Informe del análisis por criterio



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UNIVERSIDAD DE LA FRONTERA

FACULTAD DE EDUCACIÓN Y HUMANIDADES



INFORME DE AUTOEVALUACIÓN

CARRERA DE PEDAGOGÍA EN CASTELLANO Y COMUNICACIÓN

ABRIL DE 2009

INDICE

1. MARCO DE REFERENCIA 3

1.1 La Universidad de La Frontera 3

1.2 Proyecto Académico de la Unidad 8

1.3 Descripción de la Unidad y su proceso de enseñanza-aprendizaje 19



2. EVALUACIÓN DE LA CALIDAD DE LA FORMACIÓN OFRECIDA 21

2.1 Análisis crítico de los diferentes criterios 21

Criterio 1: Propósitos 21

Criterio 2: Integridad 26

Criterio 3: Estructura Organizacional, Administrativa y Financiera 30

Criterio 4: Estructura Curricular 34

Criterio 5: Recursos Humanos 38

Criterio 6: Efectividad Proceso de Enseñanza Aprendizaje 44

Criterio 7: Proceso de Formación 51

Criterio 8: Infraestructura, Apoyo Técnico y Recursos para la Enseñanza 56

Criterio 9: Vinculación con el Medio 60



2.2 Análisis del Proceso de Autoevaluación Desarrollado 65

Actividades realizadas durante el Proceso 65



3. PLAN DE MEJORAMIENTO 70


1. MARCO DE REFERENCIA



1.1 La Universidad de La Frontera


Breve consideración histórica de la Institución con referencia a su Misión

La Universidad de La Frontera fue fundada por Decreto Fuerza de Ley N° 17 del 10 de marzo de 1981, bajo el Decreto Ley 3.451 de 1980 y se creó por la fusión de las sedes locales de la Universidad Técnica del Estado y de la Universidad de Chile existentes a esa fecha en la ciudad de Temuco. Es una Corporación de Derecho Público, que se define en el contexto de su misión como “una institución de Educación Superior estatal y autónoma, socialmente responsable, ubicada en la Región de La Araucanía. Tiene como misión contribuir al desarrollo de la región y del país mediante la generación y transmisión de conocimiento, la formación de profesionales y postgraduados, el cultivo de las artes y de la cultura. Asume compromiso con la calidad y la innovación, con el respeto por las personas, con el respeto por entorno y la diversidad cultural, con la construcción de una sociedad más justa y democrática”. (Anexo I. A-1.1. Plan Estratégico de Desarrollo de la Universidad de La Frontera 2006-2010)

La Universidad de La Frontera es la única universidad estatal derivada ubicada en la IX Región de La Araucanía, lo que significa la oportunidad de asumir cabalmente la responsabilidad social inherente a esta condición, constituyéndose en la principal entidad de referencia para la actividad universitaria regional.

En sus 28 años de desarrollo ha mejorado de manera sustantiva la calificación del recurso humano, aumentado y diversificado sus actividades académicas, potenciado sus programas de formación, generando grupos consolidados en investigación y erigiéndose en un referente importante para el entorno en el que está inserta. De ello dan cuenta, su ubicación en el grupo B entre las universidades del Consejo de Rectores, lo que se produce en virtud de sus indicadores académicos y de su condición de universidad acreditada en todas las áreas, por un periodo de cinco años. Por otra parte, la ejecución del Convenio de Desempeño EVOLUCIONA, orientado a fortalecer los procesos formativos, de producción científica y de gestión, se constituye en el pilar en el que la Universidad sustenta su proyección para continuar siendo una universidad regional estatal consolidada.

En la actualidad, la Universidad de La Frontera imparte en forma regular 36 carreras de pregrado, seis programas de doctorado, 22 de programas de magíster, 12 programas de especialidades médicas y 7 programas de especialidades no médicas. Tiene aproximadamente 7.500 estudiantes en sus programas regulares de pregrado y 500 en sus programas de postgrado.

Los cinco Institutos Interdisciplinarios de Desarrollo con que cuenta la Universidad, Agroindustria, Medio Ambiente, Estudios Indígenas, Informática Educativa y su Proyecto Enlaces, y el de Desarrollo Local y Regional, aportan nuevo conocimiento y oportunidades de realización a profesores y alumnos de la Universidad, generando nuevas opciones de desarrollo a la Región y al país. Además, cuenta con tres Centros de Excelencia, dependientes de Facultad: el Centro de Excelencia Biotecnología de la Reproducción, el Centro de Excelencia de Modelación y Computación Científica, y el Centro de Excelencia en Capacitación, Investigación y Gestión para la Salud Basada en Evidencias, en los que se desarrolla prioritariamente investigación científica y desarrollo tecnológico en torno a un área temática específica, propendiendo con ello al desarrollo regional y nacional.



Estructura y Funcionamiento de la Universidad de La Frontera

El Estatuto de la Universidad D.F.L. N° 156 y el Decreto Universitario N° 017 del 20 enero de 2006 (Anexo VI. A-6.7) definen los propósitos de la Universidad, fijan su estructura y determinan la organización académica.



La Junta Directiva, organismo superior de la Universidad de La Frontera, está integrada por tres académicos nombrados por el Consejo Académico, tres profesionales destacados del ámbito externo a la Universidad y tres representantes del Presidente de la República. Todos ellos son nombrados por tres años. Participa, además, el Rector quien sólo tiene derecho a voz y oficia como secretario el Secretario General de la Universidad.

El Consejo Académico está integrado por el Rector, quien actúa como presidente, el Vicerrector Académico, los decanos de las cuatro facultades y dos representantes académicos de las Facultades de Educación y Humanidades, Medicina e Ingeniería, Ciencias y Administración, y un representante académico de la Facultad de Ciencias Agropecuarias y Forestales. Todos los representantes académicos son elegidos democráticamente y son nombrados por dos años.

El Rector es el funcionario superior de la Universidad encargado de la dirección y supervisión de todas las actividades académicas, administrativas y financieras de la Universidad. Su autoridad se extiende a todo lo relativo a la Universidad conforme la Ley 19.305, de abril de 1994, con la sola limitación que emane de las atribuciones específicas otorgadas a la Junta Directiva. El Rector es el medio oficial de comunicación entre la Junta Directiva y las diferentes instancias y órganos de la Universidad.

El Vicerrector Académico es el funcionario superior que bajo la autoridad del Rector, tiene a su cargo la coordinación y supervisión de todas las unidades que cumplen funciones y servicios académicos en la Universidad. Le corresponde, además, proponer las políticas de docencia de pregrado, de evaluación y jerarquización académica y de extensión.

El Vicerrector de Investigación y Postgrado es el funcionario superior que bajo la autoridad del Rector, tiene a su cargo la generación de políticas de investigación científica y tecnológica; de postgrado; y de vinculación internacional.

El Vicerrector de Administración y Finanzas es el funcionario superior dependiente del Rector que tiene a su cargo la ejecución de la política universitaria en todo aquello que se refiere a la procuración, programación, organización y control de los recursos financieros, administrativos y materiales de la Universidad.

El Secretario General es el Ministro de Fe de la Universidad. Tiene, entre otras, las siguientes funciones, llevar el registro de los antecedentes curriculares de los alumnos; mantener bajo su custodia toda la documentación y archivos de la Universidad, administrar el proceso conducente al otorgamiento de los grados, diplomas, certificados y títulos que confiera la Universidad y avalarlos con su firma.

El Contralor es el funcionario superior, Jefe de la Contraloría Interna de la Universidad, organismo encargado de ejercer el control de la legalidad de los actos de las autoridades de la corporación; de fiscalizar el ingreso y uso de sus fondos; de examinar las cuentas de las personas que tengan a su cargo bienes de la misma; velar por el correcto desempeño de los funcionarios de La Universidad.

El Estatuto de la Universidad de La Frontera, además, hace referencia a la organización académica de la Institución, la cual se organiza en Facultades.



La Facultad es la estructura fundamental en el campo académico. Está encargada de desarrollar la enseñanza, la investigación, la creación y la extensión en áreas afines del conocimiento superior. Las Facultades se estructuran sobre la base de Departamentos Académicos, que prestan servicios docentes a las carreras, y Centros de Excelencia, en los que se desarrollan principalmente actividades de investigación científica y desarrollo tecnológico. Los proyectos de carrera se generan por equipos académicos de los departamentos, y dependen administrativamente de las facultades.

Las facultades de la Universidad de La Frontera, dependen académicamente de la Vicerrectoría Académica y administrativamente de la Rectoría. Estas son cuatro:



  • Facultad de Ingeniería, Ciencias y Administración

  • Facultad de Medicina

  • Facultad de Educación y Humanidades

  • Facultad de Ciencias Agropecuarias y Forestales

El organigrama actual de la Universidad de La Frontera se muestra en las figuras 1 y 2. (Anexo III. A-3-1 Organigrama de la Universidad de La Frontera, desagregado por unidades mayores)



Figura 1. Organigrama de la Universidad de La Frontera



Figura 2. Organización Académica de la Universidad de La Frontera

1.2 Proyecto Académico de la Unidad




  1. Historial del proyecto académico de creación de la Carrera

La Universidad de La Frontera fue creada por Decreto Fuerza de Ley N° 17 el 10 de Marzo de 1981, bajo el Decreto Ley 3.541 de 1980, estableciéndose como sucesora y continuadora de las Sedes de la Universidad de Chile y de la Universidad Técnica del Estado en la ciudad de Temuco. Desde sus orígenes, la Institución se definió como una Corporación de Derecho Público, de carácter autónomo y con patrimonio propio.

Durante el año 1981 se elaboraron los documentos que definieron la política y los estatutos de la Universidad. Estos últimos se inspiraron en principios ordenadores que respondían a tres criterios básicos. El primero, resguardar la orientación y vocación regional de la Institución a objeto de estimular el desarrollo humano y productivo de la Región. En segundo, crear una entidad ágil y operativa, en condiciones de reaccionar rápidamente frente a los desafíos internos y aquellos de orden contextual; finalmente, se aspiraba a dotar a la Universidad de una impronta que, conservando la tradición de la cual era heredera, expresara una identidad compatible con su nueva definición y propósitos.

Se estableció que la estructura de la Universidad se organizaría en facultades. Estas últimas fueron concebidas como entidades que aglutinarían la producción y la administración del saber, de la docencia y la investigación desarrolladas dentro de la Institución. Del mismo modo, se determinó que cada facultad estaría conformada por departamentos académicos y carreras profesionales. Los primeros adscriben a los académicos y los segundos vinculan a los estudiantes. A su vez, los departamentos se encuentran a cargo de un director, en tanto que las carreras son administradas por una figura similar cuyo nombramiento recae en el decano.

En términos organizativos, entonces, la Carrera de Pedagogía en Castellano y Comunicación se encuentra adscrita a la Facultad de Educación y Humanidades y tiene una estrecha vinculación disciplinaria y administrativa con el Departamento de Lenguas, Literatura y Comunicación y, en menor medida, recibe prestaciones de docentes pertenecientes a los Departamentos de Educación y de Psicología que también se encuentran adscritos a la Facultad de Educación y Humanidades de la Universidad de La Frontera.

La Carrera de Pedagogía en Castellano tiene una tradición en esta Universidad y Región, dado que desde su creación, año 1969-1970 (Proyecto N° 1), se ha dictado en forma continua, siendo pionera en la formación profesional de profesores. En esos años sus planes de estudios eran los mismos del Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, ya que la Institución era Sede de esa Universidad.

A partir del año 1981, la Universidad de La Frontera como universidad derivada de la Ex Sede Temuco de la Universidad de Chile y Universidad Técnica del Estado, modifica sus planes de estudios de acuerdo al nuevo contexto sociopolítico y educativo regional, nacional y en conformidad con los lineamientos académicos de la Universidad de La Frontera (Proyecto N° 2).

El año 1986 la Carrera modifica su Plan de Estudios, formalizado a través de la Resolución Exenta N° 1402 (Proyecto N° 3), contemplando, además, las líneas de desarrollo estratégico de la Facultad de Educación y Humanidades: Regionalidad, Multidisciplinariedad, Humanismo e Interculturalidad.

El año 1993 la Carrera inicia un nuevo proceso de revisión curricular, motivada por la Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (LOCE) que se concreta en la modificación del Plan de Estudios vigente hasta ese momento, de acuerdo al contexto y sistema educativo, composición intercultural de la realidad socioeducativa, nuevos rasgos profesionales del educador, entre otros aspectos. Se otorga, entonces, el Grado Académico de Licenciado en Educación y el título de Profesor de Estado de Enseñanza Media en Castellano, formalizándose esta modificación a través de la Resolución Exenta N° 293 del 5 de abril de 1994.

La modificación anterior, promueve a docentes y estudiantes a elaborar un nuevo Plan que marque la diferencia entre los planes que dictaban las otras universidades del país. De este modo, durante los años 1993 y 1994 se trabaja en el cambio de malla curricular de acuerdo a los parámetros de innovación, metacognición, creatividad, renovación metodológica y sólido conocimiento disciplinario. Lo anterior se cruza con el Programa de Formación Inicial de Profesores (Ministerio de Educación). El resultado de este trabajo es el Plan de Estudios aprobado en el año 1996 (Proyecto N° 4) (Anexo XI. Otros Anexos N°9. Resolución Exenta N° 054 de enero de 1996). Sin embargo, éste entró en vigencia con la promoción del año 1995. Este Plan otorga el título de Profesor de Estado en Castellano y Comunicación y el Grado de Licenciado en Educación.


  1. Orientaciones generales para la implementación de la Carrera

En el Proyecto N° 4 de Carrera, vigente hasta diciembre del año 2008, la Carrera de Pedagogía en Castellano y Comunicación se propone lograr como objetivo básico una formación profesional innovadora, integral e interdisciplinaria en consonancia con el Plan Estratégico del Departamento de Lenguas, Literatura y Comunicación (Anexo I. A-1.6), Facultad y acorde con las orientaciones institucionales. Al respecto, se puede señalar que coincide con la misión institucional, insertándose en el ámbito regional a través de varias actividades, tales como: rescatar valores y difundir la cultura regional e interétnica por medio de actividades en docencia, investigación y extensión. Asimismo, coincide con el objetivo institucional de lograr la excelencia académica, desarrollando estrategias conducentes a ese fin (perfeccionamiento, capacitación, autoevaluación).

La Carrera, lo mismo que la Institución, promueve el conocimiento práctico y competencias en el uso de la lengua materna, en una lengua extranjera (inglés) y lenguaje informático, para las demandas de un profesional del Siglo XXI.

La Carrera tiene como objetivo formar un profesional competente, con sólida base teórica disciplinaria y pedagógica, en el ámbito general e integrado de la lingüística, literatura, semiótica y teoría de la comunicación.

Históricamente, el régimen de la Carrera ha sido semestral, diurno y de currículum semiflexible. Los avances en las actividades contempladas en el Plan de Estudios son tributarios del cumplimiento de requisitos exigidos por cada una de las asignaturas. El Plan mantiene una duración de 10 semestres, incluidas las actividades de práctica profesional y la elaboración de un trabajo de tesis. Una vez aprobadas estas últimas los estudiantes obtienen el título de Profesor de Estado en Castellano y Comunicación y grado de Licenciado en Educación. La currícula está dividida en tres áreas de formación: General, Básica y Especializada.

Este diseño aporta a la formación profesional en tanto privilegia el trabajo interdisciplinario, las labores de equipo y otorga a los estudiantes, por efecto de una significativa reducción de creditaje, más tiempo libre para el desarrollo de actividades complementarias (trabajo de biblioteca, salidas a terreno y actividades diversas de investigación y extensión).

El Plan de Estudios re-estudió la carga académica semestral, eliminando, comprimiendo y reorientando un importante número de asignaturas conforme con el nuevo perfil profesional. Cursos electivos y otros pertenecientes a la formación básica y general como psicología del desarrollo, idioma inglés, expresión oral y escrita y latín ya no forman parte de este último Plan, favoreciéndose el área de formación pedagógica. La decisión de fusionar algunos cursos obedeció a las señales emitidas por el Ministerio de Educación, a los nuevos énfasis en los Programas de Enseñanza Media y a la tendencia que orientaba los esfuerzos de otras universidades comprometidas en la misma tarea. Este fue el caso del curso de latín, que de una duración de dos semestres, se redujo a uno y posteriormente se eliminó; la literatura española de cinco cursos se redujo a dos, entre otras modificaciones.

En el caso del área de formación básica (educación), a partir del año 1995 las asignaturas adoptaron la modalidad de seminarios y talleres de integración asumidos colegiadamente. Su desarrollo es responsabilidad de equipos interdisciplinarios vinculados a prácticas tempranas que comienzan, en forma progresiva, a partir del tercer año de formación. El resultado de esta nueva orientación curricular implicó la redefinición del concepto de tesis de grado que, de acuerdo a las nuevas experiencias de integración, dejó de ser patrimonio de las especialidades, debiendo incluir una propuesta educativa. Este último Plan de Estudios de la Carrera fue aprobado en Junta Directiva del 19 de octubre de 1995, y ratificado según Resolución Exenta N°054 del 12 de enero de 1996 (Anexo XI. Otros Anexos N°9. Resolución Exenta N° 054).

El conjunto de modificaciones introducidas en la currícula de formación en el área pedagógica, se vio fortalecido a partir de la implementación del Programa de Innovación en la Formación Inicial de Profesores (PIFIP). Dicho Programa contempló un importante aporte de recursos económicos, la preparación de equipos docentes, la incorporación de los estudiantes a las prácticas tempranas y de aprendizaje situacional. El propósito fundamental de esta etapa fue favorecer la formación integral de los estudiantes desde una perspectiva interdisciplinaria, en contacto con la realidad educativa regional-local. Del mismo modo, el Proyecto aspiraba a establecer una nueva estructura administrativa que permitiera optimizar el funcionamiento de las carreras pedagógicas, dotándolas de autonomía y mayores grados de eficiencia administrativa. Este objetivo debía materializarse en la creación de una Escuela de Pedagogía.



Los recursos inyectados y las ventajas del Proyecto favorecieron directamente la implementación del área pedagógica. Hasta el año 2007 sólo se mantenía la implementación de prácticas tempranas. Al respecto, resulta oportuno recordar que una de las principales debilidades identificadas por quienes evaluaron el Proyecto, fue el exceso de centralización, tanto en términos de recursos como de decisiones. En efecto, el Departamento de Educación ejerció una conducción que no era coherente con el espíritu que había motivado la Reforma Curricular. Aún cuando el rediseño del Plan de Estudios se inspiró en la contribución paritaria de las líneas que componen la Unidad, la administración del Programa aumentó las tradicionales brechas que siguen dividiendo al área educativa de la especialidad.

Las evaluaciones realizadas, una vez que finalizó el PIFIP rescatan un par de fortalezas. La red de “Profesores Colaboradores”, iniciativa destinada a incorporar a docentes en ejercicio en las tareas de supervisión y apoyo al trabajo de los estudiantes, representó un notable avance en los vínculos de la Carrera con el medio externo. Mientras se mantuvo esta actividad, permitió a los alumnos incrementar su conocimiento del ambiente que rodea el trabajo pedagógico en distintos y diversos establecimientos de la Región.

Esta fortaleza se pretende recuperar con la implementación del Proyecto N° 5 de Carrera a partir de 2009. De modo similar, la implementación de prácticas tempranas satisfacía una sentida demanda estudiantil, al tiempo que familiarizaba a nuestros estudiantes con los desafíos de la profesión. Esta incorporación temprana será ampliamente fortalecida en el contexto del nuevo Plan, donde a partir del primer nivel y en las diferentes asignaturas, los estudiantes tendrán actividades graduales de vinculación con el medio, las que son enfatizadas a partir del sexto nivel (Taller Pedagógico I), incluyendo un Seminario Pedagógico Integrado y dos prácticas profesionales integradas (Especialidad y Jefatura de Curso), destacándose en esta última actividad curricular la destinación exclusiva del estudiante a su actividad de práctica profesional en los establecimientos educacionales por 20 horas semanales, actividades que son fortalecidas desde una Oficina de Prácticas centralizada en la Facultad, la que viene realizando un trabajo de sistematización de prácticas y vínculos interinstitucionales.

Las debilidades que se presentaron en la implementación del último Plan (N°4) coinciden con las observadas en el primer proceso de autoevaluación desarrollado por la Carrera y se resumen en los siguientes tres aspectos:



  1. El Perfil de Egreso y objetivos de la Carrera requieren de una mayor explicitación.

  2. Se deben generar mecanismos formales que aseguren la adecuada integración curricular entre contenidos de especialidad y de formación pedagógicos de modo sistemático, materializándose en el diseño, planificación y ejecución de actividades curriculares en conjunto, y por último,

  3. La necesidad de establecer mecanismos para la evaluación del logro de los propósitos definidos como base orientadora para la toma de decisiones.

Las tres problemáticas anteriores fueron contempladas y apoyadas por otras decisiones relevantes para actualizar y corregir debilidades del proyecto en curso, las cuales se indican en el siguiente cuadro.

Cuadro N° 1. Aspectos considerados para la actualización curricular.

Durante los últimos años (2006-2007) se ha venido trabajando en un quinto Proyecto de currículum innovado para la Carrera, cuyo propósito central es corregir, potenciar y ofrecer en definitiva un proyecto acorde con los nuevos escenarios políticos, educacionales e institucionales, tendientes a formar profesionales comprometidos con un proyecto de responsabilidad social y altamente calificados de modo de impactar en el medio en que se inserten. Estos esfuerzos, en principio aislados, poco a poco, se fueron articulando con los objetivos y procesos institucionales.



El periodo siguiente (2008) estuvo caracterizado por la redefinición de criterios que facilitaran la implementación de la innovación curricular comprometida dentro del plan de mejoramiento para la acreditación anterior de la Carrera y en sintonía con los lineamientos de desarrollo institucional y ministerial para los procesos de formación inicial docente. En el caso específico de la Carrera, la modificación de su malla curricular pasó a constituir un objetivo central, no sólo por el resultado del proceso de acreditación, donde, específicamente se indica la necesidad de revisar “… los objetivos de la Carrera y el perfil de egreso de modo de incorporar los requerimientos provenientes del medio (tanto en lo que se refiere a la especialidad como a los aspectos pedagógicos), y su concreción en una estructura consistente con dichos objetivos y resultados esperados”, sino además, porque internamente ya existía la convicción de que no se podía seguir sosteniendo un proyecto alejado de los nuevos contextos. Asimismo, las potentes opiniones recogidas desde los actores claves, aconsejan dotar de mayor flexibilidad, competitividad y pertinencia a la propuesta de formación.

En atención a estos antecedentes y a otros igualmente trascendentes como el Proyecto Universitario y de Facultad de incidir de modo directo y comprometido con el desarrollo social y cultural de nuestro país, se ha considerado la Formación Inicial de Profesores como un aspecto de especial interés, donde cobra sentido trabajar con y por todas las pedagogías en un proyecto común; facilitándose la generación de nuevos escenarios que justificaban la configuración de una Comisión Pedagógica, de carácter interdisciplinario, constituida por todas la carreras del ámbito pedagógico de la Facultad de Educación y Humanidades, Vicerrectoría Académica, Decano de Facultad, Directora de Pregrado de Facultad, expertos del Departamento de Educación y una asesora externa, entre otros invitados, cuyo trabajo se orientó en torno a los siguientes ejes:

a) La definición de un perfil común de egreso para todas las carreras del ámbito pedagógico impartidas por la Universidad de La Frontera, agrupadas en la Facultad de Educación y Humanidades.

b) La generación de una propuesta de formación pedagógica común, que facilitara la integración entre disciplina y especialidad, y que al mismo tiempo permitiera responder a los actuales requerimientos del Ministerio de Educación y de la propia Universidad en torno a la Formación Inicial Docente. Los énfasis en este sentido estarían puestos en la generación de una propuesta de formación orientada al logro de competencias, la innovación de prácticas centradas en el aprendizaje de los estudiantes y la vinculación temprana con el medio.

c) La incorporación de un eje de formación general de manera transversal, también común a todas las propuestas de innovación de las carreras pedagógicas, consistente con lo dispuesto en la actual Política de Formación General de la Universidad.

d) La elaboración e implementación, a partir del año 2009, de los nuevos planes de estudio innovados, especialmente para el caso de las carreras con que se encuentran desarrollando nuevos procesos de acreditación, como es el caso de Pedagogía en Castellano y Comunicación. Para ésta, se establecieron objetivos de la Carrera, Perfil del Titulado, áreas o dominios, competencias genéricas y competencias específicas, programas de asignaturas, Reglamento de Carrera y Reglamento de Prácticas. Todo lo anterior, a partir de la discusión y consenso con todos los sectores involucrados en el proceso de formación.

e) El avance en el proceso de discusión acerca de la generación de una nueva estructura que, en función de los acuerdos alcanzados y las innovaciones sugeridas, garantice la adecuada administración de los nuevos planes de estudio, cautelando el componente de aseguramiento de calidad y evaluación continua.

El trabajo de esta comisión se desarrolló atendiendo a tres variables indispensables: los resultados obtenidos a partir de las informaciones recogidas para las nuevas fases de autoevaluación y acreditación de las carreras; las amenazas y oportunidades ofrecidas por el actual escenario educativo regional; y la generación de un nuevo escenario político a nivel de Facultad, en términos de la definición del pregrado y de las carreras pedagógicas como eje central del Plan Estratégico de la misma, más los propósitos institucionales ya indicados.

Los resultados obtenidos por el equipo de trabajo desde mayo de 2008, permitieron avanzar en todos los objetivos propuestos inicialmente, contribuyendo a agilizar y consensuar los proyectos de innovación curricular de todas las carreras de pedagogía, entre los que se cuentan los de la Unidad. A partir de esta estrategia, por primera vez, se llegó a un acuerdo para establecer un plan de formación común en educación, al tiempo que se definieron los lineamientos básicos para comenzar a trabajar en la elaboración de un proyecto de creación de una nueva estructura de administración, seguimiento y evaluación de las innovaciones curriculares, que debiera materializarse en la creación de una escuela y hábitat pedagógico en el mediano plazo.

La concreción de los acuerdos anteriores, ha facilitado el avance en el cumplimiento de los compromisos adquiridos dentro del plan de mejoramiento de la Carrera, inclusive más allá de lo comprometido originalmente. Finalmente, la instalación del concepto de evaluación continua para el aseguramiento de la calidad y pertinencia de los procesos de formación, es sin duda, uno de los referentes ya instalados más importantes, de un proceso iniciado en el 2005 y que a la fecha exhibe sus resultados.

En el esquema siguiente se sintetizan los aspectos considerados en la elaboración de la propuesta curricular innovada, que se comenzó a implementar desde marzo de 2009 y que pretende superar las debilidades del proyecto anterior, y sobre todo, aportar cualitativamente al proceso de formación de profesores a nivel país.

Cuadro N° 2. Ejes orientadores de la propuesta curricular 2009.

El trabajo descrito anteriormente se expresa en los siguientes objetivos y Perfil innovados:



Objetivos de la Carrera

La Carrera de Pedagogía en Castellano y Comunicación tiene como objetivo general formar profesionales de la educación, con conocimientos especializados en los ámbitos comunicativos, literarios y lingüísticos, capacitados para ejercer práctica pedagógica innovadora, y constantemente actualizada, compromiso ético y social para intervenir de modo responsable, crítico y autónomo en una diversidad de contextos socioeducativos e interculturales.



Objetivos Específicos

  1. Proporcionar una sólida formación conceptual, procedimental y actitudinal en ámbitos del conocimiento de la educación y de la enseñanza de la lengua castellana, de la literatura, de la interculturalidad y de la comunicación verbal y no verbal.

  2. Contribuir a la formación científica, metodológica y valórica de una práctica pedagógica situada, crítica y propositiva, con especial atención a los procesos evaluativos y metacognitivos, tendiente al desarrollo de competencias que favorezcan el reconocimiento y la valoración de situaciones propias de lenguas y culturas en contacto.

  3. Potenciar una actitud y un comportamiento coherentes con la valoración y la promoción de formas de expresión ética, estética, democrática y social, mediante el compromiso con un proyecto personal y colectivo de desarrollo profesional permanente y autónomo, que garantice condiciones de empleabilidad.

Perfil del Titulado de la Carrera

La Carrera de Pedagogía en Castellano y Comunicación de la Universidad de La Frontera, tendrá como objetivo formar un profesor y profesora que responda y de cuenta al siguiente Perfil del Titulado:

Serán profesionales de la enseñanza que interpretan crítica y reflexivamente el conocimiento y la cultura en el desarrollo de su función docente, a partir de sólidos y actualizados conocimientos teóricos y prácticos en la enseñanza de la lengua castellana, de la comunicación y de la interpretación y producción de textos literarios y no literarios en los contextos variados en los que se inscriben. La sensibilidad y la creatividad, aspectos diferenciadores de su formación, les permitirán reconocer y valorar situaciones propias de lenguas y culturas en contacto y situaciones de expresión y conocimiento artístico, comprometidos con el entorno socioeducativo.

Estarán preparados para trabajar pedagógicamente, atendiendo a la diversidad de los contextos y procesos educativos, culturales e interculturales. Tendrán habilidades para integrar a la enseñanza de la lengua castellana, la literatura y la comunicación, los paradigmas, enfoques y metodologías que contribuyan al mejoramiento de los aprendizajes y de los desempeños sociales y culturales de todos los estudiantes, evaluando integralmente el proceso educativo considerando sus resultados en la toma de decisiones para mejorar sus prácticas.

Actuarán éticamente con responsabilidad y compromiso profesional y social, enfatizando las habilidades de comunicación, trabajo en equipo, emprendimiento, liderazgo, actualización permanente, atributos que le permitirán actuar con autonomía ampliando sus condiciones de empleabilidad en variados escenarios.”

Este Perfil, al igual que el perfil profesional del educador propuesto por la Comisión Nacional de Acreditación, CNA, concibe un profesional de la enseñanza, cuyos sólidos conocimientos y preparación integral le posibilita resolver situaciones problemáticas, poniéndolos al servicio de su práctica docente y del desarrollo del país. Estos profesionales, en coincidencia con los propósitos formadores del Departamento de Educación y del Departamento de Lenguas, Literatura y Comunicación, harán una contribución importante a la sociedad, al contar con una formación que les potencia el sentido crítico y el pensamiento reflexivo respecto del conocimiento y de la cultura en la cual se inserta el trabajo docente, asumiendo prácticas educativas comprometidas con el entorno socioeducativo y en permanente actualización, impulsada por una actitud investigativa, condiciones que se corresponden, a su vez, con la misión de la Universidad, la que enfatiza el compromiso y la responsabilidad social en la formación de los profesionales.

Al tener preparación específica para trabajar pedagógicamente con contextos diversos e interculturales, implica que son profesionales que están preparados para incorporar la diversidad en su trabajo docente, por lo mismo, respetuosos de los derechos individuales y sociales, orientación explicitada en el perfil profesional del educador propuesto por la CNA, como también, responde a la misión de la Universidad al proponer un profesional comprometido con la “calidad y la innovación, con el respeto por las personas, con el respeto por el entorno y la diversidad cultural, con la construcción de una sociedad más justa y democrática”.

Por otra parte, sus conocimientos y habilidades específicas para trabajar en equipo, liderar grupos y procesos, son fortalezas para realizar con autonomía un trabajo docente de calidad y que, junto con sus condiciones éticas, lo sitúan en una posición de privilegio como mediadores de conocimiento, actitudes y valores que deben potenciar en los educandos. Esta línea de acción expresa, también, una idea central de la CNA respecto de la necesidad del educador de creer en su práctica educativa, para lo cual requiere de una formación valórica y sensible que encauce su acción pedagógica y que ésta sea al mismo tiempo un modelo para los estudiantes, condición ética que lo insta, como señala la misión de la Facultad, a asumir la “construcción permanente de su identidad en la orientación humanista, en su vocación educadora connotada como base del conocimiento, en la comunicación e información, la solidaridad y el desarrollo, destacando el compromiso preferencial con las personas y los sectores más excluidos”.

Al observar el Perfil del Titulado de la Carrera de Pedagogía en Castellano y Comunicación apreciamos una evidente cercanía con el perfil profesional del educador propuesto por la Comisión Nacional de Acreditación, con la misión de la Universidad, de la Facultad de Educación y Humanidades y los respectivos Departamentos de Educación y Lenguas, Literatura y Comunicación, a lo menos en las siguientes ideas centrales: la solidez de conocimientos, la formación continua, la capacidad de investigación, el compromiso social y efectividad de su trabajo, la contribución al desarrollo integral de las personas, su función mediadora del proceso, el respeto a la diversidad, la autonomía en la toma de decisiones y actitud ética en la práctica educativa.

1.3 Descripción de la Unidad y su proceso de enseñanza-aprendizaje





  1. Perfil de ingreso de los estudiantes

La Carrera ofrece anualmente un cupo de 40 vacantes para ser llenadas mediante la vía formal regular, más dos vacantes adicionales para estudiante mapuche, que se llenan mediante un proceso de admisión vía complementaria, lo que hace una oferta total de 42 cupos anuales.

Los estudiantes provienen mayoritariamente de la IX Región (85%). En su mayoría provienen de establecimientos educacionales municipales (48%) y de establecimientos subvencionados (50%), siendo apenas un 2% de los casos correspondientes a colegios particulares, exceptuando el año 2007 donde no hubo matrícula de estudiantes provenientes del sistema privado.

La mayor parte de los estudiantes que ingresan a la Carrera son jóvenes cuyas edades se encuentran entre los 18 y los 21 años, de los cuales, en promedio, un 65% corresponde a mujeres y un 35% a hombres.

Considerando los últimos tres años (2005-2007), los puntajes de los alumnos que ingresan a la Carrera van desde los 703,8 a los 560,2, con un promedio de 600 puntos y un promedio de notas en la Enseñanza Media de 5,9.

En cuanto al nivel socioeconómico, se puede decir que una fracción de los estudiantes de la Carrera tiene carencias económicas, lo que se refleja en el hecho de que sobre el 60% de los alumnos ingresados en este mismo período ha solicitado crédito universitario. Desde el punto de vista cultural, un 15% del total de alumnos que ingresa a la Carrera es de ascendencia mapuche.


  1. Planta docente

La Carrera cuenta con recursos humanos que pertenecen a distintos departamentos académicos: Psicología; Educación Física, Deportes y Recreación; Ciencias Sociales; Educación; Lenguas, Literatura y Comunicación; entre otros.

En los últimos años el número aproximado de académicos que presta servicios a la Carrera es de 40. Para efectos de este análisis, se considerarán aquellos académicos con jornada completa y media jornada y que coinciden con los que imparten asignaturas de formación básica y formación especializada, los cuales suman un total de 24 académicos; los restantes académicos contribuyen en la formación general y constituye un grupo muy heterogéneo, puesto que están directamente relacionados con los intereses más personales de los estudiantes (cursos electivos). Se suman también algunos profesores que se adscriben al proceso de formación como informantes o co-patrocinantes de las tesis de grado.

Los académicos jornada completa (18) equivalen al 75%; las medias jornadas (2) equivalen a un 8,3% y los profesores por horas (4) equivalen a un 16,6%. De este total, 14 tienen jerarquía de Profesor Asistente; 8 son actualmente Profesores Asociados; y 2 son Profesores Titulares. Por género, se distribuyen en 16 hombres y 8 mujeres.

En la dotación actual (diciembre de 2008) de académicos jornada completa y media jornada dedicados a la formación en las líneas de la especialidad, hay 12 académicos, esto es un 50% con grado de doctor, 10 con grado de magíster, lo que equivale a un 41,6% y dos licenciados en educación (8,3%). Cabe mencionar que los grados de doctor han aumentado por sobre el 90% con respecto al proceso de acreditación anterior (en los últimos cuatro años un total de cinco académicos ha recibido el grado de doctor).



  1. Recursos económicos proporcionados por la Institución

En términos financieros, la Universidad asigna los recursos a las Facultades, quienes a su vez reasignan los presupuestos a los departamentos académicos, quienes tienen a su cargo las responsabilidades de dictar docencia a las respectivas carreras y atender las solicitudes de prestación de servicios de otros departamentos o facultades.

Cada una de las carreras se administra a partir de una Dirección de Carrera, a la cual se asigna un presupuesto equivalente al arancel de Carrera, para sus quehaceres más inmediatos. El resto de los requerimientos financieros deben ser provistos por los departamentos que le prestan docencia.

En cada Facultad, existe una oficina de apoyo administrativo y presupuestario, que tiene por función prestar apoyo y asesoría a las distintas unidades que componen la Facultad en todo lo que diga relación con el manejo de los recursos de la Facultad.

De acuerdo a lo anterior, la administración de una carrera, se hace por medio de su respectivo Director, quien se debe coordinar con los directores de departamentos para el normal desarrollo de la Carrera.

Los presupuestos de remuneraciones, son analizados por los departamentos académicos respectivos, a los cuales se asignan recursos en función de la planilla vigente y a las necesidades de contratación de personal debidamente justificadas ante el decanato de la Facultad y por este intermedio a Administración Central.

Los presupuestos para adquisición de bienes de uso y consumo corriente e inversión, son asignados a la Facultad, en función de asignación histórica inflactada por el coeficiente en que se reajuste el presupuesto universitario. La Facultad, a su vez distribuye el presupuesto a sus respectivos departamentos académicos en función de los criterios que se determinen al interior de la misma. Normalmente, ésta utiliza el mismo criterio utilizado por la Administración Central.




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