Historia Social



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CONVENIO PARA LA TEMPORADA DE TRABAJO DE

LA INDUSTRIA GANADERA DE MAGALLANES


QUE REGIRÁ DESDE EL 1º DE NOVIEMBRE DE 1935

HASTA EL 31 DE OCTUBRE DE 1936


El convenio de trabajo para la temporada de la industria ganadera de Magallanes, que regirá desde el 1º de Noviembre de 1935 hasta el 31 de Octubre de 1936, y que ha sido firmado por los representantes de la Sección Estancieros de la Sociedad Rural, señores L.R.W. Greer, Carlos Casaro, Juan Dick y Alfonso Braukmann, y por el Sindicato Ganadero sus representantes señores Carlos Plata Salazar y Néstor Gallardo, el que ha sido legalizado con la autorización del Inspector del Trabajo señor Carlos Larraín Prieto, es el siguiente:
ESQUILADORES.-
Ganarán $63 por cada cien animales. Todo los carneros serán pagados a $1.26 cada uno, aunque hayan sido castrados a goma. Al empezar la esquila cada esquilador recibirá 5 peines y 10 cortantes y un peine y tres cortantes más por cada mil animales esquilados. Los esquiladores a mano recibirán cuatros tijeras nuevas al empezar la faena y una más por cada mil animales esquilados. Los estancieros que cuenten con más de 30.000 animales, ocuparán los esquiladores que estimen necesarios en proporción que corresponda a 3.500 animales cada uno y este trabajo se efectuará con herramientas uniformes.
Queda entendido que todo carnero de un año arriba, se pagará doble.
Ningún operario del galpón tomará las máquinas antes de la hora de trabajo.
Se entiende que en las horas de trabajo el personal de esquila será mantenido en su puesto durante las horas de trabajos.

VELLONEROS.



Los Velloneros. ganarán $333 mensuales.
Muchachos menores de edad deberán tener permiso por escrito por sus padres o apoderados, de acuerdo con la ley.
En ningún caso los velloneros atenderán a más de tres esquiladores cada uno por capacidad física.
El lavado o baldeo de las canchas no será ejecutado por los velloneros.

OVEJEROS DE ESTANCIAS.



Ganarán $495 mensuales, desde el primero de Noviembre al 30 de Abril de 1936 y $412.50 desde el primero de Mayo al 31 de Octubre del mismo año.
Estos Ovejeros gozarán de un sobre sueldo de $18 diarios desde el primero de Noviembre al 30 de Abril y $15 desde el primero de Mayo al 31 de octubre, después de dos días de arreo fuera de la estancia.
Toda estancia debe tener un local (perrera) para los perros de los ovejeros.

OVEJEROS PUESTEROS.



Ganarán $590.40 mensuales desde el primero de Noviembre al 30 de Abril y $492 desde el primero de Mayo al 31 de Octubre.
Los ovejeros puesteros deberán adquirir los víveres por su cuenta, los que serán a precio de costo, salvo la carne, sal, luz, leña y fósforos, los que serán suministrados por cuenta de la estancia.
Las administraciones compensarán con víveres a los puesteros, por cada hombre que tengan que darle comida por cuenta del establecimiento; se refiere a los trabajadores o personal de la estancia.
Los puesteros podrán tener como máximum seis perros de trabajo y se les suministrará caballos mansos para el servicio.
Estos ovejeros puesteros no serán ocupados en arreos para frigoríficos, sólo cuando tengan que movilizar los ovejunos que tengan a su cuidado de la misma estancia.

PEONES.



Ganarán $445.40 mensuales desde el primero de Noviembre al 30 de Abril, y $379.50 mensuales desde el primero de Mayo al 31 de Octubre.
Gozarán de sobretiempo de acuerdo con la ley.

CAMPAÑISTAS.



Ganarán $495 mensuales desde el primero de Noviembre al 30 de Abril, y $412.50 desde el primero de Mayo al 31 de Octubre.
A estos trabajadores se le suministrará el cuero necesario para el desempeño de su trabajo y arreglo de sus recados después de dos meses de haber trabajado.
Es entendido que el campañista al alojarse en un puesto tendrá las mismas garantías del ovejero puestero con excepción del sueldo, el que quedará en la forma consultada más arriba.
CARRETONEROS, CARREROS Y CARRETEROS.

Ganarán $516 mensuales desde el primero de Noviembre al 30 de Abril y $430 mensuales desde el primero de Mayo al 31 de Octubre.



También se les entregará ropa de agua para carreteros y carreros, debiendo responder del Artículo y devolver al retirarse de la estancia.

LECHEROS.



Ganarán $495 mensuales desde el primero de Noviembre al 30 de Abril y $412.50 mensuales desde el primero de Mayo al 31 de Octubre.

ALAMBRADORES.-



Estos se regirán en cada caso por un contrato especial.
La estancia, si es necesario tendrá un caballo de guardia para la movilización del personal.

PANADEROS.-



Los panaderos ganarán:
De 20 a 50 hombres $571.50 mensuales desde el primero de Noviembre al 30 de Abril, y $476.25 mensuales desde el primero de Mayo al 31 de Octubre.
De 50 a 80 hombres $621 mensuales desde el primero de Noviembre al 30 de Abril, y $517.50 mensuales desde el primero de Mayo al 31 de octubre.
El panadero que elabore para más de 80 hombres tendrá derecho a un ayudante.
Deberá proporcionánsele los elementos indispensables para la confección del pan dulce.

COCINEROS.-



Ganarán mensualmente:

Desde el 1º-II al 30-IV.

Hasta 10 hombres, $581.40.

De 10 a 30 hombres, $640.80.

De 30 a 50 hombres, $819.

De 50 a 70 hombres, $937.80.

De 70 a 100 hombres, $1.036.80.
Ganarán mensualmente:

Desde el 1º-V al 31-X.

Hasta 10 hombres, 484.50.

De 10 a 30 hombres, $534.

De 30 a 50 hombres, $682.50.

De 50 a 70 hombres, $781.50.

De 70 a 100 hombres, $864.
Todo cocinero tendrá un ayudante permanente cuando el establecimiento cuente con más de 10 hombres y menos de 25; dos ayudantes cuando haya de 25 a 40, y uno por cada 20 hombres más de 40.
También tendrá un cortador de carne cuando el personal pase de 60 hombres.
Todo el personal de cocina tendrá dos días de descanso mensual durante los meses de Noviembre, Diciembre, Enero y Febrero; en el resto del año un día al mes.
Los permisos anuales serán de acuerdo con la ley.
Los cocineros no estarán obligados a hacer el pan para más de 20 hombres.
Los cocineros no deberán reemplazar al panadero ni éste al cocinero, salvo fuerza mayor.
Se pagará $0.60 por kilo de grasa desde el 1º de Noviembre al 30 de Abril, y $0.50 desde el primero de Mayo al 31 de Octubre, deretida, a los cocineros y carniceros. El producto se pagará a cada uno de ellos y el cocinero deberá arreglarse con el personal de cocina para el prorrateo que ha de hacerse del producto.
El personal de cocina será competente y solo para el trabajo de cocina.
Se establece que el cocinero es el jefe del personal de cocina incluyendo al panadero, que queda bajo sus órdenes.

CORTADOR DE CARNE.-



Ganará $482.40 mensuales desde el primero de Noviembre al 30 de Abril, $402 mensuales desde el primero de Mayo al 31 de Octubre.


MOZOS.-



Ganarán $482.40 mensuales desde el primero de Noviembre al 30 de Abril, $402 desde el primero de Mayo al 31 de Octubre.
Los estancieros se comprometen a proporcionar una blusa blanca al personal de mozos de cocina y, como podría suceder que no haya en la actualidad existencia en plaza, se encargarán en todo caso a Europa para que vengan a la brevedad posible.
Es entendido que esta prenda es en calidad de préstamo, la que debe ser de vuelta a la estancia en caso de retirarse o al terminarse la faena.
Las administraciones se comprometen:

A colocar la leña picada lo más cerca de la cocina;

A recomendar se proporcionen los sacos vacíos de harina al personal para delantales, cuando falten;

A dar a los cocineros las herramientas necesarias para el mejor desempeño de su trabajo, como ser: cuchillos, chairas, sierras, machetes y máquinas de moler carne; y

Facilitar la gente necesaria para el aseo de los comedores.
Mecánicos, Herreros, Choferes, Fogoneros, Ayudantes de Mecánicos y Herreros, Carpinteros, Carniceros, Aprensadores, Jardineros, etc., y en general todo trabajador no especificado en el presente convenio gozará del mismo sueldo que el año anterior para el periodo comprendido entre el 1º de Mayo al 31 de Octubre, y un veinte por ciento de aumento en el periodo comprendido desde el primero de Noviembre de 1935 al 30 de Abril de 1936.

HORARIO.-



De Lunes a Viernes:

Café, a las 5.30 horas; trabajo, desde las 6 hasta las 7.30; desayuno, desde las 7.30 hasta las 8.30; trabajo, desde las 8.30 hasta las 10; descanso, desde las 10 hasta las 10.20; trabajo desde las 10.20 hasta las 12; almuerzo, desde las 12 hasta las 13; trabajo desde las 13 hasta 14.30;descanso desde las 14.30 hasta las 14.45; trabajo desde las 14.45 hasta las 16; té desde las 16 hasta las 16.20; trabajo desde las 16.20 hasta las 17.30; comida a las 18 horas.
Día Sábado:

Café, a las 5.15 horas; trabajo, desde las 5.45 hasta las 7.30; desayuno, desde las 7.30 hasta las 8.30; trabajo, desde las 8.30 hasta las 10; descanso, desde las 10 hasta las 10.25; trabajo, desde las 10.25 hasta las 12; y baldeo desde las 12 hasta las 12.15.
El personal del galpón se regirá por el mismo horario de trabajo que rige para los esquiladores; pero ciñéndose a las ocho horas diarias de trabajo, osea cuarenta y ocho horas semanales descansándose los Sábados después de almuerzo.
Todo trabajo de exceso de cuarenta y ocho horas semanales se abonará en general de acuerdo con la ley.
El horario estará sujeto a modificaciones, según el sistema de trabajo de cada Estancia.

FERIADOS.-



Son considerados días feriados:

Todos los Domingos del año; Primero de Enero; Viernes y Sábado de Semana Santa; la Ascención del Señor; Fiesta del Corpu Cristi; Primero de Mayo; 21 de Mayo; 29 de Junio; 15 de Agosto; 18 y 19 de Septiembre; 12 de Octubre; Primero de Noviembre; Ocho de Diciembre y 25 de Diciembre.
De común acuerdo, el día ocho de Diciembre se traslada a la Pascua con el fin de que el personal disponga de dos días en vez de uno.

AMANSE.-



Se abonará por potrillo o novillo amansado la suma de $72, desde el Primero de Noviembre al 30 de Abril, $60 desde el Primero de Mayo al 31 de Octubre.
El amanse de las vacas se pagará a razón de 54 pesos cada una desde el primero de Noviembre al 30 de Abril, 45 pesos cada una desde el primero de Mayo a 31 de Octubre, debiendo quedar bien mansas y lista para ordeñar.

PASAJES.-



Todo trabajador movilizado para cualquier parte del Territorio de donde residiere tendrá pasaje de ida y vuelta, siempre que haya prestado servicios efectivos por lo menos un menos y de acuerdo con las condiciones establecidas por la ley respectiva.
Los obreros contratados en la Estancia que carezcan de medios de movilización tendrán el mismo derecho; pero en aquellas estancias que por su ubicación, no cuenten con medios de transporte, se le abonará a cada trabajador una suma prudencial y razonable que el estanciero fijará en cada caso en una carta dirigida al señor presidente del Sindicato.

CLAUSULAS GENERALES.-



Las Administraciones estarán obligadas a suministrar verduras, papas y legumbres para la cocina de los trabajadores, cuando las haya, y se recomendará a los Administradores que no falten.
Las gerencias o propietarios de las estancias, estarán obligadas a mantener un almacén con víveres al precio de costo.
Se recomendará a los Administradores establecer un sistema de control o comprobante de las ventas a los obreros, en que se especifique los detalles de los artículos vendidos con los precios respectivos, los que serán al costo.
Todo obrero disfrutará de amplia libertad para asociarse a las instituciones que él deseare y también tendrá perfecto derecho a retirar sus haberes que él deseare cuando lo estime conveniente.
Cuando un obrero desee solicitar un cheque deberá hacerlo por escrito. El descuento de cuotas para los Sindicatos se hará de acuerdo con las normas establecidas.
La comida que se proporcione en las estancias será sana y abundante y sin costo alguno para los trabajadores, salvo los contratistas, excluyendo de estos a los esquiladores.
A los obreros que trabajen en las estancias se les permitirá el pastoreo de hasta dos caballos; igual concesión se hará con los que tengan que cumplir con el Servicio Militar Obligatorio (Ley de Reclutamiento y Reemplazos), hasta que cumplan con su periodo militar y sin responsabilidad para la estancia.
Las habitaciones que ocupen los obreros de las estancias, secciones o puestos, deberán reunir las condiciones o garantías que establece la ley de orden sanitario.
Se recomendará a los señores estancieros instales todos un baño de ducha en la lavandería, la cual se recomienda no falte.
Las administraciones deberán conservar el aseo tanto interior como exterior de las estancias.
A los obreros que sean despedidos en curso del mes se les dará el desahucio conforme a la ley.
Cuando aun obrero se le notifique el desahucio, la hora diaria que le corresponde para buscar colocación, le será computada por un día al final de los seis días de desahucio.
Los sobretiempos serán considerados de media en media hora; se suprimen los cuartos de horas.
En caso de desavenencias entre las Administración y uno o más obreros, y no pudiendo arreglarse entre ellos, se llevará el asunto en conocimiento de las gerencias por intermedio del mismo sindicato y de la Sociedad Rural de Magallanes.
En los galpones de esquila se designará un representante del Delegado en caso de que éste no trabaje allí; pero sólo para la época de esquila. Y para el galpón de esquila.
Este darás cuenta al delegado autorizado de los reclamos que se suscitaren respecto al trabajo y otras dificultades.
Las administraciones harán todo lo posible para proporcionar a los trabajadores un local o pieza para destinar a Biblioteca, las que se irán estableciendo próximamente.
Para el aseo de la cocina se proporcionará jabón, soda y escobillones necesarios a fin de mantener constante limpieza.
Se darán facilidades al delegado para el empleo del teléfono.
Se darán instrucciones a los administradores para que ocupen de preferencia al personal de marca hasta terminar la esquila.
Se proporcionará un paquete de velas semanal por pieza, o parafina, desde Marzo a Septiembre en aquellas estancias que no haya alumbrado eléctrico o lámparas a parafinas.
Por las gerencias se recomendará a los administradores no tomen ni tomen represalias por reclamos que puedan presentar los obreros.
En el despacho, comedores y subcomisiones de los trabajadores se colocará en parte visible una copia del presente convenio, el que tendrá el timbre de la Intendencia y de la Inspección del Trabajo como prueba de que es copia fiel del original.
Este convenio regirá desde el 1º de Noviembre de mil novecientos treinta y cinco hasta el treinta y uno de Octubre de mil novecientos treinta y seis.
El próximo convenio para 1936-1937 se discutirá entre el 15 y el 31 de Octubre de 1936, osea antes del vencimiento del actual.
Los sobretiempos se pagarán con 50 por ciento de aumento sobre los sueldos en vigencias.
Magallanes, ocho de Noviembre de 1935.
Por la Sociedad Rural de Magallanes, Sección Estancieros, L.R.W. GREER.- ALFONSO BRAUKMANN, Secretario.- CARLOS CASARO, Presidente.- JOHN DICK.- Por el Sindicato Ganadero y Frigorífico de Magallanes.- CARLOS PLATA SALAZAR, Presidente.- NESTOR GALLARDO, secretario.- V.o B.o – CARLOS LARRAIN PRIETO, Inspector Provincial de Trabajo." (933)


1935-1936:

conflicto

en los muelles

Pero, además, el 12 de diciembre, mientras se encontraba en pleno desarrollo la huelga de los obreros de Ultima Esperanza, el Sindicato de Gente de Mar de Punta Arenas, presentó un pliego de peticiones planteando nuevas condiciones de trabajo para 1936.


En estas demandas no pedían los obreros portuarios un aumento de salarios en general, sino solo algunas innovaciones en algunos cargos y en las condiciones de trabajo, cambios que el Sindicato justificaba dadas las características especiales de las faenas portuarias y marítimas de la zona.
Los armadores navieros de la zona decidieron suspender la recalada de naves en Natales, y desembarcar la carga ya aceptada y destinada a dicho puerto. El 12 de diciembre, la huelga en Natales adquirió el carácter de huelga general. Las autoridades locales enviaron funcionarios de la Inspección del Trabajo, para intentar mediar en el conflicto.
El 19 de diciembre, una delegación de obreros del Sindicato de Mar y Playa de Natales, integrada por los dirigentes Francisco Quinán Mancilla, F. Sanhueza y C. Maldonado, quienes presentaron en Punta Arenas a las agencias armadoras su pliego de peticiones.
La situación social de Ultima Esperanza y de Puerto Natales en particular, constituye el trasfondo de estos conflictos. La carestía de la vida era una situación que afectaba a una mayoría de las familias obreras de la provincia. Natales, al igual que el resto del Territorio estaban pagando según lo ponía de manifiesto la prensa local por esos días, "la contribución de la distancia y el aislamiento", lo que encarecía los fletes y los precios de los artículos de subsistencia, generando una creciente desproporción entre los precios y los salarios de los obreros.


Compañía Telefónica de Magallanes S.A.

Señoritas postulantes a telefonistas, se necesitan; inútil presentarse sin certificados de buena conducta. Tratar en la Gerencia de la Compañía. Av. Colón 666, diariamente de 17 a 18 horas. Juan Scarpa V., Gerente."
(934)

Muy frecuentemente, éste conjunto de problemas económicos con repercusiones sociales, justificaba el argumento (esgrimido por los sindicatos y de otros actores sociales y políticos), a favor de la aplicación de medidas de control estatal de los precios, a través del Comisariato de Subsistencias y otros organismos, y, una vez más, a favor de la subdivisión de las tierras australes, a fin de destinarlas a la siembra de aquellos productos de chacarería que se obtenían a altos precios en el centro del país.


En diciembre de 1935, y a título de anécdota paradójica, hay que dar cuenta de la rebaja que algunos empresarios carniceros de Punta Arenas hicieron de los precios de la carne ovina. ¿Cómo se explica éste decisión? Simplemente porque algunos comerciantes decidieron traer 1.000 ovejunos desde las Islas Malvinas/Falklands.
Un editorial de la prensa de Punta Arenas, ponía el acento en esta singular medida: "Es realmente digno del mayor aplauso el esfuerzo que hacen estos comerciantes para provocar el abaratamiento de la carne, artículo base de la alimentación de los habitantes de esta zona... Sin embargo, no es solamente este hecho el que salta a la vista. Resalta más todavía la circunstancia de que para que al pueblo de Magallanes se le pueda proporcionar un precio equitativo en esta zona cuyos campos están poblados por millones de ovejunos, que constituyen la ponderada riqueza regional, haya que recurrirse al extranjero, a las islas Malvinas que están bajo el dominio británico, a considerable distancia de este puerto, con las consiguientes dificultades de los fletes marítimos. No obstante, nuestra industria ganadera está en un brillante estado de florecimiento y produce la admiración de los hombres de Estado, personalidades y turistas que visitan el Territorio, y con todo eso, es incapaz de proporcionar carne para la alimentación de los habitantes." (935)
La huelga natalina de 1935 puso de manifiesto, una vez más, además de los problemas sociales y económicos de los obreros y de sus familias radicadas en Puerto Natales y Punta Arenas, así como las dificultades de comunicación y transporte entre Natales y el resto del Territorio.
Este conflicto fue tomado por las autoridades con un criterio defensivo, represivo y de temor, habida cuenta de la experiencia de 1919, por lo que fue enviado a Natales el crucero "Blanco Encalada", se suspendió la navegación comercial a dicho puerto, se detuvo a los dirigentes sindicales y se les envió a Valdivia para ser juzgados por la Corte de Apelaciones respectiva, y se procedió a desalojar las estancias con efectivos militares y policiales. Incluso las autoridades ordenaron la detención de las dirigentes del Comité Solidario de Mujeres natalinas, que propiciaban el apoyo a la huelga ganadera.
Como se ha visto, en la misma época de la huelga ganadera en Natales, los trabajadores del Sindicato de Gente de Mar presentaron su respectivo pliego de peticiones para el convenio colectivo de 1936, en el que no se presentaban peticiones de aumento de salarios sino sólo cambios en las condiciones de trabajo, habida cuenta las exigencias del clima que se imponen a dichas faenas. En particular, entre otras peticiones, demandaban un mejoramiento en la calidad de la alimentación que se les servía en los barcos, mientras se encontraban trabajando.

Pero,

los obreros natalinos

no estaban solos

Debido a su duración en el tiempo, la huelga comenzó a declinar cuando los trabajadores comenzaron gradualmente a regresar a las faenas a fines de diciembre de 1935. A principios de 1936, el tribunal valdiviano los absolvió, y los dirigentes regresaron a Ultima Esperanza. La F.O.M. recibió a los dirigentes natalinos a su regreso de Valdivia, con una asamblea de adhesión y desagravio.


El Sindicato Obrero de Campo y Frigoríficos de Puerto Natales, que agrupaba a todos los sectores obreros de Ultima Esperanza, salió fortalecido de este conflicto, tanto por la solidaridad que logró concitar en la región, como la difusión pública que obtuvieron para sus problemas locales, en la prensa de Punta Arenas. Los dirigentes obreros natalinos que fueron detenidos en esa oportunidad y enviados a la Corte de Apelaciones de Valdivia, eran todos de procedencia chilota y radicados en Ultima Esperanza por períodos que iban entre 7 y 26 años.
Aún así, la solidaridad de los obreros de Punta Arenas con los huelguistas de Natales, se manifestó a través de acciones de la Federación Obrera, del Sindicato de Gente de Mar y Playa, Comité de Ayuda Fraternal, el Comité Pro-Defensa Social y del Centro Cultural "Juventud Obrera" y de algunos partidos políticos como el Socialista, el Comunista y el Radical.
Uno de los efectos colaterales ocasionados por la huelga de los obreros natalinos en Punta Arenas, fué la fuerte crítica que se levantó ante la actitud del Presidente del Sindicato Ganadero de Magallanes, Carlos Plata, por su falta de solidaridad con el Sindicato de Campo y Frigorífico.
Una carta enviada por el dirigente obrero del Sindicato de Mineros de Isla Riesco Juan Antonio Bilbao a un periódico local, resume el sentimiento que abrigaban muchos trabajadores a su respecto: "Milito en una organización de hombres que tienen sus propias convicciones y que por ello no aceptan capitanes ni caudillos, teniendo como única divisa trabajar por la unidad, por el levantamiento espiritual y moral de todos los trabajadores de ambos sexos. En mi peroración califiqué de traidor al presidente del Sindicato Ganadero y Frigorífico, porque esa es la verdad. Tengo como prueba dos volantes que han salido a la luz pública, uno de ellos del Sindicato de Natales y el otro de la Federación Obrera de esta ciudad...El disparatado orgullo de este señor por haber sido nombrado vicepresidente de un comité revolucionario no hace más que revelar en él su degradante cualidad de oportunista que le ha caracterizado toda su vida. Orgullo muy legítimo habría sido si hubiera mantenida esa línea de conducta y no haber venido a medrar en el seno de un partido político, que en mala hora lo honró con el voto de sus electores para verguenza de la corporación que fué elegido. (936).
Aunque la legislación social vigente creaba un organismo denominado Junta Permanente de Conciliación, en el marco de la Inspección Provincial del Trabajo, ésta no lograba resolver todos los conflictos entre los patrones y los obreros.
El conflicto de 1935 de los ganaderos de Ultima Esperanza (que duró 15 días) se planteó precisamente en el período final del año, previo a la discusión del Convenio ganadero, pero otros conflictos se abrieron a fines de dicho año, relacionados con los obreros mineros, de los carreteros y leñeros, de los frigoríficos, los trabajadores de mar y playa, e incluso los problemas de salarios impagos que afectaban a los obreros de la industria ballenera.
En una asamblea pública realizada a fines de diciembre de 1935, convocada por el Comité Pro-Ayuda Fraternal, el Comité Pro-Defensa Social y el Centro Cultural "Juventud Obrera", todos con los auspicios del Sindicato de Gente de Mar. Allí se plantearon los problemas de los obreros balleneros y de los trabajadores de Puerto Natales. En el Memorial de conclusiones, entregado al Intendente de la provincia, se lee: "...la situación de los trabajadores de la flota ballenera es desastrosa y completamente injusta. Desesperada por cuanto después de muchos meses en que sus familias a ración de hambre se mantuvieron endeudándose y hoy día ya no tienen de donde conseguir lo más imprescindible para no morir de necesidad. Y es injusta por cuanto los trabajadores tienen derecho antes de ninguna otra cosa a la cancelación de sus salarios, al margen de toda consideración comercial. En esta virtud, la asamblea solicita del señor Intendente de la Provincia que con sus altos medios se evite esta miseria y esta injusticia que es inhumano prolongarla más. Los trabajadores más que nadie necesitan que los poderes legales también les sirvan, por lo menos cuanto como ahora, estos salarios que se cobran significaron tantos sudores y sacrificios y significan la única posibilidad de vida de tantas familias compuestas de numerosas mujeres y niños. La asamblea respetuosamente pide al señor Intendente que se arbitren los medios para que se le cancelen sus salarios impagos a los trabajadores balleneros, con o sin remate de las mercaderías y los barcos..." (937)
Los problemas que originaron las huelgas y conflictos de fines de 1935, no se resolvieron ni mucho menos con los pliegos de peticiones y los contratos acordados, por cuanto eran más profundos y se relacionaban directamente con el conjunto de la situación económica del país y del desarrollo de Magallanes.
Magallanes era al mismo tiempo, un escenario social y económico difícil, y una realidad con enormes potencialidades, que posiblemente no habían sido bien aprovechadas ni distribuídas.
Así lo trasluce este párrafo -de un tono algo optimista y laudatorio, si se quiere- del libro "Bajo el cielo austral" publicado en 1936: "Es innegable que la propiedad rural de Magallanes ha ganado, en forma superlativa, durante el último cuarto de siglo, gracias al capital y el trabajo, a los nuevos métodos y procedimientos empleados en el desenvolvimiento de la industria agropecuaria; a la selección de la raza ovina importada y al espíritu progresista de las sociedades ganaderas; a la fundación de frigoríficos y a la excelencia de los productos, que se han abierto amplio mercado en el exterior y en el país; a la aclimatación de los pastos, que han crecido abundantemente en la zona continental y en el Archipiélago de Tierra del Fuego, y al mejoramiento de los caminos. Y en este incremento de la riqueza campesina, es imposible prescindir del esfuerzo y de la múltiple labor del obrero chileno, del trabajador infatigable que, sin más patrimonio que el entusiasmo y la inteligencia, ha luchado gallardamente en constante emulación con sus iguales extranjeros; ha puesto sus energías morales y la potencia del músculo al servicio de la causa del trabajo. Que hables si no, los frigoríficos y la esquila, y tantas otras actividades que nacen y se desarrollan en los centros poblados y en las estancias de esta rica provincia meridional." (938).



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