Lengua castellana y literatura



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OPCIÓN 1

En Granada, según García Lorca, hay una predisposición hacia lo pequeño, lo muy taraceado y lo recóndito; pero siempre que vuelvo a ella, me asombro de que una capital tan recluida en sí misma esté rodeada por panorámicas casi tan ilimitadas como las de una ciudad marítima.

En los últimos meses vuelvo a ver algo más en cada regreso, un signo añadido a la sensación gradual y ligeramente melancólica de familiaridad, más acentuada quizá porque suelo volver a la caída de la tarde. A la derecha de la carretera, delante de un bosquecillo de chopos jóvenes, hay un gran cartel publicitario, instalado por la Junta de Andalucía, en el que se ve un grupo de niños pequeños y muy sonrientes, la clase de niños que suelen aparecer en los anuncios, y que simbolizan la inocencia, el futuro, la jovial diversidad oficial de niños y niñas, en la que nunca falta un negrito, algún asiático, para sugerir el oportuno mestizaje. En este caso, los niños (y niñas) van vestidos con camisetas, pantalones y botas de futbolistas. Al pie del cartel leo cada vez desde el taxi el mismo mensaje bondadoso, en apariencia tan angelical como los niños elegidos para acompañarlo: "Di no a la violencia. Todos somos andaluces".

Estupendo: la violencia en el fútbol es tan inaceptable como en cualquier ámbito de la vida, y además suele corresponderse con las formas más soeces de vandalismo político. Pero cabe preguntarse, viendo el anuncio, si el argumento fundamental contra la violencia es que está feo que la ejerzan unos andaluces contra otros. ¿Y si los adversarios son extremeños o turcos, o castellano-manchegos, por citar un pueblo fronterizo? Dado que ellos no son andaluces, ¿es más legítimo atizarles después de un partido?

Se ve que es inevitable el retroceso a la peña, a la tribu, al nosotros unánime, y que ninguna institución de la democracia tiene el coraje o la clarividencia precisas para difundir otra idea más generosa y menos dañina del mundo.

A. Muñoz Molina

CUESTIONES
1. Primera parte: Haz un resumen o esquema de las ideas contenidas en el texto anterior. (2 PUNTOS)
2. Segunda parte: Redacta un comentario crítico sobre el contenido del texto. (2 PUNTOS)
3. Tercera parte (1'5 PUNTOS CADA PREGUNTA):
a) Señala las respectivas funciones sintácticas desempeñadas en el texto por los siguientes elementos: una predisposición hacia lo pequeño, algo más, un grupo de niños pequeños, no (en "di no a la violencia"), y que (en "y que simbolizan la inocencia").
b) Señala diferentes procedimientos de formación de palabras con ejemplos tomados del texto.
c) A qué tipo de texto pertenece el presente. Justificalo.
d) Narrativa española actual : tendencias, autores y obras.


LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA

2000


OPCIÓN 2

A. Relato.


Una mañana a mediodía, junto al parque Monceau, en la plataforma trasera de un autobús casi completo de la línea S (en la actualidad el 84), observé a un personaje con el cuello bastante largo que llevaba un sombrero de fieltro rodeado de un cordón trenzado en lugar de cinta. Este individuo interpeló, de golpe y porrazo, a su vecino, pretendiendo que le pisoteaba adrede cada vez que subían y bajaban viajeros. Pero abandonó rápidamente la discusión para lanzarse sobre un sitio que había quedado libre.

Dos horas más tarde, volví a verlo delante de la estación Saint-Lazare, conversando con un amigo que le aconsejaba disminuir el escote del abrigo haciéndose subir el botón superior por algún sastre competente.


B. Punto de vista subjetivo.
No estaba descontento con mi vestimenta, precisamente hoy. Estrenaba un sombrero nuevo, bastante chulo, y un abrigo que me parecía pero que muy bien. Me encuentro a X delante de la estación Saint-Lazare, el cual intenta aguarme la fiesta tratando de demostrar que el abrigo es muy escotado y que debería añadirle un botón más. Aunque menos mal que no se atrevió a meterse con mi gorro.

Poco antes, había reñido de lo lindo a una especie de patán que me empujaba adrede como un bruto cada vez que el personal pasaba, al bajar o al subir. Eso ocurría en uno de esos inmundos autobuses que se llenan de populacho precisamente a las horas en que debo dignarme a utilizarlos.

R. Queneau

CUESTIONES


1. Primera parte: Resume o realiza un esquema de las ideas contenidas en el texto anterior. (2 PUNTOS)
2. Segunda parte: Redacta un comentario crítico sobre el contenido del texto. (2 PUNTOS)
3. Tercera parte: (1'5 PUNTOS CADA PREGUNTA)
a) Señala las respectivas funciones sintácticas que en el texto desempeñan los elementos siguientes: con cuello bastante largo, de golpe y porrazo, el botón superior, el cual, aunque.
b) Distingue el que conjuntivo del que relativo en el texto.
c) ¿A qué tipo de texto pertenece el anterior? Justifícalo.
d) Resume el argumento de una obra teatral que hayas leído.


LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA

2001


OPCIÓN 1

"Todos eran unos marranos", así titulé mi primer, libro. Tenía doce años y la vaga sensación de que alguien me había estafado.

Pero, quizá, será mejor empezar por el principio. Entonces, al principio, yo tenía dos hermanos: Miguel y Ramón. Cuando me peleaba con uno, el otro me llevaba al cine, y. viceversa. A los quince años Miguel decidió ser compositor. Entonces Sara Montiel estrenó "El último cuplé”. Miguel no pudo ser compositor porque murió. Seguro que le hubieran encantado las Baladas del Dulce Jim y les hubiera puesto música para que alguien las cantara en el Festival de Eurovisión.

Mi otro hermano -que ya no se llama Ramón, sino Terencio-, cuando lo de Sara Montiel y Lilián de Celis compraba libros de Sartre en el mercado de libros de San Antonio y los leía a escondidas de mi padre quien aseguraba que Sartre era la reencarnación del demonio y que sus lectores quedaban inmediatamente esclavizados al servicio de Satán. Un día a la salida del colegio, le dije a mi hermano: voy a ser escritora. Terencio aseguró que nunca podría llegar a ser una buena escritora porque no estaba "comprometida". Empezó a prestarme libros de Sartre camuflados, afortunadamente, en tebeos de Rosas Blancas, Florita y Claro de Luna. Naturalmente, en lugar de leer los libros, leía los tebeos.

A mí, lo que me gustaba era tocar la trompeta en una calle oscura. Pero entonces, ni Miguel, ni Ramón Terencio, ni yo sabíamos nada de la vida; habíamos aprendido todo en libros, tebeos, películas y canciones.

Ya he dicho que lo que me gusta es tocar la trompeta en una calle oscura; por eso escribí las Baladas del Dulce Jim, porque deseaba poder, algún día, tocar la trompeta en una calle oscura. Más tarde comprendí que siempre he tocado la trompeta en una calle oscura.

MOIX, A.Mª : Poética en J.Mª Castellet, Nueve novísimos, Barcelona, Barral, 1970, págs.221-222

CUESTIONES:


1. Primera parte: Elabora un resumen del fragmento propuesto. (2 PUNTOS)
2. Segunda parte: Redacta un comentario critico sobre el contenido del fragmento. (2 PUNTOS)
3. Tercera parte: (1'5 puntos cada pregunta)
a) Señala y clasifica atendiendo a su valor semántico los adverbios y locuciones adverbiales del fragmento.
b) Señala la función sintáctica y la estructura frásica de los siguientes segmentos del texto: doce años, de que alguien me había estafado, esclavizados al servicio de Satán.
c) Explica en qué consiste el movimiento de los '”ovísimos” en poesía.
d) Desarrolla el tema: La poesía española de posguerra hasta los “novísimos"


LENGUA CASTELLANA Y LITERATURA

2001




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