Los mercados financieros



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LOS MERCADOS FINANCIEROS
Arnaud ZACHARIE

En colaboración con Jean Pierre AVERMAETE

Traducción: Maite Onco Barella
Los mercados financieros se componen de un mercado bursátil –o mercado de capitales a largo plazo- (las Bolsas de cada país), de un mercado monetario y de un mercado de cambios –o mercado de capitales a corto y medio plazo-, de un mercado de tasas de interés, de un mercado de materias primas y de un mercado de productos derivados.
Tabla de contenidos


A. LA BOLSA 2

¿Qué es la bolsa? 2

EL funcionamiento de la Bolsa 3

El papel de la Bolsa 5

Recuento de los activos financieros 7

¿Qué es un Fondo? 9

¿Qué es un índice bursátil? 10

Estrategias de financiación de las empresas 11



1. Emisión de acciones 11

2. Emisión de obligaciones 15

Influencia del mercado en la economia real 15

Las principales Bolsas del mundo 16

B. EL MERCADO MONETARIO 18

C. El mercado de cambios 21

D. El mercado de los tipos de interés 25

Los tipos de interés a corto plazo 25

Los tipos de interés a largo plazo 27

Relación entre los dos tipos de tasas 29



E. El mercado de las materias primas 29

F. La liberalización de los mercados financieros 30

Los eurodólares 30

Las euro-obligaciones 33

Los nuevos títulos internacionales 34

El Big Bang de 1986 34

La globalización 34

La regla de las 3D 35

La interconnexión internacional 35



G. Mercados emergentes y crisis del endeudamiento 37


A.LA BOLSA

¿Qué es la bolsa?

En economía, todo funciona según el principio de la oferta y la demanda; si deseo una botella de vino, yo solicito vino (demanda). Voy entonces a visitar a un comerciante de vinos (oferta), que vende botellas de vino. Buscaré lógicamente la oferta más interesante para mí; buscaré, efectivamente, al comerciante de vinos que proponga el tipo de vino que yo desee (Burdeos, Borgoña, etc.), así como la mejor relación calidad/precio para ese tipo de vino (por ejemplo un Burdeos de 1974 con un precio de 10 euros). Cuando encuentre al comerciante de vinos ideal (la oferta ideal), pondré fin a la transacción (comprar el Burdeos deseado y convertirme en el demandante de la transacción).


En la Bolsa, es igual: la Bolsa es un gran almacén de vino, donde se encuentran una cierta cantidad y una cierta variedad de vinos de calidades diferentes. El equivalente a todos esos vinos en la Bolsa son los activos financieros. Existen diferentes tipos de activos financieros negociados en la Bolsa, tal y como existen diferentes tipos de vinos en el almacén; se encuentran así las acciones (la acción “Renault” representará así una parte del valor de la empresa Renault, es decir, una parte de su capital) y las obligaciones (que son reconocimientos de endeudamiento con intereses en jeugo, es decir que a cambio de la oferta de una obligación, el demandante debe aportar una suma de dinero que será devuelta con intereses por quien haya ofrecido la obligación).


  • Para la acción, como para el vino, encontramos la Bolsa (el almacén de vino), el vendedor-ofertante (el comerciante de vino) y el comprador-demandante (yo mismo, que compro el Burdeos), que forman las dos contrapartidas de la transacción, así como el emisor de la acción (el productor de vino o viticultor, que representa el origen de la presencia de las botellas en el almacén). Por ejemplo, la empresa Renault emite en el mercado bursátil (en la Bolsa/almacén de vino) un número de acciones Renault, cuyo valor total equivale el montante del capital de la empresa.




  • La obligación es por su parte similar a una cartilla de ahorro: la cartilla es el activo (obligación), que prueba que he prestado una cierta cantidad de dinero (el precio de la obligación) a un banco (el emisor de la obligación, a quien yo he prestado la suma de dinero a cambio de esta obligación –por ejemplo, la empresa Microsoft en el caso de necesitar dinero líquido para sus inversiones). Así, suscribiendo (es decir, comprando) una obligación, prestaré (oferta) dinero a un emisor (demanda), teniendo aquel la obligación de me reembolsar esa suma y sus intereses en una fecha fijada por el contrato de la obligación (activo financiero).

En el mercado del vino, están los pequeños comerciantes del pueblo, los comerciantes más importantes de las ciudades y los grandes estantes de vino en los supermercados (ofertas de tamaño diferente). Paralelamente, hay en este mercado demandes de valor diferente: cada consumidor de vino tiene un poder de compra personal –el salario que genera su empleo, etc.- y presenta por lo tanto un peso financiero –una capitalización- diferente, que le permitirá la compra de botellas más o menos caras.


En la Bolsa, es similar: se pueden encontrar diferentes agentes económicos con un peso financiero específico, como el pequeño bolsista de pocos recursos (por ejemplo, el señor Dupont, que ha comprado acciones Renault pour un valor de 250.000 ptas y que espera ver subir estas acciones –aumentar su valor-, y así venderlas más caras de lo que él las compró para obtener un beneficio), el Fondo Colectivo (un gerente de cartera que gestiona por cuenta de un gran banco los activos de varias personas, que le han confiado sus ahorros, y que posee así un capital más importante), el Fondo de Pensión (asalariados que ingresan cada mes en un Fondo un porcentage de su salario y que seran reembolsados con bonus durante sus pensiones por este Fondo, gestionado por un gran banco que busca simultáneamente obtener beneficios por su propia cuenta).
A continuación, si la demanda de vino aumenta y si el viticultor (productor de vino) quiere seguir esta demanda, él deberá aumentar su capital y producir muchas más botellas para ofrecerlas a los almacenes de vino (las Bolsas de cada país). Por consiguiente, cuantas más botellas emita el viticultor en el mercado del vino, tanto más deberá aumentar el capital disponible para invertir (material agrícola, salarios para la mano de obra suplementaria necesaria para aumentar la producción…).
Para las acciones, es similar: a medida que el emisor de acciones quiera aumentar su capital, él deberá emitir más acciones en la Bolsa. En efecto, ya que una acción Renault equivale a una parte del valor de la empresa Renault (capitalización), cuantas más acciones emita en la Bolsa la empresa Renault, más aumentará su capital.
Paralelamente, cuánto más aumenten los consumidores de vino (demanda), más botellas venderán y mayores seran las plusvalías de los comerciantes (e inversamente). En la Bolsa, es igual: cuántos más compradores de acciones Renault ( de Burdeos) en la Bolsa (almacenes de vino), más subirán las acciones Renault (e inversamente).
Finalmente, cuantas más botellas botellas de Burdeos “Mouton Cadet” producidas en 1074 haya, serán menos difíciles de encontrar en el mercado y su precio disminuirá (tras la competencia de precios realizadas por el gran número de comerciantes que poseen este Burdeos) –la competencia de la oferta hace bajar el precio. Al contrario, el productor de vino, si sabe que existe una gran demanda de este vino, producirá sólo un cierto número de Burdeos “Mouton Cadet 1974”, que él estará convencido que venderá (ya que hay una gran demanda de este vino) a un precio superior (ya que la oferta es menos importante que la demanda, que entra en competencia para adquirir el vino) –la competencia de la demanda hacer subir los precios.
En la Bolsa, es igual; si Renault, frente a la fuerte demanda de sus acciones en el mercado bursátil, continúa a emitir al mismo ritmo, la cotización de la acción apenas aumentará. Por el contrario, si la demanda de acciones Renault es todavía superior (si los agentes económicos suscriben cada vez más acciones Renault), y Renault no emite muchas más acciones, la cotización de la acción Renault subirá fuertemente (y su capitalización por el mismo motivo).



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