Isis Sin Velo Tomo II



Descargar 1.02 Mb.
Página22/85
Fecha de conversión05.02.2019
Tamaño1.02 Mb.
1   ...   18   19   20   21   22   23   24   25   ...   85

IMAGINACIÓN MATERNAL

Van Helmont refiere (14) algunos casos realmente asombrosos, de entre los cuales entresacamos los siguientes:


1.º En Mechlín, la mujer de un sastre estaba sentada a la puerta de su casa, cuando frente a ella sobrevino una reyerta entre varios soldados, uno de los cuales quedó con la mano amputada. Tan vivamente le impresionó este espectáculo, que dio a luz antes de tiempo un niño manco, de cuyo muñón manaba sangre.

2.º El año 1602, la esposa de un mercader de Amberes, llamado Marco Devogeler, vio cómo le cortaban el brazo a un soldado, y al punto le acometieron dolores de parto, dando a luz una niña con brazo cortado, cuya herida chorreaba sangre como en el caso anterior.

2.º Una mujer presenció la decapitación de treinta rebeldes flamencos por orden del duque de Alba, y de tal manera la sobrecogió el horroroso espectáculo, que en aquel mismo punto parió un niño acéfalo, pero con el cuello sangrante como si acabaran de decapitarlo.
Si en la naturaleza hubiere milagros, de tales pudieran diputarse los casos anteriores; pero los fisiólogos no aciertan a explicar satisfactoriamente estos fenómenos estigmáticos y o bien los atribuyen a lo que llaman “variaciones espontáneas del tipo” y a “curiosas coincidencias” por el estilo de las de Proctor, o bien delatan ingenuamente su ignorancia, como por ejemplo Magendie que confiesa cuán poco se sabe de la vida intra-uterina, a pesar de las investigaciones científicas, y dice sobre este punto:
En cierta ocasión se observó que el cordón umbilical, después de roto, se había cicatrizado de modo que no se comprendía cómo circulaba por él la sangre... Nada sabemos hasta ahora respecto de la función digestiva en el feto, ni tampoco de lo tocante a su nutrición, pues los tratados de fisiología sólo dan vagas conjeturas sobre este punto... Por alguna causa desconocida, los órganos del feto se desarrollan preternaturalmente...; pero no hay motivo alguno para admitir la influencia de la imaginación de la madre en el engendro de estas monstruosidades, pues los mismos fenómenos se observan a diario en animales y plantas (15).
Este extracto nos ofrece acabada muestra de los métodos empleados por los científicos, quienes en cuanto transponen el círculo de sus observaciones desvían el criterio y deducen consecuencias mucho menos lógicas que los argumentadores de segunda mano. La literatura científica nos depara continuas pruebas de cuán torcidamente discurren los materialists al observar fenómenos psicológicos, pues la mente obcecada es tan incapaz de distinguir entre las causas psíquicas y los efectos físicos como el ciego de colores.

Sin embargo, hay científicos sinceros como Elam, que aunque materialista, confiesa que es verdaderamente inexplicable la recíproca actuación de la inteligencia y la materia. Todos reconocen la imposibilidad de penetrar este misterio, que probablemente nadie será capaz de esclarecer en lo sucesivo.

Sobre este mismo punto dice Aitken:
Las patrañas y despropósitos a que hasta ahora se habían atribuido supersticiosamente los vicios de conformación, se van desvaneciendo ante las luminosas explicaciones de embriólogos como Muller, Rathke, Bischoff, St. Hilaire, Burdach, Allen Thompson, Vrolick, Wolff, Meckel, Simpson, Rokitansky y Ammon, cuyos estudios son suficiente promesa de que los esplendores de la ciencia disiparán las tinieblas de la ignorancia y la superstición (16).

Parece inferirse del tono de satisfacción en que se expresa tan eminente autoridad médica, que si no posee la clave del problema está en seguro camino de resolverlo; pero no obstante, manifiesta los mismos recelos y dudas que Magendie treinta años atrás, y en 1872 se expresaba en los siguientes términos:


A pesar de todo, la causa de los vicios de conformación continúa envuelta en un profundo misterio. Para investigarla conviene preguntar: ¿se debe a viciosa conformación original del germen, o por el contrario resulta la deformidad de accidentes sobrevenidos durante el desarrollo del embrión? Respecto al primer extremo se conjetura que la deformidad original del germen puede provenir de la influencia del padre o de la madre, cuyas deformaciones se transmiten en este caso por herencia... Sin embargo, no hay pruebas bastantes para admitir que las deformidades del feto provengan de excitaciones mentales de la madre durante el embarazo, y los lunares, las manchas cutáneas y demás estigmas se atribuyen a estados morbosos de las cubiertas del óvulo... Una de las más notorias deformaciones es el desarrollo cohibido del feto, cuya causa queda oculta las más de las veces... Las formas transitorias del embrión humano son análogas a las formas definitivas de los animales, y esto explica que cuando se suspende o cohibe el desarrollo del feto presente éste el aspecto de alguno de dichos animales.

CONDICIONES PRENATALES

Estamos conformes en el hecho; pero ¿por qué no lo explican los embriólogos? La observación basta para convencerse de que el embrión humano tiene, durante cierto período de la vida uterina, el mismo aspecto que un renacuajo; pero la investigación de los embriólogos no acierta a descubrir en este fenómeno la esotérica doctrina pitagórica de la metempsícosis, tan erróneamente interpretada por los comentadores.

Ya explicamos el significado del axioma cabalístico: “la piedra se convierte en planta, la planta en bruto y el bruto en hombre”, con respecto a las evoluciones física y espiritual de la humanidad terrestre. añadiremos ahora algo más para esclarecer el concepto.

Según algunos fisiólogos, la forma primitiva del embrión humano es la de una simiente, un óvulo, una molécula, y si pudiéramos examinarlo con el microscopio, veríamos, a juzgar por analogía, que está compuesto de un núcleo de materia inorgánica depositado por la circulación en la materia organizada del germen ovárico. En resumen, el núcleo del embrión está constituido por los mismos elementos que un mineral, es decir, de la tierra donde ha de habitar el hombre.

Los cabalistas se apoyan en la autoridad de Moisés para decir que la producción de todo ser viviente necesita del agua y de la tierra, lo cual viene a corroborar la forma mineral que originariamente asume el embrión humano. Al cabo de tres o cuatro semanas toma configuración vegetal, redondeado por un extremo y puntiagudo por el otro, a manera de raíz fusiforme, con finísimas capas superpuestas cuyo hueco interior llena un líquido. Las capas se aproximan convergentemente por el extremo inferior, y el embrión pende del filamento, como el fruto del pedúnculo. La piedra se ha convertido en planta por ley de metempsícosis. Después aparecen miembros y facciones. Los ojos son dos puntillos negros; las orejas, la nariz y la boca son depresiones parecidas a las de la piña, que más tarde se realzan, y en conjunto ofrece la forma branquial del renacuajo que respira en el agua (17). Sucesivamente va tomando el feto características humanas, hasta que se mueve impelido por el inmortal aliento que invade todo su ser. Las energías vitales le abren el camino y por fin le lanzan al mundo a punto que la esencia divina se infunde en la nueva forma humana donde ha de residir hasta que la muerte le separe de ella.

Los cabalistas llaman “ciclo individual de evolución” el misterioso proceso nonimensual del embarazo. Así como el feto se desenvuelve en el seño del líquido amniótico, en la matriz femenina, así también la tierra germinó en el seno del éter, en la matriz del universo. Los gigantescos astros, al igual que sus pigmeos moradores, son primitivamente núcleos que, transformados en óvulos, poco a poco crecen y maduran hasta engendrar formas minerales, vegetales, animales y humanas. El sublime pensamiento de los cabalistas simboliza la evolución cósmica en infinidad de círculos concéntricos que, desde el centro, dilatan sus radios hacia lo infinito. El embrión se desenvuelve en el útero; el individuo en la familia; la familia en la nación; la nación en la humanidad; la humanidad en la tierra; la tierra en el sistema planetario; el sistema planetario en el Cosmos; el Cosmos en el Kosmos; y el Kosmos en la Causa primera, ilimitada, infinita, incognoscible. Tal es la teoría cablística de la evolución resumida en el siguiente aforismo:


Todos los seres son parte de un todo admirable cuyo cuerpo es la naturaleza y cuya alma es Dios. Innumerables mundos descansan en su seno como niños en el regazo materno.
Mientras que unánimemente admiten los fisiólogos que en la vida y crecimiento del feto influyen causas físicas, como golpes, accidentes, alimentación inadecuada, etc., y causas morales, como miedo, terror súbito, pesar hondo, alegría extremada y otras emociones, muchos de ellos convienen con Magendie en que la imaginación de la madre no puede influir en los estigmas y vicios monstruosos de conformación, porque “estos mismos fenómenos se observan a diario en los animales y aun en las plantas”.


Compartir con tus amigos:
1   ...   18   19   20   21   22   23   24   25   ...   85


La base de datos está protegida por derechos de autor ©composi.info 2017
enviar mensaje

    Página principal