Los nuevos profesionales



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EL TRABAJADOR A AL UNIVERSIDAD

ESCUELA DE NIVELACION UNIVERSIDAD TECNICA DEL ESTADO
Secretaría General Académica Convenio CUT - UTE
PROGRAMA ESPECIAL DE CAPACITACION PARA EL INGRESO DE TRABAJADORES A LA UNIVERSIDAD.


ESCUELA DE NIVELACION

Es un programa especial de capacitación para el ingreso de trabajadores a la Universidad. Entrega a los alumnos trabajadores conocimientos equivalentes a la enseñanza media y asegura su ingreso a la UTE mediante el Cupo Especial para Trabajadores. A los egresados se les proporciona la licencia media correspondiente. La selección de postulantes se orienta a los trabajadores de las principales ramas de la producción: Metalurgia, Electricidad, Química, Textil, etc.



¿Cuánto duran los cursos?

La duración es de 4 semestres, es decir dos años.


¿Qué contenido tienen?

Los programas se orientan en las siguientes áreas.


a) AREA CIENTIFICO -HUMANISTA. La constituyen las siguientes asignaturas Matemáticas, Física, Química, Ciencias Naturales y Castellano.
b) AREA DE CIENCIAS SOCIALES. Esta área agrupa contenidos de Historia Universal y de Chile, Nociones de Geografía Económica, de Economía y de Sociología.
c) AREA TECNOLOGICA. Se entrega la adecuada orientación vocacional, proporcionando las alternativas profesionales de la UTE.

¿Qué futuro tienen los egresados?

Se les presentan tres opciones para la continuación de sus estudios.


A. Un plan intensivo de taller, de un semestre de duración. Proporciona el grado de Sub Técnico.
B. Una carrera tecnológica de dos años de duración. Proporciona el grado de Técnico.
C. La carrera de ingeniería con sus dos variantes: La carrera de Ingeniería de Ejecución, de cuatro años de duración, o la carrera de Ingeniería Industrial, con seis años de duración.
En este caso, el alumno, al obtener el título de Ingeniero de Ejecución, puede alcanzar el titulo de Ingeniero Industrial cursando los años que restan.
¿Cuáles son los requisitos necesarios para postular?
1. Tercer año de humanidades u octavo básico aprobado o su equivalente de la Enseñanza Industrial y Tecnológica.
2. Solicitud presentada por el sindicato.
3. Mínimo tres años de trabajo certificados por la Caja correspondiente.

El 21 de septiembre de 1970 se inauguró) solemnemente la primera Escuela de Nivelación de la Universidad Técnica. A este acto concurrieron autoridades de la universidad, de la Central Unica de Trabajadores y de la Oficina del Convenio CUT-UTE. Se iniciaba con cuatro cursos de 33 estudiantes trabajadores cada uno. En 1971, había más de 800 trabajadores en esos cursos y en 1972 la cifra se había elevado a 3,458. El siguiente es el detalle en el año 1972:

Tabla 21
Convenio CUT-UTE. Escuelas de Nivelación para Trabajadores.

Número de alumnos en el año 1972.


Escuela en Número de alumnos
Ingresados el 1er. sem 2o. sem. Total
Arica 60 120 180

Copiapó - 85 85

La Serena - 70 70

Escuela Central de Santiago 320 275 595

Puerto Montt - 80 80

Chuquicamata 156 120 276

Compañía Minera Andina 135 76 211

Empresa de Agua Potable, Santiago 135 58 193

Industria de Neumáticos, S.A. 280 100 380

Línea Aérea Nacional 40 36 76

Manufacturas de Cobre (MADECO) 60 30 90

Manufacturas de Algodón Sumar 160 46 206

Manufacturas de Papeles y Cartones 50 36 86

Compañía Minera de "El Teniente" 530 400 930

Totales (14 sitios) 1,926 1,532 3,458
Para el tercer grupo: programa general
A través de este programa se entregaban los aspectos teóricos que completaban la práctica y la experiencia del obrero en las propias especialidades o actividades laborales. Este sistema permitía al trabajador obtener un grado de especialización que lo dejaba apto para ejercer funciones calificadas en su propia industria.

En este plan, cuyo detalle podrá verse en capítulo XI, "Un Sistema Nacional de Educación de Trabajadores", se disponía de una variedad de cursos y opciones consecutivas de tal manera que el estudiante - trabajador podía permanecer en el sistema sólo por algunos semestres, alcanzando un grado de calificación con ello, como asimismo volver a entrar al sistema posteriormente. Y al desarrollar el programa completo tendría la oportunidad de ingresar a la universidad.

Para completar una atención masiva a este sector, la Universidad estudió y proyectó un programa combinado de cursos por radio, televisión y correspondencia. Sin embargo, no alcanzó a ser normalizado por la interrupción abrupta de todo el sistema.
Examen de los resultados
Era importante tener una noción lo antes posible sobre la marcha de las Escuelas de Nivelación para detectar posibles fallas en su operación. La Oficina del Convenio CUT-UTE realizó un estudio al comienzo de esta actividad, o sea, al finalizar el primer semestre de 1970, datos que pueden extrapolarse ya que estos mismos estudios no se alcanzaron a realizar el segundo semestre 'de 1973 cuando se tenían programados, debido al golpe militar.

A continuación, un extracto del estudio:6



Escuela de Nivelación de Santiago
Balance del primer semestre de 1970
Caracterización de los alumnos:
Edad Entre 19 y 29 años 90%

Entre 30 y 42 años 10%

Años de trabajo Hasta 3 años 39%

Entre 4 y 10 años 55%

Entre 11 y 14 años 60%

Sector laboral Producción 88%

Servicios 12%

Estado civil Solteros 56%

Casados 44%

Número de hijos Sin hijos 52%

Entre 1 y 2 hijos 16%

Entre 3 y 5 hijos 16%

Más de 5 hijos 16%

Número de personas Entre 1 y 3 41%

con las que vive Entre 4 y 7 39%

Más de 7 (hasta 14) 9%



Otras consideraciones:
En general, en los alumnos trabajadores se ha notado una buena disposición para el estudio que se refleja en un índice de promoción alto. Creemos que este éxito se debe también a los esfuerzos hechos en torno a la búsqueda y aplicación de una metodología adecuada para este tipo de estudiantes:

a) Se ha procurado que los alumnos, dada su escasa disponibilidad de tiempo para estudiar, adquieran el máximo de conocimientos y habilidades durante las horas de clases.

b) Se les ha entregado guías y apuntes lo que ha dejado mayor tiempo para los ejemplos, ejercicios y experiencias o experimentos.

c) Se ha empleado fundamentalmente el sistema de clases activas y prácticas que ha mostrado una participación efectiva y eficiente de los alumnos. Esto ha permitido que se integren los conocimientos y experiencias de cada uno y los incorporen al grupo.

El índice de deserción fue de un 30% y existe un 10% de alumnos con asistencia irregular. Las causas más frecuentes de la deserción han sido las siguientes:

a) Desajuste entre el horario de clases y su horario de trabajo.

b) Necesidad de trabajar en sobretiempo para aumentar sus ingresos.

c)Cambio de trabajo, en busca de mejores condiciones económicas.

d)Mal rendimiento por carencia de condiciones materiales y tiempo para estudiar entre clases.

e) Incapacidad intelectual.

Para reducir este índice se considera necesario propender a la adopción de las siguientes medidas:

a) Que los alumnos reciban algún tipo de beca.

b) Que el trabajador que estudie se le otorgue una disminución de horas de trabajo y/o se le permita un día hábil libre (ya sea a la semana o al mes).

c) Que las escuelas estén ubicadas en las mismas industrias o cerca de los sitios de trabajos.

d) Que los alumnos tengan un día hábil a la semana sin responsabilidades escolares.

e) Tender a la supresión - en ciertos casos - de los horarios sistemáticos rígidos y a su reemplazo por estudio libre controlado y dirigido por los profesores de la escuela.

f) Disponer de bibliotecas, talleres y laboratorios adecuadamente dotados a los que los alumnos pueden asistir cualquier día y a cualquiera hora.
Hasta aquí el estudio de la Oficina CUT-UTE. Muchas de las proposiciones fueron adoptadas y varios problemas, superados. Así, después se constató una disminución en la deserción, fenómeno que ha de estimarse de cierta consideración en esta clase de educación.
Programas adicionales : deporte y arte.
El convenio también se preocupó de una importante actividad de los trabajadores como es el deporte. Se comenzó organizando un curso para monitores deportivos. Este curso estaba compuesto de representantes elegidos por las asambleas de los sindicatos con el cargo de secretario de deportes y educación física. El Departamento de Educación Física de la Universidad se hizo cargo de estos cursos para lo cual el estadio y los gimnasios del establecimiento estaban a total disposición del alumnado en cuestión. Luego, estos monitores deportivos, una vez terminado el curso de dos meses de duración y vespertino, regresaban a sus sindicatos a poner en práctica los conocimientos de deporte masivo aprendido en la Universidad. El objetivo fundamental era procurar que todos los trabajadores practicaran algún tipo de deporte y evitar que se volviera a las antiguas prácticas del deporte elitista en el cual sólo un pequeño grupo lo practica y los demás se relegan a la condición de observadores.

Especial atención se le otorgó a la divulgación del arte entre los trabajadores y sus organizaciones. Lo nuevo de esta acción fue que no se limitó a una labor de mera extensión; es decir, no se redujo a la sola exhibición de las obras artísticas o a la contemplación de un espectáculo. Por el contrario, se orientó principalmente a estimular y ayudar a la participación activa de las amplias masas populares en diversas formas de expresión artística como el teatro, la música, la literatura, la poesía, etc. Así fue que se desarrollaron y alcanzaron a destacarse valores artísticos notables entre los propios trabajadores.

En 1971, se desarrolló un curso de monitores culturales con el fin de preparar especialistas surgidos de los mismos sindicatos para desarrollar programas culturales en su organización. El primer curso fue atendido por 50 alumnos. No se trataba de formar, por ejemplo, conferencistas, pero sí personas capaces de escoger un tema, encontrar el especialista adecuado para tratarlo, organizar el acto, interesar a los socios a asistir y darle vida al evento. De igual manera, no consistía el curso en transformar al monitor en un actor, sino que supiera la manera de organizar un conjunto de teatro aficionado entre sus compañeros de trabajo. En la tradición artística obrera figuran conjuntos como éstos, estimulados nada menos que por el propio líder de comienzos de siglo, Luis Emilio Recabarren y, posteriormente, por Elías Lafferte. Lafferte mismo fue actor de uno de estos grupos de aficionados obreros en el norte de Chile. Estos cursos eran muy serios y se realizaban en dos etapas de tres meses de duración en estudios vespertinos, con un lapso de tres a cuatro meses entre ellas. En este intervalo, los monitores desplegaban su actividad organizadora y, luego, podía aportar sus experiencias al reanudarse el curso, contando sus éxitos y, por supuesto, sus dificultades.
En el año 1969, el convenio CUT-UTE llamó a un concurso nacional de cuento entre los trabajadores. Tuvo mucho éxito. Tomaron parte en él más de 200 concursantes. El primer premio lo obtuvo el obrero textil Juan Radrigán; el segundo, el empleado Guillermo Gómez, y el tercero, el obrero metalúrgico Jorge Gajardo. Estos premios se entregaron en una ceremonia especial realizada en el Paraninfo de la Universidad Técnica del Estado a comienzos del mes de enero de 1970. Este acto alcanzó notable relieve, pues se hizo coincidir con la entrega de diplomas a 100 obreros que habían finalizado cursos sobre seguridad industrial que los habilitaba para tomar parte en las comisiones paritarias de seguridad que exigía la ley. Además, servía de inauguración a los cursos sobre manejo de finanzas sindicales en los que participaban 60 tesoreros de sindicatos.

En 1971, la Escuela de Nivelación de Santiago del Convenio CUT-UTE, convocó a un concurso literario. El primer premio lo obtuvo el obrero gráfico Jorge Collins con su cuento "Esteban Gutiérrez".


El Teatro Nuevo Popular
El Teatro Nuevo Popular nació en 1968, en el seno de la Central Unica de Trabajadores. Al año siguiente, fue incorporado al convenio CUT-UTE. Lo formaban fundamentalmente unos doce actores, todos ellos egresados de la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile. Pronto se comenzó a trabajar en la obra La maldición de la palabra, de Manuel S. Garrido, que había obtenido el primer premio en un concurso del convenio CUT-UTE. Siendo ésta una obra de ambiente campesino, el grupo teatral se trasladó a vivir a un asentamiento cerca de Melipilla por alrededor de un año. Allí se adaptó y ensayó la obra con la intervención directa de los campesinos quienes otorgaban una asesoría artística espontánea y natural. En 1970 se estrenó en el asentamiento y luego en el teatro de la Escuela de Artes y Oficios. Posteriormente se hicieron varias giras con esa obra por diversas regiones del país. Estas giras tuvieron resonante éxito. Al final del espectáculo se realizaba una discusión abierta de la obra y de los problemas del agro, del alcoholismo, del machismo, etc. Se presentaron también durante un Congreso Araucano y visitaron numerosos centros culturales campesinos. El grupo era admirable por su alto nivel de exigencia artística.

Los campesinos quedaban "artísticamente inquietos" y, luego se enviaban instructores a organizar grupos de teatro entre los más entusiastas. De esa manera se constituyeron, por lo menos, 15 grupos artísticos, tanto campesinos como obreros. Otros quedaron en formación.

También se realizó este tipo de trabajo entre sindicatos obreros. Por ejemplo, en el Sindicato Industrial Ex Yarur, se montó la obra Tela de cebolla, de Gloria Cordero, primer premio en un concurso llamado por la Central Unica de Trabajadores en que exponían los problemas de los obreros industriales. Se dictaron cursos de dramaturgia entre operarios seleccionados a quienes el sindicato daba permisos pagados para estudiar teatro y ensayar las obras. Tela de cebolla se representó en todo el país hasta en los sitios más apartados y constituía un verdadero mensaje cultural. Se impulsó el intercambio de obras; es decir, las obras de ambiente obrero se representaban en el campo y las campesinas, en las fábricas; naturalmente, esto servía para conseguir una mayor comprensión mutua entre estos sectores sociales.

La Escuela de Teatro de la Universidad de Chile mantenía cursos vespertinos. El Teatro Nuevo Popular enviaba allí a sus componentes más aventajados para perfeccionarse.


Otras actividades
En enero de 1972 se realiza la primera escuela de verano en el Sindicato Industrial de Sewell y Mina, Rancagua. En mayo del mismo año se inicia el primer curso básico de prevención de riesgos ocupacionales en el agro. En julio, 40 trabajadores de Santiago reciben los diplomas del segundo nivel del curso de orientación deportiva. Poco después, en agosto, 250 jóvenes campesinos de las provincias de Aconcagua, Valparaíso, Santiago, O'Higgins y Colchagua son beneficiados con un curso realizado por la Federación de Estudiantes de la Universidad Técnica para la formación de tractoristas. En ese mismo mes, los estudiantes de la Escuela de Nivelación obtienen la primera promoción de trabajadores - alumnos que terminaron sus cuatro semestres de nivelación de estudios de la enseñanza media, y recibieron sus diplomas que los capacitan para optar a los estudios universitarios; posteriormente, el consejo superior de la universidad adoptó el acuerdo de autorizar su ingreso a las diferentes carreras universitarias. En diciembre de ese año, la Escuela de Nivelación del Convenio CUT-UTE inaugura un plantel centralizado para toda el área textil del país, o sea, para cursos de nivelación de obreros textiles.
Curso nacional de auxiliares de educación parvularia
La junta Nacional de jardines Infantiles elaboró en 1972 un plan para atender, en una primera etapa, 70,000 párvulos en situación de abandono relativo: por trabajo de la madre, familia de más de 8 hijos, madre soltera, etc. Esta atención, que sería integral, contemplaba la educación, alimentación y salud en jornada completa. Por entonces se estaba completando la construcción en el país de 300 jardines infantiles en concordancia con este plan. Estos jardines deberían ser dirigidos por una educadora de párvulos y atendidos por varias auxiliares de educación parvularia. Aunque ya existían suficientes educadoras de párvulos, había una carencia completa de estas auxiliares y una necesidad urgente de formarlas.

La Universidad Técnica, a través del Departamento Femenino del Convenio CUT-UTE tomó esta tarea y la desarrolló con éxito en un esfuerzo gigantesco con la ayuda de otras universidades y otras organizaciones. Se firmo un convenio entre la UTE, junta Nacional de Jardines Infantiles y la Confederación de Centros de Madres (COCEMA, cuya ,presidenta era la señora Hortensia Bussi de Allende), y aportaron su concurso las siguientes organizaciones: Escuelas de Educadores de Párvulos y Escuelas de Psicología de las Universidades de Chile y Católica; Escuela de Enfermeras y Cátedra de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile; Ministerio de Educación Pública; Servicio Nacional de Salud; Instituto de Capacitación (INACAP), etc. Representaciones de esos organismos se reunieron con la delegación de la UTE y en un tiempo récord se planificaron los cursos que debían desarrollarse a través de todo el país en una primera etapa intensiva durante el mes de enero de 1973. Se nombraron más de 700 profesores, todos ellos voluntarios, sin remuneración : médicos, enfermeras, matronas, profesores de ciencias sociales de la UTE, educadoras de párvulos, psicólogos, pedagogos, funcionarios del Servicio Nacional de Salud, etc.

En la selección de las alumnas se trató que ellas fueran de la misma extracción social que las madres de los niños que iban a acudir a los jardines y, en lo posible, que vivieran en el mismo vecindario o población donde funcionaría el jardín. Se les exigía cierta experiencia con niños, y eran especialmente seleccionadas las candidatas que fueran madres. La edad máxima se alzó a los 40 años y se exigía sólo una escolaridad de enseñanza básica o primaria. Los Centros de Madres de los vecindarios realizaron las primeras selecciones y luego COCEMA decidía, con la participación de psicólogos, en entrevistas particulares.

Los cursos se desarrollaron con todo éxito a través de todo el país en enero de 1973 en la primera etapa en que se graduaron 2,000 auxiliares; luego continuó una segunda etapa en forma de práctica dirigida ya en los mismos jardines que comenzaron a funcionar. La Universidad Técnica elaboró los materiales y un manual para cada auxiliar. Los jardines estaban trabajando en su mayor parte para septiembre de 1973. La actividad de formación de las auxiliares quedó suspendida después del golpe militar.


Problemas adicionales: locales y profesores
La iniciación de los cursos para trabajadores no fue muy sencilla y trajo consigo varios problemas que era necesario resolver. Estos eran, principalmente, limitaciones de espacio físico, tales como salas de clase; además, la necesidad de corregir la falta de profesores especializados en educación de trabajadores que prácticamente no existían en el país.

Los organismos sindicales colaboraban intensamente en la solución de estos problemas. Aparte de la Escuela de Nivelación Central que funcionaba en la misma Universidad, todos los demás cursos se desarrollaron en locales puestos a disposición por los mismos sindicatos o, muchas veces, la misma industria. Por ejemplo, la Escuela de Nivelación del Sindicato Industrial de Chuquicamata funcionaba en Calama en cómodas salas del edificio propiedad del Sindicato; todos los gastos de esos cursos eran cancelados por este organismo en virtud de un convenio que había firmado con la Universidad. En la Industria Manufacturera de Papeles y Cartones de Puente Alto, tanto la Escuela de Nivelación como las carreras tecnológicas que dictaba allí la Universidad Técnica se realizaban en locales proporcionados por la misma industria.



Los esfuerzos para preparar profesores especialistas en educación de adultos y trabajadores fueron intensos e importantes. En este sentido se recurrió al Ministerio de Educación de la República Democrática Alemana, país que contaba con una vasta experiencia en educación de trabajadores. Los contactos se hicieron a través de los profesores alemanes que trabajaban en la Universidad Técnica en virtud de un antiguo convenio entre esta Universidad y la Universidad Técnica de Dresden. El Ministerio envió al especialista Max Zeuske de Karl Marx Universität quien dictó cursos para profesores del convenio CUT-UTE, escribió artículos sobre el tema y realizó trabajos de práctica en el terreno a través de diversos puntos del país. El doctor Zeuske escribió:
La responsabilidad de los profesores de la enseñanza de trabajadores es realmente grande: por las metas a alcanzar, las personas con las que deben trabajar, el menor tiempo disponible, el tacto especial que requiere su trabajo, la metodología más refinada y elaborada a aplicar, el amplio trabajo de la superación profesional y cultural, etc., y en especial, de su madurez política e ideológica y del trabajo organizativo, de convencimiento y de investigación que deberá realizar en el futuro. Por todo esto se puede apreciar la necesidad de una cuidadosa selección de estos profesores y de una bien organizada actividad de superación constante en el trabajo de los cursos de nivelación.7
Sin duda lo que más contribuyó al desarrollo de la educación de trabajadores fue la instalación de cursos y escuelas in situ. Se solía decir que "si los trabajadores no pueden llegar hasta la universidad, hay que llevar la universidad a los trabajadores", Y esto lo hizo posible el proyecto, diseño y puesta en marcha de las llamadas carreras tecnológicas, lo que se describirá en el próximo capítulo.
Labor de toda la comunidad
La orientación de la Oficina del Convenio CUT-UTE estaba dirigida a que la universidad participara en las tareas de la educación de trabajadores, en todas sus fases y niveles. Se evitó darle a esta educación el carácter de adjetiva o adyacente a la de mera extensión o actividades docentes aisladas. Por el contrario, los organismos mismos que constituían la universidad tomaron bajo su responsabilidad esta misión, amplificando hasta el máximo sus posibilidades reales. Sólo en casos específicos y subsidiarios se emprendían actividades directamente, respondiendo a un requerimiento concreto de algún sector laboral; pero siempre se tenía en cuenta la perspectiva de que adquirieran vida propia, inserta en los marcos estructurales de la universidad. Así ocurrió con los cursos de seguridad industrial que dieron origen al Instituto de Prevención de Riesgos; lo mismo con la Escuela de Nivelación y otras actividades que llegaron a incluirse en el programa general de educación de trabajadores. De esa manera, era la universidad como un todo lo que se vinculaba con la Central Unica de Trabajadores y dirigía todos los aspectos que integraban el sistema de educación de trabajadores, y no sólo una oficina de la Secretaría de Extensión y Comunicaciones.

La comunidad universitaria tenía el compromiso de llevar a cabo esta tarea. Así lo había dejado claramente expuesto en su estatuto; en el artículo 20 se establecía que: "En especial, la universidad deberá establecer los mecanismos que permitan el ingreso de los trabajadores a ella" (ver apéndice 2).

De igual forma, y sería conveniente dejarlo establecido, la Universidad de Chile había aprobado en su estatuto el artículo 74 que decía: "La Universidad de Chile deberá desarrollar gradualmente actividades académicas en horarios vespertinos y nocturnos, entre otros fines y en forma especial, para posibilitar el acceso de la población laboral a los más altos niveles compatibles. Asegurará, así mismo, la equivalencia de los estudios de estos regímenes de enseñanza con los diurnos correspondientes y el adecuado intercambio de los alumnos".8
El interés de la UNESCO
En agosto de 1969, una delegación de la Universidad Técnica participó en la Conferencia Mundial de Educación de Adultos en Montreal convocada por la UNESCO. En aquella oportunidad, la delegación dio a conocer los planes y las realizaciones de la universidad en el campo de la educación de trabajadores, como un aspecto capital de la educación de adultos.
Todo ello causó interés entre los participantes.

Posteriormente, el entonces director de educación de la UNESCO, Amadou Mah tar M'Bow - actual director general - visitó Chile y el campus de la Universidad Técnica del Estado. Se informó en el terreno y a través de las cifras que se le proporcionaron el proceso de ampliación de la universidad, especialmente en lo que se refería a la incorporación masiva a sus aulas de las capas más bajas de la población. No sólo se manifestó muy interesado sino que accedió a que la Universidad Técnica sometiera a la UNESCO un proyecto para un programa universitario para trabajadores que, según el director de educación, tendría el carácter de un Plan piloto para toda América del Sur. UNESCO apoyaría este programa con recursos y especialistas.

El programa fue rápida pero cuidadosamente elaborado por las oficinas del Convenio CUT-UTE, de planificación de la universidad. Se presentó a la XVI Conferencia General de UNESCO en París a fines de 1970. Fue muy bien acogido e inmediatamente se entablaron las conversaciones para definir los detalles operatorios.

El programa, como se presentó, contenía en su primera parte una descripción de las condiciones generales en que se desenvolvería: la reforma universitaria y la apertura de los establecimientos de enseñanza superior; el análisis de la fuerza activa del país en relación a los planes nacionales de desarrollo y sus necesidades mediatas e inmediatas; las particularidades del programa de la universidad hacia los trabajadores y el camino ya recorrido con las experiencias obtenidas; lo proyectado para la educación laboral en todas sus expresiones: Escuela de Nivelación, cursos en las industrias y minas, y otros cursos varios, más la utilización de la radio, la prensa y la televisión.

Luego, el programa proponía la creación de cuatro centros en una primera etapa; esto es, Escuelas de Nivelación e Institutos Tecnológicos de gran capacidad en Antofagasta, Santiago, Rancagua y Concepción. Se acompañaban los cálculos estimados en cuanto a estudiantes, profesores, laboratorios, edificios, etc.

En seguida, se exponía el presupuesto general necesario para emprender esta primera fase e indicaba los recursos que aportaría la Universidad Técnica en construcciones, profesores, útiles, laboratorios, como también todo lo que se esperaba de la UNESCO: aporte económico, asistencia de expertos y becas para profesores chilenos en centros especializados del extranjero a fin de ir preparando los equipos de especialistas nacionales.

El rector de la Universidad Técnica del Estado se entrevistó con el director de la UNESCO en dos oportunidades en París para afinar detalles de un proyecto que quedó dramáticamente interrumpido por el golpe militar.



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