Invertir en Dividendos La Independencia Financiera



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Análisis rentabilidad por dividendo y su sostenibilidad


Para nuestra estrategia necesitamos que la empresa tenga una rentabilidad por dividendo mínima, ya que de otra forma las rentas que vamos a recibir van a ser muy pequeñas y por mucho que crezca su YOC con la reinversión no va a ser suficiente. Normalmente yo establezco ese mínimo en el 2,5%, pero es difícil que me plantee en la práctica invertir en una empresa con una rentabilidad inferior al 3%.

Pero este parámetro no debe analizarse de forma aislada, sino que está ligado al porcentaje de crecimiento de este dividendo, a una empresa con una mayor rentabilidad se le exige un menor crecimiento y a una con un rendimiento menor se le exige un mayor crecimiento para que el retorno sea interesante.

Así podemos encontrar fundamentalmente tres tipos de empresas interesantes:


  • Alto rendimiento, pero crecimiento bajo. Son normalmente empresas que tienen un rendimiento superior al 5% pero crecimientos bajos, del orden del 3% o menores (como muchas del Ibex y alguna en USA tipo AT&T)

  • Valores intermedios, con rendimientos del 3,5%-4,5% y crecimiento medio anual moderado (hasta el 7-8%)

  • Valores de crecimiento, tienen una rendimiento bajo pero incrementos anuales de dos dígitos y en muchos casos cercanos al 15-20%. Normalmente son valores en crecimiento de dividendo, empresas que alcanzan cierta madurez y comienzan a repartir un dividendo atractivo y que van creciendo año tras año para llegar a pay-outs del 50%-60%

Normalmente las mejores para esta estrategia suelen ser las del segundo grupo y hay que tener cuidado con las del último, ya que algunas de estas promesas se pueden quedar por el camino y no llegar al rendimiento esperado. Las del primer grupo dan cierto nivel de rendimiento (sobre todo al principio) y estabilidad, pero no hay que abusar (suele hacerse en la primera etapa del proyecto en la que se piensa que el rendimiento alto lo es todo . . . ).

También hay que ser muy precavido con valores que tengan una rentabilidad superior al 6-7% (salvo en hundimientos fuertes generales del todo el mercado), ya que puede que hay “trampa” detrás de este rendimiento. Me explico, como los beneficios anuales se actualizan una vez al año, una empresa que tenga una mala evolución se puede estar viendo castigada en el precio y su rentabilidad por dividendo aumentar, pero es algo ficticio porque igual con los ingresos de este año no podría pagar ese dividendo. . . . es bueno y aconsejable seguir la evolución de los resultados de las empresas y sus previsiones para final de año para poder estimar sus rentabilidades mejor.

Normalmente en el medio está la virtud y no hay que hacer grandes inversiones en valores arriesgados en cualquiera de los extremos.

Aparte de la rentabilidad hay que comprobar la sostenibilidad del dividendo, para ello yo suelo hacer un seguimiento conjunto del BPA y DPA y por tanto del nivel de pay-out (el pay-out es el porcentaje de beneficio que se destina al pago del dividendo)

Valores de pay-out superiores al 60% en empresas “normales” suelen ser signo de aviso de peligro, ya que la empresa no suele poder destinar una parte tan grande de sus beneficios a repartir entre los accionistas, no hay dinero suficiente para pagar deuda, crecer, etc. En general cuanto más bajo sea el pay-out más margen para absorber años malos que tiene la empresa pudiendo seguir aumentando el dividendo. También es normal oscilaciones en el pay-out ya que no es fácil que una empresa mantenga el mismo ritmo de crecimiento a medio plazo.

Hemos dicho normales ya que hay excepciones, por ejemplo los REITs o los MLPs en USA o SOCIMIs en España que por ley deben repartir un porcentaje de beneficios muy alto para tener ciertas ventajas fiscales o/y que además pueden realizar fuertes depreciaciones en activos (que reducen el beneficio contable pero no el “cash” para pagar) y para las que suelen existir otro tipo de parámetros “especiales” para su análisis.

BME por ejemplo es otro caso particular ya que no tiene deuda que pagar (de hecho tiene caja que muchas veces no sabe en que utilizar) y necesita una inversión muy baja para su negocio, por lo que valores de pay-out mucho más altos son posibles y sostenibles.

En el análisis comparativo del BPA y del DPA hay que ver que no haya una evolución diferente y que la tasa de crecimiento sea similar, de otra forma, el pay-out está variando considerablemente con el tiempo y no es sostenible.

De este análisis también se puede estimar el incremento medio del dividendo en varios periodos, 10 años (de forma estable y medio plazo), 5 años (a más corto plazo) y en los últimos 2-3 años para conocer su tendencia a corto plazo, sobre todo si se plantean divergencias con los anteriores y hay un cambio de comportamiento.

Además del beneficio y dividendo, es muy interesante cuando sea posible realizar estudios sobre el Free Cash Flow por acción y el porcentaje que se reparte en dividendo. Esta parte como dice Buffet nunca miente y mientras en el beneficio se pueden emplear “trucos” contables, en los flujos de caja (si no hay fraude claro) no hay ni trampa ni cartón.



Este análisis es, si cabe, más interesante que el del beneficio ya que nos muestra (depende de la “definición” de Free Cash Flow que utilicemos, pero la más aceptada podría ser FCF = Cash Flow Operación – Capex, pero no siempre se hace así, hay gente que utiliza variantes . . . , lo importante es tener claro es lo que se incluye para saber que hay que pagar con lo que queda) el dinero que nos queda para pagar deuda e intereses y para repartir entre accionistas.

De nuevo, un valor superior al 60%, como norma general, suele ser indicativo de que algo hay que vigilar y que nos estamos pasando la raya roja.

El primer filtro para la selección de empresas habitualmente se realiza buscando valores con un cierto nivel de rentabilidad por dividendo, pero realmente no es la única variable que hay que analizar, sino que este parámetro debe ir ligado al porcentaje de incremento del dividendo como veremos.

La rentabilidad por dividendo se calcula fácilmente dividiendo el importe que reparte dicho valor anualmente en dividendo entre el precio de la acción. Por tanto, es algo que cambia con la cotización del valor (¡¡¡¡cuidado!!!!).

Rentabilidad RPD (en %) = Dividendo repartido*100 / Precio acción 

Para analizar el crecimiento medio anual del dividendo me fijaría en tres puntos:

  • La media de los últimos 10 años, que da una idea de la evolución a largo plazo

  • La media de los últimos 5 años, que nos ofrece una visión de medio plazo

  • La tendencia de los últimos 2-3 años, que nos ofrece una idea del corto plazo.

Lo ideal sería que los tres coincidieran, pero no es lo normal, así que en función de los datos que tenemos y su evolución, tendremos que intentar prever cuál va a ser el comportamiento aproximado en los próximos años.

Teniendo en cuenta estos dos parámetros comentados, podemos encontrar varios tipos de valores que pueden llegar a ser interesantes:

  • Valores de alto rendimiento pero con muy bajo o nulo crecimiento

    • En este primer grupo incluiría valores con un yield superior al 5%, pero con un crecimeinto medio anual del dividendo del orden del 3% o menor.

    • Aquí podríamos encuadrar la mayor parte de las acciones del Ibex 35 interesantes para este tipo de inversión y alguna en USA tipo AT&T

  • Valores de rendimiento medio y un crecimeinto moderado

    • En este grupo estarían valores con un rendimiento del 3.5%-4.5% y con un crecimiento medio anual del dividendo del 7-8%.

    • En este grupo podemos encuadrar la mayor parte de las empresas clásicas en inversión por dividendos de USA (ahora un poco caras y con rendimientos más cercanos al 3%)

  • Valores de bajo yield pero con un crecimiento alto. 

    • En este grupo incluiría empresas con un rendimiento menor al 3%, pero que presentan un crecimiento medio anual por encima del 10%, en ocasiones incluso del 15%.

    • El mínimo yield exigible que yo me fijo estaría entorno al 2.5%, valores por debajo no proporcionan un retorno suficiente y se necesitarían muchos años en estas condiciones para alcanzar niveles interesantes.

    • Un ejemplo de este estilo serían Aflac (bueno, ahora está incluso ligeramente más bajo), Best Buy, etc. (USA). 

En realidad más que tres grupos separados, lo que se puede encontrar es una variación continua desde acciones de alto yield y bajo incremento anual a bajo yield y alto incremento anual, los valores dados son meramente orientativos ya que pueden encontrarse multitud de posiciones intermedias.

Lo ideal sería encontrar valores de un yield alto con un incremento anual moderado-alto o valores con un yield medio y un incremento anual alto, pero eso no suele ser habitual. Por lo tanto, para considerar una empresa como apta, debe tener una combinación de ambos que nos proporcione un retorno interesante a las inversiones dentro de 15 o 20 años.

En un principio, todos los que empezamos a seguir esta estrategia tendemos a buscar valores con un alto rendimiento, sin tener en cuenta su sostenibilidad, ni su posible evolución y en la mayor parte de las ocasiones, a largo plazo, suele ser más rentable un valor con algo menos de rentabilidad pero con un incremento anual significativo y sostenible.

Además, hay que ser prudente y tratar de evitar una trampa de la rentabilidad, porque como hemos visto, es un parámetro que depende del precio de la acción y que puede aumentar de forma significativa por un castigo de Mr Market al valor (siempre hay que tener mucho ojo con los ratios que dependan del precio de la acción). Es recomendable desconfiar de una rentabilidad superior al 6-7%, es casi seguro que hay algún motivo por el que el mercado está castigando a un valor determinado, es cosa nuestra determinar si este motivo es algo que se va a resolver en un futuro (sería una gran oportunidad de entrada) o es algo que puede marcar el comportamiento de la empresa (y es mejor no entrar por el riesgo que entraña). 

Desde mi punto de vista, las mejores opciones creo que están en la zona media, es decir, empresas con una rentabilidad media (3,5-4,5%) y con un dividendo que crece de forma significativa pero moderada (7-8%). En algunos textos he visto una indicación que me parece acertada, buscar un dividendo 2 veces superior al del índice de referencia (mínimo 1,5 veces). Esto es muy común en las empresas de USA, no tanto en las españolas. 

De cualquier forma, también a veces se ven oportunidades interesantes con rendimientos en la zona más baja, y puede ser interesante incluir valores con un rendimiento más alto pero poco crecimiento. Creo que en la diversificación está la virtud, y nunca hacer grandes apuestas a valores muy arriesgados (por los extremos).


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