La señalización variable. Conceptos. Tipos de señalización variable. El panel de mensaje variable. Aspectos y normativa técnica. Criterios de diseño y uso de mensajes en los paneles de mensaje variable indice



Descargar 146.23 Kb.
Página6/8
Fecha de conversión04.02.2019
Tamaño146.23 Kb.
1   2   3   4   5   6   7   8

4.1Criterio 1. Aspectos previos a la utilización de los PMV


4.1.1La opción encendido / apagado: una cuestión fundamental

Los PMV sirven para informar sobre circunstancias inesperadas o cambiantes en el tráfico o la vía. En términos generales, el propósito fundamental del uso y la adquisición de información es la reducción de la incertidumbre con respecto a una situación o un objetivo dados. Y la génesis de la incertidumbre viene aquí dada por la dicotomía PMV apagado/encendido. Un PMV apagado nos lleva a asumir que, dentro del rango de informaciones que suelen dar estos dispositivos, no hay nada en el horizonte de nuestro desplazamiento que deba preocuparnos (congestiones, desvíos, cortes de calzada, etc.). Un PMV encendido genera una incertidumbre que queda reducida cuando leemos y procesamos la información que exhibe y actuamos en consecuencia, por ejemplo, reducimos la velocidad, incrementamos nuestra atención, etc.

Cuando hay muchos PMV encendidos exhibiendo información la génesis y la posterior reducción de incertidumbre es frecuente lo que conlleva un riesgo de sobrecarga de atención y también emocional. Cuando casi todos los PMV contienen un tipo de información muy similar (por ejemplo, un pictograma de advertencia de peligro por congestión, un tiempo de recorrido) puede ocurrir que la génesis y reducción de incertidumbre sea efectuada sin rastrear totalmente el contenido del mensaje en cuestión, de forma mecánica (“la congestión de siempre”, “los tiempos de siempre”). Llegados a este punto, en términos sistémicos, la exhibición de información participa de cierto nivel de deterioro. Si previamente ha ocurrido que sin adoptar medidas especialmente dramáticas el conductor ha superado el problema sin más, corremos el riesgo potencial de que en un momento dado el conductor no se prepare cuando realmente hacía falta. Si el impacto insuficiente de la información –por exceso- no ha llevado al conductor a tomar medidas apropiadas, el sistema viario es más peligroso.

4.1.2Uso de mensajes de tráfico y mensajes no de tráfico

A tenor de lo indicado en el apartado anterior, debe evitarse exhibir en los PMV información irrelevante o innecesaria, que no esté directamente relacionada con los objetivos de movilidad y seguridad vial ligados al desplazamiento del conductor. Debe por tanto evitarse emplazar información que no haga referencia directa al tráfico.

A veces se considerado oportuno hacer partícipe a los PMV -como si de otro mass media se tratara- de la diseminación de informaciones relacionadas con campañas “genéricas” de seguridad vial –a diferencia de la información específica de seguridad vial, ligada al contexto inmediato del tráfico, propiamente el cometido de los PMV. De hacerse así, por los motivos que fuera, hay que adoptar una serie de medidas de forma que el conductor pueda discernir de qué tipo de información se trata –propiamente, de tráfico o no de tráfico. La alternativa viene de la mano de la presencia y la estructura de los elementos informativos que constituirán uno u otro tipo de mensaje. Así, los mensajes de tráfico se exhibirán siempre con texto justificado a la izquierda junto a un pictograma, mientras que los mensajes no de tráfico se exhibirán siempre con texto centrado y sin pictograma. Esto incluye mensajes sobre la obligatoriedad del uso del cinturón de seguridad, aspecto sobradamente conocido y que no requiere un pictograma adicional al texto, y redundante con él, práctica –la redundancia- por otra parte también desaconsejada (ver criterio 2).

4.1.3Recomendaciones de cara al empleo de los mensajes no de tráfico

De exhibirse mensajes no de tráfico, deben tenerse en cuenta algunas recomendaciones. Aunque existen pocos estudios en los que poder apoyar una estrategia solvente del empleo de mensajes no de tráfico (Piot, 2004) podrían apuntarse las siguientes recomendaciones:



  1. La exhibición de este tipo de mensajes siempre estará supeditada a la no necesidad del PMV para menesteres propiamente de tráfico.

    1. Cuando hubiese un PMV exhibiendo información de tráfico en un periodo que coincida con una campaña de seguridad vial también en PMV, se evitarán interferencias entre mensajes que podría haber en la mente del conductor dejando siempre apagado al menos uno o dos de los PMV que anteceden inmediatamente al PMV que exhibe información de tráfico.

    2. El número de PMV previos apagados puede relacionarse con la distancia entre los mismos y entre ellos y el panel con información de tráfico. A efectos prácticos cuando entre el PMV de tráfico y los siguientes PMV media una distancia corta (0-5km) se recomienda intercalar dos PMV apagados y cuando esta distancia sea larga (>5-10km) sería admisible apagar un único PMV con anterioridad.

  2. La exhibición de los mensajes no de tráfico siempre se producirá dentro de un marco temporal limitado tanto en términos del día de exhibición (por ejemplo, dos horas) como en términos del periodo de exhibición (por ejemplo, dos semanas) y a la vez en los periodos de tráfico menos intensos (por ejemplo, fines de semana).

  3. La exhibición de los mensajes no de tráfico siempre se producirá de forma vinculada a una campaña específica de seguridad vial según la cual este mensaje tendrá sentido y habrá podido ser atendido previamente en otros medios de manera simultánea (prensa, radio, televisión, carteles, etc.). Se consigue así un máximo reconocimiento del mensaje con un mínimo de interferencia.

4.2El número de unidades de información por mensaje

Un PMV podrá comunicar eficientemente un mensaje si este es legible, teniendo en cuenta tanto la distancia a la que se encuentra del conductor como el tiempo que éste tiene para leerlo. En principio, para que esto sea posible y asumiendo que las normas correspondientes1 han sido tenidas en cuenta por los fabricantes de paneles, el conductor tiene que tener una agudeza visual normal o corregida. El cumplimiento de tales requisitos nos permitirá responder a dos cuestiones fundamentales: la distancia de lectura que debe establecerse y el número de unidades de información que se leerán –a más unidades, más tiempo de lectura.

Evidentemente este problema va directamente ligado a la velocidad de paso. Un conductor que viaja a 120km/h cubre 33 metros por segundo. Con una agudeza visual estándar es capaz de leer un PMV a unos 200 metros2. A esta distancia hay que restar los últimos metros conforme se llega al panel, porque no podemos asumir que el conductor leerá levantando la vista más de 10-15 grados. En síntesis nos queda una “ventana de lectura” de unos 165 metros. Esto equivale a entre 4,5 y 5 segundos para leer el PMV al menos dos veces. La cuestión es relacionar ese tiempo y el número de elementos de información. Esta relación suele expresarse con la siguiente fórmula simplificada, derivada de estudios empíricos (SETRA, 1994; CIE, 1994):
Donde t es el tiempo en segundos y n es el número de elementos de información que tenemos que leer. Una lectura de tres elementos de información nos sitúa en torno a 3 segundos (leyendo dos veces). Con una ventana de lectura de 5 segundos a 120 km/h, los mensajes deben ser forzosamente breves y fáciles.



Compartir con tus amigos:
1   2   3   4   5   6   7   8


La base de datos está protegida por derechos de autor ©composi.info 2017
enviar mensaje

    Página principal