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Anorexia
Escrito, Noviembre 28, 2005


La primera influencia sobre el bebé es la emocionalidad, y esto acontece bastante antes del nacimiento. Tiene relación con los momentos en que la madre se pone tensa, bajo cuales circunstancias, cuanto amor surge del corazón de la madre, o si sólo se trata de un alivio egoísta, en medio de la ira, o en un severo intento de controlar el ambiente que la rodea. El bebé se ajusta a las actitudes de la madre, puesto que ella es su ambiente primario, donde el cordón umbilical que sustenta su supervivencia antes del parto también significa su supervivencia después del nacimiento. Si el ambiente que rodea al bebé no es cálido y amoroso, se convierte en un político, para poder sobrevivir, aprendiendo en qué momento actuar de manera política y cumplir con la voluntad de la madre a fin de evitar su ira y un potencial abandono.



En aquellos hogares donde la madre busca el poder, constantemente disputando el poder con los demás, y considerando al niño tan sólo como otra cosa que debe ser controlada por ella, el niño tiene dos caminos posibles. Puede cooperar con ella, como la única manera de vivir en paz, o se puede rebelar. En algunas casos, la actitud de cooperación implica una rendición total y definitiva, y cuando el niño se hace adulto tiende a seguir ciegamente las normas de la religión, o bien siguiendo ciegamente los dictados del director de la empresa o del líder político, y se siente inquieto si se le pide cuestionarlos, puesto que en lo profundo de su psiquis cualquier eventual cuestionamiento invoca al fantasma de su madre que lo abandona. En otros casos, hay una temprana actitud de rebelión en la niñez, resultando en que el hijo sea eventualmente expulsado del hogar, o bien que sufra una expulsión virtual, con su madre ignorándolo y descuidándolo en medida tal como lo permita la sociedad en que vive. El niño abandona el hogar, para nunca retornar. El caso más común es que se dé una constante y tensa batalla encubierta, y esta es la causa raíz de la Anorexia.

La madre representa el alimento, y ya sea alimentando al niño de su propio pecho o de la botella, estas tempranas impresiones harán de la alimentación una agradable sesión de cariño y amor, o bien una batalla contra la incertidumbre que parece abalanzarse sobre el niño. Una madre que busca el control sobre el niño no permitirá que el niño escoja el momento y la conclusión de una sesión de alimentación, sino que comenzará a imponerle su voluntad. Normalmente un bebé recibe su alimento cuando se encuentra impaciente y hambriento, ante cuyo estímulo el pecho de la madre responde entregando su leche, y la sesión concluye cuando el niño satisfecho cae en un apacible sueño, un final feliz. El niño establece por sí mismo el momento apropiado y la cantidad de leche que consume. Una madre controladora intentará siempre decidir ella el momento de la alimentación del bebé, sea de su pecho o de una botella. Sigue su propio programa, e impone su propia voluntad sobre la cantidad que el bebé debe consumir, en una pugna que comienza bastante temprano en la vida del bebé. El bebé intenta huir, mientras el pezón de la madre es forzado dentro de su boca una y otra vez, y el aire está cargado con una sensación de ira, y de esta manera se ha establecido las bases de una futura batalla.

Una atenta observación de la dinámica que se desarrolla alrededor de la mesa cuando el bebé ya se ha convertido en un niño, invariablemente nos muestra que hay constantes discusiones acerca de qué alimento el niño debe consumir, en qué cantidad, donde la madre deja caer el alimento sobre el plato del niño y luego lo vigila atentamente para asegurarse de que lo coma. Esto se contrasta con aquella familia en que el niño escoge qué alimentos sacar de las bandejas para colocar en su plato, con sólo una ocasional recomendación de la madre para que pruebe tal o cual alimento, mientras el padre comenta que no es conveniente llenar un plato hasta sus bordes a menos que todo el alimento sea consumido. En este caso, es básicamente el niño quien elige.

Habiendo quedado las impresiones que correlacionan el control sobre la propia vida con el consumo de alimento irreversiblemente grabadas en lo profundo de su psiquis, el Anoréxico encuentra conflictos relacionados con los alimentos en situaciones donde éstos son, en verdad, inexistentes. Si alguien le sugiere, por ejemplo, que vote por tal o cual candidato, el Anoréxico no quiere elegir, y reacciona dejando de comer. Si se cambia el horario de trabajo y la nueva rutina no se ajusta a lo que el Anoréxico desea, deja de comer. Si su esposa desea tener sexo, o no quiere tener sexo, discrepando de los que el Anoréxico desea para la noche, deja de comer. En un mundo en que las tensiones van en aumento, y en donde quienes buscan controlar el ambiente social se tornan cada vez mas rampantes y agresivos, estas actitudes sólo exacerbarán la enfermedad. Entonces, hay un incremento en los casos de Anorexia, que posiblemente continuará en aumento, y que sólo se hará peor para aquellos que ya la padecen.
Anorexia: Se combate desde el seno familiar

Por: Rosy Zertuche Paz



*Familias de anoréxicos y adictos, conflictivas y fóbicas.
*Madres dominantes, controladoras.

Al igual que otros trastornos psicológicos, la anorexia sólo puede combatirse con la cooperación familiar, ¿pero qué tan dispuestos estarán los padres para aceptar, en principio, que gran parte de los problemas que aquejan a sus hijos provienen de las malas relaciones hacia el interior de la familia?

La interrogante es difícil de contestar, pues no todas las parejas están informadas sobre la importancia de llevar una vida en equilibrio para su propia salud y la de sus hijos.

La Psicóloga Célica Edilia Nava Grageda, revela en entrevista que poco se sabe de la raíz del problema, precisamente en referencia al entorno familiar.

Dice que no hay gran diferencia entre las familias de los anoréxicos y las de los adictos, pues las primeras además de ser muy conflictivas, también son fóbicas, es decir, evasivas. Tienen madres dominantes, controladoras. Cuando el hijo (a) tiende a salir de este círculo, la madre le retira el afecto y cuando tarde o temprano regresa, entonces la madre adquiere más poder.

Lo que destaca la especialista es que si bien en los últimos año se ha “puesto de moda” tan devastadora enfermedad, pues se escucha hablar mucho de ella y de sus víctimas, las cuales adelgazan de manera tan impresionante que se van muriendo lentamente, hay escasa información del origen del problema.

Señala que es preocupante este trastorno de la alimentación, así como muchos otros, y es bueno que se informe de lo que se trata; que la sociedad, conozca a qué se debe la enfermedad, qué la ocasiona, qué personas la padecen y por qué.

En sus respuestas, Nava explica que la anorexia, así como la obesidad y otros tipos de enfermedades, son los llamados trastornos psicosomáticos primarios porque son enfermedades de origen psicológico reflejados en el cuerpo, ya que es el cuerpo el que reacciona al estrés, ansiedad y a la tensión. En estos tipos de trastornos la mala adaptación emocional domina y puede llevar a lesiones orgánicas o de tejidos irreversibles en las que se ve afectado un solo órgano, parte de nuestro cuerpo o todo un sistema (aparato digestivo, respiratorio, etc).



Existen dos tipos de anorexia: a) la restrictiva; en la que la persona deja de comer y b) la bulímica; la persona se provoca el vómito, usa laxantes, hace ejercicio en exceso, en algunos casos se hacen lavados intestinales. En los dos tipos los problemas de salud que se desencadenan son variados: de digestión, dentales, de la piel, temperatura baja, mala circulación sanguínea, caída del cabello, amenorrea (falta de la menstruación), etc., los cuales van desde muy ocasionales hasta graves, según el progreso de la enfermedad.

Pero el origen del problema es muy delicado, ya que nace en le propio seno familiar, en donde existen diferencias que determinarán si las afecciones son de anorexia restrictiva o bulímica:

-El anoréxico restrictivo tiene una madre dominante, que no permite el diálogo entre los miembros de la familia. Su familia es evasiva y fóbica.


-El anoréxico restrictivo esconde su cuerpo.
-Los padres de estas personas generalmente no se divorcian.
-En estas personas, la agresión hacia la madre es pasiva.
-La figura paterna de la anoréxica está “ausente”, dominado por la figura materna.

-El anoréxico bulímico tiene una madre dominante, criticona hacia la apariencia del hijo (a), con serias dificultades para envejecer y pendiente en exageración de su estética.


-Su familia es “aparentemente” muy unida, es decir, sólo de dientes para afuera.
-El anoréxico bulímico muestra su cuerpo delgado.
-Los padres de estas personas se divorcian por no envejecer, actúan como muchachos y hasta se ponen su ropa.
-Por eso, los bulímicos se encargan de hacerle la vida imposible a la madre; guardan vómitos, se laxan, ensucian todo, etc.
-Hay agresión activa.
-La figura paterna de los bulímicos está presente; padre e hija (o) se vuelven aliados contra la madre.

Nava Grageda cita que si bien los casos de anorexia se dan más en mujeres, también los hombres la padecen; y se manifiesta durante la adolescencia, ya que cuando un niño deja de comer o come poco, se le trata como un trastorno menor de alimentación, debido más que nada a los hábitos alimenticios inculcados por la madre.



Las recomendaciones que emite para los padres de jóvenes con estos trastornos, es ante todo mostrar apertura para aceptar la responsabilidad que tienen en este asunto y de esa forma poder salvar a sus hijos.

“Debido a que este trastorno empieza en el núcleo familiar, es toda la familia quien debe atenderse en una terapia sistémica, es decir, familiar, para así llegar a la raíz del problema y ayudar al síntoma; que es el miembro de la familia que manifiesta la anorexia.

Antes de concluir la entrevista, subraya una advertencia, “sobre todo, no se debe esperar a que el problema tenga grandes dimensiones para pedir ayuda, pues esta enfermedad avanza silenciosamente, pero arrasa con la salud de manera impresionante, hasta causar la muerte”.


La Tercera

Santiago, 26 de mayo, 2000


Presión social y baja autoestima pueden gatillar estos trastornos de la alimentación

Bulimia y anorexia: problemas de salud pública
Especialistas del país y del extranjero manifestaron su preocupación por un problema que a nivel mundial afecta al diez por ciento de las mujeres jóvenes.
Daniela Rusowsky
Tras un año de funcionamiento, el Programa de Trastornos Alimentarios del Centro Neurosiquiátrico de Santiago agotó su capacidad de atención. La creciente demanda y los testimonios de las pacientes evidenciaron la gravedad del problema: cañerías tapadas con vómito en los colegios, baños custodiados o bajo llave durante las horas de comida y grupos de alumnas que se alimentan sólo de yogurt dietético, agua y manzanas.
Según el doctor Alfredo Nudman, director del Programa, "nuestra impresión es que se ha registrado un aumento dramático. Estos trastornos afectan principalmente a mujeres en edad activa y fértil, de entre 12 y 30 años, lo que puede tener consecuencias graves y convertirse en un serio problema a nivel de salud pública".
La anorexia nervosa se caracteriza por un miedo obsesivo a engordar, y pese a estar muy bajo el peso normal, la persona se encuentra siempre obesa. Esta enfermedad afecta principalmente a las mujeres de personalidad obsesiva, rígida, restrictivas emocionalmente y de baja autoestima. Algunas consecuencias son caída del cabello, uñas quebradizas, piel seca, insomnio, sensación de frío, pérdida de la concentración y aparición de un vello fino en todo el cuerpo. En casos severos hay problemas de osteoporosis, infertilidad y anemia.
Por su parte, las pacientes con bulimia comen compulsivamente y luego vomitan

lo que ingieren. Muchas mantienen su peso normal o incluso sobrepeso, pero su salud también se deteriora. Presentan erosión dental, inflamación de las glándulas parótidas, arritmia, gastritis y deshidratación. La bulimia afecta al 40 % de las mujeres en edad universitaria, afectando especialmente a las emocionalmente inestables e impulsivas.


"Los niños son muy vulnerables en su autoestima. Si una niña tuvo un hermano que la molestaba o una madre que se preocupaba demasiado por su alimentación, corre un riesgo, el que se ve aumentado si es una niña perfeccionista o competitiva", declara el doctor Joel Yager, quien trabajó en la elaboración de las normas de tratamiento de los trastornos alimentarios de la Asociación Psiquiátrica Americana. "Vivimos en una cultura de ser cada vez más delgados, sin importar si eso es bueno para nuestra salud. Las mujeres que tienen baja autoestima buscan sentirse mejor bajando de peso, como una forma de reaccionar a la presión social", agrega Yager.
Un tercio de las pacientes logra recuperarse, mientras los dos tercios restantes jamás vuelven a la normalidad. La estadística de muerte es brutal: dos de cada diez pacientes crónicas muere en un lapso no superior a 20 años después de declarada la enfermedad. Sólo un tratamiento precoz de sicoterapia familiar, asesoría nutricional y el consumo recetado de algún sicofármaco, podría salvarlas.
Nota

Este tipo de automaltrato –la autolesión-, es evidente, obvio, consciente, pero sería útil considerar el otro tipo de maltrato, el que recibimos diariamente, ya sea, de parte de nosotros mismos, o en el que invitamos –no expresamente-, a otros a que nos hagan daño. Este segundo tipo de maltrato es más sutil, elegante, solapado, por lo tanto, mucho más difícil de identificar, ya que no deja marcas en los brazos, o en otras partes del cuerpo. Por ello, nos resulta más fácil de negar o justificar. Ambos causan daño, pero el que se nota, es el que ahora nos compete. Claro, no olvidemos el otro, ya que suele haber una relación entre ambos. Vlad


http://www.terra.com/salud/articulo/html/sal3608.htm
¿Por qué se cortan muchas adolescentes?
Sitios en Internet como "la web de Gabrielle" se han convertido en un auténtico refugio donde las adolescentes explican cómo y por qué se auto-lesionan con cortes o quemaduras, algo que cada vez preocupa más a los psicólogos.
"Me llamo Gabrielle y tengo 19 años. He pasado cuatro años haciéndome daño. Ahora quiero compartir mi historia con otras personas que se auto-lesionan para que sepan que no están solas", señala la joven en la web www.self-injury.net.
Este sitio es un cajón de sastre sobre esta aflicción, e incluye "técnicas para distraerse" -como ejercicios de respiración o visualizaciones-, un apartado de "arte" con poemas, dibujos y cuentos y un sitio de charla donde cientos de usuarias ventilan sus problemas.
Mi madre descubrió mis cicatrices
Por ejemplo, "Edana Amaris" cuenta en un reciente mensaje cómo fue descubierta, una vez más, por su madre, precisamente el día de su 14 cumpleaños.
"Llevaba manga corta porque pensaba que las cicatrices no eran visibles..., y mi madre volvió a enfadarse conmigo. Quiere que vaya a un sicólogo, pero yo no quiero ayuda ahora, todavía no estoy preparada", señala la joven bajo el seudónimo "Edana Amaris".
A primera vista, todos los usuarios del foro de Gabrielle son mujeres, lo cual no es de extrañar si se tiene en cuenta que las adolescentes sufren depresiones en doble medida que los hombres.
Los jóvenes y el suicidio
Los datos de los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) muestran que uno de cada cuatro adolescentes estadounidenses contempla la idea del suicidio y que, cuando concluyen la enseñanza secundaria, uno de cada diez ha intentado suicidarse al menos una vez.
En el año 2000, el suicidio era la tercera causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 24 años, según Women'sENews, que indica que entre 1995 y 2000 la proporción de mujeres que se suicidaron fue cuatro veces mayor que la de los hombres.
Los psiquiatras señalan que, hasta ahora, las auto-lesiones han sido difíciles de rastrear debido a que los jóvenes lo guardaban en secreto. Sin embargo, esto ha cambiado en los últimos tiempos, en parte gracias a Internet.
Autolesiones, un mal entre las jóvenes
Para Linda Lebelle, directora de la organización con sede en Maryland "Focus Adolescent Services", los cortes auto-infligidos son un mal que se produce sobre todo entre mujeres, una idea que comparten los expertos de "Safe Alternatives", un servicio que trata exclusivamente con personas que se auto-lesionan.
"Tradicionalmente, los chicos son capaces de expresar sus emociones más directamente, mientras que las chicas viven en una cultura más centrada en el cuerpo", indica "Safe Alternatives" en su web (en la dirección www.selfinjury.com).
Los recursos en Internet son tan numerosos como los foros, desde "Self Injury Awareness Movement" (www.si-am.info), hasta "Stop Harm" (en la dirección pub129.ezboard.com/bstopharm).
El asunto no sólo recibe atención en Internet.
Artículos periodísticos en publicaciones de todo el país y películas como "Secretaria" o "Thirteen" muestran adolescentes que responden a su soledad, angustia o malos tratos quemándose o cortándose.
Una rápida búsqueda en la librería Amazon.com arroja una lista de decenas de libros sobre el asunto, desde "Cut", de Patricia McCormick, hasta "Ataque al cuerpo: una aproximación psicoterapéutica a la autolesión", de Fiona Gardner.
Un mecanismo para hacer frente al estrés emocional
Los médicos indican que, aunque las tendencias suicidas suelen acompañar este comportamiento, en muchos casos es un mecanismo para hacer frente al estrés emocional, lidiar con sentimientos negativos, castigarse a uno mismo o, simplemente, aliviar la tensión.
Incluso en este último caso, se trata de algo muy preocupante.
La aflicción, que incluye quemaduras con cigarrillos, cortes con cristales, tijeras u otros objetos punzantes o incluso arrancamiento del cabello, puede llegar a convertirse en una droga que algunas adolescentes necesitan consumir todos los días.
Terra/Efe


La siguiente información aparece en un sitio web muy amplio, por lo que aquí sólo aparece una parte del mismo. Si el tema te interesa, te invito a visitar el siguiente link…

http://www.autolesion.com/services.asp
Autolesión
La autolesión es la conducta de hacerse daño físico para poder hacer frente a estados emocionales insoportables.
Para dejar de cortamos, quemamos, pincharnos, arrancarnos el pelo, etc. tenemos que entender porqué lo hacemos y buscar a alguien con quién platicarlo.
Para ayudar a alguien que se hace daño, también tenemos que primero entender la conducta y después saber cómo abordar el tema.
En esta página, Autolesión.com, te damos la información que te va a servir para comprender la conducta.
Hay una sección de información general para entender la autolesión, una sección específicamente para los que se autolesionan, otra para familiares y amigos, y una para los profesionales de la salud mental.
También encontrarás una encuesta. Tu colaboración con esto es sumamente importante por dos razones:
1) Es muy difícil explicar y comunicar lo que implica la autolesión, por lo que la encuesta te puede ayudar a organizar tus ideas y a tener un poco de más claridad acerca de lo que te esta sucediendo.
2) Hay poca información de la autolesión en países hispanohablantes, por lo que es de suma importancia empezar a recabar experiencias, para así poder informar verazmente lo que es la autolesión.
* 1. ¿Te Autolesionas?

o Guía Rápida

o Viviendo con AL

o ¿Ir al psicólogo?

o Cómo escoger al psicólogo

o Qué sucede en terapia

o Para antes de AL

o Primeros Auxilios



* 1a. **Auto-Ayuda

o Auto Ayuda



* 2. Para entender la AL

o Resumen

o Qué es la AL

o Por qué se AL

o Quién se AL

o Causas


o Qué es un trauma

* 2a. Para antes de AL

o Para antes de AL



* 3. Familia y Amigos

o Introducción

o Resumen de AL

o Lo que llegas a sentir

o Lo que llegas a pensar

o Qué hacer y qué no

o Relatos

* 4. Para el Psicólogo

o Introducción

o Tipos de AL

o Causas


o Predominio

o Diagnóstico

o Tratamientos

o Psicoterapia

o Bibliografía

* 5. Encuesta

o Encuesta


1a. **Auto-Ayuda
Autoayuda
Esta sección contiene diversas opciones para ayudarte a dejar de hacerte daño.


  1. ¿ Estoy preparada para dejar de hacerlo?

  2. ¿Cómo empiezo a dejarlo?

  3. Qué hacer EN ESTE MOMENTO en lugar de autolesionarme.

  4. ¿Qué tal y si hago todo esto, y todavía me quiero hacer daño?

  5. Entendiendo la necesidad de sentir dolor.

  6. Sugerencias para dejar de autolesionarse.

  7. Dejé de hacerme daño, pero sigo pensando en autolesionarme. ¿Qué hago?

  8. Primeros Auxilios.


¿Estoy preparada/o para dejar de hacerlo?
Decidir dejar de hacerte daño es una decisión muy personal. Vas a tener que tomarte tu tiempo antes de decidir si estás lista(o) para comprometerte a una vida sin cicatrices y moretones.
No te desanimes si llegas a la conclusión que todavía no estás lista(o) para parar; de ser así, lo que sí puedes hacer es tener más control sobre tu autolesión, el cuando y qué tanto te harás daño, poniéndote límites al lesionarte, y tomando la responsabilidad de ello. Si decides por esta opción, tienes que hacerlo de manera segura: no compartas navajas ni cuchillos, y conoce lo básico de Primeros Auxilios para curar tus heridas.
Antes de que te dejes de hacer daño, Alderman (1997) sugiere hacerte a ti misma(o) las siguientes preguntas. No es necesario poder contestar afirmativamente todas las preguntas, pero las más que puedas lograr, será más fácil dejar de auto-lesionarte.


  • Tengo una red de apoyo emocional sólida de amigos, familia y/o profesionales que puedo utilizar cuando tengo la necesidad de hacerme daño.

  • Hay por lo menos dos personas a las que les puedo hablar si me quiero hacer daño.

  • Puedo platicar sin sentirme muy incómoda(o) de la autolesión con al menos tres personas.

  • Tengo una lista de al menos 10 cosas que puedo hacer en lugar de lastimarme.

  • Tengo un lugar a donde ir si tengo que salir de mi casa para no tener que hacerme daño.

  • Siento la confianza en mi misma(o) de poder deshacerme de los utensilios que me pueden servir para hacerme daño.

  • Ya les dije a por lo menos dos personas que voy a parar de autolesionarme.

  • Estoy dispuesta(o) a sentirme perturbada(o), asustada(o) y frustrada(o).

  • Tengo la confianza en mí misma(o) de que puedo pensar en hacerme daño sin llegar a hacerlo.

  • Quiero dejar de hacerme daño.

  • Si no estás lista o listo, no importa, lo estarás en el momento que sea el indicado para ti.

  • Si te sientes preparada(o) para dejar de hacerte daño, a continuación hay varias ideas de cómo lograrlo.


¿Cómo empiezo a dejar de hacerme daño?
Hay varias estrategias que se pueden utilizar para cuando se está en un momento de crisis y te surge la necesidad de hacerte daño. Una estrategia que me ha funcionado es el hacer cualquier cosa que no sea hacerme daño y que produzca una sensación intensa: agarrar hielo con la mano y apachurrarlo, tomar una ducha bien fría o un baño calientito, morder un chile verde, ponerte Vicks Vaporub® debajo de la nariz, etc. El hacer corresponder una emoción a una acción es algo que puede ser muy útil.
Estas estrategias funcionan debido a que las emociones intensas que provoca la autolesión son transitorias; vienen y van como olas de mar, y si logras mantenerte de pie en una de ellas tendrás la oportunidad de respirar antes de que llegue la siguiente. Las más olas que logres tolerar sin caer, lo más fuerte que te volverás.
Claro que surge la pregunta: ¿no son estas estrategias equivalentes al castigo que te impones al cortarte, quemarte, o pegarte? La diferencia crucial es que no producen resultados que perduran. Si exprimes en tu mano hielo hasta que se derrita, o si metes un par de dedos dentro de un bote de helado por unos minutos, te va a doler mucho, pero no va a dejar cicatrices. No va a dejar ninguna huella que luego tengas que explicar de donde vino. Lo más probable es que no te sientas culpable después de hacerlo, a lo mejor un poco tonta, o bien algo orgullosa de que pudiste salir de la crisis sin auto-lesionarte, pero no culpable.
Este tipo de ‘distracción’ no sirve para curar los orígenes y entender las razones de auto-lesionarte: sirve para empezar a tener una opción diferente que la quemada, la cortada, el pegarte. Estas técnicas sirven para ayudarte a sobrepasar momentos intensos y difíciles sin a la larga hacer las cosas peores. Son técnicas que te enseñan como salir de una crisis sin hacerte daño. Las vas a ir refinando, e incluso desarrollando tus propios y mejores mecanismos para disminuir la necesidad de hacerte daño y reducir el papel tan preponderante que ocupa en tu vida.
Usa estos métodos provisionales para demostrarte que puedes manejar situaciones difíciles sin hacerle daño a tu cuerpo. Cada vez que uses estas técnicas, logras que para la próxima crisis la autolesión sea una opción menos probable y tengas la capacidad de hacer algo diferente.
Tu primera tarea cuando ya hayas decidido dejar de hacerte daño es romper el ciclo, forzarte a intentar nuevos mecanismos para hacer frente a la crisis. Y es verdad que te tienes que forzar hacerlo, no llega solito. Tienes que trabajarle, que luchar, tienes que hacerte hacer las cosas de manera diferente. Cuando tomas el cuchillo, o el encendedor, o te preparas para darte contra la pared, tienes que conscientemente tomar una decisión de hacer algo diferente.
A lo mejor al principio haces algo muy ‘primitivo’, o te castigas de alguna manera, no le hace. Lo importante es que tomaste una decisión, elegiste hacer algo diferente. Inclusive aunque no logres tomar la decisión, para la próxima tienes ya la conciencia de que puedes hacer algo diferente. Y si la próxima crisis decides hacerte daño, sabrás que tú lo elegiste, lo cual implica que existe otra alternativa. Lo que logramos es quitar tu impotencia ante la situación.

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