Historia Social



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Señor Intendente de la Provincia y


Presidente de la H. Junta de Vecinos.
La SOCIEDAD EMPLEADOS DE MAGALLANES, velando por los intereses de sus afiliados, y consecuencias con sus principios de luchar por el bienestar de las clases asalariadas en general, viene en solicitar de V.S. su valiosa influencia por que se regularice la situación por que hoy se atraviesa, á la brevedad posible.
Es un hecho evidente, Señor Intendente, que de un mes á ésta parte, existe un aumento considerable en el importe de los artículos de primera necesidad, situación que está haciéndose insostenible para la mayoría de los empleados, los cuales, en un gran porcentaje gozan de sueldos cercenados en 15, 20 y hasta 30% debido á las situación de crisis que sufren actualmente el Comercio y la Industria. Es mas aflictiva aun esta situación para los elementos obreros, que como es demasiado sabido perciban rentas que aun en tiempos normales son insuficientes para el acostumbrado propio y el de sus familiares. –
No queremos, por el momento decir que el comercio mayorista de Magallanes, esté expeculando con los artículos de primera necesidad, cuestión que precisaría un largo y detenido estudio; pero es un hecho comprobado que el costo de la vida ha aumentado hasta en un 50%.



Que, en vista de éste estado de cosas, creemos necesaria la adopcion de enérgicas medidas tendientes á impedir toda expeculación, y considerando que, la H. Junta de Vecinos tiene ciertas prerrogativas y derechos que las leyes le confieren y ademas, consideramos deber de ella, preocuparse por el bienestar del pueblo cuyos intereses administra, solicitamos se ponga en vigencia las disposiciones gubernativas que obligan al Comercio á colocar á la vista del público, las listas de precios al por menor de los artículos de consumo.
Con la fijación de éstas listas, opinamos señor Intendente, que el comerciante que expenda dichos de primera necesidad á un precio que no sea equitativo, recibirá por si solo la sanción que merece, pues el comprador preferirá naturalmente a aquel que se los expenda á mas bajo precio. –
En segundo lugar, para evitar la posible expeculacion del Comercio mayorista, solicitamos que V.S. haga ver al S.G. la urgencia que existe en el despacho de la Ley de Control de Precios, que hoy pende de la consideración del Congreso. – Una vez, aprobada dicha ley, sera facil evitar las expeculaciones, con el consiguiente beneficio para el consumidor. –
Consideramos, Señor Intendente, que en tiempos anormales, pueden y deben adoptarse enérgicas medidas, que mantengan las cosas en su verdadero nivel, y no dudamos que dado el interés del S.G en normalizar la vida de los ciudadanos por un sendero de justicia y bienestar, V.S se servirá dispensarnos su valioso apoyo en la petición que exponemos. –



Nos suscribimos, de V.S. sus Attos. y Ss.Ss.

Por Sociedad Empleados de Magallanes." (903)
Los gremios de empleados que existían en Magallanes hacia mediados de la década de los treinta eran, la Sociedad de Empleados de Magallanes, el Círculo de Periodistas y el Sindicato Profesional de Oficiales de Marina Mercante. En 1935 se constituyó a su vez, la Unión del Magisterio de Magallanes, ligada a la respectiva Unión nacional de Magisterio de Chile, pero no existía aún una organización que agrupe a todos los gremios de empleados del Territorio.
De hecho, en julio de 1935, la Sociedad de Empleados de Magallanes dirigió una carta al Intendente recusando la representación que tenían los empleados en el Comisariato de Subsistencias, declarando que "...la Sociedad de Empleados de Magallanes, institución que cobija y tiene la representación de los empleados del Territorio..." (904).
En septiembre de 1935, el dirigente Rudecindo Flores, Presidente de la Sociedad de Empleados de Comercio de Punta Arenas, sintetizaba los problemas de los empleados de Magallanes de la siguiente manera: "Hasta hoy la situación del empleado particular en Magallanes se puede comparar con la del pariente pobre de la familia. Es enorme la suma que recibe la Caja de Previsión por concepto de imposiciones de los empleados del Territorio y, en cambio, los beneficios que reciben distan mucho de guardar relación a ese desembolso. Las circunstancias especiales de nuestro aislamiento determinan la situación desmedrada en que se encuentran los empleados..." (905).
Hacia abril de 1936, existían diversas organizaciones que intentaban representar a los empleados de Magallanes, con lo que había una desunión que era evidente. A mediados de los años treinta, existían y funcionaban por separado en Magallanes, una Unión de Empleados de Chile, una Federación de Empleados, el Sindicato Profesional de Empleados de Zapaterías, el Sindicato de Empleados de Casas Armadoras y varias entidades de los empleados de comercio.
Aún así y siempre en 1936, acordaron formar un Comité Pro-Unificación de los Empleados Particulares, la que definió una "plataforma de demandas mínimas". Allí se demandaban específicamente la fijación de un salario mínimo, reajuste de sueldos, gratificación anual obligatoria, derecho a indemnizaciones, el cierre uniforme del comercio, la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer y la solución a la demanda de viviendas de bajo costo para los empleados radicados en Magallanes.
En efecto, en abril de 1936 diversos gremios de empleados de Magallanes dieron a conocer lo que denominaron su Plataforma de Aspiraciones. Este documento dice textualmente: "Plataforma de aspiraciones. Bajo un plan de acción común se han unido, en la forma indicada las entidades del Comité Pro-Unificación. Dicho plan consulta las siguientes aspiraciones. 1. Salario Mínimo. Luchar por la implantación de su sueldo mínimo vital, de acuerdo con la carestía de la vida y la depresión de la moneda, teniendo en vista las condiciones donde se realiza el trabajo. 2. Reajuste de sueldos. Propiciar el reajuste de los sueldos actuales, por ser estos insuficientes para encarar el problema de las subsistencias, siempre de acuerdo con la zona y clase de trabajo. 3. Gratificación anual obligatoria. Exigir el estricto cumplimiento de la gratificación anual y luchar por que ésta no sea inferior al 25% anual. 4. Plazo para cobrar horas extraordinarias. Pedir que el derecho a cobrar el total de las horas extraordinarias trabajadas sea hasta seis meses después de la terminación del contrato de trabajo, como estaba establecido anteriormente en la ley. 5. Derecho de indemnización, en los siguientes casos: a) cuando el empleado se retire voluntariamente; b) por enfermedad, vejez, invalidez o muerte y c) en caso de quiebra del empleador o muerte del mismo. 6. Feriado legal irrenunciable. Exigir que el feriado legal sea irrenunciable en vista de la presión ejercida por muchos empleadores para quitar al empleado su justo derecho al descanso anual. 7. Cierre uniforme del comercio. Solicitar ante los poderes públicos la implantación definitiva del cierre uniforme del comercio, como único medio de controlar el estricto cumplimiento de las disposiciones relacionadas con la jornada de ocho horas. 8. La igualdad de derechos. Conocedores de la arbitrariedad que constituye el pagar diferentes sueldos por un mismo trabajo realizado por una mujer, un hombre o un joven, además del peligro que encierra el hecho común en los patrones de eludir la ley de empleados particulares con las compañeras mujeres y jóvenes. Sostenemos que debe lucharse por iguales sueldos en los mismos trabajos, sean estos realizados por cualesquiera de las tres personas enumeradas. 9. Habitación barata. El problema de la habitación barata e higiénica para los empleados merece la atención del Gobierno, motivo por el cual se pide el cumplimiento de la legislación vigente y que, por parte de los organismos de empleados debe ser objeto de constante agitación." (906).
Un paso importante hacia la reunificación de los gremios de empleados en Magallanes, se produjo en marzo de 1937, cuando los empleados particulares realizaron por primera vez en Magallanes, una amplia concentración de todos los sectores de empleados de la zona, con el objeto de plantea públicamente, las principales demandas y reivindicaciones económicas y sociales que los animaban, y para intentar crear las bases de una organización única que los agrupe.
Uno de los acuerdos principales de este evento fué la creación de una Confederación regional que reúna todos los gremios de empleados.
El año 1935 marca un momento importante en el desarrollo del sindicalismo y del mundo del trabajo en Magallanes.
Reiterando algunos de los temas centrales del discurso obrero, que se venían repitiendo desde varias décadas atrás, un dirigente del Sindicato Ganadero, asociaba el problema de las tierras con la cesantía y con la crisis de las industrias locales asociadas a la explotación ganadera.

Subdivisión de las tierras

y condición de los obreros

del campo hacia 1935

Así, expresaba respecto del tema de la colonización y subdivisión de las tierras magallánicas que: "...sé positivamente que su solución se estrella contra los grandes intereses creados. Es menester tomar en cuenta que las industrias existentes en la provincia, ya no pueden dar cabida a tantos brazos. Todos los años salen de las aulas escolares centenares de jóvenes que vienen a formar la larga fila de los que no tienen donde emplear sus energías, constituyendo ello factor de mayor peso para los jefes de hogares. (907)


En 1935, las condiciones de vida de la población obrera continuaban siendo limitadas, modestas y acaso difíciles. De ello dá cuenta en parte, el siguiente comentario hecho en la sesión municipal del 18 de febrero de 1935 por el Vocal (Regidor) y profesor Pedro Mayorga: "Escuela para hijos de obreros del campo. El señor Mayorga continuando en el uso de la palabra, se refirió a la situación en que se encuentran los hijos de los obreros del campo para los efectos de educar a sus hijos. Dijo que como educador le apenaba el cuadro que ofrecía este grupo de ciudadanos ante un problema tan importante cuya solución no se divisaba próxima, ni en las iniciativas fiscales ni privadas. Manifestó que en algunas familias se enviaba con grandes sacrificios al niño mayor para que aprenda algo, para que luego vaya a servir de maestro a sus hermanos y consideró que era conveniente realizar una acción para poner término a esto. Dijo también que el proceso evolutivo que se observaba en otras provincias con tanta complacencia, como en Chiloé y otras, en donde las nuevas generaciones venían superando en saber a sus padres, aquí se operaba al revés, porque mientras los padres saben leer y escribir, los hijos van engrosando las filas de los analfabetos." (908)
El problema así expuesto llevó a la Municipalidad de la época a concebir la creación de un Internado para esos alumnos provenientes del campo, en la localidad de Rio Seco. El mismo Vocal (Regidor) proponía que ese Internado tuviera el siguiente personal municipal: "...una profesora con setecientos a setecientos cincuenta pesos mensuales, una cocinera con ciento cincuenta pesos mensuales y una lavandera con cien pesos mensuales." (909)
Como testimonio inédito de las condiciones de vida y algunas costumbres en el mundo obrero de esa época, considérese también la siguiente carta personal enviada por la esposa de un obrero de la Estancia Cameron en Tierra del Fuego (seguramente el matrimonio de un puestero de dicho establecimiento), a su hermano en Punta Arenas.


Estancia Cámeron, 18 de junio de 1935.

Señor

José Alarcón D.

Magallanes.
Querido hermano:
Espero que al recibo de la presente te encuentres bueno de salud nosotros todos buenos. Hace pocos días recibí tus cartas la que me mandaste con el Sr. Rojel i el paquetito el mismo día había recibido una encomienda mani i ciruelas secas por la que te damos infinitas gracias estaban mui ricas esas cosas no se ven por aquí.
Ahora de lo que me dices tocante la lana te diré que no es para mí es para un Yerse para Fermín el había encargado a Porvenir i no pudieron encontrar solo una madeja por eso te había encagado ati igual cuando puedas me manda de esas de $ 1.20 color plomo o sino hai de ese color me mandas color salmón que no sea mui delgada que sea de grueso como esta que te mando la muestra en la Tienda la Ciudad de Londres también me han dicho que hai mucha lana para vender.
También dice Montero si le puedes hacer el servicio de cuando tengas tiempo le cambies este cheque plata argentina según hemos sabido que ahí cambian a $ 6 las casas de comercio o la Bolsa Negra, por aquí poco cambian i si llegan a cambiar pagan mui poco i dice Montero que si lo cambias fueras a la Oficina de la Cooperativa Vitalicia i le pagas 6 meses en la libreta de Manuel 2° i Otilia Montero 6 meses a los dos 6 meses cada uno i que se pague Kramarenko $ 8.10 que le estamos debiendo. Las libretas están en la misma oficina tu le pides un recibo i vez que las libretas si las arregla porque quedarían pagados a diciembre del presente año las demás libretas de los chiquillos también estan ahí en la Oficina, pero por ahora le vamos a pagar a dos nomas.
También si puedes nos mandas medio kilo de cocoa i dice que $ 10 para ti por la molestia para que te sirvas un buen vaso de vino o chicha o una taza de chocolate con pastelitos, lo que resta después de estos encargos lo pones en la caja de ahorro.
Recibe saludos de todos.
Agradeciéndote estos servicios me despido cariñosamente de ti deseándote que pase un feliz invierno. Tu hermana que te aprecia
Elisa A. de Montero."

(910).


Aquí están nítidamente reflejadas algunas de las sobrias costumbres de la gente de campo de orígen chilote, con su apego a la familia y al hogar familiar, con sus hábitos de ahorro, con la costumbre del tejido de lana para los hombres de trabajo.


Hacia ésta época, la distribución de las tierras magallánicas, permitía hacer un balance según el cual de los 8 millones de hectáreas aprovechables para la crianza de ganado, sólo se ocupaban productivamente 6 millones de hectáreas, en las que pastaban 3 millones 500 mil ovejas, las que pertenecían a 70 establecimientos ganaderos.
Específicamente la distribución de tierras en la provincia de Magallanes en 1935, era la siguiente: 24 sociedades anónimas poseían 1.592.289 has. propias y 1.317.709 has. arrendadas u ocupadas. Desde el punto de vista de la nacionalidad de los propietarios (recuérdese que el tema de la soberanía estaba latente desde principios de siglo), 122 chilenos poseían 13.014 has. y 162.014 arrendadas, mientras 113 extranjeros poseían 155.271 has. propias y 639.777 has. arrendadas.
En síntesis, 4 millones 205.040 estaban en posesión de 24 sociedades anónimas y 175 extranjeras, y 148 chilenos poseían 175.028 has.
Junto a este balance de la situación de las tierras magallánicas, la opinión pública regional e incluso nacional se hacían eco del panorama social que presentaba el Territorio en los años treinta.


El panorama social

de Magallanes

hacia 1935

Después de casi treinta años de luchas sociales y obreras, ¿qué había cambiado en la condición social y económica de los trabajadores de Magallanes?


El aspecto más notorio y crítico de la situación social en Magallanes era el estado insalubre y antihigiénico de las viviendas de los estratos más pobres, a lo que se agregaba la mala alimentación y los efectos negativos en la salud de las personas (tuberculosis, etc.).
Los hospitales (en Punta Arenas, Natales y Porvenir) y las escuelas públicas de la región eran insuficientes y absolutamente inadecuados para sus fines, carentes en general de medios materiales y recursos financieros suficientes.
Decía al respecto el Diputado Muller er el Congreso: "Las habitaciones en Magallanes aún de personas de relativa comodidad, son en su inmensa mayoría antihigiénicas e insalubres y no ofrecen protección ni contra la crudeza del frío, ni contra la violencia de los ventabales que azotan a la región en forma casi constante y que a veces alcanzan velocidades de 100 y 120 kilómetros por hora. Los barrios populares Arturo Prat, Luz Eléctrica y Miraflores encierran cuadros trágicos que hieren la dignidad y los sentimientos no solo de los habitantes magallánicos sino del más insensible ser humano que los haya conocido interiormente. Son ranchos miserables que se yerguen en planos de ocho metros cuadrados que no cuentan sino un corredor perpendicular a la calle con una o dos piezas a cada lado, en cuyo interior viven dos o más familias por habitaciones en la promiscuidad más espantosa, allí vegetan las familias proletarias que han entregado sus mejores energías en la industria de la ganadería, que ha producido miles de millones de libras esterlinas." (911).
Magallanes en 1935, vivía todavía una clara situación de aislamiento geográfico y de inferioridad política: la única vía disponible era la navegación marítima (8 a 10 días para llegar a Santiago), no había líneas telefónicas con la capital ni aviones, y la comunicación entre Punta Arenas y el resto del Territorio era difícil y costosa.
En este contexto, las carencias e insuficiencias en materia de infraestructura caminera y urbana eran evidentes; numerosos edificios públicos se encontraban en lamentable estado, se hacía necesario construir un nuevo puerto, y las ciudades no tenían instalaciones públicas adecuadas para recreación.
Este panorama social, contrastaba entonces, con la riqueza que el Territorio producía y con las enormes perspectivas y posibilidades que se abrían a Magallanes, a la vista de su paisaje geográfico y de sus recursos naturales disponibles en tierra y en el mar: petróleo, carbón, minerales, pesca, bosques, crianza de animales domésticos, navegación marítima, turismo.
Los elementos centrales de éste panorama social y económico de Magallanes, fueron presentados por el Diputado Carlos Muller, en la Cámara de Diputados, el 13 de noviembre de 1935. (912).
Por ese mismo tiempo, la Asociación de Comerciantes Minoristas y Pequeños Industriales le dirigió un telegrama al Ministro de Hacienda Gustavo Ross, cuyo texto escueto resume la situación con dramatismo: "Gustavo Ross, Ministro de Hacienda. Santiago. Asociación Comerciantes Detallistas e Industriales de Magallanes con todo respeto viene en suplicar a Ud. se sirva ordenar sea incluído el proyecto pro-modificación impuesto del dos por ciento a la venta, en sesiones extraordinarias del Congreso. Comercio y pueblo consumidor en general, hoy víctima del hambre, raquitismo y tuberculosis le suplican con desesperación dispensarle esta atención. Sepúlveda, Presidente, Soto, Secretario. Magallanes, 18 de noviembre de 1935." (913).

También en 1935, el Centro Artístico Cultural Obrero Juventud, una organización cultural formada por sindicatos urbanos y del campo, con sede en Punta Arenas, tomó a su cargo la organización de las celebraciones del 1° de Mayo, y editó un periódico titulado "Cultura Obrera", el cual refleja muy gráficamente la visión de mundo que tenían los dirigentes sindicales en ese momento.


Se lee, bajo el epígrafe "Cartel", lo siguiente: Nosotros, los trabajadores de Magallanes, miramos las cosas que pasan en el mundo y en Chile y a veces acompañamos los acontecimientos buscándolos en las páginas noticiosas y otras las dejamos pasar olvidadamente. Es poco, vivir. Vivir, llegar a ser lo que podemos ser, es algo más. En la Edad Media se vivían los acontecimientos del señorío. Las noticias desde cincuenta kilómetros de distancia llegaban cada seis meses o cada año. Era lógico que la vida estuviera encerrada en cincuenta kilómetros de diámetro. Hoy la prensa publica horas después los acontecimientos más importantes que suceden en el mundo, y en pocos días más tarde podemos mirarlos en los informativos cinematográficos. Salvo claro está, que esos acontecimientos no favorezcan los intereses de clase de los detentadores del poder económico-político). Y dicen que ya estamos a meses de la Televisión, que nos permitirá ver y oir, en el mismo momento en que suceden los hechos más importantes que merezcan difusión universal. Y hoy, a pesar de todos los cambios, nos encontramos con la triste realidad de que aquellos que viven culturalmente y socialmente en la Edad Media, son los que gozan del mayor aprecio de la sociedad." (914)
El Centro Cultural Juventud, integró para estas celebraciones al Sindicato Ganadero, de Panificadores, de Gente de Mar, de Metalúrgicos, de Choferes y de Jornaleros.

Otras tentativas

de unidad sindical en 1935:

"hacia la unión del Magisterio

en una sola organización"

En este contexto, la reunificación de todos los sindicatos en una sola organización, era un anhelo muy sentido a mediados de los años treinta, y el primer paso hacia la reunificación sindical, lo dieron como ejemplo los gremios de Profesores de la zona.


En junio de 1935 se constituyó la Unión de Profesores de Magallanes, la que acordó de inmediato sumarse a la Unión de Profesores de Chile, además de publicar un extenso Manifiesto con sus aspiraciones y demandas.


"Hacia la unión del Magisterio

en una sola organización":

la fundación de la Unión de Profesores de Chile

en Magallanes

(1935)

Las tradiciones sociales, políticas e intelectuales del gremio del Magisterio arrancan desde los inicios del siglo XX en Magallanes, al igual que en el resto de Chile.


En el Territorio de Magallanes, la educación surgió a la vez, como una iniciativa privada: de ciertos vecinos con intereses intelectuales, de la Congregación Salesiana y de la Logia Masónica, y también como una acción más o menos sistemática y subvencionada por el Estado bajo responsabilidad municipal.
La primera tentativa pedagógica en la historia magallánica la realizó el Gobernador Jorge Schythe quién, entre abril y agosto de 1859 intentó mantener abierta una escuela vespertina, iniciativa que dio escasos resultados.
La Junta de Alcaldes primero, y la Comisión de Alcaldes en los años diez y veinte, encabezó el esfuerzo de organizar un sistema educacional. Hacia 1918-1919 existía un mecanismo de Visitación de Escuelas a cargo de un profesor (preceptor se denominaba en aquel entonces), financiado por la Comisión de Alcaldes y destinado a controlar e informar a la autoridad municipal del estado de avance del sistema educacional y de sus necesidades.
En 1919, por ejemplo, existían tres establecimientos salesianos y trece establecimientos primarios y secundarios fiscales en Magallanes, con una dotación de 2.003 alumnos y 28 profesores.
Sin embargo, los profesores se incorporaron a las luchas y demandas sociales hacia la década de los años treinta.
Después de casi treinta años de luchas sociales y obreras consideradas históricamente desde la fundación de la Federación Obrera, ¿qué había cambiado en la condición social y económica de los trabajadores de Magallanes?
Sin duda alguna se habían producido ciertos avances económicos y salariales, como se puede apreciar al comparar los convenios colectivos de los años diez a aquellos de los años treinta y cuarenta.
Pero, no obstante ello, el aspecto más notorio y crítico de la situación social en Magallanes era el estado insalubre y antihigiénico de las viviendas de los estratos más pobres, a lo que se agregaba la mala alimentación y los efectos negativos en la salud de las personas (tuberculosis, etc.). Los hospitales (en Punta Arenas, Natales y Porvenir) y las escuelas públicas de la región eran insuficientes y absolutamente inadecuados para sus fines, carentes en general de medios materiales y recursos financieros suficientes.
Decía al respecto el Diputado socialista Carlos Muller en el Congreso Nacional: "Las habitaciones en Magallanes aún de personas de relativa comodidad, son en su inmensa mayoría antihigiénicas e insalubres y no ofrecen protección ni contra la crudeza del frío, ni contra la violencia de los vendabales que azotan a la región en forma casi constante y que a veces alcanzan velocidades de 100 y 120 kilómetros por hora. Los barrios populares Arturo Prat, Luz Eléctrica y Miraflores encierran cuadros trágicos que hieren la dignidad y los sentimientos no solo de los habitantes magallánicos sino del más insensible ser humano que los haya conocido interiormente. Son ranchos miserables que se yerguen en planos de ocho metros cuadrados que no cuentan sino un corredor perpendicular a la calle con una o dos piezas a cada lado, en cuyo interior viven dos o más familias por habitaciones en la promiscuidad más espantosa, allí vegetan las familias proletarias que han entregado sus mejores energías en la industria de la ganadería, que ha producido miles de millones de libras esterlinas." (915).
El territorio de Magallanes en 1935, vivía todavía una clara situación de aislamiento geográfico y de inferioridad política: la única vía disponible era la navegación marítima (8 a 10 días para llegar a Santiago), no había líneas telefónicas con la capital ni aviones, y la comunicación entre Punta Arenas y el resto del Territorio era difícil y costosa.
En este contexto geográfico y político, las carencias e insuficiencias en materia de infraestructura caminera y urbana eran evidentes; numerosos edificios públicos se encontraban en lamentable estado, se hacía necesario construir un nuevo puerto, y las ciudades no tenían instalaciones públicas adecuadas para recreación.
Este panorama social, contrastaba flagrantemente con la riqueza que el Territorio producía y con las enormes perspectivas y posibilidades que se abrían a Magallanes, a la vista de su paisaje geográfico y de sus recursos naturales disponibles en tierra y en el mar: petróleo, carbón, minerales, pesca, bosques, crianza de animales domésticos, navegación marítima, turismo.
Los elementos centrales de éste panorama social y económico de Magallanes, fueron presentados por el Diputado Carlos Muller, en la Cámara de Diputados, el 13 de noviembre de 1935. (916).
Este panorama no era ajeno a muchos empresarios y comerciantes, como que la Asociación de Comerciantes Minoristas y Pequeños Industriales le dirigió un telegrama al Ministro de Hacienda Gustavo Ross, cuyo texto escueto resume la situación con dramatismo: "Gustavo Ross, Ministro de Hacienda. Santiago. Asociación Comerciantes Detallistas e Industriales de Magallanes con todo respeto viene en suplicar a Ud. se sirva ordenar sea incluído el proyecto pro-modificación impuesto del dos por ciento a la venta, en sesiones extraordinarias del Congreso. Comercio y pueblo consumidor en general, hoy víctima del hambre, raquitismo y tuberculosis le suplican con desesperación dispensarle esta atención. Sepúlveda, Presidente, Soto, Secretario. Magallanes, 18 de noviembre de 1935." (917).
Por otra parte, hacia los años treinta, como se podrá apreciar, observamos en Magallanes el lento surgimiento de las organizaciones de empleados y de profesionales.
Una prueba de ello es que en 1935, el recientemente formado Centro Artístico Cultural Obrero Juventud, una organización cultural formada por sindicatos urbanos y del campo, con sede en Punta Arenas, tomó a su cargo la organización de las celebraciones del 1° de Mayo, y editó un periódico titulado "Cultura Obrera", el cual refleja muy gráficamente la visión de mundo que tenían los dirigentes sindicales en ese momento.
En este curioso periódico se lee, bajo el epígrafe "Cartel", lo siguiente: "Nosotros, los trabajadores de Magallanes, miramos las cosas que pasan en el mundo y en Chile y a veces acompañamos los acontecimientos buscándolos en las páginas noticiosas y otras las dejamos pasar olvidadamente. Es poco, vivir. Vivir, llegar a ser lo que podemos ser, es algo más. En la Edad Media se vivían los acontecimientos del señorío. Las noticias desde cincuenta kilómetros de distancia llegaban cada seis meses o cada año. Era lógico que la vida estuviera encerrada en cincuenta kilómetros de diámetro. Hoy la prensa publica horas después los acontecimientos más importantes que suceden en el mundo, y en pocos días más tarde podemos mirarlos en los informativos cinematográficos. Salvo claro está, que esos acontecimientos no favorezcan los intereses de clase de los detentadores del poder económico-político). Y dicen que ya estamos a meses de la Televisión, que nos permitirá ver y oir, en el mismo momento en que suceden los hechos más importantes que merezcan difusión universal. Y hoy, a pesar de todos los cambios, nos encontramos con la triste realidad de que aquellos que viven culturalmente y socialmente en la Edad Media, son los que gozan del mayor aprecio de la sociedad." (918)
El Centro Cultural Juventud, integró para estas celebraciones al Sindicato Ganadero, de Panificadores, de Gente de Mar, de Metalúrgicos, de Choferes y de Jornaleros.
En este contexto, la reunificación de todos los sindicatos y gremios en una sola organización, era un anhelo muy sentido a mediados de los años treinta, y el primer paso hacia la reunificación sindical, lo dieron como ejemplo los gremios de profesores de la zona.
En respuesta a esta demanda, se constituyó en 1935 la Unión de Profesores de Magallanes, la que acordó de inmediato sumarse a la Unión de Profesores de Chile, además de publicar un extenso Manifiesto con sus aspiraciones y demandas.
Interesante resulta constatar que hasta 1935, no existía en Magallanes el sistema de vacaciones de invierno, lo que refleja otro aspecto del centralismo que aquejaba a los magallánicos.
A pocas semanas de la creación de la UPECH en Magallanes, en julio de 1935, se anunció la realización de una serie de reuniones entre la Asociación de Padres de Familia y los directivos de la Unión de Profesores, para acordar un criterio común a fin de establecer las vacaciones de invierno para todos los alumnos de Magallanes.
El Director de la Escuela N° 1 de Punta Arenas, el profesor Ramón Alvarado, dió a conocer en dichas reuniones un amplio estudio realizado por la UPECH sobre las condiciones biológicas, geográficas y climáticas de Magallanes y su incidencia sobre el rendimiento de los estudiantes.
Esta fué la primera actividad pública de la UPECH en Magallanes.
Finalmente se acordó que serían los profesores de la provincia, los que establecerían la duración de las vacaciones de invierno en Magallanes.
El diario "El Magallanes" publicaba esta noticia en noviembre de 1935: "Visita de inspección a los baños escolares. Practicó hoy el Jefe Sanitario dr. Jiménez. En la mañana de hoy el jefe sanitario provincial acompañado del Inspector Provincial de Educación practicó una visita de inspección a los baños escolares, servicio que se halla en pleno funcionamiento. Existen instalaciones de baños-duchas de agua temperada en la Escuela Superior de Hombres N° 1, en la Escuela Fiscal N° 8 del Barrio Sur y en la Escuela del Barrio Arturo Prat, en la ciudad, bajo la atención y control del Servicio Sanitario y la cooperación del profesorado...Centenares de niños de las escuelas han aprovechado las duchas frías." (919).
En diciembre de 1935, la Unión de Profesores recién constituída, junto a la Asociación de Padres de Familia, la Comandancia de las Guarnición de Ejército (cuyo comandante era don Ramón Cañas Montalva), y la Inspección Provincial de Educación acordaron reunir fondos para levantar un Arbol de Pascua para los niños pobres de la ciudad. (920).
Es interesante observar que las reivindicaciones que planteaba el Magisterio magallánico al constituirse en Unión gremial en 1935, eran de orden social, económico y cultural específicos del gremio, pero abarcaban también planteamientos relacionados con el conjunto de la sociedad y los sectores más postergados, ya que reclamaban: "Sueldo base mínimo de $ 800 para los primarios y de $ 600 la hora anual para los secundarios; creación de una Caja de Previsión autónoma; provisión de útiles y materiales para las escuelas; construcción de locales escolares higiénicos y refacción de los actuales; defensa y protección de la infancia y juventud populares; libertad ideológica del magisterio y estabilidad en los puestos; defensa de la ciencia y la cultura..." (921).
El surgimiento de la UPECH obedece también a la expansión de la influencia de las corrientes masónica, racionalista y socialista entre los profesores de Chile y de Magallanes en particular. Muchos de los primeros dirigentes del Magisterio local, estuvieron estrechamente vinculados al Partido Radical, a las Logias Masónicas y al Partido Socialista recientemente creado.
El texto del Manifiesto constitutivo de la UPECH en Magallanes es el siguiente.
"HACIA LA UNIÓN DEL MAGISTERIO EN UNA SOLA ORGANIZACIÓN

MANIFIESTO DE LOS PROFESORES DE MAGALLANES CRISTALIZANDO ESTA ASPIRACIÓN Y EXPONIENDO EL PROGRAMA DE LABOR Y ORIENTACIÓN LOCAL.- EN LA REUNION GENERAL DE MAÑANA SE APROBARÁ LA CONSTITUCIÓN DEL NUEVO ORGANISMO DEL MAGISTERIO

Estimados colegas:
Hoy, frente a la cruda realidad de los problemas del profesorado racional, agudizados por la depresión económica que azota al mundo, por las divisiones intestinas creadas por las diferentes corrientes ideológicas que cruzan el campo social moderno, por el corrosivo personalismo y mezquinos intereses de grupo, y lo que es peor de todo, por la musulmana indiferencia con que el 90 por ciento de los maestros miramos los problemas de nuestra función, se levanta imperiosa y urgente la necesidad de que nos unifiquemos, de que nos demos la mano los profesores de todas las ramas de la enseñanza y de Chile entero, de que formemos a lo largo del país una sola y grande Institución Magisterial, que se destaque por la sincera cohesión y solidaridad de sus componentes, en la defensa de las mínimas conquistas que hemos obtenido y en lucha por conseguir el mejoramiento integral de nuestro gremio, y por ende, la dignificación de la función educacional.
En esta suprema inteligencia, persiguiendo esta noble finalidad, los maestros que formaban tienda en la Asociación General de Profesores Secundarios, en el Sindicato de los Trabajadores de la Enseñanza, en el Frente Económico del Magisterio, etc., han sellado en el que declaran disueltas sus respectivas instituciones, comprometiéndose a dar vida con todo su entusiasmo y con toda la experiencia adquirida en sus luchas, a la Gran Organización de Maestros, que provisoriamente se denominará UNIÓN DE PROFESORES DE CHILE, (mientras una Convención Nacional, que se celebrará oportunamente, le dé su extructura definitiva), y que, por el momento, dedicará toda su acción a hermanar el gremio, a fin de que todos unidos, en un solo e inteligente haz, luchemos por obtener:


  1. Un sueldo base mínimo de 800 pesos para los primarios, y un 600 pesos la hora anual para los secundarios.

  2. Igual remuneración y condiciones de trabajo para los profesores particulares.

  3. Creación de una Caja de Previsión Autónoma para el Magisterio, a base de los derechos adquiridos en la Caja de EE.PP. y PP., entretanto, la U.de PP. De Ch., luchará porque se fije en 5 por ciento el descuento para la Caja y por la supresión de todos los descuentos por aumento de renta.

  4. Provisión del material y útiles necesarios para las escuelas.

  5. Construcción de locales escolares higiénicos y refacción de los actuales.

  6. Defensa y protección de la infancia y juventud populares: alimento, vestuario y atención médica y dental gratuita, proporcionada por el Estado.

  7. Libertad ideológica del magisterio y estabilidad en los puestos.

  8. Defensa de las mínimas conquistas alcanzadas por el Magisterio.

  9. Defensa de la Ciencia y la cultura. Amplia difusión de éstas en las masas populares por medio de una intensa campaña de alfabetización, fundación de escuelas, Universidades Populares, Bibliotecas y Centros Deportivos, Artísticos y Científicos, ayudados económicamente por el Gobierno y las Municipalidades, y

  10. Estudio y difusión de la Ciencia de la Educación en las filas del profesorado.


Colegas de todas las ramas de la enseñanza: Meditemos un instante en que nuestro peor enemigo está en nuestra propia desidia. Echemos por la borda el lastre de nuestra indolencia y olvidando las nimiedades que nos separan, salvando las barreras artificiales que tan antojadizamente nos distancian, demos un claro ejemplo de comprensión de nuestros altos intereses gremiales, y nos unifiquemos, nos unamos, haciendo de la UNION DE PROFESORES DE CHILE, la organización grande y disciplinada que necesitamos los maestros de esta tierra para alcanzar el logro de nuestra reivindicaciones.
Pensemos colegas, en la enorme significación y trascendencia nacional y continental, que habrá de tener la Unión de Profesores de Chile, si logramos hacer de ella la única institución magisterial del país. Recordemos el gran ejemplo, de solidaridad y sentido de cuerpo que dimos otrora, cuando la mayoría de los maestros nos cobijamos bajo una sola bandera gremial, y en las conquistas que entonces obtuvimos.
Terminamos, haciendo un fervoroso llamado a todos los maestros de Magallanes, a fin de que concurran, mañana Viernes 7, a las 17.30 horas a la Escuela Superior de Hombres, de la calle Valdivia, donde celebraremos una reunión amplia para cambiar ideas referentes a nuestro ingreso a la UNION DE PROFESORES DE CHILE.
Fraternalmente los saludan: Guillermina Peralta y Antonio Cerda, profesores secundarios.

Pedro Mayorga, profesor Escuela Anexa.

Isabel Catepillán, profesora Vocacional.

Raúl Aguilera, profesor particular.

Ramón Alvarado y Cristina Durán, profesores fiscales.

Benedicto Cárdenas, Secretario del Centro de Estudios Pedagógicos, y Julio Silva, Secretario General de la Asociación de Profesores.
Magallanes, 6 de Junio de 1935."
El contenido de este Manifiesto refleja en sus autores, una clara conciencia del lugar que correspondía al Profesor en la sociedad y en el desarrollo de la cultura.
Sin duda algua, el párrafo más significativo de este documento es el que expresa: "Hoy, frente a la cruda realidad de los problemas del profesorado racional, agudizados por la depresión económica que azota al mundo, por las divisiones intestinas creadas por las diferentes corrientes ideológicas que cruzan el campo social moderno, por el corrosivo personalismo y mezquinos intereses de grupo, y lo que es peor de todo, por la musulmana indiferencia con que el 90 por ciento de los maestros miramos los problemas de nuestra función, se levanta imperiosa y urgente la necesidad de que nos unifiquemos, de que nos demos la mano los profesores de todas las ramas de la enseñanza y de Chile entero, de que formemos a lo largo del país una sola y grande Institución Magisterial, que se destaque por la sincera cohesión y solidaridad de sus componentes, en la defensa de las mínimas conquistas que hemos obtenido y en lucha por conseguir el mejoramiento integral de nuestro gremio, y por ende, la dignificación de la función educacional."
Hay en este texto, una notoria coincidencia e integración de puntos de vista gremialistas, socialistas y racionalistas. Se observa además, que hay una toma de conciencia de los efectos económicos y sociales de la Gran Depresión de 1929, y en particular, hay una crítica al individualismo y la indiferencia de los profesores frente a sus propios problemas, cuando rechaza "...el corrosivo personalismo y mezquinos intereses de grupo, y lo que es peor de todo, por la musulmana indiferencia con que el 90 por ciento de los maestros miramos los problemas de nuestra función..."
A partir de este momento, los profesores organizados fueron un actor social relevante en la vida gremial, cultural y en el trabajo intelectual en Magallanes.

Es interesante observar que las reivindicaciones que planteaba el Magisterio magallánico al constituirse en Unión gremial en 1935, eran de orden social, económico y cultural específicos del gremio, pero abarcaban también planteamientos relacionados con el conjunto de la sociedad y los sectores más postergados, ya que reclamaban: "Sueldo base mínimo de $ 800 para los primarios y de $ 600 la hora anual para los secundarios; creación de una Caja de Previsión autónoma; provisión de útiles y materiales para las escuelas; construcción de locales escolares higiénicos y refacción de los actuales; defensa y protección de la infancia y juventud populares; libertad ideológica del magisterio y estabilidad en los puestos; defensa de la ciencia y la cultura..." (922)


A mediados de 1935, apareció en la prensa local un aviso comercial anunciando el inicio de actividades de la empresa "La Austral", la que ofrecía servicios "modernos" de higiene y aseo en casas particulares y locales comerciales. ¿Su propietario? Nada menos que Antonio Soto Canalejo, el mismo anterior dirigente anarcosindicalista que había dirigido las huelgas ganaderas en la Patagonia argentina entre 1919 y 1921, como líder de la Sociedad Obrera de Oficios Varios de Río Gallegos.
Habiendo logrado huir de la represión militar del coronel Varela en aquel entonces, el mítico anarquista español viajó por el centro de Chile, y en 1935 lo reencontramos de regreso en Magallanes y ¡dedicado a empresario!, terminando su vida muchos años más tarde, atendiendo su restaurant "Oquendo" en Punta Arenas.
En el invierno de 1935, debido a las inclemencias del tiempo, el problema de la leña y de su adecuado abastecimiento, ocupaba a los dirigentes sindicales y a las autoridades locales.

La intervención del Estado

en los precios

y en los salarios

Conforme a la legislación vigente, el Comisariato de Subsistencias y Precios procedió a fijar el precio de este artículo de primera necesidad, así también como el precio del carbón, cuestión que ocupaba también al respectivo Sindicato de Leñadores.


Dentro de esta misma lógica de fijación de precios de primera necesidad, en 1935, un dirigente sindical de los obreros de las estancias planteaba la necesidad de fijar los salarios, y al respecto argumentaba: "Comparados los pingues negocios y ganancias que los estancieros obtienen, la carestía de la vida que se hace más aguda en la época en que no hay trabajo, el encarecimiento de todos los artículos más indispensables para la vida del pueblo, se impone una iniciativa humana: la fijación de sueldos adecuados y convenientes para el elemento que represento..." (923)
El 27 de julio de 1935, los trabajadores habían decidido rendir un especial homenaje a los obreros caídos en 1920 en el incendio de la Federación Obrera. Para ello, y mediante una erogación voluntaria entre los obreros del campo y de la ciudad, la antigua Federación Obrera, adquirió una tumba y ordenó erigir una lápida por esos caídos, junto a los restos del obrero Daniel Avendaño muerto en la jornada del 30 de diciembre de 1918 en Punta Arenas. La lápida decía. “A los caídos por la barbarie capitalista en el incendio de la Federación Obrera. 27 de julio Punta Arenas 1920. 27 de julio Magallanes 1935.”

La postura

de los gremios obreros de Magallanes

contra el fascismo y el nazismo

El 28 de julio de 1935 se constituyó un Comité Unificador, y en este mismo año, la Federación Obrera de Magallanes convocaba a la unidad de todas las organizaciones, relacionando los problemas del territorio y el país, con el contexto internacional caracterizado por el crecimiento de la influencia y presencia del fascismo y el incremento de las guerras y conflictos en muchas regiones del mundo.


Ya en 1933, el periódico "El Socialista" vocero del llamado "Partido Socialista Marxista" de Magallanes, había iniciado una campaña pedagógica de denuncia del fascismo, como una doctrina reaccionaria y peligrosa para la clase trabajadora.
Otros sindicatos ya estaban tomando conciencia del peligro.
En el manifiesto convocando a la formación de un Sindicato de Oficios Varios, se leía: "Trabajadores: en estos momentos álgidos de la historia de la humanidad, época de tribulaciones, guerras, desocupaciones forzosas, miserias, opresiones, fascismo y luchas agitadas entre el capital y el trabajo, no es posible mantenerse alejado de los organismos que son los únicos que aseguran mejoras inmediatas en el orden del trabajo, con moral y conciencia en el sentido societario. El hombre aislado que no siente el apoyo solidario de los trabajadores organizados, es incapaz de hacer valer sus derechos de productor ante el patrón que lo explota y se presta voluntariamente a convertirse en elemento pasivo que debe hacer lo que le ordenen y recibir lo que le den. El capitalista por su parte ve en el obrero aislado una víctima útil para saciar su ambición de amontonar dinero con el esfuerzo ajeno y prefiere a estos hombres no asociados porque les paga poco y los hace producir más." (924).
Es de observar que la Federación Obrera aún cuando funcionaba, se encontraba fuera de la legislación social vigente, por lo que las autoridades de gobierno intentaron prohibir su funcionamiento, en noviembre de 1935.
Aún así, la Federación convocó públicamente a la formación de un Sindicato, mediante un manifiesto que decía en algunos de sus párrafos: "Trabajadores: en estos momentos álgidos de la historia de la humanidad, época de tribulaciones, guerras, desocupaciones forzosas, miserias, opresiones, fscismo y luchas agitadas entre el capital y el trabajo, no es posible mantenerse alejado de los organismos que son los únicos que asegura mejoras inmediatas en el orden del trabajo, con moral y consciencia en el sentido societario. El hombre aislado que no siente el apoyo solidario de los trabajadores organizados es incapaz de hacer valer sus derechos ante el patrón que lo explota y se presta voluntariamente a convertirse en un elemento pasivo que debe hacer lo que le ordenen y recibir lo que le den." Firmaba este manifiesto por el Consejo de la Federación, su Secretario General, Eduardo Reyes. (925).
En noviembre de 1935, los obreros de las graserías y frigoríficos demandaban el cumplimiento de distintas normas relativas a las condiciones de trabajo, a los regímenes horarios en las faenas y a los salarios.
El diario "El Esfuerzo" del Sindicato Ganadero de Magallanes, planteaba por aquel entonces la urgencia de medidas para paliar la cesantía imperante. En ese mismo mes, la Intendencia entregaba leña gratis a las familias de los desocupados.

La huelga ganadera

de 1935

en Ultima Esperanza

En este contexto se desarrolló la huelga ganadera de fines de 1935.




La huelga ganadera

de Ultima Esperanza en 1935

Se presenta aquí una secuencia cronológicamente ordenada, de los principales hechos que constituyen este conflicto.


Tal como ocurría ya tradionalmente, los gremios ganaderos presentaron a principios de octubre de 1935, los términos de su Pliego de Peticiones para la discusión del Convenio Ganadero de las faenas próximas.
El Sindicato de Campo y Figorífico de Puerto Natales y el Sindicato Ganadero y Frigorífico de Magallanes acordaron formar una comisión negociadora conjunta, la que debió entenderse con la respectiva Comisión de Estancieros formada en la Sociedad Rural.
Los obreros de Ultima Esperanza enviaron una comisión ad-hoc a Punta Arenas, para intervenir en las conversaciones.
El pliego de peticiones fue presentado en la segunda quincena de octubre de 1935.
Los obreros demandaban un aumento sustancial en los salarios, el aumento en el costo de la comida, que ésta fuera de la misma calidad durante todo el año, que se fije una remuneación especial para los obreros que trabajaban en la marca de animales, el mejoramiento de las habitaciones y viviendas de los obreros y la autorización para que las reuniones sindicales de los obreros, pudieran realizarse en recintos cerrados de las mismas estancias (y no a la intemperie, como sucedía en esos tiempos).
A este respecto nos relata don Oscar Flores: "Se pedía aumento de salario y algunas conquistas sociales. En ese tiempo los obreros no usaban colchones ni nada de esas cosas, lavatorios ni tampoco baños. Cuando había baño era para la esquila, porque se trabajaba con una caldera. Y en ese pliego de peticiones se pedía que se hicieran baños para los obreros y colchones se pedían. Lo único que daban los patrones para dirmir eran unos cueros sin lavar. Se dormía en unos camarotes que se hacían con tablas y zunchos."
Y agrega: "Claro, se presentó el pliego de peticiones para conseguir un aumento de salario y algunas garantías en bien de los trabajadores y, como siempre se discute y al final se llega a una intransigencia por parte de los patrones, por supuesto. Los patrones al no aceptar el aumento, entonces se llegó a la huelga."
La comisión patronal (después de algunas dilaciones motivadas en la necesidad de consultar a los directorios radicados en Santiago, como era el caso de la Sociedad Explotadora de Tierra del Fuego) respondió ofreciendo sólo un 20% de aumento para el período de la temporada de esquila y el pago al doble de los subproductos de la esquila.
Pero, mientras el Sindicato Ganadero y Frigorífico de Magallanes, después de una acalorada asamblea en Punta Arenas, decidió aceptó los términos de la propuesta, el Sindicato natalino en cambio, las rechazó por considerarlas insuficientes, lo que abrió una brecha entre ambos sindicatos, cuyos dirigentes no pudieron ponerse de acuerdo. El día 8 de noviembre, el Sindicato Ganadero y Frigorífico de Magallanes, mediante sus dirigentes Carlos Plata, Presidente, y Néstor Gallardo, Secretario, firmaron ante el Inspector Provincial del Trabajo el Convenio Colectivo para la temporada 1935-1936, cuyo texto se transcribe más adelante.
Viernes 13 de diciembre
Los obreros natalinos (unos 450 eran los afiliados al Sindicato, según Oscar Flores) reclamando que el 20% ofrecido no cubría la carestía de productos en venta en el comercio en Natales, decidieron avanzar un paso más adelante para forzar una solución, y declararon la huelga en la mañana del 13 de diciembre de 1935.
Testimonia el obrero Oscar Flores: "Entonces los ganaderos, los patrones, siempre trataban de demorar el convenio y muchas veces los trabajadores le echaban la culpa a los dirigentes que estaban discutiendo, y eso era precisamente que los hacían los ganaderos, de manera tal de que se demorara la cosa y se formara un disconformismo entre los propios trabajadores y empezaran a pedir que se firme, que se firme..."
Paralizaron entonces los trabajadores de los Frigoríficos Bories y Natales y de las estancias de Bories y Cerro Castillo. Tan pronto se declaró la huelga general, la autoridad provincial la declaró ilegal y ordenó al Comandante de Carabineros de Natales que disponga de medidas para resguardar el orden público y la libertad de trabajo.
Esa misma mañana, desde la Intendencia en Punta Arenas se comunicó al Gobernador de Ultima Esperanza, que se había ordenado la salida desde Punta Arenas a Natales, de 15 Carabineros armados para que resguarden el orden y refuerzen los retenes de ese Departamento.
El Intendente de la provincia, Germán Hertz declaraba que "...considero que la huelga general que ha estallado en Natales es ilegal, por cuanto en su procedimiento, los trabajadores de esa zona han omitido las tramitaciones consultadas por la legislación social vigente, que considera el derecho vigente, que concede el derecho a la huelga a los sindicatos constituídos conforme a la ley y que son reconocidos mediante la personería jurídica respectiva. En esta virtud haré mantener el orden público en cualquiera forma en Ultima Esperanza y haré las gestiones las gestiones oficiales que estoy facultado a fin de resguardar a todos los ciudadanos la libertad de trabajo." (926).
Domingo 15 de diciembre
El 15 de diciembre, viajaron a Puerto Natales fucionarios de la Inspección dl Trabajo para intentar obtener una solución al conflicto. La prensa local informaba que "no se han producido desmanes ni desórdenes públicos, y que se mantiene inalterable el orden, siendo falsas las informaciones acerca de perturbaciones..." (927)
Los obreros procedieron a abandonar sus trabajos, negándose a continuar sus labores habituales.
Lunes 16 de diciembre
La Junta Permanente de Conciliación y Arbitraje de Puerto Natales inició gestiones el 16 de diciembre, para intentar una solución, sin resultado. Esta misma fecha, además, se informaba de la existencia de un sector de los obreros esquiladores quienes estaban dispuestos a no continuar con el conflicto, por considerar que la huelga no obtendría los resultados esperados. El día 16 de diciembre, la autoridad provincial ordenó el traslado del crucero "Blanco Encalada" surto en Punta Arenas hacia Puerto Natales a fin de cumplir una misión disuasiva del conflicto.
Martes 17 de diciembre
El 17 de diciembre, mientras zarpaba a Natales el crucero "Blanco Encalada", el Gobernador de Ultima Esperanza ordenó el desalojo de los obreros que permanecían en las estancias, ordenando hacerlos trasladar a Puerto Natales en vista de su negativa a trabajar. La Intendencia dispuso a la Gobernación de ese departamento que aplique el Decreto Ley N° 50 y una reciente circular dictada por el Ministerio del Interior, que prohibía estrictamente el derecho de asociación de las instituciones obreras de resistencia, como se consideraba al Sindicato de Campo y Frigorífico.
Simultáneamente con la declaración de huelga, muchas de las mujeres de los obreros radicados en Puerto Natales, constituyeron un Comité de Huelga, destinado a apoyar la huelga de sus maridos.
Hay que observar que mientras se realizaba la huelga de los obreros de Ultima Esperanza, el Sindicato Ganadero de Magallanes se desentendía completamente de ese conflicto, ya que el día 17 de diciembre el Presidente del Sindicato Carlos Plata Salazar y dos dirigentes, iniciaron una "gira de inspección sindical" por las estancias de Tierra del Fuego la que finalizaría quince días más tarde.
Ya en la sesión municipal del 2 de diciembre de 1935, Carlos Plata Salazar, regidor también en aquel entonces, anunciaba que "como dentro de poco deberá retirarse por las obligaciones impuestas por sus actividades, deja constancia que se ausenta muy a su pesar..." (928), pero Plata Salazar siguió asistiendo a las sesiones municipales del 9, 16 y 23 de diciembre de ese año, mientras duró la huelga de los ganaderos natalinos, pero nada dijo en favor ni respecto de estos obreros y sus demandas. En otras palabras, ¡el Presidente del gremio ganadero de Punta Arenas, dejó solos a los obreros del gremio ganadero de Ultima Esperanza en esta oportunidad!.
Miércoles 18 de diciembre
Aún así, el día 18 de diciembre un grupo de obreros de distintos sindicatos de Magallanes formaron por propia iniciativa un Comité de Ayuda Fraternal, con el propósito de reunir fondos y ayudar a los trabajadores de Natales y cuya primera tarea fue iniciar la circulación de listas de erogaciones en Punta Arenas.
Como respuesta a la huelga ganadera natalina, la autoridad la declaró ilegal y decretó el desalojo de las estancias mediante la intervención de la fuerza policial. El Gobernador de Ultima Esperanza actuó aquí por expresas instrucciones emanadas del Intendente de la provincia. Como parte de la acción policial, fueron detenidos tres integrantes del Comité Obrero del Sindicato de Campo y Frigorífico: Manuel Villanueva, Juan Fariña y Alberto Ampuero, y tres inrtegrantes del Comité de Mujeres que apoyaba la paralización: María Vásquez, Margarita Barría y Olga López.
Jueves 19 de diciembre
El telegrama que envió el Gobernador Bonzi desde Natales al Intendente, en la mañana del 19 de diciembre, refleja interesantes aspectos de la huelga: "Organizóse un Comité de Mujeres con el fin de alentar a los obrerfos a que continúen la huelga y se sorprendió a sus organizadores con proclamas en flagrante delito de incitación a la huelga. Fueron detenidas, la Presidenta María Vasquez, la secretaria Margarita Barría y Olga López. El orden continúa inalterable. En los frigoríficos y algunas estancias se han presentado obreros que desean trabajar, considerándose la huelga fracasada." (929)
Pero, además fueron detenidas otras personas vinculadas al movimiento y consideradas por el Juez de Puerto Natales como cabecillas de la huelga, tales como Juan Ojeda O., regidor, Rafael González G., director de "El Esfuerzo" el periódico del Sindicato de Campo y Frigorífico, así como los obreros de las estancias Florindo Zúñiga A., Juan Aguilar Collao (sobreviviente del 27 de julio de 1920), Juan Herández González, Horacio Lara M., Francisco González Q., Hipólito Muñoz y Carlos Reley.
Las odiosidades que se generaron durante este conflicto en Puerto Natales contra el Gobernador Bonzi, duraron varios años, hasta que la presión social de los natalinos consiguió su destitución.
Viernes 20 de diciembre
El 20 de diciembre, se trasladó a Punta Arenas una delegación de obreros de Ultima Esperanza, mientras se plegaron al movimiento los obreros de las estancias del sector del Payne. Las conversaciones directas con la Sociedad Rural se iniciaron el mismo día.
Esa tarde se informó desde Puerto Natales, que alrededor de 60 obreros habían solicitado su reincorporación al trabajo en algunas estancias. Esta tendencia se fue acentuando en los días siguientes, a medida que los obreros que vivían mayores necesidades económicas se reintegraban al trabajo, para evitar la cesantía por otros largos meses.
Sábado 21 de diciembre
El día 21 de diciembre llegó a Puerto Natales el vapor "Pilar", el primero qu recaló en ese puerto después de la amenaza de huelga de los obreros de Mar y Playa de dicha localidad, lo que motivó la suspensión de las recaladas, originando un problema de abastecimiento al comercio.
Lunes 23 de diciembre
El 23 de diciembre, la delegación de obreros de Puerto Natales integrada por Arturo Martínez y Manuel Villanueva, expuso ante el diario local "El Magallanes" sus principales demandas: "El objetivo principal de nuestra visita es exponer a nuestra primera autoridad la situación de Natales, donde las autoridades han adoptado medidas represivas contra la huelga, manteniendo en la prisión a doce personas entre las cuales se hayan tgres mujeres... En cada estancia fue ratificada una declaración de los obreros que dejaban constancia de que no aceptaban el convenio firmado en Magallanes y pedían que se reconociera en el Convenio de Natales la firma de sus genuinos representantes, como se ha venido haciendo desde hace más de veinte años... Nuestro propósito y el de toda la clase obrera de Ultima Esperanza es esperar que se nos reconozca la razón que nos asiste para exigir que se firme el convenio colectivo como se hacía hasta el año pasado, y que los patrones consideren a Natales que es un departamento aparte, con derecho a que se discutan también sus intereses, como se hace con Magallanes." (930)
Jueves 26 de diciembre
El 26 de diciembre se informaba que se habían reanudado las faenas en dos estancias de Ultima Esperanza: Cerro Castillo (con 45 obreros) y Cerro Guido (con 58 obreros), y que los detenidos que habían sido enviados a la Cárcel de Punta Arenas fueron embarcados con destino a Valdivia para ponerlos a disposición de la Corte de Apelaciones. Los dirigentes obreros natalinos detenidos fueron Juan Efraín Ojeda, Rafael González, Hipólito Muñoz, Juan Hernández, Florindo Zúñiga, Horacio Lara, Juan Aguilar Collao, Francisco González, Carlos Reyes, y las dirigentes femeninas obreras María Vásquez y Margarita Barría.

Sábado 28 de diciembre
El 28 de diciembre en la tarde, tuvo lugar en Puerto Natales una asamblea amplia de todos los obreros en huelga, en la que después de oirse la cuenta del delegado enviado a Punta Arenas, Arturo Martínez, se analizó en detalle el estado en que se encontraba el conflicto, resolviéndose que era necesario regresar al trabajo no sin antes dejar constancia pública de las condiciones que se terminaba la huelga, por lo que se aprobó el siguiente voto:
"Teniendo presente:
1° La cuenta dada por el camarada Arturo Martínez sobre la comisión que fue a Magallanes a entrevistarse con el señor Intendente.
2° Que la primera Autoridad Provincial no quiso atender las peticiones de los obreros de campo, por considerar que la huelga en que se encontraban empeñados los trabajadores era ilegal y porque no estaban sindicados legalmente, ofreciendo intervenir una vez que volvieran al trabajo.
3° Que en Chile, según la Constitución existe libertad de asociación, no pudiendo las autoridades atender peticiones de organizaciones ilícitas, o sea las castigadas por el Código Penal y otras leyes penales, circunstancia que no se puede aplicar al Sindicato de Campo y Frigoríficos. Además, según el Código del Trabajo, la sindicalización no es obligatoria sino facultativa, siendo inaplicable, por otra parte a esta región, en atención a las características especiales de las labores de estos lugares.
4° Que la detención y envío a Valdivia de doce compañeros entre los cuales van dos mujeres, pretendiendo aplicarles el Decreto-Ley N° 50 es ilegal, ya que este decreto-ley es inconstitucional.
5° Que el despliegue de fuerzas de carabineros, la traída del crucero "Blanco Encalada", las medidas de restricción de la libertad de reunión, de palabra y la clausura del local obrero y del Partido Socialista, eran innecesarias en atención a que el movimiento obrero, se desarrollaba en la más absoluta tranquilidad.
6° Que todas estas circunstancias demuestran claramente la confabulación de las autoridades con los patrones, en este caso la Sociedad Rural, para ahogar este movimiento obrero, destinado a obtener una pequeña mejora de salarios, por lo cual los trabajadores deben desistirse de su acción transitoriamente, mientras continúen las actuales circunstancias de represión.
Por lo cual, el Sindicato de Campo y Frigorífico de Puerto Natales, en señal de protesta por esta situación creada a los trabajadores del campo, acuerda: 1° Ordenar la vuelta al trabajo de todos los obreros en huelga el lunes 30 del presente; 2° Comunicar esta resolución a las autoridades; y 3° Esperar la respuesta del señor Intendente de Magallanes, sobre el particular, de acuerdo con su ofrecimiento". (931)
En la asamblea se acordó también, agradecer el apoyo recibido por los distintos Comités solidarios, las gestiones de la Junta de Conciliación de Natales, y el respaldo de los Sindicatos de los frigoríficos de Bories y Natales.
Domingo 29 de diciembre
El 29 de diciembre se realizó en Punta Arenas un mitin público en el Teatro Politeama demandando la solución de este conflicto. Fue convocado por el Sindicato de Gente de Mar, el Comité de Ayuda Fraternal, el Comité Pro-Defensa Social y el Centro Cultural "Juventud Obrera".
Lunes 30 de diciembre
Los obreros de Ultima Esperanza se reintegraron a sus faenas en las estancias, desde el lunes 30 de diciembre en la mañana.
Esta huelga de los obreros de Ultima Esperanza no solo fué motivo de debates en el Congreso Nacional, cuando el Senador Marmaduque Grove en la sesión del Senado del 10 de enero de 1936, denunció la detención de sus dirigentes y su envío a la Cárcel de Valdivia, sino que además fue objeto de un discurso pronunciado por el delegado chileno a la Conferencia Panamericana del Trabajo que tuvo lugar a inicios de 1936.
Una de las duras lecciones de esta huelga, fue que ambos sindicatos ganaderos comprendieron que no podrían obtener sus reivindicaciones actuando cada uno por separado. De hecho, a continuación, nunca más actuaron divididos...
(932).


El Convenio Ganadero

para las faenas de

1935-1936

Al separarse las demandas de los dos Sindicatos Ganaderos de la Provincia, cada uno de ellos logró regalías distintas, y la diferencia vino a perjudicar a los obreros de Ultima Esperanza, como se puede apreciar al comparar ambos Convenios.


Así, el Convenio firmado por el Sindicato Ganadero y Frigorífico de Magallanes, fue del siguiente tenor. Obsérvese en este notable documento –hasta hoy inédito- la amplitud y diversidad de especializaciones de los obreros del campo y los logros alcanzados en materia de condiciones de trabajo.




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