La pintura abstracta y el surrealismo



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LA PINTURA ABSTRACTA Y EL SURREALISMO

1.- CONTEXTO HISTÓRICO (vale el mismo que el del tema “Fauvismo y cubismo”).

2.- LA PINTURA ABSTRACTA
Se trata de un intento anterior al surrealismo pero que lo desborda en el tiempo (ya que al agotarse el surrealismo, el camino a seguir por la mayoría de los pintores fue el de la abstracción).
Su objetivo es la eliminación del objeto que se pinta (frente al fauvismo, que lo reducía a color, el cubismo que lo geometrizaba, o el surrealismo que lo encontraba en el mundo de los sueños). Por tanto, pretende prescindir de toda figuración, centrándose en formas y colores que no guarden relación con la realidad visual. Así, la obra de arte se convierte en una realidad autónoma, sin conexión con la naturaleza.
EL PIONERO fue el ruso KANDINSKY, que ya desde antes de la I Guerra Mundial tuvo escarceos con varias vanguardias, especialmente con el expresionismo (corriente que deformaría la realidad, como haría Munch en “El grito”). Kandinsky no descubrió la abstracción de golpe, sino paulatinamente, a lo largo de sus series de obras (iniciadas sobre 1910): sus “Impresiones” (son 6), sus “Improvisaciones” (son 35) y sus siete “Composiciones” (ej. Composición IV). Los títulos no pueden hacer referencia a objetos concretos porque son abstracciones, de modo que simplemente Kandinsky numeraba sus lienzos por orden de ejecución (tendencia que han continuado los pintores abstractos posteriores hasta hoy en día): Composición I, Composición II, etc…
Kandinsky escribió en su obra “De lo espiritual en el arte” que el arte debe relacionarse más con lo espiritual (el mundo interior) que con lo material (el mundo exterior). Es decir, no debe representar la realidad que nos rodea, sino el mundo interior del artista. Por tanto, para llegar a un arte puro, totalmente espiritual, el pintor debe renunciar a la iconicidad, es decir, a toda relación con el objeto que pinta. Esta pureza de la pintura la relaciona con la música, que es el otro arte menos material y más espiritual que existe. (Se ha llegado a decir que Kandinsky pintaba música, y titulaba a sus cuadros “composiciones” como si se tratara de sinfonías musicales traducidas a colores).
Coincidiendo con la I Guerra Mundial y en seguida con la revolución rusa de 1917, Rusia (pronto la URSS) se constituyó como foco principal del arte abstracto, destacando autores como Málevich y Tatlin:
. MÁLEVICH: inició la corriente del SUPREMATISMO, es decir, el mayor grado posible de abstracción. La obra adquiere total autonomía respecto a la naturaleza, y se convierte en un objeto en sí misma. Las formas geométricas simples (cuadrado, rectángulo, triángulo…) y el color son la única realidad (utilizó básicamente dos, el blanco y el negro), hasta llegar al no va más del suprematismo en su obra “BLANCO SOBRE FONDO BLANCO”, lienzo totalmente blanco, sin nada más.
. TATLIN: inició la corriente del CONSTRUCTIVISMO, al servicio de los primeros años del comunismo ruso leninista (con Stalin desapareció en beneficio del realismo socialista, estilo propagandista del nuevo régimen totalitario). Sus pinturas tenían relieve, eran revolucionarias por el empleo de materiales nuevos como cemento, chapa, vidrio o hierro. Su obra más famosa es una gran escultura-arquitectura titulada “Monumento a la III Internacional”, de la que sólo realizó el diseño (nunca se llegó a erigir). Era una gran torre metálica de más de 300 metros de altura (más que la Torre Eiffel), con función de antena de radio para la propaganda soviética, reloj y calendario.
Fuera de Rusia, la abstracción también hizo furor, especialmente en Holanda tras la I Guerra Mundial, bajo el nombre de NEOPLASTICISMO, siendo MONDRIAN su principal pintor. Frente a la irracionalidad y subjetividad de otros movimientos (como el dadaísmo o el surrealismo), el neoplasticismo holandés de Mondrian busca la racionalidad, las relaciones matemáticas (a menudo el número áureo) entre las formas coloreadas. Para ello utiliza colores primarios puros (rojo, amarillo y azul) dispuestos en franjas o rectángulos separados por líneas rectas negras. (Entre nosotros –guardad el secreto-: sus obras parecen manteles de rayas). Sus obras influyeron mucho en diseños (de publicidad, de moda, etc).
Tras la II Guerra Mundial la abstracción continuará ramificada en pequeñas corrientes por todo occidente de las que sólo citamos algunas (por orden cronológico):
. el INFORMALISMO del estadounidense POLLOCK (chorreaba pintura bailando encima de la tela, colocada en el suelo). En España lo más parecido lo hizo SAURA, aunque con algo de figuración.
. la PINTURA MATÉRICA sobre todo se produce en España, que incluye materiales como madera, arena, trapos, cristales, como hacen TAPIES o MILLARES.
. el MINIMAL ART (o ARTE MINIMALISTA) especialmente en escultura, que trata de representar “lo máximo” con los “mínimos” elementos, normalmente formas geométricas puras dispuestas como módulos que se repiten. En España perdura hoy en día con figuras como CRISTINA IGLESIAS.
. el LAND ART (o ARTE ECOLÓGICO) que colorea playas enteras, empaqueta edificios, colorea árboles (IBARROLA en España); el BODY ART, que incluye tatuajes abstractos, mutilaciones corporales… (algunos autores, pocos, han llegado al suicidio como obra de arte…¡!)… y un largo etcétera de corrientes más que continúan reproduciéndose hasta hoy en día, momento en que observamos un cierto agotamiento de la abstracción y cierto regreso al arte más figurativo.

3.- EL SURREALISMO.
El surrealismo nació en torno a los años de la I Guerra Mundial y su posguerra (primeros años 20), en relación con la crisis que se produjo en las conciencias europeas ante la mayor carnicería humana acaecida hasta aquel momento. Esta hecatombe produjo en los intelectuales y artistas un profundo cuestionamiento de la realidad, primero en los literatos (como André Breton en Francia o García Lorca en España), y después en los demás artistas (en cine destacó Buñuel, en pintura Dalí…). Mayoritariamente fue un movimiento vinculado a la izquierda política (si bien algunos pintores como Dalí renunciarían posteriormente a esta tendencia).
Además, los intelectuales de esta corriente entraron en contacto con las teorías de FREUD sobre el subconsciente (André Breton además de literato, era médico), de modo que intentaron aplicar a la literatura y a la pintura las teorías del psicoanálisis de Freud. Un mundo totalmente desconocido hasta entonces, el mundo onírico (de los sueños) va a ser reflejado en el arte. Con ello, sus autores pretendieron revolucionar el arte afirmando lo negado hasta entonces por la moral tradicional: lo irracional también existe. Muchos de ellos provenían de un dadaísmo que ahora les empezó a parecer superficial, y paulatinamente pasaron a formar parte de las filas de un surrealismo mucho más cargado de sentido científico (el psicoanálisis y la hipnosis fueron empezados a ser empleados por los psiquiatras como métodos curativos). Al margen de esto, los artistas surrealistas acudieron también a técnicas como la hipnosis o la falta de sueño, así como al consumo de algunas drogas para lograr artificialmente visiones que luego pintaban.
Los antecedentes pictóricos más lejanos del surrealismo los encontramos en pintores como EL BOSCO (“El jardín de las delicias”), después en GOYA (especialmente en sus Pinturas Negras de la “quinta del sordo”) o en románticos como BLAKE.
Sus temas favoritos son poco convencionales: evidentemente el mundo de los sueños y las represiones liberadas, donde caben perspectivas vacías, fragmentos anatómicos aislados, escenas eróticas (todo ello por ejemplo en “El gran masturbador” de Dalí), objetos incongruentes o imposibles (ejemplo: relojes blandos en “La persistencia de la memoria” de Dalí), imágenes superpuestas (en un mismo cuadro se ven dos imágenes distintas al mismo tiempo, como en “Retrato de Lincoln” de Dalí), mundos imposibles y evocadores (personas volando en cuadros del ruso CHAGALL, trenes saliendo de chimeneas en cuadros del belga MAGRITTE, cielos estrellados en el español MIRÓ), cuerpos en los que se puede ver el interior del organismo (retratos de la mexicana FRIDA KALHO)…

Existen dos tendencias dentro del surrealismo pictórico:


. un surrealismo figurativo: con figuras como Dalí, Magritte, Chagall o Frida Kalho

. un surrealismo abstracto: siendo su principal valedor el catalán Miró (más que objetos pinta las relaciones entre los objetos mediante líneas, círculos, estrellas…).

El principal pintor surrealista a nivel mundial fue el español SALVADOR DALÍ, del que comentamos algunas de sus principales características:
. Sus principales influencias fueron clásicas (el renacentista Rafael, los barrocos Vermeer y Velázquez, el realista Millet… -de los que versionó varias obras-), de ahí que cultivara un estilo figurativo casi hiperrealista donde el dibujo y la perspectiva son importantes.

. Tras una primera y breve etapa impresionista y cubista en España, pronto pasó a entrar en el grupo surrealista francés. Fue la época en que se enamoró de Gala (esposa del escritor surrealista francés Paul Éluard), que se convirtió en la mujer de su vida y en su colaboradora, a la que retrató en numerosos cuadros, y origen de algunas de sus obsesiones eróticas. También en esta época pintó algunas de sus obras más conocidas: “El gran masturbador”, “La persistencia de la memoria”, etc. En esta fase creó toda una simbología en elementos que sirven para descifrar sus cuadros, como: relojes blandos (significan el relativo paso del tiempo, el olvido, influido por las teorías de Einstein), el león (la potencia sexual, la pasión), la mano (la masturbación), la carne podrida (la descomposición y la muerte), las muletas (el freno a esa descomposición), las perspectivas vacías (la soledad), etc…


. Cuando Francia es invadida por los nazis, Dalí emigra a EEUU, donde continuó con un surrealismo cada vez más personal e influenciado por la II Guerra Mundial y el uso de la bomba atómica, en obras como “Leda atómica” (es un retrato de Gala), “Cabeza rafaelesca reventando” o “Cruz nuclear”. También pinta una de las crucifixiones más bellas de la historia del arte, con la propia Gala mirando a Cristo desde abajo.
. En sus últimos años de vida se dedicó además a la escultura, al diseño de joyas, a la pintura de cuadros holográficos (con varias imágenes distintas superpuestas que se ven a la vez en un solo cuadro) y a pintar su último cuadro: “La cola de la alondra”, prácticamente abstracto.
. Con su obra Dalí trató de aplicar las teorías de Freud a la pintura, prolongando voluntariamente en la vigilia el estado del sueño (llegando a momentos críticos de extravagancia y locura). Para ello llevó al surrealismo a sus más altas cotas, no limitándose a mostrar el mundo onírico sin más, sino a provocar y a escandalizar con escenas sexuales (felaciones, masturbaciones, sodomía…) a una sociedad convencional poco acostumbrada a su exposición pública.
. Por último, su obra tuvo una gran influencia en la obra de otros pintores surrealistas (como el español Óscar Domínguez), o hiperrealistas de todo el mundo, destacando el español Antonio López.

Y además, el surrealismo contó con una vertiente escultórica en la obra de escultores como los propios Dalí o Miró, y otros como BRANCUSI o CALDER.








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