Indice tema 6 parte I: quimica del fuego. El fuego: detección y actuación química del fuego



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INDICE TEMA 6

PARTE I: QUIMICA DEL FUEGO. EL FUEGO: DETECCIÓN Y ACTUACIÓN

  1. Química del fuego

    1. Conceptos básicos

    2. Combustible

    3. Comburente

    4. Energía de activación

    5. Tipos de combustible: resultados de la combustión

      1. Combustión

      2. Tipos de combustión

      3. Resultados de la combustión

      4. Triángulo y tetraedro del fuego

  2. Redes contra incendios e instalaciones

    1. Sistemas de detección y alarma

    2. Detección humana

    3. Detección automática

      1. Tipos de detectores

  3. Extinción de incendios

    1. Mecanismos de extinción

    2. Clases de fuego

  4. Agentes extintores

    1. Líquidos

    2. Sólidos

    3. Gaseosos

  5. Otros agentes extintores

  6. Clasificación de los sistemas de extinción

  7. Sistemas de extinción automática: agua, espuma, CO2, polvo y halones.

    1. Agua

      1. Instalaciones semifijas

      2. Instalaciones fijas

      3. Instalaciones mixtas

    2. Espuma

    3. Sistemas de dióxido de carbono(CO2)

    4. Sistemas de polvo

    5. Sistemas de halon

  8. Sistemas portátiles de extinción: extintores

    1. Clasificación según la forma de impulsión

    2. Clasificación según la sustancia extintora

      1. Agua

      2. Espuma

      3. Dióxido de carbono(CO2)

      4. Polvo

      5. Hidrocarburos halogenados (Halones)

      6. Alternativas al halon

    3. Instalaciones del extintor

    4. Revisión y mantenimiento de los extintores

    5. Principios del funcionamiento de un extintor

    6. Técnicas de extinción

    7. Extintores de polvo de presión adosada y botellín interior.


INCENDIOS URBANOS, INDUSTRIALES Y FORESTALES
El desarrollo económico, urbano, social o industrial, ha hecho que los núcleos urbanos, la industria, los complejos industriales y loas infraestructuras crezcan casi de manera desproporcionada, aumentando los riesgos para la población y sus bienes.
Cada vez son mayores las poblaciones en superficie y altura de los edificios, y se manipulan, crean y transportan más sustancias tóxicas o peligrosas, en los grandes centros o polígonos industriales.
Dada la complejidad de los riesgos y los materiales empleados en la construcción, y en objetos de uso corriente, es mayor la dificultad para emplear técnicas y medios de extinción en zonas urbanas e industriales, y por tanto son los servicios de extinción de incendios los únicos que deben actuar en este tipo de emergencias.
Entre los objetivos de este curso, no figura el estudio de incendios urbanos o industriales, ni la participación de los voluntarios en esas tareas, por la peligrosidad de las mismas.
Si se contempla el estudio sobre incendios forestales, por ser un tipo de extinción en campo abierto, donde se puede controlar mejor el riesgo y los actuantes pueden aplicar medidas sencillas de autoprotección, y el personal con menos experiencia, puede realizar labores auxiliares, que comportan menos riesgo.
Solo trataremos temas relacionados con el fuego, medios de detección, formas de extinción y medidas a emplear(fijas o manuales), sin entrar en los medios autotransportados (autobombas, escalas etc.), de uso exclusivo de los servicios profesionales.


1. QUIMICA DEL FUEGO



1.1. QUIMICA DEL FUEGO: CONCEPTOS BÁSICOS

El fuego es una reacción de combustión que se caracteriza por la emisión de calor acompañada de humo, de llamas o de ambos.

Al ser la combustión una oxidación, habrán de intervenir, para que ésta se produzca, un material que se oxide, al que llamaremos COMBUSTIBLE, y un elemento oxidante, que llamaremos COMBURENTE. Para que la reacción de oxidación comience, habrá que disponer, además, de una cierta cantidad de energía, que llamaremos ENERGIA DE ACTIVACION (habitualmente CALOR).

Sin la presencia simultánea de estos tres elementos no es posible obtener fuego.



1.2. COMBUSTIBLE

Sustancia que en presencia de oxígeno y aportándole una cierta energía de activación, es capaz de arder. Los combustibles pueden clasificarse, según su naturaleza:

Combustibles sólidos: Carbón mineral (Antracita, carbón de coque, etc.), madera, plástico, textiles, etc.

Combustibles líquidos: Productos de destilación del petróleo (gasolina, gas-oil, fuel-oil, aceites, etc.), alcoholes, disolventes, etc.

Combustibles gaseosos: Gas natural, gas ciudad, metano, propano, butano, etileno, hidrógeno, etc.

1.3. COMBURENTE

Sustancia en cuya presencia el combustible puede arder. De forma general, se considera al oxígeno como el comburente típico. Se encuentra en el aire en una concentración del 21% en volumen.

Existen otros, tales como el ácido perclórico, el ozono, el peróxido de hidrógeno, etc.

Los combustibles que presentan un alto número de átomos de oxígeno en su molécula no necesitan comburente para arder (peróxidos orgánicos).

1.4. ENERGÍA DE ACTIVACIÓN
Es la energía necesaria para que la reacción se inicie.

Las fuentes de ignición que proporcionan esta energía pueden ser: sobrecargas o cortocircuitos eléctricos, rozamientos entre partes metálicas, equipos de soldadura, estufas, reacciones químicas, chispas, etc.

 

1.5. TIPOS DE COMBUSTIÓN: RESULTADOS DE LA COMBUSTIÓN

1.5.1 COMBUSTIÓN
 La combustión es una reacción de oxidación entre un combustible y un comburente, iniciada por una cierta energía de activación y con desprendimiento de calor (reacción exotérmica).

El proceso de combustión transcurre esencialmente en fase de vapor. Los sólidos se someten primero a un proceso de descomposición de su estructura molecular, a elevada temperatura, hasta llegar a la formación de gases que pueden ser oxidados.

Los líquidos primero se vaporizan, luego se mezclan con el comburente y se someten a la acción de la llama para iniciar la reacción.

1.5.2. TIPOS DE COMBUSTIÓN
 En función de la velocidad en la que se desarrollan, se clasifican en:


  • Combustiones lentas: Se producen sin emisión de luz y con poca emisión de calor. Se dan en lugares con escasez de aire, combustibles muy compactos o cuando la generación de humos enrarece la atmósfera, como ocurre en sótanos y habitaciones cerradas. Son muy peligrosas, ya que en el caso de que entre aire fresco puede generarse una súbita aceleración del incendio, e incluso una explosión.

  • Combustiones rápidas: Son las que se producen con fuerte emisión de luz y calor, con llamas.

Cuando las combustiones son muy rápidas, o instantáneas, se producen las EXPLOSIONES. Las atmósferas de polvo combustible en suspensión son potencialmente explosivas.

Cuando la velocidad de propagación del frente en llamas es menor que la velocidad del sonido (340 m/s), a la explosión se le llama DEFLAGRACION.

Cuando la velocidad de propagación del frente de llamas es mayor que la velocidad del sonido, a la explosión se le llama DETONACION.

1.5.3. RESULTADOS DE LA COMBUSTION

 Los resultados de la combustión son humo, llama, calor y gases:

Humo: Aparece por una combustión incompleta, en la que pequeñas partículas se hacen visibles, pudiendo impedir el paso de la luz. El humo puede ser también inflamable, cuando la proporción de oxígeno y calor es la adecuada. Es irritante, provoca lagrimeo, tos, estornudos, etc., y además daña el aparato respiratorio. Su color depende de los materiales que estén quemándose:

* Color blanco o gris pálido: indica que arde libremente.

* Negro o gris oscuro: indica normalmente fuego caliente y falta de oxígeno.

* Amarillo, rojo o violeta: generalmente indica la presencia de gases tóxicos.

 

Llama: La llama es un gas incandescente. Arderán siempre con llama los combustibles líquidos y gaseosos. Los combustibles líquidos se volatilizan, debido al calor y la elevada temperatura de la combustión, inflamándose y ardiendo como los gases. Los combustibles sólidos arderán con llama cuando se produzcan, por descomposición, suficientes compuestos volátiles, como sucede con las hullas grasas, las maderas, etc. El coque arde prácticamente sin llama, debido a la total ausencia de compuestos volátiles.

Como norma general diremos que, el fuego, en una atmósfera rica en oxígeno, es acompañado de una luminosidad llamada LLAMA, que se manifiesta como el factor destructivo de la combustión, raramente separado de ella.



Calor: El calor es sumamente importante ya que es el culpable de numerosos incendios. La definición más aproximada de calor es la siguiente: "es el efecto del movimiento rápido de las partículas, conocidas como moléculas, que forman la materia".
* Transmisión del calor: En el estudio del fuego, es muy importante saber como actúa el calor y como se transmite, ya que es la causa más común de los incendios y de la expansión de los mismos. Las principales formas de propagación son:
Conducción: Intercambio de calor que se produce de un punto a otro por contacto directo a través de un medio conductor. Ejemplo: Si se calienta el extremo de una barra metálica, al cabo de un rato el otro extremo también se habrá calentado.
Convección: Es el proceso de transmisión del calor a través de movimientos del aire. Estas corrientes de aire se producen debido a que el aire caliente pesa menos, y por lo tanto se encontrará en los niveles más altos, y el aire frío pesa más, encontrándose en los niveles más bajos.
La expansión de un fuego por convección tiene más influencia que los otros métodos a la hora de definir la posición de ataque a un fuego. El calor producido por un edificio o una planta ardiendo se expanderá y elevará pasando de unos niveles a otros.
Radiación: Es el proceso de transmisión de calor de un cuerpo a otro a través de un espacio.
El calor radiado no es absorbido por el aire, por lo que viajará en el espacio hasta encontrar un cuerpo opaco que sí lo absorba. El calor radiado es una de las fuentes por las cuales el fuego puede extenderse. Hay que prestar mucha atención, a la hora del ataque, a aquellos elementos que puedan transmitir el calor por este método. El calor del sol es el ejemplo más significativo de radiación térmica.
Contacto directo de la llama: Cuando una sustancia es calentada hasta el punto en que emite vapores inflamables. Estos vapores, al entrar en combustión, hacen que ardan las sustancias de su alrededor y así sucesivamente.

 

Los gases son el producto resultante de la combustión. Pueden ser tóxicos, constituyendo uno de los factores más peligrosos de un incendio.


El monóxido de carbono (CO) es un gas tóxico, incoloro, inodoro e insípido, que se produce en combustiones incompletas. Reacciona con la hemoglobina impidiendo el transporte de oxígeno a través de la sangre. Su inhalación puede ser mortal.
El dióxido de carbono (CO2) es el gas típico de la combustión. No es venenoso, aunque desplaza el oxígeno del aire pudiendo producir la muerte por asfixia. Se utiliza en muchos sistemas de protección para extinguir incendios en espacios cerrados o semicerrados, debido a su capacidad de desplazar el oxígeno.
El cianuro de hidrógeno (HCN) se produce como resultado de la combustión de materiales que contienen nitrógeno como la lana y las fibras sintéticas.
El ácido clorhídrico (HCl) se desprende cuando se calientan algunos materiales plásticos como el PVC.

 

1.5.4. TRIANGULO Y TETRAEDRO DEL FUEGO

 

El fuego no puede existir sin la conjunción simultánea del Combustible (material que arde), comburente (oxígeno del aire) y de la energía de activación (chispas mecánicas, soldaduras, fallos eléctricos, etc.).


Si falta alguno de estos elementos, la combustión no es posible.
A cada uno de estos elementos se los representa como lados de un triángulo, llamado TRIANGULO DEL FUEGO, que es la representación de una combustión sin llama o incandescente.
Existe otro factor, "reacción en cadena", que interviene de manera decisiva en el incendio. Si se interrumpe la transmisión de calor de unas partículas a otras del combustible, no será posible la continuación del incendio, por lo que ampliando el concepto de Triángulo del Fuego a otro similar con cuatro factores obtendremos el TETRAEDRO DEL FUEGO, que representa una combustión con llama.





2. REDES CONTRA INCENDIOS E INSTALACIONES FIJAS

La posible propagación de incendios, contra los que no sería posible luchar sólo con extintores portátiles, o la posible iniciación de incendios en horas o lugares donde no exista presencia constante de personal, son algunas de las razones que determinan la necesidad de instalaciones con mayor capacidad de extinción y, en algunos casos, independientes en su actuación del factor humano.



2.1. SISTEMAS DE DETECCIÓN Y ALARMA

Los sistemas de detección y alarma tienen por objeto descubrir rápidamente el incendio y transmitir la noticia para iniciar la extinción y la evacuación.

La detección de un incendio puede realizarse mediante estos sistemas:


  • Detección humana.

  • Instalaciones automáticas de detección de incendios.

  • Sistemas mixtos.

 

2.2. DETECCIÓN HUMANA

 

La detección queda confiada a las personas. Es imprescindible una correcta formación en materia de incendios. El plan de emergencia debe establecer, detalladamente, las acciones a seguir en caso de incendio:



  • Localización del incendio y evaluación del mismo.

  • Aviso al servicio interno y/o externo de extinción y alarma para evacuación de personas, todo según plan preestablecido.

  • Extinción del fuego.

  • El desarrollo de estas funciones exige la existencia de un Plan de Emergencia y de una formación correcta, que debe incluir:

  • Conocimiento-entrenamiento exhaustivo de sus cometidos dentro del plan de emergencia.

  • Zonas de riesgo críticas.

  • Emplazamiento de pulsadores de alarma y forma de aviso rápido al coordinador de la empresa y a los bomberos.

3.3. DETECCIÓN AUTOMÁTICA

 

Las instalaciones fijas de detección de incendios permiten la detección y localización automática o semiautomática, accionando, opcionalmente, los sistemas fijos de extinción de incendios.



 

Pueden vigilar permanentemente zonas inaccesibles a la detección humana.

 

Las funciones del sistema de detección automática de incendios son:



 

  • Detectar la presencia de un conato de incendio con rapidez, dando una alarma preestablecida (señalización óptica-acústica en un panel o central de señalización). Esta detección ha de ser fiable. Antes de sonar la alarma principal, se debe comprobar la realidad del fuego detectado.

  • Localizar el incendio en el espacio.

  • Ejecutar el plan de alarma, con o sin intervención humana.

  • Realizar funciones auxiliares: Transmitir automáticamente la alarma a distancia, disparar una instalación de extinción fija, parar máquinas (aire acondicionado), cerrar puertas, etc.

 

Los componentes principales de una instalación fija de detección son:

 


  • Detectores automáticos.

  • Pulsadores automáticos.

  • Central de señalización y mando a distancia.

  • Aparatos auxiliares: Alarma general, teléfono de comunicación directa con los bomberos, accionamiento de sistemas de extinción, etc.

 

3.3.1. Tipos de detectores automáticos

 

Los detectores automáticos son elementos que detectan el fuego a través de algunos fenómenos que acompañan al fuego: Gases y humos; temperatura; radiación UV, visible o infrarroja; etc. Según el principio en que se basan, los detectores se denominan:



 

  • Detector de gases o iónico: Utilizan el principio de ionización y velocidad de los iones conseguida mediante sustancia radiactiva, inofensiva para el hombre (generalmente Americio).

  • Detector de humos visibles (óptico de humos): Mediante una captación de humos visibles que pasan a través de una célula fotoeléctrica se origina la correspondiente reacción del aparato.

  • Detector de temperatura: Reaccionan a una temperatura fija para la que han sido tarados. (Un rociador automático o sprinkler es uno de ellos).

  • Detector de llama: Reaccionan frente a las radiaciones, ultravioleta o infrarroja, propias del espectro.

3. EXTINCIÓN DE INCENDIOS

3.1. MECANISMOS DE EXTINCIÓN
  La falta o eliminación de uno de los elementos que intervienen en la combustión (combustible, comburente, energía de activación y reacción en cadena), daría lugar a la extinción del fuego. Según el elemento que se elimine, aparecerán distintos mecanismos de extinción:

Dilución o desalimentación: Retirada o eliminación del elemento combustible.

Sofocación o inertización: Se llama así al hecho de eliminar el oxígeno de la combustión o, más técnicamente, "impedir" que los vapores que se desprenden a una determinada temperatura para cada materia, se pongan en contacto con el oxígeno del aire. 

Este efecto se consigue desplazando el oxígeno por medio de una determinada concentración de gas inerte, o bien cubriendo la superficie en llamas con alguna sustancia o elemento incombustible (por ejemplo, la tapadera que se pone sobre el aceite ardiendo en la sartén, el apagavelas de las iglesias, la manta con que se cubre a alguien o a algo ardiendo, etc.). 



Enfriamiento: Este mecanismo consiste en reducir la temperatura del combustible. El fuego se apagará cuando la superficie del material incendiado se enfríe a un punto en que no deje escapar suficientes vapores para mantener una mezcla o rango de combustión en la zona del fuego. Por lo tanto, para apagar un fuego por enfriamiento, se necesita un agente extintor que tenga una gran capacidad para absorber el calor. El agua es el mejor, mas barato y más abundante de todos los existentes.

La ventilación ayuda a combatir el incendio, porque elimina el calor y humo de la atmósfera, especialmente en los niveles bajos, reduciendo al mismo tiempo las oportunidades de una explosión por acumulación de vapores.



Inhibición o rotura de la reacción en cadena: Consiste en impedir la transmisión de calor de unas partículas a otras del combustible, interponiendo elementos catalizadores entre ellas. Sirva como ejemplo la utilización de compuestos químicos que reaccionan con los distintos componentes de los vapores combustibles neutralizándolos, como por ejemplo polvos químicos y halones.




3.2. CLASES DE FUEGOS

La clasificación del fuego, se hace en función de la naturaleza del combustible, según esto los fuegos se clasifican en:


- Fuegos de clase A: Los producidos a causa de la combustión de materias sólidas que arden con producción de llamas y brasa al ser capaces de retener oxígeno en su interior, ejemplo de este tipo de materias son maderas, papel, paja, tejidos, carbón, neumáticos, etc., excepto metales.
- Fuegos de clase B: Los producidos por sustancias combustibles líquidas, que se queman dando llamas, y sólidos que por la acción del calor se diluyen, tales como gasolina, fuel, aceites, grasas, parafina, etc., este tipo de combustibles no retienen oxígeno en su interior, por lo que arden superficialmente.
- Fuegos de clase C: Los producidos por sustancias que arden en estado gaseoso y que se encuentran a presión, tales como metano, propano, butano, hidrógeno, etc.
- Fuegos de clase D: Los producidos por metales ligeros como magnesio, aluminio, aleaciones, y compuestos químicos, excepto los alcalinos como sodio, potasio.
- Fuegos de clase E: Los producidos en equipos de instalaciones eléctricas, motores, generadores, transformadores, etc., o incendios clase “A”, ”B”, “C”, “D”, en presencia de equipos eléctricos con tensión eléctrica superior a 24 voltios.

4. AGENTES EXTINTORES

Los productos destinados a apagar un fuego se llaman agentes extintores. Actúan sobre el fuego mediante los mecanismos descritos anteriormente. Vamos a enumerarlos describiendo sus características y propiedades más elementales.


4.1. LÍQUIDOS: Agua y espuma.

* Agua: Es el agente extintor más antiguo. Apaga por enfriamiento, absorbiendo calor del fuego para evaporarse. La cantidad de calor que absorbe es muy grande. En general es más eficaz si se emplea pulverizada, ya que se evapora más rápidamente, con lo que absorbe más calor. El agua cuando se vaporiza aumenta su volumen 1600 veces.

Es especialmente eficaz para apagar fuegos de clase A (sólidos), ya que apaga y enfría las brasas.

No debe emplearse en fuegos de clase B, a no ser que esté debidamente pulverizada, pues al ser más densa que la mayoría de los combustibles líquidos, éstos sobrenadan. Es conductora de electricidad, por lo que no debe emplearse donde pueda haber corriente eléctrica, salvo que se emplee debidamente pulverizada, en tensiones bajas y respetando las debidas distancias.



* Espuma: Es una emulsión de un producto espumógeno en agua. Básicamente apaga por sofocación, al aislar el combustible del ambiente que lo rodea, ejerciendo también una cierta acción refrigerante, debido al agua que contiene.

Se utiliza en fuegos de clase A y B (sólidos y líquidos).

Es conductora de la electricidad, por lo que no debe emplearse en presencia de corriente eléctrica.

4.2. SÓLIDOS: Polvos químicos secos.

* Polvos químicos secos: son polvos de sales químicas de diferente composición, capaces de combinarse con los productos de descomposición del combustible, paralizando la reacción en cadena.

Pueden ser de dos clases: Normal o Polivalente.

Los polvos químicos secos normales son sales de sodio o potasio, perfectamente secas, combinados con otros compuestos para darles fluidez y estabilidad. Son apropiados para fuegos de líquidos (clase B) y de gases (clase C).

Los polvos químicos secos polivalentes tienen como base fosfatos de amonio, con aditivos similares a los de los anteriores. Además de ser apropiados para fuegos de líquidos y de gases, lo son para los de sólidos, ya que funden recubriendo las brasas con una película que las sella, aislándolas del aire.

No son tóxicos ni conducen la electricidad a tensiones normales, por lo que pueden emplearse en fuegos en presencia de tensión eléctrica. Su composición química hace que contaminen los alimentos. Pueden dañar por abrasión mecanismos delicados.



4.3. GASEOSOS:: Dióxido de Carbono, Derivados Halogenados.

* Dióxido de Carbono (CO2): Es un gas inerte que se almacena en estado líquido a presión elevada. Al descargarse se solidifica parcialmente, en forma de copos blancos, por lo que a los extintores que lo contienen se les llama de "Nieve Carbónica". Apaga principalmente por sofocación, desplazando al oxígeno del aire, aunque también produce un cierto enfriamiento. No conduce la electricidad.

Se emplea para apagar fuegos de sólidos (clase A, superficiales), de líquidos (clase B), y de gases (clase C). Al no ser conductor de la electricidad, es especialmente adecuado para apagar fuegos en los que haya presencia de corriente eléctrica.

Al ser asfixiante, los locales deben ventilarse después de su uso. Hay que tener especial cuidado con no utilizarlo, en cantidades que puedan resultar peligrosas, en presencia de personas.

* Derivados Halogenados: Son productos químicos resultantes de la halogenación de hidrocarburos. Antiguamente se empleaban el tetracloruro de carbono y el bromuro de metilo, hoy prohibidos en todo el mundo debido a su gran toxicidad.

Todos estos compuestos se comportan frente al fuego de forma semejante a los polvos químicos secos, apagando por rotura de la reacción en cadena.

Pueden emplearse en fuegos de sólidos(clase A), de líquidos (clase B) y gases (clase C). No son conductores de la corriente eléctrica.

No dejan residuo alguno, pero al ser ligeramente tóxicos deben ventilarse los locales después de su uso. Generalmente se identifican con un número, siendo los más eficaces y utilizados el 1301 (bromotrifluormetano) en instalaciones fijas y el 1211 (bromoclorodifluormetano) o CBF.

Puede existir, en determinadas circunstancias, un cierto riesgo de producción de compuestos bituminosos que ataquen a materiales o equipos sumamente delicados.

Debido al deterioro que producen en la capa de ozono, se impusieron una serie de medidas restrictivas a la utilización de dichos productos, mediante la firma, en el año 1987, del Protocolo de Montreal, donde se decidió la congelación de la producción de los CFC en 1992. En ese mismo año se acordó, en una revisión del Protocolo de Copenhague, suprimir totalmente su producción para el año 1994. En el año 1997 todavía hay países que lo siguen produciendo. Actualmente se fabrican e instalan gases alternativos aunque ninguno posee la eficacia de los halones.

Partiendo de la idea de que un elemento de decisión fundamental para seleccionar el extintor adecuado para combatir determinada clase de Fuego es el agente extintor que contiene, resumimos los anteriores comentarios en la siguiente tabla:



5. OTROS AGENTES EXTINTORES:

Se utilizan otros agentes extintores, pero su empleo se restringe a ciertas clases de fuego:

 * Arena seca: Proyectada con pala sobre líquidos que se derraman por el suelo, actúa por sofocación del fuego. Se utiliza igualmente para fuegos de magnesio. Es indispensable en los garajes donde se presenten manchas de gasolina, para impedir su inflamación.

 * Mantas: Son utilizadas para apagar fuegos que, por ejemplo, hayan prendido en los vestidos de una persona. Es necesario que estén fabricadas con fibras naturales (lana, ec.) y no con fibras sintéticas.

 * Explosivos: Sólo se utilizan en casos muy particulares: fuegos de pozos de petróleo, incendios de gran magnitud en ciudades. El efecto de explosión abate las llamas, pero es necesario luego actuar con rapidez para evitar que el fuego vuelva a prender. 

6. CLASIFICACIÓN DE LOS SITEMAS DE EXTINCIÓN

 

Según la sustancia extintora:

 * Sistemas de agua.

 * Sistemas de espuma física.

 * Sistemas de dióxido de carbono.

 * Sistemas de polvo químico(normal o poliva-lente).

 * Sistemas de halón y alternativas al halón.

  Según el modo de aplicación:

* Sistemas semifijos: El agente extintor es transportado por una conducción e impulsado sobre el fuego a través de una manguera y lanza o monitor móvil.

* Sistemas fijos: El agente extintor es transportado por una conducción e impulsado sobre el fuego a través de boquillas fijas adosadas a la misma.

* Sistemas móviles: El agente extintor es transportado e impulsado sobre el fuego mediante un vehículo automotor.

* Sistemas portátiles: extintores, el agente extintor es transportado en un contenedor(en general cilíndrico),facilmente manejable.

  Según el sistema de accionamiento:

 * Manual.

 * Automático.

 * Doble accionamiento.



Según la zona de actuación:

 * Parcial.

 * Por inundación total.

7. SISTEMAS DE EXTINCIÓN AUTOMÁTICA: AGUA, ESPUMA, CO2, POLVO Y HALONES
7.1 AGUA

 

Los sistemas de agua son los más difundidos, por ser el agua el agente extintor más económico.


7.1.1 Instalaciones semifijas:
Columna seca: Instalación formada por una canalización de acero, vacía, con bocas a diferentes alturas, con acoplamiento para manguera y toma de alimentación.

Bocas de incendios o hidrantes exteriores: Bocas para la toma de agua, subterráneas o de superficie, con alimentación a través de una red de agua a presión, válvula de accionamiento manual y una o varias bocas con racores. Están ubicadas en el exterior del edificio con la finalidad de luchar contra el incendio desde el exterior o alimentar otras instalaciones.

Bocas de incendio equipadas o BIE,s: Instalación formada por una conducción independiente de otros usos, siempre en carga, con bocas y equipos de manguera conexos en diferentes localizaciones.


HIDRANTE EXTERIOR DE SUPERFICIE



7.1.2. Instalaciones fijas:

 

Rociadores automáticos o Sprinklers: Son las instalaciones fijas automáticas más extendidas, porque en cierta forma engloban las tres etapas fundamentales de la lucha contra el fuego: detección, alarma y extinción. La instalación, conectada a una o más fuentes de alimentación, consta de una válvula de control general y de unas canalizaciones ramificadas, bajo carga, a las cuales se adosan unas válvulas de cierre, o cabezas rociadoras, llamadas "sprinklers", que se abren automáticamente al alcanzarse una determinada temperatura (generalmente entre 57ºC y 260ºC )

 

7.1.3 Instalaciones mixtas:

 

Agua pulverizada: El agua en forma pulverizada se utiliza tanto en instalaciones semifijas como en instalaciones fijas, ya sean con accionamiento manual y/o automático, dotando a las lanzas o monitores de mecanismos susceptibles de transformar el agua a chorro en pulverizada.

 

7.2. ESPUMAS

 

Por su base acuosa son similares a las de agua. Pueden ser de tipo fijo o semifijo en función del riesgo, de su ubicación, etc.



 

Para incendios en ciertos locales con acceso difícil por su ubicación, como los sótanos, se utiliza el método de extinción por inundación total mediante generadores de espuma de alta expansión.

 
7.3. SISTEMAS DE DIOXIDO DE CARBONO(CO2)

 

Las instalaciones de CO2 pueden ser fijas o semifijas. En todos los casos la sustancia extintora está almacenada en botellas de 30 a 50 kg. o en depósitos de gran capacidad a baja presión.



 

En caso de riesgos localizados con presencia de personal, se recurre más a instalaciones fijas de descarga local y accionamiento manual.

 

En caso de una previsible rápida propagación del incendio, o donde no exista presencia de personal, se recurre a instalaciones fijas por inundación total con porcentajes de CO2 del orden del 30% en volumen. Esta descarga en locales con presencia de personal provocaría su muerte, por lo que debe programarse una alarma y un cierto retardo antes de la descarga, especialmente en sistemas automáticos.



7.4. SISTEMAS DE POLVO

 

El polvo seco, a pesar de ser un agente extintor excelente, es menos utilizado en instalaciones fijas de extinción, debido a las dificultades de conseguir una correcta vehiculación y una descarga uniforme. Cuando exista presencia constante de personal, puede recurrirse a un sistema semifijo con un depósito de polvo con presión auxiliar por botella de gas, al cual se adosa una manguera y boquilla especial.



 

7.5. SISTEMAS DE HALON

 

EL halón más utilizado en instalaciones fijas y semifijas es el halón 1.301. Se almacena a presiones comprendidas entre 24 y 45 atmósferas, a 18 C, en botellones o esferas. La presurización se consigue mediante adición de nitrógeno. Los sistemas de distribución para instalaciones fijas son similares a los de CO2, teniendo la gran ventaja de poder emplear sistemas modulares por esferas que evitan el entramado de las canalizaciones.



 

Los sistemas fijos de halón compiten con ventaja sobre el CO2 por lo siguiente:

 


  • No existen problemas de toxicidad o asfixia.

  • No precisan un tiempo de retardo en la actuación.

  • Su acción extintora es más rápida si actúa en los primeros instantes del incendio.

No obstante estas ventajas, su utilización está prohibida debido a su negativo impacto ambiental.
8. SISTEMAS PORTATILES DE EXTINCIÓN: EXTINTORES
Todo fuego que comienza tiene una pequeña extensión que se va agrandando y desarrollando con el tiempo. Se dice que un fuego puede apagarse con la mano en los primeros momentos; necesita un extintor al cabo de pocos segundos; en un periodo de escasos minutos hace falta la intervención de los bomberos para su extinción y si retrasamos con exceso la intervención, pueden resultar inútiles todos los esfuerzos. En la lucha contra el fuego el tiempo es un factor fundamental y dentro de las primeras etapas de desarrollo podemos disponer de un arma adecuada y sencilla para combatirlo como es el extintor.

Un extintor es un aparato compuesto por un recipiente metálico o CUERPO que contiene el AGENTE EXTINTOR, que ha de presurizarse, constantemente o en el momento de su utilización, con un GAS IMPULSOR (presión incorporada o presión adosada).

El gas impulsor suele ser nitrógeno ó CO2, aunque a veces se emplea aire comprimido. El único agente extintor que no requiere gas impulsor es el CO2. Los polvos secos y los halones requieren un gas impulsor exento de humedad, como el nitrógeno ó el CO2 seco.

Si el extintor está constantemente bajo presión, el gas impulsor se encuentra en contacto con el agente extintor en el interior del cuerpo. A este tipo se le llama de "presión incorporada", estando generalmente equipados con un manómetro que indica la presión interior.

Si el extintor se presuriza en el momento de su disparo o utilización, el gas impulsor está contenido en un botellín de gas independiente. A este tipo de extintores se les llama de "presión adosada" o de "presión adosada exterior", según que el botellín de gas se encuentre o no en el interior del cuerpo del extintor. Estos extintores, al ser presurizados en el momento de su uso, deberán ir provistos de una "válvula de seguridad".

Además de sus componentes mecánicos el extintor, debe disponer de:


    • Agente extintor, adecuado al fuego a combatir.

    • Gas impulsor, adecuado según el agente extintor contenido.

8.1. CLASIFICACIÓN SEGÚN LA FORMA DE IMPULSIÓN

 

Los diferentes gases impulsores son:



 

CO2: es el más utilizado. Se emplea en seco para presurizar extintores de polvo seco, agua y espumas.

Nitrógeno: se emplea a veces en sustitución del CO2 como impulsor de extintores de polvo, agua, espuma y halones. 

Aire: solo se utiliza para presurizar extintores de agua.
No deben emplearse gases impulsores húmedos con polvos químicos secos y con halones, ya que perjudican sus características extintoras.


8.2. CLASIFICACIÓN SEGÚN LA SUSTANCIA EXTINTORA

8.2.1. AGUA
El extintor de agua es aquél cuyo agente extintor está constituido por agua o por una solución acuosa y un gas auxiliar.
Se distinguen los siguientes tipos:
Extintores de agua a chorro: Son los que proyectan el agua o una solución acuosa en forma de chorro compacto, gracias a la presión proporcionada por la liberación de un gas auxiliar o por una presurización previa.

 * Forma de extinción: Por enfriamiento.

 * Peligros de empleo: No utilizar en corriente eléctrica.

 * Clases de fuego: Eficaces en fuegos de clase A.



Extintores de agua pulverizada: Proyectan agua o una solución acuosa en la forma de chorro pulverizado, gracias a la presión proporcionada por la liberación de un gas auxiliar o por una presurización previa. Las características son similares a las de los extintores de chorro, excepto en las siguientes:

 * Peligros de empleo: Puede utilizarse en presencia de la corriente eléctrica, pero únicamente en baja tensión.

 * Clases de fuego: Muy eficaces en fuegos de clase A (el doble que los extintores de chorro). Eficacia aceptable en fuegos de clase B (para productos más densos que el fuel ligero).
8.2.2. ESPUMA
El extintor de espuma es aquél que proyecta mediante presión de un gas auxiliar, una emulsión, o una solución que contenga un producto emulsor, formándose la espuma al batirse la mezcla agua-emulsor con el aire.

 

* Forma de extinción: Por sofocación y enfriamiento.



* Peligros de empleo: No utilizar en corriente eléctrica.

* Clases de fuego: Eficaces en fuegos de clase A y B (excepto en solventes polares: alcoholes y acetonas).



8.2.3. DIOXIDO DE CARBONO (CO2)
El extintor de CO2 es aquél cuyo agente extintor está constituido por este gas, en estado líquido, proyectado en forma sólida llamada "nieve carbónica". La proyección se obtiene por la presión permanente que crea en el aparato el agente extintor.
* Forma de extinción: Por enfriamiento y sofocación.

* Peligros de empleo: No exponer el aparato al calor.

* Clases de fuego: Eficaz en fuegos de clase A y B. Utilizable en presencia de corriente eléctrica.
8.2.4. POLVO
El extintor de polvo es aquél cuyo agente extintor se halla en estado pulverulento y es proyectado mediante la presión proporcionada por la liberación de un gas auxiliar o por una presurización previa.
Existen tres tipos de polvo para cargar los extintores:

 


    • Polvo Normal: Polvo seco, a base de bicarbonato sódico o potásico, eficaces para fuegos de clase B y C. No son buenos para los fuegos de clase A porque no apagan las brasas.

    • Polvo polivalente: a base de fosfato monoamónico, es eficaz para fuegos de clase A, B y C.

    • Polvo especial: para fuegos metálicos.

 

* Forma de extinción: Acción sobre las reacciones en cadena de la combustión.

* Peligros de empleo: En mecanismos sensibles al polvo y en instalaciones electrónicas.

* Clases de fuego: Polvo normal seco, poco eficaz en fuegos de clase A y muy eficaz en fuegos de clase B. Polvo polivalente, eficaz en fuegos de clase A, muy eficaz en fuegos de clase B. Utilizable en presencia de corriente eléctrica (el polvo polivalente únicamente en baja tensión).



8.2.5. HIDROCARBUROS HALOGENADOS (HALONES)

Un extintor de halón es aquél cuyo agente extintor está formado por uno o varios de éstos gases dotados de propiedades extintoras y que son proyectados mediante una presión suministrada, bien por una presurización previa, o bien por el propio agente extintor.

 

* Forma de extinción: Acción química sobre las reacciones en cadena de la combustión.



* Peligros de empleo: No exponerse a los humos y gases expelidos. Ventilar a fondo después de su uso.

* Clases de fuego: Eficaces en fuegos de clase A, B y C. Utilizables en presencia de corriente eléctrica.

Como comentamos anteriormente, a partir del 1º de Enero de 1994 queda prohibida su fabricación y comercialización, aunque podrán seguirse utilizando, para hacer frente a riesgos específicos, los que están instalados.
8.2.6. ALTERNATIVAS AL HALON:
Los fabricantes de gases halogenados, han iniciado una investigación en busca de nuevos productos alternativos y sustitutos que hasta la fecha son los siguientes:

 

- Agentes alternativos:



 

* Sistema INERGEN (gases inertes).

 

- Agentes sustitutos:



 

* Sistemas NAF (Hidroclorofluorocarbonos HCFCc).

* Sistema FE (Hidrofluorocarbonos HFCs).

* Sistema FM (Hidrofluorocarbonos HFCs).

* Sistema PFC (Perfluorocarbonados FCs).
8.3. INSTALACIÓN DEL EXTINTOR
Una vez elegido el tipo, clase y tamaño del extintor, éste debe ser instalado adecuadamente, es decir, próximo a aquellos lugares que debe proteger, ya que en ellos se estima que hay una mayor probabilidad de incendio.
Deben ser fáciles de alcanzar y localizar. Para ello es conveniente situarlos distribuidos de una forma regular, estando alguno cerca de las puertas y accesos, sin obstrucciones que impidan alcanzarlos y a una altura asequible.
Es también conveniente señalizar su posición, sobre todo en aquellos locales cuyo tamaño o tipo de ocupación pueda dificultar la rápida localización del extintor.
8.4. REVISIÓN Y MANTENIMIENTO DE LOS EXTINTORES
Un extintor ha de estar constantemente en las debidas condiciones para funcionar. Esto sólo se consigue mediante una comprobación periódica de su estado. Esta comprobación incidirá especialmente en:
El estado externo del extintor y su etiqueta.

El estado de la manguera y la boquilla.

La no manipulación de los precintos.

La presión del manómetro o el peso del botellín del gas.

El estado de la carga.
Un extintor tiene una vida máxima de 20 años, a partir de la primera fecha de prueba por Industria. Cada 5 años debe ser probado a presión por dicho Organismo. En caso contrario, el extintor no cumple la normativa legal vigente.

8.5. PRINCIPIOS DEL FUNCIONAMIENTO DE UN EXTINTOR
En primer lugar, todo extintor lleva un seguro, en forma de pasador o tope, que impide su accionamiento involuntario. Una vez retirado este seguro, normalmente tirando de una anilla o solapa, el extintor está listo para su uso.

 

Para que un extintor funcione, el cuerpo debe estar lleno con el agente extintor y bajo la presión del gas impulsor. En los extintores de presión adosada es necesario, por tanto, proceder a la apertura del botellín del gas, accionando la válvula o punzando el diafragma que lo cierra mediante una palanca o percutor, con lo que el gas pasa al cuerpo y lo presuriza a la presión de descarga. Esta operación no requiere más de 4 ó 5 segundos. En este momento los dos tipos de extintores (de presión adosada e incorporada), están en condiciones de uso.



 

Al abrir la válvula o la pistola del extintor, la presión del gas expulsa al agente extintor, que es proyectado por la boquilla difusora, con lo que el extintor está en funcionamiento.

 

8.6. TECNICAS DE EXTINCIÓN
En primer lugar, hay que señalar, que un extintor es tanto más eficaz cuanto antes se ataque el fuego. Dado que cada extintor tiene sus instrucciones particulares de uso, en función de su modelo y fabricante, es fundamental conocerlas con anterioridad a una emergencia.
Los extintores de presión incorporada se operan soportando, con una mano, el extintor por la válvula, accionando ésta mediante una presión de la misma mano y manejando la manguera y la boquilla con la otra mano.

 

En los extintores de presión adosada, se libera el gas impulsor mediante pulsación de la palanca o percutor, o abriendo la válvula que cierra el botellín. A continuación se levanta el extintor con una mano por el soporte o asa que lleva el cuerpo, dirigiendo la manguera y operando la pistola con la otra mano.



 

La extinción de las llamas se realiza de una forma análoga en todos los casos: se dirige el agente extintor hacia la base de las llamas más próximas, moviendo el chorro en zig-zag y avanzando a medida que las llamas se van apagando, de modo que la superficie en llamas disminuya de tamaño, evitando dejar focos que podrían reavivar el fuego. Si es posible, se ha de procurar actuar con el viento a favor, de este modo no solo nos afectará menos el calor sino que las llamas no reincendiarán zonas ya apagadas.

 

Si el fuego es de sólidos, una vez apagadas las llamas, es conveniente romper y espaciar las brasas con algún instrumento o con los pies, volviéndolas a rociar con el agente extintor, de modo que queden bien cubiertas.



 

Si el fuego es de líquidos, no es conveniente lanzar el chorro directamente sobre el líquido incendiado, sino de una manera superficial, para que no se produzca un choque que derrame el líquido ardiendo y esparza el fuego. Se debe actuar de un modo similar cuando sean sólidos granulados o partículas de poco peso.


Puede suceder que se deba cambiar la posición de ataque, para lo cual se debe interrumpir el chorro del agente, dejando de presionar la válvula o la boquilla.
Después de su uso, hay que recargar el extintor, aún cuando no haya sido necesario vaciarlo del todo, ya que no sólo puede perder la presión, sino que en otra emergencia la carga residual puede no ser suficiente.
8.7.EXTINTOR DE POLVO DE PRESION ADOSADA Y BOTELLIN INTERIOR


1- Envase del producto extintor.

2- Pivotes o patas.

3- Asa/puño disparador.

4- Clavija de seguro con argollón.

5- Husillo de disparo.

6- Botella de gas CO2 de alta presión.

7- Tubo de gas.

8- Tubo ascendente.

9- Membrana rompible.

10- Manguera.

11- Pistola.

12- Tobera.

13- Válvula de seguridad.

14- Tuerca tapón de rosca.






Don Francisco Díaz Ruiz

Jefe Sección Formación y Coordinación Voluntariado de la Dirección General de Protección Civil



Don Manuel Paez

Técnico de Apoyo de la Dirección General del Medio Natural







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