La Banca y la propiedad de los medios: el caso de Ecuador Banking and property of the media: the case of Ecuador Dr. Antonio Checa–Godoy



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Forma de citar | Open_Peer_Review | agenda | metadatos | pdf | Presentación dinámica issuu | cc | Referencias | doi 10.4185/RLCS-067-950-125-147 | ISSN 1138-5820 | RLCS # 67 | 2012 | b | 950.epubMobi para Kindle

La Banca y la propiedad de los medios: el caso de Ecuador

Banking and property of the media: the case of Ecuador

Dr. Antonio Checa–Godoy [C.V.] Profesor titular. Departamento de Comunicación Audiovisual – Universidad de Sevilla. España – achecaXus.es

Resumen: Con la consulta popular convocada por el presidente Rafael Correa en 2011, concluye una compleja etapa en la historia de Ecuador, al quedar el poder financiero al margen de la propiedad de los medios por ley, con ratificación además en las urnas. Por medio, doce años de intensos enfrentamientos desde que en 1999 la crisis bancaria pusiera de manifiesto su decisiva presencia en el panorama mediático del país, y dos claras etapas: 1999–2006, periodo en el que la Banca, pese a su crisis interna –o por ella misma, pues utiliza prensa, radio y televisión para mejorar su imagen–, amplía su presencia en los grandes medios, y otra, desde 2007, de alto interés y muy novedosa, en la que el poder político actúa de forma rotunda para eliminar esa presencia.

Palabras clave: Ecuador; Banca; Medios; Propiedad; Constitución.

Abstract: With the referendum called by President Rafael Correa in 2011, concludes a complex stage in the history of Ecuador, to take the financial power out of media ownership by law, supported by ratification at the polls. Through twelve years of intense fighting since 1999, when the banking crisis were to indicate its decisive presence in the media landscape of the country, two distinct phases can be described: one between 1999–2006, a period in which the Bank, despite its internal crisis – or by itself, using newspapers, radio and television to wash his image, is expanding its presence in the mainstream media, and another, since 2007, of high interest and very novel, in which political power acts intensively to remove that presence.

Keywords: Ecuador; Banking; Media; Property; Constitution.

Sumario: 1. Introducción. 2. Antecedentes y metodología. 3. Los medios y los bancos. 4. Panorama mediático de una década. 5. La Constitución de 2008 y sus imperativos. 6. El informe de la Comisión para Auditoría de las Concesiones. 7. El gobierno y los medios públicos. 8. Conclusiones. 9. Fuentes. 10. Notas.

Summary: 1. Introduction. 2. Background and methodology. 3. The media and the banks. 4. Media landscape for a decade. 5. The Constitution of 2008 and its imperatives. 6. The report of the Commission for Audit of the concessions. 7. The government and public media. 8. Conclusions. 9. Sources. 10. Notes.

Traducción de Cruz-Alberto Martínez-Arcos (Universidad de Londres)



1 Introducción

Es bien conocido que los poderes económicos han conseguido posiciones de privilegio en toda la comunicación latinoamericana desde las dos últimas décadas del siglo XX aprovechando los procesos de privatización, una legislación muy permisiva y la diversificación propiciada por las nuevas tecnologías, incluso la inestabilidad política. La banca es en ese panorama un sector decisivo y su papel está necesitado de una investigación amplia y desapasionada, pero no fácil. Los bancos quiebran, se revelan casos de corrupción masiva, hay largas batallas entre el poder político y ese enorme poder financiero–mediático o entre diferentes núcleos del propio poder económico a través de sus respectivos medios.

El investigador constata que el ciudadano no comprende todo lo que ocurre y en cualquier caso tiene la sensación, inevitable, de que queda al margen de los juegos de poder. Pierde confianza en los medios, sobre todo en los grandes órganos, y aunque se mantienen –no sin dificultades– pequeños núcleos independientes, radios comunitarias, periódicos quincenales o mensuales, diarios digitales, no tiene fácil el acceso a ellos.

El sistema, se evidencia cuando se penetra en él, tiene mucho de bloqueado. En ese panorama el caso de Ecuador en la primera década del nuevo siglo es especialmente representativo y señala un camino, pues tras una década tumultuosa con claro protagonismo de la banca y sus medios, se liquida de forma democrática, pero inevitablemente conflictiva, la presencia financiera en los medios.

Merece por ello esa investigación, que aclare y analice, pues puede marcar un camino o devenir en ejemplo –o advertencia– para otros estados en situación similar. En este trabajo analizaremos la evolución registrada en los doce años que median entre el estallido de la crisis bancaria ecuatoriana –1999– y el referéndum que marca el fin de la presencia de la banca del país en los medios, en mayo de 2011.

2. Antecedentes y metodología

Aunque Ecuador, en razón de ser un Estado comparativamente pequeño en superficie y población,  es uno de los que muestra menor densidad de estudios sobre comunicación de Suramérica, ofrece ya un estimable promedio de análisis, casi todos muy recientes, y estimables revistas especializadas, como Chasqui, en Quito, de amplia trayectoria.

Los propios medios, en especial los impresos, son fuente relevante y la abundante normativa sobre medios de los últimos años así como los estudios e informes promovidos desde el gobierno y desde instituciones, observatorios y asociaciones profesionales coadyuvan igualmente. Citemos, a título de ejemplo, informes recientes como los emanados de la Oficina de la Unesco en Ecuador –Análisis del desarrollo mediático en Ecuador– o Reporteros sin fronteras –El volcán mediático y su delicada regulación


 
No obstante, la fuerte polarización política y la defensa de intereses aletean en muchos de esos trabajos y obligan al análisis detenido y contrastado. En todo caso, el Ecuador de hoy se muestra como un laboratorio relevante en el ámbito de la comunicación y hay fuentes suficientes para desarrollar un estudio que desmenuce la trayectoria reciente de la comunicación en el país desde una perspectiva crítica.

En este artículo, además de los datos aportados directamente por los propios medios, vía usualmente de hemerotecas digitales, y sus organizaciones profesionales y empresariales, hemos utilizado fuentes estatales –principalmente el Consejo Nacional de Radiodifusión y televisión, Conartel– y de investigadores ecuatorianos y en general latinoamericanos, a través sobre todo del Centro internacional de Estudios Superiores de Comunicación para America Latina, Ciespal, y los trabajos emanados de la sede ecuatoriana de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Flacso, a fin de poder describir e interpretar el intenso proceso, con muy distintos avatares,  vivido por el país en torno a la propiedad de los medios y que se cierra en principio con el aludido referéndum de mayo de 2011.   



3. Los medios y los bancos

Ecuador, el país que en el 2000 era considerado –probablemente sin exageración– el más corrupto de Latinoamérica, atraviesa en la última década del siglo XX y la primera del XXI una etapa de profunda inestabilidad política  –dimiten tres presidentes en menos de una década, hay media docena de golpes de estado o intentos– que culmina en el cambio de siglo con una no menos honda crisis económica, con retroceso del nivel de vida y una abundante emigración al exterior, la más intensa del área. En 2005 las remesas de emigrantes en el extranjero aportan el 6% de la riqueza nacional, y el porcentaje aumenta en los dos años siguientes.

La crisis bancaria del trienio 1999–2001 pone de relieve los profundos lazos entre el poder financiero y los grandes medios del país y tiene para éstos consecuencias penosas En esa crisis caen numerosos bancos, entre ellos varios de los más relevantes, como Filabanco y Banco del Progreso, que eran justo los dos principales a finales del pasado siglo, todavía en 2009 la Superintendencia de Bancos del Ecuador informaba de la existencia de 33 bancos en liquidación.

Si bien Ecuador no se ha situado hasta entonces entre los estados con más riesgo para el ejercicio del periodismo independiente y mantiene un aceptable nivel de libertad de expresión, [1] esa crisis evidencia como los medios son utilizados de forma sistemática para la defensa de intereses financieros nada limpios. Lo constatan, por ejemplo, dos veteranos periodistas norteamericanos, Mary Walton y Charles Layton, que realizan en los primeros años del nuevo siglo un estudio sobre el periodismo ecuatoriano para la Fundación Knight, y resumen así su visión del mismo:

El obstáculo más serio para la práctica del periodismo en Ecuador es que todos los medios están en manos de personas vinculadas con la élite comercial y política del país. Ecuador no obedece al concepto de democracia de los norteamericanos o los europeos. El país está controlado por grupos, entidades monopolísticas que pueden incluir interrelaciones entre banqueros, abogados, empresarios, partidos políticos y dueños de medios. La mayoría de los grupos han estado basados en intereses agrícolas, pero recientemente han sido desplazados por sectores bancarios y financieros. Los dueños de los medios ecuatorianos no actúan como garantes del orden democrático. Usan los medios para proteger sus intereses y los de sus amigos, y en ocasiones, atacar a sus rivales. Muchos reporteros ecuatorianos se arriesgan a perder su trabajo si escriben algo que moleste a una persona o institución. Los periodistas no tienen sindicato que los proteja o negocie salarios más altos (Walton y Layton, 2001).

Aunque la penetración de capital extranjero en los medios ecuatorianos es comparativamente baja, la dependencia de un sistema bancario profundamente corrupto, por contra, se revela en esos años alta. [2] El resultado del terremoto bancario es en este aspecto aleccionador. En el 2000 desaparece un diario de Guayaquil, La Razón, surgido hacia 1965, que en la década de los setenta se convertía en uno de los más leídos del país; decaería luego y en 1985 pasaba a manos del grupo financiero de los hermanos Isaías, William y Roberto, que tiene presencia también en el mundo de la radio y en el de la televisión –Sí TV–. La crisis de Filanbanco, eje financiero del grupo,  arrastra a un diario ya en decadencia.

Otro relevante grupo de medios, el aglutinado por Fernando Aspiazu, dispone del decano de la prensa del país, el diario El Telégrafo de Guayaquil, además de emisoras –Radio El Telégrafo, Radio La Prensa– y un canal de Televisión –Telecentro–. Fernando Aspiazu Seminario es director de El Telégrafo de 1996 a 2000. El escándalo en que se ve inmerso el Banco del Progreso –propietario del grupo–, que subvenciona con 3,5 millones de dólares la candidatura de Jamil Mahuad, presidente en 1999–2000, lleva a que pase a controlarlo la Agencia de Garantía de Depósitos.

El veterano periódico –180 trabajadores–, que durante décadas ha sido el clásico diario familiar, de los Castillo, con talante liberal, que acaba a finales del siglo XX en manos de grupos económicos, cae en ventas y pierde en torno a los 20.000/25.000 dólares mensuales y, aunque dispone de un valioso edificio catalogado, es poco atractivo para el sector privado. El diario, además, es utilizado intensamente en los meses en que aflora el escándalo del Banco del Progreso para enfrentar artificialmente a Guayaquil con Quito, so pretexto de que los problemas del banco los está causando el gobierno para erosionar a la ciudad litoral.

Otros grupos mediáticos tienen entonces asimismo importante presencia bancaria, como el Cevallos–Balda, propietario del diario El Metropolitano, de Manta –vía Bancomex– , desaparecido a raíz de la crisis, y, sobre todo, el grupo Egas Grijalva –Banco del Pichincha–, propietario de Teleamazonas, de la editora de revistas Dinediciones –Gestión, Mundo Diners–, de la cadena de salas Inmocines, de la agencia de publicidad Delta y accionista del diario quiteño Hoy. El grupo Eljury  –Banco del Azuay– es propietario, entre otros medios,  de ETV Telerama. Incluso el más potente grupo del país, mucho menos salpicado por la crisis, el encabezado por El Comercio, muestra igualmente importante vinculación a bancos, en este caso el Banco del Pichincha. Diario y banco se fundan en el mismo año, 1906. 
 
El grupo editorial lo encabeza Guadalupe Mantilla, a su vez destacada accionista del banco. Este grupo es de otra de las más características familias periodísticas de Latinoamérica, los Mantilla, y ofrece ese matutino, El Comercio, el vespertino Ultimas Noticias, revistas como Líderes y Familia y dispone de una amplia red de emisoras integradas en la cadena Ecuador Radio, encabezada por Radio Quito,  y tiene acciones en la agencia Servipublicidad. [3]

Existe, desde luego, en ese momento una legislación antitrust  o contra posiciones dominantes en servicios públicos –radio y televisión incluidas–; la Ley de Radiodifusión y Televisión de mayo de 1995 contempla medidas contra el acaparamiento de medios –es el concepto que utiliza–, pero resulta con frecuencia de muy difícil aplicación, por la abundancia de empresas ficticias o a nombre de terceros, los continuos cambios de propiedad y fraudes de ley, como los curiosos procesos de devolución/concesión (la empresa con concesión renuncia a ella y la devuelve al estado, al tiempo que vende los medios técnicos a otra empresa, que pasa a ser prioritaria para  la nueva concesión). Los vaivenes políticos además implican continuos cambios en la composición de estos organismos de control y en la coherencia y control de sus actividades.

La generalizada convicción de que en el país impera un extraordinario nivel de corrupción supone que todo político con aspiraciones prometa luchar contra ella, como acción principal, aunque una vez llegado al poder esas ofertas se diluyan o directamente se ignoren. La complicidad de muchas autoridades, incluido buen número de jueces, implica que la prensa luche con frecuencia en solitario contra la corrupción y cunda la desesperanza. Un editorialista del diario El Comercio lo reconoce explícitamente:

La prensa en general no puede hacer más. Tendría que crearse una prensa especializada en la lucha anticorrupción para no dejar de morir de inanición la persecución del ingenio desbordante que los banqueros y sus empleados utilizan para adormecer el control público, torcer la explicación de los hechos y prostituir la generación y la aplicación de las leyes (El Comercio, Quito, 7 de marzo de 2002).

No faltan, con todo, balances menos pesimistas. En opinión de Jorge Vivanco:

En el Ecuador, la prensa, a pesar de los golpes recibidos, sigue siendo un referente ético y un factor de vigilancia moral. El pueblo confía en los medios serios, sabe identificar a los que cumplen con su deber de buscar la verdad, decirla sin temor ni mutilaciones, orientar con patriotismo y sin someterse a presiones, arrostrando persecuciones judiciales o policiales de políticos y prepotentes /.../ No se puede decir que la acción de denuncia y vigilancia que ejercieron los medios de comunicación no comprometidos [con la gran banca] haya sido completamente inútil. Lo fue ante las esferas del poder, pero no ante la opinión pública, que se movilizó indignada exigiendo sanción y reformas /.../ Pocas veces en la historia del periodismo mundial los medios de comunicación han jugado un papel tan importante, especialmente desde el punto de vista moral (Vivanco, 2002).

La crisis bancaria pasa una larga factura no sólo a los medios, sino a todo el país. Y sigue a lo largo de toda la primera década del siglo XXI. A fines de 2005 se estimaba que había costado 8.000 millones de dólares, equivalente al presupuesto anual del Estado o la mitad de la deuda exterior, según afirmación del presidente de la Agencia de Garantía de Depósitos.[4]

El sistema informativo ecuatoriano perdió credibilidad durante la larga crisis, sobre todo la televisión. Los hermanos Isaías, Roberto y William, que huyeron del país al inicio del proceso, utilizaron su canal de televisión para defenderse, negar las evidencias y atacar a los rivales, especialmente el grupo Egas, que contraatacó vía Teleamazonas; también intervino el grupo Aspiazu con Telecentro [5]. Muchos periodistas perdieron credibilidad por seguir manifiestamente los intereses de los respectivos grupos.

Otros, por su independencia, perdieron el empleo. Roberto Aguilar, columnista de El Comercio, por ejemplo, era despedido en 2008, tras publicar un artículo, “Creadores de empleo”, en la edición del 19 de abril, crítico con los poderes económicos; el periodista lo explica así:

Yo fui expulsado de un periódico por expresar una opinión, que simplemente fue catalogada como ‘inconveniente’. Durante quince días exigí que me expusieran argumentos editoriales para su decisión: ¿estaba mintiendo, falseando la verdad, exagerando? No hubo argumento periodístico para descalificar mi artículo, sino la palabra ‘inconveniente’. Entonces hay que entender que era ‘inconveniente’ para las relaciones comerciales y políticas de Guadalupe Mantilla (Abad, 2010).



4. Panorama mediático de una década

4.1. Los diarios, tiempo de cambio

Ecuador ha mantenido en los últimos años en torno a los 35/38  diarios de promedio, de ellos una docena de ámbito nacional, los ubicados en Guayaquil y Quito, y una veintena larga de diarios regionales o provinciales, editados en una docena de ciudades, muchas de ellas –Cuenca, Machala, Loja, Ibarra, Riobamba... – disponen de más de un título. Algunas empresas, en especial las editoras del diario quiteño populista La Hora y El Diario, de 


Portoviejo, han iniciado una política de ediciones locales o provinciales.

La Hora mantiene, con la misma cabecera, una docena de ediciones provinciales en todo el país, El Diario –Ediasa– opta por cabeceras propias (La Marea, Manta; Centro, Santo Domingo de los Colorados…), en la poblada provincia de Manabí –casi tres millones de habitantes– y vecinas. En varias regiones han surgido pequeños grupos mediáticos de más reducido ámbito, un ejemplo es el Grupo Norte, en Imbabura, que, en esquema muy clásico, dispone de un matutino, Diario del Norte, una emisora, Radio Noticia, y un canal de televisión, TVNorte. En Loja, una emisora, Radio Centinela, amplía también a un diario, Centinela.
 
El índice de lectura, muy bajo, desciende durante casi toda la década a consecuencia de la recesión económica, aunque se recupera hacia 2009, se sitúa en torno a los 900.000 ejemplares diarios. No hay estadísticas fiables sobre la difusión de los medios, lo que dificulta notablemente valorar su evolución y su penetración. El diario más difundido sigue siendo El Universo, de Guayaquil –que contabiliza casi los 500 trabajadores–, seguido de El Comercio y, en crecimiento, La Hora, ambos de Quito. Extra, vespertino de Guayaquil, es un tabloide populista, pese a lo cual su difusión real no alcanza probablemente los 100.000 ejemplares. La empresa editora del diario Hoy, uno de los diarios más renovadores de los últimos lustros en el país, Edimpress, imprime desde 2002 Metro hoy, primer diario gratuito de la capital ecuatoriana, hoy también con edición en Guayaquil –Metroquil–, sin que hayan cuajado otros intentos –como La Calle, en Guayaquil–, de diarios gratuitos. Aunque el número de diarios tiende a mantenerse estable y el proceso de concentración de cabeceras es más lento que en otros países latinoamericanos, la presencia creciente de diarios amarillistas es visible.

La Iglesia católica tiene hoy escasa presencia en la prensa diaria –no así como veremos en la radio–, aunque la diócesis de Ibarra fue fundadora y propietaria del diario local La Verdad, hoy una cooperativa, que sigue siendo en esencia un periódico católico.

No hay en Ecuador diarios especializados en economía o deportes como sus vecinos latinoamericanos, fundamentalmente por la debilidad del mercado. En 1990 aparecía el quincenal El Financiero, que en 1995 pasó a semanario y declara tener 15.000 suscriptores. Editores Nacionales, con sede en Quito, cuenta con la veterana revista Vistazo –semanario surgido en 1957, el principal del país–, y diversas revistas como Hogar, Estadio oGeneración XXI.

Junto a los diarios, se imprimen en Ecuador más de un centenar de semanarios o bisemanarios comarcales y alrededor de otro centenar de revistas, amén de boletines menores. [6]



Cuadro nº  1. Los diarios ecuatorianos (2002–2010)

Titulo

Ciudad

Creación

Ámbito

Difusión

Los Andes

Riobamba

1998

Regional

M

La Calle*

Guayaquil

2007

Local

M, gratuito

Centinela

Loja

11–2009

Provincial

M

Centro

Santo Domingo

19–07–2010

Provincial

M

El Clarín

Babahoyo

01–02–1980

Provincial

M

El Comercio

Quito

01–01–1906

Nacional

100.000 M

El Correo

Machala

01–03–1983

Regional

M

Crónica de la Tarde

Loja

01–11–1979

Provincial

V

El Diario

Portoviejo

13–03–1934

Provincial

30.000 M

Ecos de Quevedo*

Quevedo

01–01–1963

Provincial

M

El Espectador*

Riobamba

04–03–1972

Provincial

M

Expreso

Guayaquil

25–07–1973

Nacional

50.000 M

Extra

Guayaquil

23–10–1974

Nacional

60.000 V

La Gaceta

Latacunga

12–04–1967

Regional

8.000 M

El Heraldo

Ambato

15–03–1958

Provincial

8.000 M

La Hora

Quito

13–08–1982

Nacional

100.000 M

Hoy

Quito

07–06–1982

Nacional

60.000 M

La Marea

Manta

22–10–2007

Provincial

M

Metroquil

Guayaquil

2006

Local

M, gratuito

Metrohoy

Quito

2008

Local

M, gratuito

El Mercurio

Cuenca

22–10–1924

Nacional

20.000 M

El Mercurio

Manta

1924

Provincial

M

Meridiano

Guayaquil

14–08–1982

Nacional

30.000 M

El Metropolitano*

Manta

25–09–1998

Provincial

M

La Nación

Tulcán

 

Provincial

M

El Nacional

Machala

30–08–1964

Provincial

8.000 M

El Norte

Ibarra

25–06–1987

Regional

M

Opinión

Machala

08–09–1991

Regional

M

El País*

Machala

 

Local

M

El Periódico Colorado

Santo Domingo

04–01–1986

Regional

M

El Planeta*

Quevedo

1979

Provincial

M

El Popular

Quito

07–2008

Regional

 

Portada

Azogues

30–06–2003

Provincial

M

PP El Verdadero

Guayaquil

01–09–2010

Regional

M

La Prensa

Riobamba

14–02–1992

Provincial

M

La Prensa de Pastaza

Puyo

 

Provincial

M

La Segunda del Meridiano*

Guayaquil

 

Regional

10.000 V

El Siglo*

Loja

18–11–1982

Provincial

M

Super

Guayaquil

2006

Nacional

M

La Tarde

Cuenca

 

Regional

V

El Telégrafo

Guayaquil

16–02–1884

Nacional

35.000 M

El Tiempo

Cuenca

12–04–1955

Regional

V

Tribuna Extra Cotopaxi*

Latacunga

11.11–1974

Provincial

M

Ultimas Noticias

Quito

08–06–1938

Regional

60.000 V

El Universo

Guayaquil

16–09–1921

Nacional

120.000 M

La Verdad

Ibarra

14–05–1944

Provincial

8.000 M

Fuente: elaboración propia a partir sobre todo de datos de la Asociación Ecuatoriana de Editores de Periódicos, Aedep. (*) Diarios desaparecidos en 2006–2010. Dada la ausencia de datos oficiales sobre difusión, se ofrecen estimaciones a partir de distintas fuentes. M = matutino. V = vespertino.


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