Los nuevos profesionales



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Tabla 18
Composición de la matrícula en la enseñanza media, curso, 1972
Alumnos % del total
Humanístico - científica 44,456 69.7%

Técnico - profesional 19,316 30.3%

Las autoridades colegiadas de la Universidad Técnica del Estado aprobaron en 1969 una distribución previa en porcentajes del ingreso total de admitidos para aplicarse en la selección que se efectuaría al año siguiente. De hecho, se implantó un sistema de cuotas para favorecer a los grupos hasta entonces postergados por la sociedad.

Es oportuno hacer notar que la Universidad Técnica ya había aprobado pequeñas cuotas de ingreso - en forma de becas - a los siguientes grupos:

a) Becas general René Schneider. Estas becas fueron creadas en 1970 como un homenaje póstumo al comandante en jefe del Ejército de Chile, asesinado en octubre de 1970 por su posición constitucionalista, en un atentado realizado para impedir el acceso a la presidencia de la República del ya electo Salvador Allende.9 Totalizaban 56 plazas destinadas a los hijos de los miembros de las fuerzas armadas.

b) A esas becas, se agregaron cinco para miembros del personal del Cuerpo de Carabineros.

c) Becas para hijos de los miembros de la comunidad indígena de araucanos; se componía de 60 matrículas en la ciudad sureña de Temuco, lugar donde está la mayor concentración indígena de la nación.

d) Becas para aborígenes de la Isla de Pascua, posesión chilena en el Océano Pacífico, en número de cinco.

Todas estas becas aseguraban una plaza y la ayuda económica necesaria para la subsistencia del estudiante durante sus estudios. Además, en 1971, el Consejo Superior había admitido, como becados a la Universidad, a diez maestros primarios, indígenas de Ecuador, cuyo rendimiento en sus estudios arrojó un excelente resultado.

Los aceptados para estas becas eran escogidos entre los candidatos que se presentaban a cada una de ellas siguiendo. el procedimiento general basado en las calificaciones de la enseñanza media que ya se ha descrito.


Sistema de cuotas
Se aplicó un sistema de cuotas que intentaría balancear en parte el desequilibrio del ingreso en cuanto a sectores sociales de la población. Pues, como lo establece Pablo Latapí; "De hecho está comprobado que ni el acceso abierto ni la gratuidad contribuyen en forma considerable a contrarrestar la selección previa, efectuada a lo largo de la escolaridad preuniversitaria, en función, principalmente, de la situación económica de los estudiantes".10

Del total de las vacantes disponibles, se procedía según la siguiente distribución:

1) Estudiantes provenientes de la enseñanza media, rama científico - humanista: 35%;

2) Estudiantes provenientes de la enseñanza media, rama técnico - profesional: 35%;

3) Según el convenio Central Unica de Trabajadores - Universidad Técnica del Estado: 15%;

4) Hijos de obreros y campesinos: 10%, y Estudiantes egresados de escuelas vespertinas o nocturnas: 5%.

Esto se explica, a continuación, del siguiente modo:

1, y 2. el 70% de las vacantes era compartido por mitades entre los egresados de ambas ramas de la enseñanza media, 35% cada una;

3. Como se verá más adelante, en virtud de un convenio entre la Universidad Técnica del Estado y la Central Unica de Trabajadores, funcionaban Escuelas de Nivelación para mineros, obreros y campesinos a fin de completarles su enseñanza media y dejarlos aptos para postular a la universidad (cualquiera de ellas y cualquier carrera). El 15% de las vacantes de la Universidad Técnica se había reservado para estos graduados como también para todo trabajador sindicalizado (con certificado de su sindicato) que tuviese su enseñanza media terminada y aspirara a la universidad ;

4. La Universidad Técnica reservaba el 10% de sus vacantes a los postulantes que fuesen hijos de obreros y campesinos que así lo comprobaran con documentación (certificado de Seguro Social o de impuestos fiscales), y

5. En las escuelas vespertinas y nocturnas de enseñanza media estudian, invariablemente, adultos que durante el día trabajan, ya sean obreros o empleados. A los egresados de estas escuelas, la Universidad les reservaba el 5% de sus vacantes.

Es innecesario recalcar que todos los candidatos, para tener su calidad de tales, debían cumplir los requisitos de ingreso a la Universidad: presentar la documentación correspondiente de la enseñanza media terminada e inscribirse oportunamente.


El ingreso de 1973
Para ilustrar el sistema, se expondrá la manera como operó el proceso de admisión. en el año académica de 1973.

Para ese año se dispuso de 12,145 plazas de ingreso.11


Se distribuyeron en la siguiente forma (ver cuadro de ingreso en 1973) :
El proceso seguía la siguiente secuencia: después del período de presentación de documentos y de inscripción de los candidatos a través de todo el país, en la fecha de la selección general de todas las universidades, se computaba la lista de todos los postulantes. En esta selección tomaban parte todos los candidatos, desde los acápites 1 al 5 más los candidatos a las becas. Esta fase permitía cubrir las cuotas de los acápites 1 y 2, es decir, los primeros 8,414 candidatos eran escogidos en este momento. Entraban en consideración todos los postulantes, incluso los que se habían presentado para ser considerados en los demás acápites. En esta primera selección, podían ser elegidas aquellas personas que se habían presentado para, las becas Schneider o cualquiera de las otras. En seguida, había una segunda selección, ahora para cubrir las vacantes reservadas según lo describen los acápites 3 a 5; la hacía el Departamento de Ingreso de la Universidad ; considerándose el número completo de vacantes que se había destinado para cada caso. En otras palabras, los obreros, hijos de obreros, y otros al respecto, que lograban ingresar en la primera selección no necesitaban optar a la segunda y, por otro lado, los que no hubieran quedado admitidos en esta primera selección todavía podían contar con la selección de las cuotas reservadas para cada grupo.

Ingreso en 1973

Becas general René Schneider. 56 vacantes

Becas para Cuerpo de Carabineros 5 vacantes

Becas para hijos de araucanos 60 vacantes

Becas para nativos Isla de Pascua 5 vacantes

Postulantes rama científico - humanista (35%) 4,207 vacantes

Postulantes rama técnico - profesional (35%) 4,207 vacantes

Convenio CUT-U'I'E (15%) 1,802 vacantes

Hijos de obreros y campesinos (10%) 1,202 vacantes

Estudiantes vespertinos y nocturnos (5%) 601 vacantes



Total Becarios : 126 vacantes

Total vacantes ingreso común : 12,019 vacantes
Plazas para 1973 12,145 vacantes

Los porcentajes anotados anteriormente se aplicaban por cada carrera que figuraba para el ingreso de primer año. Por otra parte, también se implantaron porcentajes de "regionalidad", esto es, se procuraba que las vacantes en provincias no fuesen ocupadas en su totalidad por candidatos de la capital que en muchos casos podían exhibir promedios de enseñanza media superior a los de provincia, lo que había producido dificultades regionales. Por ejemplo, el caso de la sede de Punta Arenas en donde un año (1969) la mayoría de los postulantes que fueron seleccionados para esa sede eran originarios de la capital; un grave problema se les creó, por consiguiente, a los centenares de jóvenes de la zona cuyos vecinos habían luchado por tantos años para tener una universidad; ya la tenían por tres años y, de pronto, la veían atestada con estudiantes capitalinos. En consecuencia, se asignó un 70% de las plazas a los postulantes de la zona, y un 30% a los de otros lugares. Se hizo excepción en el caso de las llamadas "carreras con sede única", como ser ingeniería en construcción naval, máquinas marinas y transporte marítimo, en Valdivia; maderas y arquitectura, en Concepción; petroquímica y enfermería, en Punta Arenas, y metalurgia extractiva, en Copiapó.

Sólo podían optar a las carreras vespertinas quienes estuviesen trabajando, lo que se acreditaba al momento de la matrícula con el certificado de la institución previsonal correspondiente.

De esta manera se estaba promoviendo una nueva intelectualidad. El desarrollo de nuevos talentos, emergiendo de clases sociales que habían carecido del estímulo del estudio universitario, debía conducir necesariamente a nuevas realidades más ricas y llenas de perspectivas.12 Y para ello "es preciso crear las condiciones tanto intelectuales como materiales necesarias para el acceso de todos los grupos y clases sociales a la universidad", como lo sostienen los educadores Onushkin y Bock en el correo de la UNESCO.13

Podría sostenerse que el sistema de cuotas llevaba envuelto posibles injusticias o "reverso - discriminaciones". Es posible. Pero también se trataba de corregir antiguas distorsiones. En 1959, Martin Luther King visitó la India y el premier Nehru le explicó que la discriminación de castas era castigadas con prisión según disposición de la Constitución de esa República. E incluso que, en el caso de la competencia para la admisión a las universidades, éstas estaban obligadas por la ley a dar preferencia a los intocables - la casta más baja de la escala social. - Al preguntársele a Nehru si ello no era, a su vez, discriminación, éste respondió: "Tal vez pueda serlo; pero es nuestra manera de reparar la injusticia de siglos que nosotros infligimos a esa gente".14
Respaldo a los estudiantes de escasos recursos
No bastaba solamente con facilitar el ingreso a la universidad a los hijos de familias de bajos ingresos. Era necesario, además, darles un apoyo económico para que pudiesen ingresar y mantenerse dentro de ella hasta terminar su carrera. Para ello, el año 1970 se implantó la "matrícula diferenciada", se creó el Fondo de Solidaridad Estudiantil y se aumentó la ayuda material a los educandos.

La "matrícula diferenciada”, que venía siendo un complemento a la admisión en la Universidad por el método de cuotas, era un sistema que permitía fijar el valor de la matrícula en relación al status social de la familia del estudiante. El sistema contemplaba el ingreso monetario total, el status ocupacional y el patrimonial del grupo familiar al cual el alumno pertenecía. Se consideraron estos tres elementos, que tienen una alta correlación entre ellos, para evitar la injusticia que se produce cuando sólo se consideran las entradas, las que, por lo demás, son de fácil ocultamiento cuando provienen, mayormente de propiedad de bienes o de actividades independientes. Se componía de un mínimo general para todos (muy bajo, menos de diez dólares), y luego una escala de adiciones que debía guardar estrecha relación con los ingresos, el nivel ocupacional, el hecho de que la familia viviera o no en la región donde el alumno realizaba sus estudios, la cantidad de estudiantes que sostenía el grupo familiar, etc. Y, además, se otorgaban facilidades de pago a aquellos alumnos que lo requiriesen.


En 1972, el 38.79% de los estudiantes de la Universidad Técnica obtuvo rebajas especiales en su matrícula atendiendo a su origen social y a sus condiciones económicas.15

Junto con la matrícula, los estudiantes pagaban una suma al Fondo de Solidaridad Estudiantil que, en la misma forma que la "matrícula diferenciada", dependía de los factores económicos de su familia. Los recursos así obtenidos, como también otros con que contaba este Fondo al que la Universidad aportaba, se destinaban totalmente a complementar el bienestar estudiantil, a saber, becas en dinero, becas en alimentos, pensionados, mejoramiento de la atención médica y dental adquisición de medicinas, prótesis u otros trabajos, facilidades para el deporte, actividades artísticas y, creación de sitios de recreo y descanso. En los hechos, sólo pagaban este derecho adicional de matrícula los estudiantes provenientes de familias pudientes. Las decisiones sobre el destino de los fondos y su acrecentamiento estaba a cargo de un consejo en el cuál los representantes estudiantiles tenían una decisiva participación.


El presupuesto para becas en la Universidad Técnica del Estado había variado en la siguiente manera: 16

Tabla 19
Recursos destinados a becas en la UTE (escudos de cada año)
Año 1969 1970 1971 1972

E° 2,720,000 4,964,209 11,354,628 21,766,505


Algunos resultados
Aunque el período fue muy corto y se recogieron escasos datos, los sistemas puestos en práctica por la Universidad Técnica del Estado para hacer variar su composición social dieron resultado, aunque sólo se comparen las cifras de dos años consecutivos: 1971 y 1972.

El número de estudiantes que deben trabajar para costear sus estudios es un índice importante para determinar los niveles económicos de una población estudiantil. En la tabla siguiente se puede apreciar el crecimiento del número de estos estudiantes en un año. También puede apreciarse en esta tabla la disminución de los provenientes de la enseñanza media científico - humanista, el aumento de los procedentes de las escuelas vespertinas y nocturnas, finalmente, cómo aumentó el número de estudiantes hijos de obreros especializados, no especializados y campesinos.



Tabla 20

Estudiantes de la UTE que trabajan17


Año Núm. de estudiantes % del total


1971 5,944 25.10%

1972 9,63 8 31.95%


Estudiantes de la U'I'E provenientes de la enseñanza media,

rama científico - humanista
Año % del total
1971 60.20%

1972 57.50%


Estudiantes de la UTE provenientes de las escuelas

vespertinas y nocturnas
Año % del total
1971 8.20%

1972 9.20%


Estudiantes hijos de obreros especializados, no especializados

y de campesinos
Año % del total
19 71 13.30%

19 72 19.77%

19 73 30.00%

Estas cifras son elocuentes. Era evidente que algo importante estaba cambiando en la Universidad Técnica del Estado.



NOTAS AL CAPITULO VII
1 Torcuato S. Di Tella, et al., Sindicato y comunidad (Buenos Aires: Editorial del Instituto, 1967). p. 1 13.

2 Para mayor información, ver la publicación de E. Schiefelbein, N. McGinn et al., El sistema escolar y el problema del ingreso a la universidad (Santiago: Ediciones de la Corporación Universitaria, 1975).

3 Citado por Enresto Schiefelbein en el Boletín Plandes, 28-29 (Santiago: 1968).

4 "P.A.A. acentuó vicios de antiguo Bachillerato", en El Mercurio (Santiago: 24 de febrero de 1978).

5 "Declaración oficial de la Universidad Técnica del Estado", en Revista de la Universidad Técnica del Estado, 1 (Santiago: octubre de 1969), pp. 7-14.

6 Mario Samamé Boggio, "La educación superior en el Perú", en Revista Universidades, 68 (México: UDUAL, abril - junio de 1977), p. 383. El doctor Samamé es exrector de la Universidad Nacional de Ingeniería de Lima, presidente del Consejo Nacional de Investigadores de Perú.

7 Según los estudios de la Oficina de Planificación de la Universidad Técnica del Estado, basados en valores calculados por Oyarce y Urbina ("Estudio de recursos humanos", Universidad de Chile) en 1970, Chile necesitaría por 1980 la cantidad de 11,015 ingenieros de concepción (de seis años de estudios). Si el número de egresados continuaba en el ritmo acusado en los últimos años, habría una disponibilidad de 8,568 ingenieros para 1980, resultando un déficit de 2,447 que era necesario prever desde entonces. De igual manera, tomando la relación necesaria de ingeniero - técnico como promedio 4.31 para las distintas actividades de producción, construcción y servicios (Centro de Planeamiento de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile), se tendría, asimismo, un déficit de 10.546 técnicos y mandos medios en el país. (de Oficina de Planificación de la Universidad Técnica del Estado, Descripción de un Anteproyecto Decenal de Desarrollo de la Universidad Técnica del Estado, Chile: 1971-1980 (Santiago: 1970).

8 Consejo de rectores de las Universidades Chilenas, Boletín Informativo Interno, año 1974, 16, Segundo Informativo Estadístico 1973 (Santiago: 1974), tabla núm. 6 ("Las universidades chilenas en cifras").

9 Para mayor información, ver Alleged Assassination Plots Involving Foreign Leaders. Report of the Select Committee to study, gobernmenal operations with respect to Intelligence Activities. United States Senate (Washington D.C.: US Government Printing Office, 1975), pp. 225-254. En las páginas 225 y 226 puede leerse: "La CIA fue instruida por el presidente Nixon de jugar un rol directo en la organización de un golpe de estado militar en Chile para impedir el acceso de Allende a la presidencia". Más adelante: "Uno de los mayores obstáculos enfrentados por todos los conspiradores militares en Chile fue la firme oposición a un golpe que oponía el comandante en jefe del Ejército, general René Schneider, quien insistía que debía continuarse el proceso constitucional". Luego: "Un infructuoso intento de secuestro (al general Schneider) se realizó el 19 de octubre de 1970 por un grupo de oficiales militares chilenos apoyados activamente por la CIA... En las primeras horas de la mañana del 22 de octubre de 1970, la CIA entregó metralletas y municiones al grupo que había fallado el 19 de octubre.. Ese mismo día, el general Schneider fue mortalmente herido en un intento de secuestro cuando se dirigía a su oficina".

Ver también Covert Action in Chile,: 1963 -1973. Staff Report of the Select Committee... (Washington D.C.: US Government Printing Office, 1975). Salvador Allende dijo en su discurso en el Estadio Nacional de Santiago al inaugurar ante el pueblo su período presidencial: "Estoy personalmente convencido de que el sacrificio heroico de un soldado, del comandante en jefe del Ejército, general René Schneider, ha sido el acontecimiento imprevisible que ha salvado a nuestra patria de una guerra civil" (5 de noviembre de 1970). Publicado en Discursos: Salvador Allende (La Habana: Editorial de Ciencias Sociales, 19 75), p. 40.

10 Pablo Latapí, Algunas tendencias de las universidades latinoamericanas (México: UNESCO y Asociación Internacional de Universidades, 1978), p. 21.

11 División de Planificación y Estudios de la Universidad Técnica del Estado, Antecedentes estadísticos: 1974, núm. 3 (Santiago: marzo de 1975), p. 13.

12 El autor estuvo detenido en la Penitenciaría de Santiago algunos meses de 1975. Allí conoció obreros detenidos por persecuciones políticas y presos comunes. Se había desarrollado la práctica del ajedrez entre los reclusos y se pudo observar como algunos obreros que habían aprendido allí a jugar alcanzaban altos niveles de maestría derrotando a intelectuales habituados a la teoría y práctica del ajedrez, juego considerado propio de estos últimos. Esos obreros habían tenido una posibilidad... aunque hubiese sido en prisión.

13 Víctor G. Onushkin y Anthony Brock, "La universidad actual: problemas y deficiencias", en El Correo de la Unesco (París: febrero de 1974), p. 38.

14 David L. Lewis, King : A Critical Biography (Nueva York: Praeger Publishers, Inc., 1970), p. 100.

15 Antecedentes, 1973..., op. cit., p. 125.

16 Enrique Kirberg, "Los signos de la reforma en la Universidad Técnica del Estado", en Apuntes, 3 (Santiago: Universidad de Chile, mayo - junio de 1972). En dólares de cada año: 277,000, 385, 000, 490,000 y 850,000 respectivamente.

17 Los datos para el año 1971 han sido recogidos de Antecedentes cuantitativos: 1972, op. cit., pp. 48, 50 y 52, respectivamente. Los del año 1972, en Antecedentes cuantitativos: 1973, op. cit., pp. 110, 116 y 123, también respectivamente. El dato referente a 1973 proviene de los cálculos efectuados en el capítulo XII.


CAPITULO VIII
EL INGRESO DE LOS TRABAJADORES:

PROFESIONALIZACION

Y PARTICIPACION
“La Universidad Técnica, de común acuerdo con la Central Unica de Trabajadores, organizará y realizará cursos que permitan la adquisición progresiva, por parte de los trabajadores, de una profesión en todos los grados, niveles y ramos que la Universidad posea”.
Punto 6o. del convenio suscrito entre la Universidad Técnica del Estado y la Central Unica de Trabajadores (abril de 1969).
El V Congreso Nacional de la Central Unica
Los organismos y autoridades de la Universidad Técnica del Estado percibieron con claridad que no bastaba con asegurar significativas cuotas de ingreso para jóvenes provenientes de hogares de bajos recursos (especialmente obreros y campesinos). Dirigieron las miradas hacia los trabajadores mismos. Mientras algunos de ellos habían perdido su oportunidad de ingresar a estudios superiores sólo en años muy recientes, otros ya llevaban años en la producción sin esperanza de seguir estudios, menos de entrar a una universidad.

Era necesario, pues, diseñar un sistema que permitiese a los trabajadores en servicio y que lo desearan, la oportunidad de seguir carreras universitarias. Para que el procedimiento fuera justo, también era necesario que pudiera atraerse aun a aquéllos que no tuviesen concluida su enseñanza media.

En noviembre de 1968 se realizó en Santiago el V Congreso Nacional de la Central Unica de Trabajadores. A este congreso fue invitado el rector de la Universidad Técnica quien concurrió a una sesión plenaria en el Teatro Caupolicán donde estaban reunidos varios miles de delegados de las organizaciones sindicales de todo el país. En esa oportunidad el rector expuso su concepto sobre el rol de la universidad hacia los cambios que se estaban preparando en Chile, como también las intenciones de la Universidad Técnica de abrir las vías necesarias para el ingreso de trabajadores e hijos de trabajadores a la Universidad. Las proposiciones del rector coincidían con las ponencias de los delegados.

Para participar en las deliberaciones del congreso se invitó a una delegación de la Universidad Técnica. Bajo la dirección del profesor Alberto Texier, esta delegación intervino activamente en los trabajos de ese congreso. Allí se constituyó la Comisión de Educación que abordó los problemas educacionales en Chile y se hizo cargo del profundo interés de la clase obrera chilena en integrar a sus objetivos de lucha el anhelo de una verdadera reforma educacional. La caracterizó como "Reforma para una Educación Democrática" dirigida a permitir y facilitar el acceso a ella a la gran masa de la población, especialmente a los trabajadores que se encontraban excluidos en mayor número. Su contenido estaría directamente orientado hacia el desarrollo nacional e independiente de Chile hasta el punto en que pudiera sentirse que este país estaba utilizando plenamente todos sus recursos materiales e intelectuales. El congreso se pronunció también en cuanto al carácter absolutamente democrático de su gestión reformista, de tal manera que en su planificación y proceso deberían incorporarse no sólo los educadores, sino los trabajadores, los estudiantes y sus padres.

El V Congreso Nacional de la Central Unica de Trabajadores expuso entre sus acuerdos que estimaba un hecho muy positivo para el país el movimiento de reforma de las universidades chilenas.

El presidente de la CUT escribió más tarde sobre esto lo siguiente:


Los trabajadores Estamos asistiendo al proceso de Reforma de la Universidad.

Los postulados de esta reforma están impregnados de una profunda democratización. En tal virtud, la llamada comunidad universitaria participa en el gobierno de la misma; docentes, administrativos y estudiantes renuevan las viejas estructuras que albergaban un poder autocrático, de casta.

Bajo este impulso vivificador todo se estremece y renueva. Surge con nitidez la necesidad de adecuar la universidad a las necesidades reales del país, ponerla en todas sus formas en estrecho contacto con la sociedad chilena, nutriéndose de ella, participando en forma activa en sus aspiraciones.

Esta universidad que nos muestra un rostro diferente, renovado, no puede ser extraña a los trabajadores. Por el contrario: nosotros queremos considerarla parte de nuestro cuerpo, sentirla nuestra.1


El congreso de la CUT aprobó por aclamación el proyecto elaborado por su Comisión de Educación que estuvo asesorada por la delegación de la Universidad Técnica del Estado. Por primera vez se producía en Chile un acuerdo según el cual una universidad adquiría un compromiso oficial con la clase obrera organizada; el momento podía considerarse histórico. Por lo demás, se cumplía uno de los principios esenciales de la reforma universitaria. La Universidad Técnica del Estado sería en adelante la universidad que desarrollaría este aspecto de la reforma con mayor profundidad y consistencia.

Una comisión mixta formada por representantes de la Central Unica de Trabajadores y la Universidad Técnica del Estado trabajó conjuntamente sobre la base de la resolución del congreso para estudiar los detalles de un vasto plan de educación de trabajadores que tuviese como punto de partida un convenio oficial entre esta Central y la Universidad.

Las bases fundamentales planteadas por la delegación de profesores de la Universidad Técnica frieron, en lo principal:

1) Elaboración de un Plan de Nivelación de Estudios para Trabajadores en el cual se iba a considerar una evaluación de los conocimientos de los trabajadores : se tomarían en cuenta su experiencia práctica y los conocimientos adquiridos en forma autodidacta, con el propósito de determinar qué aspectos deberían aprender para completar la educación media.

2)Participación de la Universidad Técnica en la programación de la proyectada Escuela Sindical de la Central Unica de Trabajadores en todos sus aspectos : objetivos, programas de estudio, materiales, selección de profesores, etc.

3)Diseño y puesta en marcha de un plan de carreras tecnológicas universitarias (cortas) con el fin de promover la especialización tecnológica en áreas particulares de procesos industriales importantes en la economía chilena como el cobre, el hierro, el acero, el salitre, etc. La finalidad inicial fue la de preparar un número importante de técnicos de “mando medio”, profesionales técnicamente calificados capaces de desarrollar actividades de responsabilidad entre le nivel de los ingenieros y el de los trabajadores.

4)Promover la programación de las carreras de la Universidad Técnica en horarios vespertinos para incorporar a ellas a un número importante de trabajadores que estuviesen en condiciones de hacerlo.

El congreso aceptó estas proposiciones y después de su clausura se constituyó una Comisión de la Central única de trabajadores y de la Universidad Técnica del estado para estudiar las bases de un convenio entre ambas. Este convenio se firmó el 28 de abril de 1969 en un acto académico en la universidad, y fue ratificado solemnemente el 10 de mayo de 1969 en una concentración pública en la Plaza Bulnes entre 80,000 trabajadores. Así se celebró ese año el Día de los Trabajadores.


Convenio Central Unica de Trabajadores - Universidad Técnica del Estado
El texto del convenio es el siguiente:2
Considerando:

a) Que la Central Unica de Trabajadores es el organismo sindical representativo de la clase asalariada del país.

b) Que la Universidad Técnica del Estado vive un proceso de reforma en que participan sus estudiantes, profesores y funcionarios, tendiente a transformarla en una institución moderna al servicio de las mayorías nacionales para ayudar a la modificación progresista de la sociedad.

c) Que los estudiantes y la universidad han prestado permanentemente su solidaridad a las luchas sindicales y que los trabajadores han rodeado de apoyo y colaboración el proceso reformista de la Universidad.

d) Que es necesario para los trabajadores y uno de sus más caros anhelos el tener el acceso a la educación, a la cultura, a la recreación, y perfeccionar su calificación profesional.

e) Que es imprescindible para los futuros técnicos y profesionales conocer la realidad del medio en que deben actuar a través del contacto directo con sus principales protagonistas que son los trabajadores.

En vista de lo anterior, la Central Unica de Trabajadores y la Universidad Técnica del Estado firman este convenio de colaboración, cuyos objetivos y programas son los siguientes:

1) La Central Unica de Trabajadores, compromete la acción de sus federaciones y sindicatos en apoyo de las aspiraciones y objetivos de la Universidad Técnica del Estado por obtener mayores recursos para el financiamiento de sus actividades.

2) La Universidad Técnica del Estado, promoverá, en acuerdo con la Central Unica, la realización de actos culturales, artísticos y deportivos en los locales sindicales de los trabajadores en todo el país.

3) La Universidad Técnica del Estado organizará actos de divulgación de los problemas nacionales en los locales sindicales.

4) Por, su parte, la Central Unica dará a conocer la realidad del movimiento sindical a los estudiantes, profesores y funcionarios, en todos los locales universitarios del país.

5) La Universidad compromete, en la medida de sus posibilidades, sus locales, instalaciones, profesores y recursos que le sean solicitados por la Central Unica, para las labores de capacitación de la Esencia Sindical de la CUT.

6) La Universidad organizará y realizará, de común acuerdo con la Central Unica, cursos que permitan, en las actuales circunstancias, la adquisición progresiva, por parte de los trabajadores de una profesión, en todos los grados, niveles y ramos que la universidad posea.

7) Para la realización práctica de este convenio, la Universidad y la Central Unica, designarán dentro de los 15 (quince) días siguientes a su firma, tres (3) personas por cada parte que formarán una comisión encargada de su ejecución. Las autoridades máximas de ambas instituciones revisarán, una vez al año, la marcha del convenio y adoptarán las medidas necesarias para perfeccionarlo.

Firmado en Santiago, el 28 de abril del año 1969, por Enrique Kirberg B., rector de la Universidad Técnica del Estado, y Luis Figueroa M., presidente de la Central Unica de Trabajadores.
El rector de la Universidad se refirió a este convenio con las siguientes palabras :

Esta rectoría ha suscrito un convenio cultural, de beneficio mutuo, con la Central Unica de Trabajadores de Chile, que fue aprobado en su último Congreso Nacional. Por primera vez, en forma estatuida y permanente, la Universidad abrirá sus puertas a los trabajadores y a los hijos de éstos para que desde sus talleres y desde sus modestos oficios puedan escalar a todos los niveles académicos.

Este convenio fue ratificado por la Comisión de Reforma y por el Consejo Universitario de la Universidad Técnica y ocupó la atención de los medios de comunicación por un largo período.

Se cumplía de este modo una profunda compenetración de propósitos entre el movimiento obrero y la nueva universidad. Su coincidencia de objetivos tuvo una importancia histórica.

Este hecho, formal en sí, establece, no obstante, una situación enteramente nueva en el plano de las relaciones de los trabajadores y la universidad. Era el fruto de un eficaz proceso de conciencia social en lenta pero firme etapa de maduración. Desde la simple expresión de anhelos abstractos se había llegado a convertir en una formulación precisa de como se conciben las relaciones que deben existir entre la universidad y la sociedad. Y, desde luego, al hablar de sociedad, es necesario reconocer que un sector extraordinariamente representativo de ella, tanto en cantidad como en calidad, lo constituyen los trabajadores chilenos.

En la redacción de este convenio estaban expresados los profundos sentimientos de los trabajadores respecto de la Universidad. Ellos desean tener acceso a todas las formas de la cultura y la universidad es un alta depositaria de este tesoro espiritual. Desean una universidad ligada a ellos, cada vez más estrechamente. Quieren una universidad que puedan sentir como suya, en la que se desarrollen actividades que los incluyan y que tengan el carácter de permanentes, no simplemente ocasionales. El múltiple trabajo universitario debe estar diseñado bajo esta perspectiva. Para ellos como para todos es válida aquella universidad en la cual hay diálogo, foros, charlas, cursos que satisfagan diferentes necesidades y, por sobre todo, un programa universitario que contemple la integración a él de los trabajadores en sus diversos niveles y en forma natural.

Por su parte, este intercambio, esta interrelación puede y debe producirse en ambos sentidos mediante prácticas de estudiantes y visitas de profesores a centros de actividad industrial, minera y agrícola del país, estimulándose el conocimiento objetivo de la viva realidad, conociendo la manera en que laboran y viven todos los sectores de la sociedad y, desde luego, los más postergados. Gran parte de esta iniciativa se cumplió con los trabajos voluntarios de los estudiantes y las asesorías técnicas de los profesores a las industrias nacionalizadas durante el gobierno del presidente Allende.

Sin embargo, la significación y posibilidades del convenio adquirían, en esos momentos, una nueva dimensión y trascendencia si se toma en cuenta el proceso que estaba por desarrollarse en el país y el papel fundamental que le cabría a la clase obrera. La participación de los trabajadores en la economía y en los planos diversos del desarrollo social, se haría real y efectiva. Por lo tanto, ese hecho originaba un serio desafío: los trabajadores debían equiparse para participar en forma eficaz y consciente en estas nuevas responsabilidades. La universidad estaba ayudando a la capacitación y formación de estos nuevos cuadros técnicos y políticos que el desarrollo del país iba a necesitar.

¿Qué hizo posible este convenio? En primer lugar, el alto desarrollo y organización del movimiento sindical en Chile que se entronca en una historia de luchas sostenidas que data desde fines del siglo pasado a través de un período de más de 100 años; durante este tiempo, sus organizaciones se han fortalecido y la conciencia de clase se ha profundizado. En segundo lugar, y como consecuencia de ello, la influencia y la gravitación de los trabajadores y sus organismos sindicales se hacían presentes en los acontecimientos más importantes de la vida nacional.

Fue decisivo, además, el triunfo de las fuerzas reformistas dentro de la Universidad. Entre sus principales postulados estuvo el de vincular estrechamente la universidad con la sociedad y, como requisito indispensable, la democratización de la acción universitaria. Todo ello debía facilitar la comunidad de intereses entre la Central Unica de Trabajadores y la Universidad reformada.


La Oficina del Convenio CUT - UTE
De inmediato, en el mes de mayo de 1969, fue constituida la Oficina del Convenio CUT-UTE a la que se le asignó especial importancia. En primer lugar, ambas instituciones, cumpliendo las disposiciones del convenio, designaron sus representantes para la formación de la comisión del convenio Central Unica de Trabajadores - Universidad Técnica del Estado. Entre otros, la CUT nombró a Hernán del Canto, secretario general de esa Central (que en 1972 fue ministro de Salvador Allende); Bayardo González, vicepresidente de la CUT, y Víctor Díaz, secretario de organización (uno de los "desaparecidos" por la junta militar). La Universidad Técnica, por su parte, nombró a Alberto Texier (presidente de la comisión), del Centro de Adiestramiento Industrial; Pablo Ramírez, de Extensión Universitaria; Salvador Guzmán, del Instituto Pedagógico Técnico (posterior Facultad de Educación), y Patricio Ramírez, de la Federación de Estudiantes de la Universidad Técnica del Estado (FEUT).

La Oficina inició de inmediato la contratación de profesores, especialistas e investigadores que se dieron a la tarea de preparar planes de educación de acuerdo con la comisión del convenio CUT-UTE. Se diseñaron cursos y se procedió a establecer contacto con algunos sindicatos que ayudarían en los planes pilotos.


Tareas preliminares
Mientras se preparaban estos planes y se proyectaban los medios para concretar la participación de los trabajadores en los diversos niveles universitarios - a lo que se daría comienzo al año siguiente (1970)-, y como un modo de adelantar trabajos antes de la realización íntegra de los proyectos, se trabajó en contacto con la Escuela Sindical de la CUT y se diseñaron diferentes cursos y publicaciones relativos a las actividades laborales y sindicales que tocaban directamente el desempeño diario de los trabajadores. Es así como se iniciaron de inmediato cursos sobre prevención de riesgos laborales y seguridad industrial, a cargo del Instituto Nacional de Prevención de Riesgos de la UTE; cursos para la formación de instructores de los comités paritarios de seguridad (en convenio con el Servicio Nacional de Salud) y para la formación de expertos en seguridad industrial, y cursos sobre economía, historia, legislación laboral y manejo sindical. Junto a ello fueron editados numerosos manuales y libros de texto o de guía para estos cursos y otras materias afines. Estos textos, para señalar algunos ejemplos notables, fueron: Manual de Seguridad Industrial, un texto de Economía Política, Finanzas sindicales, Economía del Trabajo, Historia del movimiento obrero en Chile, Historia de la Central Unica de Trabajadores de Chile, etc.4

Al mismo tiempo, la Universidad desarrolla una intensa actividad de contacto y convivencia con los organismos de trabajadores y de campesinos: asesorías en leyes sociales, contratos de trabajo, conflictos colectivos como también invitaciones a sindicatos de provincias, principalmente campesinos, a visitar y recorrer la Universidad. Los conjuntos musicales, corales y teatrales ofrecían frecuentes recitales en los locales sindicales, y se dio comienzo, paralelamente, a la labor de interesar a los componentes de los organismos sindicales en esta clase de actividades, no solamente en calidad de espectadores, sino como intérpretes o fundadores de conjuntos artísticos ellos mismo. Los estudiantes tomaron contacto con los trabajadores en multiplices actividades, principalmente a través del trabajo voluntario. Tanto en las industrias como en el campo desarrollaron cursos, desde la alfabetización - según programas de la Federación de Estudiantes de la Universidad Técnica - hasta especialidades prácticas, en los mismos locales sindicales.

Finalmente, se desarrolló una vasta Escuela de Verano a comienzos de 1969 en la provincia de Santiago. Los locales sindicales fueron la forma más utilizada como sede para estos eventos, combinación que resultaba bastante exitosa.
El programa universitario para trabajadores
El personal de la Oficina del Convenio CUT - UTE realizó amplios y profundos estudios, investigaciones y análisis para determinar cuáles serían los caminos más adecuados para la incorporación de trabajadores a la Universidad ya que la preparación que poseían presentaba niveles muy variados. Los detalles de estos estudios y de las encuestas realizadas no pudieron ser logrados para incluirlos en este trabajo.

Operando a partir de los resultados obtenidos, se atendió a la heterogeneidad del estado educacional y a la calificación de los trabajadores. Después de un proceso de simplificación de los datos, se distinguieron tres grupos:

a) Primer grupo. Aquellos trabajadores que están en posesión de la licencia media, o sea, con la enseñanza media terminada. Estos trabajadores no habían podido continuar con la enseñanza superior, básicamente por razones económicas, como ya se ha analizado anteriormente.

b) Segundo grupo. Trabajadores que, sin estar en posesión de la licencia media, están en condiciones de obtenerla en un plazo breve.

c) Tercer grupo. Trabajadores con escaso nivel educacional, pero con una valiosa experiencia práctica de trabajo y vehementes deseos de estudiar.
Para el primer grupo: carreras universitarias
Los trabajadores que están en posesión de su licencia media podían postular, primero, a través del sistema general de ingreso a la Universidad; si no hubiesen sido seleccionados, a continuación podían postular a través del convenio CUT-UTE en un cupo especial del 15% de las vacantes de todas las carreras ofrecidas, como ya se ha descrito antes.

Para postular a estas vacantes especiales, los requisitos eran:

1) Certificado de concentración de notas de los últimos tres años de la enseñanza media, y su licencia secundaria.

2) Solicitud a la Universidad aprobada por su sindicato.

3) Acreditar un mínimo de dos años de trabajo por medio de un certificado de la caja de previsión correspondiente.

Si el número de postulantes era superior a los cupos fijados, lo que sucedía corrientemente, se procedía a una selección basada en las notas presentadas, al igual que todos los postulantes; pero la competencia se hacía sólo entre los trabajadores que se habían presentado a dicho curso.

En esa época, ya se habían desarrollado los cursos de carreras tecnológicas que más tarde compondrían los institutos tecnológicos. Se ofrecían entre ellas carreras de cinco semestres, muchas en las mismas fábricas, minas, ciudades apartadas, etc., como se describirá más adelante. Estas carreras tenían como función la formación de técnicos universitarios de nivel medio.

La mayor parte de las carreras universitarias eran ofrecidas, tanto en horario diurno (de 8 a 17 horas) y horario vespertino (de 18 a 22 horas), especialmente en la provincia de Santiago donde todas las carreras se ofrecían en ambos horarios, con la excepción de ingeniería civil cuya adaptación a estudios vespertinos se estaba, sin embargo, estudiando. Los institutos tecnológicos presentaban invariablemente horario vespertino.

En algunas industrias y minas surgió la iniciativa de la empresa, de acuerdo con el sindicato respectivo, de enviar a algunos trabajadores a estudiar a los centros universitarios a horario completo. Entre ellos, la industria textil Sumar envió dos obreros como premio a su labor; la Compañía Minera de Cobre de Chuquicamata envió siete mineros a la sede de la Universidad Técnica en Antofagasta, y la Compañía Minera "La Exótica" envió dos mineros a la misma sede. Todos estos trabajadores tenían su enseñanza media completada con excepción de uno de los trabajadores premiados por Sumar quien ingresó a la Escuela de Nivelación.
Para el segundo grupo: Escuela de Nivelación
Era muy corriente encontrar trabajadores con enseñanza media incompleta. Era la mejor demostración del mismo mal de siempre: las dificultades económicas que, entre otras razones circunstanciales, eran el principal instrumento de eliminación con que contaba la pirámide educacional. En las encuestas efectuadas, se encontró un porcentaje apreciable de trabajadores a quienes sólo les faltaba uno, dos o tres años para haber terminado la enseñanza media; muchos eran los que habían abandonado sus estudios a mitad de camino (o a punto de graduarse) tanto en el Liceo como la enseñanza industrial y la enseñanza comercial. Estos trabajadores tenían ya algunos años de trabajo y de experiencia de la vida; por lo tanto, la complementación de sus estudios se facilitaba grandemente.

Para atenderlos, la Universidad Técnica del Estado creó las Escuelas de Nivelación. Allí los alumnos - trabajadores completaban los conocimientos de la enseñanza media. Para tales efectos la Universidad firmó un acuerdo con el Ministerio de Educación mediante el cual quedaba en condiciones de otorgar las licencias secundarias, cumpliendo en todo con las exigencias puestas por este ministerio.5

Los requisitos exigidos para postular a este programa eran los siguientes:

1) Acreditar escolaridad de, por los menos, octavo año básico o de primer año medio (que correspondía a tercer año de humanidades en la anterior nomenclatura de la enseñanza secundaria) o su equivalente en la enseñanza industrial, comercial o técnica.

2) Solicitud a la Universidad aprobada por su sindicato.

3) Acreditar un mínimo de tres años de trabajo por medio de un certificado de la caja de previsión correspondiente.

Los programas se orientaban hacia las siguientes áreas:

a) Area científico - humanista, constituida por las siguientes asignaturas: matemáticas, física, química, ciencias naturales y castellano.

b) Area de ciencias sociales que agrupaba contenidos de historia universal y de Chile, nociones de geografía económica, de sociología y de economía política.

c) Area tecnológica que entregaba la adecuada orientación vocacional, tendiendo, en lo posible, a proporcionar alternativas de estudio post enseñanza media distinta de las carreras tradicionales.

Los egresados de estas escuelas, como se ha dicho, entraban en posesión de la licencia secundaria, esto es, quedaban habilitados para postular a la enseñanza superior. En general, disponían de tres opciones para la continuación de sus estudios en la UTE

a) Postular a una carrera de ingeniería en sus dos niveles: la carrera de ingeniería de ejecución, de cuatro años de duración en diferentes especialidades, o la carrera de ingeniería civil, con seis años de duración y también en diferentes especialidades. En el caso de un estudiante que alcanzara el título de ingeniero de ejecución, éste podía continuar sus estudios para llegar al título de ingeniero civil, cursando los años que le restaban (ver esquema capítulo IV).

b) Postular a una carrera tecnológica de cinco semestres de duración, tras lo cual la Universidad le otorgaba el diploma de técnico universitario.

e) Un plan intensivo de taller de uno o dos semestres de duración. Si las condiciones lo permitían, parte de este plan podía controlarse en la misma industria. La Universidad le concedía, al final, el título de técnico o técnico Profesional que lo habilitaba para desempeñarse como jefe de grupo, jefe de talleres, y le permitía el ascenso en la industria o mejores posibilidades en otras fuentes de producción.

A continuación, se reproduce la cartilla que se emitió llamando a los trabajadores a interesarse en los cursos.



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