aplicando las mejores técnicas disponibles en las nuevas fuentes estacionarias, e imponiendo valores límite a las emisiones de determinadas fuentes estacionarias y aplicando las mejores técnicas disponibles y valores límite a determinadas fuentes existentes. Las Partes también tienen que establecer y mantener inventarios de las emisiones de los metales pesados incluidos. En el anexo VII del Protocolo figura una lista en la que se especifican los componentes eléctricos, dispositivos de medición, lámparas fluorescentes, amalgama dental, plaguicidas, pinturas que contienen mercurio y baterías que contienen mercurio para la aplicación de medidas recomendadas de manejo de los productos, lo que incluye la sustitución, la reducción al mínimo, el etiquetado, incentivos económicos, acuerdos voluntarios y programas de recolección, reciclado o eliminación.

45. SAICM

  1. El Enfoque Estratégico para la Gestión de los Productos Químicos a Nivel Internacional (SAICM) consta de tres textos fundamentales: la Declaración de Dubai; una estrategia de política global; y un plan de acción mundial. El mercurio se aborda específicamente en el Plan de Acción Mundial en la esfera de trabajo 14: “el mercurio y otros productos químicos que suscitan preocupación a nivel mundial; los productos químicos producidos o utilizados en gran volumen; los sujetos a usos muy dispersivos; y otros productos químicos que causan preocupación a nivel nacional”, con actividades específicas que abordan la reducción de riesgos, la necesidad de seguir adoptando medidas y el examen de la información científica. Se creó un programa de inicio rápido para la consecución de los objetivos del SAICM a fin de apoyar las actividades iniciales que propicien la creación de capacidad y la aplicación en los países en desarrollo, los países menos adelantados, los pequeños Estados insulares en desarrollo y los países con economías en transición (PNUMA, 2006a). En febrero de 2014 se habían implementado siete proyectos en el marco del programa de inicio rápido, que incluían componentes del mercurio, como la campaña sobre la minimización del uso del mercurio y la elaboración de inventarios de productos que contienen mercurio, liberaciones de mercurio y explotaciones mineras (SAICM, 2014).

III. Orientaciones sobre el manejo ambientalmente racional

A. Concepto Consideraciones generales



  1. El manejo ambientalmente racional es un concepto normativo general que los países, los interesados directos y las organizaciones entienden e implementan de varias maneras. Las disposiciones y los documentos de orientación sobre el relativas al manejo ambientalmente racional de los desechos peligrosos en lo que atañe a los desechos consistentes en de mercurio elemental y desechos que contienen mercurio o están contaminados por este (y, en sentido más general, a los desechos peligrosos) establecidas incluidos en el Convenio de Basilea y los elementos básicos de funcionamiento de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) constituyen la orientación internacional que apoya los esfuerzos de manejo ambientalmente racional en marcha en diversos países y en algunos sectores industriales. Cabe destacar que continúan los esfuerzos internacionales bajo los auspicios de, entre otros, la Asociación Mundial del Mercurio patrocinada por el PNUMA y el proceso del comité intergubernamental de negociación. Entre tanto, es importante utilizar estas directrices para promover e implementar implementa el manejo ambientalmente racional de esos los desechos peligrosos.

1. Convenio de Basilea

  1. En el párrafo 8 de su artículo 2, el Convenio de Basilea dispone que se entenderá por manejo ambientalmente racional de los desechos peligrosos y otros desechos la adopción de todas las medidas posibles para garantizar que los desechos peligrosos y otros desechos se manejen de manera que queden protegidos el medio ambiente y la salud humana contra los efectos nocivos que pueden derivarse de tales desechos.

  2. En el apartado b) del párrafo 2 del artículo 4, el Convenio establece que cada parte adopte las medidas pertinentes para “asegurar que se establezcan instalaciones adecuadas de eliminación para el manejo ambientalmente racional de los desechos peligrosos y otros desechos, que, en la medida de lo posible, estarán situadas en su territorio, cualquiera que sea el lugar donde se efectúe su eliminación”, mientras que en el apartado c) del párrafo 2 se dispone que cada parte “vele por que las personas que participen en el manejo de los desechos peligrosos y otros desechos en su territorio adopten las medidas que sean necesarias para impedir que ese manejo dé lugar a una contaminación causada por esos desechos y, en caso de que se produzca, para reducir al mínimo sus consecuencias para la salud humana y el medio ambiente”.

  3. En el párrafo 8 del artículo 4, el Convenio exige que “los desechos peligrosos y otros desechos, que se vayan a exportar, sean manejados de manera ambientalmente racional en el Estado de importación y en los demás lugares. En su primera reunión las Partes adoptarán directrices técnicas para el manejo ambientalmente racional de los desechos sometidos a este Convenio”. Las presentes directrices tienen como finalidad elaborar una definición más precisa de manejo ambientalmente racional en el contexto de los desechos consistentes en de mercurio elemental y desechos que contienen mercurio o están contaminados por este, incluidos el tratamiento y los métodos de eliminación apropiados de estas corrientes de desechos.

  4. En el documento d e orientación de 1994 sobre la preparación de las directrices técnicas para El marco de 2013 para el manejo ambientalmente racional de los desechos peligrosos y otros desechos fue aprobado por la Conferencia de las Parte en elobjeto del Convenio de Basilea. En el marco (SBC 1994) se formulan establece un entendimiento común respecto de lo que algunos principios fundamentales para el manejo ambientalmente racional de los desechos abarca, y se recomiendan condiciones jurídicas, institucionales y técnicas (criterios para el manejo ambientalmente racional) como: describen herramientas y se promueve la implementación del manejo ambientalmente racional de los desechos. Su finalidad es servir de guía práctica a los gobiernos y otros interesados directos que participan en el manejo de los desechos peligrosos y otros desechos y aporta la orientación más exhaustiva sobre manejo ambientalmente racional de los desechos como complemento de las directrices técnicas del Convenio de Basilea.

    1. Una infraestructura de reglamentación y aplicación obligatoria asegure el cumplimiento de las normas correspondientes;

    2. Los emplazamientos o las instalaciones cuenten con una autorización y aplican la norma adecuada de tecnología y control de la contaminación para manipular los desechos peligrosos en la forma prevista, en particular teniendo en cuenta el nivel tecnológico y de control de la contaminación en el país exportador;

    3. Los operadores de los emplazamientos o las instalaciones en las que se manejan desechos peligrosos, según proceda, vigilen los efectos de esas actividades;

    4. Se adopten las medidas apropiadas en casos en que la vigilancia indica que debido al manejo de desechos peligrosos se han producido descargas inadmisibles; y

    5. Las personas encargadas del manejo de los desechos peligrosos estén capacitadas para ello y hayan recibido la debida formación para hacerlo.

  5. En el marco del Convenio de Basilea, el El manejo ambientalmente racional es también el tema objeto de varias disposiciones (refiérase a la sección II A.1 precedente) y las declaraciones siguientes, a saber:

    1. La Declaración de Basilea de 1999 sobre el manejo ambientalmente racional, aprobada por la Conferencia de las Partes en el Convenio de Basilea en su quinta reunión, que insta a las Partes a que mejoren y vigoricen sus esfuerzos y cooperación para lograr el manejo ambientalmente racional, en particular, mediante la La prevención, la reducción al mínimo, el reciclado y la eliminación de los desechos peligrosos y otros desechos de otro tipo sujetos al Convenio de Basilea, teniendo en cuenta los aspectos sociales, tecnológicos y económicos; y la disminución en aún mayor medida de los movimientos transfronterizos de desechos peligrosos y otros desechos sujetos al Convenio de Basilea.

    2. La Declaración de Cartagena, de 2011, sobre prevención, minimización y valorización de los desechos peligrosos y otros desechos, aprobada por la Conferencia de las Partes en el Convenio de Basilea en su promoción 10ª reunión. En ella se reafirma que el Convenio de Basilea es el principal instrumento jurídico mundial para orientar el manejo ambientalmente racional de los desechos peligrosos y otros desechos y su eliminaciónla utilización activas de producción y tecnologías menos contaminantes para prevenir y reducir al mínimo los desechos peligrosos y otros desechos sujetos al Convenio de Basilea;.

    3. La disminución en aún mayor medida de los movimientos transfronterizos de desechos peligrosos y otros desechos sujetos al Convenio de Basilea, teniendo en cuenta la necesidad de una gestión eficiente, los principios de la autonomía y la proximidad y los requisitos prioritarios del reciclado y la recuperación;

    4. La prevención y la vigilancia del tráfico ilícito;

    5. La mejora y la promoción de la creación de la capacidad institucional, y técnica, así como el desarrollo y la transferencia de tecnologías ambientalmente racionales, especialmente en el caso de los países en desarrollo y los países con economías en transición;

    1. El mejoramiento de los centros regionales y subregionales de capacitación y transferencia de tecnología;

    2. El mejoramiento del intercambio de información, la educación y la concienciación en todos los sectores de la sociedad;

    3. La cooperación y las modalidades de asociación a todos los niveles entre los países, las autoridades públicas, las organizaciones internacionales, el sector de la industria, las organizaciones no gubernamentales y las instituciones académicas; y

    1. La creación de mecanismos para el cumplimiento, la vigilancia y la aplicación efectiva del Convenio y sus enmiendas.

  1. Se han formulado recomendaciones basadas en los criterios de manejo ambientalmente racional para las computadoras conforme al mandato de la Asociación para la acción en materia de equipos de computadoras (PACE) del Convenio de Basilea.

2. Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos

  1. 37. La OCDE aprobó una recomendación sobre el manejo ambientalmente racional de los desechos que abarca aspectos como los elementos básicos de funcionamiento de las directrices sobre el manejo ambientalmente racional aplicables a las instalaciones de recuperación de desechos, que incluyen: elementos de funcionamiento que preceden a la recogida, el transporte, el tratamiento y el almacenamiento; y elementos posteriores al almacenamiento, transporte, tratamiento y eliminación de los residuos pertinentes (OCDE 2004). Los elementos básicos de funcionamiento son que:

  2. La instalación cuente con un sistema de manejo ambiental aplicable;

  3. La instalación adopte medidas suficientes que permitan salvaguardar la salud y la seguridad ocupacional y ambiental;

  4. La instalación tenga un programa adecuado de vigilancia, registro y presentación de informes;

  5. La instalación disponga de un programa acertado y adecuado de formación del personal;

  6. La instalación tenga plan adecuado para situaciones de emergencia;

    La instalación tenga un plan adecuado para el cierre y las actividades posteriores al cierre.



  1. El manual de orientación para la aplicación de la recomendación de la OCDE sobre el manejo ambientalmente racional de los desechos (OCDE 2007) contiene más información al respecto.

3. Manejo del mercurio basado en el ciclo de vida

  1. El concepto de manejo basado en el ciclo de vida ofrece una perspectiva importante del manejo ambientalmente racional de desechos consistentes ende mercurio elemental y desechos que contienen mercurio o están contaminados por este. El manejo basado en el ciclo de vida constituye un marco para analizar y gestionar la calidad de los bienes y servicios en cuanto a su sostenibilidad. Las empresas de todo el mundo lo están utilizando para reducir, por ejemplo, las huellas de sus productos en el carbono, los materiales y el agua y mejorar los resultados sociales y económicos de sus ofertas para asegurar una cadena de valor más sostenible (PNUMA y SETAC 2009). Cuando se aplica el manejo basado en el ciclo de vida al mercurio, los resultados deben analizarse en las etapas siguientes: producción de productos con mercurio añadido o producción de otros productos que usan mercurio; uso de los productos; recogida y transporte de los desechos; y eliminación de los desechos.

  2. En el manejo del mercurio basado en el ciclo de vida, es importante que se establezca como prioridad la reducción del mercurio usado en productos y procesos para reducir el contenido de mercurio en los desechos que se van a eliminar y en los desechos generados en los procesos industriales. Cuando se utilicen productos con mercurio añadido, se deberá poner especial cuidado en prevenir la liberación de mercurio al medio ambiente. Los desechos consistentes en de mercurio elemental o los desechos que contienen mercurio o están contaminados por este deberán tratarse a fin de recuperar el mercurio o de inmovilizarlo de manera ambientalmente racional. El mercurio recuperado deberá eliminarse después de su estabilización/solidificación en un lugar de almacenamiento permanente o un vertedero diseñado especialmente; o bien, se podría utilizar como insumo de productos para los cuales no existen o no se dispone de alternativas que no utilicen mercurio o cuando tenga que pasar un largo tiempo antes de que haya sustitutos para los productos con mercurio añadido; esto podría ayudar a reducir la producción cantidad de mercurio nuevo liberado de la tierragenerado por la extracción minera primaria. Los desechos consistentes en de mercurio elemental o los desechos que contienen mercurio o estén contaminados por este se podrán almacenar, por ejemplo, para su tratamiento o eliminación ulterior, o hasta que sea posible disponga de instalaciones o para su exportación exportarlo a otros países con fines de eliminación (véase la Figura-2).


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