Marco teórico-conceptual



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6.3.1.2.2 Conectividad

En este punto, el énfasis en los países latinoamericanos ha sido en la parte de Infraestructura Informacional, aunque debe ser claro, que una adecuada política debe incluir la Infoestructura Informacional, teniendo siempre en cuenta la Socioestructura Informacional.

Para conocer de manera general la situación de la región y el país, presentaremos una breve descripción tomada de apartes de diferentes documentos, sobre la Agenda de Conectividad Colombiana, uno de los proyectos pioneros y líderes en América Latina, además del trabajo que desde organismos multilaterales se está propiciando para crear una Agenda de Conectividad Regional que aproveche los avances de los programas más desarrollados e impulse los que aún están en etapas muy incipientes.

Finalmente, se presentará una de las experiencias alternativas para una sociedad de la información y el conocimiento equitativa y sostenible, como son los telecentros para buscar la conectividad2.



6.3.1.2.2.1 Agenda de Conectividad. Colombia

“A inicios de 1997 se creó el Consejo Nacional de Informática, el cual estaba conformado por representantes del Gobierno y el sector privado. Como punto de partida para un Plan Nacional de Informática, el Consejo publicó en abril de 1997 los “Lineamientos para una Política Nacional de Informática”. Aunque en el documento se establecieron compromisos claros por parte de cada uno de los sectores involucrados, el “cumplimiento de los mismos ha sido bajo” (CONPES, 2000).


Como complemento al documento, el sector privado y representantes del Gobierno constituyeron el Foro Permanente de Alta Tecnología, el que presentó al Consejo Nacional de Informática el documento “Bases para una Política Nacional de Informática – Análisis Temático”. Dicho estudio contiene el análisis base de la futura formulación estratégica en el tema. En el Plan Nacional de Desarrollo 1998-2002 se definieron cinco objetivos gubernamentales en materia de telecomunicaciones que buscaban incrementar la productividad y la competitividad, además de contribuir a aumentar la descentralización del estado colombiano. Uno de estos objetivos era el de “propiciar el desarrollo de la infraestructura Colombiana de la información” reconociendo el papel fundamental que tiene el gobierno en el apoyo a la comunidad en general, a los establecimientos educativos y a los gobiernos locales en el desempeño de sus funciones para contribuir en su desarrollo económico y social.
Con el propósito de reunir las acciones orientadas a impulsar el desarrollo social y económico de Colombia mediante la masificación de las TIC, se crea en el año 2000 la Agenda de Conectividad. En Febrero 2000 se presenta al Consejo Nacional de Política Económica Social (CONPES) el Documento CONPES 307243, elaborado por el Ministerio de Comunicaciones y el Departamento Nacional de Planeación (que es la secretaría técnica de CONPES). En este documento se propone encargar a la oficina del Alto Comisionado para Asuntos del Estado, con el apoyo del Ministerio de Comunicaciones y el Departamento Nacional de Planeación la definición del esquema institucional necesario para la coordinación de la Agenda de Conectividad.
En el documento se fundamentan un conjunto de estrategias desarrolladas a través de programas y proyectos, con el propósito de lograr que Colombia aproveche el uso de las tecnologías de la información para su desarrollo económico, social y político. Además se encarga al Ministerio de Comunicaciones el establecimiento de una Gerencia de Alto Nivel, responsable de coordinar el desarrollo de los programas y proyectos de la Agenda de Conectividad. Desde su comienzo, el Presidente de la República respaldó mediante su discurso público la Importancia del tema que se le encomendaba a la Agenda de Conectividad. En la Directiva Presidencial de agosto del año 2000, el gobierno reconoció que “las Tecnologías de la Información son herramientas que permiten el desarrollo de una nueva economía, la construcción de un Estado mas moderno y eficiente, la universalización del acceso a la información, y la adquisición y eficaz utilización del conocimiento, todos estos elementos fundamentales para el desarrollo de la sociedad moderna”.
En un inicio el CONPES delegó la planeación, coordinación y ejecución al Ministerio de Comunicaciones a través de la oficina de Tecnologías de la Información. Posteriormente mediante el Decreto 0127 del Enero de 2001 esta función fue delegada en la Presidencia de la República con el establecimiento del Programa Presidencial para el Desarrollo de las Tecnologías de la Información y de las Comunicaciones como organismo encargado de “asesorar, diseñar, formular y proponer políticas, planes y programas que garanticen el acceso y la implantación de nuevas tecnologías de la información y de las comunicaciones, con el fin de fomentar su uso, como soporte del crecimiento y aumento de la competitividad”, así como también de “facilitar y optimizar la gestión de los organismos gubernamentales y la contratación administrativa”. El traslado de la Agenda de Conectividad de un Ministerio hacia la Presidencia de la República le dio un carácter interinstitucional de mayor importancia a la Agenda.
Tras el cambio de gobierno en 2002 se concretó la Junta Directiva de la Agenda de Conectividad. La ejecución presupuestal y la ejecución de los proyectos de la Agenda de Conectividad están sujetas a la aprobación de la Junta Directiva, conformada por la Ministra de Comunicaciones (en representación del Señor Presidente de la República), el Director del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República, y la Viceministra de Comunicaciones (en su calidad de representante legal del Fondo de Comunicaciones, un fondo del acceso universal de cuyos aportes hacen parte del presupuesto de la Agenda de Conectividad). Con este traspasó, la ejecución operativa volvió al Ministerio de Comunicaciones, mientras la Presidencia sigue siendo estrechamente ligado a la institucionalización de la Agenda. Se ratificó la continuidad de la Agenda como una política de Estado con el Plan Nacional de Desarrollo 2003-2006, donde se indicó que “el Gobierno fortalecerá y desarrollará programas comunitarios dentro de las políticas de acceso y servicio universal, continuará el desarrollo de los programas de la Agenda de Conectividad coordinado por el Ministerio de Comunicaciones y fortalecerá el marco regulatorio e institucional del sector”
Objetivos

Los objetivos estratégicos de la Agenda de Conectividad establecidos por el documento CONPES 3072 son los siguientes:



  • Integración y unificación de esfuerzos existentes

  • Apropiación de experiencias nacionales e internacionales

  • Creación y fortalecimiento de alianzas con todos los sectores de la nación

  • Consolidación de un proceso dinámico de definición, redefinición, implantación, ejecución y control de los programas que permitirán lograr los objetivos planteados

  • Establecimiento de un ente coordinador con alta capacidad de convocatoria y poder de ejecución que garantice la continuidad del plan en el largo plazo.

Las líneas fundamentales operativas que plantea el mismo documento son:



  • Acceso a la Infraestructura de la Información

  • Uso de TI en los procesos Educativos y Capacitación en el uso de TI

  • Uso de TI en las Empresas

  • Fomento a la Industria Nacional de TI

  • Generación de Contenido

  • Gobierno en Línea


Presupuesto

En los años 2001-2003 la Agenda de Conectividad gastó alrededor de US$ 7 Millones (15.575 Millones de pesos Colombianos). Sin embargo, por una reducción del gasto fiscal en general, el presupuesto de la Agenda para 2004 ha bajado notablemente (a US$ 1.4 Millones)”.



6.3.1.2.2.2 Agenda para la Conectividad de las Américas

Los Jefes de Estado y de Gobierno de las Américas presentes en la Cumbre de las Américas celebrada en la ciudad de Quebec en abril del 2001 reconocieron que se está llevando a cabo una extraordinaria revolución tecnológica de profundas repercusiones sociales, culturales, políticas y económicas, y que la región está entrando en una nueva economía y sociedad, definida por un vasto aumento de la capacidad de acceder al conocimiento y de divulgar la información y transformarla en conocimientos. La Cumbre manifestó su firme convicción de que la promoción de una “Agenda para la Conectividad para las Américas”, expresada en términos prácticos mediante agendas o estrategias de carácter nacional, facilitará la integración del hemisferio en una sociedad basada cada vez más en el conocimiento, particularmente en los países en desarrollo, en las economías de menor magnitud, y entre grupos rurales y desfavorecidos. El objetivo es brindar a los ciudadanos de las Américas oportunidades para desarrollar y usar conocimientos, de modo que puedan aprovechar plenamente las posibilidades de fortalecer la democracia, generar prosperidad y realizar su potencial humano.



Principios

La formulación y puesta en práctica de una agenda de conectividad deben guiarse por principios de equidad y universalidad, preservando al mismo tiempo las oportunidades para las inversiones del sector privado. La Conectividad debe permitir la expansión comercial, incluyendo los sistemas de intercambio comercial previstos en los acuerdos comerciales regionales. Simplemente, todos los ciudadanos deben tener acceso a un costo realmente asequible. Pero no basta con el acceso. Es igualmente importante que los ciudadanos estén debidamente capacitados para utilizar la infraestructura y comprender en qué forma puede mejorar sus vidas. Por lo tanto, debe promoverse un ambiente cultural favorable al uso de las tecnologías de información y comunicaciones (TIC) y crearse un contenido nacional y regional interesante para promover las identidades culturales, y permitir el uso de todos los idiomas de un país, incluidos los indígenas, sin excluir ni restringir el acceso al contenido internacional. Una reglamentación nacional moderna cumple una función esencial para respaldar y sustentar el desarrollo de una agenda para la conectividad. Deberá basarse en los principios siguientes:



  • Acceso equitativo, universal y asequible a la información

  • Diversidad de agentes, pluralidad de ofertas y competencia efectiva.

  • Transparencia, y claridad

  • Neutralidad tecnológica, sin perjuicio del interés público de cada país

  • Una industria de TIC (tecnologías de información y comunicaciones) competitiva

  • Participación efectiva de la sociedad civil en la preparación del marco reglamentario

  • Fortalecimiento de la seguridad de las redes de comunicación e información.

  • Capacitación en el uso de servicios de TIC

  • Respeto a la propiedad intelectual, en conformidad con las normativas nacionales y los tratados internacionales

  • Coordinación de la legislación que rige los sectores de la información y las comunicaciones

Estrategias

En cada país del hemisferio, la vinculación de los intereses de los participantes, los componentes y los principios orientadores deberá conducir a la formulación y ejecución de estrategias nacionales concretas. Dichas estrategias deberán en definitiva tener como objetivo, el promover un aumento considerable del acceso de los ciudadanos a la infraestructura mundial de la información y favorecer la integración de comunidades en redes. Para alcanzar su objetivo, las estrategias nacionales para la conectividad deberán referirse a una gran variedad de temas y prioridades, relativos, entre otras cosas, a la educación, la salud, la generación de empleos, las oportunidades económicas, estrategias para inversiones, la participación democrática y la protección de los derechos humanos, la igualdad entre los sexos, el desarrollo económico, particularmente de la industria pequeña y mediana, el comercio y los servicios, el turismo, los sectores agrícola y exportador, la cultura y la recreación. Las estrategias también deberán planearse para ser sometidas a exámenes y revisiones periódicas, a fin de que mantengan su significación y para orientar a los participantes que estén trabajando para lograr la conectividad.



Ejecución

Si bien las etapas de análisis y planificación son vitales, la esencia de la Agenda es que los participantes fundamentales de cada sociedad intervengan en la ejecución del plan. Se deberá actuar simultáneamente en cinco frentes: infraestructura, utilización, contenido, marco reglamentario y financiación.



(En este aspecto hay un énfasis específico en el papel de la educación que se expresa en esta Agenda de las Américas tanto en la parte de Utilización, como finalmente la de Evaluación):

Utilización

La utilización es uno de los tres componentes fundamentales de la conectividad, y por lo tanto de cualquier Agenda de Conectividad que se elabore para el hemisferio y sus países:



Educación:

Los planes de acción a desarrollar en lo que se refiere a la educación deben estar orientados a resolver tres problemas existentes: la inequidad en el acceso al sistema educativo, la deficiente calidad y la falta de uniformidad en cuanto al contenido educativo y métodos de enseñanza para los ciudadanos en diferentes zonas y regiones geográficas de los países. Además, también se deberá usar como punto de partida toda la serie de iniciativas aprobadas por la Cumbre de las Américas de 2001 de la ciudad de Quebec, así como los trabajos conexos que se llevan a cabo en otras organizaciones regionales y subregionales.


Esto significa entonces lograr tres objetivos básicos en este campo: primero, garantizar el acceso universal y continuado a la educación en un marco de igualdad de oportunidades para la obtención de conocimientos con procesos educativos de alta calidad uniformes para todos ciudadanos; segundo, capacitar a los ciudadanos para utilizar activamente las TIC para su propio beneficio, y tercero, crear la cultura y la conciencia de la necesidad de aprender durante toda la vida, haciendo el uso debido de las TIC.
Para encarar esto en forma efectiva, es necesario crear estrategias claras y concretas en todos los países, apoyadas en estructuras regionales, con la meta de que todo ciudadano posea los conocimientos necesarios para vivir, trabajar y desarrollarse en la nueva sociedad del conocimiento, entendiendo que la utilización de las TIC y el acceso a Internet en particular no son un artículo de lujo, sino elementos y medios para lograr el acceso del público a una educación de alta calidad.
Por su parte, los entes rectores de la educación de los diferentes países deberán diseñar y poner en marcha un paquete de normas nacionales que correspondan a las nuevas condiciones de estudio para docentes y estudiantes, con el uso adecuado de las TIC en el aula, el uso de las mismas en los planes y programas de estudio y el establecimiento de metas y procedimientos para la evaluación de docentes y estudiantes en el uso y el dominio de la tecnología, con indicadores prácticos del desempeño como un elemento prioritario para calificar la calidad de la gestión de los establecimientos de educación.
Este proceso debe estar acompañado de pautas y modelos de planes de estudio y ejercicios prácticos para las diferentes materias de estudio de los alumnos en cada grado. Para que este proceso tenga éxito, dicha actividad debe ser desarrollada como un proceso cooperativo de los países para su beneficio común. Para lograr el acceso del público y el mejoramiento de la calidad de la educación mediante el uso adecuado de las TIC, cada país debe establecer un Plan de Acción a ponerse en práctica en un período mínimo de diez (10) años, con siete (7) metas con fechas de cumplimiento escalonadas para cada una de las etapas específicas:
Meta 1: Que todos los estudiantes y docentes tengan acceso a las TIC en sus salones de clase, escuelas, bibliotecas, y otros lugares de enseñanza

Meta 2: Que todos los docentes utilicen las TIC de manera eficaz, para ayudar a los estudiantes a alcanzar niveles adecuados de formación académica

Meta 3: Que todos los estudiantes se capaciten en la utilización de las TIC durante su educación formal, empezando desde el primer nivel

Meta 4: Que se inviertan recursos permanentemente para investigación y desarrollo de aplicaciones tecnológicas para los procesos de enseñanza-aprendizaje, con el fin de analizar las desarrolladas en diferentes lugares del mundo y determinar la conveniencia de adaptarlas e insertarlas al proceso educativo local, o desarrollar aplicaciones específicas locales y ponerlas al servicio de la docencia de cada país, de acuerdo con sus necesidades. La investigación sobre tecnologías para educación debe cubrir aspectos tales como:

  • Las características locales y el sistema educativo de cada población

  • La dependencia del contenido local en la tecnología misma

  • Los costos de adaptación.

  • El esfuerzo para la obtención y puesta en práctica de dichas tecnologías en el sistema educativo de cada población.

  • Otros aspectos que se consideren pertinentes.


Meta 5: Que se desarrollen y se ofrezcan en la Internet contenidos y herramientas educativas que puedan ser utilizadas para contribuir a la transformación y evolución del sistema educativo y también para apoyar los programas nacionales para combatir el desempleo y el subempleo. En este proceso deberán integrarse y/o referenciarse los contenidos educativos desarrollados en otros países que se hayan traducido al idioma nativo de los estudiantes, para complementar los esfuerzos locales. Adicionalmente, deberá realizarse una campaña de divulgación para que la comunidad educativa (conformada por alumnos, maestros y padres de familia, entre otros) tengan conocimiento de las herramientas que se les ofrecen, aprendan a utilizarlas y las adopten plenamente.

Meta 6: Que se proyecten sistemas de entrenamiento en línea y sistemas para proporcionar equipos y acceso a la capacitación, de manera que los desempleados o subempleados, las personas que no puedan salir de sus casas y las que padezcan de algún tipo de discapacidad puedan recibir instrucción e integrarse al trabajo. También podrán beneficiarse los ciudadanos jubilados o de mayor edad que deseen reintegrarse al trabajo, tomando siempre medidas para proteger su salud e integridad física.

Meta 7: Que se incluyan las necesidades en materia de educación y autocapacitación en el programa de desarrollo de las aplicaciones de las TIC. Las siete metas descritas coinciden con los mandatos de la Cumbre 2001, ya que sus fines son fortalecer los sistemas de educación, y mejorar el desempeño de los docentes, respaldar y promover las oportunidades para seguir estudiando. Dichos objetivos también ayudan a estimular el desarrollo de la ciencia y la tecnología para la conectividad regional mediante tecnologías de información y comunicaciones, para tratar de formar sociedades basadas en el conocimiento.

Evaluación

Al formular la Agenda de Conectividad para las Américas sería útil efectuar una evaluación nacional que permita definir las estrategias, las políticas y los procedimientos, tanto los exclusivos para cada país como los que sean de aplicación general y cuyos resultados se sugiere sean válidos para todos los países de la región en forma conjunta para poder llegar a ser una sociedad basada en la información y el conocimiento:



  • Educación

Reafirmando los compromisos adquiridos en la Cumbre de la Ciudad de Quebec, es importante formular una estrategia y poner en práctica directrices para promover los principios de equidad, calidad, actualidad y eficiencia de la educación a través de las TIC a todos los niveles del sistema de educación (escuela, colegio y universidad) y fomentar las oportunidades para educación continua (capacitación para otros empleos, educación para el trabajo y otras formas de enseñanza fuera del aula) para todos los ciudadanos. Como se menciona en la sección 13 del Plan de Acción de 2001, es importante respaldar y promover la capacitación de los maestros y, más generalmente, la enseñanza continua para todos los ciudadanos de las Américas, incluidas las mujeres de todas las edades, las poblaciones rurales, las personas discapacitadas, las poblaciones indígenas, y las personas de grupos minoritarios. Esto tiene particular importancia dada la rápida evolución hacia una nueva sociedad de la edad de la información.
Para que los ciudadanos desarrollen todo su potencial con las nuevas tecnologías, es esencial una capacitación adecuada sobre el uso de las TIC y la activa obtención de información a través de la Internet. También tienen gran importancia los procesos tendientes a la creación de una cultura nacional de utilización de las TIC, que muestre a los individuos las posibilidades que ofrece la utilización de estas tecnologías para su propio desarrollo. Para efectuar una evaluación completa de la situación de un país en cuanto a su capacidad para proveer a los ciudadanos la capacitación necesaria para hacer un uso adecuado de las TIC, y en cuanto a la utilización de estas nuevas tecnologías en el sistema de educación, se sugiere el estudio de los siguientes puntos, ligados a las iniciativas de la Cumbre 2001, además de otros que se consideren apropiados3:

  • Porcentaje de escuelas, colegios y universidades con profesorado capacitado en la utilización de TIC y la Internet, y porcentaje de todos los maestros capacitados en la utilización de TIC y la Internet.

  • Porcentaje de escuelas, colegios y universidades que ofrecen herramientas a los maestros para producir y poner a disposición de sus alumnos contenido para educación a través de la Internet.

  • Porcentaje de escuelas, colegios y universidades que ofrecen herramientas a los maestros para ofrecer y administrar clases utilizando las TIC y la Internet.

  • Porcentaje de instituciones con planes de estudio basados en el uso de las TIC.

  • Número y porcentaje de programas de educación virtual en escuelas, colegios y universidades.

  • Porcentaje de escuelas, colegios y universidades que ofrecen cursos regulares a sus alumnos para capacitarlos en la utilización de las TIC y la Internet.

  • Número de instituciones de educación no formal que ofrecen cursos regulares a sus alumnos para capacitarlos en la utilización de las TIC y la Internet.

  • Capacidad instalada en las instituciones de educación no formal en relación con la población económicamente activa en ciudades grandes, medianas y pequeñas.

  • Número de instituciones y programas nacionales dedicados a la investigación y desarrollo de aplicaciones tecnológicas para los procesos de enseñanza-aprendizaje.

  • Número y cobertura temática de portales o páginas públicos de la Red Mundial con herramientas para la producción de contenido y con contenido disponible correspondiente a los planes y programas de estudio del país.”


6.3.1.2.2.3 Telecentros: una alternativa de equidad y sostenibilidad
En el campo de facilitar el acceso (Infraestructura Informacional), los telecentros son la experiencia de mayor éxito en el mundo, especialmente en los países en vías de desarrollo4.

En América Latina y el Caribe, la creación de centros de acceso comunitario a la Internet para fines de desarrollo ha sido intensa en los últimos años. Llamados genéricamente telecentros, éstos ofrecen servicios variados de comunicación relacionados con la Internet (correo, web y chat principalmente), así como uso local de computadoras y periféricos (scanner, impresora, lector o grabador de CD-ROM), los cuales funcionan aún cuando la conexión Internet no está en servicio. Igualmente, en algunos casos, ofrecen también servicio de mecanografía, fotocopias, fax y llamadas telefónicas. Además, los telecentros generalmente incluyen un componente de capacitación y acompañamiento a usuarios. Algunos de estos centros están ubicados en centros comunitarios, casas de la cultura, en escuelas o en bibliotecas públicas. Otros funcionan en las sedes de organizaciones no gubernamentales, o en oficinas de gobiernos locales. En general, las operaciones comerciales de acceso a Internet, de tipo Café Internet, no tienen una visión o una acción orientada hacia el desarrollo social, por lo cual no son consideradas dentro del espectro de los telecentros.

Finalmente podemos decir que, a través de las diversas experiencias de telecentros en la región, algunos de los recursos de las TIC se han vuelto más accesibles a la población, especialmente en zonas marginadas. Aunque parezca contradictorio, uno de los problemas más frecuentes es la instalación de telecentros como una solución que no responde a las necesidades más sentidas de la población local, la cual ni está familiarizada con los recursos más avanzados que se ofrecen, ni sabe cómo estos pueden ser utilizados para solucionar sus problemas reales. La falta de apoyo local es otra limitante grave. Es por ello, que no es de extrañar la posición clara de la Sociedad Civil respecto a los Telecentros en su declaración con motivo de la Cumbre Mundial de la Información en Ginebra, Suiza, diciembre de 2003:

Los telecentros comunitarios (centros de acceso público) han pasado a ser espacios para el acceso efectivo y la utilización estratégica de las tecnologías de información y comunicación, haciendo hincapié en la democratización de las comunicaciones. Los gobiernos deben garantizar la aplicación de políticas encaminadas al desarrollo de telecentros, entre otros, para dar acceso equitativo y asequible a la infraestructura y a las TIC y para fomentar las políticas de integración digital de la población, con independencia del género, los aspectos étnicos, el idioma, la cultura y la situación geográfica. De esta manera se promoverá el debate y la participación activa de las comunidades en los procesos públicos de la política relacionados con la implementación y la función de los telecentros para el desarrollo local.



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