La perspectiva retórica



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Di Stéfano, Mariana

LA PERSPECTIVA RETÓRICA

En este capítulo la autora aborda el estudio de la metáfora siguiendo diversas perspectivas retóricas, lo que implica observar SU FUNCIÓN EN EL DISCURSO.


Aclaraciones:

1) En el marco de los estudios retóricos, pueden diferenciarse varios momentos históricos diferentes. La Retórica es el primer estudio del discurso que se conoce históricamente. Se origina en la Antigua Grecia en el siglo V y va sufriendo transformaciones en Occidente hasta el siglo XIX.

2) Cuando se habla de la CONCEPCIÓN RETÓRICA DE LA METÁFORA, se alude a la perspectiva que la considera básicamente un adorno, un “tropo” o figura del discurso poético. Tiene la metáfora por función entonces “embellecer” el discurso.

3) Sin embargo, esto varía y no puede hablarse de una única perspectiva retórica. Deben diferenciarse las retóricas antiguas (en especial la de Aristóteles), las medievales y las modernas. El teórico francés contemporáneo G. Genette considera a estas últimas “retóricas restringidas” pues se transformaron en meros catálogos de figuras y de tropos poéticos.

4) La retórica de Aristóteles había integrado una teoría de la argumentación, una de la elocución o el estilo y una de la composición poética, sin embargo en el siglo XX este interés retórico aparece fragmentado. Por ejemplo, los estudios del Grupo abordan el estudio de la metáfora centrándose en el discurso poético y utilizando los instrumentales de la lingüística. Por el otro lado, estudios filosóficos como los de Perelman retoman la problemática de la argumentación. El último caso es el de Marc Angenot quien trata de integrar la dimensión retórica dentro de una teoría del discurso.

La metáfora en la obra de Aristóteles

Aristóteles define la metáfora en dos obras diferentes: su Poética y su Retórica. En ambas obras la definición es la misma —un recurso que “traslada a una cosa un nombre que designa a otra”— pero las enfoca de manera diferente, pues LA METÁFORA CAMBIA DE FUNCIÓN SEGÚN EL TIPO DE DISCURSO EN EL QUE APAREZCA.

TRAGEDIAS (obras dramáticas) FUNCIÓN POÉTICA Lograr el estilo adecuado para conmover al auditorio y purificar las pasiones.


DISCURSOS POLÍTICOS Y JURÍDICOS FUNCIÓN RETÓRICA Al servicio de la elocuencia (el buen decir) y la persuasión (convencer).

A semejanza de algunas investigaciones contemporáneas, ARISTÓTELES IDENTIFICA LA PRESENCIA DE LA METÁFORA EN TODO TIPO DE DISCURSOS, incluso los de la conversación cotidiana.


En su Poética, Aristóteles analiza la expresión lingüística que mejor se adecua a la tragedia. Este nivel de la expresión poética es diferente de la invención y el armado de la trama (las distintas situaciones o “argumento”), aunque se relacionan. La denomina “nombre metafórico” y la distingue de otros tipos de nombres.

SE RECALCA QUE PARA ARISTÓTELES NO HAY NOMBRES QUE EN SÍ MISMOS SEAN METAFÓRICOS. LAS EXPRESIONES SE CONVIERTEN EN METÁFORAS CUANDO “TRASLADAN” SU SENTIDO PARA DESIGNAR A OTRAS COSAS

A continuación se esquematizan algunos tipos de metáforas que Aristóteles diferencia:

Traslado del género a la especie “Aquí está mi barco” Sustituye al más específico (género) “está anclado”.


Traslado de especie a género “Ulises realizó diez mil hazañas” Sustituye al más general (especie) “muchas”.
Sustitución de especie por especie “Le sajó la vida con la espada”/”Le cortó con la lanceta la vida” “Cortar” y “sajar” son formas específicas del genérico “quitar”
Analogía “Charly es al rock lo que Troilo al tango” El segundo término (Charly) se relaciona con el primero (rock) como el tercero (Troilo) con el cuarto (tango). 
Cuando no hay propiamente sustitución porque la cosa carece de nombre establecido. Neologismos (palabras inventadas) de un poema. La metáfora llena un vacío léxico de la lengua.
Símil* Carlos se puso como un loco. Comparación propiamente dicha, pues se explicita el término comparativo “como”.

* Según Paul Ricœur, el símil es incluido por Aristóteles pues éste le otorga la mayor jerarquía a la metáfora: para Aristóteles, EL SÍMIL ES UNA METÁFORA DESARROLLADA.

1.- Observaciones de Paul Ricœur sobre Aristóteles:

La metáfora es algo que afecta al nombre: Aristóteles vincula la metáfora con la PALABRA, no con el discurso en su totalidad.


La metáfora se define en términos de movimiento: En la definición de metáfora, se habla de transposición, desplazamiento, cambio de lugar.
La metáfora es la transposición de un nombre extraño: Se postula la idea de desviación, lo que se aparta del uso ordinario de los nombres.
En la metáfora el nombre extraño sustituye al ordinario: está presente en Aristóteles la idea de sustitución, que es la que primará en las retóricas posteriores.

2.- La cuestión de la SEMEJANZA en la metáfora según Aristóteles: A veces se ha querido ver en esta definición una relación de semejanza natural y evidente entre el nombre metafórico y el ordinario. Sin embargo, en Aristóteles esto es más complejo pues en principio,

ÉSTE NO IMPONE LÍMITES NI LEYES DADAS DE ANTEMANO PARA LA PRODUCCIÓN DE METÁFORAS

En el origen de las metáforas, está el individuo dotado, cuya genialidad es capaz de encontrar semejanzas sutiles no previstas por la mayoría.

Función poética de la metáfora

Aristóteles manifiesta cuáles han de ser los modos adecuados para la creación de metáforas:

1. En el caso de la TRAGEDIA, el lenguaje ha de ser a la vez claro y elevado. La poesía debe combinar la dosis justa de lenguaje elevado y corriente para que no resulte ni trivial ni incomprensible.
2. El lenguaje poético es más elevado, pues el poeta tiene una percepción del mundo más profunda que la de la mayoría.
3. Aristóteles sigue a Sócrates en el sentido de considerar que el arte es básicamente una producción de mimesis. El poeta contribuye a crear una tensión entre la mostración de la realidad y la invención (lo que produce extrañamiento y, por lo tanto, elevación)

Función retórica de la metáfora

Aristóteles aborda el estudio de esta función en su Retórica, en el libro III destinado al estudio de la ELOCUTIO. La elocutio hace a la expresión lingüística y el estilo de los discursos jurídico, político y epidíctico.
Para Aristóteles, la retórica era una técnica de la elocuencia (el buen decir) cuyo objeto primordial era lograr la persuasión del auditorio.
Según Paul Ricœur, la retórica aristotélica no se propone únicamente describir la técnica. Su fin último es sentar las bases filosóficas para discernir lo verosímil de lo inverosímil, el uso legítimo del abuso de la palabra pública, lo admisible de lo inadmisible.
En este sentido, la Retórica de Aristóteles articula tres campos: una teoría de la argumentación, de la elocución (el buen decir) y de la composición del discurso.
Por todo esto,

LA METÁFORA EN ARISTÓTELES SE TRATA COMO UN ASPECTO DE LA ELOCUCIÓN, PERO SU FIN ÚLTIMO ESTÁ AL SERVICIO DE LA PERSUASIÓN

Aristóteles indica que el discurso no debe dar la impresión de ser altamente elaborado. Por el contrario, debe parecer natural, no planificado. Las metáforas no han de ser exageradas ni toscas. De lo contrario la metáfora no logra su efecto pues produce en el auditorio frialdad y distanciamiento.
En la Retórica, a diferencia de la Poética, señala que lo majestuoso de la metáfora no es lo elevado sino lo que produce el efecto de asombrar. Las metáforas facilitan la persuasión gracias a un efecto doble: a) como todos hablan con metáforas, ésta resulta natural y verosímil; y b) produce asombro por el ingenio del orador.

En ARISTÓTELES, LA PERSUASIÓN TIENE NO SÓLO QUE CONMOVER SINO TAMBIÉN EXPLICAR Y ENSEÑAR

Finalmente, Aristóteles señala que la metáfora tiene el don de convertir “lo inanimado en animado”. De este modo logra poner el asunto “ante los ojos del oyente”.

La metáfora argumentativa según Michel Le Guern

En el siglo XX, este autor encaró el estudio de la función argumentativa de la metáfora desde el marco teórico del análisis semántico. 
El análisis semántico que efectuaba Le Guern estaba influido por la Semántica estructural de Greimas (1976). Esta teoría buscaba “descomponer” el significado de un lexema o palabra en unidades menores que no interfieren con el significante: los semas.

SEGÚN LE GUERN, EN LA METÁFORA SE ASISTE A UNA ALTERACIÓN DE LA ORGANIZACIÓN SEMÁNTICA DEL LEXEMA

Más específicamente, la metáfora hace que se suspendan o supriman momentáneamente algunos de los semas constitutivos del lexema.
Por ejemplo, en “Ana es una mujer de hierro”, el lexema “hierro” suspende o suprime algunos semas (metálico, gris, etc.) y recupera otros (firmeza, dureza, etc.)
La tesis de Le Guern es que

EN LA VIDA COTIDIANA CRECE LA FUERZA ARGUMENTATIVA DE UN LEXEMA CUANDO SE LO EMPLEA EN UN USO METAFÓRICO

Ejerce así sobre el destinatario un efecto persuasivo más penetrante.
Por ejemplo, el enunciado “Juan es un burro” ejerce mayor presión que el enunciado “Juan es poco inteligente”, pues ES MÁS DIFÍCIL REFUTAR UN TÉRMINO METAFÓRICO QUE UNO LITERAL. Según Le Guern, es más fácil negar algo que se explicita literalmente que algo que se deduce a fuerza de interpretación.
Hay un aspecto en el que se relacionan directamente Aristóteles y Le Guern. Ambos:

1) estudian la metáfora en su relación con el discurso; y 


2) contemplan para ello las características del destinatario, no sólo las lingüísticas sino sus creencias, valores, etc. (que hacen a la dimensión ideológica).

Metáfora y polémica: El enfoque de Marc Angenot

Desde el marco teórico del ANÁLISIS DEL DISCURSO, Angenot se propone estudiar la metáfora con un doble propósito:

1) volver a considerar la argumentación y el estilo como cuestiones complementarias, no aisladas; y


2) reinterpretar y reelaborar la retórica de Aristóteles, en particular en lo concerniente a la inventio (arte de encontrar los argumentos).

En su Retórica, Aristóteles distinguía en la inventio dos tipos de argumentos, o topos: los LUGARES COMUNES (principios generales en que se apoyan los razonamientos) y los LUGARES ESPECIFICOS (que dependian de diversos géneros). Para Aristóteles, la tópica tenía aplicación universal.


En cambio, en el siglo XX, Angenot considera que es necesario resaltar su relatividad histórica y cultural. En este sentido, propone llamar IDEOLOGEMA a lo que Aristóteles entendía como lugar común.

UN IDEOLOGEMA ES UNA MÁXIMA IDEOLÓGICA QUE SUBYACE A UN ENUNCIADO

Así, un enunciado como “Ella no entiende porque es mujer” lleva implícito un ideologema sobre la superioridad mental de los varones.
Angenot estudia en particular el género del panfleto que tiene por función central la POLÉMICA. La metáfora aparece entonces en el panfleto para acometer la función polémica.
Angenot efectúa las siguientes consideraciones sobre las metáforas panfletarias:

1) Abundan en imágenes estereotipadas, por lo cual se desgasta la expresividad metafórica.


2) La interpretación de la metáfora requiere de muchas homologías implícitas, lo cual puede hacerla oscura y difícil. En contraposición, son más fáciles y eficaces las metáforas que transponen un objeto concreto en un contexto abstracto; y
3) La analogía produce los mismos efectos que la metáfora común, pero su interpretación es más fácil pues los términos que la componen están presentes.

Por otra parte, en su estudio Angenot postula las siguientes definiciones:

DISCORDANCIA IDEOLÓGICA: Se da cuando en un razonamiento se va estableciendo un campo metafórico que sirve para vertebrar la argumentación. El ejemplo que analiza es de un texto polémico en que se ataca a una corriente literaria en términos “financieros” (“ingreso de caja”, “ahorro”, “rendimiento”, etc.) La discordancia ideológica se produce por la yuxtaposición chocante de lo literario y lo financiero.

REMOTIVACIÓN METAFÓRICA: Procedimiento por el cual un autor o un grupo toma las metáforas de su adversario, se apropia de ellas y las retoma para atacarlo. Por ejemplo, frente a la metáfora cristiana de los “rebaños del señor”, un grupo ateo puede retomarlas y atacar hablando de los “balidos en común”.

La metáfora: un síntoma ideológico

Para Angenot, la metáfora puede constituir un SÍNTOMA que permite detectar la relación de un enunciador con el DISCURSO DOMINANTE. En ese sentido, la metáfora puede revelar, como el acto fallido de un paciente en una sesión de psicoanálisis, que el enunciador asume ciertos presupuestos, aun cuando explícitamente los niegue o no los fundamente. Para ilustrar su tesis, Angenot se sirve de dos tipos de metáforas habituales:


1) las metáforas biológicas-médicas, que toman la sociedad o la nación como cuerpos u organismos (contraen enfermedades, contagian, etc.); y
2) las metáforas sexistas, según las cuales los valores superiores se asocian a lo masculino y los inferiores a lo femenino.

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