Historia Social



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MINISTERIO DE FOMENTO


DELICIAS 1191

SANTIAGO DE CHILE
Al Señor

Intendente de Magallanes.

Concesiones.

CG/IR


415 A –11.

1015

C O N T R A T O P R O V I S O R I O.-
Entre el Jefe de Lavaderos de Oro, en representación del Fisco, debidamente autorizado por Decreto-Ley Nº280 de Julio de 1932, y por Decretos Supremos Nºs. 1334 de Agosto del mismo año y 1041 de 27 de Abril de 1933 y los señores Rubén García, Néstor García, Hernán García y Mateo Paravich, nacionalidad chilenos, estado civil solteros, profesión mineros, domiciliados en calle Bueras 117 de esta ciudad, se celebra el siguiente contrato para la explotación de los lavaderos de oro de “Isla Lennox”, ubicada en el Departamento de Tierra del Fuego, en una extensión de 9.350 hectáreas que comprende el terreno concedido, cuyos deslindes son los límites naturales de la Isla Lennox.
Don Rubén García y otros, que en adelante se denominará “el Concesionario”, instalará faenas de explotación de los lavaderos auríferos ya mencionados sujetándose a las siguientes estipulaciones:
1º. – El Concesionario queda obligado a ocupar y mantener en sus faenas un mínimo de 2 hombres por cada 10 hectáreas debiendo estar instalados los primeros 50 hombres dentro del plazo de un mes, contados desde la fecha del presente contrato. El Concesionario dará aviso por escrito a la Jefatura de Lavaderos de oro, de la fecha precisa de la iniciación de las faenas.
2º. – Los operarios a que se refiere el artículo anterior los tomará el Concesionario, con preferencia, de entre los que se encuentran inscritos en la Inspección del Trabajo de la provincia de Magallanes y serán entregados por dicha Inspección en el puerto más próximo a las faenas.
3º. – El Concesionario está obligado a recibir a los obreros en las faenas mismas y les proporcionará gratuitamente campamentos para su alojamiento. Los campamentos deberán cumplir de Oro por Circular Nº141, de 5 de Mayo de 1933.
3a. – Los tres artículos precedentes comenzarán a regir de 90 días a contar de la fecha del presente contrato. Antes del vencimiento de dicho plazo el Concesionario deberá hacer una presentación a la Jefatura de Lavaderos de Oro delimitando los terrenos que desean ocupar y indicando los deslindes precisos a fin de extender el contrato definitivo por dichos terrenos. El hecho de que el Concesionario no dé cumplimiento a lo estipulado en esta cláusula, viciará de nulidad el presente contrato provisorio, quedando por esta causa, rescindido este contrato.
4º. – El Concesionario establecerá pulperías para aprovisionar a los obreros y ellas se regirán en cuanto a las mercaderías en existencia, su precio y fiscalización, a las disposiciones que sobre el particular contiene el Reglamento.
5º. – El Concesionario se compromete a vender a la Jefatura de Lavaderos de Oro todo el oro producido, tanto el proveniente de las faenas individuales como el que éste obtenga directamente de la explotación que haga por administración, debiendo dar al Inspector Fiscal, al de la Ley Nº550, o al Ingeniero Regional respectiva, las facilidades necesarias para el control de la producción y obligándose a enviar quincenalmente al Jefe de Lavaderos de Oro los comprobantes de las compras que efectuarse a los obreros libres.
6º. – El Concesionario, a fin de cumplir con lo estipulado en la cláusula anterior en el caso de establecer faenas individuales, obligará al obrero que trabajare dentro de su concesión, a venderle todo el oro que extraiga al precio que la Jefatura la fijarse.
7º. – Si el Concesionario, en cambio, explotare su lavadero por administración, obligará igualmente a que el obrero le entregue todo el oro extraído como remuneración, un salario mínimo de tres pesos al día ($3.00). –
8º. – Ya sea que el Concesionario explotare su lavadero por faenas individuales o de administración, pagará a los jornaleros que ocupare en otras clases de trabajos, su salario mínimo de tres pesos al día, ($3.00. -
9º. – Los salarios a que se refieren los dos artículos anteriores deberá pagarlos el Concesionario dentro de los diez primeros días de cada mes y quedará éste obligado a entregar a los obreros, a cuenta de sus haberes, artículos de primera necesidad a lo menos por una cantidad igual a la mitad del salario.
10º. – El Concesionario se compromete a pagar al Fisco como retribución, una regalía del 1%, durante el primer año y del 2% en los restantes, del valor total del oro que entregue.
11º. – Este porcentaje de retirbución al Fisco se descontará por la Jefatura de Lavaderos de Oro, de cada entrega de oro que efectúe el Concesionario.
12º. – El plazo de duración del presente contrato será de 3 meses, a contar desde esta fecha, y vencerá, en consecuencia, el 11 de Noviembre de 1933, quedando facultada la Jefatura de Lavaderos de Oro para poner término a este contrato antes del vencimiento del plazo estipulado, en los casos que como causales de caducidad de la concesión señala expresamente el Reglamento aprobado por Decreto Supremo Nº1041, de 27 de Abril de 1933, en sus art.s 27, 28, 29 y 37 que se dan por expresamente reproducidos en el presente contrato.
13º. Este contrato será esencialmente prorrogable y se concederá la prórroga solicitada por el Concesionario, siempre que éste haya cumplido con las obligaciones contraídas y la Jefatura de Lavaderos de oro accedere a ella. Todo sin perjuicio de lo dispuesto en el art. 47º del Reglamento citado en la cláusula anterior.
14º. – El presente contrato se otorga sin perjuicio de concesiones, permisos para trabajar o pertenencias legalmente constituídas o en actual tramitación.
15º. – La Jefatura de Lavaderos de oro se reserva la facultada de modificar las condiciones de este contrato con aviso previo de treinta días.
16º. – El Concesionario declara conocer y se compromete a dar estricto cumplimiento al Reglamento aprobado por Decreto Supremo Nº1041, de 27 de Abril de 1933, cuyas disposiciones serán parte integrante de este contrato.
17º. – El Concesionario se compromete también a cumplir y acatar en todas sus partes las disposiciones que en el futuro dicte la Jefatura de Lavaderos de Oro.
18º. – El presente contrato se firma en presencia de dos testigos y en cinco ejemplares, de los cuales se entregará uno al Concesionario y los otros los distribuirá la Jefatura de Lavaderos de Oro en la forma indicada en el art. 17º del Reglamento referido.
19º. – Para todos los efectos del presente contrato, las partes fijan como domicilio la ciudad de Santiago.

SANTIAGO, 11 de Agosto de 1933. –(888)

Aún en medio de tantas y tan diversas actividades de trabajo, la zona de Magallanes continuaba recibiendo los ecos y consecuencias del período llamado de la "anarquía" en el centro del país.




De candidato presidencial

a relegado:

Elías Lafferte en Magallanes

(1933)

Terminado el período de la llamada "anarquía", reasumió como Presidente de la República Arturo Alessandri. En las elecciones presidenciales de octubre de 1932, Alessandri obtuvo 187.000 votos, contra 60.000 de Marmaduque Grove, 47.000 de Rodríguez de la Sotta, 42.000 de Enrique Zañartu y 4.000 de Elías Lafferte.


La segunda administración de Alessandri se caracterizó, a diferencia de la primera (1920-1925), por una política más conservadora y de represión contra la dirigencia obrera. Gracias a una ley de abril de 1933, Alessandri obtuvo un conjunto de "facultades extraordinarias" que le permitieron detener y relegar ciudadanos en todo el territorio de la República.
Producto de estas facultades, el dirigente obrero Elías Lafferte, después de haber participado en las elecciones presidenciales de 1932, fué enviado en condición de relegado a Magallanes y después a Chiloé.
Una Factura de la Comunidad "Almirante Señoret", una empresa naviera con asiento en Porvenir, fechada el 22 de mayo de 1933, dirigida al Ministerio del Interior dice textualmente: "Orden Intendencia de Magallanes. Oficio N° 482. 2 pasages de Magallanes a Porvenir al reo Elias Lafferte y al agente 4° de Investigaciones Manuel Sepúlveda Romero. $ 60.- Es decir, que en mayo de 1933, Lafferte fué enviado desde Punta Arenas donde estaba relegado desde abril de ese año, a la localidad de Porvenir. Pero, los viajes del relegado Lafferte no habían terminado.
Una factura de la Sociedad Anónima Comercial Braun & Blanchard, fechada el 30 de junio de 1933, dirigida al Ministerio del Interior, dice lo siguiente: "Señores Ministerio del Interior (Dirección General de Investigaciones). por vapor Magallanes, Viaje N° 241. Valor de dos pasajes de 3ª. clase desde esta ciudad hasta Castro, extendidos a favor del relegado Sr. Elias Lafferte y del agente de Investigaciones Sr. Manuel Sepúlveda R., que le sirve de custodia, extendidos según Oficio adjunto N° 587 del 14.06.33: $ 440.00." (889)
El Intendente de Magallanes, Carlos Jara Torres, le remitió al Ministro del Interior el oficio N° 805 de fecha 22 de agosto de 1933, en el que comunica: "República de Chile. Intendencia del Territorio de Magallanes. Envía facturas sobre traslado relegados Elías Lafferte y Juan Segundo Leiva. Magallanes, 22 de agosto de 1933. N° 805. Adjunto tengo el honor de enviar a US, por triplicado, tres facturas ascendentes en total a la cantidad de novecientos sesenta y ocho pesos veinte centavos ($ 968,20) valor de pasajes proporcionados a los relegados Elías Lafferte y Juan Segundo Leiva y custodios correspondientes, los cuales fueron trasladados a distintos puntos de la República de orden de ese Ministerio. Ruego a US. se sirva, si lo tiene a bien, ordenar su cancelación. Saluda a US. Carlos Jara Torres. Intendente." (890)
La solidaridad con Lafferte y Leiva se hizo presente también en Magallanes, a pesar del silencio de la prensa sobre estos hechos.

Un breve panorama

de la fuerza de trabajo

en Magallanes hacia 1933

Uno de los temas que ocupaban el interés de los dirigentes sindicales y gremiales hacia mediados de 1933, era el nuevo proyecto de ley de colonización y arrendamiento de tierras de Magallanes que se discutía en el Congreso Nacional.


A este efecto, y como parte de un amplio debate público que se produjo sobre el tema, los líderes de los trabajadores se reunieron frecuentemente con las autoridades. Al dar cuenta “El Magallanes” de una de esas reuniones, en julio de 1933, encontramos una nómina de los dirigentes obreros y gremiales entonces vigentes por aquel entonces: “...Presidente del Sindicato Profesional Ganadero y Frigorífico de Magallanes, Pedro A. Ruiz, Presidente del Sindicato Profesional de Metalúrgicos y Anexos, Gregorio Norambuena; Representante del Sindicato de Gente de Mar, Ramón Felium; Presidente del Sindicato de Jornaleros de Mar y Playa, Fidel Pizarro; Presidente del Sindicato de Oficiales de Marina Mercante, José Gallardo Cárcamo; Presidente del Sindicato Gráfico, Rodolfo Vergara; Presidente del Sindicato Profesional de Obreros en Maderas, Antonio Cárcamo; Presidente Sindicato Industrial Mina Loreto, Bernardino Paredes; Presidente del Sindicato de Electricistas, Juan Mattson; Presidente del Sindicato de Transports y Anexos, Carlos Aros; Presidente del Sindicato Aurífero, Carlos Pérez; Presidente del Sindicato de Choferes Asalariados, Pascual Oyaneder; Presidenta del Sindicato Femenino de Oficios Varios, Ana R. de Serantes; Presidenta del Sindicato de Costureras ‘La Aguja’, Hortensia Reynaldo; Presidente del Sindicato de Zapateros y Anexos, Alberto Fernández; Presidente del Sindicato de Panificadores, Rudecindo Ulloa...” (891). Existían además un Sindicato de Carreteros y un Sindicato de Choferes del Servicio Público.
Siempre hacia 1933, se estimaba el total de la población obrera de Magallanes en unos 9.000 trabajadores (sin contar a los empleados), de los cuales unos 5.000 se ocupaban en las estancias y frigoríficos, entre diciembre y enero, mientras que los frigoríficos magallánicos ocupaban unos 1.500 obreros entre febrero y abril, y algunos hasta principios de mayo), y otros 1.500 obreros chilenos eran contratados en los frigoríficos de la Patagonia argentina (5 en total), los que eran "enganchados" casi totalmente en Magallanes.
A su vez, en la industria maderera se estimaba una población obrera de 1.000 trabajadores.


La cuestión

de la representación parlamentaria

de Magallanes

(1933 - 1937)

La demanda de una representación parlamentaria para Magallanes, es una antigua aspiración que podemos encontrar presente en los planteamientos de la Unión Obrera (en 1897 y 1898) y sobre todo durante el primer período de la Federación Obrera.


Pero, como ha sucedido históricamente con Magallanes, las demandas ciudadanas o de los habitantes de la región, sólo vienen a cumplirse varios años y decenios incluso después. La primera elección parlamentaria tuvo lugar en Magallanes en 1933, noventa años después de haberse establecido la Colonia.
En la primera elección de Diputados para Magallanes (que tuvo lugar el 5 de marzo de 1933), participaron cuatro candidatos: Julio Silva (por el partido Socialista), Armando Sanhueza Líbano (por el partido Radical y el partido Democrático), Oscar Godoy (por el partido Conservador y Manuel Chaparro Ruminot (por el partido Regionalista, Radical Socialista y partido Demócrata).
Manuel Chaparro Ruminot obtuvo el 58% de los sufragios emitidos (3.570 votos) siendo elegido el primer Diputado por Magallanes, mientras que Armando Sanhueza sólo consiguió 1.723 votos.
En las segundas elecciones parlamentarias en Magallanes (efectuadas el 7 de marzo de 1937), los principales candidatos eran Manuel Chaparro Ruminot por los regionalistas, Epifanio del Canto, por los conservadores, y Juan Efraín Ojeda, por el Frente Popular (radicales, socialistas y comunistas).
De un total de 3.854 votantes inscritos que participaron en el comicio, el candidato conservador Del Canto obtuvo 317 votos, Chaparro obtuvo 1.328 votos y Juan Efraín Ojeda consiguió 2.209 sufragios, siendo éste último electo Diputado por Magallanes por el período 1937-1941.
Entre las peticiones que manifestó (en junio de 1933) un Comité Obrero creado por los representantes de todas las organizaciones sindicales legalmente constituidas, se solicitaba la construcción de un pabellón para "insanos", la aplicación de medidas de control sobre el peso y el precio del pan, y el abastecimiento de carne barata para la población, en base a cuotas fijadas por la autoridad.
El tema de la legislación de Colonización y Arrendamiento de Tierras en Magallanes ocupaba tanto a las organizaciones sindicales, reflejando toda una nueva orientación de las aspiraciones de los obreros, que el Gobierno provincial organizó diversas reuniones con sus dirigentes (en 1933) para discutir las bases del proyecto de ley, reuniones en las que participaron activamente, además, los delegados de los partidos políticos existentes en la zona, a saber: Conservador, Demócrata, Democrático, Regionalista, Radical-Socialista, Socialista y Radical.
Las demandas de las organizaciones sindicales en aquel entonces, no solo se expresaron por la vía de la prensa obrera (en particular por los periódicos de los Sindicatos Ganaderos de Puerto Natales y de Punta Arenas), sino que comenzaron también a ser parte de las páginas del periódico "El Socialista", cuyo primer número apareció el 20 de mayo de 1933, bajo la inspiración de un grupo de dirigentes que habían formado el "Partido Socialista Marxista" entre los cuales una figura destacada era el líder de los empleados Luis Requena Aiscorbe. El Partido Socialista Marxista formado por Requena y otros dirigentes, fue el segundo partido socialista creado en Magallanes, y su formación se corresponde con los efectos de la experiencia de la República Socialista recientemente ocurrida.
Las celebraciones del 27 de julio, fueron realizadas en 1933 bajo los auspicios de los obreros campesinos y de los muelles, conservando una antigua tradición con una velada. El jueves 27 de julio de 1933 se efectuó una velada en el Teatro Municipal en la que hubo discursos y números artísticos. El acto fue organizado por un Comité de Dirigentes Obreros, cuyos líderes Adalio Uribe, por el Sindicato de Gente de Campo de Natales y Paredes, por el Sindicato de Gente de Mar, destacaron la importancia de la fecha. “Pronunció el discurso alusivo a este aniversario el dirigente del Sindicato de Gente de Campo, don Adalio Uribe, recordando los luctuosos acontecimientos que sufrieron los obreros de la asociación en esa fecha y señaló la circunstancia de que todos esos crímenes habían quedado sin castigo. Terminó su discurso haciendo un llamado a los obreros a unirse en las filas de la organización.” (892)
Los números artísticos fueron realizados por el conjunto “Ideal Juvenil”, cuyos integrantes Lidia Freire, Palmira de N., Marta Naranjo, E. Medina, , J. Freire y P. Naranjo, interpretaron canciones y ejecutaron breves escenas teatrales. Relata “El Magallanes” a este respecto. “El niñito Edmundo Vargas de 6 años, recitó el monólogo ‘Gobierno gaucho’ y los aficionados D. Muñoz y C. Bórquez interpretaron sus respectivos monólogos con pasta de artistas...” Como se verá más adelante, en 1934, éstas celebraciones fueron organizadas por un Comité Pro-Unión Obrera de Magallanes.
Hacia junio de ese mismo año, se constituyó un Comité Obrero, nombrado por los presidentes de los Sindicatos legalmente constituidos, con el objeto de preparar un petitorio dirigido a las autoridades de la provincia. Integraban dicho organismo los sindicatos Minero, de Transportes y Anexos, Panificadores, Madereros, Gráficos, Auríferos, Choferes Asalariados, Metalúrgicos y Anexos, el Sindicato de Gente de Mar y el Sindicato Ganadero.
¿Qué demandaban estas organizaciones a mediados de 1933? Solicitaban –entre otras medidas- la construcción de un pabellón para enfermos mentales, que se independice la Beneficencia de Magallanes respecto del resto del país; se suspenda el reparto de tarjetas de racionamiento de carne barata, “...por considerarse que hiere la dignidad de la clase trabajadora...”, así como la creación de más puestos de expendio de carne barata (893); que los comerciantes cumplan en el peso del pan; que no se permita el aumento del precio del pasto utilizado como forraje; elaborar una propuesta para reformar el Código del Trabajo y la creación de un Consejo Local del Seguro Obrero. (894)

1934:

comienzan a expresarse los empleados

con nuevos líderes

En 1934, y en medio de una polémica a nivel nacional por la tentativa de derogar la Ley de Empleados Particulares, se registra la aparición en Punta Arenas, del primer número del periódico "El Despertar" de la Sociedad de Empleados de Magallanes, uno de cuyos animadores más activos era Luis Requena A.


El año 1934 y dentro del ambiente de división y dispersión que vivía el movimiento sindical en Magallanes, la conmemoración del 1° de mayo revistó un carácter modesto. Informa “El Magallanes” que a las 9 de la mañana del día martes 1° de mayo, una columna de obreros con sus estandartes marchó desde el local del Sindicato Ganadero hasta el Cementerio, “...donde fue depositada una corona en la tumba del mártir obrero de Magallanes, señor Daniel Avendaño, usando de la palabra el delegado del Sindicato Ganadero, señor J. Francisco Freire.” Se hizo un minuto de silencio “...en homenaje a las víctimas de los movimientos de la clase obrera.” A las 10.30 de la mañana esta misma columna y delegación obrera se dirigió a la Cárcel Pública, donde se hizo entrega de donaciones del comercio y los trabajadores (895).
En la tarde una delegación obrera se dirigió al Asilo Miraflores donde se repartieron golosinas y frutas a los 48 huerfanitos y en la sección adultos de dicho establecimiento, a los inválidos.
El acto principal tuvo lugar en el Salón Armonía (antigua sede de la Sociedad Cosmopolita de S.M.), en el que los oradores principales fueron los dirigentes Gregorio Norambuena y Carlos Plata Salazar, mientras que los números artísticos estuvieron a cargo de exalumnos del Centro Don Bosco y de la Escuela Superior de Hombres. (896)
A su vez, el 27 de julio, otra de las fechas tradicionales del calendario sindical en Magallanes, se celebró solo con una romería al cementerio y una visita de la Cárcel de Punta Arenas: “...frente a la tumba de los obreros muertos en esa ocasión, se reunieron todos los delegados del Comité Pro-Unión Obrera, elementos trabajadores y público en general. En el momento oportuno, pronunció un discurso el representante del Sindicato de Metalúrgicos, señor Gregorio Norambuena, quién hizo un recuerdo de los trágicos sucesos del incendio de la Federación Obrera de Magallanes que causaron honda consternación en el público en aquella época en que reinaba un verdadero terror. Le siguió en el uso de la palabra un Delegado de los obreros de Natales. A continuación se procedió a depositar coronas fúnebres que confeccionaron el Comité Pro-Unión Obrera y los obreros de Tierra del Fuego. Los sindicatos de Jornaleros, de Gráficos, de Metalúrgicos y Obreros en Madera que están adheridos al Comité Pro-Unión Obrera, efectuarán una visita oficial a los reos de la Cárcel, llevándoles golosinas, obsequios, cigarrillos, etc., el próximo domingo.” (897)
Por aquel tiempo, no obstante la crisis y el clima de desunión que afectaba a los sindicatos, continuaban surgiendo nuevas entidades sociales representativas de los trabajadores. En los primeros días de julio de 1934 se registra la formación de la Sociedad Obrera Yugoslava, una sociedad obrera mutualista que agrupó a varias decenas de trabajadores de origen eslavo residentes en Magallanes. Su primera actividad consistió en un baile social efectuado en la pensión “London” de Punta Arenas, ubicada en Pedro Montt 927.
Otras organizaciones, como la Asociación de Profesores de Magallanes, que reunía a varias decenas de docentes del Magisterio local, también desarrollaban actividades y demandas. Se informaba en “El Magallanes” de julio de 1934: “El profesorado ha formado el Frente Económico para luchar por su mejoramiento.” (898)
En julio de 1934 se produjo en Magallanes un movimiento de opinión que involucró a la mayor parte de los gremios y sindicatos como consecuencia de la medida de expulsión decretada por el Gobierno de Arturo Alessandri, contra los residentes italianos Eugenio Torterolio y Ernesto Lertora Carminati, a quienes se sindicaba de "comunistas".
Entidades tan diversas como el Partido Regionalista, un Comité de Contribuyentes, el Sindicato Ganadero y Frigorífico (dirigidos por Lorenzo Paillamán, Bernabé Barría y José Muñoz), un Comité de Madres de Familia, los Directores de los periódicos "El País" de Natales (Augusto Oyarzún B.), "El Natales" (Erico Wegmann H.) y "El Esfuerzo" (Juan Aguilar Collao), el Sindicato de Mar y Playa (dirigidos por Onofre Ampuerto Galindo y Juan Ojeda Barría) y una nómina de más de 200 vecinos de Puerto Natales, dirigieron sendas peticiones al Ministro de Interior de la época, demandando la revocación de la medida.
El oficio N° 3642 del Ministerio del Interior de fecha 31 de julio de 1934 dice textualmente: "Santiago, 31 de julio de 1934. S.E. el Presidente de la República decretó hoy lo que sigue. Vistos estos antecedentes, DECRETO: Suspéndese, hasta nueva resolución, los Decretos N° 3379 y 3380 de 17 del actual que autorizan al Intendente de Magallanes para expulsar del territorio nacional a Eugenio Torterolio Balbo y Juan Ernesto Lertora C., respectivamente. Tómese razón, comuníquese y publíquese. Alessandri. Luis Salas R. Lo que transcribo a U. para su conocimiento." (899)
Este mismo año de 1934, la Intendencia de Magallanes procedió a entregar al Sindicato Ganadero y Frigorífico de Magallanes, el inventario completo de las maquinarias y muebles de la Federación Obrera de Magallanes, que se encontraban incautados desde 1920. El documento de entrega de estos materiales lleva por título "Magallanes, 31 de agosto de 1934. Inventario valorizado de la Imprenta "El Trabajo" de la ex-Federación Obrera de Magallanes que actualmente se encuentra en la Carcel y que por Escritura de esta fecha ante el Notario Jorge Gallardo Nieto se entrega en depósito al Presidente del Sindicato Ganadero y Frigorífico de Magallanes don Pedro Alcántara Ruiz Cárdenas, con autorización del Señor Ministro del Interior." (900) Este inventario lleva la firma del Intendente de aquel entonces, Carlos Jara Torres.
Desde entonces, la imprenta del antiguo diario "El Trabajo" estuvo a disposición del Sindicato Ganadero, pero debido a su estado de desgaste, el Sindicato debió seguir imprimiendo su periódico en su propia imprenta.

Los empleados de Magallanes

se vuelven a poner

en movimiento

Mientras esto sucedía, en el variado mundo de los empleados de Magallanes se vivía un clima de inquietud.




La voz de alarma

"La Sociedad de Empleados de Magallanes cuyo sentir interpreta, sin lugar a dudas, el pensamiento de la totalidad de los empleados particulares del Territorio, he creído necesidad imperiosa, deber ineludible en esta hora grave en que en las esferas oficiales se pretende, sin consultar, debatir los intereses de un gremio que, como el nuestro significa una fuerza vital en el conglomerado social de la República, editar éste organo de prensa en cuyas columnas los asalariados de nuestro gremio pueden emitir sus opiniones, publicar sus censuras, fustigar sin temor las arbitrariedades con que los más significados elementos del capital pretenden destruir, derogar, tergiversar con fraude y malicia, leyes que, si bien no consultan con amplitud nuestros intereses, por lo menos nos cubren siquiera en parte de los abusos con que la clase patronal disminuye y hasta destruye los legítimos derechos a que con ellos nos hemos acreedores después de una labor agotable y de una vida de esfuerzo y trabajo.
Pero, los empleados de Magallanes no podíamos desentendernos de este momento trascendental en que están en juego nuestros vitales intereses y nuestro gremio, magnífico de juventud y de vida, se hace representar ante la opinión pública del Territorio por medio de este periódico, en cuyas columnas hará notar la reacción de su rebeldía y la justa cólera que en el despierta las solapadas tentativas de destruir de un plumazo las mínimas ventajas económicas que nos había reportado la Ley de Empleados Particulares del año 1924..."
(901)

Esta diversidad de organizadores en los actos del 1° de Mayo y del 27 de Julio, fechas hitos en la historia sindical de los trabajadores de Magallanes, reflejaba el estado de desunión que reinaba entre sus sindicatos, en 1934.




La lenta reagrupación

de los gremios de empleados

en Magallanes

Los esfuerzos de reagrupación y de formación de nuevas entidades unitarias que representen a los empleados, se iniciaron tanto en el resto de Chile como en Magallanes en los inicios de la década de los treinta y culminaron a fines de esta década.


En 1932, se registra una primera tentativa de movilización y organización de los empleados fiscales, a través de la Agrupación de Profesores de Magallanes, quienes enviaron el siguiente memorandum a los funcionarios de la Intendencia de Magallanes:
"Magallanes, 1º de Junio de 1932.

Señores Empleados de la Intendencia.
Muy señores nuestros:
Tenemos el agrado de comunicar a Uds. que nuestra Agrupación ha resuelto emprender una nueva y decidida campaña en pre del mejoramiento de la situación económica,por demás angustiosa,en que nos encontramos los empleados públicos del Territorio. –



En el convencimiento de que nuestro propósito encarne el sentir de todos Uds., hemos acordado realizar el lunes 6 de Junio, a las 6 de la tarde, en la Escuela Superior de Hombres, una asamblea amplia de EE.PP. con el fin de cambiar ideas para ver las mejor forma de elevar en conjunto, nuestras peticiones de mejoramiento al Supremo Gobierno. –
La insufuciencia de nuestros sueldos para afrontar la carestía de la vida en esta región, nos indica a pedir, con justísima razón,hoy más que nunca, la abolición de los descuentos indebidos que cercenan nuestros sueldos y el derecho que nos asiste para que se nos dé una gratificación de zona que compense el mayor gasto y sacrificio que implica servir en Magallanes. –
En la seguridad de contar con su asentimiento, les rogamos se sirvan asistir, o enviar delegados a la reunión que celebramos el lunes, a las 18, horas, en la Escuela Superior de Hombres. –
De Uds. sus muy Attos. y SS.SS. –
Por la “AGRUPACION DE PROFESORES DE MAGALLANES”

Nemesio Rodríguez, Julio Silva,

Secretario. Presidente. (902)

Siempre hacia 1932, y ante la prohibición de organizar gremios para los empleados fiscales, Clotario Blest se dió a la tarea de crear clubes culturales y deportivos. La primera organización de los empleados públicos fué la Federación de Trabajadores del Estado (FTE), formada en 1938, pero muchos funcionarios -de mentalidad individualista e incluso arribista- se negaban a denominarse "trabajadores" para no confundirse con los obreros. La FTE tuvo poca vida, y sólo hacia 1943, se lem cambió el nombre por el de Asociación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF). Ese mismo año, la ANEF se afilió a la Confederación de Trabajadores de Chile (CTCH).


En 1932, la Sociedad de Empleados de Comercio de Magallanes, preocupada por los problemas del comercio y de la necesidad que se publiquen las pizarras de precios, envió el siguiente petitorio al Intendente de la Provincia:

"Magallanes, Abril 8 de 1932.




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