Juan de la cruz varela



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ALCALDIA MAYOR DE BOGOTA

SECRETARIA DE EDUCACION

COLEGIO GIMNASIO DEL CAMPO

JUAN DE LA CRUZ VARELA”


 

Asignatura:

Religión

Grado

Undécimo

Unidad #




Duración:

1 hora

Docente:

Myriam Romero

Núcleo

Unión



Logro:

Asumir posiciones críticas frente a la realidad social de su contexto inmediato y menos inmediato




TEMA: MI REALIDAD SOCIAL

.

DURACION 2 horas por tema


CONTENIDO Por qué debo conocer mi realidad social? -cómo conozco mi realidad social.-situaciones sociales que me interrogan.
RESUMEN DEL TEMA

Muchas veces vivimos a espaldas de nuestra realidad social, nos encerramos en la propia o tenemos distracciones que nos absorben y no nos permiten darnos cuenta de lo que nos rodea. El asunto es que no estamos afuera, ni aparte de la comunidad humana, estamos dentro y como personas en una historia de personas concretas, participes de sus angustias y esperanzas, de sus luchas y victorias. La empresa de la humanidad es una empresa de lucha y su lucha es nuestra. Estamos llamados a trabajar, a amar e ir construyendo cada día un mundo mejor.



Al oído de los que dialogan sobre la Paz

.

Dr. Humberto de la Calle Lombana -

Delegados del Gobierno Nacional a los Diálogos de Paz.

Sr. Iván Márquez y delegados de las FARC a los mismos Diálogos.

De toda consideración.
Estando cerca el estudio del segundo punto de la agenda para los diálogos que ustedes adelantan en La Habana, punto referido a la participación política como tema general y que contempla, como sub-temas:

los derechos y garantías para el ejercicio de la oposición política en general, y en particular para los nuevos movimientos que surjan luego de la firma del Acuerdo Final. Acceso a medios de comunicación. Mecanismos democráticos de participación ciudadana, incluyendo los de participación directa en los diversos niveles y diversos temas. Medidas efectivas para promover mayor participación en la política nacional, regional y local de todos los sectores, incluyendo la población más vulnerable, en igualdad de condiciones y con garantías de seguridad”,

He querido poner a la consideración de ustedes algunos análisis y reflexiones que desde hace mucho tiempo me inquietan y que tienen que ver justamente con este aspecto de nuestra problemática nacional.

En primer lugar, quisiera invitarlos a tener una mirada amplia en la misma comprensión de la Paz. La violencia y el conflicto que afectan a la sociedad colombiana no se reducen a la lucha armada, aunque ésta sea una expresión, la más dramática, de ese conflicto. La violencia y el conflicto tienen raíces muy hondas en Colombia, tanto económicas como políticas, históricas y sociales, y la paz jamás se lograría sin afectar esas raíces. Por ello, los puntos de la agenda acordada para estos diálogos, como son los problemas de la tierra, la participación política, las garantías de derechos, la situación de las víctimas y el problema de la droga, nos afectan a todos y debiera escucharse y promoverse la participación de todos los sectores sociales del país en la búsqueda de soluciones.

Más específicamente, en el aspecto de la participación política, los diálogos no deberían centrarse en encontrar fórmulas para garantizar la inclusión de los excombatientes o de nuevos grupos o movimientos políticos en los procesos electorales, con el fin de lubricar nuevamente los mecanismos tradicionales de la actividad política. Esto sólo podría desembocar, en las actuales circunstancias, o bien en nuevos genocidios de los movimientos que pretendan convocar a grandes cambios, o bien en nuevas formas de cooptación y corrupción, mediante la asimilación de las costumbres políticas por parte de un puñado de nuevos integrantes del establecimiento político, que por su exigua minoría no tendrán incidencia alguna.

Antes de pensar y encontrar caminos para que nuevos sectores se integren a las estructuras llamadas “democráticas”, les suplico que analicen con sinceridad si esas estructuras vigentes son realmente democráticas.

¿Es realmente democrático el acceso de la población en general a los medios de información y comunicación? ¿Existe en la realidad un derecho a la información y a la verdad? ¿De qué tipo de “verdades” se alimenta la inmensa mayoría de la población colombiana? ¿Qué tipo de elementos de lectura de su propia realidad le son suministrados al pueblo raso? ¿Puede el pueblo sufriente comunicarse, en realidad, con el resto de pueblo sufriente?¿Quién puede, en realidad, participar en unas elecciones en Colombia? ¿Acaso, quien decide participar en cargos de elección popular, no necesita tener muchos miles de millones de pesos? ¿Quién suministra ese dinero? ¿Cuál es el papel de los partidos? ¿No se revela aquí, acaso, un filtro económico ineludible, mediante el cual los poderes económicos más concentrados, cooptan, condicionan, seleccionan y someten a quienes van a ejercer el poder público?¿Cómo funciona el aparato electoral? ¿No es acaso una verdad sabida y de público dominio, que este aparato está plenamente controlado por el narcotráfico fusionado con el paramilitarismo? ¿Acaso la arraigada “parapolítica”, en la medida en que fue fugazmente escrutada por altas Cortes, no reveló el más desvergonzado dominio y control del narco-paramilitarismo sobre el aparato electoral? ¿Acaso los mismos magistrados que incursionaron en esas pocilgas morales no se sintieron impotentes y temerosos de continuar explorando y se dieron por vencidos? ¿Acaso el país no recibe frecuentemente noticias que se filtran, sobre parlamentarios y políticos supuestamente privados de su libertad pero que mantienen sus poderes electorales intactos a través de renovadas estructuras? ¿No tiene acaso, el funcionamiento del aparato electoral, todas las características de una estructura “mafiosa”?¿No es acaso evidente la persistencia del paramilitarismo a lo largo y ancho del país?¿Será posible ocultar por más tiempo el origen y las características del paramilitarismo, tal como fue diseñado por la misión militar estadounidense en febrero de 1962,comandada por el General William Pelham Yarborough, con su carácter de estrategia de Estado para el involucramiento de civiles, como brazos clandestinos de las fuerzas oficiales, destinados a combatir maneras de pensar no afectas a la ideología imperial, en un momento en que no existía oposición armada en Colombia? ¿Será posible ignorar todos los manuales impulsores del paramilitarismo que han tenido un carácter oficial clandestino durante estas cinco décadas y las estrategias semi-públicas de promoción

del paramilitarismo, como las “Convivir”, las “Redes de Informantes y Cooperantes” etc.? ¿Será posible ignorar por más tiempo las numerosas y multifacéticas cooperaciones entre fuerza pública y estructuras paramilitares, así se llamen estas “Bacrim” o tomen otros variados nombres? ¿No constituye, acaso, una ignorancia afectada el no percibir el carácter que tiene el paramilitarismo en sus más variadas versiones, de brazo aniquilador o desarticulador de la oposición política y de los sectores críticos al poder dominante?

Todo esto no puede sino converger en una imagen que nos descubre CUATROMURALLAS hoy infranqueables, que no sólo bloquean una participación política de unos ex combatientes, sino que ocluyen efectivamente la participación política más elemental del conjunto de la población colombiana, exceptuando estrechas franjas de ciudadanos que usufructúan las estructuras discriminatorias o se las arreglan para abrirle pequeños boquetes a esas murallas, como el que le abren algunos usuarios del internet (franja de cierto nivel económico y cultural que habita sobre todo en las ciudades) o la que le abren movimientos alternativos que consiguen con exagerados esfuerzos pequeños recursos económicos para promocionar un candidato que no tendrá poder alguno de incidencia al enfrentarse a los océanos de corrupción y clientelismo que todo lo condicionan, dominan y controlan.

Nada significa, entonces, dialogar sobre condiciones para participar políticamente en una estructura que no es participativa sino excluyente, discriminatoria, monopolizada por la corrupción y sumergida en dinámicas tales de cooptación por el soborno o la amenaza, que no revela rutas posibles o eficaces de corrección.

Por ello propongo que, antes de sumergirse en un diálogo sobre posibilidades de participación política de ex combatientes, sus delegaciones aborden el problema de las CUATRO MURALLAS.

¿No constituye, acaso, una ficción imperdonable, ofrecer a quienes han ejercido una oposición armada al sistema, una participación en un sistema no-participativo, como salida a su condición de rebeldes? ¿No es acaso el pueblo raso de Colombia, en su casi totalidad, el que necesita encontrar vías de participación, al menos abriéndole grandísimos boquetes a las cuatro murallas?



Pero en mi sentir, las cuatro murallas tienen un orden calculado:

  • Primero, la MURALLA CULTURAL-MEDIÁTICA se encarga de acondicionar los niveles más íntimos de las personas [su conciencia] para convertirlas en usuarios adaptados y sumisos al sistema político imperante. Dicha muralla proyecta toda su sombra sobre la conciencia de las gentes y la va modelando, desde niveles inconscientes, como verdaderos robots, haciendo asimilar los anti-valores, la lectura sesgada y manipulada de la realidad, las aficiones y modas inducidas, los odios y fanatismos, las preferencias políticas y hasta las opciones profesionales y éticas, ajustadas mediante técnicas subliminales a los intereses de élites dominantes.

  • La MURALLA ECONÓMICA es el segundo filtro para bloquear una participación consciente y libre de esa población ya robotizada. La reverberación mediática ha acondicionado ya su conciencia para aceptar que todo, en la sociedad, debe ser susceptible de compra y venta por mandato de la misma naturaleza, y que por lo que más se desea o se necesita hay que pagar precios más altos. Sobre esa base del ajuste psíquico mediático a la mercantilización universalizada, se acepta, como algo natural, competir económicamente por el poder, silenciando en las trastiendas de lo inconsciente la descomunal desigualdad de los competidores. Así, el dogma “democrático” de la competencia, lleva a aceptar el veredicto fáctico ineludible de que los pobres jamás podrán tener poder ni incidencia política, aunque constituyan la inmensa mayoría de la nación.

  • Pero enseguida la MURALLA POLÍTICA, léase el aparato o maquinaria electoral, como un tercer filtro, entroniza los poderes mafiosos en el control real del clientelismo, sirviéndose a su vez del enorme poder encubridor y des-informador de la Muralla Mediática y del poder intimidante de las armas ligadas al dinero (narco-paramilitarismo) con capacidad de controlar incluso el anémico y corrupto aparato de justicia. Aferrados a esta muralla, los partidos llegaron a convertirse en unidades administrativas para la compra de votos y para pagarlos con puestos, abandonando toda identidad ideológica.

  • Finalmente la MURALLA PARAMILITAR cierra el círculo de oclusión a la participación política. Si hay grupos que logran traspasar las tres murallas anteriores y conserven aún impulsos reformadores o de alguna incidencia –como ocurrió en el caso de la U.P.- el imperio del terror, vía genocidio u otras formas de exterminio, da cuenta rápidamente de su persistencia. La impresentabilidad de esta muralla ha llevado reiterativamente a disfrazarla y ocultarla tras ropajes andrajosos de delincuencia común que nunca han podido ocultar su vergüenza deslegitimante del Estado.

Revertir esta situación no es nada fácil. Me preocupan profundamente las noticias que llegan en relación con presiones para que la paz se firme rápidamente y se someta a calendarios que obedecen más bien a la ritualidad rutinaria de consolidación de prácticas corruptas de participación ficticia, como son los procesos electorales. Soy consciente de que una paz auténtica debería contemplar transformaciones radicales de muchas de nuestras instituciones, ligadas de una u otra forma a la injusticia estructural y a la generación de múltiples violencias como, por ejemplo:Las formas de elección de los congresistas; la carencia de formas de control por sus electores; los criterios de su remuneración; el papel de los partidos; sus prácticas corruptas de creación de leyes y reformas constitucionales; las estructuras arraigadas de clientelismo; su no independencia de otros poderes

La corrupción tan honda del poder judicial; la carencia de mecanismos de control de calidad de sus fallos; la venalidad de la justicia; su ineficiencia e impunidad proverbiales; la manipulación sistemática de las normas procesales para absolver a los culpables y condenar a los inocentes.

La adulteración histórica de la función de la fuerza pública y su conversión en ideología armada al servicio de intereses elitistas y foráneos; el arraigo en su tradición de doctrinas antidemocráticas y criminales; la generación en su seno del paramilitarismo, ejecutor de los crímenes más horrendos y masivos

El imperio legalizado de la economía de mercado centrada en el lucro desmesurado, sometiendo a la máxima rentabilidad las necesidades básicas delos ciudadanos y generando así desigualdades, pobreza y miseria escandalosas, absolutamente repudiables. El privilegio de que gozan los más grandes capitales transnacionales, su incontrolada destrucción del medio ambiente y su saqueo perverso de los recursos naturales no renovables.

Es imposible ciertamente que problemas tan descomunales se analicen y corrijan en círculos y tiempos tan estrechos, como los actuales diálogos de La Habana, donde la gran ausente es la nación colombiana en su diversidad de etnias, razas, credos, ideologías, profesiones y capas económico sociales, y donde sólo un exiguo dígito porcentual tiene acceso a informaciones verídicas y a mecanismos de comunicación no manipulados con sus semejantes.

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Mi propuesta apunta a que se elabore, como prioridad de prioridades, un nuevo marco legal para la información político e ideológico de los poderes que representan, que son sin lugar a dudas los más poderosos de la nación. Crean “ángeles” y “demonios” a la medida de sus intereses y a través de sus voceros dicen representar al país entero.



Respecto al paramilitarismo, última muralla que elimina mediante la barbarie a los partidos y movimientos que muestran niveles críticos, es evidente que el factor nuclear de su gran poder es la multifacética colaboración, por acción o por omisión, que le brinda la fuerza pública. Por ello, está en manos del Presidente de la República, como Comandante en Jefe de la fuerza pública y garante de los derechos, con atribuciones constitucionales suficientes para remover a funcionarios que estorban el cumplimiento de la Constitución, el destituir sin contemplaciones a los comandantes de unidades en cuyas jurisdicciones operen estructuras paramilitares.

Al dejar en sus manos estas inquietudes, quiero insistir en que no se pase por alto la realidad oclusiva de estas CUATRO MURALLAS, no sea que eventuales acuerdos sobre participación política se conviertan en una ficción más que deje intactas las estructuras excluyentes que nos han dominado.(apartes de la carta del padre JG)


Atentamente,

Javier Giraldo Moreno, S. J.

19 de mayo de 2013







Descripción detallada de la actividad

ACTIVIDAD

  • Lee la carta del sacerdote jesuita Javier Giraldo y construye un ensayo coherente y claro sobre la temática que sugiere. Has las investigaciones que considere necesarias

  • Observa el video (link) de la realidad social y construye un ensayo en donde involucres investigación (Otros link) de: tema musical de fondo (por qué crees que lo ponen ahí los productores del video), la condición de los recicladores y otras poblaciones vulnerables, época contemporánea, situación de desapariciones en Colombia, Hiroshima. Símil con Jaime Garzón, violación de DDHH por parte de las fuerzas armadas (policía).

  • Analiza la importancia, los valores y las dificultades de los grupos o comunidades en donde desarrolla tu vida: familia, colegio, grupo de amigos, barrio, pueblo.


BIBLIOGRAFIA
http://www.youtube.com/watch?v=mY8pUjOfUiA

http://www.youtube.com/watch?v=VDXh_yPRcuo

http://www.youtube.com/watch?v=r5_Dg86X-XA

http://www.youtube.com/watch?v=GDhTwhaP_vg

http://www.youtube.com/watch?v=48Btim3X-dU

http://www.javiergiraldo.org/IMG/pdf/Al_oido_de_los_que_dialogan_sobre_la_paz.pdf


FIRMA………………………………………………………………………………………….





ALCALDIA MAYOR DE BOGOTA

SECRETARIA DE EDUCACION

COLEGIO GIMNASIO DEL CAMPO

JUAN DE LA CRUZ VARELA”


 

Asignatura:

Sociales

Grado

Sexto

Unidad #




Duración:

1 hora

Docente:

Myriam Romero

Núcleo

Tunal Alto


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