Ies norba Caesarina. Departamento de lengua y literatura. 1º de Bachillerato. Tema la comunicación literaria. Los géneros. Recursos de la lengua literaria



Descargar 164.95 Kb.
Fecha de conversión26.06.2018
Tamaño164.95 Kb.

IES Norba Caesarina. DEPARTAMENTO DE LENGUA Y LITERATURA.

LENGUA Y LITERATURA. 1º de Bachillerato.

TEMA 1. La comunicación literaria. Los géneros. Recursos de la lengua literaria.




TEMA 1. EL LENGUAJE LITERARIO. LOS GÉNEROS. RECURSOS DE LA LENGUA LITERARIA.
I. LA COMUNICACIÓN LITERARIA.
Todas las obras literarias son, en sí mismas, actos de comunicación sumamente estructurados y diferentes sustancialmente de los actos de comunicación más habituales. Algunas de estas peculiaridades de la comunicación literaria son las siguientes:
-El emisor múltiple. Es lógico pensar que el autor es el emisor de la obra literaria, pero en muchos casos actúa por personajes interpuestos, ya que la literatura se mueve siempre en la ficción. Una novela escrita en primera persona, por ejemplo, tiene como emisores al autor y al narrador protagonista.
-El receptor universal y activo. Las obras no tienen un receptor concreto. Es la humanidad lectora quien las recibe. Y es también el receptor quien toma la iniciativa de la comunicación aportando su situación de lectura –circunstancias culturales, sociales, educativas o geográficas. Esas circunstancias hacen que el lector a su vez cree su propio texto literario. Por otra parte, no hay que confundir receptor con destinatario, ya que en ocasiones el emisor literario se dirige a un concreto a quien destina su mensaje (la lírica amorosa es un buen ejemplo de ello).
-La comunicación diferida. Es un rasgo constante de la comunicación literaria. Emisor y receptor no comparten jamás tiempo y espacio. Entre la creación del texto y su lectura pueden mediar siglos e interponerse mentalidades, culturas, formas de vida, ideologías…
-Los canales de la comunicación literaria han ido cambiando con el tiempo. Veremos que durante la Edad Media se practica la transmisión oral de muchos textos, aunque también surgen géneros escritos que se fijarán en manuscritos y se conservarán en códices. La invención de la prensa y la generalización del libro impreso supondrán más tarde un hito para la difusión de la literatura. En nuestros días ya comprobamos cómo convive el libro impreso con el libro electrónico.
-La lengua en la que se escribe un texto literario es su código. Sin embargo, en cualquier lengua existen diferentes registros y formas, y el lenguaje literario es un registro especial que se desvía deliberadamente del uso común de la lengua mediante la llamada FUNCIÓN POÉTICA. Los elementos del código se seleccionan y se combinan con el fin de crear un producto único. Se busca que el lector experimente placer estético al leer, que el mensaje produzca extrañeza y admiración. Se atrae, de esa manera, la atención del lector sobre el propio código mediante una serie de recursos que se dan en todos los planos de la lengua (fónicos, morfosintácticos, semánticos…). De ellos hablaremos más adelante.
Por tanto, el mensaje literario tiene, entre otras muchas, las siguientes características:


  • Polisemia. El mensaje literario puede dar lugar a distintas interpretaciones, hace descubrir relaciones insospechadas y pude sugerir tantos sentidos como lecturas se hagan. Incluso un mismo lector puede dar significados distintos a un texto leído en distintos momentos de su vida. Sirvan como ejemplo las distintas interpretaciones que El Quijote ha tenido desde su publicación, originadas por los ideales y la ideología de cada época.




  • Connotación. Las palabras se cargan de nuevos significados que invitan al lector a dar al texto un sentido que, generalmente, va más allá de su significado habitual, o denotativo. El texto literario sugiere ideas que a veces están escondidas, entrelazadas, esperando a ser descubiertas por el lector.




  • Originalidad. El lenguaje literario huye de expresiones gastadas y típicas. Busca crear nuevas expresiones, nuevas acepciones de palabras, incorpora cultismos y recupera giros populares. En resumen, aprovecha al máximo el sentido figurado y usa los diferentes recursos de la retórica en su máxima expresión (hipérboles, antítesis, ironías, metáforas, etcétera). 



II. RECURSOS DE LA LENGUA LITERARIA. TROPOS Y FIGURAS.

Contenido y forma van íntimamente unidos en un texto literario, de tal modo que el primero condiciona, en muchas ocasiones, a lo segundo. Lo que define principalmente a un texto literario es la forma, pues no hay un contenido especialmente literario. Por tanto, el escritor, para conseguir la atracción del lector, dedicará más atención al lenguaje literario, sobre todo en lo referido a las formas de elocución y a los distintos recursos que pueden ser de diverso tipo (gráficos, fónicos, morfológicos, sintácticos, semánticos).

Un tipo especial de recursos literarios son las figuras literarias o figuras retóricas, mecanismos utilizados por el escritor para embellecer el lenguaje y manipular su pensamiento o su manera de escribir, dando un sentido figurado, no denotativo, a sus palabras. Más que aprenderlas de memoria, conviene apreciar su sentido de extrañeza y fuerza expresiva. Éstas son algunas:


Nivel fónico

Figura

Definición

Ejemplo

Aliteración

Repetición de un sonido al menos dos veces en un verso de arte menor, o al menos tres veces en un verso de arte mayor.

Y en el silencio solo se escuchaba

un susurro de abejas que sonaba.

GARCILASO DE LA VEGA.




Nivel morfosintáctico

Figura

Definición

Ejemplo

Hipérbaton

Alteración del orden natural de la frase.

Del monte en la ladera

por mi mano plantado tengo un huerto.

FRAY LUIS DE LEÓN



Paralelismo

Consiste en repetir una construcción sintáctica.

A ella, como hija de reyes,

la entierran en el altar;

a él, como hijo de condes,

unos pasos más atrás.

ROMANCERO



Anadiplosis

Repetición de una misma palabra o grupo sintáctico al final de un verso y al comienzo del siguiente. Repetida, como en el ejemplo, se llama concatenación.

Todo pasa y todo queda

pero lo nuestro es pasar,

pasar haciendo caminos

caminos sobre la mar.

MACHADO


Epanadiplosis

Artificio retórico consistente en empezar y acabar una frase o verso con la misma palabra.

Verde que te quiero verde…

LORCA


Anáfora

Repetición de una palabra o conjunto de palabras al comienzo de una frase o verso.

Como tú,/ piedra ligera,/ como tú

LEÓN FELIPE



Asíndeton

Recurso estilístico contrario al polisíndeton que consiste en omitir las conjunciones.

Rendí, rompí, derribé,

rajé, deshice, prendí,

desafié desmentí,

vencí, acuchillé, maté.

LOPE DE VEGA



Polisíndeton

Utilización de nexos innecesarios dentro de la estructura de la oración para transmitir un determinado mensaje.

Soy un fue y un será y un es cansado

En el hoy y mañana y ayer junto

pañales y mortaja y he quedado

presentes sucesiones de difunto.

QUEVEDO


Elipsis

Omisión de palabras.

Lo bueno, si breve; dos veces bueno. GRACIÁN

Enumeración

Consiste en sumar o acumular elementos lingüísticos a través de la coordinación, bien a través de conjunciones, bien por yuxtaposición. Normalmente, se acompaña del uso de la anáfora o del paralelismo.

Desmayarse, atreverse, estar furioso, áspero, tierno, liberal, esquivo,

alentado, mortal, difunto, vivo,

leal, traidor, cobarde y animoso.

LOPE

Nivel léxico semántico


Figura

Definición

Ejemplo

Símil o comparación

Consiste en establecer una relación explícita entre un término real y uno alegórico o imaginario de cualidades análogas.

El amigo verdadero

ha de ser como la sangre.

Que siempre acude a la herida

sin esperar que la llamen.

FRANCISCO DE QUEVEDO



Personificación o prosopopeya

Consiste en atribuir a seres inanimados o cosas, algo propio de los seres animados. Si se le atribuyen cualidades humanas, se llama personificación.

Prosopopeya: “Las estrellas nos miraban”

Personificación: ”dijo la luna”



Metáfora

La Metáfora, del griego meta (fuera o más allá) y pherein (trasladar), es una figura retórica que consiste en se identifica un elemento real (R) con otro imaginario (I). La base es una relación de semejanza.

1. Metáfora simple (o impura, o atributiva o imagen):

R es I: "Tus dientes (R) son perlas (i)"

2. Metáfora aposicional:

R, I: "Tus dientes (R), perlas (i) de tu boca"

3. Metáfora de complemento preposicional del nombre:

R de I: "Dientes de perla", "Cabello rubio de oro"

I de R: "Perlas de dientes"

4. Metáfora pura:

I [R ]: "Las perlas (I) de tu boca". (El término real "dientes" se omite).



Alegoría

Representar en forma humana o como objeto una idea abstracta, o en forma de conjunto de metáforas asociadas.

Nuestras vidas son los ríos

Que van a dar a la mar

Que es el morir.

JORGE MANRIQUE



Metonimia o sinécdoque.

Es la sustitución de un término por otro que presenta con el primero una relación de contigüidad espacial, temporal o causal. También consiste en expresar la parte de un objeto por el todo o el todo por la parte

Existen varios tipos:

La materia por la obra: “Le clavó el hierro” =puñal

Continente por contenido: “Tomar una copa de vino”

Lo concreto por lo abstracto: “Respetar sus canas” (su vejez) “Tener buena cabeza” (inteligencia).

El instrumento por su utilizador: “Un primer espada”, “el segundo violín”.


Antítesis

Es una figura retórica que consiste en emplear dos sintagmas, frases o versos que expresan ideas de significación opuesta.

Yo velo cuando tú duermes; yo lloro cuando tú cantas... CERVANTES

Hipérbole

Consiste en exagerar un aspecto de la realidad  (situación, característica o actitud).

Tanto dolor se agrupa en mi costado,/ que, por doler, me duele hasta el aliento... MIGUEL HERNÁNDEZ

Sinestesia

Consiste en enlazar dos imágenes o sensaciones percibidas por distintos órganos sensoriales (auditivas, visuales, gustativas, olfativas y táctiles).

En el cénit azul, una caricia rosa

JUAN RAMÓN JIMÉNEZ



Epíteto

Adjetivo que no añade ninguna información suplementaria a la del sustantivo con el cual concuerda, de forma que su significado, intensifica una cualidad que ya tiene el sustantivo.

Por ti la verde hierba, el fresco viento /el blanco lirio y colorada rosa /y dulce primavera me agradaba.... GARCILASO

Apóstrofe

Figura retórica que consiste en la invocación a una o varias presentes o ausentes, vivas o muertas, a seres abstractos o a cosas inanimadas.

Señor, ya me arrancaste lo que yo más quería MACHADO



III. LOS TÓPICOS LITERARIOS.

Los tópicos literarios son ciertos temas o formas de afrontar un tema que se han fijado y mantenido a lo largo de la tradición literaria y que van apareciendo y reapareciendo con diferentes matices. Así, el tópico del tempus fugit (“el tiempo se escapa”) tiene un valor en la época medieval: el tiempo se va, viene la muerte y el encuentro con Dios. En el Renacimiento, el mismo tópico aparece como justificación para aprovechar el momento (carpe diem). Durante el Barroco, el tempus fugit es la condena fatalista del pesimismo de la época.

Si pensamos en todos los enunciados que puedan haber llegado a convertirse en “lugares comunes”, la lista de tópicos podría ser interminable. Solo señalaremos algunos de ellos, que son los que se han mantenido establemente desde la retórica de la Antigüedad clásica hasta nuestros días, por ello suelen formularse en latín.


  • Carpe diem (Aprovecha el día) . La idea central de este tópico se refiere a la necesidad de vivir el presente y disfrutarlo al máximo, antes de que sea demasiado tarde. La expresión procede de un poema del poeta latino Horacio.


Así Júpiter nos haya concedido muchos inviernos, aunque este sea el último
que ahora desgasta contra los escollos sobresalientes las olas
del Tirreno, sé sabio: filtra el vino y en un espacio breve
recorta una esperanza larga. Mientras hablamos, habrá huido celosa
la edad: aprovecha el día, confía lo menos posible en el mañana.


HORACIO, Oda XI


  • Collige, virgo rosas (Arranca, muchacha, las rosas) es un tópico procedente del poeta latino Ausonio. Aparece en textos cuyo destinatario es la mujer joven y hermosa, a quien se invita a disfrutar de su belleza antes de que esta se marchite.


Coged de vuestra alegre primavera

el dulce fruto antes que el tiempo airado

cubra de nieve la hermosa cumbre.

GARCILASO, Soneto XXIII




  • Ubi sunt (¿Dónde están?) Es la pregunta existencial sobre aquellos seres que formaban parte de la vida de un sujeto y que, por algún motivo, ya no están. Fundamentalmente, se refiere a aquellas cosas del pasado esplendoroso que, por el paso del tiempo han desaparecido.

¿Qué se hizo el Rey Don Juan?
      Los Infantes de Aragón
      ¿qué se hicieron?
      ¿Qué fue de tanto galán,
      qué de tanta invención
      que trajeron?

JORGE MANRIQUE, Coplas a la muerte de su padre.


  • Locus amoenus o “Lugar ameno”. Este tópico presenta una visión idealizada de la naturaleza como imagen del cosmos ordenado, el mundo perfecto que en el Renacimiento se identificaba con la perfección divina. Las características de este tópico señalan un lugar en que hay árboles con sombra, arroyuelos, hierba fresca y pajarillos cantando. Así se lee, por ejemplo, en la “Égloga I” de Garcilaso de la Vega:


Corrientes aguas, puras, cristalinas,
árboles que os estáis mirando en ellas,
verde prado, de fresca sombra lleno.

GARCILASO, Égloga I




  • Beatus ille (Feliz aquel que…) procede también de un poema de Horacio en el que se alaba la vida alejada del poder y los bienes materiales como única forma de alcanzar la purificación interior y la serenidad. En otras ocasiones el tópico se ha reducido simplemente a la “alabanza de la aldea y el menosprecio de la corte”. Se ve claro en Fray Luis de León:


¡Qué descansada vida

la del que huye del mundanal ruido

y sigue la escondida

senda por donde han ido

los pocos sabios que en el mundo han sido!

IV. LOS GÉNEROS LITERARIOS.

El concepto de género se ha ido conformando históricamente. Se entiende por género un conjunto de rasgos formales y de contenido que permiten clasificar los textos literarios.

Puede resultar sorprendente que aún se utilice la primera clasificación de los géneros, debida a Aristóteles, quien los redujo a tres: épica, lírica y dramática. Hoy se mantiene esencialmente la misma clasificación con distintos nombres (narrativa, poesía y teatro), pero la evolución de los gustos y modas estéticas ha provocado que en muchos textos modernos resulte difícil fijar rígidamente los límites entre lo puramente lírico, lo narrativo o lo dramático.

1. EL GÉNERO NARRATIVO.

Las obras pertenecientes a este género están basadas en la representación de historias y acciones de ficción, que se desarrollan con la intervención de personajes a lo largo del tiempo y en un espacio o espacios determinados. Estas obras pueden estar en verso o en prosa.



El elemento principal de los textos narrativos es el narrador, es decir, la voz que cuenta la historia y que puede adoptar cualquier punto de vista. Así, se distinguen los siguientes tipos de narradores:

  • Narrador externo. La voz narrativa cuenta los hechos desde fuera de la historia. Este narrador puede ser omnisciente (conoce todos los detalles de la historia, el pensamiento y las sensaciones de los personajes, los antecedentes…), o puede ser un narrador objetivista, es decir, narra aquello que cualquiera podría observar. Sus impresiones son las de un simple observador. Sea omnisciente u objetivista, el narrador puede hacer o no juicios de valor sobre personajes o situaciones.

  • Narrador interno. La voz narrativa es un personaje que participa en la historia. La narrativa está llena de narradores protagonistas que cuentan sus peripecias en primera persona, y, por tanto, con subjetividad. Menos frecuente es encontrar como narrador a un personaje secundario testigo de los hechos, aunque el efecto es el mismo en cuanto a la subjetividad narrativa.

A lo largo de la historia de la literatura, los textos narrativos se han adscrito a distintos subgéneros en verso y en prosa. Algunos han tenido solo en una época literaria determinada Otros, sin embargo, se han universalizado. Destacamos los siguientes:


Subgéneros narrativos en verso: epopeya, cantar de gesta, romance, poema épico, fábula…

Subgéneros narrativos en prosa: novela, cuento, leyenda, microrrelato…
2. LA LÍRICA.
La lírica es el cauce literario para la expresión de sentimientos, la reflexión o la descripción de sensaciones, y de ello se derivan sus características:
a) En la lírica predomina la función emotiva del lenguaje, es decir, por la subjetividad y por la presencia –explícita o latente- de la primera persona o el “yo lírico”.
b) El “yo lírico” es la voz que está tras el poema y que no hay que identificar necesariamente con un “yo real”. En algunas ocasiones el poeta habla a través de personajes interpuestos y canaliza su subjetividad a través de él.
c) Tradicionalmente, la lírica se ha asociado al verso, pero a partir de los siglos XIX y XX podemos encontrar fácilmente textos líricos en prosa.
d) También tradicionalmente se considera que en cualquier texto lírico se puede rastrear siempre un tema universal (el amor, la muerte, el paso del tiempo, el compromiso político, la naturaleza…), aunque sus enfoques sean diferentes en los distintos autores y épocas.
e) La tendencia a la brevedad del texto poético implica la concentración en él de recursos expresivos y mucha mayor voluntad artística que en otros géneros, de tal forma que el lenguaje poético es el que más se desvía de la lengua común.
También, a lo largo de la historia literaria, se han conformado subgéneros líricos. Algunos, como la égloga, son producto de las modas de una época. Otros, como la oda, la elegía o la sátira son moldes más universales.
3. EL TEATRO O GÉNERO DRAMÁTICO.
El teatro presenta, de manera directa, uno o varios conflictos a través de uno o varios personajes que desarrollan sobre la escena el argumento gracias, fundamentalmente, al diálogo.

El género dramático se presenta ante los posibles receptores de dos maneras: mediante la representación sobre un escenario delante del público, o a través de la lectura. De todos modos, las obras teatrales están concebidas para ser representadas, y cualquier lectura personal no es más que un ejercicio incompleto, ya que hemos de prescindir de elementos tales como la música, la iluminación, el movimiento de los actores...


Elementos del género dramático:

El teatro es una mezcla de recursos lingüísticos y escénicos: al texto literario se suman los elementos escénicos pertinentes para conseguir un espectáculo completo.

El autor queda oculto detrás del argumento y los personajes. Si leemos una obra teatral, observaremos que de vez en cuando aparecen indicaciones sobre cómo debe ser el escenario o cómo deben actuar los personajes. Estas instrucciones se denominan acotaciones. Por lo demás, los sentimientos del autor, sus ideas y opiniones se encuentran diluidos en la amalgama de personajes y ambientes que forman una obra de teatro.

Los elementos que otorgan personalidad propia a este género son los siguientes:



  • Acción y estructura.

La acción comprende todos los acontecimientos que suceden en escena durante la representación. Este material argumental suele estar dividido en actos (también denominados jornadas). El acto es, tradicionalmente, una unidad temporal coherente que refleja una serie de situaciones a tiempo real. La transición entre actos supone un salto temporal, que tradicionalmente se señala con la bajada del telón u otro recurso.

Los actos pueden contener cuadros y escenas. Si dentro de un acto se produce un cambio de espacio, entonces se ha producido un cambio de cuadro, con lo que dentro de un acto puede haber distintos cuadros según los espacios que aparezcan. Por otra parte, cada vez que un personaje sale de la escena, o bien cuando se incorpora uno nuevo, se produce una nueva escena. Un acto consta de tantas escenas como entradas y salidas de personajes incluya.



  • Personajes.

Son quienes llevan el peso la acción dramática a través del diálogo. Debido a las limitaciones espacio-temporales de una obra teatral, es difícil que podamos asistir a una caracterización psicológica profunda de todos los personajes, por lo que sólo son analizados con detenimiento los protagonistas. Con la eclosión del teatro durante el Siglo de Oro (XVI-XVII), aparecen una serie de personajes o tipos característicos que representan actitudes o comportamientos ideales, tales como el galán, la dama, el padre o hermano de la dama, el gracioso como contraste al galán, el criado criticón o el soldado presumido y fanfarrón. A partir del Romanticismo no podemos hablar de tipos determinados, sino de personajes que evolucionan ante los ojos del espectador.

  • Tensión dramática.

Es la reacción que se produce en el espectador ante los acontecimientos que están ocurriendo en la obra. Los autores buscan el interés del público mediante la inclusión de momentos culminantes al final de cada acto, lo cual contribuye a que se mantenga la atención hasta el desenlace.

  • Tiempo.

No es fácil el tratamiento del tiempo para un dramaturgo en comparación con la libertad que tiene, por ejemplo, un novelista. Hemos de tener en cuenta que, por un lado, está el tiempo de la representación, es decir, lo que dura la obra teatral (dos o tres horas, habitualmente). En ese tiempo se debe desarrollar una acción determinada, que puede durar lo mismo que la representación, o más, con lo que los personajes deberán hacer referencia al tiempo que transcurre, llamado tiempo aludido. Así, hemos de diferenciar entre tiempo de la representación, tiempo de la acción y tiempo aludido.

Normalmente, si se produce algún salto temporal, éste estará situado entre dos actos, y serán los personajes los encargados de informar, mediante sus palabras, del tiempo que ha transcurrido con respecto al acto anterior.

Aristóteles, en el siglo IV a. C., estableció en su Poética unas sencillas técnicas que ayudaban a evitar los saltos espacio-temporales: se trata de la regla de las tres unidades, según la cual la acción de una obra dramática sólo se podrá desarrollar en un día (unidad de tiempo), en un único espacio (unidad de lugar) y con un solo hilo argumental, sin acciones secundarias (unidad de acción). Lope de Vega rompe con estas reglas tan estrictas y el teatro del Romanticismo (XIX), siguiendo las directrices de Lope en su Arte nuevo de hacer comedias, consagrará la ruptura definitiva con las normas aristotélicas.


  • El texto teatral.

En el texto de una obra teatral hemos de distinguir entre lo representable por los actores (texto dramático) y las indicaciones del autor para la representación (acotaciones).

a) El texto dramático se sustenta básicamente en el diálogo, entre los personajes, que es lo que hace avanzar la acción.

En algún momento, un personaje, apartándose del resto o desviando su mirada, puede hacer un comentario en voz alta, destinado al público, que no es oído por el resto de personajes. Este recurso se denomina aparte. Mediante los apartes los personajes realizan reflexiones en voz alta, hacen comentarios malintencionados o declaran un pensamiento que puede ser de utilidad para el desarrollo de la acción. La finalidad de los apartes es la de informar al público.

Otra forma de discurso del teatro es el monólogo, con el que un personaje, normalmente solo sobre el escenario, reflexiona para sí mismo, aunque en realidad el receptor último es el público.

b) Las acotaciones son consejos escénicos del autor sobre la representación. Afectan al decorado, a los movimientos y gestos de los actores para encarnar a los personajes, al vestuario, etc..


  • La escenografía

Para que la representación haga la obra verosímil, los directores teatrales suelen recurrir a recursos auxiliares que contribuyan al espectáculo: vestuario acorde con la época que recrea la obra, música, iluminación adecuada a cada momento y una escenografía adaptada a la obra en cuestión, que suele estar a cargo del director de escena. La escenografía ha evolucionado sustancialmente a lo largo de la historia del teatro. En la época medieval era casi inexistente, y fue Calderón de la Barca en el siglo XVII quien más contribuyó a su desarrollo. Hoy la representación depende, en cuanto a su escenografía, del director de escena, que puede concebir un escenario minimalista, es decir, con los mínimos recursos, o bien una representación clásica, esto es, lo más realista posible.

Subgéneros dramáticos: tragedia, comedia, drama, los pasos y entremeses, sainete, farsa y auto sacramental.

V. LA MÉTRICA.
Si de mi baja lira 7a

tanto pudiese el son que en un momento 11B

aplacase la ira 7a

del animoso viento 7b

y la furia del mar en movimiento 11B
El texto anterior es una LIRA. Se trata de una serie poética limitada a cinco versos heptasílabos y endecasílabos con rima consonante y con un esquema fijo. Como puedes ver, su forma está definida por el número de versos, la disposición de la rima y el cómputo silábico de cada verso. Estos conceptos son la base de la MÉTRICA.

 El verso es una unidad rítmica, es decir, una secuencia de palabras que mantienen un ritmo determinado. Este ritmo viene marcado por lo que llamamos procedimientos de versificación: el número de sílabas, la rima, la acentuación, las pausas, etc.


    Según el número de sílabas los versos forman dos bloques:

Versos de arte menor: desde los monosílabos hasta los octosílabos.

Versos de arte mayor: desde los eneasílabos en adelante.
El cómputo silábico:
Consiste en contar el número de sílabas que tiene el verso.

Ej. Tanta munición de rayos -  Tan-ta-mu-ni-ción-de-ra-yos. (8 sílabas).

Pero en muchos casos, el número de sílabas métricas no coincide con el número de sílabas fónicas.  

     Ej. Huye el año a su término.



  • Sílabas fónicas: Hu-ye-el-a-ño-a-su-tér-mi-no. (10 sílabas).

  • Sílabas métricas: Hu-yel-a-ñoa-su-tér-mi-(no)   (7 sílabas).

   

 Ello se debe a dos razones: la acentuación del verso y las licencias métricas.





  • 1. La acentuación del verso.

Las sílabas métricas también se determinan en español según la acentuación del verso. Rigen las siguientes normas:



  • Si el verso acaba en palabra aguda, se cuenta una sílaba más:

...corté las viejas rosas del huerto de Ronsard (14 sílabas: 13+1).

  • Si el verso acaba en palabra esdrújula, se cuenta una sílaba menos:

Adoro la hermosura, y en la moderna estética...(14 sílabas: 15-1)

  • Si el verso acaba en palabra llana, ni se añade ni se restan sílabas.

Muele pan, molino muele (8 sílabas).

  • 2. Las licencias métricas.

Para separar o distinguir las sílabas métricas hay que tener en cuenta una serie de fenómenos o licencias poéticas que influyen en la composición de los versos. Son estos: la sinalefa, el hiato, la sinéresis y la diéresis.




  • SINALEFA: La vocal situada al final de una palabra se une con la vocal inicial de la siguiente palabra. Ambas vocales se cuentan como una sola sílaba.

¡Hola hidalgos y escuderos 

de mi alcurnia y mi blasón! 


  • SINÉRESIS: Se trata de la reducción a una sola sílaba de dos vocales en interior de palabra, que normalmente se consideran como sílabas distintas.

Ej....trenza, veleta, poesía.

(8 sílabas: en poe-sí-a se cuentan tres sílabas en lugar de las cuatro fónicas).




  • HIATO: Consiste, precisamente, en no hacer sinalefa. Las vocales final e inicial de las palabras se mantienen en sílabas diferentes.

...sin ninguna noticia de mi hado. 

(11 sílabas. Hiato en mi-ha-do.)




  • DIÉRESIS: Es el fenómeno contrario a la sinéresis. Consiste en la separación de un diptongo (dos vocales que constituyen una sola sílaba), que pasa a considerarse como dos sílabas distintas.

...la del que huye el mundanal ruïdo... 

(11 sílabas: diéresis en ru-ï-do, que tiene dos sílabas fónicas).




1. Realiza el cómputo silábico de los siguientes versos:


  • Era del año la estación florida… (Góngora)

  • ...y en un vaso, olvidada, se desmaya una flor. (Rubén Darío)

  • agitan dulcemente las brisas cálidas. (Ricardo J. Freyre)





La rima.
La rima se define como la identidad, total o parcial, entre los sonidos situados a partir de la última vocal tónica del verso*. Puede ser de dos tipos:

  • Consonante o total, si los sonidos idénticos son vocales y consonantes.

Abiertas copas de oro deslumbrado

sobre la redondez de los verdores

bajos, que os arrobáis en los colores

mágicos del poniente enarbolado.

JUAN RAMÓN JIMÉNEZ



  • Asonante o parcial, producida cuando solo las vocales son idénticas.


Madre del alma mía,
qué viejecita eres,
ya los ochenta años
pesan sobre tus sienes.

SALVADOR RUEDA


Versos libres, blancos y sueltos
Todos ellos son versos que carecen de rima. Se pueden establecer las siguientes diferencias:



  • Los versos libres forman parte de una composición que no se ajusta ni a rima ni a medida.

  • El verso suelto no presenta rima dentro de una composición en la que sí existe rima entre otros versos.

  • El verso blanco es aquél que, aunque no presenta rima, mantiene un número de sílabas regular con respecto al resto de los versos de la estrofa o composición de la que forma parte.



2. Identifica los versos libres, blancos o sueltos en las composiciones siguientes:

De Francia partió la niña,
de Francia la bien guarnida,
íbase para París
do padre y madre tenía.
Errado lleva el camino,
errada lleva la guía,
arrimárase a un roble
por esperar compañía.
POPULAR
Tu máscara azul

de infantil inocencia

tiene un reverso verde oscuro y áspero.

Enroscan tu lengua

la falsa acusación y la mentira;

se suicida en tu boca un corazón de niño.

No amanece

en tus ojos velados, fríos.

JUAN RAMÓN JIMÉNEZ



Quiero amor o la muerte, quiero morir del todo,
quiero ser tú, tu sangre, esa lava rugiente
que regando encerrada bellos miembros extremos
siente así los hermosos límites de la vida.
VICENTE ALEIXANDRE


Pausas.

  Existen tradicionalmente tres tipos de pausas:



  • Pausa estrófica: se produce al acabar una estrofa y es obligada.

  • Pausa versal: se produce al acabar un verso y también es obligada.

  • Cesura: se produce en el interior de los versos compuestos. Esta pausa impide la sinalefa.




3. Identifica la cesura en los versos del siguiente cuarteto de José Zorrilla:
Lanzóse el fiero bruto  con ímpetu salvaje
ganando a saltos locos la tierra desigual,
salvando de los brezos el áspero ramaje,
a riesgo de la vida de su jinete real.



El esquema métrico.
El esquema métrico es el modo de representar la medida y rima de los versos de una estrofa o poema. Retomemos la lira de Garcilaso de la Vega:

Si de mi baja lira 7a

tanto pudiese el son que en un momento 11B

aplacase la ira 7a

del animoso viento 7b

y la furia del mar en movimiento 11B

  • El número que figura junto a cada verso informa de su número de sílabas.

  • La letra indica la rima. El primer verso rimado siempre será A o a; el segundo, B o b, y así sucesivamente, adjudicando la misma letra a los versos que riman entre sí. Los versos de arte mayor se representan con letra mayúscula y los de arte menor con letra minúscula.




4. Realiza el esquema métrico de las composiciones siguientes:


Para y óyeme ¡oh sol! yo te saludo 
y extático ante ti me atrevo a hablarte: 
ardiente como tú mi fantasía, 
arrebatada en ansia de admirarte 
intrépidas a ti sus alas guía. 
¡Ojalá que mi acento poderoso, 
sublime resonando, 
del trueno pavoroso 
la temerosa voz sobrepujando, 
¡oh sol! a ti llegara 
y en medio de tu curso te parara! 

JOSÉ DE ESPRONCEDA



En Santa Gadea de Burgos 
do juran los hijosdalgo, 
allí toma juramento 
el Cid al rey castellano, 
sobre un cerrojo de hierro 
y una ballesta de palo. 
Las juras eran tan recias 
que al buen rey ponen espanto.

ROMANCERO VIEJO





VI. PRINCIPALES ESTROFAS Y POEMAS
1. ESTROFAS

Los versos se agrupan en unidades superiores a ellos mismos, denominadas estrofas. 
Podemos distinguir entre las
 estrofas isométricas, cuyos versos tienen todos el mismo número de sílabas métricas (terceto, octava real, décima, etc.); y las heterométricas, en las que existen versos de distinta medida (lira, copla de pie quebrado, etc.)

Las estrofas se clasifican según el número de versos que las integran:


ESTROFAS DE DOS VERSOS

Pareado

Se compone de dos versos de arte mayor o menor, con rima generalmente consonante. Cuando se emplean versos de arte menor se suele dar el nombre de aleluya.

ESTROFAS DE TRES VERSOS

Terceto

Consta de tres versos de arte mayor; riman el primero y el tercero. Lo habitual es encontrarnos con un poema compuesto por varios tercetos. En ese caso,la rima del segundo verso puede repetirse en el primero y tercer versos del segundo terceto, formando tercetos encadenados.

Tercerilla.

Versos de arte menor con rima consonante: a-a.

Soleá.

Es igual que la tercerilla pero con rima asonante.

ESTROFAS DE CUATRO VERSOS

Cuarteto.

Compuesto de cuatro versos de arte mayor con rima ABBA.

Redondilla.

Estrofa idéntica al cuarteto pero con versos de arte menor: abba.

Serventesio

Compuesto de cuatro versos de arte mayor con rima ABAB

Cuarteta

Estrofa idéntica al serventesio, pero sus versos son de arte menor: abab

Cuaderna vía

Estrofa de cuatro versos monorrimos y alejandrinos: AAAA

Copla

Estrofa de cuatro versos octosílabos con rima -a-a (quedan sueltos el primero y el tercero).

Seguidilla

Se compone de cuatro versos de arte menor, alternando heptasílabos y pentasílabos, con rima asonante entre el segundo y el cuarto: –a-a

ESTROFAS DE CINCO VERSOS

Quinteto

Está formado por cinco versos de arte mayor, rimados a gusto del poeta, pero siguiendo estas reglas: ningún verso ha de quedar suelto; no pueden tres versos seguidos tener una misma rima; y no debe terminar con un pareado.

Quintilla

Formada por cinco versos de arte menor con las mismas normas que el quinteto.

Lira

Consta de cinco versos con el siguiente esquema fijo: 7a 11B 7ª 7b 11B.

ESTROFAS DE SEIS VERSOS

Sexteto

Está formado por seis versos de arte mayor. Como en el quinteto, existe libertad para la distribución de la rima (consonante), pero no pueden rimar tres versos seguidos ni formar pareado los dos últimos. Puede quedar algún verso suelto.

Sextilla

Consta de seis versos de arte menor y se atiene a las mismas normas que el sexteto. De la sextilla surge la Copla de pie quebrado con el siguiente esquema repetido: 8a 8b 4c 8a 8b 4c.

ESTROFAS DE OCHO VERSOS

Octava real

Se compone de ocho versos de arte mayor con el siguiente esquema: ABABABCC.

ESTROFAS DE DIEZ VERSOS

Décima

Consta de diez versos octosílabos con el siguiente esquema: abbaaccddc.



2.POEMAS DE COMPOSICIÓN FIJA

Existen poemas que tienen una composición fija, entre los que distinguimos los estróficos y los constituidos por series de versos (no estróficos).


A) Poemas estróficos:


  • Soneto. Es una combinación estrófica de catorce versos, agrupados en dos cuartetos y dos tercetos.

Ilustre y hermosísima María, 11A

mientras se dejan ver a cualquier hora 11B

en tus mejillas la rosada Aurora, 11B

Febo en tus ojos y en tu frente el día, 11A
y mientras con gentil descortesía 11A

mueve el viento la hebra voladora 11B

que la Arabia en sus venas atesora 11B

y el rico Tajo en sus arenas cría; 11A
antes que de la edad Febo eclipsado 11C

y el claro día vuelto en noche obscura 11D

huya la Aurora del mortal nublado; 11C
antes que lo que hoy es rubio tesoro 11E

venza a la blanca nieve su blancura, 11D

goza, goza el color, la luz, el oro. 11E.


  • El Zéjel. Está compuesto por un estribillo de uno o dos versos, una estrofa llamada mudanza de tres versos monorrimos y un verso de enlace o vuelta que recoge la rima del estribillo.


Dicen que me case yo:

no quiero marido, no.
Más quiero vivir segura

en esta tierra a mi soltura

que no estar en ventura

si casare bien o no .
Dicen que me case yo:

no quiero marido, no.



  • El villancico. Lo forman un estribillo de uno a cuatro versos, repetido a lo largo del poema total o parcialmente; una mudanza, que consiste generalmente en una redondilla, y uno o varios versos de enlace con la misma rima que el estribillo.

  • Letrilla. Es un poema satírico de versos octosílabos o hexasílabos, de estructura similar al villancico o a un romance con estribillo.


B) Composiciones poéticas formadas por series de versos:


  • El romance. Serie de número indeterminado de versos octosílabos, con rima asonante en los versos pares. Se denomina romance heroico si está escrito en versos endecasílabos. Si los versos son heptasílabos se denomina endecha y si son hexasílabos romancillo.


En Santa Gadea de Burgos

do juran los hijosdalgo

allí toma juramento 

el Cid al rey castellano

sobre un cerrojo de hierro

y una ballesta de palo.

ANÓNIMO



  • La silva. Es una serie de versos endecasílabos y heptasílabos mezclados libremente con distribución también libre de la rima. Puede quedar algún verso suelto. Si la silva se repite en una composición más larga, recibe el nombre de estancia.



Era del año la estación florida

en que el mentido robador de Europa

-media luna las astas de su frente,

y el sol todos los rayos de su pelo-

luciente honor del cielo,

en campos de zafiro pace estrellas;

cuando el que ministrar podía la copa

a Júpiter mejor que el garzón de Ida,

-náufrago y desdeñado, sobre ausente-

lagrimosas, de amor, dulces querellas

da al mar; que condolido

fue a las ondas, fue al viento

el mísero gemido,

segundo de Arión dulce instrumento.

LUIS DE GÓNGORA





5. Identifica las siguientes estrofas y composiciones estróficas:


Nadie más cortesano ni pulido

que nuestro rey Felipe, que Dios guarde,

siempre de negro hasta los pies vestido.
Es pálida su tez como la tarde,

cansado el oro de su pelo undoso,

y de sus ojos, el azul, cobarde.

__________________________


Despacito y con buena letra:

el hacer las cosas bien

importa más que el hacerlas.

_________________________


Me tiraste un limón, y tan amargo,

con una mano tan cálida, y tan pura,

que no menoscabó su arquitectura

y probé su amargura sin embargo.

___________________________
Cuenta de un sabio que un día

tan pobre y mísero estaba,

que solo se sustentaba

de las hierbas que cogía.

¿Habrá otro, entre sí decía

más pobre y triste que yo?

y cuando el rostro volvió

halló la respuesta viendo

que otro sabio iba cogiendo

las hierbas que él arrojó.
_________________________
Dejaba apenas la inocente cuna

cuando una hermosa noche en la pradera

los juegos suspendí por ver la luna

y en sus rayos te vi, la vez primera.
________________________
No sólo canta el que canta,

que también canta el que llora...

no hay penita ni alegría

que se quede sin su copla.

_________________________
Me duele este niño hambriento

como una grandiosa espina,

y su vivir ceniciento

revuelve mi alma de encina




En tu cariño pensando,

en vela pasaba el día...

y por la noche, soñando

soñando que no dormía

tu querer me va matando.

_________________________


Cantando me he de morir,

cantando me han de enterrar

y cantando he de llegar

al pie del Eterno Padre:

desde el vientre de mi madre

vine a este mundo a cantar.

_________________________
Dichoso el corazón enamorado

que en solo Dios ha puesto el pensamiento

por Él renuncia a todo lo criado,

y en Él halla su gloria y su contento

aun de sí mismo vive descuidado,

porque en su Dios está todo su intento,

y así alegre pasa y muy gozoso

las ondas de este mar tempestuoso.
___________________________
En las sierras de Soria,

azul y nieve;

leñador es mi amante

de pinos verdes.
____________________________
La luna vino a la fragua 
con su polisón de nardos. 
El niño la mira mira. 
El niño la está mirando. 
En el aire conmovido 
mueve la luna sus brazos 
y enseña, lúbrica y pura, 
sus senos de duro estaño. 
Huye luna, luna, luna. 
Si vinieran los gitanos, 
harían con tu corazón 
collares y anillos blancos. 








Compartir con tus amigos:


La base de datos está protegida por derechos de autor ©composi.info 2017
enviar mensaje

    Página principal