La restauracióN 1



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DEPARTAMENTO DE GEOGRAFÍA E HISTORIA. IES BENLLIURE



LA RESTAURACIÓN: 1.875-1.931


LA RESTAURACIÓN (1.875 – 1.931)

La Restauración de la monarquía borbónica es un largo periodo (1.875-1.931) que comprende el reinado de Alfonso XII, la regencia de su esposa María Cristina de Habsburgo y el reinado del hijo de ambos, Alfonso XIII. Finaliza con el destronamiento de éste último y la proclamación de la Segunda República (abril de 1.931). Esta etapa histórica es un periodo semejante al de la mayor parte de la monarquía de Isabel II: nuevamente el poder está en manos de la oligarquía (grandes terratenientes, financieros, industriales….), y políticamente predomina un fuerte conservadurismo en todos los aspectos (la Constitución de 1.876, vigente en todo este periodo será muy semejante a la moderada de 1.845).
1. CARACTERÍSTICAS GENERALES EN EL ASPECTO INTERNACIONAL

España es un país capitalista de segunda fila, por lo tanto estará influida inevitablemente por los grandes acontecimientos económicos sociales y políticos que se desarrollan en el ámbito internacional, y éstos son especialmente importantes y significativos porque estos decenios que comprenden aproximadamente el último tercio del SXIX y el primer tercio del SXX son una fase muy homogénea de la historia del capitalismo mundial (los años de la monarquía de la Restauración coinciden casi exactamente con este período). Es la etapa de la segunda revolución industrial y del capitalismo monopolista (en lo económico), del imperialismo y de fuertes enfrentamientos entre las grandes potencias (en lo político), y del desarrollo del movimiento obrero (en lo social):

- En el aspecto económico el sistema capitalista mundial experimenta grandes transformaciones en este período, marcado en sus extremos por la existencia de dos importantes crisis económicas de alcance mundial, seguidas de sendos períodos de depresión (las crisis de 1.873 y 1.929). Estas transformaciones se caracterizan por:

. El sistema capitalista se mundializa cada vez más, Gran Bretaña ya no es la gran potencia económica sino que es igualada, e incluso superada por USA y Alemania.

. Se desarrolla una nueva revolución industrial (la segunda de la historia), cuyos máximos exponentes son USA y Alemania, cuyos principales aspectos son: aparecen nuevas fuentes de energía (petróleo, gas natural, electricidad). Hay un gran avance tecnológico cuyo principal exponente es el motor de explosión. Se desarrollan nuevas actividades industriales: metalurgia, electrodomésticos, armamento, automoción, maquinaria diversa, productos químicos (abonos artificiales, productos farmacéuticos, productos de limpieza, explosivos). Se produce también grandes innovaciones en el sistema de producción industrial: se desarrolla el trabajo en serie, la cadena de montaje (fordismo), especialmente en las industrias de armamento y de automóviles, cuya consecuencias serán un aumento considerable de la producción (con el consiguiente abaratamiento de los productos) y un gran incremento de la productividad del obrero (lo que supone enormes aumentos en los beneficios que obtienen los empresarios.

. La agricultura también experimenta un gran avance: los abonos artificiales, la creciente mecanización, los motores de riego, las facilidades de transporte, etc. posibilitan que aumente considerablemente la productividad de la tierra en Europa. Pero será en los llamados “países nuevos” como USA, Canadá, Argentina, Australia, etc., en los que hay grandes superficies de tierra muy fértil (la pradera, la pampa) y que nunca había sido explotada antes, donde la capacidad de obtener productos abundantes y muy baratos, tanto agrícolas como ganaderos, será enorme y, por lo tanto mucho más competitivos que los productos europeos: esto obligará a los países de Europa a tomar medidas de carácter proteccionista.

. Se produce, también, una auténtica revolución en el sistema de transporte y de comunicaciones que permite que las mercancías, las personas y las noticias se desplacen con una rapidez y facilidad, mayor que nunca anteriormente, a lo largo de todo el planeta: se construyen las grande líneas ferroviarias a escala continental (ej.: el Transiberiano), las primeras redes de carreteras, comienza la navegación aérea, la navegación a vapor sustituye definitivamente la navegación a vela, se construyen los grandes canales que facilitan la navegación internacional (Canal de Panamá). El telégrafo, el teléfono, la radio el cinematógrafo posibilitan la difusión de la palabra y de las imágenes por todo el mundo.

. Todo esto contribuye a importantes cambios en el comportamiento demográfico en la población europea: la mortalidad disminuye mientras que la natalidad sigue siendo muy alta y la esperanza de vida se alarga. La población, por lo tanto, aumenta a un ritmo mayor que nunca (la población europea pasa de 187 millones en 1.800 a 400 en 1.900). Gran parte de esta población (principalmente campesinos de las zonas más pobres) tiende a emigrar hacia los “países nuevos” en busca de mejores condiciones de vida. Por otra parte estos países necesitan mano de obra abundante para poner en explotación sus enormes recursos. Esto supondrá la mayor corriente migratoria de toda la historia: entre 1.886 y 1.915 emigran 36 millones de europeos: italianos, irlandeses, judíos, eslavos…, principalmente a USA, pero también a Argentina. Lo mismo sucede con la población asiática: chinos, japoneses..

. Así pues se crea un gran mercado mundial que se basa en una división internacional del trabajo consistente en que los países más industrializados exportan productos industriales y capitales (con objeto ce conseguir tasas de beneficios más altas), y las zonas poco o nada industrializadas exportan materias primas agrícolas, ganaderas y minerales. Para ello era imprescindible el aumento de la circulación de los medios de pago, y esto se consigue gracias a los grandes descubrimientos de yacimientos de oro (California, Australia, Alaska, África del Sur..): entre 1.800 y 1.914 la cantidad de oro circulando a nivel mundial se multiplicó por 63 veces.

. Se produce un importante proceso de concentración del capital financiero e industrial dando lugar a la aparición de cárteles (asociación de empresas para repartirse mercados y competir conjuntamente frente a otras) y trusts (una gran empresa se adueña de un sector económico mediante la absorción de las de la competencia). Los grandes monopolios (Ford, General Motors, Rockefeller en USA; Thyssen, Krupp, Bayer, Benz, Siemens en Alemania, etc.) son el precedente de las multinacionales de nuestros días. Este capitalismo monopolista tendrá un enorme poder económico (controla los precios de los productos, impone su voluntad a los mercados, desaparece por lo tanto el funcionamiento de la libre competencia y de la ley de la oferta y la demanda..) y político (influye y controla la política de sus respectivos gobiernos).

. La actitud de los gobiernos de los países más industrializados consiste en no intervenir y dejar hacer libremente a los grandes monopolios para que actúen como deseen en búsqueda de los mayores niveles de beneficio. Esta ausencia de control será la principal causa del estallido de la gran crisis económica que se produce en 1.929 en USA (ya entonces la principal potencia capitalista) y que tendrá un alcance mayor que ninguna otra anterior extendiéndose a casi todo el mundo durante los años 30 del SXX en forma de una larga depresión.

- En el aspecto político estos son unos años marcados por la gran competencia y rivalidad entre las grandes potencias a todos los niveles que se plasma, sobre todo, en la carrera por crear imperios coloniales lo más extensos posibles. Es el imperialismo: entre 1.885 y 1.914 casi toda África se la reparten como colonias unos pocos países europeos (sobre todo Gran Bretaña y Francia) y algo semejante sucede en Asia y Oceanía. Cada potencia imperialista pretende conquistar por la fuerza territorios en los pueda vender sus productos industriales y explotar en su beneficio las materias primas agrícolas y minerales coloniales, excluyendo totalmente a las demás potencias. Los grandes beneficiados de esta explotación y saqueo en que consiste la política imperialista son los grandes monopolios financieros e industriales (y muy en menor medida la población en general) de los países industrializados. Esta actividad imperialista la practican tanto potencias europeas (Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia, Bélgica, Holanda, Portugal, España) como extraeuropeas (USA y Japón), pero a una escala muy diversa: Gran Bretaña y Francia tendrán un imperio colonial muy extenso, pero el de Alemania es mucho más reducido.

Esta rivalidad (junto con otras causas de tipo económico e histórico) provocará unas inevitables tensiones entre unas y otras potencias imperialistas que se traducen en una carrera de armamentos (con una capacidad destructiva cada vez mayor) y en una política de alianzas en la que se configuran unos bloques de países enfrentados entre sí. Todo esto estallará inevitablemente en la mayor guerra hasta entonces conocida, la Primera Guerra Mundial (1.914-1.918), la cual será muy perjudicial para los países europeos contendientes (tanto vencedores como los vencidos) y supondrá la consolidación de USA como gran potencia mundial.

- En el aspecto social, el enorme desarrollo de la capacidad productiva de las grandes potencias industriales supondrá un gran crecimiento de la clase obrera, la cual planteará exigencias de tipo político y económico mediante una lucha sindical y política con contenidos más o menos revolucionarios: el anarquismo y el marxismo, en tanto que ideologías revolucionarias y anticapitalistas, tendrán una implantación desigual, según casos y países. El principal acontecimiento de la historia del movimiento obrero en esta etapa es la revolución rusa (1.917), mediante la cual los marxistas rusos (el partido bolchevique, posteriormente llamado comunista, dirigido por Lenin) logran hacerse con el poder e intentan construir un modelo de Estado basado en los principios del socialismo marxista.

Este hecho histórico dará lugar al nacimiento de los partidos comunistas en los principales países, y también a una reacción por parte de los gobiernos y de las oligarquías capitalistas contra la amenaza revolucionaria que representa para ellos representa el comunismo: en algunos países (Italia y Alemania) dichas oligarquías favorecerán el desarrollo del fascismo y permitirán su llegada al poder (a pesar de su carácter antidemocrático, militarista y dictatorial) como una medida inevitable para combatir esta temida amenaza (mediante la utilización de métodos violentos y represivos se acaba con los partidos de izquierda y con los sindicatos obreros).
2. LA ECONOMÍA ESPAÑOLA

a) Los sectores económicos

- La principal actividad económica es la agricultura. España sigue siendo un país predominantemente agrario en el que la tierra es la principal fuente de riqueza y la mayor parte de la población trabaja en ella.

Sin embargo la agricultura española tiene grandes problemas que aún no ha podido resolver: escasas inversiones, atraso técnico y, sobre todo, un sistema muy injusto de propiedad de la tierra en el que se dan situaciones extremas de latifundismo y minifundismo: los propietarios de fincas con una extensión superior a 250 H ª solo son el 0´8 % del total, pero poseen el 49 % de todas la superficie del país. Además hay también grandes desequilibrios a nivel territorial:

% de la superficie total en 1.930


Fincas

Zona Norte

Galicia, Asturias, País Vasco, Cantabria, Navarra, Aragón,



Zona Centro

Castilla-León, Valencia,

Baleares, Cataluña


Zona Sur

Andalucía, La Mancha,

Extremadura, Canarias


Menos de 10 H ª

(minifundismo)



63%

53 %

28 %

Entre 10 y 100 Hª

(propiedad media)



21 %

22 %

19 %

Más de 100 H ª

(latifundismo)



16 %

25 %

53 %




100 %

100 %

100 %

Todo esto tiene una serie de consecuencias muy negativas: escasas inversiones en técnicas modernas de cultivo (fertilizantes, maquinaria, regadío..), baja productividad de la tierra, pobreza y miseria de gran parte del campesinado (tanto en las zonas latifundistas como en las minifundistas), fuerte emigración hacia las zonas industriales o hacia el extranjero (Argentina, Cuba) y elevada conflictividad social en las zonas rurales.

Por todo ello los sectores partidarios de posturas de modernización del país (regeneracionismo) considerarán necesario hacer una reforma agraria que, de manera imprescindible, ataque la propiedad latifundista. Esto no se realizará, lógicamente, durante la Restauración y solo se intentará durante la Segunda República en unas circunstancias políticas diferentes.

En cuanto a los principales cultivos, éstos evolucionan de diversa forma: los cereales (especialmente el trigo) son el principal cultivo y la actitud de los distintos gobiernos, sobre todo desde el arancel proteccionista de 1.891, será la de impedir la competencia de productos extranjeros: ello beneficiará a los grandes terratenientes (y en menor medida a los pequeños y medianos propietarios) de las zonas trigueras ya que les supone beneficios seguros (que no serán reinvertidos en innovaciones y mejoras en la producción agrícola), pero perjudica a la población más empobrecida porque el precio del pan será mucho más elevado que en otros países.

Otros cultivos agrícolas de secano tales como la vid y el olivo tienen una mayor proyección hacia la exportación, pero con importantes matices: la vid experimenta un gran auge durante los años (1.874-1.890) en que la filoxera arruinó gran parte de los viñedos de Francia e Italia pues España se convierte en el principal exportador mundial de vino, pero a partir de 1.890 esta actividad disminuyó ostensiblemente pues se produjo la recuperación de los viñedos franceses e italianos mientras que, a la vez, penetraba la filoxera en los españoles. En cuanto al olivo, (es un cultivo muy propio de las zonas latifundistas, pues para ser rentable hace falta mano de obra abundante en momentos muy limitados del año) se experimenta un crecimiento porque el aceite de oliva encuentra buenos mercados en países (como Argentina) donde hay muchos emigrantes de origen español, pero este cultivo sufre fuertes oscilaciones anuales (años de gran cosecha seguidos de otros de cosecha muy escasa) y ello le impide abastecer con regularidad los mercados extranjeros, de lo que se beneficiarán otros países competidores como Italia.

Los cultivos que mayor desarrollo experimentan son los de regadío (naranja, remolacha azucarera..). En ellos se realizan las inversiones y los avances técnicos más significativos porque serán los más rentables: la superficie de regadío, aunque escasa, aumenta progresivamente a costa de los cultivos de secano, menos rentables, tanto en el valle del Duero y del Ebro donde se desarrolla el cultivo de la remolacha azucarera, sobre todo a partir de 1.898 (la pérdida de Cuba supondrá el fin de la llegada del azúcar de caña), como en la Comunidad Valenciana. Es aquí donde el cultivo de la naranja crecerá más que ningún otro (entre 1.900 y 1.930 duplica el valor de su producción) hasta el punto de convertirse en el principal producto de exportación de la economía española en 1.930. La naranja tiene mercados en expansión (se exporta a los países mas desarrollados de Europa: Gran Bretaña, Francia…). Este cultivo se practica predominantemente mediante el sistema de pequeña y mediana propiedad, y gran parte de los beneficios que genera permitirán el desarrollo de diversas industrias de bienes de consumo en esta zona.

- La actividad minera se desarrolla considerablemente a lo largo del periodo comprendido entre 1.874 y 1.914 hasta el punto en que en esta época España será uno de los grandes productores de Europa de minerales como hierro, cobre, plomo, cinc, mercurio, azufre, etc. Las causas de esto son varias: los países más avanzados de Europa necesitan para su desarrollo industrial materias primas minerales cercanas, baratas y abundantes, las minas de España proporcionaban las condiciones idóneas de explotación (el avance en las técnicas de explotación abarataron los costes de extracción de los minerales) y, finalmente, la política de los gobiernos españoles (la Ley de Minas de 1.868) permitió a los inversores extranjeros la explotación de muchos de los mejores yacimientos mineros del país en condiciones muy favorables. (El ejemplo más significativo de esto lo representa la poderosa compañía de capital inglés Río Tinto Company Limited –RTCL- que explotaba las ricas minas de cobre, hierro y azufre del interior de Huelva.)

La consecuencia de todo esto fue que las minas de Andalucía (Sierra Morena, Almería, Huelva) y de Murcia (Cartagena) fueron explotadas muy intensivamente, en gran parte con capital extranjero, y ello no repercutió en el desarrollo económico de estas zonas (casi todos los beneficios se invirtieron en otros lugares y en otras actividades económicas) cuando se agotaron los principales yacimientos (hacia 1.914).

La minería del carbón, principalmente situada en Asturias, León, Palencia (Cordillera Cantábrica) y Córdoba (Sierra Morena) estaba en manos principalmente de empresas francesas y españolas, se beneficiaría de las ayudas del Estado, pues como el carbón español no era competitivo en calidad y precio con el extranjero, sería una de las grandes favorecidas por la política proteccionista, lo que permitirá que la producción de carbón se multiplique por 7 entre 1.880 y 1.930.

En cuanto a la minería del hierro, ésta se desarrolla principalmente en Vizcaya puesto que el mineral de esta zona era de gran calidad y, por lo tanto, muy idóneo para las grandes industrias siderúrgicas extranjeras, por lo tanto va a ser exportado masivamente a Francia, Bélgica, Alemania y, sobre todo, a Gran Bretaña de manera que España se convertiría durante muchos años en el principal país exportador de hierro de Europa. La participación del capital extranjero (predominantemente británico) en la minería vizcaína fue grande, pero también ejerció un importante protagonismo el capital vasco, por ello gran parte de los beneficios de la explotación quedarán en manos de la burguesía vasca y se invertirán en el desarrollo de una industria siderúrgica en Vizcaya (al contrario de lo que sucede con la explotación minera de Andalucía y Murcia).

Así pues, en el conjunto del sector minero el capital extranjero fue muy importante para su desarrollo, pero su peso disminuyó conforme las minas españolas se agotaban o perdían rentabilidad: en 1.900 era el 45 % del conjunto del capital, pero en 1.930 ya solo era el 20 %.

- La industria española evoluciona en este periodo de un modo semejante al anterior: las zonas industriales son unos focos aislados en un país predominantemente agrario, las innovaciones llegan lentamente y con retraso, imposibilidad de competir con las industrias del extranjero, necesidad de una política proteccionista…

Las áreas industriales principales son las siguientes:

. Barcelona y sus alrededores. Aquí, como en el periodo histórico anterior, se concentra la mayor parte de la actividad textil (tejidos de algodón y lana) de España, pero ahora, además, se desarrollarán otros importantes sectores como la industrias químicas, transformados metálicos, producción de energía eléctrica, maquinaria…

. Vizcaya. A partir de 1.876 (finalización de la tercera guerra carlista) se darán las condiciones para el desarrollo industrial en el área de Bilbao: la burguesía local obtiene grandes beneficios con la explotación y exportación del mineral de hierro, además hay disponibilidad de carbón de gran calidad ya que los barcos que desde Bilbao exportaban hierro a Gran Bretaña regresaban cargados de carbón británico (de calidad superior al español), esto posibilitaría la aparición de una actividad siderúrgica que muy prontamente se convertiría en la más importante de España y que se caracterizara, además, por su alto grado de concentración del capital financiero e industrial (en 1.902 nacen los Altos Hornos de Vizcaya, el principal trust a escala española). A partir de aquí se desarrollarán otras actividades industriales como la construcción naval, la maquinaria pesada, explosivos, que también se propagarán hacia otras zonas del País Vasco.

. Asturias, Cantabria. En ambas zonas hay también una actividad siderúrgica anterior a la de Vizcaya (en Asturias en Mieres y La Felguera) que utiliza el carbón y el hierro local, y a partir de ella, tal como sucede en Vizcaya, se desarrollarán otras formas de industria pesada (construcción naval, armamento..).



. Madrid. Es el principal foco industrial del interior, y es importante porque es un gran centro de comunicaciones ferroviarias y de carreteras y es la ciudad más poblada del país, lo que supone un gran mercado potencial. Por todo ello surgirán numerosas industrias de consumo (mueble, química ligera..) y otras muy vinculadas a su carácter de capital de España (acuñación de moneda, impresión de publicaciones oficiales,..).

. Las principales ciudades a escala regional. Alrededor de ellas se desarrollan principalmente industrias de bienes de consumo de todo tipo: alimenticias (Zaragoza, Sevilla, Valladolid), conserveras de pescado (Vigo), muebles y cerámica (Valencia), calzado (Elche), tejidos y papel (Alcoy). En el caso concreto de la Comunidad Valenciana la actividad industrial, basada tradicionalmente en la industria ligera, experimentará importantes cambios en la década de 1.920 con la aparición de importantes industrias pesadas como la siderurgia de Sagunto (con capital vasco), las cementeras (Buñol) y los astilleros (Valencia).

Todas estas actividades industriales, sin embargo, difícilmente podían competir con las de los países más desarrollados de Europa Occidental. El único momento, y como algo excepcional, en que la industria española, y también la minería del carbón y la agricultura cerealista, pudieron vender sus productos a precios muy elevados en ellos fue durante el breve periodo de la 1ª Guerra Mundial (1.914-8). Durante estos años los beneficios eran tan elevados (los diversos países contendientes necesitaban productos de todo tipo para su esfuerzo bélico y los compraban a precios muy altos) que surgieron numerosas industrias para beneficiarse de esta coyuntura. Pero al acabar la guerra la situación cambió de golpe: los países contendientes ya no necesitan comprar productos españoles y muchas industrias tuvieron que cerrar.

- El sistema financiero y bancario se consolida definitivamente gracias a la aportación de capitales de muy diversa procedencia que dan lugar a la aparición de importantes bancos: las remesas que envían los emigrantes y los capitales que se repatrían a España tras la Guerra de Cuba (Banco Español de Crédito y Banco Hispanoamericano), los beneficios de la exportación del hierro vasco (Banco de Vizcaya, Banco de Bilbao), los beneficios obtenidos con las exportaciones durante la 1ª Guerra Mundial (Banco Urquijo, Banco Central). Los grandes centros financieros del país quedarán localizados en Madrid, Bilbao (sedes de los principales bancos) y, en mucha menor medida, en Barcelona.
b) La política económica que desarrollan los distintos gobiernos de la Restauración será fundamental para garantizar beneficios elevados a la oligarquía: si bien en un principio heredan la política librecambista que se estableció en 1.869 (arancel Figuerola) progresivamente irán modificando su actitud hacia el proteccionismo , sobre todo en lo relativo a la producción industrial, cerealista, carbonífera, etc. (imposición de sucesivos aranceles en 1.891, 1.906,1.922, anulación en 1.896 de la franquicia de importación de material ferroviario por parte de las empresas de ferrocarril..) con objeto de excluir el débil mercado español de la competencia extranjera, lo cual implicaba precios elevados para los consumidores españoles y escasa demanda por parte de éstos.

Además de estas medidas proteccionistas se desarrollaron por parte del Estado otras tales como importantes exenciones fiscales, medidas legales para la regulación de la competencia en beneficio de las grandes empresas, etc. El carácter intervencionista del Estado fue aumentando cada vez más hasta llegar a un máximo nivel durante la década de 1.920 (dictadura de Primo de Rivera), momento en que se intenta estimular la expansión económica, con presupuestos extraordinarios financiados con Deuda Pública, mediante medidas como: ayudas al fomento de la producción (especialmente a las empresas de producción de electricidad), creación del sistema de Confederaciones Hidrográficas (para posibilitar posteriores construcciones de embalses que aumentasen la capacidad de producción de energía eléctrica), inversiones en las mejoras del transporte (construcción de carreteras por el Estado), subvenciones a las empresas de ferrocarril para que pudieran sobrellevar las pérdidas de la explotación de las líneas ferroviarias, creación de monopolios estatales en sectores clave de la economía como el refinado del petróleo y la comercialización de sus derivados (CAMPSA), las comunicaciones (Telefónica)…



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