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UNIVERSIDAD CRISTIANA DEL SUR

Historia general del DERECHO

PROFESOR: LICDA. NURIS PEREZ

TEMA: la edad medieval v - xv

5 MARZO 2011

INTEGRANTES:

PATRICIA LIZANO

CARLOS SEQUEIRA

EDWIN UREÑA

KABUL UGALDE

EDAD MEDIA

HISTORIA

La Edad Media es del período entre los dos únicos períodos que se creían dignos de ser estudiados: las civilizaciones de Grecia y Roma y la civilización de la Europa Moderna; por lo que podemos definir que la Edad Media abarcó un lapso desde el siglo V hasta el siglo XV de la era cristiana, aproximadamente. De ahí viene su nombre Media, ya que estaba en el medio de esas dos civilizaciones, y se le conoce también como Época Medieval o Medioevo. Aún así se encuentran ciertas ideas y directrices que van uniendo un período con otro que marcan las características de esta gran época.

La Edad Media inicia en el Siglo V hasta la desintegración del Imperio Romano de Occidente cuando se produjo la caída de Constantinopla en el Siglo XV y se divide en dos grandes etapas:



  • la Edad Media Alta que se extiende desde la formación de los reinos germánicos hasta la consolidación del feudalismo (siglos IX y XII)



  • la Edad Media Baja hasta el siglo XV que se caracterizó por el crecimiento de las ciudades, la expansión territorial y el florecimiento del comercio (siglos XII y XV)

Todo el desarrollo de la Edad Media se debe a tres elementos importantes:

  1. la herencia de la antigüedad greco-latina



  1. el aporte de los pueblos germanos recién llegados y quienes invadieron todas las tierras

c) la religión cristiana.

Los germanos invasores se instalaron dentro de las antiguas fronteras del imperio romano y en zonas que nunca habían sido ocupadas por Roma como Alemania. Estos fueron evolucionando y dieron origen a las monarquías medievales europeas.

La sociedad medieval era muy estratificada, encontrándose distintos escalafones dentro de una misma clase social, en función de las dependencias que tuviese con respecto a otros de mayor rango, su estructura podría compararse a la de una pirámide, aunque realmente estaba dividida en tres estamentos o grupos sociales.

El primer grupo está constituido por la nobleza guerrera. A ella pertenecen el rey y los grandes señores feudales (nobles), propietarios de extensos feudos. También podemos incluir dentro de ella a los caballeros, aunque no poseen ningún feudo y son vasallos de otro señor, ya que no tienen que trabajar y son capaces de mantener un caballo y poseen armas propias. Dentro de este grupo hay a la vez muchos niveles de poder en función del vasallaje establecido entre ellos, siendo siempre los de más bajo nivel los caballeros.


El segundo grupo estaría formado por los eclesiásticos. Este grupo a su vez puede dividirse en otros dos:
* Los altos prelados (cardenales, arzobispos, obispos y abades). Solían ser los segundos o terceros hijos de los nobles. También fueron en muchas ocasiones titulares de señoríos.
* Los monjes y clérigos solían ser los hijos de campesinos libres, que buscaban en la mayoría de los casos un medio para salir de la miseria. Los monjes vivían en monasterios, que eran feudos y tenían los mismos privilegios que éstos, gobernados por un abad, apartados de la vida cotidiana y dedicada al rezo y al trabajo. En esta época, algunos eran los únicos que tenían cultura, y gracias a ellos conocemos hoy muchos libros que se encargaron de copiar e ilustrar, llamados códices. Los sacerdotes sin embargo no trabajaban, y vivían en el castillo o en la villa cercana al mismo.
El tercer grupo está formado por los que trabajan, siendo en su mayoría campesinos aunque podían practicar otras profesiones. Vivían en el castillo o en las aldeas que éste tenía alrededor, bajo la protección del señor feudal. Los campesinos formaban dos grupos bien diferenciados:
* Los villanos, que habitaban las aldeas y villas. Eran hombres libres, aunque sometidos al vasallaje del señor. Cultivaban sus propias tierras o las del señor.
* Los siervos de la gleba, que trabajaban las tierras que el señor o el monasterio se quedaba para él. No eran libres, ya que no podían abandonarla nunca. Si se vendía o regalaba la tierra a otro señor o a la iglesia estos siervos eran vendidos o regalados con ella. Trabajaban solo por la comida y la casa y todo lo que producían era de su amo. Eran como esclavos.
La situación de los campesinos era dramática en años de malas cosechas, ya que el señor o el monasterio exigían siempre, por las buenas o por las malas, el pago de las rentas. Además el señor feudal (noble o clérigo) era el que impartía justicia en su feudo, con lo que nunca perdonaba y siempre que tomaba una decisión era en su beneficio. Por ello durante la Edad Media hubo frecuentes revueltas campesinas.

ESTADO DE DERECHO

Los germanos nómadas y conquistadores llegaron con su propio derecho aun cuando los romanos tenían el suyo propio de una civilización establecida. Ante este conflicto, la solución fue crear un sistema personal de Derecho el cual consistía en que cada pueblo se rigiera por la ley a la que pertenecía. Cuando los pueblos chocan por diferencias como estas, pueden darse tres situaciones:

a) se destruye completamente una de esas culturas formándose una nueva con mayor fuerza

b) uno de los pueblos absorbe completamente al otro incorporándose en un todo o

c) se forman dos nuevas culturas que crecen paralelas en un mismo tiempo y lugar.

Esto último fue lo que ocurrió en el derecho de la Edad Media. Como consecuencia los reyes bárbaros se dedicaron a redactar las leyes germanas por primera vez las cuales fueron llamadas:

· Lex Barbarorum

· Lex Visigotorum (Código de Eurico)

· Ley Lombarda

· Lex Alamanorum (Ley de los Alamanes)

Al mismo tiempo se fueron recopilando las leyes romanas entre las cuales el más famoso fue el Código de Alarico el cual rigió en muchas partes de Europa.

Este sistema de convivencia paralela obligo a los juristas a establecer la Professio Juris, mediante la cual se obligaba a cada persona a declarar explícitamente así como probar con toda claridad cuál era la ley suya por la cual debía regirse. Este sistema subsistió hasta el establecimiento del régimen feudal en Europa. Por lo tanto a la hora de dictar justicia el Juez debía consultar los textos Romanos si el individuo era ciudadano de Roma por el contrario cuáles eran las costumbres de los pueblos Germánicos. Por último debía de consultar las disposiciones o mandatos de los reyes bárbaros; si aparecía alguna norma expresa esta se aplicaba.

A la par de este derecho escrito fueron naciendo una gran cantidad de disposiciones que se conocían únicamente por los medios orales causando gravedad en algunos países y obscureciendo al derecho escrito quedando la fuente oral con mucha mayor importancia. Si hubiera existido un conjunto de hombres que se hubiera dedicado a mantener las leyes estas no se habrían perdido pero como no se requería la intervención de abogados, no había necesidad de preocuparse por el estudio de las leyes pues todo jefe era juez.

Es decir, que la mayor parte de los jueces no sabia leer, siendo esta una cualidad para el mantenimiento de un derecho escrito. Cuando el derecho dejó de expresarse por medio de la escritura aparecieron las viejas reglas basadas en las antiguas costumbres, o sea que la costumbre era la única fuente viva del derecho en ese momento. Esto vino a provocar la llamada Personalidad de las Leyes (que era el choque de dos o más legislaciones a la hora de aplicar la ley a un individuo).

En materia penal imperaba la práctica de las ordalías y del combate judicial y para las viudas y los huérfanos existía los campeones o púgiles que luchaban por ellos.

Este derecho rudimentario y atrasado que carecía de una autoridad que se impusiera llevo a Europa a caer en la anarquía del feudalismo ya que no había estados fuertes ni ninguna autoridad que se impusiera.

Todo esto llevó a Europa a vivir sin leyes ni tribunales por varios siglos y en medio de aquella anarquía no se sabía quién tenía la autoridad y el poder, si el señor feudal, la Iglesia o la comunidad municipal de comerciantes.

A partir del año 1200 se inicia en Bologna una necesidad de fijar todas las leyes y costumbres por escrito debido al renacimiento del estudio del derecho, lo que llevaba a multitudes a estudiar con los grandes jurisconsultos de la época, lo que le valió a Bologna el nombre de Antorcha del Derecho. En las cortes Italianas empiezan a aparecer personajes en los tribunales llamados Doctos en las Leyes, y a partir del siglo XII el derecho penetra en las escuelas lo que favoreció el renacimiento de una legislación fuerte y la unificación en jurisprudencia escrita de todas las costumbres dispersas.

LA IMPORTANCIA DE LA IGLESIA

La civilización occidental (Grecia y Roma) tenía a la Iglesia como parte del estado-ciudad, siendo esta una actividad más como lo era el derecho, el arte, la política, etc., de la vida de la ciudad. Por otro lado las culturas de oriente (árabes, judíos, Bizantinos) tenían al estado como un instrumento de la Iglesia, ambas unidas.

En cambio los occidentales consideraban a la Iglesia y Estado como dos entidades diferentes e independientes: la Iglesia como una organización de la sociedad para fines espirituales y el Estado una organización de la misma sociedad para fines políticos. Esta teoría fue formulada por el Papa San Gelasio. Sin embargo por ser dos entidades completamente diferentes era natural que entraran en conflicto y gran parte de la historia de la Edad Media es la historia de esta lucha entre el Estado y la Iglesia siendo la Iglesia la que más se organizó y tomó fuerza mucho antes que el Estado, por lo que al comienzo fue la que tuvo la iniciativa en la lucha y la que consiguió los primeros triunfos.

De ellos se podría concluir entonces que en la Edad Media lo que importaba era la unidad de los cristianos como una gran sociedad guiada por la Iglesia y el Estado venía a ser nada más que el que cuidara con celo los intereses de la Iglesia.

Ambas instituciones recibieron aportes culturales completamente diferentes: la Iglesia era la heredera de toda la cultura romana y el Estado fue el que recibió todas las tradiciones de los pueblos germánicos bárbaros. La Iglesia empezó a organizar sus instituciones mediante el Derecho Canónico y por medio del cual la Iglesia influyó grandemente sobre toda la cristiandad de la Edad Media.

Mediante los testamentos la Iglesia fue adquiriendo enorme riqueza en todos los países de Europa y a través de los tributos que exigía a los fieles sacaba gran parte de los recursos de los estados. Los Obispos, electos por el Papa, ejercían funciones religiosas y civiles por lo que en aquellos momentos, la única que podía brindar a los individuos verdaderos tribunales que fallaran con seriedad y conforme a derecho era la Iglesia.

Algunos de estos tribunales trabajaban a base de un procedimiento inquisitivo, donde las partes no tenían iniciativa, el juez dirigía las investigaciones en secreto, el acusado no sabía si quiera de lo que se le acusaba sin poder nombrar un defensor, y las pruebas eran recibidas en secreto y a veces se obtenían estas a bases de tormentos. Aun así, con todo sus defectos, estos procedimientos significaban un progreso ante los procedimientos semi-bárbaros de los tribunales seculares a base de ordalías y combates judiciales. Podemos comparar este procedimiento con el actual procedimiento sumario.

Los estados, o no tenían tribunales, o los habían dejado en manos de los señores feudales, quienes impartían una justicia arbitraria e irracional como lo era la ordalía o los combates judiciales. Como consecuencia la Iglesia asumió por medio de sus tribunales, una serie de asuntos que no tenían nada que ver con la religión como lo eran cuestiones de familia, estado civil, delitos de perjurio, robo y todo asunto penal.

Esto llevo a que los grandes obispos se convirtieran en grandes señores feudales, dejando de lado su misión espiritual y quienes por derecho propio ejercían la administración de la justicia en sus propios territorios por medio de los tribunales que les pertenecían. Este engrandecimiento de la Iglesia preocupo al Estado y se crean movimientos para devolver al Estado el dominio y administración lo que culmino en un gran conflicto llamado La Lucha de las Investiduras (lucha entre el Estado y el Papado) (Papado: gobierno de la Iglesia).

Por un lado la Iglesia pretendía mantener su autoridad en el nombramiento de los obispos, una suprema potestad sin intervenciones extrañas así como la vigencia absoluta de los decretos papales. Por el otro lado el Estado se defiende rechazando el derecho que tenia el Papa de deponer a los gobernantes e interviniendo en cuestiones que eran exclusivas de la Santa

Sede, por lo que proponían no solo intervenir en el nombramiento de los obispos sino del mismo Papa, y si fuera el caso quitarlo del cargo. Conforme los reyes adquirían poder iban contrarrestando la influencia de la Iglesia y le impedían entrometerse en asuntos puramente temporales.

Para someter a los reyes el Papado tenia dos poderosas armas espirituales en sus manos como era la Excomunión y el Entredicho:



Excomunión: consistía en negar el sacramento de la comunión al gobernante rebelde, a individuos, o muchas veces a países enteros. Para esta época aparecen dos clases claras de excomunión: a) la negación de la eucaristía pero con asistencia de los servicios religiosos, y b) la negación de todos los servicios que daba la Iglesia como el de recibir sepultura cristiana.

Entredicho: movimiento mediante el cual los sacerdotes se declaraban en huelga en todo un territorio y se negaban a administrar sacramentos u oficios religiosos. Era parecido a la excomunión solo que con carácter general aplicándola a toda un población, una región de un país, un país entero o una orden religiosa. Con ello se prohibía la celebración de cultos públicos.

Para contrarrestar esta situación los reyes encontraron armas también con grandes efectos, como lo fue convocar a un concilio universal. El Concilio era la reunión, de especie de parlamento, de la Iglesia al que concurrían todos los obispos, doctores en teología, delegados de los reyes cristianos, convocados por el Papa para tratar diversos asuntos de la Iglesia. De acuerdo con su importancia reciben diversos nombres:



Ecuménico: es decir universal que era convocado por el sumo pontífice romano para discutir y tratar de resolver los problemas de la Iglesia bajo la presidencia y aprobación del Papa. Este es el más importante y debe ser convocado en forma solemne por el romano pontífice, y todas las resoluciones que dicte este concilio afectan a la Iglesia Católica.

Diocesano: es el que convoca un obispo para celebrarlo con sus diócesis o jurisdicción y todos los sacerdotes que se encuentran bajo su autoridad, para discutir asuntos de su territorio.

Provincial: es aquel que reúne a todos los obispos de una provincia eclesiástica.

Plenario: el que reúne a todos los obispos de diferentes provincias eclesiásticas que tengan problemas comunes.

El matrimonio fue una institución exclusiva regulada por la Iglesia durante muchos siglos y sus requisitos definitivos fueron fijados en el Concilio de Trento y con el Concilio de Letran se abolieron las ordalías y los combates judiciales.

Con esto la mayoría de los estados europeos logran fortalecerse con sus reyes. De esta forma la Iglesia pierde a finales de la edad media el poder que ejercía en el campo estatal y queda circunscrita al campo puramente espiritual. La Santa Sede y los Reyes fueron llegando a convenios que ponían fin a las antiguas luchas sobre cobros de tributos, nombramientos de obispos y jurisdicción de tribunales; estos convenios o tratados entre la Iglesia y el Estado se les llamo Concordatos. El solo hecho de que el Papa los firmara significaba que abandonaba definitivamente pretensiones de la Iglesia y reconocía en el Estado a una entidad independiente con esfera de acción propia. Ya no se trataba de dictar reglas al Estado o a la Iglesia, sino de fijar los límites que a cada uno les correspondía.

Algunos de los concordatos lograron terminar con la lucha de las investiduras, entregar autoridad a la Iglesia para la elección de sus obispos y la venta libre de los bienes de la Iglesia.

Con esta separación de funciones aparecen en la Iglesia los primeros abogados litigantes en los tribunales eclesiásticos; inicia la lucha contra la pena de muerte, las primeras reglas de humanización de la guerra así como un derecho internacional de donde se origina lo que hoy denominamos asilo diplomático que era el asilo que se otorgaban en los templos medioevales.

EL SISTEMA FEUDAL

Al ir tomando fuerza las naciones europeas se reconoce al Rey como señor y autoridad superior pero con poderes realmente limitados. Los principales jefes del ejército del Rey eran sus Lugartenientes, quienes habían ido ocupando las principales zonas del país y a quienes el Rey dejaba su autoridad en esas zonas siendo los únicos que tenían armas con quien defenderse y defender sus bienes.

También era el único que podía ser propietario ya que por el solo hecho de tener armas era el único que estaba en condiciones de defender ese derecho. Dependiendo de las zonas se les llamaban Conde, Duque o Marques. Los demás habitantes necesitaban de ellos para que los protegiera y el Rey también los necesitaba para que ejercieran soberanía en su nombre. Este lugarteniente al principio era nombrado temporalmente, luego adquirió un derecho vitalicio para luego sus descendientes ser los únicos que heredaban el cargo, por ser los únicos que reunían las mismas condiciones. Fue así como nació el feudalismo.

El feudalismo se origina en el anhelo de seguridad cuando las personas se sometían a quienes los podían proteger. A estos defensores se les llamo Señores mientras que a los protegidos se les denomino Vasallos. Entre ambos se estableció una especie de contrato que estipulaba la protección por parte del Señor a cambio de la fidelidad y la realización de ciertas tareas por parte del Vasallo.

Este contrato se suscribía con un acto de gran solemnidad llamado Vasallaje que se dividía en tres etapas:



· Homenaje donde el Vasallo se arrodillaba con la cabeza descubierta y sin armas y colocaba sus manos juntas entre las manos del Señor.

· Fe que consistía en un juramento de fidelidad colocando el Vasallo sus manos sobre Las Sagradas Escrituras o sobre alguna reliquia propiedad del Señor.

· Investidura donde el Señor investía al Vasallo del Feudo y le entregaba algún objeto que simbolizara la tierra como lo podría ser un poco de tierra o una rama.

El feudalismo reconocía dos valores esenciales: el hombre y la tierra, donde esta ultima constituía el mayor de los bienes.



Mediante el homenaje y la investidura quedaban establecidas obligaciones reciprocas dentro de las cuales el Vasallo debía cumplir con la de la Ayuda y el Consejo.

La Ayuda era el servicio militar donde el Vasallo debía presentarse con armadura y caballo y mantenerse con sus propios medios. Esto ayudaba al Señor a asegurar las fuerzas armadas para proteger sus bienes.

El Consejo por su parte comprendía servirle al Señor como juez.

El Vasallo aparte de la fidelidad y del servicio militar no podía abandonar las tierras, debía cultivarlas, no se le podía expulsar de estas y tras de todo debía pagar un tributo por las que usaba; además el Vasallo heredaba del Señor con el homenaje y la investidura tanto a los amigos como a los enemigos de su señor.

Feudo es la palabra que se utilizo para designar el precio que se pagaba por el beneficio que se recibía en bienes muebles o inmuebles, también llamado Beneficio. El feudo era el lugar donde el Señor feudal ejercía su poder. Normalmente era un lote de tierra dado en usufructo por el Rey, pero también podía ser un castillo, una abadía o un cargo determinado en la corte.

Así fue como se formo una cadena de dependencia mediante el cual el noble de menor rango servía a uno de rango superior y así sucesivamente hasta llegar al Rey quien era el Señor de todos los Vasallos.

A toda esta cadena se le llamo Relación de Vasallaje donde todos exigían de sus Vasallos grandes tributos. Los Señores tenían derechos y privilegios mientras que los Vasallos tenían deberes y obligaciones.

El feudalismo llega a su apogeo en el siglo IX y era una institución de derecho público y privado.



Público en cuanto a que el Señor era la única autoridad efectiva, y como tal, era el único que impartía justicia, levantaba los ejércitos, cobrara tributos y acuñaba monedas.

Privado en cuanto el Vasallo quedaba ligado con su Señor y su feudo por medio del contrato de Vasallaje.

El Señor Feudal vivía en un castillo con toda su familia, criados y siervos en un feudo dividido en:



Tierras Señoriales: tierras explotadas por el Señor Feudal que eran trabajadas por sus siervos durante tres días a la semana como pago a la protección que él les daba. Los siervos vivían en caseríos o aldeas que estaban en las tierras del Señor.

Tierras Censuales: tierras que el Señor prestaba a los campesinos a cambio de tributos y protección.

Tierras Comunales: eran los bosques y pastos que explotaban en conjunto el Señor y los habitantes de las aldeas.

Dominio Útil: Útil se llamó en Roma al derecho adquirido sobre una cosa sin ser el dueño. En la Edad Media, la propiedad de Dominio Útil era la propiedad usada por el Vasallo que estaba sujeta a cargos feudales.

Dominio Inminente o Dominio Directo: Era el verdadero dueño de la cosa y era el que conservaba el señor feudal sobre sus tierras. El Rey como supremo señor feudal del reino, tenía un dominio directo sobre las propiedades del Reino. Para la Revolución Francesa esas cargas feudales fueron abolidas, quedando este dominio directo o inminente solo al Rey lo cual heredó el Estado Moderno.

Durante esta época de la Edad Media y como resultado de la organización feudal, nació el Parlamento.

Esta tradición vino con los bárbaros quienes tenían por costumbre reunirse para discutir asuntos de interés común. Por ejemplo cuando el Rey pretendía cobrar más tributos, los señores feudales demandaban al Rey primero la discusión del asunto en asambleas antes de que el Rey pudiera imponer su voluntad. Como el Rey se encontraba prácticamente a merced de los señores feudales, éste tenía que acceder y así nacieron los primeros Parlamentos, el cual ha tenido varios nombres:

Corte en España

Estados Generales en Francia y Holanda

Dieta en Alemania y Polonia

Pero, en todas partes con las mismas características. La población restante no tenía injerencia alguna en este asunto que era puramente legislativa por lo que todo lo ejercía ese Parlamento delimitando así los poderes del Rey.

Años después esta institución se convirtió en la representación de la ciudadanía y fue la base de los regímenes democráticos de los gobiernos.

Con el tiempo las ciudades se van despoblando y pierden importancia, pero conforme van apareciendo acumulando riquezas, haciéndose fuertes e independizándose de las sociedades feudales. El Señor Feudal va perdiendo poder y para conseguir dinero otorgan a los burgueses (habitantes del burgo o cuidad) un documento que les da la absoluta independencia dejando así de ser sus Vasallos. En estas ciudades el Rey encuentra aliados para dejar de depender del Señor Feudal y les otorga al mismo tiempo documentos semejantes llamados Estatutos que regulan los derechos de esos ciudadanos. Con ambos documentos en mano, los ciudadanos empiezan a gobernarse por si solos, mediante consejos de delegados de los principales gremios, a los que llaman Municipios.

LAS CLASES SOCIALES

Dentro de las clases sociales tenemos a los siervos, los campesinos, la burguesía, la nobleza y el Rey, aparte de los Gremios.




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