La restauracióN 1



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2.5. “Consecuencia de este sistema es el caciquismo, o sea el entronizamiento de ciertos individuos en las localidades, los cuales, como instrumento del diputado, son dueños de los resortes administrativos. El cacique da y quita míseros empleos que disfrutan los más pobres del pueblo; suyos son el cartero, el secretario del Ayuntamiento, el peón caminero, el expendedor de efectos estancados. El cacique es quien al hacer el reparto de la contribución carga la mano al adversario, aliviando al amigo, de lo que se originan disgustos mil, y a veces porrazos y hasta puñaladas. Verdad que el tirano de la aldea, agobia a éste con sus exigencias, hasta el punto de que muchos representantes del país reniegan de la hora en que se metieron en estos líos.”
Pérez Galdós, Benito: Obras completas. Vol III,

2.6. “Lo mismo si el sufragio es universal que restringido, nunca hay más que un solo elector, el Ministro de la Gobernación. Éste con sus gobernadores de provincia y el innumerable ejército de empleados de todas clases (...) ejecuta y consuma las elecciones, de cualquier especie que sean, desde el fondo de su despacho, situado en el centro de Madrid.

Para hacer las listas de electores se ponen en ellas algunos nombres verdaderamente perdidos entre una multitud de imaginarios y, sobre todo, de difuntos. La representación de estos últimos se da siempre a agentes disfrazados de paisano para ir a votar. El autor de estas líneas, ha visto repetidas veces que su padre, fallecido ya hace algunos años, iba a depositar su voto en la urna bajo la figura de un barrendero de la ciudad o de un sabueso de policía, vestido con traje prestado. (...)



Este sistema de elecciones por medio de la resurrección de los muertos y los agentes de policía vestidos de paisano no es, sin embargo, lo peor de los medios empleados para falsear el sufragio por nuestros pretendídos defensores del parlamentarismo y del sistema representativo. Apresurémonos a decir que ordinariamente no se detienen en esas apariencias de humano respeto, y que lo que hacen es pura y sencillamente aumentar el número de votos hasta tener asegurada la elección del candidato adicto. (...)”
Almirall, V.: España tal cual es. 1.886

2.7. “En vista del estado aflictivo por que atraviesan los braceros de este distrito, el señor don Romualdo Cañaveral ha dado orden a su administrador para que distribuya abundantes limosnas entre los necesitados (...). Así, don Carlos, el contrincante de usted, está comprando votos a dos y tres pesetas, y para que no se descubra el juego, dan este dinero de Judas bajo la capa de la caridad y a son de bombo y platillo a fin de que sirva no sólo para elegir al que lo reparte, sino también para dar lustre y charol al bandido de don Romualdo (...).”
GANIVET, A.: Los trabajos del infatigable creador Pío Cid, 1.898.

3. LA OLIGARQUÍA Y SUS ALIADOS
3.1. Clases ascendentes y descendentes
“Llegó el día tan deseado, y después de pasar por en medio de dos filas de servidores con gran librea, se congregó en el salón del palacio de los Poudor, brillantes de luz, perfumados de flores, resplandecientes de oro, el "todo Barcelona" anónimo y heterogéneo que llena las fiestas de cierto nivel (,..) allí estaba la colección completa de sobrinas más o menos auténticas y lejanas de los títulos, últimos brotes de grandes árboles venidos a menos por los vicios de sus antepasados, aprovechando sus relaciones con los poderosos y los despojos de sus vestidos, mil veces reformados, para atracarse en los "buffets" de los burgueses, mientras despreciativamente se burlan de su origen humilde y estudian la manera romántica de atrapar algún bon enfant de la clase de fabricantes de tejidos o hilados que las quiera llevar al altar, en el que se sacrifican voluntariamente virginidades y se aseguran los alimentos. Allí, contenidas en otro ángulo del salón por las miradas despreciativas de las nobles, las fabricantas ricas, provocando a aquéllas con el esplendor de sus riquísimas y modernas joyas, mientras íntimamente les envidian los emblemas heráldicos con que sencillamente cierran sus escotes o anudan artísticamente sus trenzas (...).”
FORTUNY, C.: En Poudor, 1.908.

3.2. La iglesia de la Restauración
“El liberalismo es pecado, ya se le considere en el orden de las doctrinas, ya en el orden de los hechos. En el orden de las doctrinas es pecado grave contra la fe, porque el conjunto de las doctrinas suyas es herejía, aunque no lo sea tal vez en alguna que otra de sus afirmaciones o negaciones aisladas. En el orden de los hechos es pecado contra los diversos mandamientos de la ley de Dios y de su Iglesia, porque de todos es infracción. (...) Procedamos por partes en la demostración. El liberalismo niega los dogmas de la fe cristiana cuando afirma o supone la independencia absoluta de la razón individual en el individuo, y de la razón social o criterio público, en la sociedad. (...) Niega la jurisdicción absoluta de Dios sobre los individuos o las sociedades, y en consecuencia la jurisdicción delegada que sobre todos y cada uno de los fieles recibió de Dios la cabeza visible de la Iglesia.

En el orden de los hechos (...) el liberalismo es todo inmoralidad, porque en su proceso histórico ha cometido y sancionado como lícita la infracción de todos los mandamientos, desde el que manda el culto de un solo Dios, hasta el que prescribe el pago de derechos temporales a la Iglesia (...).

Por ambos conceptos el liberalismo es pecado; es pecado mortal.”
SARDA SALVANY, F.: El liberalismo es pecado, 1.887.

3.3. El poder del clero en la Restauración
“El Magistral conocía una especie de Vetusta subterránea: era la ciudad oculta de las conciencias. Conocía el interior de todas las casas importantes y de todas las almas que podían servirle para algo. Sagaz como ningún vetustense, clérigo o seglar, había sabido ir poco a poco atrayendo a su confesionario a los principales creyentes de la piadosa ciudad. Las damas de ciertas pretensiones habían llegado a considerar en el Magistral el único confesor de buen tono. Pero él escogía hijos e hijas de confesión. Tenía habilidad singular para desechar a los importunos sin desairarlos. Había llegado a confesar a quien quería y cuando quería. [...] [...] Relacionaba las confesiones de unos con las de otros, y poco a poco había ido haciendo el plano espiritual de Vetusta, de Vetusta la noble; desdeñaba a los plebeyos si no eran ricos, poderosos, es decir, nobles a su manera. [...] Como los observatorios meteorológicos anuncian los ciclones, el Magistral hubiera podido anunciar muchas tempestades en Vetusta, dramas de familia, escándalos y aventuras de todo género. Sabía que la mujer devota, cuando no es muy discreta, al confesarse delata flaquezas de todos los suyos.

Así, el Magistral conocía los deslices, las manías, los vicios y hasta los crímenes a veces de muchos señores vetustenses que no confesaban con él o no confesaban con nadie. A más de un liberal de los que renegaban de la confesión auricular, hubiera podido decirle las veces que se había embriagado, el dinero que había perdido en el juego, o si tenía las manos sucias o si maltrataba a su mujer, con otros secretos más íntimos [...]”.


L. ALAS, «Clarín», La Regenta, 1885

3.4. El ejército durante la Restauración
“La obligación de servir a la nación con las armas y de contribuir al sostenimiento del Estado con los impuestos eran, desde el tiempo de las revoluciones burguesas, deberes del ciudadano ... pero bien pronto (desde la Real Ordenanza de 1.837) el privilegio de la sangre fue sustituido por el del dinero y se pudo conmutar el servicio militar por una cantidad en metálico pagada al Tesoro Público... Muchas familias, desde que nacía un hijo, comenzaban a pagar año tras año (a las compañías de seguros) la cuota de la futura redención...

El artículo 172 (de la ley de 1885) precisaba "se permite redimir el servicio ordinario de guamición en los cuerpos armados, mediante el pago de 1.500 pesetas cuando el mozo debiese prestar servicio en la Península y de 2.000 pesetas cuando le correspondiese servir en Ultramar"...debiendo presentar en la caja de reclutas la carta de pago que acreditase haberlo ingresado.”


ESPADAS BURGOS, M: Alfonso XII y la Restauración

“Peligros en África, guerras civiles, guerras coloniales. El hijo del jornalero no cuenta con dos mil o dos mil quinientos reales para librarse, como el rico, vendiendo la plaza de soldado a una familia indigente. En la ciudad de Plasencia comparecen, por una parte, Agustín Sánchez y, por otra, Ramón Estévez Berrocal, acompañado de su hijo Ezequiel, todos provistos de sus respectivas células personales y acuerdan que «el Ezequiel con consentimiento de su padre se compromete a sustituir la suerte en el actual reemplazo a Agustín Sánchez Rodrigo, con el número 16, el cual es hijo de Sánchez Mateos, comprometiéndose éste a satisfacer en el acto quinientos reales a Ezequiel y dos mil después de haber ingresado en caja y antes de embarcar. También se compromete a hacerle un traje a Ezequiel a su vuelta de ultramar».”


V. CHAMORRO, Historia de Extremadura

“Artículo 3°:

Los que de palabra o por escrito, por medio de la imprenta, grabado u otro medio mecánico de publicación, en estampas, alegorías, caricaturas, emblemas o alusiones injurien u ofendan clara o encubiertamente al ejército o a la Armada o a Instituciones, armas, clases o cuerpos determinados del mismo, serán castigados con la pena de prisión correccional. (...)
Artículo 5.

Los tribunales del fuero de guerra y marina conocerán las causas a las que se refiere el artículo 3.

Artículo 7°:

Los de atentado o desacato a las autoridades militares, los de injuria y calumnia a éstas y a las corporaciones o colectividades del ejército, cualquiera que sea el medio empleado para hacer cometer el delito, con inclusión de la imprenta, el grabado u otro medio mecánico de publicación, siempre que dicho delito se refiera al ejercicio de destino o mando militar, tienda a menoscabar su prestigio o a relajar los vínculos de disciplina y subordinación en los organismos armados, y los de instigación a apartarse de sus deberes militares a quienes sirvan o estén llamados a servir en aquella institución.”


Ley de Jurisdicciones (1.906)

3. 5. El papel represivo del ejército: la matanza de mineros en Río Tinto (4-II-1.888)
“Cuando con más alegría y confianza se hallaban los manifestantes apiñados, en número superior a 12.000, en las estrechas calles adyacentes y plaza, mandaron retirar la caballería del sitio que ocupaba y acto seguido una descarga cerrada, inmensa, cuyos proyectiles barrieron aquella masa humana, puso en fuga desordenada a la multitud, que dejó en el suelo muchos cadáveres y heridos y se atropelló por las calles, lanzando gritos de pavor y de violenta ira. ¿Quién dio la orden de fuego? Hasta ahora no se sabe. ¿Fue el gobernador? ¿Fue el jefe militar? La soldadesca inconsciente, la máquina estúpida que obedece y mata, el soldado que dirige la boca del fusil al pueblo de donde salió y a donde volverá, gozaba con la vista de la pólvora y la sangre. Con el testimonio de centenares de personas que presenciaron el hecho, podemos afirmar que los manifestantes no profirieron ni un grito subversivo, no salió de ellos una provocación ni un acto que molestase a la tropa ni a las autoridades”.
Así contó los hechos el periódico "La Coalición Republicana":

4. ECONOMÍA
4.1. Gráficas diversas





4.2. La situación económica española de 1.880
“Por todas partes se proyectan carriles, tranvías y obras públicas. Este hecho nos inspira un montón de consideraciones. La primera es que este fenómeno indica que vivimos en una situación muy triste. Desde hace muchos años, los españoles solo podemos prosperar un poco sobre las calamidades de los otros países. En tiempos normales, nos morimos de hambre y nos consumimos en crisis permanente. Solo los tiempos anormales nos traen dinero y nos quitan la crisis. Preguntad a la gente de negocios y os contarán los cortos períodos de prosperidad que en los últimos años hemos atravesado, por el número de guerras y de desastres que han caído sobre Europa.

La guerra de Crimea nos dio muchos beneficios; la de Italia, por Napoleón III, nos trajo menos, y la Franco-prusiana y la Turco-rusa, algunos menos. Ahora no hay guerra, pero la plaga de filoxera ha caído sobre Francia. ¡Nosotros prosperamos un poco por encima de la ruina de Francia! ¡Nuestra nación, en tiempos ordinarios, no sabe ni ganarse la vida! ¡Casi no comemos, ni gastamos en nada, y con grandes esfuerzos avanzamos! Solo hacemos algo cuando los otros se arruinan.

En el concierto de las naciones europeas hacemos lo mismo que los usureros de pueblo. Cuando los campesinos tienen buena cosecha, tienen que vivir miserablemente; cuando viene un año de malas cosechas o una granizada, entonces hacen de las suyas asfixiando a los campesinos. Nosotros, como el usurero de pueblo, vivimos de asfixiar a los desgraciados.”
VALENTÍN ALMIRALL: Diari Catalá

4.3. La defensa del proteccionismo
“El malestar obedece a causas permanentes, a una serie de errores inspirados por este absurdo con pretensiones de ciencia que llaman librecambista, que no es en el fondo más que una negación, sin fuerza ni poder alguno para crear, pero poderosísima y con fuerza incontrastable para destruir. Los librecambistas limitando las atribuciones del Estado a su mínima expresión en beneficio de la libertad absoluta, libertad incompatible con la civilización, y hasta (no lo digo yo, lo han dicho reputadísimos economistas) incompatible también con la existencia de la Sociedad y con la existencia del Estado mismo que en su representación prescinden del concepto de patria para engalanarse con el pomposo título de ciudadanos del Universo, para aparecer defensores, apologistas y redentores de la Humanidad. (...)

En cambio, si algún día dominaran los proteccionistas y en todas las naciones fueran proteccionistas los Gobiernos, aumentarían notablemente los medios de vida y las comodidades. No habría más concurrencia que la que se harían los productores dentro de la misma nación, y como los medios y elementos externos, o sea, los que no dependen del individuo, sino del Gobierno y de la administración, serían idénticos, con igual tributación e iguales cargas, la concurrencia dejaría de ser desastrosa, quedando limitada a la mayor o menor actividad e inteligencia individuales y no por esto disminuiría, como creen algunos, el comercio internacional. El mayor bienestar, la mayor riqueza determinarían un mayor consumo de toda clase de artículos, y sabido es que el lujo, la moda, el capricho y otras circunstancias exigen en los países ricos una gran suma de productos distintos de la propia nación sin reparar en su precio, ya que la baratura, que es siempre relativa, tiene escasa influencia en el mayor o menor consumo, pero la tienen muy grande y son un factor principal los recursos, los medios, la riqueza del consumidor (...).”


BOSCH LABRÚS, P.: Sobre el malestar general de la producción en España, 1.888.


5. EL SISTEMA EDUCATIVO
5.1. Denuncia de una situación inaceptable
“Un setenta por ciento de españoles (...) no saben leer ni escribir y otro setenta por ciento del treinta restante de la instrucción primaria alcanzada apenas logra otro beneficio útil que los que ninguna recibieron; maestros ignorantes, cuasi mendigos, desprovistos de todo prestigio e influencia social, desconsiderados por la plebe y maltratados por los cacicuelos; una masa de población inferior, que por lo que toca a su cultura apenas puede ser rectamente calificada de población civilizada (...). ¿Se quieren mayores vergüenzas? Ya manifestó en reciente debate estas cosas un diputado en el Congreso, cómo el presupuesto de Instrucción de la ciudad de París superaba al de España entera en todas sus enseñanzas. Y nadie se asustó. Pero bien, ¿tendrá nadie derecho tampoco a asustarse ahora de que hayan gastado en tres años 15.000.000.000 de reales para deshacernos en una guerra de locos?

Como conclusión final puede, ciertamente, afirmarse que en la sociedad española quedan muy pocos hombres capaces de desempeñar hábilmente los altos menesteres y elevadas funciones propias de la civilización moderna en las artes políticas, científicas, técnicas y económicas (…..).”


M. PICAVEA: El problema nacional: hechos, causas y remedios. Madrid, 1.899.

5.2. Diversas posturas sobre la libertad de enseñanza
“Cuanto mayor sea el número de los que enseñan, mayor será también el de las novedades que se propaguen, el de las inteligencias que se cultiven y el de las malas costumbres que se corrijan. Dejar a los que saben sin libertad para comunicar sus ideas es, en el orden científico y literario, lo mismo que en la agricultura dejar incultos los campos, o en la industria fabríl privarse de la cooperación de los agentes naturales".
Decreto de 1.868, siendo ministro de Fomento Ruiz ZORRILLA.

“Que vigile V. S. con el mayor cuidado para que en los establecimientos que dependen de su autoridad no se enseñe nada contrario al dogma católico ni a la sana moral, procurando que los profesores se atengan estrictamente a la explicación de las asignaturas que les están confiadas, sin extraviar el espíritu dócil de la juventud por sendas que conduzcan a funestos errores sociales (...j. Por ningún concepto tolere que en los establecimientos dependientes de ese rectorado se explique nada que ataque, directa ni indirectamente, a la monarquía constitucional ni al régimen político, casi unánimemente aprobado por el país.

Si, desdichadamente, V. S. tuviera noticia de que alguno no reconoce el régimen establecido o explicara contra él, proceda sin ningún género de consideración a la formación de expediente oportuno".
Circular de 1877 del ministro de Fomento OROVIO


6. LA OPOSICIÓN REPUBLICANA
6.1. El estilo político de Lerroux
“Rebelaos contra todo: no hay nada o casi nada bueno. Rebelaos contra todos: no hay nadie o casi nadie justo (…).

Jóvenes bárbaros de hoy, entrad a saco en la civilización decadente y miserable de este país sin ventura; destruid sus templos; acabad con sus dioses; alzad el velo de las novicias y elevadlas a la categoría de madres para virilizar la especie; penetrad en los registros de la propiedad y haced hogueras con sus papeles para que el pueblo purifique la infame organización social; entrad en los hogares humildes y levantad legiones de proletarios para que el pueblo tiemble ante sus jueces despiertos. Hay que hacerlo todo nuevo, con los sillares empolvados, con las vigas humeantes de los viejos edificios derrumbados, pero antes necesitamos la catapulta que abata los muros y el rodillo que nivele los solares.”


Artículo de A. LERROUX, 1906

7. REGIONALISTAS Y NACIONALITAS
7.1. Los primeros momentos del catalanismo
“Porque queremos hablar nuestra lengua nos llaman secos y maleducados. Porque queremos conocer nuestra historia nos tildan de exclusivistas y de malos españoles, de rebeldes y de perturbadores. Si queremos defender nuestro trabajo y pretendemos que se nos dé no lo que nos corresponde sino una pequeña parte de lo que se nos debería, nos tratan como a los pobres que piden limosna y se te quitan de encima con la frase "Pide más que un catalán". (...)

Mañana el catalán será la lengua oficial de nuestra tierra catalana, mañana no sólo conoceremos la historia, sino que la iremos construyendo con nuestros hechos; mañana no tendremos que pedir protección para nuestro trabajo, ya que nos lo protegeremos nosotros mismos de una manera efectiva, con nuestra actividad librada ya de trabas, con nuestra energía moviéndose en libertad, con nuestro carácter más reflexivo que imaginativo; mañana ni mandaremos ni nos mandarán, sino que nos las apañaremos en casa como mejor nos convenga. Mañana nos presentaremos tal y como somos, con nuestras buenas cualidades y con las malas, con nuestras costumbres y nuestras leyes (...) y Cataluña, hermana, que no hermanastra, de las demás regiones españolas, estará unida a todas ellas por lazos de sangre y de cariño, no por los de la imposición y la violencia; mañana, en una palabra, todos iremos mejor que hoy, y tendremos una buena armonía (...). Será entonces cuando el catalanismo habrá conseguido la plenitud de su desarrollo. Será entonces cuando habrá triunfado la idea catalana.”


ALMIRALL, V.: Catalanisme de debó, 1879

7.2. Las bases de Manresa
“El poder central

Base 1ª. Sus atribuciones.

a. Las relaciones internacionales.

b. El ejército de mar y tierra, las obras de defensa y la enseñanza militar.

c. Las relaciones económicas de España con Ios aranceles y el ramo de Aduanas.

d. La construcción, y conservación de carretera; carriles, canales y puertos que sean de interés general…

e. La resolución de todas las cuestiones y conflictos interregionales.

f. La formación del presupuesto anual de gastos.


El poder regional

Base 3ª. La Lengua catalana será la única que, con carácter oficial, podrá utilizarse en Cataluña y en las relaciones de esta región con el Poder Central.

Base 4ª. Sólo los catalanes, lo sean por nacimiento o por virtud de naturalización, podrán desempeñar en Cataluña cargos públicos, incluso tratándose de gobernativos y administrativos que dependan del Poder central. También deberán ser ejercidos por catalanes los cargos milite comporten jurisdicción.

Base 5ª. La división territorial sobre la que se desarrolla la gradación jerárquica de los Poderes gubernativos, administrativos y judiciales, tendrá por fundamento la comarca natural y el municipio.

Base 6ª. Cataluña será la única soberana de su gobierno interior. Por lo tanto, dictará libremente sus leyes orgánicas; cuidará de su legislación civil, penal, mercantil, administrativa y procesal; del establecimiento y percepción de impuestos; de la acuñación de moneda, y tendrá todas las demás atribuciones inherentes a la soberanía correspondan al Poder central, según la Base 1ª.

Base 7ª. El Poder legislativo Regional radicará en las Cortes Catalanas, que deberán reunirse todos los años en época determinada y en lugar diferente.

Las Cortes serán formadas por sufragio de todos los cabezas de familia agrupados en clases fundadas en el trabajo manual, en la capacidad o en las carreras profesionales y en la propiedad, industria y comercio, mediante la correspondiente organización gremial en lo que sea posible.

Base 8ª. El Poder judicial se organizará restableciendo la antigua Audiencia de Cataluña. Su presidente y vicepresidentes, nombrados por las Cortes, constituirá la suprema autoridad judicial de la Región, y se establecerán los Tribunales inferiores que serán necesarios, debiendo ser fallados en un periodo de tiempo determinado, y en última instancia dentro de Cataluña, todos los pleitos y causas.

Se organizarán jurisdicciones especiales como la industrial y la del comercio.

Los funcionarios del orden judicial serán responsables.

Base 9ª. Ejercerán el Poder ejecutivo cinco o siete altos funcionarios nombrados por las Cortes, los cuales estarán gente de las diversas ramas de la administración regional.

Base 13ª. La conservación del orden público y seguridad interiores de Cataluña serán confiadas al somaten, y para el servicio activo permanente se creará un cuerpo semejante al de los Mossos d'Esquadra o de la Guardia CiviI Todas esas fuerzas dependerán por entero del Poder regional.

Base 15ª. La enseñanza pública, en sus diferentes ramas y grados, tendrá que organizarse de una manera adecuada a las necesidades y carácter de la civilización de Cataluña.

La enseñanza primaria será sufragada por el municipio, en su defecto, por la comarca; en cada una de ellas, según sea su carácter agrícola, industrial, comercial, etc., Deberán establecerse escuelas prácticas de agricultura, de artes y oficios, de comercio, etc. Deberá informar de los planes de enseñanza, el principio de división y especialización de las carreras, evitando la enseñanza enciclopédica.

Base 16ª. La Constitución Catalana y los derechos de catalanes estarán bajo la salvaguarda del Poder ejecutivo catalán, y cualquier ciudadano podrá interponer demanda ante los tribunales contra los funcionarios que la infringieren.”
Manresa, 27 de marzo 1892. - El Presidente, Lluís DOMÉNECH I MONTANER. - Los secretarios, Enric PRAT DE LA RIBA, Josep SOLER i PALET.



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