Magisterská práce



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Masarykova univerzita

Filozofická fakulta

Ústav románských jazyků a literatur

Bc. Pavla Přikrylová



La Regenta: novela y personaje
Magisterská diplomová práce

Vedoucí práce: doc. PhDr. Eva Lukavská, CSc.

Brno
2010

Děkuji doc. PhDr. Evě Lukavské CSc. za odborné vedení práce, cenné rady a vstřícný přístup.

Prohlašuji, že jsem tuto magisterskou práci vypracovala samostatně a že jsem veškeré použité prameny uvedla v seznamu literatury. Dále prohlašuji, že se text této práce shoduje s elektronickou verzí, vloženou v Informačním systému Masarykovy univerzity.

Podpis studenta:……………………………….



1Índice


1Índice 4

2Introducción 4

3Leopoldo Alas “Clarín” 6

La vida 6

Clarín: escritor y crítico 14

4La literatura española en la época de la novela La Regenta 22

5La Regenta a través de la crítica 28

6La Regenta, ¿novela naturalista? 31

La génesis de la novela 31

El tema y el argumento 34

La composición 36

La sociedad de Vetusta 38

Personajes característicos 41

El espacio 58

El tiempo 69

7Ana Ozores, ¿personaje romántico? 71

Personaje romántico – rasgos constitutivos 72

Personaje naturalista – rasgos constitutivos 74

Ana Ozores – análisis del personaje 75

8Dos heroínas trágicas: Madame Bovary y Ana Ozores 84

La novela Madame Bovary 84

El estudio comparativo 86

La infancia 86

La belleza 87

El medio ambiente 88

La boda y el matrimonio 90

El Adulterio 93

El resumen 94

9Conclusión 96

10 Bibliografía 99





2Introducción

Leopoldo Alas, escritor y crítico literario, escribió durante su vida dos novelas: La Regenta y Su único hijo. La primera de ellas se considera una de las mejores novelas españolas y también una de las mejores novelas europeas del siglo XIX. En La Regenta Alas retrata con fidelidad la sociedad española del siglo XIX tal como la conocía durante su vida en la ciudad de Oviedo. Se trata de una obra muy amplia que se sigue vendiendo en las librerías españolas ya casi 125 años y se traduce a muchos idiomas extranjeros.


En esta novela, que se desarrolla en la ciudad de Vetusta, podemos encontrar una gran cantidad de personajes interesantes, sin embargo, el más interesante es el de Ana Ozores de Quintanar y por eso nos dedicaremos a ella en este trabajo. Se trata de una mujer bella, mal casada con un magistrado mucho mayor que ella. Su matrimonio queda sin hijos y Ana vive aburriéndose en la ciudad provincial hasta el momento cuando se encuentre con un donjuán vetustense.
Nos hemos dado cuenta de que los habitantes de Vetusta aseveran varias veces que la Regenta es romántica. Don Cayetano dice a don Fermín en el capítulo XI: “En suma, Anita – ya sabe usted que ha escrito versos – es un poco romántica.”1 Y en el capítulo XVI Visita, una conocida de Ana, también piensa que la Regenta es romántica: “Ana era también romántica”. (R., p. 489). En el último capítulo afirma el romanticismo de Ana Obdulia Fandiño: “¡Como era tan romántica!” (R., p. 968). ¿Significan estas afirmaciones repetidas que Ana Ozores de Quintanar es realmente un personaje romántico?
Para responder esta pregunta tenemos que fijarnos en cómo los personajes de la novela definen el romanticismo. El narrador nos explica cómo entiende el romanticismo el personaje de Visitación: “todo lo que no era parecerse a ella lo llamaba Visita romanticismo” (R., p. 489). Y el narrador continúa y precisa cómo se percibe el romanticismo en la ciudad provincial: “Nada más ridículo en Vetusta que el romanticismo. Y se llamaba romántico todo lo que no fuese vulgar, pedestre, prosaico, callejero. […] Mirar a la luna medio minuto seguido era romanticismo puro; contemplar en silencio la puesta del sol…ídem; respirar con delicia el ambiente embalsamado del campo a la hora de la brisa… ídem; decir algo de las estrellas… ídem; encontrar expresión amorosa en las miradas, sin necesidad de ponerse al habla… ídem; tener lástima de los niños pobres… ídem; comer poco… ¡oh! esto era el colmo del romanticismo.” (R., p. 490).
Vemos que las afirmaciones de los habitantes de Vetusta no bastan para que podamos considerar a Ana Ozores un personaje romántico. Por eso queremos estudiar la novela, y sobre todo analizar el personaje de la Regenta, de modo que al final de este trabajo sea claro si Ana es una heroína romántica o no. Además también queremos comparar el personaje de Ana Ozores con el personaje de Emma Bovary, la protagonista de la novela Madame Bovary de Gustave Flaubert, porque al crear La Regenta, Alas se inspiró en esta novela de Flaubert, pues queremos averiguar que tienen estos dos personajes en común.


3Leopoldo Alas “Clarín”

La vida


El 25 de abril de 1852 nació en Zamora Leopoldo Enrique García Alas Ureña, que en el futuro tiempo sería más conocido por su seudónimo Clarín. Era el tercero de los hijos de sus padres asturianos. El padre Genaro García Alas fue terrateniente de Carreño, su madre era leonesa y se llamó Leocadia Ureña. La familia tuvo que trasladarse varias veces porque el padre era jefe político, es decir, gobernador civil de la provincia. En 1854 se trasladaron a León y aquí Leopoldo Alas pasó su primera infancia. El cargo del portero de la casa del Gobierno civil fue ejercido por Pascual. Este viejo castellano se hizo amigo con Leopoldo y le percibía como su nieto. Leopoldo empezaba a pasar en la portería cada vez más tiempo. Pascal narraba al pequeño los cuentos, narraciones y otras fantasías y también le enseñó las letras. De esta manera Clarín se estaba iniciando en el mundo de los cuentos y las fantasías.
En León Alas empezó sus primeros estudios en la Escuela de Jesuitas de San Marcos. Aquí Leopoldo tuvo que dejar las fantasías y someterse a la disciplina. No obstante, esto no era un problema para él y después de pocos meses llegó a ser un alumno modelo. “Esta segunda etapa de su educación dejará también una profunda huella en el alma sensible y generosa del pequeño Leopoldo Alas. Acaso tiene sus raíces en esta época el sentimentalismo religioso y el principio de gran disciplina moral que constituyen las dos bases de su carácter. Dos principios que en su juventud, y en lucha enconada con las corrientes filosóficas del siglo, determinaron su equilibrio espiritual, la línea recta de su conducta y acaso la razón oculta de lo más profundo y exquisito de su labor de escritor.”2 Cuando Leopoldo Alas tenía siete años le fue otorgado su primer premio literario.3
En 1859 la familia de Leopoldo Alas se trasladó a la ciudad de Oviedo. El paisaje asturiano fascinó mucho a Leopoldo y él llegó a ser asturiano. Era verano pues la familia de Alas Ureña se instaló en Guimarán en la casa de Carreño. A los nueve años Leopoldo logró su gran deseo y vio por primera vez el mar. “Después, en este verano y sucesivos, la tierra de Guimarán contribuye a formar otro sector del carácter de Leopoldo. El otro polo de su personalidad. En León había vivido la fantasía heroica y la disciplina abstracta. En Guimarán le esperaba la realidad positiva y panteísta de la tierra; el contacto directo de su espíritu precoz con la naturaleza y sus puras y eternas formas.”4
Cuando tenía once años empezó a estudiar en el Instituto de Oviedo. Durante los estudios en el Instituto se amigó con Armando Palacio Valdés5, Pío González Rubín6 y Tomás Tuero7. Los cuatro amigos eran partidarios de un club republicano. Entre los doce y trece años Alas escribió dos obras teatrales, ambas fueron representadas por un grupo de amigos. La primera era una comedia en verso titulada El sitio de Zamora. Esta obra no se conservó y sabemos de ella sólo mediante los recuerdos de Armando Palacio Valdés y Pío González Rubín. La otra obra teatral era también una comedia y se llamaba Una comedia por un real.
Leopoldo Alas, en marzo de 1868, comenzó a escribir a mano su periódico de humor, que se llamaba primero Juan Ruyz pero luego Alas cambió el nombre en Juan Ruiz. Hizo cincuenta números. “Hay humorismo, galanura y corrección castellana en los artículos de fondo del Juan Ruiz. Estas tres cualidades, tan características luego en la prosa de Clarín, están ya bien marcadas en estas primeras manifestaciones de su vocación periodística.”8 En Juan Ruiz (y también en otras obras de Alas) podemos ver las influencias de “La Gloriosa”, la revolución de septiembre de 18689. En la época de “La Gloriosa” Alas era joven (tenía sólo dieciséis años), sin embargo, entendía muy bien a la situación y se alegraba mucho como casi toda la gente.
El 8 de mayo de 1869 Leopoldo Alas terminó el Bachillerato y en verano marchó a Guimarán donde se enamoró por primera vez. El nombre de su primer amor no lo conocemos pero sabemos que era una campesina de una aldea cerca de Guimarán. También se sabe que la chica no era alta porque Leopoldo, que sufrió el complejo de inferioridad por su pequeña altura, prefirió las chicas bajas. Primero pasaban mucho tiempo juntos, paseándose por el campo, pero con el paso de tiempo el padre de la campesina empezó a protestar contra este amor y los jóvenes enamorados se juntaron secretamente durante la noche.
Era en la época del reinado de Amadeo I y de la monarquía parlamentaria. En 1873 el rey Amadeo I abdicó y en este mismo año fue proclamada La Primera República. Ésta no tenía éxito y por eso empezó la Restauración monárquica y se restableció la dinastía borbónica, al trono llegó Alfonso XII.
“La Restauración representaba, para Clarín, la mentira de una falsa soberanía popular, el pesimismo ante cualquier posibilidad de aumento del nivel político del pueblo, una nación y un régimen apoyados en el caciquismo y el marasmo intelectual; y en Cánovas veía, acertadamente, el artífice y el símbolo de la Restauración, de ahí su ensañamiento, sus constantes ataques al jefe conservador.”10
En 1869 Alas ingresó en la Universidad de Oviedo en la Facultad de Derecho y se licenció en Derecho Civil y Canónico en sólo dos años. Quería ampliar sus estudios, pues se instaló en Madrid donde cursaba el doctorado y también empezó a estudiar Filosofía y Letras en la Universidad Central. En Madrid Alas vivía en una pensión con sus tres amigos (Armando Palacio Valdés, Pío González Rubín y Tomás Tuero). Compartió la habitación con Tomás Tuero y ambos compartieron sus camas con las chinches. Un año después de su llegada a Madrid Leopoldo sufrió una crisis de melancolía porque se sentía sólo y extraño y no le convenía la vida bohémica de sus amigos.

La pensión (o mejor dicho los dos cuartos de los cuatro amigos) también se usaba como la redacción de la revista de sátira política, Rabagás. En esta revista trabajaban tres de los cuatro amigos: Tuero, Palacio Valdés y Alas. Sin embargo, habían publicado solo tres números.


Alas empezaba como periodista (fue conocido bajo el seudónimo Clarín) y es lo que de verdad era. Muy bien sabía lo potente que era la prensa y que podía influir mucho a los lectores. Sabía también que era muy importante que el escritor fuera siempre independiente. Si en algún periódico o en alguna revista ya no podía escribir libremente cambió de periódico o revista.
Uno de los profesores universitarios de Leopoldo Alas fue Francisco Giner de los Ríos11, partidario del krausismo. El krausismo fue una doctrina creada en Alemania por Karl Christian Friedrich Krause (1781 – 1832) que quería “formular una reconciliación especulativa de teísmo y panteísmo, a la que llamó panenteísmo (todo-en Dios, o Dios en todas las cosas, interpretándolas sin destruir su existencia relativamente independiente).”12 En España el krausismo fue difundido por el filósofo español Julián Sanz del Río (1814 – 1869) que fue alumno de Krause. El krausismo en España fue percibido más como el estilo de vida y no la filosofía. “El krausismo fue el intento de integrar España en la cultura racionalista. […] En la educación (los krausistas) aspiraban a una reforma total de la enseñanza; la universidad debía trasformar la realidad española, combatir la ociosidad intelectual, lo rutinario y vulgar, lo tradicional; crear un clima de honestidad y seriedad en el trabajo, despertar la afición a los estudios, el amor a la verdad, el interés hacia la ciencia .”13 En 1876 fue establecida en España la Institución Libre de Enseñanza por un grupo de catedráticos, entre otros por Francisco Giner de los Ríos, alumno de Sanz del Río. Estos catedráticos fueron “separados de la Universidad por defender la libertad de cátedra y negarse a ajustar sus enseñanzas a los dogmas oficiales en materia religiosa, política o moral. “14
“El primer año de estancia en Madrid lucha Leopoldo Alas con el krausismo filosófico. El segundo ha de luchar también con el naturalismo literario y el liberalismo laico. Son, ciertamente, demasiados enemigos contra un alma tierna y apasionada. Al finalizar este segundo curso Leopoldo ha capitulado ya. En adelante será un espíritu fuerte. […] Su natural espíritu crítico permanece a la defensiva, siempre dispuesto al libre examen de teorías y procedimientos. Él no entrega su fortaleza interior sin poner condiciones a su capitulación.”15
En el año 1875 nace el seudónimo Clarín y se publicaron sus artículos críticos y Leopoldo tuvo muchos enemigos porque casi cada su artículo provocó un escándalo.
En 1878 Leopoldo Alas se doctoró en Derecho y publicó su tesis El Derecho y la moralidad. Alas la dedicó a Francisco Giner de los Ríos, quién había dirigido este trabajo.
En el mismo año don Leopoldo opositó a la cátedra de Economía Política de la Universidad de Salamanca, obtuvo el número uno y ya soñó con la cátedra, pero el Conde de Toreno, el Ministro de Fomento, otorgó la cátedra al número dos, a Mantecón16. La decisión del ministro probablemente fue influida por la simpatía hacia el liberalismo que sintió Alas y también por la fama de librepensador, que él tenía. Cuando había llegado al poder el nuevo gabinete liberal, en 1882, el nuevo Ministro de Fomento, José Luis Albareda, otorgó la cátedra de Elementos de Economía Política y de Estadística de la Universidad de Zaragoza a Leopoldo Alas.
Al principio del año 1879 Clarín empezaba a viajar frecuentemente de Madrid a Oviedo. Aunque sus viajes eran repetidas ni los amigos de Alas sabían porqué. Leopoldo se enamoró. La mujer se llamó Onofre García Argüelles y era guapa, delgada, rubia, pálida y muy lista. Padecía tuberculosis y además de eso era coja. Para Leopoldo esto no eran defectos sino preferencias, como hemos escrito más arriba se sentía inferior por su pequeña estatura, así que acogía los defectos de su mujer bien. Alas tuvo que realizar mucho esfuerzo para que Onofre hubiera querido contraer matrimonio. Le daba miedo el matrimonio primero a causa de su cojera y segundo a causa de su enfermedad que pudiera influir sus hijos, pero al final dio el sí. El 29 de agosto de 1882 Alas se casó con Onofre García Argüelles en una capilla que poseía la familia de ella.
La carrera de don Leopoldo como profesor catedrático en la Universidad de Zaragoza era breve, duró solamente un curso académico. Alas fue encargado de hacer una serie de artículos sobre la situación en el campo de Andalucía. Pues él y su mujer viajaron entre diciembre de 1882 y febrero de 1883 a un pueblo Andaluz y se encontraron con la miseria y la injusticia social. Al terminar este largo viaje don Leopoldo creó una serie de artículos que se titula El hambre en Andalucía. En 1883 la familia se mudó de Zamora a Oviedo y Alas empezó a trabajar como profesor de Derecho Romano en la Universidad de Oviedo.
El 13 de septiembre de 1883 Onofre, la mujer de Alas, dio a luz su primer hijo, Leopoldo. A los 31 años Clarín llegó a ser padre.
Alas tuvo 32 años cuando empezó a escribir su novela La Regenta. Pasó todo el invierno de 1884 trabajando. Su tiempo dividía entre la cátedra y su novela. Además de esto tenía también tiempo para su familia. Su matrimonio era feliz. En junio 1884 cuando terminó la cátedra, Alas se dedicó plenamente a la novela y en el noviembre tuvo terminado el primer tomo. En el mismo mes murió el padre de Leopoldo lo que le dolía mucho. Sin embargo, la muerte de su padre aumentó el esfuerzo de Alas que en abril de 1885 terminó su novela La Regenta.
Después de la muerte de Alfonso XII17 empezó a gobernar su viuda, María Cristina, como la regenta. La monarquía borbónica estaba autorizada por ambos partidos políticos de aquella época. Antonio Cánovas del Castillo18, era el jefe de los conservadores y Práxedes Mateo Sagasta y Escolar de los liberales. Cánovas fue asesinado en 1897. El autor del atentado fue el anarquista Angiolillo y don Leopoldo, republicano, lo quería defender y por eso fue procesado por el Tribunal Supremo en el año 1898.
Don Leopoldo tenía ideales democráticos y por eso inclinó al posibilismo. El Partido Posibilista, también llamado el Republicano Histórico, se formó alrededor del republicano Emilio Castelar y Ripoll19. En 1885 Leopoldo Alas fue nombrado presidente del Comité de Oviedo del Partido Posibilista.
El 20 de septiembre de 1887 nació Adolfo, el segundo hijo de Leopoldo Alas. Y a partir del año 1888 se reflejaron las consecuencias del trabajo de Alas en su salud. Para don Leopoldo el día empezaba a las doce de la mañana cuando se levantó y casi sin comer corría a la cátedra. Después de la cátedra, comía y venía a la biblioteca o al Casino o se paseaba. La noche y la madrugada las pasaba escribiendo. Además de eso su carácter estaba muy nervioso lo que tampoco era bueno para él. Clarín se daba cuenta de estos errores pero no estaba capaz de cambiar su estilo de vida.
El 23 de septiembre en 1890 nació el tercer descendiente de Alas, su hija Elisa. En el mismo año fue ascendido al número 280 del escalafón del profesorado universitario español por una Real orden. También formó parte en el Ayuntamiento de Oviedo en la Comisión de Hacienda. Juan Antonio Cabezas nos informa en su libro que la ciudad de Oviedo nunca comprendió a Clarín. “Nunca vio en el hombrecillo pequeño, nervioso y miope, del que a veces se oía decir que sus «Paliques» armaban jaleos en Madrid, más que al profesor don Leopoldo. Aquel buen señor que todos los días pasaba corriendo hacia la Universidad y que por las tardes jugaba en el Casino una partida de tresillo. Los estudiantes romos de inteligencia y las beatas tenían de él un concepto terrorífico y un tanto luciferino. Unos lo temían porque daba suspensos, y las otras porque lo consideraban ateo y con pujos liberales.”20
En 1891 Alas obedeció a su jefe político Emilio Castelar y llegó a ser concejal en el Concejo ovetense. En el Ayuntamiento aprovechó su posición y causó que la ciudad de Oviedo sustituyera el viejo teatro por el nuevo teatro municipal. Y en el año 1893 se inauguró el nuevo teatro Campoamor.
Alrededor de los años 1894 – 1895 Clarín quiso escribir una obra de teatro. Nacieron primeras escenas de Teresa. Juan Antonio Cabezas escribe en su libro que: “Teresa tiene todos los defectos de una «novatada», perdonable en un joven de veinte años, pero más difícil de perdonar en un escritor maduro, y crítico, por añadidura, aunque no tuviese tantos enemigos como tenía Clarín.”21 Los amigos de Alas, entre ellos por ejemplo Galdós, le mandan a don Leopoldo las cartas positivas. Cabezas opina que lo hicieron porque no quisieron decirle la verdad a Alas porque estaba muy ilusionado. La obra fue estrenada el 20 de marzo de 1895 y fracasó. Este fracaso al fin no era tan importante para el autor, porque en el mismo tiempo que Clarín estaba presente en Madrid por causa del estreno, su segundo hijo estaba enfermo en casa. Don Leopoldo se preocupada mucho por su hijo. La información sobre la mejoraría del estado de su hijo había entregada a Clarín durante la representación.
Para el 19 de septiembre de 1896 Alas y sus hermanos planearon una reunión y celebración familiar. Desgraciadamente el 18 de septiembre falleció su madre. La muerte de su madre influía mucho a don Leopoldo. Además de esto, al paso de tiempo se empeoraba el régimen de su vida de modo que casi todas las tardes pasaba en el Casino. “Él, que había censurado en su juventud la vida y las costumbres del viejo Casino en su Regenta, había caído en los mismos inocentes vicios de la vida provinciana.”22
La popularidad llegó a don Leopoldo en los últimos años de su vida. Tuvo muchas ofertas para escribir y también para traducir. Alas tuvo que ganar dinero y por eso se decidió aceptar la traducción de la obra de Émile Zola, Trabajo. Eligió la traducción porque pensaba que traducir sería menos exigente que escribir. Sin embargo, la novela contenía muchos tecnicismos y era muy difícil traducirla. Era el último año de la vida de Alas y la traducción exigente empeoró el estado de él. Al final de este trabajo don Leopoldo se sentía muy mal y ya no trasnochaba y en vez de estar en el Casino se paseaba. “Pero ya es demasiado tarde. La enfermedad va en aumento y las facultades mentales en una disminución alarmante. Bien lo comprende él, aunque no tiene la valentía de confesarlo. Esto agranda el tormento interior. A veces sufre grandes amnesias que le imposibilitan para trabajar durante días enteros. No pude comer. Muchos días se los pasa con escasas cantidades de leche y café. Sin embargo, sigue escribiendo.”23
Sus últimos días Clarín pasaba en su cama porque era demasiado débil. Al principio recibió las visitas de sus amigos en su cuarto pero con el paso de tiempo no era capaz de esto y les sólo escuchó detrás de las paredes de su cuarto. La única persona que estaba presente cada día y noche en su cuarto era su médico. Alas pidió su compañía porque le daba mucho miedo la muerte y con el médico se sentía protegido de ella. A don Leopoldo el médico nunca dio la verdad sobre su estado. Clarín creía que su enfermedad, la tuberculosis intestinal, era curable. Sin embargo en su época se trataba de una enfermedad mortal y el 13 de junio de 1901 don Leopoldo Alas murió.


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