Los géneros literarios introducción Las categorías genéricas



Descargar 132.79 Kb.
Fecha de conversión26.06.2018
Tamaño132.79 Kb.

Lengua Castellana y Literatura (1º Bachillerato)


LOS GÉNEROS LITERARIOS

1. Introducción

Las categorías genéricas son los modelos básicos de estructuración de los textos literarios. La tradición literaria establece tres categorías genéricas:

- La lírica o poesía, que presenta una visión subjetiva de la realidad desde la perspectiva íntima del emisor.

- La épica o narrativa, que relata hechos reales o ficticios que les suceden a unos personajes en un tiempo y un espacio determinados.

- La dramática o teatro, que presenta las acciones de los personajes a través del diálogo en estilo directo y del monólogo.
Junto a estas categorías genéricas clásicas, los estudios actuales incluyen un cuarto género, el ensayo, destinado a la exposición y la argumentación de ideas. Al contrario que en las otras, en el ensayo no predomina la función poética del lenguaje, sino la referencial, aunque no por ello carece de voluntad estética.

Los géneros literarios son las realizaciones concretas de las categorías genéricas, con una estructura determinada. Es el caso de la elegía o la égloga para la lírica, la novela o el cuento para la narrativa, o la tragedia o la comedia para el teatro.

En este tema estudiaremos las características de tres de los cuatro géneros: lírica, teatro y ensayo. En el caso de la narrativa, nos centraremos en su género estrella, la novela.
La poesía lírica
1. CARACTERÍSTICAS

Los textos líricos presentan una visión subjetiva de la realidad desde la perspectiva íntima del emisor, que expresa sus vivencias, sus experiencias y sentimientos a través del «yo» poético. Por tanto, predominan las funciones expresiva y poética del lenguaje. Normalmente se emplea el verso como forma de expresión, aunque también es frecuente el uso de la prosa lírica.

El poema lírico puede adoptar tres puntos de vista:

1. El «yo» poético (primera persona), perspectiva por excelencia de la lírica, en la que el hablante se hace presente en el discurso de forma explícita, ya sea hablando de él mismo, o bien ocultándose en la figura de un personaje (como los pastores en las églogas) (las Rimas de Bécquer, es otro ejemplo)

2. El «tú» poético (segunda persona), que se suele combinar con el «yo» de tres maneras distintas:

a. Interrumpiendo el discurso para dirigirse directamente a alguien, como, por ejemplo, a la amada. Esta técnica se denomina apóstrofe. Ejemplo:



¡Oh noche que guiaste!; 
¡oh noche amable más que el alborada!;
 
¡oh noche que juntaste
 
Amado con amada,
 
amada en el Amado transformada!
 (San Juan de la Cruz, Noche oscura) 

b. Desdoblándose el poeta en un «tú» impersonal con el fin de reflexionar sobre un tema. Ejemplo: Diario de un poeta recién casado, Juan Ramón Jiménez.

c. Mediante un diálogo escénico o conversación entre dos personajes, uno de los cuales puede identificarse con el poeta. Ejemplo:

Poema El Diálogo de Concha Lagos

No hilvanemos historias, no hace al caso,
lo importante es saber que aquí me tienes.
¿Dónde ya la que fui?
Deja que el tiempo se nos lleve y pase,
así quedamos siempre renacidos.
3. La tercera persona, que se convierte en protagonista cuando predomina la función representativa en el poema. A veces es un desdoblamiento del «yo» poético, que quiere distanciarse del tema para ser más objetivo.

Un final predecible 

Acaba de vestirse 
y ya la echa de menos. 
Acurrucado, 
arropado por la luz 
del flexo, 
cuenta hasta cinco 
para quedarse dormido. 
Los poemas en verso tienen como principal elemento formal la métrica, es decir, la estructura rítmica. La métrica se centra en tres aspectos: el verso, la estrofa y el poema:

- El verso es la unidad estructural mínima del poema. Puede ser de arte menor (si tiene de una a ocho sílabas métricas) o de arte mayor (de nueve o más sílabas). A la hora de calcular el cómputo silábico, se deben tener en cuenta las licencias métricas:

o Sinalefa: Si una palabra termina en vocal y la siguiente empieza también por vocal, las dos sílabas de ambas vocales se unen en una sola sílaba métrica, formando un diptongo.

o Hiato: Fenómeno contrario a la sinalefa. La vocal final de una palabra y la primera de la siguiente se mantienen separadas en sílabas distintas.

o Sinéresis: Las dos vocales de un hiato se reúnen en una sola sílaba formando un diptongo.

o Diéresis: Un diptongo se rompe de manera que sus vocales se separan, como si se tratara de un hiato, en dos sílabas distintas.

o Compensación silábica: Si la última palabra del verso es aguda, se cuenta una sílaba métrica más; si la palabra es esdrújula, hay que contar una sílaba menos.

- La estrofa es un conjunto organizado de versos con una estructura rítmica regular. Los versos de una misma estrofa suelen compartir la rima, que es la identidad acústica entre los fonemas situados a partir de la última vocal acentuada de dos o más versos (consonante si coinciden todos los fonemas, asonante si solo coinciden vocales y diptongos).

- El poema es la unidad comunicativa máxima, en la que se integran los versos y las estrofas. Puede ser estrófico (soneto, villancico, romance…) o no estrófico, articulado en versos libres, sin rima. En este último caso, el ritmo del poema viene dado por la repetición de sonidos, palabras o estructuras sintácticas. (Estudiar los nombres de las diferentes estrofas en el libro de texto)
Los temas de los poemas suelen ser variados, pero existes una serie de tópicos literarios llamados así porque han aparecido en toda la historia de la literatura y son recurrentes. Algunos de ellos son: Carpe diem (aprovecha el momento), Locus amoenus (paisaje idílico de la naturaleza. Por ejemplo en las églogas de Garcialso de la Vega), Collige virgo rosas (Recoge y aprovecha las ventajas de la juventud, muchacha), Homo viator (carácter itinerante del ser humano. Ejemplo: “caminante no hay camino, se hace camino al andar”), Beatus ille (Feliz aquel que puede retirarse y privarse de lo material y vivir tan solo con lo espiritual), Donna angelicata (descripción de una mujer bella, platónica) y Ubi sunt? (¿Qué fue de aquellos?. Lo encontramos en las Coplas de Manrique).

La poesía lírica es el género en el que se da con más fuerza la función poética del lenguaje, como su nombre indica. Las figuras literarias cobran una gran relevancia, siendo, muchas veces, el único elemento que confiere unidad rítmica al poema.



2. GÉNEROS LITERARIOS LÍRICOS

Los géneros líricos se pueden definir en función de su temática o de su estructura formal. Los principales géneros líricos son los siguientes:

- Oda: De cierta extensión y tono elevado, sirve al poeta para expresar sentimientos o ideas de forma refrenada y racional. Ejemplo:

ODA A LA VIDA RETIRADA, Fray Luis de León



¡Qué descansada vida 
la del que huye del mundanal ruïdo, 
y sigue la escondida 
senda, por donde han ido 
los pocos sabios que en el mundo han sido;

- Himno: Composición solemne destinada al canto, que se utiliza para expresar sentimientos patrióticos, religiosos, guerreros, etc. Ejemplo:

Francisco de Quevedo

Himno a las estrellas

A vosotras, estrellas, 


alza el vuelo mi pluma temerosa, 
del piélago de luz ricas centellas; 
lumbres que enciende triste y dolorosa 
a las exequias del difunto día, 
güérfana de su luz, la noche fría;

- Elegía: Poema extenso que expresa sentimientos de dolor ante desgracias individuales o colectivas. Ejemplo: Coplas a la muerte de su padre, Jorge Manrique.

- Canción: De extensión variable, expresa habitualmente emociones de tipo amoroso, aunque puede tener otros temas.

Con un manso rüido

de agua corriente y clara

cerca el Danubio una isla que pudiera

ser el lugar escogido

para que descansara

quien, como estoy yo agora, no estuviera:

do siempre primavera

parece en la verdura

sembrada de las flores;

hacen los ruiseñores

renovar el placer o la tristura

con sus blandas querellas,

que nunca, día ni noche, cesan de ellas.

(Garcilaso de la Vega, Canción III)

- Epístola: Bajo la forma de carta, aborda temas filosóficos o morales. Las epístolas de San Pablo, por ejemplo.

- Égloga: Exposición de sentimientos amorosos y de exaltación de la naturaleza, puesta en boca de pastores.



Egloga I de Garcilaso de la Vega

El dulce lamentar de dos pastores,

Salicio juntamente y Nemoroso,

he de contar, sus quejas imitando;

cuyas ovejas al cantar sabroso

estaban muy atentas, los amores, 5

(de pacer olvidadas) escuchando.

Tú, que ganaste obrando

un nombre en todo el mundo

y un grado sin segundo,

agora estés atento sólo y dado 10

el ínclito gobierno del estado

Albano; agora vuelto a la otra parte,

resplandeciente, armado,

representando en tierra el fiero Marte;
El teatro

1. CARACTERÍSTICAS

El teatro se caracteriza por presentar las acciones de los personajes a través del diálogo en estilo directo y del monólogo. Su característica principal es la inseparabilidad entre el texto y la escenificación, ya que el emisor lo crea para ser representado.

Además de las funciones expresiva y poética, propias del texto literario, en el texto dramático es frecuente el empleo de la apelativa y la fática, puesto que pretende captar la atención del espectador y mantener la comunicación activa. La vinculación entre texto y representación implica el uso de un código verbal y un código no verbal constituido por decorado, vestuario, maquillaje, gestos, iluminación, etc.

Dentro del teatro se diferencian dos tipos de textos: un texto principal, en el que se desarrolla la trama de la obra, y un texto secundario, formado por las indicaciones necesarias para su representación en el escenario.

El texto principal está constituido por cuatro elementos:

- Diálogo: La estructura externa del texto principal es la de una conversación entre varios personajes que suelen intercambiar sus papeles de emisor y receptor. El texto destaca a los interlocutores presentando el nombre del personaje que habla y, a continuación, sus palabras. Tiene tres funciones principales:

o Narrar la acción dramática.

o Caracterizar a los personajes.

o Contextualizar el espacio y el tiempo de la trama.

- Monólogo: Es el discurso de un personaje que no se dirige a otro, y en el que predomina la función expresiva: El de Segismundo en La vida es sueño:

qué delito he cometido;
bastante causa ha tenido
vuestra justicia y rigor,
Pues el delito mayor
del hombre es haber nacido.

Sólo quisiera saber


para apurar mis desvelos
(dejando a una parte, cielos,
el delito del nacer),
¿qué más os pude ofender,
para castigarme más?
¿No nacieron los demás?
Pues si los demás nacieron,
¿qué privilegios tuvieron
que no yo gocé jamás?

Puede ser de cuatro tipos:

o Monólogo interior: El personaje reflexiona en voz alta.

o Monólogo aparente: El personaje habla a otro, pero no espera respuesta ni la recibe.

o Monólogo narrativo: El personaje cuenta hechos ocurridos fuera de escena.

o Aparte: Monólogo dirigido al espectador, sin que se enteren los otros personajes. Puede hacer reflexionar, exigir su participación, transmitir ideas del autor, etc.

- Acción: La acción dramática es el elemento que permite avanzar lógica y temporalmente en la historia. Hay que distinguir entre la acción representada (la que ocurre en la escena) y la narrada (expresada a través del diálogo y el monólogo).

- Personaje: Desempeña siempre una función dentro de la acción, determinada por lo que hace, lo que dice, lo que dicen de él y lo que se especifica en las acotaciones. Desde el punto de vista literario, los principales tipos de personajes son:

o Protagonista: Personaje principal, que recuerda al héroe con el que se idéntica el público. Ha de enfrentarse a un conflicto.

o Personaje secundario: Desempeña un papel auxiliar.

o Antagonista: Personaje individual o colectivo que se enfrenta al héroe.

o Figurante: Personaje colectivo que crea ambiente (los extras de una película).

o Personaje tipo o estereotipado: Personaje convencional con rasgos prefijados, como el marido celoso, el cornudo, el soldado fanfarrón, el criado holgazán, etc.

o Personaje alegórico: Representa ideas abstractas o colectivos de personas, como la Muerte o la Monarquía.


El texto secundario son las acotaciones o indicaciones del autor al director de la obra, orientando la representación del texto dramático en el escenario. Sus funciones son varias: completar la configuración de los personajes, precisar el significado de los diálogos y monólogos, contextualizar el espacio y el tiempo, indicar movimientos, seleccionar una composición musical de fondo, etc. A veces, estas acotaciones están dirigidas al lector, en cuyo caso pueden ser narrativas o, incluso, poéticas (como en algunas obras de Lorca).
GÉNEROS LITERARIOS TEATRALES

Los principales géneros teatrales son los siguientes:

- Tragedia: Los elementos teatrales (personaje, acción, diálogo, espacio y tiempo) se organizan en torno a la figura principal del héroe, que, en conflicto con el antagonista, se enfrenta consciente y libremente a una fuerza superior a él, normalmente un destino inevitable, aunque también la sociedad, la tiranía, el tiempo o la muerte. Este destino lo lleva a la catástrofe, aunque la lucha lo engrandece y dignifica.

- Comedia: Presenta conflictos o costumbres de la vida cotidiana desde una perspectiva humorística. A veces puede plantear problemas humanos serios, pero el conflicto siempre se resuelve de una manera feliz.

- Drama: Acción grave y conflictiva, a menudo con final desdichado. A diferencia de la tragedia, la lucha de los personajes no tiene carácter heroico. Suele mezclar momentos de tensión con otros de distensión e incluso comicidad.
Existen otros géneros teatrales menores, como el entremés, el sainete, la farsa o el auto sacramental. (Estudiar por el libro la definición de de estos géneros menores)

La narrativa
Comprende aquellos textos que cuentan la historia con un narrador.

Desarrollan una historia, esto es, una sucesión de acciones, por lo que predomina la función referencial.

La historia es contada por un narrador y puede ser real o imaginaria, ficción.

La modalidad del discurso predominante es la prosa, aunque también se ha empleado el verso, como en el caso de la épica.



SUBGÉNEROS NARRATIVOS

Poema épico: narración extensa en verso que aborda la historia de un héroe. Se caracteriza por el empleo de versos en arte mayor y el uso del epíteto épico. Cantar de Mío Cid.

Romance: narración breve en verso (normalmente octosílabos), con rima asonante en los pares y los impares quedan sueltos. Los romances del Cid, de Roldán…

Fábula: narración breve en prosa o verso con un propósito moral o ideológico. Ofrece un conflicto entre personajes, a veces animales, que pone de relieve la existencia de vicios capitales. A veces tienen moraleja. Libro del buen amor.

Cuento: narración breve en prosa que presenta una situación de conflicto, cuyo final suele ser abierto, con espacio y tiempo únicos. Incluyen, por lo general, una enseñanza. El conde Lucanor.

Nos centraremos a continuación en el estudio de la novela.


La novela

CARACTERÍSTICAS

La novela es el género narrativo por excelencia en el panorama literario actual. Su nombre proviene de la palabra italiana novella, que en su origen significaba ‘noticia, historia o cuento breve’. Como todos los géneros narrativos, la novela es un relato de sucesos y acciones relacionados con unos personajes y que se producen en un tiempo y un espacio determinados.

La acción es uno de los elementos principales de la novela. Es la recreación que hace el narrador de la secuencia de hechos que se cuentan. No debe confundirse con la historia, el orden cronológico de los acontecimientos. Partiendo de la historia, el narrador construye la acción, cuyo orden puede coincidir o no con el de la historia. Para ello se sirve de una estructura narrativa, que puede presentar tres esquemas básicos:

- Esquema clásico:

o Planteamiento: Presentación del espacio, el tiempo y los personajes.

o Nudo: Desarrollo del conflicto.

o Desenlace: Resolución del conflicto.

- Esquema in media res (en mitad del asunto):

o Nudo: Desarrollo del conflicto y referencia a acontecimientos anteriores que explican el origen y el sentido del conflicto.

o Desenlace: Resolución del conflicto.

- Esquema in extrema res (al final del asunto):

o Situación final.

o Narración lineal:

Presentación.

Nudo.

Desenlace.


El tiempo narrativo es el momento en el que se sitúa la acción. Existen dos tipos de tiempos:

- El tiempo externo, que se refiere a la época histórica en la que tienen lugar los hechos relatados. En el caso del Lazarillo de Tormes es el siglo XVI, mientras que una novela de ciencia ficción se ambientará, por ejemplo, en el siglo XXII.

- El tiempo interno se divide en dos:

o El tiempo de la historia, el que pasa desde el planteamiento hasta el desenlace. En el Lazarillo de Tormes es la vida de Lázaro desde que nace hasta que escribe la carta. El tiempo de la narración, el que tarda el narrador en contar la historia. En

el Lazarillo es el tiempo que tarda Lázaro en contar su vida en la carta. El tiempo de la historia puede alterarse mediante dos procedimientos: la analepsis o flash-back, (Cinco horas con Mario, de Delibes) que interrumpe la narración para referir hechos sucedidos anteriormente, y la prolepsis o flash-forward, (Crónica de una muerte anunciada, de García Márquez) mediante la cual el narrador hace referencia a acontecimientos futuros.

Otro elemento de la narración novelística es el espacio narrativo, la reelaboración que el autor hace del lugar donde transcurre la historia. Este espacio puede aparecer solo mencionado o describirse con mayor o menor detalle. Las descripciones del espacio son fundamentales para crear un determinado ambiente, es decir, un conjunto de circunstancias espaciales, sociales, psicológicas… que condicionan a los personajes. De esta manera, tenemos narraciones de ambiente urbano o natural, realista o fantástico, popular o elitista, burgués o aristocrático, exótico, misterioso, terrorífico, etc.

Los personajes constituyen un componente fundamental de la narración novelística. Son los elementos que llevan a cabo las acciones contadas por el narrador, y no siempre se identifican con personas. Se pueden clasificar según su función y su nivel de caracterización y complejidad:

- Según su función:

o Principales: Aquellos en torno a los cuales se desarrolla la acción. Son dos:

Protagonista: Desempeña la función fundamental en un relato y determina la organización del mismo. Puede ser un individuo o un colectivo.

Antagonista: Se opone de alguna forma al protagonista o está en conflicto con él a lo largo de la narración. Igual que el protagonista, puede ser individual o colectivo.

o Secundarios: Menos significativos dentro de la trama del relato, aunque adquieren cierta relevancia en episodios puntuales. También pueden ser individuales o colectivos.

- Según su caracterización:

o Personajes planos (o tipos): Aparecen caracterizados a grandes rasgos y de una vez, en bloque. Se identifican con un modo de proceder concreto que explica sus actos. No presentan conflictos psicológicos ni evolucionan a lo largo del texto.

o Personajes redondos (o individuos): Representan los cambios y conflictos psicológicos de los seres humanos. No se pueden describir en pocas palabras, ya que su mundo interno es complejo y contradictorio. Van evolucionando a lo largo de la historia.

El narrador es el último de los elementos claves de la novela. Es la voz que emplea el autor para contar la historia, y puede ser de diversos tipos según el punto de vista que adopte:

- Según su participación en la historia:

o Narrador externo: Cuenta los hechos en los que se supone que no ha participado como personaje. Ejemplo:

De un cuartucho oscuro que en el pasillo interior había, salió Abelarda restregándose los ojos, desgreñada, arrastrando la cola sucia de una bata mayor que ella, la cual fue usada por su madre en tiempos más felices, y se dirigió también a la cocina, a punto que salía de ella Villaamil para ir a despertar y vestir al nieto. Abelarda preguntó a su tía si venía el panadero, a lo que Milagros no supo qué responder, por no poder ella formar juicio acerca de problema tan grave, sin oír antes a su hermana. «Haz que tu madre se levante pronto –le dijo consternada–, a ver qué determina». 

Poco después de esto, oyose un fuerte carraspeo allá en la alcoba de la sala, donde Pura dormía.

o Narrador interno: La voz de uno de los personajes que participa en la acción. Ejemplo: .

Por dificultades en el último momento para adquirir billetes, llegué a Barcelona a media noche, en un tren distinto del que había anunciado, y no me esperaba nadie. Era la primera noche que viajaba sola, pero no estaba asustada; por el contrario me parecía una aventura agradable y excitante aquella profunda libertad en la noche. La sangre, después del  viaje largo y cansado, me empezaba a circular en las piernas entumecidas […]

 Carmen Laforet, Nada
Puede ser:

Narrador testigo: Está presente en los sucesos como espectador. Forma parte de la historia, pero su intervención es muy escasa o nula. Ejemplo:

Luego se habían metido poco a poco las dos y se iban riendo, conforme el agua les subía por las piernas y el vientre y la cintura. Se detenían, mirándose, y las risas les crecían y se les contagiaban como un cosquilleo nervioso. Se salpicaron y se agarraron dando gritos, hasta que ambas estuvieron del todo mojadas, jadeantes de risa.

Rafael Sánchez Ferlosio, El Jarama     

Narrador-personaje secundario: Ha participado en los hechos, pero no es el protagonista. En algún cuento de Sherlock Holmes, cuando su ayudante, el Dr. Watson, es el narrador de los hechos. Ejemplo:

Quisiera no haberle visto más que las manos, me hubiera bastado verlas cuando le di el cambio de los cien pesos y los dedos apretaron los billetes, trataron de acomodarlos y, en seguida, resolviéndose, hicieron una pelota achatada y la escondieron con pudor en un bolsillo del saco; me hubieran bastado aquellos movimientos sobre la madera llena de tajos rellenados con grasa y mugre para saber que no iba a curarse, que no conocía nada de donde sacar voluntad para curarse.

                    Onetti, Los adioses

Narrador-protagonista: El que cuenta los hechos es el que los ha protagonizado. El Lazarillo de Tormes. Ejemplo:

Me niego a corresponder, a representar el papel de esposa de alto status, que esconde su cansancio tras una sonrisa, lleva la batuta en conversaciones sin fuste, pasa bandejitas y se siente pagada de su trabajera con la típica frase: Has estado maravillosa, querida.



Carmen Martín Gaite, Nubosidad variable
- Según su dominio de la historia:

o Narrador omnisciente: Lo sabe todo sobre el universo novelesco. Domina el relato como una especie de «dios» de la ficción creada por él. Conoce la historia anterior y el destino de todos los personajes, puede penetrar en su interior y descubrir al lector todas las facetas de su personalidad, sus pensamientos y sus deseos. La colmena, Camilo José Cela. Ejemplo:

La mañana del 4 de octubre, Gregorio Olías se levantó más temprano de lo habitual. Había pasado una noche confusa, y hacia el amanecer creyó soñar que un mensajero con antorcha se asomaba a la puerta para anunciarle que el día de la desgracia había llegado al fin.

Luis Landero, Juegos de la edad tardía

o Narrador limitado: Mantiene cierta omnisciencia con un solo personaje, se identifica con él y explica la historia en función de lo que este conoce. También es conocido como narrador editor aparentando que ha encontrado la historia y que va a dar a conocer la misma. La celestina.

o Narrador objetivista: Intenta ocultarse y desaparecer de la narración, dando la impresión de que solo conoce la parte de la historia que se está contando en ese momento. El efecto es similar al de la cámara cinematográfica, que solo registra lo que se ve desde fuera. Es parecido
El narrador puede hacer uso de las tres personas gramaticales para contar la historia, identificándose cada una con un elemento de la narración:

- La primera persona corresponde al narrador. Si es externo, se limitará a expresar comentarios y juicios sobre la acción. En cambio, será predominante cuando sea un narrador-protagonista, y alternará con la tercera persona si es un narrador-personaje secundario.

- La segunda persona corresponde al narratario, al destinatario de la narración, que puede ser un personaje de ficción al que se dirige el narrador, o bien directamente el lector.

- La tercera persona corresponde a los personajes, y es propia del narrador externo y el narrador testigo.


SUBGÉNEROS DE LA NOVELA

Los principales subgéneros de la novela son los siguientes:

- Novela picaresca: Narración autobiográfica en la que el personaje, desencantado del entorno, recuerda sus experiencias y aprendizajes. Es un relato cómico y crítico de la sociedad. Se inaugura con el Lazarillo de Tormes.

- Novela moderna: Su origen se sitúa en la publicación del Quijote. Se caracteriza por la mezcla de tragedia y comedia, la variedad de caracteres y temas, el estilo agradable y la verosimilitud, entre otros rasgos. Se consolida con el Romanticismo, y alcanza su madurez con el Realismo.

- Novela de aprendizaje: Describe la evolución de una vida desde la infancia hasta la madurez. Destaca David Copperfield, de Charles Dickens.

- Novela histórica: Es el subgénero preferido por los autores románticos, y muy de moda en la actualidad. Es una visión verosímil de una época histórica, de forma que el lector se sitúa en el ambiente y las costumbres de la época. Hoy siguen estando de moda.

- Novela realista y naturalista: Se desarrolla durante la segunda mitad del siglo XIX, en un contexto literario en el que los escritores realistas y naturalistas defendían que la realidad social debía ser materia novelable. En España sobresale la figura de Benito Pérez Galdós, Doña Perfecta.

- Novela policiaca: Es un subgénero moderno, ambientado en las grandes ciudades. El personaje, convertido en detective, debe proteger la propiedad privada y desvelar a los que atentan contra un sistema de valores previamente establecido, pero en decadencia. El fundador es Edgar Allan Poe con el cuento Los crímenes de la calle Morgue, aunque uno de los primeros autores que desarrolla este género dentro de la novela es Arthur Conan Doyle con sus historias de Sherlock Holmes.


El ensayo

El ensayo es una disertación sobre un aspecto de la realidad, menos exhaustivo que el tratado, y presentado de forma personal y libre. Su finalidad es hacer reflexionar al lector y sugerirle nuevas ideas. Es un texto humanístico que comparte con los géneros literarios su voluntad de estilo y el importante papel que juega en él la función poética del lenguaje. Sin embargo, se diferencia de estos en que el tema tratado no es ficticio.

El principal rasgo del ensayo es la visión personal del autor sobre alguna cuestión. El valor del mensaje viene dado por la perspectiva del autor, de forma que lo verdaderamente interesante no es el tema en sí, sino el enfoque que se le da. Al contrario que el tratado, fuertemente objetivo, el ensayo tiende a la subjetividad. El autor vuelca en él sus ideas e impresiones sobre el asunto. Es decir, más que analizar rigurosamente el tema, lo interpreta y juzga desde su propia perspectiva.

Como consecuencia de esta subjetividad, el ensayo es un género abierto a la polémica, ya que las personales impresiones y opiniones del autor están sujetas a discusión. Muchas veces es el propio ensayista quien busca el debate oponiéndose al punto de vista de otros autores.

Por otro lado, el ensayista no pretende llegar a conclusiones definitivas y universales. Renuncia a la exhaustividad y al rigor, y se queda con la sugerencia, puesto que su propósito es precisamente mostrar nuevas perspectivas y provocar la reflexión del lector. Para ello, suele incluir anécdotas propias o ajenas, recuerdos personales, comparaciones, referencias a lecturas, etc.

El del ensayo suele ser un público amplio, no especializado en la materia que se discute, pero sí con un cierto interés por informarse y dispuesto a reflexionar. Por tanto, este género se caracteriza por la sencillez expositiva y el estilo ameno. Además, esta especial relación entre ensayista y lector se plasma en que el autor no solo pretende transmitir conocimientos, sino dialogar con él para dirigir su línea de reflexión.

El ensayo se caracteriza también por su variedad: en su extensión (desde una columna de un periódico hasta un libro), sus formas de publicación (libro, prensa, colección de ensayos del autor, colección de ensayos de varios autores…), el tema (literario, filosófico, histórico, costumbrista, científico, político…), el tono (objetivo, crítico, humorístico, satírico, poético…), etc.

La estructura interna del ensayo es libre y abierta. El ensayista no se ajusta a ningún esquema previo, como sucede en los tratados especializados, sino que la línea de pensamiento fluye con libertad. Al ensayista no le interesa seguir un orden porque tampoco le interesa tratar profundamente un tema, sino suscitar la reflexión del lector. Por ello, los ensayos suelen incorporar elementos muy variados, como ejemplos que ilustran los conceptos y amenizan la lectura, desarrollo de temas secundarios, referencias a ideas de otros autores, o narración de anécdotas propias o ajenas, entre otros.

Lo que caracteriza al ensayo como un género literario es su voluntad de estilo. Al concebirse como una visión personal y subjetiva, prevalece la forma de escribir de su autor, su estilo. Algunos ensayistas prefieren construcciones sintácticas largas, encadenadas, con muchas subordinadas, mientras que otros utilizan oraciones cortas y directas. Algunos prefieren un lenguaje claro, preciso y objetivo, mientras que otros buscan una expresión más elaborada y cercana a la creación literaria. En este último caso, el autor emplea todos los recursos de la lengua literaria que tiene a su disposición: símiles y metáforas, adjetivación evocadora, connotaciones, antítesis, paradojas, etc. Cuanto más se aleja de la forma de expresión propia del tratado y el estudio, más se aproxima a la consideración de género literario.

ANEXO:



RECURSOS FÓNICOS:

 

ALITERACIÓN

Repetición de uno o varios sonidos similares en el mismo verso o estrofa:

   Inmensa turba de nocturnas aves

 

CALAMBUR

Unión o separación de las sílabas que componen una palabra, para obtener una o varias de distinto significado:

   La nueva escena, es cena compartida

 

ONOMATOPEYA

Aliteración de uno o varios sonidos, en un intento de imitar fónicamente un ruido o movimiento real:

   Cric, cric, cric,

   el grillo llora

 

PARONOMASIA



Utilización próxima de voces parónimas (de significante parecido y significado distinto):

   Ciego que apuntas y atinas,

   caduco dios y rapaz,

   vendado que me has vendido



 

RECURSOS MORFOSINTÁCTICOS:

 

a) repetición:

 

ANÁFORA

Repetición de una o más palabras al comienzo del verso o de enunciados sucesivos:

   Quién lo soñara, quién lo sintiera, quien se atreviera, ...

 

ANADIPLOSIS

Repetición de una palabra al final de un verso o de una frase y al comienzo del siguiente:

   No es que muera de amor, muero de ti .

   muero de ti, amor

 

CONCATENACIÓN



Repetición del final de un verso o grupo sintáctico al principio del siguiente.

   Todo pasa y todo queda

   pero lo nuestro es pasar

  pasar haciendo caminos

  caminos sobre la mar.

 

DERIVACIÓN



Uso cercano de palabras derivadas de una misma raíz:

   Temprano madrugó la madrugada.

 

EPANADIPLOSIS

Repetición de una palabra al principio y al final del verso:

   perderte fuera así, por no perderte.

 

EPÍFORA

Repetición de una palabra al final de cada frase o verso:

   Sospecho su mentira

   y vivo deseando su mentira

 

POLISÍNDETON



Repetición, muchas veces innecesaria, de conjunciones para unir frases o palabras:

   Lo presintió en la arena y en las olas, y en la espuma y la sal y el horizonte...



b) acumulación

ENUMERACIÓN

Sucesión de elementos que pertenecen, generalmente, a la misma clase gramatical, y que cumplen la misma función sintáctica:

   Lo definió sincero, noble, altivo...

 

   E. GRADATIVA



   Enumeración de elementos que guardan entre sí una cierta relación semántica:

     Ascendente: Aspiro siempre a lo bello, lo perfecto, lo sublime...

     Descendente:

¿De qué sirve sembrar locos amores,

       si viene un desengaño que se lleva

       árboles, ramas, hojas, fruto y flores?

 

   E. CAÓTICA



   Enumeración de elementos que no guardan entre sí ninguna relación:

     Todo lo recordó: el mar, la carta, el beso y las estrellas.

 

GRADACIÓN

vid. Enumeración

 

PARALELISMO



Reiteración de la misma estructura sintáctica en oraciones o versos seguidos:   

   Tu frente serena y firme

   tu risa suave y callada

 

O bien, reiteración de dos o más versos o frases con una leve variación final:

   La noche, en sus estrellas, ve

   La noche, en sus estrellas, habla

   La noche, en sus estrellas, siente

 

PLEONASMO



Adición de términos innecesarios para la expresión de una idea, con el fin de reforzarla:

   Rió con risas estridentes



c) alteración del orden

HIPÉRBATON

Alteración del orden normal de la frase:

   De la ausencia teñiste tus poemas

 

QUIASMO

Ordenación simétrica o cruzada de los elementos de dos grupos de palabras.

   Ancho el amor y el dolor largo

 

RETRUÉCANO

Inversión intencionada de los elementos de una oración o verso:

   No se puede olvidar lo presentido

   ni presentir el olvido a cada instante

c) omisión

ASÍNDETON

Supresión de conjunciones para dar más rapidez, intensidad o viveza a un periodo o enumeración:

   Día, noche, ponientes, madrugadas, espacios

 

ELIPSIS

Supresión de algún elemento de la frase:

   Qué tristeza esta noche, su sola compañía



 

 

 

RECURSOS LÉXICO-SEMÁNTICOS

 

ANTÍTESIS

Contraposición de dos palabras o ideas:

   Ir y quedarse, y con quedar partirse

 

APÓSTROFE

Expresión dirigida a una persona o cosa personificada:

   Agua. ¿dónde vas?

   Riyendo voy por el río

   a las orillas del mar.

   Mar. ¿adónde vas?

 

COMPARACIÓN



Comparación de un elemento real con otro imaginario mediante un nexo gramatical explícito: A como B.

   La noche se puso íntima

   como una pequeña plaza.

 

DILOGÍA



Utilización de una palabra con doble significado -uno real y otro imaginario- en el texto:

   Las hojas del tiempo (folios del calendario / días ) // ... pecosa en las costumbres y en la cara

 

EPÍTETO

Utilización de un adjetivo semánticamente innecesario por redundante, ya que describe una cualidad inherente al sustantivo que acompaña:

   La noche oscura

 

EQUÍVOCO

vid. Dilogía

 

HIPÉRBOLE



Exageración expresiva de una idea:

   No hay océano más grande que su llanto

 

IMAGEN

Identificación entre un término real y uno figurado en virtud de su relación de semejanza:

   Nuestra vida es un libro limitado

 

INTERROGACIÓN RETÓRICA

Pregunta que no espera respuesta alguna pues su objeto no es el de interrogar sino el de intensificar el contenido:

   ¿Por qué este inquieto abrasador deseo?

 

IRONÍA

Expresar una idea de forma que se sobreentienda el significado opuesto al formulado:

   ¡Cuánto dolor! Tus cuantiosas lágrimas lo proclaman.

 

Sustitución de un término por otro en virtud de su relación de semejanza:

   Por el olivar venían,

   bronce y sueño, los gitanos

 

LÍTOTE



Negación de aquello que se quiere afirmar:

   ... y silla y él vinieron al suelo, no sin vergüenza suya

 

METONIMIA

Sustitución de un término por otro con el que mantiene relación de dependencia, causalidad, contigüidad o procedencia:

   Tiene un Renault ; se comió dos platos

 

OXÍMORON

Contraposición de dos términos en un mismo sintagma:

   Es hielo abrasador

 

PARADOJA

Unión de dos ideas contrarias y en apariencia irreconciliables:

   Quiero amor o la muerte

 

PERSONIFICACIÓN

Atribución de cualidades humanas a animales o seres inanimados:

   El verde llora esmeraldas

 

SÍMIL

vid. Comparación

 

SINESTESIA



Aplicación de una sensación propia de un sentido a otro:

   Me dirigió una mirada sonora y agria...

 

 SINONIMIA



Acumulación, en un texto, de voces sinónimas que reiteran un concepto o idea:

   Le esperaba callado, silencioso,

   sin voz y sin palabra...

 

TAUTOLOGÍA



Reiteración de una palabra al intentar definirla:

   El destino es el destino




Compartir con tus amigos:


La base de datos está protegida por derechos de autor ©composi.info 2017
enviar mensaje

    Página principal