La entrega vigilada forma parte del conjunto denominado técnicas especiales de investigación



Descargar 125.92 Kb.
Fecha de conversión02.02.2019
Tamaño125.92 Kb.

CONFERENCIA DE LOS ESTADOS PARTE DE LA

CONVENCIóN INTERAMERICANA CONTRA LA FABRICACIóN

Y EL TRáFICO ILíCITOS DE ARMAS DE FUEGO, MUNICIONES,

EXPLOSIVOS Y OTROS MATERIALES RELACIONANDOS (CIFTA)

TERCERA CONFERENCIA DE LOS OEA/Ser.L/XXII.4.3

ESTADOS PARTE DE LA CIFTA CIFTA/CEP-III/doc.7/12 rev. 1

Del 14 al 15 de mayo de 2012 14 mayo 2012

Washington, DC Original: español

LEGISLACIÓN MODELO Y COMENTARIOS EN RELACIÓN CON LA ENTREGA VIGILADA DE ARMAS DE FUEGO, MUNICIONES, EXPLOSIVOS Y OTROS MATERIALES RELACIONADOS


(Aprobada durante la tercera sesión plenaria celebrada el 14 de mayo de 2012)


LEGISLACIÓN MODELO Y COMENTARIOS EN RELACIÓN CON LA ENTREGA VIGILADA DE ARMAS DE FUEGO, MUNICIONES, EXPLOSIVOS Y OTROS MATERIALES RELACIONADOS
(Aprobada durante la tercera sesión plenaria celebrada el 14 de mayo de 2012)


I. INTRODUCCIÓN
La entrega vigilada forma parte del conjunto denominado técnicas especiales de investigación. Originalmente, surge vinculada al tráfico de estupefacientes, siendo aplicada históricamente de manera informal por los organismos de seguridad. Esta técnica no está regulada mediante leyes en todos los países. Muchos Estados regulan la entrega vigilada mediante normas administrativas o guías policiales. La legitimación formal, a nivel internacional, surge con la Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas de 1988, aunque sólo vinculada al tráfico ilícito de estupefacientes.
En 1997, la Convención Interamericana contra la Fabricación y el Tráfico Ilícitos de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y otros Materiales Relacionados (en adelante “la Convención” o “la CIFTA”) establece, en su Artículo XVIII, la obligación de los Estados Partes de adoptar, siempre que sus ordenamientos internos lo permitan, la técnica de entrega vigilada para los delitos de fabricación y tráfico ilícito de armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados1. Esta medida es casi textual, con la diferencia del objeto sobre la cual se aplica la entrega vigilada, a la obligación contenida en la Convención de las Naciones Unidas de 1988.
En el año 2000, la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, amplía la aplicación de las llamadas técnicas especiales de investigación, entre ellas la entrega vigilada, para enfrentar el crimen organizado. El numeral 1 del Artículo 20º establece:Siempre que lo permitan los principios fundamentales de su ordenamiento jurídico interno, cada Estado Parte adoptará, dentro de sus posibilidades y en las condiciones prescritas por su derecho interno, las medidas que sean necesarias para permitir el adecuado recurso a la entrega vigilada y, cuando lo considere apropiado, la utilización de otras técnicas especiales de investigación, como la vigilancia electrónica o de otra índole y las operaciones encubiertas, por sus autoridades competentes en su territorio con objeto de combatir eficazmente la delincuencia organizada” (la cursiva es del autor).
En sintonía con las convenciones internacionales, en la actualidad el derecho interno de los Estados es bastante receptivo a la regulación y aplicación del procedimiento de entrega vigilada. Podemos constatar que la gran mayoría de los Estados Partes han introducido en su legislación normas al respecto. Sin embargo, como frecuentemente suele ocurrir, la técnica legislativa elegida no ha sido del todo uniforme. Es así que muchos países han incluido la entrega vigilada en leyes especiales contra el tráfico ilícito de drogas, limitando así su utilización en otros delitos.
Asimismo, en algunas jurisdicciones se hace referencia a esta técnica de investigación como circulación vigilada, remesa controlada o entrega controlada. A los fines de esta legislación modelo, se utiliza el término “entrega vigilada”.
La utilidad del empleo de la entrega vigilada radica en proveer información sobre las rutas, procedencia y destino de las operaciones ilícitas de traslado o tránsito, así como identificar la composición, estructura, recursos y actividades de las organizaciones criminales.
La CIFTA define en el Artículo 1°, numeral 7 a la entrega vigilada como “técnica consistente en dejar que remesas ilícitas o sospechosas de armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados salgan del territorio de uno o más Estados, lo atraviesen o entren en él, con el conocimiento y bajo la supervisión de sus autoridades competentes, con el fin de identificar a las personas involucradas en la comisión de delitos mencionados en el Artículo IV de esta Convención.”
Se puede encontrar una definición similar en el inciso “i” del Artículo 2° de la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, según el cual: “se entenderá [por entrega vigilada] la técnica consistente en dejar que remesas ilícitas o sospechosas salgan del territorio de uno o más Estados, lo atraviesen o entren en él, con el conocimiento y bajo la supervisión de sus autoridades competentes, con el fin de investigar delitos e identificar a las personas involucradas en la comisión de éstos”.
Un elemento común a éstas y a otras definiciones contenidas en algunas de las legislaciones del hemisferio sobre entrega vigilada radica en el descubrimiento previo de un ilícito en desarrollo –ya que no puede ser vigilado un ilícito que se desconoce; la renuncia, aparente, al ius puniendi del Estado, en tanto que se prioriza la continuación de la investigación sobre la frustración del ilícito; y, que la aplicación de esta técnica de investigación deberá ser eficaz para la identificación de la estructura delictiva 2.
La entrega vigilada puede clasificarse como activa o pasiva. En el primer caso, la remesa ilícita es puesta en circulación por las autoridades nacionales y/o aquellos trabajando en su nombre, siendo considerada en la mayoría de las legislaciones nacionales como ilegal. En la entrega vigilada pasiva, la remesa ilícita es remitida por personas ajenas a la estructura estatal, limitándose las autoridades a permitir la circulación o a sustituir su contenido por uno lícito o inocuo.
Asimismo, la entrega vigilada puede clasificarse geográficamente: en nacional, cuando la circulación de las remesas ilícitas transcurren en los límites de un territorio nacional; o internacional, cuando el traslado involucra dos o más jurisdicciones nacionales. Si bien la CIFTA sólo establece que los estados deberán legislarla “en el plano internacional”, los países que actualicen sus legislaciones nacionales deberían considerar su aplicación también en el ámbito nacional.
Los Estados miembros que procuran reforzar sus regímenes legislativos y/o regulatorios en relación con la aplicación de la técnica de entrega vigilada de armas de fuego, etc., tal vez deseen adoptar, de acuerdo con las disposiciones de sus políticas nacionales, sus sistemas jurídicos y sus leyes fundamentales, las políticas y prácticas definidas en los comentarios que siguen y en las disposiciones legales del presente proyecto de legislación modelo.
Además, y atendiendo al principio de reciprocidad, los Estados Partes deberían considerar, atendiendo al caso concreto, la posibilidad de celebrar acuerdos para colaborar en investigaciones conjuntas con otros Estados Partes, en los supuestos en que se utilice la técnica de investigación de entrega vigilada, velando en todo momento por el respeto al principio de soberanía consagrado en la CIFTA y en este proyecto de legislación modelo.
A tales efectos, con este proyecto de legislación modelo se intenta reflejar la sustancia de la Convención en la forma expresada por sus disposiciones. Para facilitar la comprensión del lector del proyecto de disposiciones sobre entrega vigilada que figura en la Parte III de esta legislación modelo, en su Parte II se incluyen citas de los Artículos pertinentes de la Convención.

II. DISPOSICIONES PERTINENTES DE LA CIFTA
Para los efectos de esta legislación modelo, a continuación se indican las disposiciones pertinentes de la Convención Interamericana contra la Fabricación y el Tráfico Ilícitos de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y otros Materiales Relacionados:
A. “Artículo I: Definiciones”
1. “Fabricación ilícita”: la fabricación o el ensamblaje de armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados:
a. a partir de componentes o partes ilícitamente traficados; o

b. sin licencia de una autoridad gubernamental competente del Estado Parte donde se fabriquen o ensamblen; o

c. cuando las armas de fuego que lo requieran no sean marcadas en el momento de fabricación.
2. “Tráfico ilícito”: la importación, exportación, adquisición, venta, entrega, traslado o transferencia de armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados desde o a través del territorio de un Estado Parte al de otro Estado Parte si cualquier Estado Parte concernido no lo autoriza.
3. “Armas de fuego”:
a. cualquier arma que conste de por lo menos un cañón por el cual una bala o proyectil puede ser descargado por la acción de un explosivo y que haya sido diseñada para ello o pueda convertirse fácilmente para tal efecto, excepto las armas antiguas fabricadas antes del siglo XX o sus réplicas; o

b. cualquier otra arma o dispositivo destructivo tal como bomba explosiva, incendiaria o de gas, granada, cohete, lanzacohetes, misil, sistema de misiles y minas.


4. “Municiones”: el cartucho completo o sus componentes, incluyendo cápsula, fulminante, carga propulsora, proyectil o bala que se utilizan en las armas de fuego.
5. “Explosivos”: toda aquella sustancia o artículo que se hace, se fabrica o se utiliza para producir una explosión, detonación, propulsión o efecto pirotécnico, excepto:
a. sustancias y artículos que no son en sí mismos explosivos; o

b. sustancias y artículos mencionados en el anexo de la presente Convención.




  1. “Otros materiales relacionados”: cualquier componente, parte o repuesto de un arma de fuego o accesorio que pueda ser acoplado a un arma de fuego”.




  1. "Entrega vigilada": técnica consistente en dejar que remesas ilícitas o sospechosas de armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados salgan del territorio de uno o más Estados, lo atraviesen o entren en él, con el conocimiento y bajo la supervisión de sus autoridades competentes, con el fin de identificar a las personas involucradas en la comisión de delitos mencionados en el Artículo IV de esta Convención.


COMENTARIO: Estas definiciones son sustanciales por cuanto dan certeza al Artículo XVIII, que es el elemento dispositivo de la Convención en relación con la entrega vigilada. Las dos primeras definiciones, “fabricación ilícita” y “tráfico ilícito”, establecen las circunstancias y condiciones específicas que tornan ilícitas las armas de fuego, etc., y por ende, pasibles de ser objeto de entrega vigilada con el fin de descubrir a las personas implicadas. La última definición establece que entiende la Convención por “entrega vigilada”. Las demás definiciones precisan lo que en la Convención se consideran armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados.
Sólo se cumplirán las condiciones de la Convención si los objetos sobre los que se aplicará la legislación interna correspondiente sobre entrega vigilada satisfacen los estándares mínimos previstos en la definición de la Convención. No obstante, los países siempre están en libertad de aprobar leyes que permitan la entrega vigilada de una gama más amplia de armas, municiones, explosivos y otros materiales relacionados no incluidas en las definiciones indicadas.
Obsérvese que la referencia de la Convención a “materiales relacionados” afecta sólo a las armas de fuego y no a “materiales” vinculados a municiones o explosivos. Ello, porque la CIFTA define (en su Artículo I.6.) otros materiales relacionados como “cualquier componente, parte o repuesto de un arma de fuego o accesorio que pueda ser acoplado a un arma de fuego”.
B. “Artículo III. Soberanía”
1. Los Estados Partes cumplirán las obligaciones que se derivan de la presente Convención de conformidad con los principios de igualdad soberana e integridad territorial de los Estados y de no intervención en los asuntos internos de otros Estados.
2. Un Estado Parte no ejercerá en el territorio de otro Estado Parte jurisdicción ni funciones reservadas exclusivamente a las autoridades de ese otro Estado Parte por su derecho interno.”
COMENTARIO: El procedimiento de entrega vigilada implica la cooperación entre varios Estados Partes, pero esta debe hacerse velando en todo momento por el respeto al principio de soberanía establecido por la CIFTA.
C. “Artículo IV: Medidas legislativas”
1. Los Estados Partes que aún no lo hayan hecho adoptarán las medidas legislativas o de otro carácter que sean necesarias para tipificar como delitos en su derecho interno la fabricación y el tráfico ilícitos de armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados.
2. A reserva de los respectivos principios constitucionales y conceptos fundamentales de los ordenamientos jurídicos de los Estados Partes, los delitos que se tipifiquen conforme al párrafo anterior incluirán la participación en la comisión de alguno de dichos delitos, la asociación y la confabulación para cometerlos, la tentativa de cometerlos y la asistencia, la incitación, la facilitación o el asesoramiento en relación con su comisión”.
COMENTARIO: El Artículo IV.1 dispone el requisito de que los Estados incluyan en su legislación los dos delitos de fabricación ilícita y tráfico ilícito de armas de fuego, etc. El Artículo IV.2 sólo obliga a los países a incluir en la tipificación de los delitos del párrafo anterior “la participación en la comisión de alguno de dichos delitos, la asociación y la confabulación para cometerlos, la tentativa de cometerlos y la asistencia, la incitación, la facilitación o el asesoramiento en relación con su comisión”, sujeto a los respectivos principios constitucionales y conceptos fundamentales de los ordenamientos jurídicos de los Estados Partes. Estos delitos dan lugar a la aplicación de la técnica de entrega vigilada conforme al Artículo XVIII.1, con el fin de investigar a las personas involucradas.
D. “Artículo VII: Confiscación o decomiso”
1.      Los Estados Partes se comprometen a confiscar o decomisar las armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados que hayan sido objeto de fabricación o tráfico ilícitos.
COMENTARIO: Este literal sólo se relaciona tangencialmente con la entrega vigilada en cuanto establece la obligación de los Estados Partes de confiscar o decomisar las armas ilícitas. Esta obligación de los Estados Partes es pospuesta en tanto que se prioriza la continuación de la investigación sobre la frustración del ilícito, postergando el ejercicio del ius puniendi del Estado.
E. “Artículo VIII: Medidas de seguridad”

     


Los Estados Partes, a los efectos de eliminar pérdidas o desviaciones, se comprometen a tomar las medidas necesarias para garantizar la seguridad de las armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados que se importen, exporten o estén en tránsito en sus respectivos territorios.
COMENTARIO: Este literal se relaciona con la entrega vigilada en cuanto establece la obligación de los Estados Partes de garantizar la seguridad de las armas de fuego, etc. que estén en tránsito en los países. Se considera que es una disposición básica para la entrega vigilada, toda vez que se deben dar las garantías suficientes entre los Estados Partes de que, las armas de fuego, etc., no se extraviarán, perderán o desviarán con motivo de la implementación de la técnica de entrega vigilada.

F. “Artículo XII: Confidencialidad”

      A reserva de las obligaciones impuestas por sus Constituciones o por cualquier acuerdo internacional, los Estados Partes garantizarán la confidencialidad de toda información que reciban cuando así lo solicite el Estado Parte que suministre la información. Si por razones legales no se pudiera mantener dicha confidencialidad, el Estado Parte que suministró la información deberá ser notificado antes de su divulgación.



COMENTARIO: Este literal se relaciona con la entrega vigilada en cuanto establece la obligación de los Estados Partes de garantizar la confidencialidad de toda información que reciban cuando así lo solicite el Estado Parte que brinda la información. El mantenimiento de la confidencialidad de la información es de vital importancia en el caso de que un Estado Parte solicite la colaboración de otro Estado Parte para la aplicación de la técnica de entrega vigilada.



G. “Artículo XIII: Intercambio de información”
1.      Los Estados Partes intercambiarán entre sí, de conformidad con sus respectivas legislaciones internas y los tratados aplicables, información pertinente sobre cuestiones tales como:

    


b.     los medios utilizados para ocultar la fabricación y el tráfico ilícitos de armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados y las maneras de detectarlos;
c.     las rutas que habitualmente utilizan las organizaciones de delincuentes que participan en el tráfico ilícito de armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados;
2.      Los Estados Partes proporcionarán e intercambiarán, según corresponda, información científica y tecnológica pertinente para hacer cumplir la ley y mejorar la capacidad de cada uno para prevenir, detectar e investigar la fabricación y el tráfico ilícitos de armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados y para procesar penalmente a los responsables.
COMENTARIO: Este literal sólo se relaciona tangencialmente con la entrega vigilada en cuanto establece la obligación de los Estados Partes de intercambiar información entre sí, particularmente los medios y rutas utilizados para el tráfico ilícitos de armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados. En este sentido el Artículo XIII se vincula a los fines de la entrega vigilada de descubrir las rutas y las organizaciones criminales involucradas en el tráfico ilícito de armas de fuego, etc., y compartir esa información con los Estados involucrados.
H. “Artículo XIV: Cooperación”
1.    Los Estados Partes cooperarán en el plano bilateral, regional e internacional para impedir, combatir y erradicar la fabricación y el tráfico ilícitos de armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados.
2.     Los Estados Partes identificarán una entidad nacional o un punto único de contacto que actúe como enlace entre los Estados Partes, así como entre ellos y el Comité Consultivo establecido en el Artículo XX, para fines de cooperación e intercambio de información.
COMENTARIO: El Artículo XIV.1 impone a los Estados Partes la obligación de cooperar, a nivel bilateral, regional o internacional, para combatir el tráfico ilícito de armas. El Artículo XIV.2 establece la obligación de los Estados Partes de identificar un punto único de contacto para actuar como enlace con fines de cooperación e intercambio de información. Teniendo en cuenta que la entrega vigilada es una forma de cooperación entre los Estados Partes, el Artículo XIV.2 es relevante en cuanto a que los puntos únicos de contacto deberían ser los encargados de coordinar la cooperación de los Estados Partes en los casos de entrega vigilada.
I. “Artículo XVIII: Entrega vigilada”
1. Cuando sus respectivos ordenamientos jurídicos internos lo permitan, los Estados Partes adoptarán las medidas necesarias, dentro de sus posibilidades, para que se pueda utilizar de forma adecuada, en el plano internacional, la técnica de entrega vigilada, de conformidad con acuerdos o arreglos mutuamente convenidos, con el fin de descubrir a las personas implicadas en delitos mencionados en el Artículo IV y de entablar acciones legales contra ellas.
2. Las decisiones de los Estados Partes de recurrir a la entrega vigilada se adoptarán caso por caso y podrán, cuando sea necesario, tener en cuenta arreglos financieros y los relativos al ejercicio de su competencia por los Estados Partes interesados.
3. Con el consentimiento de los Estados Partes interesados, las remesas ilícitas sujetas a entrega vigilada podrán ser interceptadas y autorizadas a proseguir intactas o habiéndose retirado o sustituido total o parcialmente las armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados.”
COMENTARIO: Lo que antecede constituye la obligación legal básica de los Estados Partes en relación con la adopción de la técnica de entrega vigilada. El Artículo XVIII.1 establece la obligación de los Estados Partes de adoptar medidas, cuando su ordenamiento interno lo permita, y dentro de sus posibilidades, para utilizar, a nivel internacional, la técnica de entrega vigilada. El Artículo XVIII.2 establece que las decisiones de recurrir a esta técnica se tomarán caso por caso, y que se podrán tener en cuenta arreglos financieros al respecto. Finalmente, el Artículo XVIII.3 establece que la entrega vigilada podrá ser utilizada en dos formas: a) interceptando y autorizando a seguir intactas las remesas; b) retirando y sustituyendo, en forma parcial o total, las mismas.

III. PROYECTO DE DISPOSICIONES DE LA LEGISLACION MODELO Y COMENTARIOS


  1. Introducción

Como indica su título, la CIFTA prevé un enfoque amplio para controlar la fabricación y el tráfico ilícitos de armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados. En tanto, por su propia definición, el tráfico ilícito sugiere una focalización en el movimiento transnacional de armas de fuego, etc. a través de las fronteras nacionales sin la debida autorización de uno de los Estados Partes afectado, el de la fabricación ilícita comprende una orientación nacional y transnacional por cuanto incluye referencias a la fabricación a partir de componentes o piezas traficadas ilegalmente, así como las armas de fuego fabricadas sin licencia emitida por la autoridad estatal competente del país en que se realiza la fabricación, o sin el marcaje requerido en el momento de la fabricación, de acuerdo con el Artículo VI.1.a y VI.1.b. Los empeños nacionales e internacionales por reducir el tráfico ilícito dependen de la capacidad de rastreo de armas concretas y ello exige que las mismas tengan una identificación única.


En el Artículo IV, Medidas Legislativas, la CIFTA exige que los Estados Partes tipifiquen como delitos la fabricación y el tráfico ilícitos de armas de fuego, etc. Conforme al Artículo XVIII, es en el marco de estos delitos que los Estados Partes asumen la obligación de adoptar medidas necesarias para utilizar de forma adecuada la técnica de entrega vigilada de las armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados, fabricados y/o traficados en forma ilegal.
De esta manera, la CIFTA establece las normas mínimas que emplearán los Estados Partes para tipificar los delitos de fabricación o tráfico ilícito de armas de fuego, etc. Los Estados Partes están en libertad de aprobar leyes que establezcan una penalización más amplia o que pueda abarcar una gama más amplia de armas de fuego, etc.
El núcleo de las disposiciones sobre entrega vigilada de la CIFTA está contenido en el Artículo XVIII: “Entrega Vigilada”. Las disposiciones sobre entrega vigilada del Artículo XVIII rigen para las armas de fuego, etc. que hayan sido fabricadas o traficadas ilícitamente. La fabricación y el tráfico ilícitos son términos definidos por la Convención (véase Artículo I). Conforme a esa definición, estos términos constituyen los elementos esenciales de las medidas legislativas que el Artículo IV de la Convención exige adoptar a los Estados Partes. A su vez, el término “entrega vigilada” está definido en el numeral “7” del Artículo I.
El Artículo IV.1 requiere que los Estados Partes tipifiquen como delitos la fabricación y el tráfico ilícitos de armas de fuego, etc. Estos delitos están definidos en los numerales “1” y “2” del Artículo I. El Artículo IV.2 establece que los delitos incluirán también la participación en la comisión de alguno de dichos delitos, la asociación y la confabulación para cometerlos, la tentativa de cometerlos y la asistencia, la incitación, la facilitación o el asesoramiento en relación con su comisión.
Aparte de las definiciones de “fabricación ilícita” y “tráfico ilícito”, los términos armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados, también son definiciones que los redactores de la legislación nacional deberán tener en cuenta e incluirlos como constan en la Convención.
Quienes redacten las disposiciones correspondientes de la legislación nacional deberán también tener en cuenta que, excepto una calificación incluida en el Artículo IV.2, las disposiciones pertinentes de la Convención —es decir, los Artículos IV, VII, VIII, XII, XIII y XIV— son todas vinculantes, por lo cual, los Estados Partes, al ratificar la Convención, están obligados a respetarlas.
A diferencia de los Artículos que se acaban de mencionar, la reserva señalada en relación con el Artículo IV.2 consta en sus primeras palabras, en el sentido de que, “a reserva de los respectivos principios constitucionales y conceptos fundamentales de los ordenamientos jurídicos de los Estados Partes”, los delitos que habrán de tipificarse conforme al Artículo IV.1 (la fabricación y el tráfico ilícitos) incluirán “la participación en la comisión de alguno de dichos delitos, la asociación y la confabulación para cometerlos, la tentativa de cometerlos y la asistencia, la incitación, la facilitación o el asesoramiento en relación con su comisión”, lo que deja a los Estados Partes margen para no tipificarlos, si no lo permiten los respectivos principios constitucionales y conceptos básicos de su ordenamiento jurídico.
De igual manera, el Artículo XVIII de la CIFTA apoya expresamente la técnica de investigación denominada entrega vigilada, siempre que “sus respectivos ordenamientos jurídicos lo permitan”, con lo cual los países cuyos principios constitucionales no lo permitan, podrán no adoptar esta técnica. Esta técnica es especialmente útil en la investigación de grupos de delincuencia organizada, debido a los peligros y las dificultades inherentes en el acceso a sus operaciones y recopilación de información y pruebas para su uso en los procesos nacionales, así como la prestación de asistencia jurídica mutua con otros Estados Partes. En muchos casos, la utilización de métodos menos intrusivos resultaría ineficaz, o no podría llevarse a cabo sin riesgos inaceptables para los involucrados.
La entrega vigilada es útil en los casos en que se identifican o interceptan contrabandos en tránsito y luego son entregados bajo vigilancia para identificar a los destinatarios o para controlar su posterior distribución a través de una organización criminal. Si bien algunos países regulan la entrega vigilada a través de reglamentos o guías, los ordenamientos jurídicos de otros países requieren medidas legislativas para permitir este curso de acción, ya que, la no incautación, confiscación o decomiso de las remesas ilícitas por un agente del orden público puede constituir en sí mismo un delito en el derecho interno.
Sea que el Estado Parte considere que la Convención es de ejecución automática -es decir que, al ratificarla, se entiende que sus disposiciones quedan automáticamente incorporadas a su legislación nacional- o que el Estado Parte considere necesario aprobar leyes internas que den plena vigencia y efecto al instrumento, las disposiciones de los Artículos mencionados constituyen los requisitos mínimos que debe satisfacer la legislación interna de cada Estado Parte.


  1. Requisitos

De acuerdo con el Artículo XVIII de la Convención, los Estados Partes deben:




  1. Establecer la entrega vigilada como técnica de investigación disponible a nivel internacional, si lo permiten los principios fundamentales de su ordenamiento jurídico interno;

  2. Tener la capacidad legal para proporcionar cooperación internacional caso por caso con respecto a las entregas vigiladas, cuando no contraríe los principios fundamentales de su ordenamiento jurídico interno;

  3. Reglamentar la entrega vigilada en la cual se intercepta y se autoriza a proseguir intactas las remesas ilícitas, o bien sustituir, total o parcialmente, los objetos ilícitos.

El Artículo XVIII, numeral 1, requiere que los Estados Partes establezcan la técnica especial de investigación de entrega vigilada, siempre que ello no sea contrario a los principios fundamentales de sus respectivos ordenamientos jurídicos internos. Muchos Estados ya tienen legislado este mecanismo por lo menos con respecto al tráfico de estupefacientes, tal como estaba previsto en la Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Sicotrópicas de 1988. La decisión de utilizar esta técnica en una circunstancia específica se deja librado a la ley nacional, la discreción y los recursos del Estado en cuestión, como se refleja en las frases “dentro de sus posibilidades” y “cuando sus respectivos ordenamientos jurídicos internos lo permitan”. Asimismo, el párrafo 1, alienta a los Estados Partes, pero no requiere, a celebrar acuerdos o arreglos que permitan la utilización de la técnica especial de investigación de entrega vigilada, en nombre de otro Estado, como una forma de la cooperación internacional.


El párrafo 2 establece que la decisión de recurrir a esa técnica especial de investigación en el ámbito internacional se hará con base a cada caso en particular. Esta formulación requiere de un Estado Parte tener la capacidad de cooperar, caso por caso, con respecto a la entrega vigilada. Además, establece la posibilidad de adoptar arreglos financieros entre los Estados Partes involucrados.
El párrafo 3 aclara que entre los métodos de entrega vigilada que pueden ser aplicados a nivel internacional se encuentran el de interceptar y permitir que las remesas sigan intactas, o interceptar y remover los objetos ilícitos, o interceptar y reemplazar las remesas ilícitas en su totalidad o en parte. Deja la elección del método para el Estado Parte involucrado. El método aplicado puede depender de las circunstancias del caso particular.
Para una serie de países, estas disposiciones serán en sí mismas una fuente suficiente de autoridad legal para la cooperación caso por caso. Sin embargo, en los casos en que un Estado no puede directamente poner en práctica este tipo de disposición de un tratado, sino que requieren una nueva legislación para participar en tales actividades, se debe hacer referencia a la presente legislación modelo.


  1. Términos de la Convención




    1. Artículo I: Definiciones

En los casos en que los Estados Partes ya hayan definido lo que quieren decir con los términos “fabricación ilícita”, “tráfico ilícito”, “armas de fuego”, “municiones”, “explosivos” y “otros materiales relacionados”, se podría comparar la legislación vigente en el país con las definiciones que figuran más adelante (adaptadas a partir de la Convención, según sea necesario, para incorporarlas a la legislación interna) a fin de confirmar que la legislación del Estado incluye disposiciones con el mismo contenido.


Si la legislación nacional vigente no contiene todos los elementos establecidos en las disposiciones modelo que se indican a continuación, será necesario modificar consiguientemente la legislación nacional.
Los Estados Partes también deben tener en cuenta la redacción del Artículo XXVII.2 de la CIFTA en el sentido de que “podrán adoptar medidas más estrictas que las previstas en la presente Convención si, a su juicio, tales medidas son convenientes para impedir, combatir y erradicar la fabricación y el tráfico ilícitos de armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados”. (Subrayado del autor)
De lo anterior, se deriva como corolario que, si las definiciones de la legislación de un Estado Parte sobre control de armas de fuego son más completas que las correspondientes de la CIFTA, pueden mantenerse las definiciones del país tal como están vigentes en la normativa nacional.
Para cumplir cabalmente con la CIFTA, la legislación nacional de cada Estado Parte debe contener o ser modificada para contener, según sea necesario, un texto definitorio o explicativo que, como mínimo, incluya lo siguiente:

1. “Fabricación ilícita”: la fabricación o el ensamblaje de armas de fuego y materiales relacionados, municiones y explosivos:


a. a partir de componentes o piezas ilícitamente traficados, o

b. sin permiso, licencia o autorización de la autoridad competente, o



c. cuando las armas de fuego que lo requieran no sean marcadas en el momento de la fabricación.
COMENTARIO: Nótese que la referencia a “materiales relacionados” se vincula sólo a las armas de fuego y no a los “materiales” que tienen que ver con municiones y explosivos. Ello, porque así es como están definidos los “materiales relacionados” en el Artículo I.6 de la Convención.
Cabe observar que existen tres formas posibles separadas y alternativas del delito de fabricación ilícita, con lo cual, los Estados podrían crear en la legislación nacional un delito separado para cada uno de los elementos antes descritos, cada uno con sus propias penas, si el país determina que se justifican sanciones separadas.
2. “Tráfico ilícito”:
Opción A: la importación, exportación, adquisición, venta, entrega, traslado o transferencia de armas de fuego y materiales relacionados, municiones y explosivos del territorio nacional de un Estado Parte al territorio de otro Estado Parte de la Convención Interamericana contra la Fabricación y el Tráfico Ilícitos de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y otros Materiales Relacionados (CIFTA), o a través del territorio de otro Estado Parte a un tercer Estado Parte, si uno de los Estados Partes afectados no lo autoriza.
COMENTARIO: Es importante observar que el “tráfico” al que hace referencia la definición mencionada corresponde directamente a la definición de la CIFTA y, necesariamente, implica el traslado no autorizado de armas de fuego o materiales relacionados, municiones o explosivos a través de las fronteras de un Estado Parte y hacia otro Estado Parte. La referencia a los Estados Partes en la definición de la Convención del “tráfico ilícito” y en la anterior definición deriva de que el Artículo IX de la Convención establece una medida adicional de protección para los Estados Partes (por oposición a otros Estados que no son partes) al determinar que el traslado del producto (armas de fuego, municiones, etc.) requiere la aprobación previa del Estado importador antes de que se efectúe el embarque desde el Estado exportador.
No obstante, se sugiere que, en la legislación nacional, se considere como “tráfico ilícito”, no sólo los traslados transfronterizos no autorizados de armas de fuego, etc., entre los Estados Partes, como se menciona en el Artículo I.2, sino también el traslado transfronterizo no autorizado de esos elementos del territorio de cualquier Estado a un Estado Parte y su contrapartida, a saber, la exportación no autorizada de armas de fuego, etc. del territorio de un Estado Parte a cualquier otro Estado.
Se sugiere, asimismo, que los países consideren como “tráfico ilícito” las adquisiciones, ventas, envíos, etc. ilegales dentro de un Estado Parte, en la medida en que esas actividades no estén de alguna manera cubiertas por la legislación penal nacional.
Si bien se reconoce que las otras alternativas de definiciones propuestas exceden los parámetros de la CIFTA, las mismas se incluyen en atención a que, para los fines de la legislación penal nacional, existirá interés, no sólo en el “tráfico” transnacional ilegal entre Estados Partes, sino en el tráfico ilícito que implique como una de las partes en la transacción también a Estados no partes. Asimismo, en interés de la legislación penal nacional, podría abarcarse el “tráfico” de estos productos dentro del país.
Opción B: la adquisición, venta, entrega, traslado, transferencia o desviación ilegal de armas de fuego y materiales relacionados, municiones y explosivos dentro del territorio nacional de un Estado Parte y, según sea el caso, su importación no autorizada desde otro Estado.
Opción C: la adquisición, venta, entrega, traslado, transferencia o desviación no autorizada de armas de fuego y materiales relacionados, municiones y explosivos dentro del territorio nacional de un Estado Parte y, según sea el caso, su exportación no autorizada al territorio de otro Estado.
3. “Armas de fuego”:
a. cualquier arma que conste de por lo menos un cañón por el cual una bala o proyectil puede ser descargado por la acción de un explosivo y que haya sido diseñada para ello o pueda convertirse fácilmente para tal efecto, excepto las armas antiguas fabricadas antes del siglo XX o sus réplicas; o

b. cualquier otra arma o dispositivo destructivo tal como bomba explosiva, incendiaria o de gas, granada, cohete, lanzacohetes, misil, sistema de misiles y minas.


COMENTARIO: Como se indicó antes, esta definición del término “armas de fuego” y, análogamente, las definiciones de “municiones”, “explosivos” y “otros materiales relacionados” que figuran más adelante, establecen las características y elementos mínimos del tipo de objetos que la legislación nacional debe incluir para que estos sean considerados armas de fuego (o, según sea el caso, “municiones” o “explosivos” u “otros materiales relacionados”) a los efectos del cumplimiento con la CIFTA.
En consecuencia, un arma de fuego es a) un arma con un cañón que b) descarga una bala o proyectil por acción de un explosivo. Las palabras “descarga una bala o proyectil por acción de un explosivo” significan que, según la CIFTA, un arma que emplee otra forma de propulsión no se considera arma de fuego. Además, no es un arma de fuego a) un arma antigua fabricada antes del siglo XX, ni b) una réplica de un arma antigua. Aunque la CIFTA no define el término “réplica”, los redactores que empleen el término “armas de fuego” en cualquier legislación nacional deben tomar nota de que, si la réplica de un arma antigua fue modernizada por la tecnología surgida después de la época del arma antigua, de modo que descargue un proyectil con mayor potencia o eficiencia que el arma antigua, ya no será considerada una mera réplica, sino un arma de fuego.


  1. “Municiones”: el cartucho completo o sus componentes, incluyendo cápsula, fulminante, carga propulsora, proyectil o bala que se utilizan en las armas de fuego.


COMENTARIO: Los Estados Partes tienen que asegurarse de que cualquier definición interna de “municiones”, vigente o que se propone incorporar al sistema, debe satisfacer las normas mínimas del término conforme consta en el numeral 4 del Artículo I de la Convención. Aunque no existe en la Convención un requisito expreso de que las “municiones” sean un término definido en la legislación nacional, es conveniente que exista una disposición en tal sentido para garantizar que otros requisitos legales pertinentes sean aplicables a la entrega vigilada, así como a otras materias identificadas en la Convención.
Entre los Estados en que los componentes de las municiones, como el fulminante y la carga propulsora, no están sujetos a los requisitos de autorización, deberá ampliarse la preparación de la legislación nacional a fin de incluir tales elementos en caso de que no estén ya regulados por otras leyes.
5. “Explosivos”: toda sustancia o artículo que se hace, se fabrica o se utiliza para producir una explosión, detonación, propulsión o efecto pirotécnico, excepto:
a. las sustancias y artículos que no son en sí mismos explosivos, o

b. las sustancias y artículos enumerados en el Anexo de la presente Convención.


COMENTARIO: Se reconoce que, en relación con la definición de “Explosivos” del numeral 5 del Artículo I de la CIFTA y del Anexo al que la definición refiere (mismo que se reproduce más adelante), algunos países, por razones de seguridad interna, podrían ya haber optado por un criterio de control de sustancias de mayor alcance que el de la CIFTA. Por tanto, los Estados Partes y signatarios que deseen partir de una definición actualizada de los explosivos podrían considerar otras alternativas, en coordinación con expertos en explosivos y con los órganos encargados de hacer cumplir la ley.
“ANEXO
“El término “explosivos” no incluye: gases comprimidos; líquidos inflamables; dispositivos activados por explosivos tales como bolsas de aire de seguridad (air bags) y extinguidores de incendio; dispositivos activados por propulsores tales como cartuchos para disparar clavos; fuegos artificiales adecuados para usos por parte del público y diseñados principalmente para producir efectos visibles o audibles por combustión, que contienen compuestos pirotécnicos y que no proyectan ni dispersan fragmentos peligrosos como metal, vidrio o plástico quebradizo; fulminante de papel o de plástico para pistolas de juguete; dispositivos propulsores de juguete que consisten en pequeños tubos fabricados de papel o de material compuesto o envases que contienen una pequeña carga de pólvora propulsora de combustión lenta que al funcionar no estallan ni producen una llamarada externa excepto a través de la boquilla o escape; y velas de humo, balizas, granadas de humo, señales de humo, luces de bengala, dispositivos para señales manuales y cartuchos de pistola de señales tipo “Very”, diseñadas para producir efectos visibles para fines de señalización que contienen compuestos de humo y cargas no deflagrantes”.
6. “Otros materiales relacionados”: cualquier componente, parte o repuesto de un arma de fuego o accesorio que pueda ser acoplado a un arma de fuego.
COMENTARIO: Dada la forma en que está redactado el numeral 6 Artículo I. de la Convención, el término “otros materiales relacionados” se relaciona sólo con las armas de fuego, y no con las municiones y explosivos.
Se incluyeron en la Convención los otros materiales relacionados para asegurar que no se pudieran eludir los requisitos dispuestos para las armas de fuego trasladadas a través de las fronteras nacionales desarmándolas en sus componentes, piezas y repuestos.
La CIFTA no requiere expresamente que la legislación nacional defina los “otros materiales relacionados”, pero Estados Partes tal vez consideren necesario adoptar o enmendar las definiciones de las leyes a fin de garantizar que sus disposiciones legales cubren toda la gama de materias contempladas por la Convención.



    1. Artículo IV: Medidas legislativas

El objetivo principal de la Convención es impedir, combatir y erradicar la fabricación y el tráfico ilícitos de armas de fuego, etc., para lo cual en ella se penaliza toda fabricación, transacción o transferencia que no cumpla con los requisitos en ella dispuestos. En la Convención se reconoce que, para prevenir la fabricación y el tráfico ilícitos, los Estados Partes deben establecer un régimen jurídico de amplia aplicación. A los efectos de detectar la fabricación ilícita y las transacciones ilícitas, todas esas actividades deben ser analizadas rigurosamente para determinar cuáles son legítimas y cuáles no.

En cuanto al Artículo IV.1 de la CIFTA, que dispone la tipificación de los delitos de fabricación ilícita y tráfico ilícito de armas de fuego, etc. en la legislación nacional, se propone la disposición siguiente como parte de la Legislación Modelo, en base a las disposiciones de la propia Convención y del Código Penal del Canadá (R.S., 1985, c. C-46) y enmiendas, y en concordancia con las disposiciones de las legislaciones modelo previas.
Fabricación ilícita
1. Excepto disposición legal en contrario, cometerá delito quien, consciente de sus actos, fabrique o ensamble armas de fuego y otros materiales relacionados, municiones y explosivos:
a. a partir de componentes o piezas traficadas ilícitamente, o

b. sin permiso, licencia o autorización de la autoridad competente, o



c. sin realizar el marcaje exigido de las armas de fuego en el momento de su fabricación.
Tráfico ilícito
2. Cometerá delito quien, sin el correspondiente permiso, licencia o autorización emitida por autoridad competente y consciente de sus actos, importe, exporte, adquiera, venda, entregue, traslade, desvíe o transfiera armas de fuego y otros materiales relacionados, municiones y explosivos desde otro Estado o hacia otro Estado.
COMENTARIO: Si, aparte de la disposición anterior sobre tráfico ilícito, un país desea contemplar las transferencias ilícitas internas, además de las transfronterizas, podría establecer una disposición adicional en los términos siguientes:
Cometerá delito quien, a cambio o no de una contraprestación, transfiera armas de fuego y otros materiales relacionados, municiones y explosivos, consciente de que no está autorizado a ello en virtud… (aquí, el país insertaría la legislación nacional aplicable).”
A los efectos de la disposición anterior, los países podrían definir el término “transferir” como la “adquisición, venta, suministro, trueque, cesión, préstamo, arrendamiento, venta, transporte, embarque, distribución, desviación o entrega”.
Participación, asociación o confabulación
3. En relación con cualquiera de los delitos establecidos de acuerdo con… (aquí se insertará la disposición correspondiente a los delitos aplicables en el sistema nacional), se considerará también delito la participación en la comisión, la asociación y la confabulación para cometerlos, así como la asistencia, incitación, facilitación o asesoramiento para su comisión o la asistencia a un tercero que haya participado en alguno de esos delitos, con el fin de evadir las consecuencias legales de sus actos.
COMENTARIO: El Artículo IV.2 de la CIFTA no obliga a que los Estados Partes tipifiquen los delitos de participación, asociación, confabulación, tentativa, asistencia e instigación, facilitación o asesoramiento o la incitación a un tercero para fabricar o traficar armas de fuego, etc. ilícitas, pues reconoce que tales delitos pueden no ser congruentes con los principios constitucionales nacionales o pueden no existir como conceptos básicos del sistema jurídico de un país.


    1. Artículo XVIII: Entrega Vigilada




  1. Se entenderá por entrega vigilada la técnica consistente en dejar que remesas ilícitas o sospechosas de armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados, salgan del territorio nacional, lo atraviesen o entren en él, con el conocimiento y bajo la supervisión de las autoridades competentes, con el fin de investigar los delitos de fabricación y tráfico ilícitos e identificar a las personas involucradas en la comisión de éstos, así como también prestar auxilio a autoridades extranjeras en esos mismos fines.


COMENTARIO: La finalidad de la entrega vigilada en el plano internacional es doble: por un lado, en relación con la investigación que llevan a cabo las autoridades nacionales, “descubrir o identificar a las personas involucradas en la comisión de algún delito”, y en segundo lugar, brindar auxilio a las autoridades extranjeras.


  1. El recurso a la entrega vigilada se hará caso por caso y se adecuará a lo dispuesto en los Tratados Internacionales. La decisión de utilizar la técnica de entrega vigilada deberá estar debidamente fundada en legislación nacional. Para adoptar estas medidas [indicar la Autoridad Nacional competente] deberá tener en cuenta, en cada caso concreto: 1) su necesidad a los fines de la investigación, según la importancia del delito; 2) las posibilidades de vigilancia; 3) la determinación explícita, cuando sea posible, del objeto de la entrega vigilada, así como el tipo y cantidad de los objetos de que se trate; y 4) el objetivo de mejor y más eficaz cooperación internacional.

COMENTARIO: La disposición por la cual se recurre a la técnica de entrega vigilada debería estar respaldada en información policial fehaciente, declaración jurada de testigo o informante, u otros elementos probatorios fundados en la ley nacional. Además la medida debe perseguir la consecución de información útil para la investigación. Por otra parte la autoridad nacional podrá ser un fiscal, juez, autoridad policial u otra autoridad competente.

  1. Las remesas ilícitas sobre las cuales se utilice el procedimiento de entrega vigilada podrán ser interceptadas y autorizadas a proseguir intactas, o habiéndose retirado, sustituido, o modificado total o parcialmente las armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados que contengan. La utilización de cualquier método quedará a criterio de [indicar la Autoridad Nacional competente].

COMENTARIO: Se establece que las modalidades de entrega vigilada podrán ser: a) sin sustitución del bien delictivo; o b) con sustitución del bien delictivo, el cual a su vez podrá ser: i) total, o ii) parcial. La autoridad nacional a cargo de la operación será la encargada de establecer qué tipo de modalidad se utilizará de acuerdo a las circunstancias del caso. Estas son las modalidades que establece la CIFTA en su Artículo XVIII.3. En algunas circunstancias los productos involucrados en una entrega vigilada podrán no ser retirados o sustituidos, sino modificados o alterados. Dentro de la entrega vigilada pueden contemplarse la modificación de las remesas de forma que la entrega vigilada sea una técnica más efectiva.


  1. Durante el procedimiento de entrega vigilada se deberán utilizar los medios técnicos idóneos que permiten establecer la intervención de las personas involucradas.


COMENTARIO: El fin de la entrega vigilada es “descubrir o identificar a las personas involucradas en la comisión de algún delito”, particularmente aquellas personas que manejan la organización criminal. En este sentido, la entrega vigilada deberá realizarse utilizando los medios técnicos, tales como Sistemas de Posicionamiento Global (GPS), microchips, etc., que mejor se apliquen a cada caso y que permitan recabar la información necesaria para probar en el ámbito judicial la vinculación de esas personas con los delitos establecidos según el Artículo IV de la CIFTA.


  1. Las autoridades extranjeras de los países que participen del procedimiento de entrega vigilada deberán proporcionar para el ingreso y/o egreso de las remesas al país:




    1. Se asegurarán de controlar continuamente el traslado de la remesa hasta su entrada en el país o desde la salida del país, según sea el caso;




    1. Se asegurarán de que se investigarán a los transportistas, a los jefes de la organización criminal y a los compradores, se confiscarán o decomisarán las remesas, y se buscará la condena de los delincuentes, así como la ejecución de sus sentencias; y




    1. Se asegurarán de que las autoridades nacionales serán continuamente informadas de la situación de las actuaciones.




    1. Proporcionar cuando proceda, las evidencias que se requieran para fines de análisis e investigación.




    1. Se asegurarán de mantener bajo estricta reserva la información que se les proporcione con motivo de las investigaciones por las que se esté aplicando esta técnica de investigación.


COMENTARIO: En atención al objeto de la entrega vigilada (armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados) y el riesgo que constituiría la pérdida de esas remesas, se requiere la garantía del país requirente de que se arbitrarán todos los medios necesarios para mantener la vigilancia constante sobre las remesas involucradas. Asimismo, se requiere la colaboración del país requirente para investigar toda la cadena delictiva y que las autoridades nacionales serán permanentemente informadas sobre el progreso de la operación de entrega vigilada.


  1. L

    os gastos que en territorio nacional demande la aplicación de la técnica de entrega vigilada internacional serán a cuenta de [indicar la Autoridad Nacional competente]. La [indicar la Autoridad Nacional competente] está facultada para arribar a un acuerdo financiero específico con la o las autoridades extranjeras involucradas.




COMENTARIO: Se establece que los costos que demande la aplicación de la técnica de entrega vigilada correrán por cuenta de la Autoridad Nacional que el país designe, la cual estará facultada para establecer arreglos económicos con el país que solicite la colaboración en la utilización de la entrega vigilada, tal cual lo establece el Artículo XVIII.2 de la CIFTA.


  1. Concluido el procedimiento de entrega vigilada, los resultados y, en especial, los elementos materiales probatorios y evidencia física, deberán ser comunicados sin dilación, a las autoridades extranjeras involucradas, de acuerdo a la legislación nacional y los tratados internacionales aplicables.


COMENTARIO: Aquí se establece que atento al fin de cooperación que tiene la técnica de entrega vigilada en el plano internacional, los resultados de la misma serán informados a las autoridades extranjeras involucradas. De esta forma se podrá proveer de información sobre la ruta, procedencia y destino de las operaciones ilícitas de traslado o tránsito de armas de fuego, etc.; así como de aquélla que permitirá identificar la composición, estructura, recursos y actividades de las organizaciones criminales.
Se recomienda, para el caso de las legislaciones que no lo prevean, la inclusión en la normativa nacional de disposiciones sobre cadena de custodia de evidencias, así como las adecuaciones procesales pertinentes para que las evidencias recabadas en el extranjero a través de esta técnica de investigación tengan validez en el desahogo de los procedimientos jurisdiccionales.


1. Por razones prácticas, en lugar de repetir la referencia a “las armas de fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados,” en el resto de este documento, se empleará el término “armas de fuego, etc.”.

2 En este sentido, para aquellos países que no hubieran legislado sobre la sanción que se les puede imponer a aquéllas personas físicas y/o jurídicas o morales que intervengan en la comisión de los delitos contemplados en la CIFTA, se recomienda tomar en consideración “Legislación Modelo y Comentarios sobre Medidas Legislativas para Tipificar Delitos en Relación con la Fabricación y/o el Tráfico Ilícitos de Armas de Fuego, Municiones, Explosivos y otros Materiales Relacionados”, aprobada ad referendum por el Comité Consultivo de la CIFTA, el 9 de mayo de 2008.





Compartir con tus amigos:


La base de datos está protegida por derechos de autor ©composi.info 2017
enviar mensaje

    Página principal