Los gases nobles



Descargar 0.89 Mb.
Página1/35
Fecha de conversión12.11.2017
Tamaño0.89 Mb.
  1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   35


LOS GASES NOBLES

Isaac Asimov
PLAZA & JANES, SA
editores

ÍNDICE


ÍNDICE 3

LISTA DE TABLAS 4

1. ANTES DEL PRINCIPIO 5

Van Helmont tropieza con el caos 5

Los gases de aire 6

La burbuja de Cavendish 8

Líneas de luz 10

El gas atrapado 13

2. ARGÓN 14

La hipótesis de Prout 14

El rompecabezas de Rayleigh 16

La respuesta de Ramsay 18

3. LA FAMILIA DEL ARGÓN 21

La tabla de Mendeléiev 21

La nueva columna 25

Aire líquido 29

Radiactividad 32

4. ÁTOMOS DE GAS NOBLE 35

Número atómico 35

Isótopos 37

Protones y neutrones 41

Capas electrónicas 45

5. SUMINISTRO DE GAS NOBLE 50

La constitución del Universo 50

Formación del helio 52

Formación del argón 54

Gases nobles en la atmósfera 56

6. USOS DE LOS GASES NOBLES 60

Argón 60

Neón 61


Criptón y xenón 63

7. HELIO 65

Ligereza 65

Inercia 68

Licuación 70

Las proximidades del cero absoluto 75

8. LA INERCIA DE LOS GASES NOBLES 80

Compuestos enjaulados 80

Potencial de ionización 82

Potenciales de ionización de los gases nobles 86

Átomos aceptantes de electrones 88

9. FLÚOR 91

El reconocimiento del flúor 91

El aislamiento del flúor 92

El pronóstico de Pauling 94

Hexafluoruro de uranio 96

10. COMBINACIONES DEL GAS NOBLE 99

Hexafluoruro de platino 99

Xenón y flúor 100

Xenón y oxígeno 102

Usos de los compuestos de gas noble 104

Comentarios finales 105

ALGUNOS DATOS NOTABLES EN LA HISTORIA DEL GAS NOBLE 108

ÍNDICE DE MATERIAS 110




LISTA DE TABLAS


Tabla 1. Composición del aire (descrita en 1890) 10

Tabla 2. Composición del aire (definida en 1894) 19

Tabla 3. La valencia de los elementos con referencia
al peso atómico 22

Tabla 4. El lugar del argón con referencia al peso atómico 23

Tabla 5. El lugar del argón con referencia a la valencia 25

Tabla 6. Porción de la tabla periódica (descrita en 1890) 26

Tabla 7. Porción de la tabla periódica (definida en 1894) 26

Tabla 8. Porción de la tabla periódica (definida en 1898) 31

Tabla 9. Composición del aire (tal como se define hoy en día) 32

Tabla 10. Porción de la tabla periódica (definida en 1910) 34

Tabla 11. Porción de la tabla periódica (tal como es definida en la actualidad) 36

Tabla 12. Isótopos estables del Helio, Neón y Argón 39

Tabla 13. Isótopos estables del Criptón y Xenón 39

Tabla 14. Isótopos que se encuentran naturalmente en el Radón 40

Tabla 15. Estructura nuclear de Isótopos de Helio, Neón y Argón 42

Tabla 16. Estructura nuclear de Isótopos de Criptón, Xenón y Radón 44

Tabla 17. Distribución de electrones en los elementos de valencia-2 46

Tabla 18. Distribución de electrones en los elementos de valencia-1 47

Tabla 19. Distribución de electrones en los gases nobles 49

Tabla 20. Abundancia de elementos en el Universo 51

Tabla 21. Proporciones atómicas de los gases nobles en la atmósfera 56

Tabla 22. Masa total de gases nobles estables en la atmósfera 57

Tabla 23. Masa total de algunos isótopos estables de gas noble en la atmósfera 59

Tabla 24. Densidades de los diversos gases 66

Tabla 25. Solubilidad de algunos gases corrientes 69

Tabla 26. Solubilidad de los gases nobles 70

Tabla 27. Puntos de ebullición de algunos gases que hierven a baja temperatura 72

Tabla 28. Puntos de ebullición de los gases nobles 74

Tabla 29. Puntos de fusión de algunos gases 75

Tabla 30. Potenciales de ionización de los metales alcalinos 85

Tabla 31. Potenciales de ionización de los gases nobles 86

Tabla 32. Los elementos más electronegativos 89





1. ANTES DEL PRINCIPIO


De vez en cuando, algo particularmente asombroso e inesperado ocurre en la ciencia. De cuando en cuando, algo trastorna las normas establecidas.

Un ejemplo perfecto de tal acontecimiento tuvo lugar en 1962 cuando se obtuvieron por vez primera compuestos de gas noble. El mundo entero de la química quedó asombrado.

La persona ajena a la química puede, lógicamente, sentirse sorprendida ante tanta excitación. ¿Por qué resulta tan sorprendente que se puedan obtener compuestos de gas noble? ¿Qué son los gases nobles? ¿Por qué se les llama nobles?

En esta obra intentaré contestar a estas preguntas, entre muchas otras, y, al hacerlo, quedará revelada una peculiar coincidencia. Toda la historia de los gases nobles ha consistido en un asombroso e inesperado acontecimiento uno tras otro.

Aun cuando los gases nobles son muy poco corrientes y tienen solamente unos pocos usos especializados, ninguna otra sustancia en todo el mundo ha tenido tras ella una historia tan dramática.

Parte del drama empieza varios siglos antes de que los gases nobles fuesen descubiertos en realidad. Comienza en los difuminados años del siglo xviii, cuando la sustancia de gran atractivo en los titulares científicos no era nada más que... aire. Para deliberar sobre el aire, debemos remontarnos muy lejos en el tiempo.


Van Helmont tropieza con el caos


Los hombres han apreciado siempre la importancia del aire; hasta los tiempos modernos, siempre han sentido cierto temor reverente por dicho elemento. Después de todo, no puede ser visto ni sentido y parece no tener peso; no obstante, cuando está en movimiento en forma de una ráfaga huracanada, puede provocar una enorme destrucción.

Por consiguiente, no debe sorprendernos que para muchos pueblos antiguos, dioses y demonios parecían cabalgar sobre el estampido de la tormenta. Con frecuencia, las palabras empleadas para designar el aire en sus diversas formas llegaron a tener también más significados misteriosos. La palabra latina spiritus, por ejemplo, que se refiere al aire en la forma de hálito, llegó a ser aplicada también a los seres sobrenaturales. Así, líquidos que se evaporan fácilmente y parecen desaparecer en el aire, continúan siendo llamados espíritus, de manera que mencionamos los «espíritus del alcohol» y los «espíritus de la trementina»..., pero también citamos los «espíritus celestiales».

La palabra alemana Geist significa a la vez hálito y seres sobrenaturales, del mismo modo, y se ha infiltrado en el idioma inglés con el término ghost.

Los antiguos filósofos griegos intentaron considerar el aire de un modo más positivo y realista, pero también ellos lo admitieron como algo que tenía gran importancia. Lo consideraron uno de los materiales fundamentales (o elementos) que contribuyeron a la formación del Universo. Para aquellos antiguos, el aire era una sustancia simple, y cualquier cosa que se evaporaba o humeaba, cualquier cosa que se transformaba en vapor o humo, simplemente se había convertido en aire.

El primer hombre en comprender que todas las formas de aire no eran necesariamente la misma sustancia fue un químico flamenco, Jan Baptiste van Helmont (1577-1644). Este científico estudió vapores de todas clases, obtenidos no sólo cuando los líquidos se evaporaban, sino también cuando se quemaba madera o carbón, o se dejaba fermentar la uva.

Le interesó particularmente la sustancia similar al aire que obtenía de quemar madera; y puesto que, con toda claridad, no se comportaba como el aire corriente, no deseaba llamarlo aire. En la búsqueda de una nueva palabra (según una historia), investigó la mitología griega. Los griegos imaginaron que el Universo, en el principio, consistió en toda clase de formas de materia en una gran y desorganizada mezcla. Esta materia primitiva, desorganizada, la llamaron «caos» y de ella se formó un universo organizado.

Para Van Helmont, las sustancias similares al aire parecían ser un poco de caos sobrante. No tenía forma ni figura, y diferentes sustancias similares al aire se mezclaban fácilmente en una grande y desorganizada amalgama. Van Helmont decidió llamar a todas esas sustancias con la antigua denominación de caos. Sin embargo, pronunció la palabra, en su nativo idioma flamenco, y lo deletreó tal como lo pronunciaba. Por esta razón, caos se convirtió en gas y todas las sustancias similares al aire se transformaron en gases.

Van Helmont llamó gas sylvestre a la sustancia similar al aire que obtenía al quemar madera, lo cual, traducido del latín, significa, pues, «gas de la madera». Empleando términos químicos modernos, podríamos llamar a este gas bióxido de carbono. En consecuencia, el bióxido de carbono fue el primer gas, distinto del propio aire, en ser admitido como una sustancia diferente.

El término fue aceptado en algunos países de Europa, probablemente por su similitud con la palabra alemana Geist. (Incluso es posible que Van Helmont derivara la palabra de Geist, más que de caos). Sin embargo, en Inglaterra el término «aire» para designar toda clase de gases persistió durante dos siglos después de Van Helmont.



Compartir con tus amigos:
  1   2   3   4   5   6   7   8   9   ...   35


La base de datos está protegida por derechos de autor ©composi.info 2017
enviar mensaje

    Página principal