Música 3º eso unidad 4: la música en el barroco



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MÚSICA 3º ESO

UNIDAD 4: LA MÚSICA EN EL BARROCO



1. Generalidades sobre la música barroca

1. 1. Período histórico

El Barroco es un periodo en la Historia de la Música comprendido entre 1600 (nacimiento de la ópera) y 1750 (año de la muerte de Bach). Barroco es un término peyorativo utilizado desde 1750 –cuando ya era antiguo– que significa lo recargado y ampuloso en el arte.

El Barroco nació en Italia en 1600, se desarrolla durante todo el siglo XVII y encontró su máximo esplendor en Alemania, a partir de 1700, con Johann Sebastian Bach. Hacia 1730 surgen nuevas tendencias artísticas buscando lo sencillo, sentimental y natural que implican el fin del Barroco y conducen al período siguiente: el Clasicismo.

Podemos diferenciar tres períodos: el primer Barroco (1600-1650), el Barroco medio (1650-1700) y el alto Barroco o Barroco tardío (1700-1750).

1.2. Características de la música barroca

El hombre de esta época es una persona sensible a la pasión y la fantasía. El arte barroco busca la expresión de los sentimientos, el sentido de los contrastes y el gusto por los detalles y la ornamentación. Las características de la música barroca son:



  1. Los instrumentos y la técnica vocal se perfeccionan, permitiendo la profesionalización de la música y apareciendo los primeros intérpretes virtuosos.

La técnica vocal es cada vez más elaborada. Debido a la necesidad a que es necesario tener una voz más amplia y fuerte, ya que se comienza a interpretar en grandes escenarios de teatros, donde por aquel entonces no existía la amplificación artificial

  1. Gracias a ese perfeccionamiento, la dinámica (uso de intensidades distintas) es mejor explotada e indicada en las partituras y se buscan los contrastes de intensidad y ritmo. El Barroco es un período de grandes CONTRASTES y ORNAMENTACIÓN, y estos dos conceptos se reflejan en todos los aspectos.

  2. Se usan melodías con acompañamiento en acordes. Es una técnica de composición que se llama melodía acompañada, algo común en nuestra música popular pero que no se usaba antes de 1600, durante el Renacimiento, excepto en España y en Italia.

  3. Esta práctica musical permite una armonía más rica y variada y una mayor audacia en el uso de acordes disonantes, imponiéndose además las dos modalidades actuales: mayor y menor.

  4. Coexisten dos sistemas de composición: el estilo antiguo que usaba como textura a la polifonía y el estilo moderno, a la melodía acompañada.

  5. Como consecuencia de la aparición del estilo moderno se desarrollan nuevas formas musicales. En la música vocal aparecen la ópera, el oratorio y la cantata donde el sentido del texto cobra absoluto predominio. En la música instrumental predominan las formas musicales surgidas de la danza cortesana: la suite y el concierto.

  6. Gracias a las distintas formas del género concierto, aparece el estilo concertante. El estilo concertante consiste en la alternancia del protagonismo de un instrumento, o de un grupo de instrumentos, frente a una orquesta.

  7. La música está al servicio de las grandes monarquías europeas, la aristocracia y la Iglesia, que la utilizarán como una manifestación más de su poder. El papel del músico se reduce al de un sirviente de su protector o patrón.

1.3. La música instrumental

  1. Se produce la emancipación de la música instrumental: se liberan de su papel de acompañantes de la voz para explotar las posibilidades técnicas y tímbricas de los instrumentos.

    1. Mejora la construcción de instrumentos, buscando en ellos más volumen de sonido

    2. Nacen nuevas formas y géneros exclusivos para instrumentos.

    1. Se especifica en la partitura el instrumento que tiene que tocar.

    2. Los intérpretes se especializan en un solo instrumento.

    3. Se crea la orquesta, con las tres familias: viento, cuerda y percusión. En la orquesta comienzan a utilizarse los timbales, instrumentos de parche que afinaban para apoyar al bajo continuo. Hay un máximo desarrollo de los instrumentos de tecla, como el órgano y el clave.

1.4. El continuo

La melodía acompañada es la textura que da origen al bajo continuo. El bajo continuo o, simplemente, el continuo consiste en indicar en la partitura las notas graves del acompañamiento que se hace a una melodía. Este bajo, que siempre aparece aún cuando la melodía haga silencio (por ello lo de continuo), estará formado por las notas más graves que da lugar a un relleno armónico intermedio que no se escribe, pero que el músico o los músicos acompañantes comprenden lo que deben tocar y lo harán según su capacidad e imaginación.

El continuo es un modo de escritura introducido en Italia a principios del siglo XVII, con las primeras óperas, y adoptado luego en los demás países hasta mediados del siglo XVIII, habiendo desaparecido totalmente con el auge del Clasicismo en 1775 (es decir que es un modo de escritura propio y exclusivo del Barroco). En la mayoría de las partituras barrocas aparecen solamente dos pentagramas: el superior donde aparece escrita la melodía que realizará el solista que se destaca (voz o instrumento melódico) y el inferior, para el bajo continuo.

El continuo puede ser realizado por a) un músico acompañante tocando un instrumento polifónico: clave, órgano, laúd, tiorba, arpa, etc. o b) por varios músicos que juntos pueden hacer acordes: violín o viola y violonchelo, flauta u oboe y fagot, etc.

El compositor puede pedir al o a los intérpretes del continuo que hagan determinados acordes por encima del bajo continuo. Lo indicará a través de cifras que representan el tipo de acorde que quiere que haga. Entonces el bajo se llama bajo cifrado.

2.1. El primer Barroco (1600-1650)

Durante este período, de 1600 a 1650, se establecen características que identifican al barroco:


  1. La ópera como gran espectáculo,

  2. el desarrollo del estilo concertante (antecedente del género llamado concierto), y

  3. el uso de los contrastes.

El Barroco musical: un invento italiano: Monteverdi, Frescobaldi y, más tarde durante el Barroco medio, Corelli fueron los geniales innovadores de la música en el siglo XVII. Todos son italianos. Claudio Monteverdi puede ser considerado el padre de la ópera y Arcangelo Corelli hizo escuela en la técnica violinística y es el padre del concierto.

2.1.1. La creación de la Ópera en Italia

Desde 1580, un grupo de músicos, poetas e intelectuales de Florencia se reunía en los palacios de la ciudad, como en el del conde y mecenas Giovanni Bardi, para hablar sobre arte, filosofía, poesía y música. Los reunidos en torno a Bardi formaban la “Camerata Fiorentina”. Los principales músicos que frecuentaban estas reuniones fueron Vincenzo Galilei, padre del astrónomo, Jacopo Peri y Giulio Caccini.

Estos músicos y poetas italianos del Renacimiento deseaban volver a la cultura clásica e imitaron a los griegos en sus obras teatrales con textos literarios y dramáticos, música, danza, decorados, vestuarios y luces. Sabían que los griegos en sus obras teatrales entonaban melodías mediante un recitado con acompañamiento instrumental que permitía no sólo entender la palabra sino mejorar el sentido dramático del texto. Vincenzo Galilei descubrió fragmentos de la antigua música griega e ideó un canto en estilo recitativo que tuvo gran éxito. El estilo recitativo era la nueva forma de expresión de la música puesta al servicio de la palabra: la melodía pretende ser un reflejo literal de las inflexiones y del ritmo “naturales” de la voz, y el acompañamiento se limita a un bajo cifrado escueto y sobrio. La textura de estas obras era la melodía acompañada.

Trataron de reactualizar las antiguas tragedias griegas, síntesis de poesía, música y danza, y crearon así la “Opera in musica” (obra teatral musicalizada) hoy conocida con el nombre abreviado de ópera, donde imperaba el estilo recitativo.

Los argumentos de todas las óperas barrocas se basan en la mitología clásica (griega o romana) o en historias más o menos reales de estos imperios.

La primera ópera fue Daphne, de Jacopo Peri, estrenada en 1597 en Florencia.

G.1. Género: la ópera



Ópera es sinónimo de teatro musical cantado y es el género musical más importante durante más de 300 años (de 1600 a 1920). Se calcula que hay más de 25000 títulos de óperas compuestas durante estos años.

En la ópera hay un texto dramático o cómico que se representa en un escenario teatral, con su escenografía (decorados pintados, elementos escenográficos y telones) a la que colabora la iluminación para dar el ambiente necesario. Los cantantes tienen que actuar con un vestuario característico siguiendo el libreto o argumento. El libreto tiene una importancia fundamental pues es lo que determina las características de la música en cuanto a la sucesión y características de los números musicales, pero a diferencia del teatro convencional, los textos se recitan o cantan. Se deduce que los estilos de una ópera son el profano y vocal. Los intérpretes en las óperas son: voces solistas, coro de voces mixtas, orquesta y, a veces, un ballet.

En el escenario actúan los actores-cantantes solistas (principales y de reparto), los actores figurantes, el coro y los bailarines. Entre el escenario y el patio de butacas - y en un foso desde la época de Richard Wagner - estará la orquesta haciendo la música instrumental. También puede haber, en escena o situado en los laterales, un coro que generalmente representa al pueblo. Las partes corales de una ópera se producen cuando canta únicamente el coro acompañado por la orquesta. En otros momentos de la ópera, el coro puede colaborar con los solistas.

Según lo pida el argumento, puede haber intermedios puramente instrumentales a cargo de la orquesta y en algunos de estos intermedios pueden intervenir bailarines (de ballet).

Las óperas son cantadas por mujeres o por hombres con una perfecta emisión vocal que no necesitan de un micrófono y amplificación para ser escuchados hasta en el lugar más alejado del teatro. Los teatros construidos para representar ópera, como el Teatro Real de Madrid, deben tener condiciones acústicas excelentes que ayuden a los músicos a llegar a todo el público sin ninguna amplificación por medios eléctricos.

La ópera es un espectáculo muy completo pues engloba muchas artes: música, literatura, interpretación teatral, danza, pintura, escultura, a los que se suman la iluminación, el vestuario y la propia arquitectura del teatro.



Partes de una ópera

Generalmente las óperas tienen 2 ó 3 actos – como cualquier obra de teatro - aunque las hay de 1 y de hasta 4 y 5. Una ópera suele durar entre una y tres horas, aunque las hay de 8 horas como Les Troyens de Hector Berlioz. Cada acto dos tipos de partes: partes cantadas y partes instrumentales.

El primer acto comienza con una parte instrumental llamada obertura, a cargo de la orquesta, que generalmente resume las melodías que se escucharán a lo largo de la representación. Los demás actos comienzan con oberturas más breves que muchas veces se llaman preludios. Se levanta el telón y aparecen los actores-cantantes que actuarán recitando el texto y cantando, o bien aparecerá el coro cantando.

La acción de la obra teatral se desarrolla en los recitativos que son recitados por los cantantes de forma cantada pero declamada (con notas repetidas), acompañados por un clave o por acordes de la orquesta. Después de cada recitativo viene un aria. En la ópera se llama aria a la canción para solista con acompañamiento de orquesta (ver apartado G.2.). En el aria la acción se paraliza y el personaje que canta expresa sus sentimientos y canta melodías expresivas con textos más emotivos.

En lugar de una aria puede haber un dúo, o un terceto, o un cuarteto, etc. a cargo de los cantantes solistas. Es decir que las canciones (arias, romanzas, cavatinas, dúos, corales, etc.) se intercalan entre recitado y recitado. También pueden haber corales a cargo del coro, sin necesidad de recitativos.

Durante las representaciones de ópera el interés máximo del público se produce cuando los cantantes solistas cantan las arias, romanzas y cavatinas, o cantan en dúo (p. ej. una soprano y un tenor) que son las partes con las más bellas melodías y donde los cantantes se lucen más.

La alternancia recitado - canción puede ser de vez en cuando alterada por intermedios instrumentales en los cuales puede (o no) haber bailarines que se expresan mediante pasos de ballet. Sirven para unir y articular distintas escenas.

Ordenamiento: siempre el ordenamiento de las distintas partes depende del libreto de la ópera, pero en general puede decirse que: cada acto de toda ópera consistirá en una obertura instrumental a la que le siguen los recitados donde se desarrolla la acción de la obra teatral, e intercalando entre recitado y recitado se escucharán las canciones (arias, romanzas, cavatinas, dúos, etc.) donde la acción se paraliza y el personaje que canta expresa sus sentimientos. En el momento que el libreto lo pida pueden haber números corales o instrumentales, con baile o sin él.

2.1.2. Primer Barroco en Italia: Claudio Monteverdi y la ópera

El italiano Claudio Monteverdi (Cremona, 1567 - Venecia, 1643) marca la transición del Renacimiento al Barroco. Fue un gran innovador y es el gran impulsor de una forma de música que se alejaba de la mentalidad medieval que aún imperó durante el Renacimiento.

Trabajó como buen violista y compositor en la culta corte de Mantua donde compuso obras profanas y religiosas, y desde 1613 trabajó como maestro de capilla en San Marcos de Venecia. Donde compuso sobre todo obras de carácter religioso, como lo exigía su trabajo.

Fue compositor de maravillosos madrigales y también de dramas teatrales de temas clásicos susceptibles de ser cantados. Monteverdi podría haber quedado en la Historia de la Música como el creador de los madrigales más bellos, pero realizó una labor todavía más importante. Puede ser considerado el impulsor de la ópera como hoy se la conoce, con la estética del melodrama en sus textos y una sucesión de arias para lucimiento de los cantantes, intercaladas entre textos recitados e intermedios instrumentales. Crea la estructura definitiva de la ópera desde su primera ópera de 1607. Claudio Monteverdi puso absoluto interés en plasmar las emociones humanas y conseguir una perfecta unión entre el texto y la música en sus óperas, es decir, aplicó la idea del madrigal a sus óperas.

L`Orfeo, favola in musica (Orfeo, fábula con música) es la primera ópera de Monteverdi, con libreto de Alessandro Striggio, representada por primera vez el 24 de febrero de 1607 en una de las salas del palacio del duque de Mantua. Fue un encargo el duque de Mantua que había asistido, impresionado, a la representación de la ópera Eurídice de Jacopo Peri. El éxito inmediato de esta ópera en la ciudad de Mantua y en todo el norte de Italia prueba la importancia histórica que tuvo esta obra para la música de aquella época. El mito griego de Orfeo es un canto al amor y símbolo del poder de la música y es uno de los temas preferidos de la ópera Barroca.

L`Arianna fue la segunda ópera de Monteverdi, estrenada el 28 de mayo de 1608, también está basada en mitos griegos De ella solo se conserva su célebre Lamento, en una versión de 1623, en el que Monteverdi trata magistralmente la polifonía a la manera de los madrigales de los que era experto y el nuevo estilo recitativo, con una equilibrada síntesis entre la música antigua y la nueva. Traicionada en el amor y abandonada por Teseo en la isla de Naxos, Arianna se arroja desesperada al mar y, cuando unos pescadores acaban de salvarla de la muerte, expresa su dolor en el célebre Lasciatemi morire. La escena responde a la mentalidad estética y moral de la época, y expone el problema simple y complejo a la vez de la fidelidad, el amor, la decepción, la traición amorosa, la tristeza y la cólera, opuestos en contrastes apasionados. Este Lamento de Arianna fue un gran éxito musical en Italia a principios de 1600

L`incoronazione di Poppea, última ópera de Monteverdi, estrenada en Venecia en 1642 inaugura una ampliación en la temática. No solamente se usará a la mitología clásica como inspiración para los argumentos de las óperas barrocas sino que usará el hecho histórico, pero siempre referido a la historia griega o romana. En este caso, cuenta que el poderoso emperador de Roma, Nerón, se ha enamorado de Poppea y decide abandonar a su esposa Octavia y sentar en el trono a Poppea.

G.2. Género: el aria

El aria es un género musical, derivado de la canción, para cantante solista con acompañamiento instrumental. Normalmente no es un género independiente, sino que se integra en otras estructuras más amplias como la ópera, la cantata o el oratorio. En la ópera, el aria suele ser un monólogo del cantante durante el cual la acción se paraliza para que el personaje (femenino o masculino) exteriorice sus pensamientos o sentimientos.

Un tipo específico de aria, propio de la época barroca, es el aria da capo, así llamada por su estructura ABA, donde hay una primera sección, la más importante, que llamaremos A, luego una segunda sección, B que muchas veces es más corta y más rápida, tras la cual se vuelve a cantar la primera sección A desde el comienzo o cabeza del aria (en italiano “desde la cabeza” se dice “da capo”). El primer músico en utilizar en las óperas el aria da capo fue Alessandro Scarlatti, siciliano que vivió en la ciudad de Nápoles y que fue padre de nuestro conocido Domenico Scarlatti.

2.2. El Barroco medio (1650-1700)

Después de las innovaciones realizadas durante el primer barroco, las características principales del Barroco indicadas en el apartado 1.2. ya quedan definidas. Durante el Barroco medio trabajarán compositores que serán las referencias para los grandes músicos del Barroco que se darán durante el alto Barroco.

G.3. Género: el canon

Un canon es una forma contrapuntística donde las voces melódicas van entrando sucesivamente en forma rigurosa. Un canon generalmente tiene 2, 3 ó 4 voces (aunque puede llegar a tener 8 o más), donde todas las voces hacen lo mismo, pero una después de la otra. Muchas veces son cantados, aunque los hay, más modernamente, instrumentales.

Es un género que apareció en la Edad Media. El primer canon que se conserva es el canon inglés Summer is icomen in, anotado entre 1280 y 1310 en el monasterio de Reading.

T.1. El bajo obstinado

El bajo obstinado es una técnica de composición que consiste en hacer repetir incansablemente como línea melódica más grave (llamada bajo) a un grupo de notas, generalmente durante cuatro u ocho compases, mientras que las otras partes o líneas varían.

2.2.1. Barroco medio en Alemania: Johann Pachelbel

El alemán Johann Pachelbel (Nuremberg, 1653 – Nuremberg, 1706) fue un organista alemán, que trabajó en Viena, en la Corte de Einsenach (donde hizo amistad con el padre de Johann Sebastian Bach, también músico), en Sttutgart, Gotha y Nuremberg. Sus obras para órgano suponen nuevo virtuosismo para este instrumento con la pureza propia de la música del sur de Alemania.

La composición más famosa de Pachelbel es el Canon de Kanon und gigue für drei violinen und basso continuo, escrito en 1694 para una boda, toma la forma de canon a 3 voces (tocadas por tres violines) y se desarrolla sobre un bajo obstinado de ocho notas (ver apartado anterior) mientras los tres violines introducen el tema con sucesivas variaciones.

G.4. Género: la suite de danzas

Una suite de danzas es una obra instrumental formada por una serie de danzas (Suite significa serie en francés.) que alternan rápidas con lentas y que tienen, no siempre, la misma tonalidad. En muchos casos la suite comienza con una pieza llamada preludio, que no es una danza. Le sigue una serie de danzas que se tocan una después de otra, alternando una danza rápida con otra lenta, donde los bailarines descansan. Algunas suites no comienzan por el preludio sino que lo hacen por la primera danza, que generalmente es la alemana.

Generalmente una suite consta de las cuatro danzas barrocas fundamentales que son:

la allemande, la courante, la sarabande y la gigue

(sus traducciones al español serían: alemana, corrente, zarabanda y giga).

Una suite puede estar formada por estas cuatro danzas (con o sin preludio) pero también se acostumbraba a ser ampliada. Entre la sarabande y la gigue pueden haber 1, 2 o 3 danzas adicionales y opcionales. Estas danzas eran danzas de moda como:

el menuet, la bourrée, la gavotte, el air, la loure, el rondeau, la chacona, el pasacaille, la polonaise, etc. (sus traducciones al español serían: minué, bourrée, gavota, aire, loure, rondó, chacona, pasacalle y polonesa).

Algunos compositores también llamaban a las suites con otros nombres. Esto nos lleva a la confusión, pues nosotros aprenderemos, cuando llegue la ocasión, que son géneros musicales muy distintos a la suite de danzas. Esas obras, que eran como suites, recibían el nombre de obertura, sinfonía, ordre, lesson, sonata o partita.

G.5. Género: el preludio

El preludio consiste habitualmente en una pieza musical de forma libre destinada a uno o varios instrumentos cuya función es introducir a otra pieza de carácter más complejo o definido, como puede ser una danza o una fuga (ver apartado G.11.). También el preludio puede ser la pieza inicial de una serie de danzas como la suite. En este caso, el preludio servía a los músicos para llamar la atención a los bailarines que las danzas de la suite iban a comenzar.

G.6. Género: el rondó

Musicalmente, el rondó barroco tiene una forma ABACA. Esto significa que en todo rondó primero se toca el tema A, que es un estribillo, después una primera variación B, se hace el “da capo” (se vuelve al principio) para repetir el tema A, después viene una segunda variación C y, para finalizar otra vez se toca el tema A.

Durante el Renacimiento y en innumerables casos en el Barroco, el rondó es una de las danzas que pueden integrar una suite. Junto al minué y la polonesa, el rondó es una de las pocas danzas barrocas que sobrevivieron en el Clasicismo. Durante el Clasicismo, los grandes compositores han escrito con preferencia con esta forma de rondó.

Una de las formas más antiguas de baile es el baile en corro, donde hombres y mujeres unen sus manos y danzan en círculo acompañados por sus propios cantos. Un estribillo, siempre igual, se repetía después de cada estrofa. Esta danza en redondo se llama rondó (o rondeau en francés) y se hizo muy popular en la Edad Media y fue ampliamente recogida por trovadores y juglares. Se añadieron instrumentos para ampliar la línea vocal, y el rondó evolucionó pasando de ser un estilo vocal a un estilo puramente instrumental en el Barroco.

2.2.2. Barroco medio en Inglaterra: Henry Purcell

Henry Purcell (Londres, 1659 - Londres, 1695) es el más importante compositor inglés del barroco. Fue el compositor de la corte del rey y considerado en su época como el “Orfeo británico”. Tiene obras para la escena, siendo el creador de dramas musicales (especie de óperas) más importante de este período. Con él se preparó el camino a la gran ópera en Inglaterra que seguiría el alemán Händel a principios del siglo XVIII. En su breve vida (de 36 años) escribió mucho para clavicémbalo, para órgano y para grupos de violas (consort), antecedentes de los cuartetos de cuerda.

Tiene numerosas suites instrumentales para la escena, como Abdelazar o la venganza del moro, de 1695, que comprenden una obertura y 8 arias o movimientos. Entre estos movimientos se encuentra el famosísimo Rondó, que ha sido usado en 1946 por otro compositor inglés, Benjamin Britten para componer su Young Person`s Guide to the Orchestra (Guía de los jóvenes a la orquesta).

G.7. Género: el concierto

Un concierto es una obra instrumental con una forma musical determinada, pues consta de tres o de cuatro movimientos, alternando los tempos en lento-rápido. Siempre el último movimiento es rápido. Este género surge en Italia.

Se llama así porque distintos instrumentos se ponen de acuerdo para realizar una misma idea musical. (Recordemos que la palabra concierto significa algo donde las partes que lo forman se ponen de acuerdo). Hay dos tipos básicos de concierto barroco:

1. El concerto grosso, donde el concertino (formado por varios solistas) dialoga con la orquesta (que forma el ripieno o relleno) pero todos unidos, colaborando y dialogando para hacer música en forma concertada. Cuando todos tocan al mismo tiempo se llama que hacen el tutti. Arcangelo Corelli fue el gran impulsor del concerto grosso.

2. El concierto para solista, en el que el concertino se reduce a un solo instrumento, que se destaca por su virtuosismo, y la orquesta tiene un papel acompañante y concertante. El concierto para solista tiene un carácter espectacular por el virtuosismo y el lirismo individual que aporta el instrumento solista (puede ser un violín, un clave, un violonchelo, una flauta, un oboe, etc.), que recuerda a las arias de las óperas, pero en estilo instrumental.

El veneciano Antonio Vivaldi fue el más prestigioso compositor del concierto para solista con tres movimientos que todavía hoy se utiliza. Vivaldi, y los demás compositores que le imitaron, compuso conciertos divididos en tres movimientos o partes, diferenciadas entre sí por su velocidad y carácter: su primer movimiento es rápido (Allegro), el segundo es lento (Adagio, Largo o Andante) y el tercero es rápido (Allegro o Vivo) muchas veces al ritmo de una giga. Este tipo de concierto italiano a solo halló amplia difusión por toda Europa y hasta el mismísimo Johann Sebastian Bach lo utilizó.

El concierto tendrá su auge en el Clasicismo, y sigue siendo hoy un género importante.

2.2.3. Barroco medio en Italia: Arcangelo Corelli y el concierto



Arcangelo Corelli (Fusignano, Ravena, 1653 - Roma, 1713) provenía de familia noble italiana. Después de sus estudios de violín y composición viaja a Roma, en 1671, donde se establecería definitivamente. Mientras trabaja como violinista publica en 1681 sus Sonatas da Chiesa, Op. 1, atrayendo la atención del mundo musical. Fue célebre como profesor y como compositor y creó la escuela de violín que lleva su nombre. El propio Händel, cuando de joven viajó a Roma para aprender música al estilo italiano, fue a visitarlo debido a su admiración.

Pero Corelli no fue solamente un virtuoso del violín sino fue quien definió la forma musical del concerto grosso. Ejemplo de ello es el Concerto grosso en Re Mayor. Op. 6, nº 1, para cuerdas, cuyo cuarto y último movimiento es una giga.

2.2.4. Los grandes constructores de instrumentos

Un luthier es aquel artesano que construye, ajusta y repara un instrumento de cuerda frotada y, por extensión, cualquier instrumento de cuerda. Durante el barroco, en Brescia y Cremona, al norte de Italia, aparecieron grandes violeros o luthieres como Saló, Amati, Stradivari y Guarneri. Estos instrumentos todavía hoy son insuperables. La construcción de estos instrumentos, mucho mejores que los anteriores a ellos, dio lugar a que músicos como Arcangelo Corelli pudieran perfeccionar su técnica de ejecución.

G.8. Género: el Te Deum

Un Te Deum es una cantata de alabanza a Dios (Te Deum laudamus, te alabamos Dios). Contiene un preludio, recitativos, arias y corales, como toda cantata religiosa. Se cantaba como un “himno de acción de gracias”, tanto en ceremonias religiosas como profanas del tipo de las coronaciones, de las celebraciones de la victoria en una batalla o de algún logro. Abundaron los Te Deum en la época de Luis XIV debido a las numerosas victorias militares de este rey.

2.2.6. Barroco medio en Francia: Marc-Antoine Charpentier

Marc-Antoine Charpentier (Paris, h. 1634 – Paris, 1704) viajó a Roma en su juventud para estudiar con Giacomo Carissimi, uno de los grandes maestros del oratorio (ver apartado G.13.). De vuelta a Paris fue Maestro de Música, primero en la Iglesia del Colegio y luego en la Casa de los Jesuitas. En 1698 es nombrado Maestro de Música de la Sante Chapelle de Paris, lo que le alejaba definitivamente de estar en Versalles, centro del poder, en el que se encontraba únicamente Jean-Baptiste Lully, procurando éste que así sea. Charpentier no tuvo en vida la posibilidad de difundir e imprimir su música, por lo que cayó en el olvido apenas murió. Pero fue, posiblemente, el mejor y más fecundo músico de la época del Rey Sol Luis XIV, a pesar de las conspiraciones e intrigas en su contra de Lully, su poco escrupuloso contemporáneo.

Será siglo y medio más tarde con la sintonía del Festival de Eurovisión que usa los ocho primeros compases del Preludio de su Te Deum, para que renaciera la obra de este músico.

El Te Deum. H. 146, de Marc-Antoine Charpentier, es un canto de acción de gracias que celebra, posiblemente, la victoria del mariscal de Luxemburgo en Steinkeque (Bélgica) en 1692. Está dividido en once partes, a la manera de una cantata sagrada (ver apartado G. 12.), iniciadas por el célebre Prèlude ya nombrado. Su plantilla está integrada por un cuarteto vocal solista, quinteto de cuerdas, oboes, flautas, fagotes, trompetas, continuo y timbales. Esta obra está considerada como una de las cumbres de la música barroca francesa en la época de Luis XIV.

2.3. El alto Barroco (1700-1750)

Durante este período (1700-1750) aparecen los grandes compositores barrocos: Couperin y Rameau en Francia, Albinoni y Vivaldi en Italia y Bach, Händel y Telemann en Alemania. La música alcanza cotas de perfección y equilibrio pocas veces alcanzadas. Algunas de las composiciones de este período son hoy en día sumamente populares.

2.3.1. Alto Barroco en Francia: François Couperin

El francés François Couperin (1668-1733) provenía de una familia de músicos. A François se le llamó “El Grande” pues fue el más importante de todos los Couperin. Tiene un amplio catálogo de música sacra y de cámara, pero la música para clavecín, como gustan llamar los franceses al clavicémbalo o clave, es única por su exquisita sensibilidad.

Couperin compuso unas 240 piezas para clavecín agrupadas en ordres, que son como suites (ver apartado G.4.), pero en las que no solamente hay danzas sino también música descriptiva. En ellas, Couperin supo captar y evocar escenas de la vida de la Corte y de París: danzas, retratos, altos personajes de la Corte, sentimientos, escenas de feria y campestres, paisajes, animales e, incluso, aspectos bélicos como Las barricadas misteriosa. El mismo Bach fue influenciado por la música de Couperin.

2.3.2. Alto Barroco en Italia: Tomaso Albinoni

El italiano Tomaso Albinoni (Venecia, 1671 - Venecia, 1750) fue hijo de un próspero comerciante y estudió canto y violín. Escribió numerosas óperas y obras instrumentales, como conciertos y sonatas. El famoso Adagio de Albinoni en realidad fue escrito por Remo Giazotto, también italiano, imitando la forma de componer de Albinoni. Las obras pueden llamarse por su movimiento, donde el Adagio es un movimiento sereno, noble y lento.

2.3.3. Alto barroco en Italia: Antonio Vivaldi

El italiano Antonio Vivaldi (Venecia, 1678 - Viena, 1741) era hijo de un violinista que tocaba en San Marcos de Venecia. El contacto con los compañeros de su padre hizo que se dedicara a la música y, en particular, al violín y desde pequeño fue un virtuoso de este instrumento. Pero tuvo que emprender la carrera eclesiástica para recibir una educación esmerada. Se ordenó sacerdote, al que llamaban “Il prete rosso” pues era pelirrojo. Pocas veces dio misa, y alegando asma y todo tipo de enfermedades, se dedicó a las tres actividades que le gustaban: a tocar el violín, asombrando a los entendidos por su enorme virtuosismo, a componer y a enseñar música, pues era el maestro de un orfanato de niñas de Venecia, el Ospedale della Pietà, que hacían música como los ángeles.

En su gran obra, alrededor de 770 composiciones, se cuentan sonatas, sinfonías, unos 443 conciertos conservados, óperas, obras vocales profanas y numerosas obras vocales religiosas, como oratorios, cantatas y corales. Publicó sus obras en varias ciudades europeas, aunque muchas se las conoce por sus manuscritos. Tenía una enorme facilidad para componer: su record fue escribir 10 conciertos en 3 días.

A Antonio Vivaldi se lo recuerda sobre todo por sus conciertos instrumentales, muchos de ellos compuestos para la orquesta que formaban las huérfanas, que, además de cantar tocaban instrumentos como los de la familia de los violines, la flauta, el oboe, el órgano y hasta la trompeta. Con esta orquesta a su disposición tenía la posibilidad de experimentar y probar sus ideas musicales. Compuso conciertos para solista, en tres movimientos (ver apartado G. 7.), para violín, viola d`amore, violonchelo, contrabajo, laúd, mandolina, flauta dulce, flauta travesera, oboe, dulzaina, trompeta y órgano, todos acompañados por una pequeña orquesta.

Los cuatro conciertos de violín conocidos por el título de Le quattro stagioni (Las cuatro estaciones) pertenecen a un gran ciclo de composiciones de Vivaldi de 1725. Vivaldi hace una música descriptiva que sigue fielmente los versos de cuatro sonetos de autor desconocido, quizás del propio Vivaldi, que describen las características de las cuatro estaciones de año. En la partitura aparecen dichos versos en el sitio donde tratan de pintarse con sonidos, buscando la exactitud descriptiva. Las cuerdas consiguen la más perfecta imitación y recreación sonora de la naturaleza en la historia de la Música gracias al genio de Vivaldi. La primavera es alegre, con pájaros y fuentes, suave viento, tormenta pasajera y otra vez los cantos de los pájaros en el primer movimiento, un tranquilo segundo movimiento que representa un idilio en el campo y como tercer movimiento presenciamos una alegre danza pastoril.

En Venecia la ópera levantaba pasiones. Vivaldi compone unas 70 óperas, de las cuales se conservan íntegras 46. Él mismo se financiaba las costosas óperas y las promocionaba. En Mantua conoce a Anna Giró, soprano, quien protagonizaría los papeles femeninos de las óperas que compone. Actualmente se representan pocas óperas de Vivaldi. Griselda, drama con música estrenada en 1735, es una de ellas, donde el papel protagonista seguramente fue para el lucimiento de Anna Giró, la protegida de Vivaldi.

Vivaldi viajó a Viena misteriosamente, quizás despedido de Venecia por dar que hablar de su posible relación con su cantante preferida, Anna Giró, o para conseguir financiación para sus óperas, pero no la consigue. En su edad madura Vivaldi había sido un hombre rico pero una vida lujosa y un declive en la popularidad de su música hicieron que muera pobre y en forma oscura. Fue enterrado en Viena como un indigente.

T. 3. Palabras técnicas: el Opus

Opus significa obra en latín. Esta palabra, seguida por un número, designa a una obra o a un conjunto de obras del mismo autor por orden de publicación, que no corresponde necesariamente al orden cronológico de su composición. Así, por ejemplo, el Opus 1 de Antonio Vivaldi es la primera obra editada por este compositor. A menudo se la utiliza en su forma abreviada: op. u Op.

T. 4. Palabras técnicas: la sigla RV

RV es la sigla de Ryom Vivaldi que permite identificar, con el número que le sigue, a cualquier obra de Vivaldi en el catálogo de sus obras realizado por el musicólogo Peter Ryom.

G.9. Género: la toccata

Se ha visto en la música del Renacimiento que la toccata es una forma similar a la fantasía. Apareció en Italia a finales del siglo XV para designar un tipo de composiciones instrumentales tocadas aisladamente o al principio de un concierto (como los preludios).

La toccata es una pieza brillante para intérpretes virtuosos, que parece improvisada y destinada a permitir el lucimiento del intérprete. Tiene frecuentes cambios rítmicos y melódicos. Una de las exigencias de la toccata es que debe adaptarse a la técnica de ejecución propia del instrumento que la interpretará.

G.10. Género: la fuga

Una fuga es una forma musical contrapuntística muy compleja escrita en textura polifónica, generalmente a 3 o 4 voces. Consta de una Exposición donde el tema o sujeto es introducido por una voz, luego entra una segunda voz haciendo este tema pero a otra altura, por lo que se llama respuesta. Mientras se escucha esta respuesta, entra otra voz introduciendo nuevamente el tema, pero a otra altura distinta. A su vez, la primera voz está realizando otro tema que se llama contrasujeto. Después entran distintas voces con el mismo sistema y aparece el Episodio con temas extraídos del sujeto o del contrasujeto donde hay un desarrollo más libre y luego aparece un final que es una exposición convincente en la tónica.

A la fuga le puede preceder una toccata (ver apartado G.9.) o un preludio (ver apartado G.5.) de similar carácter. Ningún compositor escribió fugas mejor que Bach.

G.11-13. Géneros vocales: la cantata, el oratorio y la pasión

La cantata es una composición vocal que surgió en Italia a principios del siglo XVII. Es como una ópera pero de menores dimensiones y sin representación teatral. Los intérpretes en las cantatas son: voces solistas, coro de voces mixtas y orquesta.

Comienza con una obertura a la que le sigue una serie de recitativos y arias para una, dos o tres voces, y fragmentos corales, todos sostenidas por un bajo continuo y un acompañamiento instrumental.

Tiene dos subgéneros: la cantata de cámara y la cantata de iglesia. La cantata de cámara (o cantata profana) tiene carácter apasionado y dramático, con momentos de virtuosismo para los solistas. La cantata de iglesia (o cantata sagrada) tiene partes similares a las de la cantata de cámara pero debe adoptar un estilo más sobrio. Posee texto religioso, generalmente inspirado en la Biblia.

El oratorio es un drama musical con textos bíblicos, una especie de ópera seria religiosa generalmente sin representación teatral ni escenografía ni vestuarios, por lo que en realidad sería una cantata de iglesia de mayores proporciones. En el oratorio se le da gran importancia a las narraciones bíblicas y a las partes corales, por lo que está narrado en recitativos solísticos y de coros. La mayor parte de las veces estos recitativos preceden a partes más líricas como arias, dúos y corales. Los intérpretes en los oratorios son: voces solistas, coro de voces mixtas y orquesta.

La pasión es una obra vocal que se interpreta durante los oficios de Semana Santa. Su texto corresponde al Evangelio donde se relata la Pasión y Muerte de N. S. Jesucristo, es decir es un drama musical sobre sus sufrimientos y muerte. Está protagonizada por un evangelista (generalmente un barítono) que narra la historia mediante recitativos, por los personajes del Evangelio (cantantes solistas de todas los tipos de extensión) y por el pueblo (el coro de voces mixtas).

G.14. Género: el minué

El minué es una danza tranquila, graciosa y elegante, de origen francés, de compás ternario y la más bailada en toda la historia de la Música.

El minué es introducido por Jean-Baptiste Lully, músico de la corte de Luis XIV, en 1673 en una ópera para divertir a la Corte de Versalles. Su importancia se debe a que llegó a ser la danza preferida del rey de Francia Luis XIV, el Rey Sol. De Francia se extendió a toda Europa y se lo siguió bailando en todas las reuniones del mundo occidental hasta que llegan las consecuencias sociales de la Revolución Francesa, al pasar de moda por ser un baile de la monarquía.

Además de integrar las óperas barrocas francesas, el minué es una danza que forma parte habitualmente de la suite de danzas barroca. Fue la única danza de la suite que se incorporó a géneros del Clasicismo como en las distintas formas de sonata.

Otras formas de escribir minué son: minuetto, menuetto, minuet y menuet.

2.3.5. Alto barroco en Alemania: Johann Sebastian Bach

El alemán Johann Sebastian Bach (Einsenach, 1685 – Leipzig, 1750) desciende de una larga dinastía de músicos que vivieron en la zona de Turingia, en Alemania Oriental, y que inició su tatarabuelo y finalizó uno de sus nietos. Esta dinastía se extendió durante 300 años. Las primeras lecciones musicales las recibió de su padre y luego estudió órgano y canto con su tío. Tenía una bella voz, por lo que de niño y adolescente trabajó como cantante. Bach transcribió conciertos de Albinoni, Vivaldi y Marcello para analizar la música de estos ilustres músicos y así aprender a componer música al mejor estilo italiano.

A los 18 años Bach ya empezaba a tener fama como virtuoso del órgano y consiguió el empleo de organista en la iglesia luterana de Arnstadt (1703-7), pero tuvo agrias discusiones con sus empleadores. La más famosa fue a finales de 1705 por su interés en aprender música. Bach pidió licencia en su trabajo por cuatro semanas y caminó 320 kilómetros desde Arnstadt hasta Lübeck (tenía 20 años y no tenía dinero para un carruaje). Allí tocaba el órgano el mejor de los organistas de ese momento, Dietrich Buxtehude, 48 años más viejo que Juan Sebastián. Se sintió tan fascinado por la música que escuchó que se excedió en el plazo de su licencia, pues se quedó estudiando con Buxtehude durante casi cuatro meses, por lo que, al regresar a Arnstadt, fue reprendido por sus patrones, al no acudir por sus obligaciones.

Consiguió un puesto de organista en una iglesia de Mühlhausen (1707-8), ciudad donde se casó con su prima María Barbara. Su fuerte carácter y su música muy moderna hicieron que buscara y encontrara trabajo como director musical de la Corte de Weimar (1708-14) y luego ascendiera a Maestro de Capilla del Duque de Weimar (1714-17). La época transcurrida en Weimar le permitieron poder dedicarse de lleno a la composición.

Allí tiene seis hijos, educando musicalmente a los cuatro que sobrevivieron, entre ellos a Carl Phillip Emanuel. Bach cuidaba la educación musical de sus hijos. Continuando con la dinastía de músicos, cuatro hijos de Bach fueron compositores valorados, sobre todo Carl Phillip Emanuel, quien sucedió nada menos que a Telemann como Kantor en Hamburgo y fue admirado por Mozart, ya que es uno de los principales músicos que hicieron la transición entre el barroco de Bach padre y el clasicismo de Mozart hijo.

Ante la muerte de su protector en Weimar, decide mudarse otra vez y obtiene el puesto de director musical en la Corte del príncipe de Köthen, en Turingia (1717-23). Allí le esperaba un sueldo mayor de lo habitual y un patrón que era un príncipe extraordinariamente culto y aficionado a la música que al que le gustarán sus composiciones. En 1720, cuando Bach estaba acompañando al príncipe en otra ciudad, muere su mujer, dejándole viudo con cuatro hijos pequeños. En un viaje a Hamburgo, ciudad donde nació Telemann, conoce a una cantante de bella voz, Anna Magdalena, de gran sensibilidad y mucho menor que él, con quien se casa en 1721. Será su colaboradora en la educación musical de sus hijos, del anterior matrimonio y los propios que fueron llegando.

Bach estaba cómodo, a pesar de sus dificultades familiares, con el trabajo en Köthen, componiendo obras profanas para la Corte. Pero su profunda religiosidad hacía que no estuviera satisfecho, ya que quería componer música religiosa (hay que hacer notar que en aquella época los músicos aún no tenían la libertad de escribir lo que quisieran sino que componían lo que les ordenaban sus patrones). Cuando en 1722 queda vacante la plaza de Kantor de la Escuela de Santo Tomás de Leipzig, se presenta y obtiene el cargo que ocupará en 1723 hasta su muerte en 1750. Allí Bach tenía la obligación de enseñar música a los alumnos de la Escuela de Santo Tomás y de componer música para las celebraciones religiosas de las dos iglesias más importantes de Leipzig y para los principales actos del Ayuntamiento, pues era el director musical de esta ciudad. En Leipzig los Bach tendrán 13 hijos, de los cuales pocos superaron la infancia.

Antes de cumplir los 60 años su estilo de composición había quedado pasado de moda. Hoy se lo escucha como un compositor mucho más innovador que los compositores de su época. En los últimos años de su vida, Bach fue perdiendo paulatinamente su vista hasta quedar ciego. Murió en Leipzig mientras su familia cantaba el coral Ante tu trono me presento, que él había compuesto en clara devoción y humildad ante los designios de Dios.

En vida, Bach fue más apreciado como organista que como compositor. El instrumento preferido de Bach era el órgano y su principal trabajo fue ser organista de iglesia. Fue el más hábil improvisador e intérprete de órgano en su tiempo y tocando el órgano no tenía rivales Su obra para su instrumento favorito, el órgano, es magistral. La música de Bach empezó a ser reconocida después de su muerte. Importantes compositores posteriores, como Mozart, Beethoven y Mendelsohn le reverenciaron al leer y conocer su música.

Su obra fue y sigue siendo un modelo para generaciones de músicos. La mayor parte de la obra de Bach son una fuente inagotable de energía, asombro y deleite. La genialidad de Bach se debe a su profundo pensamiento, la arquitectura perfecta y la sorprendente variedad de sus composiciones musicales. Por ello se le llama "El padre de la música".

Lo que sigue asombrando de la obra de Bach es primero su enorme capacidad de trabajo (la audición de sus obras que han llegado hasta hoy duraría muchos días) y luego el perfecto conocimiento de todos los estilos de su época sin haber viajado nunca fuera de Alemania. Dominó a la perfección el arte de la composición para órgano al estilo alemán, para el clave al estilo francés y para el violín al estilo italiano. Dominó la composición en estilo profano en todas sus formas, siendo excepcionales sus variaciones, preludios, fugas, suites, toccatas, sonatas y conciertos. Cultivó todos los géneros excepto la ópera, porque no le ordenaron nunca componer una ópera. El estilo de las composiciones de Bach se orienta según sea el lugar donde trabaja. Como director de orquesta en cortes tiene importantes obras como las Suites para orquesta y los Conciertos de Brandenburgo, de estilo profano. Pero las obras preferidas de Bach eran las de estilo religioso: cantatas, misas, pasiones, oratorios, corales y motetes. En cada uno de ellos dejó obras maestras.

Su estilo, inconfundible, es una curiosa síntesis de arcaísmo (es el máximo exponente de la polifonía y del contrapunto antiguo) y modernidad (en el uso del nuevo coral luterano y de las melodías acompañadas a la italiana).



Obras de Bach:

La Toccata y fuga en re menor para órgano, BWV 565 (ca. 1704), es una de las obras más populares de Bach, en parte, gracias al cine. La actual identificación de esta música con el terror no tiene mayor sentido pues la idea de Bach fue realizar una obra solemne y, a la vez, que muestre un gran virtuosismo y perfecta construcción. La toccata es un ejemplo de la forma instituida por Buxtehude (ver apartado G.10.) a la que le sigue una fuga (ver apartado G.11.). Se reconoce a Bach como el mejor compositor de fugas de todas las épocas, ya que es el gran maestro del contrapunto.

Bach en su trabajo en Weimar y en Leipzig tenía que componer cantatas. La cantata sagrada (ver apartado G.12.) figuraba de manera prominente en la liturgia luterana en Leipzig. Las iglesias de Leipzig requerían que el Kantor compusiera 58 cantatas al año, además de música para la Pasión de Viernes Santo (pasiones), magnificats y vísperas para tres festividades, una cantata anual para la toma de posesión del Consejo Municipal y música ocasional (motetes fúnebres y cantatas nupciales que se las pagaban como un extra). El servicio principal del domingo duraba unas cinco horas, donde el coro cantaba un motete, una misa luterana (Kyrie y Gloria solamente), himnos y una cantata. El coro constaba de 12 cantantes (3 por cuerda) y una orquesta entre 18 a 24 ejecutantes (2 flautas, 2 o 3 oboes, 1 o 2 fagotes, 3 trompetas, timbales y cuerdas con continuo). Bach, en su cargo de Kantor de Santo Tomás de Leipzig, tenia la obligación de preparar una cantata todos los domingos y entre 1723 y 1729 compuso cuatro series completas de cantatas, en un total de 196 cantatas conservadas.

La Cantata 147, BWV 147, estrenada el 20 de diciembre de 1716 en Weimar, tiene seis partes: 1. Coro, 2. Aria 1, 3. Aria 2, 4. Aria 3, 5. Aria 4 y 6. Coral. El movimiento más popular y hermoso es el sexto movimiento, el coral "Jesús, alegría de los hombres”.

Bach escribió en Köthen varias sonatas,



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