Marco teórico-conceptual



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2.1.1.3.1.3.1. Internet como espacio para la enseñanza (modelos, metodologías, estrategias didácticas, evaluación)
El modelo de enseñanza que ha venido empleando la educación superior, es un modelo basado en las clases magistrales del docente, en la toma de notas por parte del alumno y en la lectura y memorización de una serie de de datos que son transmitidos por el profesor. Moreira (2005) plantea que en esta concepción de la enseñanza superior subyace una visión del conocimiento científico como algo elaborado y definitivo que el docente transmite al alumnado y que éste debe asumir sin cuestionarlo en demasía.
Este es un modelo de enseñanza que se agota fácilmente frente a las necesidades y exigencias que trae consigo la sociedad de la información, no se puede pensar en una formación para este tipo de sociedad a través de métodos rígidos y limitados para el acceso y manejo de la información. La integración de las tecnologías de la información y la comunicación en la educación han generado retos y cambios al sistema educativo, los cuales están relacionados con la adquisición de habilidades por parte del alumno, para responder de manera competente en la sociedad de la información, la cual le exige a la educación superior una renovación en los métodos, las formas organizativas y los procesos de enseñanza, ya que esta tiene que pensar en un sujeto que posea una formación lo suficientemente fundamentada como para que pueda responder a las características de la sociedad de la información.
Este cambio no puede consistir únicamente en la mera integración de las nuevas tecnologías al servicio de los modelos tradicionales de enseñanza universitaria (el docente como transmisor de contenidos a un grupo numeroso de alumnos en la clase, recepción y fotocopiado de apuntes, memorización del contenido y reproducción en un examen, horarios rígidos, etc.). El reto de futuro está en que las universidades innoven no sólo su tecnología, sino también sus concepciones y prácticas pedagógicas, lo que significa modificar el modelo de enseñanza universitario en su globalidad. Abordar este proceso significará reformular el papel y práctica pedagógica del docente, planificar y desarrollar modelos de aprendizaje del alumnado radicalmente distintos a los tradicionales, cambiar las formas organizativas del tiempo y el espacio de las clases, cambiar las modalidades y estrategias de autorización. Moreira (2005)
A partir de la relación formación, docencia y tecnología, se generan cambios como:
El docente deja de ser un transmisor y se convierte en un tutor que guía el proceso de aprendizaje del alumno. La red rompe con el monopolio del profesor como fuente principal de conocimiento.


  • Se incrementa el nivel de comunicación entre el docente y el alumno.

  • Se favorece la colaboración entre docentes y estudiantes más allá de los límites físicos y académicos.

  • Se aumenta la autonomía del estudiante, en una concepción de aprendizaje abierto y flexible.

  • Se crean nuevas modalidades organizativas en la enseñanza.

Internet es una herramienta que ayuda a construir y desarrollar un modelo de enseñanza más flexible, donde prima la actividad y la construcción del conocimiento por parte del alumno a través de una gama variada de recursos. Con la integración de Internet en la docencia universitaria no solamente se rompen las barreras de tiempo y espacio, sino que también se crea la necesidad de una permanente búsqueda, análisis y reelaboración de la información obtenida a través de la red; por lo tanto, el problema pedagógico ya no es transmitir información, sino, saber hacer frente al infodiluvio.


Sin embargo, el uso de Internet con fines docentes no es un proceso fácil de poner en práctica y no siempre se logra realizar satisfactoriamente. Todo proceso de renovación educativa es un proceso complejo sometido a la variabilidad de factores como:

Infraestructura: Dotación a los centros educativos de conexiones a Internet de banda


ancha, redes de área local y equipamiento informático.

Infoestructura: Desarrollo de contenidos educativos, software y herramientas para la


comunidad educativa. Uso habitual de nuevas tecnologías en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Formación de los docentes y acceso al equipamiento necesario.

Socioestructura: Contexto social determinado por la sociedad de la información. Políticas institucionales para la integración de la Internet a la docencia.

Proceso que por su complejidad ha sido caracterizado por diversos autores a partir de niveles o formas que determinan el grado de integración de Internet en la docencia universitaria.

Moreira (2005) Propone 4 niveles para la integración de Internet en la docencia universitaria:


NIVEL I

Edición de documentos convencionales en html



NIVEL II

Edición de materiales didácticos electrónicos o webs docentes



NIVEL III

Diseño y desarrollo de cursos on line semipresenciales



NIVEL IV

Educación virtual o teleformación (educación a distancia a través de Internet)


En esta misma línea Henao (2001) plantea que Internet y sus herramientas especializadas pueden ser utilizadas en la enseñanza de varias formas:

I. Complemento a la enseñanza presencial

II. Combinada con la enseñanza presencial

III. Alternativa a la enseñanza presencial
Posibilidades que deben ser analizadas con relación a las necesidades de los estudiantes y a las metas de formación.

“El informe “Studies in the Context of the eLearning Initiative: Virtual Models of European Universities”, proporciona una visión analítica de la situación actual de las universidades europeas atendiendo a su nivel de integración de TIC en la organización, la investigación y la docencia; al uso de E-learning; y a la actitud que muestran sus miembros hacia la integración de las TIC. En él se identifican cuatro grupos de universidades:



I. Las front runners, o punteras (16%)
II. Las universidades cooperantes (33%)

implicadas en programas de cooperación estratégica con otras Universidades, nacionales o no


III. Las universidades autosuficientes (36%), de tamaño medio o grande, con un número importante de profesores escépticos y, en general, poco comprometidos con las iniciativas relacionadas con el uso de tecnologías en la docencia.
IV. Las universidades escépticas con respecto a este tema (15%), con una utilización muy reducida de las TIC en la docencia presencial y virtual” (Senén Barro Ameneiro).

La verdadera educación virtual además de infraestructura, necesita de profesionales cualificados que puedan diseñar entornos de aprendizaje, a través de la conjugación del conocimiento y las posibilidades que ofrece la tecnología, bajo ésta perspectiva, existe un elemento claramente diferenciador con respecto a otros medios: la interactividad. Como característica más relevante y diferenciadora con respecto a la formación tradicional. Ésta facilita la comunicación y la colaboración, dos aspectos fundamentales a tener cuenta en los procesos de aprendizaje en general y muy especialmente en aquellos que se dan en entornos construidos a partir de la utilización de Internet y los diferentes recursos y herramientas que dicha tecnología nos ofrece.


Por lo tanto el aprendizaje, debe ser considerado como un proceso activo, constructivo y orientado hacia el cumplimiento de un objetivo, que nos permita mantener al alumno en continuo movimiento y orientado hacia la acción.

Los entornos tecnológicos generados a partir de las exigencias de la sociedad de la información demandan el diseño de nuevas propuestas para la enseñanza y el aprendizaje. Algunas de estas alternativas se sustentan en el diseño de material de apoyo virtual y cursos virtuales. En este contexto es necesario reflexionar en relación a qué características tienen estos nuevos entornos, cómo convergen las diferentes modalidades educativas, cómo organizarlas y diseñar experiencias que respondan a las de la sociedad actual.




2.1.1.3.1.3.2. Internet como espacio para el aprendizaje (modelos, metodologías, estrategias didácticas, evaluación)
Promover el uso de la Internet en el aula de clase, parece ser una política intrincada dentro de la necesidad de desarrollar habilidades informaticas y la consolidación de un espacio particular de aprendizaje y la integración de la tecnología como apoyo para alcanzar logros y objetivos curriculares.
Tal y como se han constituido los planes para orientar las estrategias de capacitación de los profesores, para el uso de la Internet en la docencia universitaria, compromete a las diferentes instancias académicas y administrativas, a reflexionar en torno a la noción de integración de las tecnologías en función del desarrollo de “habilidades de aprendizaje”, como lo determina el “Consorcio de Habilidades Indispensables para el Siglo XXl” y su idea de categorizar estas habilidades en:
Habilidades de información y comunicación: Información o alfabetismo en medios y habilidades de comunicación
Habilidades de pensamiento y de solución de problemas: Pensamiento crítico y pensamiento sistémico, identificación, formulación y solución de problemas, la creatividad y curiosidad intelectual
Habilidades interpersonales y de autonomía: Habilidades interpersonales y de colaboración y Autonomía o autodirección.
Al parecer estas habilidades, configuran una aproximación hacia la construcción de un modelo, que asegura un aprendizaje exitoso, en el siglo de la sociedad de la información.
A propósito del desarrollo de estas “habilidades de aprendizaje” (Habilidades de información y comunicación, habilidades de pensamiento y de solución de problemas y habilidades interpersonales y de autonomía) producto de la convivencia con las TICS, deliberadamente surge la necesidad de revisar conceptos de la enseñanza como mera “transmisión de conocimientos”, y de aprendizaje, como receptividad pasiva de la “información transmitida”, exige percatarse de la búsqueda de metodologías educativas, que avalen la construcción del conocimiento y la integración de las TICS, en el marco de establecer un ambiente de aprendizaje promisorio en el establecimiento de un dialogo entre el “contenido” que debe tener la enseñanza y “el saber”, para resolver problemas y por consiguiente, lograr que el aprendiz, tenga el control de sus propios procesos cognitivos.
Para Morton (1996) y el concepto de integrar las TICS va mas allá de el uso de un procesador de texto, una hoja de calculo, “sugirió que la integración de las TIC´s no es simplemente considerar el computador como una herramienta. El argumenta que este punto de vista promueve la noción del computador como algo marginal. Este concepto confunde también a los que planean la educación pues implica que las TIC´s se pueden considerar como cualquier otra herramienta, igual al tablero o al retroproyector que necesitan para utilizarse muy poca o ninguna preparación. Por otro lado considerar el computador como herramienta, permite a quienes planean el currículo seguir trabajando con el concepto tradicional de la educación basada en la materia y en el maestro como transmisor del conocimiento. El computador se mantiene entonces como algo periférico y marginal. (Morton, p.417). En otras palabras, llevar a los estudiantes durante 40 minutos semanales al aula de cómputo no es necesariamente integración como tampoco lo es usar el computador como una hoja de cálculo electrónica o permitir su utilización a los estudiantes que han terminado el trabajo que se les asignó en otras áreas”.
Con relación a lo anterior, se piensa en las posibilidades que brindan las TICS y su integración al currículo, dependiendo de responder a cuatro preguntas básicas, que a sugerencia de Laurie B. Dias (Leading and Learning with Technology) se deben tener en cuenta en el momento de diseñar, planear e implementar la instrucción:
1. ¿Qué es y qué no es la integración de la tecnología?

2. ¿Dónde, cuándo se produce la integración?

3. ¿Cuáles son las barreras a la integración?

4. ¿Cuáles son las etapas en la integración?

La integración de la Internet en los contenidos curriculares, se reflejan en un ambiente particular de aprendizaje, no en una actividad aislada de contexto y de sentido de educativo. Estimular el uso del correo electrónico, alojar documentos en una WEB, tener encuentros esporádicos en un Chat, no asegura una integración, esta se da en la medida que su uso sea de forma natural y fluya en consonancia del compromiso que se establece entre los actores responsables de construir conocimiento (facilitador y aprendiz).

Crear un ambiente particular de aprendizaje que facilite la integración de la Internet, es sin lugar a dudas, crear un lugar común que procura velar por un espacio investido de los mejores propósitos de convivencia de metodologías, que dirijan sus esfuerzos como lo dice Jonassen (1995) en generar ambientes que convierten en significativo el aprendizaje.


Definir que significa hoy conocer y la relación entre educación y medios es quizás el reto que se le plantea como se dijo anteriormente, a esa política intricada entre desarrollo de habilidades informáticas y entornos de enseñanza – aprendizaje e integración de la Internet que se estimula dentro de una estrategia institucional para el uso en la docencia Universitaria.
2.1.1.1.1.4. Servicios y Herramientas de Internet como apoyo a la docencia

Describir usos concretos

2.1.1.3.2. En Investigación

2.1.1.3.1.1. Políticas internacionales, nacionales e institucionales

2.1.1.3.1.2. Exigencia de desarrollo de nuevas de competencias (habilidades, destrezas y actitudes) a investigadores

2.1.1.3.1.3. Internet como espacio investigativo

2.1.1.3.1.4. Servicios y Herramientas de Internet como apoyo a la investigación

2.1.1.3.3.En Extensión

2.1.1.3.3.1. Políticas internacionales, nacionales e institucionales

2.1.1.3.3.2. Exigencia de desarrollo de nuevas de competencias (habilidades, destrezas y actitudes) a coordinadores y ejecutores de proyectos, procesos y actividades de extensión

2.1.1.3.3.3. Internet como espacio investigativo

2.1.1.3.3.4. Servicios y Herramientas de Internet como apoyo a la extensión

2.1.1.3.4.En Administración

2.1.1.3.4.1. Políticas internacionales, nacionales e institucionales

2.1.1.3.4.2. Exigencia de desarrollo de nuevas de competencias (habilidades, destrezas y actitudes) a administradores y empleados

2.1.1.3.4.3. Internet como espacio de gestión administrativa

2.1.1.3.4.4. Servicios y Herramientas de Internet como apoyo a la extensión

2.2.AMENAZAS

2.2.1. Infoxicación-Asimetría de la Información

La producción de información es un fenómeno que se ha venido observando desde hace algún tiempo y existe el acuerdo que en los últimos años se presenta una explosión en la producción de información. Dicho aumento en la producción de información se deben en parte a la facilidad con la que se puede dar a conocer cualquier tipo de conocimiento (consolidación de los medios masivos de comunicación – mass media – en los años 60 y la aparición de Internet con diversas herramientas y servicios – sitios web, correo, foros, weblogs, etc).


Todo esto ha generado una abundancia de información que deja de ser un beneficio para convertirse en un problema (pasa de ser abundancia a exceso), ya sea en términos cuantitativos o cualitativos, que se refleja en la incapacidad social (y posiblemente biológica) de procesar información, es decir, convertir datos en información para la efectiva toma de decisiones. Este fenómeno ha recibido varios nombres haciendo alusión a diversas analogías: infodiluvio, diabetes informática, angustia informativa, saturación de información entre otros. Pero existe un término que ha cobrado mayor popularidad en el último lustro y que se ha mostrado propicio para explicar lo que sucede, el término es Infoxicación (intoxicación con la información).
La infoxicación se entenderá como el exceso de información que afecta la productividad personal y que impide asimilar la información verdaderamente útil para satisfacer las necesidades de información. La infoxicación se puede distinguir como un término acuñado inicialmente por Alfons Cornella en el año 2000, aunque desde antes varios autores han señalado el mismo fenómeno con otros términos (ya referenciados). Sin embargo el origen de la preocupación por un aumento excesivo de la información y la eventual incapacidad de procesarla adecuadamente viene desde Alvin Toffler, quien en 1971 en su libro Future Shock hace mención sobre lo que él denomina “information overload” (sobrecarga / saturación de información).
Inicialmente, la infoxicación puede observarse de forma cuantitativa cuando se aprecia un aumento en la cantidad de opciones que ofrecen los medios de comunicación, el aumento casi exponencial de la producción bibliográfica o en el volumen de datos que se mueven solo de correo electrónico a través de Internet. En muchos casos tal aumento en la información representa un aumento proporcional en la probabilidad de encontrarse con problemas para dar con la información más precisa y adecuada a diferentes necesidades de la vida diaria.
El principal problema en la producción de información es que no se puede medir cuanta información se produce realmente y cuanta de esta es efectivamente consumida por las personas. Estudios más o menos recientes apuntan a que en el mundo se produce anualmente entre 1 o 2 hexabytes de información nueva, representada en cualquier tipo de soporte (puede incluir las 100.000 revistas científicas que se publican anualmente, sin contar las “miles de millones” de páginas que se indexan en buscadores como Google, además de libros, videos, fotografías, entre otros soportes), de la cual la gran mayoría ya es producida por medios electrónicos o es almacenada en estos (por medio de procesos de digitalización), lo que representa, según Alfons Cornella dos retos importantes para la sociedad: por una parte el desarrollo de nuevas herramientas que permitan localizar la información relevante y necesaria, y por otro lado, capacitar a los profesionales de las ciencias de la información para la facilitar el acceso a dicha información y no convertir la explosión de información en explosión de desinformación.
Esto último genera una reflexión muy interesante sobre la calidad de la información que se publica en actualidad. Los estudiosos del tema han procurado caracterizar el comportamiento de la información y de cualificarlo mediante “leyes” o enunciados que indican tanto el ritmo en la producción de la información, como su pertinencia. De esta forma, y según Cornella, existen tres leyes las cuales pueden explicar el fenómeno: la ley de Price, la de obsolescencia y la de Bradford.
La primera ley (la de Price) indica que la información científica y académica crece de manera exponencial, aunque dicha curva de crecimiento debería alcanzar cierto equilibrio en el futuro. La segunda ley apunta al tiempo en que una infamación permanece vigente y pertinente, antes que un nuevo conocimiento se “solape” y termine por “absorber” o “invalidar” la información anterior. En muchos casos, sobretodo en las disciplinas científicas de carácter social o las humanidades, dicho periodo de tiempo puede ser de tres a cinco años, aunque para cada caso es muy relativo y particular. Por supuesto, esta ley se ve condicionada a la cantidad y frecuencia con la que se publique nueva información. A mayor producción, menor será el periodo de obsolescencia.
Por último está la ley de Bradford que menciona un comportamiento muy particular de la información. Toda la información científica producida de forma relativamente reciente tiende a estar encontrarse con mayor facilidad, y por lo tanto, las búsquedas siempre se concentrarán en esa información reciente.
El planteamiento de estas y otras “leyes” sobre el comportamiento de la información solo indican la aparición de otro fenómeno, resultado de la infoxicación o explosión de información que existe en la actualidad: la baja de calidad de información o Asimetría informacional. La asimetría se distingue por el problema que tienen las personas de no contar con toda la información necesaria en el momento preciso para asistirlas en la toma de decisiones. Este fenómeno se puede describir por la ausencia de ciertas características que posee la información en el momento que debe usarse como la pertinencia, la actualidad, la usabilidad, la fuente, la riqueza o el alcance (aunque se puede incluir todo tipo de variables como las económicas donde el valor y la calidad de la información están ligados con variables mercantilistas). En consecuencia existe una diferencia “simétrica” entre la cantidad de información disponible y la posibilidad que tienen las personas de hallarla y hacer uso de ella.
Para poder hacer frente a estos problemas se han planteado una infinidad de herramientas, métodos y alternativas que, aunque pueden disminuir la asimetría, parecen no ocuparse de la infoxicación que aumenta de forma indiscriminada sin encontrar una solución razonable y que permita una producción sostenible de información. Hay por ejemplo, buscadores más potentes, metodologías de investigación, ambientes como la “web profunda”, Internet2, “web mining”, entre otros, que ayudan a disminuir, por lo menos, uno de dos males.
Lo que se evidencia es la relación que existe entre la explosión de información y los problemas para hacer uso adecuado de ella, es decir, que la Asimetría informacional es una consecuencia directa de la infoxicación que sufre la sociedad, manifestado en una evidente incapacidad de las personas para consumir la verdadera información que necesitan. Para concluir, Clifford Stoll ilustra de la forma más prácticas los problemas que nos traen la infoxicación y la asimetría informacional cuando nos alerta de los problemas de la navegar en Internet “ a la deriva”: “Pasar una tarde en la World Wide Web es como sentarse a comer Cheetos: dos horas después sus dedos estarán amarillos y no tendrá más hambre, pero no se habrá alimentado”.

2.2.1.1.Posición-Concepción del grupo

2.2.2. Diferentes brechas - Brecha digital – Analfabetismo Informacional

Como se ha visto anteriormente, los conceptos que surgen durante esta nueva época tienen diferentes concepciones por lo cual no hay una uniformidad que permita tener claridad frente a los mismos. En lo referente a la llamada brecha digital pasa lo mismo pues depende de del contexto en que se la analice (económico, social, tecnológico, educacional, etc.)3, más aún cuando esta problemática, incluso antes del advenimiento de Internet ya estaba en discusión con otras TIC predecesoras (televisión, radio, fax, etc.), la Internet con todo su potencial, sólo la reavivó.


Considerando diferentes teóricos y énfasis aparecen los términos: brecha tecnológica, brecha computacional, brecha informativa, brecha informacional, brecha virtual y finalmente brecha digital. En esta investigación acogeremos este último término pues como se ha dicho, es importante trabajar con el término más generalizado para no crear más confusión y más bien “llenarlo de sentido” para darle la orientación o énfasis que más se comparte.
Al llegar a este punto, es clave identificar que el término brecha digital habitualmente se lo relaciona con no tener acceso a las nuevas tecnologías de la información y el conocimiento:
Los análisis que privilegian la conectividad como criterio fundamental en la políticas gubernamentales o regionales no advierten con claridad que la ampliación de redes y equipos no garantiza en absoluto el acceso de una masa significativa de la población y, mucho menos, un uso que propenda al desarrollo, cualquiera sea el índice que utilicemos. Los estudios que se están realizando hoy en día, sin embargo, privilegian, precisamente, una mirada sobre la cobertura de la conectividad con un claro énfasis cuantitativo que suspende dos aspectos fundamentales: las variables fuertes de accesibilidad y, más preocupante, las consecuencias a mediano plazo para nuestros países. Se pretende la inclusión por la vía simbólica a un imaginario del desarrollo mientras se excluye por la vía de escasas políticas sociales y una distribución aberrante de los ingresos4.
Esta identificación con acceso-conectividad es fruto del mismo origen del concepto digital divide5 lo cual aún en múltiples conceptualizaciones, y sobre todo prácticas, como imaginarios simbólicos, se sigue evidenciando.
Sin embargo con el paso del tiempo, del avance y crecimiento de Internet, del cambio no totalizador de sociedad y del aumento sus análisis, se vió que eran más facetas, que como veremos a continuación incluirán 2, 3 ó más variables según diferentes autores (Caracterización de la brecha digital), pero que en resumen podemos ubicar en estas grandes facetas: por un lado el acceso a las TIC6, y por el otro, apropiación (aprendizaje; formación + autoformación7) y uso (aplicación y cambio en las esferas educativa, política, económica, social y cultural); que es como en esta investigación identificaremos lo que implica el concepto brecha digital como la “cara” problemática y la inclusión digital como el reto a lograr.


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