Historia Social



Descargar 7.88 Mb.
Página61/105
Fecha de conversión28.10.2018
Tamaño7.88 Mb.
1   ...   57   58   59   60   61   62   63   64   ...   105

Sueldos desde el 1º de Noviembre hasta el 31 de Marzo



Ovejeros.- Los de estancia ganarán $275.- mensuales y los puesteros $328.- Pero deberán adquirir los víveres por su cuenta, salvo la carne, luz y lumbre, que le será suministrado por cuenta de la estancia. Los arreos que duren más de dos días fuera de la estancia, pasando este tiempo se pagarán $10.- extra. Cuando se les contrate en Magallanes se les pagará pasaje.
Cocineros.- sueldo mensual para diez hombres, $323.-; diez a treinta, $356; de treinta a cincuenta,$455; de cincuenta a setenta, $521; de setenta a cien, $576; y cuando pase este número percibirán el cincuenta por ciento más sobre su sueldo por cada veinte hombre. Los estancieros deberán proporcionar a estos los víveres necesarios para la condimentación de una buena y abundante alimentación, inclusive verduras frescas, cuando las haya de acuerdo con el número de empleados que posee el establecimiento. Todo cocinero tendrá un ayudante permanente cuando el establecimiento cuente con más de diez empleados y menos de veinte y cinco; dos, de veinte y cinco a cincuenta; tres de cincuenta a setenta y cinco y cuatro cuando pasen de este número y cuando pasen de setenta le proporcionarán además un cortador de carne.
Los cocineros no estarán obligados a hacer el pan para más de treinta hombres. Todo cocinero o ayudante tendrá derecho a un día de descanso mensual lo que podrá solicitar en conjunto con el tiempo trabajado.
Los cocineros no deberán reemplazar al panadero, ni éste al cocinero salvo el caso de fuerza mayor.
Panaderos.- sueldo mensual: por treinta hombre hasta cuarenta, $312.-; de cuarenta a cincuenta, $323.-; de cincuenta a sesenta, $334.-; de sesenta a setenta, $345.-; de setenta a ochenta, $356.-; de ochenta a noventa, $367.-; de noventa a cien, $378.-; de cien a ciento veinte y cinco, $389.-; de ciento cincuenta a ciento setenta y cinco, $411.-; de ciento setenta y cinco a doscientos, $422.-; y cuando pasan de este número $433.- El panadero que goce de $323.- no está obligado a elaborar sólo más de dos quintales de harina, y si pasa de esta cantidad tendrá derecho a un ayudante.
Trabajadores no especificados:
Sueldo mínimo mensual:
Peones:$253.- desde el 1ºde Noviembre hasta el 31 de Marzo y desde el 1º de Abril hasta el 31 de Octubre, $210.-Carreros: desde el 1º de Noviembre hasta el 31 de Marzo, $248.- y desde el 1º de Abril hasta el 31 de Octubre $225; Velloneros: $185.- mensuales. Campañistas: desde el 1º de Noviembre hasta el 31 de marzo, $242.- y desde el 1º de Abril hasta el 31 de Octubre, $220.- Ayudante a Panaderos: desde el 1º de Noviembre hasta el 31 de Marzo, $286.- y desde el 1º de Abril hasta el 31 Octubre, $200.- Mozos: desde el 1º de Noviembre hasta el 31 de Marzo, $268.- y desde el 1º de Abril hasta el 31 Octubre, $244.- Carretoneros: desde el 1º Noviembre hasta el 31 de Marzo, estos obreros gozarán también de un aumento del 10% sobre sus sueldos ganados con anterioridad al 1º de Noviembre de 1928, ó sean $225.- más de 10% igual $22.50 lo que hace un total de $247.50 y desde el 1º de Abril hasta el 31 de Octubre percibirán el mismo sueldo que actualmente que están ganando, osean $225.- El personal del galpón se regirá por mismo horario de trabajo que rige para los esquiladores, pero ciñéndose a las 8 horas diarias de labor, osean 48 horas semanales, descansándose los Sábados después de almuerzo (Sábado Inglés). Todo trabajo de exceso de las 48 hora semanales se abonará en general, a razón de $2.- por cada hora. El trabajados movilizado para cualquier parte del Territorio, de donde residiera, tendrá pasaje de ida y vuelta, siempre que haya prestado servicios efectivos durante un mes por lo menos.
La comida que se proporcione en las Estancias, será sana y abundante, y sin costo alguno para los trabajadores, salvo los contratistas, excluyendo de éstos a los esquiladores.
Todo obrero disfrutará de amplia libertad para asociarse a las instituciones que él desee, y también tendrá perfecto derecho de retirar sus haberes cuando lo estime conveniente, previo aviso de un día. Es entendido que los Estancieros no permitirán hacer ningún descuento a las cuentas de los obreros, aparte de los que ordenan las leyes, tales como impuesto a la renta, etc. Los trabajadores para pagar sus cuentas particulares deben retirar sus cheques, pero evitarán giros de cheques por menos de veinte pesos. Para las faenas del campo o frigoríficos, las administraciones tratarán de ocupar a los trabajadores radicados en el pueblo o bien en el Territorio, con preferencia sobre los que vinieren de otras partes. Los obreros que trabajen en las estancias serán permitidos a pastorear hasta dos caballos particulares. Retirándose definitivamente de la estancia, no será permitido dejar dichos animales en la misma.
En caso de desaveniencia entre los obreros y los patrones se designarán tres obreros para que de común acuerdo solucionen la dificultad con el patrón o el administrador. Si no hay acuerdo en la estancia donde haya administrador, tiene que ser sometido a la Gerencia o representante en Magallanes y si no hay acuerdo con estos últimos, será designado el Intendente del Territorio para que falle en último recurso.
Queda claramente entendido que mientras el Intendente dicte su fallo, por ningún pretexto se paralizarán sus faenas. El fallo del Intendente deberá ser acatado por ambas partes.
En la oficina o despacho de cada estancia se colocará en una parte visible una copia del presente convenio, la que tendrá el timbre de la Intendencia, como prueba que es copia fiel del original.
Nota: los sueldos de los ovejeros, puesteros, cocineros y panaderos, a contar desde el 1º de Abril hasta el 31 de Octubre serán los mismos como los especificados en el último convenio firmado en la Intendencia para la temporada 1925-1926.
El la cláusula de trabajadores no especificado se deja establecido que a los Campañistas se les pagará $40.- y a los Carreteros también $40.- por cada caballo o buey amansado respectivamente. Este convenio comienza a regir desde el 1º de Noviembre de 1930.
Para constancia se firman tres ejemplares del mismo tenor en Magallanes a veintiuno del mes de octubre de mil novecientos treinta. Por el Comité de Estancieros de la Sociedad Rural de Magallanes, en representación de los estancieros del Territorio afiliados a ella.firman los señores L.R.W.Greer, y el secretario, Alfonso Braukmann.
Por el Sindicato Profesional de la Industria Ganadera y Frigorífica de Magallanes, firman los señores Carlos Plata, como Presidente; G.Bravo y Tobías 2º Gallardo.

(837).


En este período, ya aparece con fuerza un nuevo líder sindical de los obreros de las estancias: Carlos Plata Salazar.


En noviembre de 1930 se constituyó en Porvenir un Sindicato de Trabajadores de Campo y Frigoríficos de Tierra del Fuego, donde se agrupaban obreros de los establecimientos ganaderos, de la industria frigorífica y de la localidad de Porvenir.
En 1932, los principales dirigentes de este Sindicato porvenireño eran Roberto Plata Salazar, como Presidente y Arturo Vera Sotomayor, como Secretario, como lo atestigua esta curiosa "credencial-petitorio" emitida ese mismo año: "El Sindicato de Trabajadores y Ganaderos de Tierra del Fuego autorizó en una de sus últimas Reuniones al compañero A. J. Martinez Y., para que solicite la venida a Porvenir del señor Secretario de Bienestar Social de Magallanes, debido a las dificultades suscitadas entre el elemento obrero de este departamento. El Directorio de este Sindicato espera que con la intervención acertada de este funcionario del Trabajo, quedará solucionada en forma definitiva la situación incierta de este elemento trabajador. Es del conocimiento general que la actuación del señor Secretario de Bienestar de Magallanes ha dado óptimos resultados en cuenta a los asuntos de Sindicatos se refiere, - en conformidad a la Ley 4057.- Por la tanto esperamos que su traslado a Porvenir reportará grandes beneficios a la masa obrera de este departamento.- Se extiende la presente Credencial autorizada a cuatro de abril de mil novecientos treinta y dos en Puerto Porvenir. Arturo Vera Sotomayor, Secretario. Roberto Plata Salazar, Presidente."

De este modo, la organización sindical no solamente se concentraba en Punta Arenas, sino que alcanzaba ahora a la totalidad del territorio, pero allí donde se conservaban las tradiciones obreras y sindicales más antiguas desde la década de los años veinte era en Ultima Esperanza.



Chilotes y natalinos:

las arraigadas tradiciones obreras

de Ultima Esperanza

En efecto, en Puerto Natales y en los establecimientos ganaderos que la rodeaban, una elevada población inmigrante chilota daba fuerza a un sindicalismo distinto al de Punta Arenas, contribuyendo a afirmar así de paso, la identidad cultural propiamente natalina.




Las tradiciones

obreras y sindicales

de Puerto natales

y Ultima Esperanza

En la tradición histórica del sindicalismo magallánico durante el siglo XX, el Sindicato de Campo y Frigorífico de Puerto Natales es uno de los raros sobrevivientes del anarcosindicalismo. Puede afirmarse incluso, que el sindicalismo natalino siempre tuvo un desarrollo diferente y más "libertario" que el del resto de la región de Magallanes.


Sus frecuentes y cercanas vinculaciones con la Patagonia argentina y con las organizaciones obreras de Santa Cruz, sobre todo antes de 1920-1921, y su distancia geográfica con Punta Arenas, contribuyeron a acentuar en ellos una visión independiente de la acción sindical.
Entre los obreros chilotes radicados en Natales y Ultima Esperanza están algunas de las raíces más profundas y diferenciadoras de la identidad cultural natalina.
No obstante la represión subsecuente a la rebelión obrera de enero de 1919 y a la huída de varios de sus dirigentes hacia la Patagonia argentina, el anarco-sindicalismo siguió latente expresándose entre los obreros del campo de Ultima Esperanza, ya sea a través de la prensa que continuó circulando, o de los numerosos manifiestos, libros y volantes que iban de mano en mano.
Es necesario entender que las tradiciones obreras y sindicales natalinas, están profundamente asociadas con la poderosa corriente de influencia chilota que domina en Ultima Esperanza.
Desde los inicios del siglo XX, cuando se estableció la línea de navegación de Braun & Blanchard (1907), los chilotes iniciaron un lento e interminable proceso de migración desde la Isla Grande (en particular, desde los puertos de Achaco, Ancud, Castro y Dalcahue, donde esos barcos recalaban) hacia Ultima Esperanza y demás estancias del Territorio.
También desde entonces se instauraron las llamadas "migraciones golondrinas", en las que los obreros llegaban a Magallanes contratados o en busca de trabajo en las estancias y frigoríficos, y después de las faenas volvían a su tierra de orígen a "pasar el invierno". Las estancias y frigoríficos de Ultima Esperanza recibieron mayoritarios contingentes de obreros chilotes, acrecentados hacia los años treinta y cuarenta, con la instalación del regimiento "Lanceros" y la apertura del mineral de carbón de Río Turbio (Santa Cruz).
Durante la primera mitad del siglo XX, los flujos migratorios chilotes descendían desde el Archipiélago de Chiloé en dirección del puerto de Punta Arenas, desde donde viajaban a las estancias del continente, de Ultima Esperanza o a Tierra del Fuego.
Otros obreros seguían camino hacia las estancias y frigoríficos de la Patagonia argentina, para regresar a su tierra a fines de la temporada de esquila y de faenamiento en los frigoríficos.
Muchos de estos obreros sin embargo, se fueron quedando en Puerto Natales, Punta Arenas o Porvenir, o también en Río Gallegos y Río Grande; formaron su familia allí, construyeron sus pequeñas casas en madera y zinc y fueron poblando la Patagonia.
Hacia la década de los cuarenta y los cincuenta, los chilotes constituían alrededor del 80% de la población natalina. El Centro "Hijos de Chiloé" de Puerto Natales siempre ha sido un lugar de intensa actividad social y cultural...
El sindicalismo natalino, por su parte, responde a una impronta ideológica distinta y sigue una trayectoria diferente al sindicalismo de Punta Arenas.
Los textos sindicales elaborados hacia 1922, y que se han presentado anteriormente, reflejan precisamente esa orientación, aún cuando ésta se ha despojado de su orientación hacia la "acción directa" y se ha volcado a las huelgas.
Pero además, forma parte de esta tradición natalina, una rica y variada prensa que expresaba en diversas formas, y desde distintos puntos de vista ideológicos y culturales, el sentir de los habitantes y del pueblo de Ultima Esperanza.
El primer diario auténticamente obrero de Natales fué "El Heraldo de Natales" fundado y dirigido por Hernán Octavio Silva, y del cual sólo aparecieron dos números en 1917. Hacia 1921 aparecieron dos periódicos de orientación popular: "La Verdad", bajo la dirección de Ismael Villarroel, y "La Idea", de orientación comunista, pero de los cuales sólo aparecieron un número respectivamente. Ismael Villarroel editó después en 1923, otro periódico titulado "El Ciudadano", también de efímera existencia.
En 1924 apareció el órgano del Sindicato de Campo y Frigorífico "El Esfuerzo", que circuló por muchos años, incluso a través de la clausura de que lo hizo objeto la dictadura de Ibañez. Dirigieron "El Esfuerzo" tres figuras destacadas del periodismo obrero natalino: Miguel Angel León, Juan Aguilar Collao y Manuel Callahan G.
Hacia 1937 se comenzó a publicar en Natales el periódico "Claridad", cuyo fundador y primer director fue el abogado socialista Nestor Donoso Molina, de larga trayectoria en el socialismo magallánico y en la acción sindical. "Claridad" pasó a ser así el órgano del Partido Socialista de Puerto Natales, circulando hasta 1946 y reapareciendo brevemente en 1959. Uno de los directores de este periódico fué Raúl Alvarado.
En la década de los cuarenta circulaban en Natales cinco periódicos simultáneamente, entre los cuales "El Esfuerzo" continuaba expresando los intereses de la clase obrera del campo natalino, mientras "Claridad", "Acción" y "Adelante" representaban las posturas de algunos partidos políticos.
El Sindicato de Campo y Frigorífico hacia 1930 y 1935 agrupaba no solamente a los obreros de las faenas de esquila.
El obrero Oscar Flores, testimonia al respecto: "En ese tiempo era el Sindicato de Campo y Frigorífico y Oficios Varios, y pertenecían a ese sindicato personas que no solamente trabajaban en ganadería, sino que también los carreros, los carpinteros, los albañiles, o sea, todos pertenecían al Sindicato, porque en ese tiempo era uno solo."
El estilo de conducción propio del Sindicato de Campo y Frigorífico en la década de los treinta, difería del Sindicato Ganadero de Magallanes.
Mientras los sindicalistas puntarenenses (ya influenciados por las corrientes socialistas y comunistas, y con un estilo más vertical de conducción), funcionaban de manera que la directiva tomaba las decisiones principales (acerca de los pliegos de peticiones, por ejemplo), los obreros natalinos en cambio (aún influídos por las ideas anarquistas) confiaban sobre todo a la asamblea las resoluciones principales.
Agrega al respecto don Oscar Flores: "Claro, el Sindicato Ganadero de Punta Arenas era legal, con personalidad jurídica. En ese sindicato la directiva mandaba y aquí en Natales, en cambio, los trabajadores en general mandaban; aquí en Natales se venía a discutir y a dar cuenta a la asamblea. Lo que la asamblea ordenaba era lo que había que hacerse. Había en ese tiempo, asamblea todos los miércoles. Allí se reunían y lo que decía la asamblea era lo que tenía que hacerse, por ejemplo si se iba a la huelga o no se iba."
La sede del Sindicato de Campo y Frigorífico de Natales se encontraba en Ladrilleros esquina Bulnes, según el mismo informante señalado. Y en ella, además de la Biblioteca social, se realizaban actividades culturales a través del Teatro Obrero y de su cuadro artístico, además de la difusión realizada mediante el periódico "El Esfuerzo".
El teatro "Libertad" del Sindicato, realizaba una activa difusión cultural, teatral e incluso cinematográfica. Su sala, constituía en sí misma una significativa obra del arte obrero, ya que sus paredes estaban cubiertas de numerosos bajorrelieves en madera, que representaban todas las distintas faenas del campo magallánico.
Las fechas históricas de conmemoración en Puerto Natales, algunas de ellas implantadas desde la década de los veinte, eran el 1° de Mayo, el 23 de enero y el 27 de julio.
Nos relata acerca de estas celebraciones, nuestro informante don Oscar Flores: "Para el 1° de Mayo, se hacía una velada en el sindicato, se hacía una romería al Cementerio para ir a visitar a los dirigentes. También había un discurso en el sindicato y otro en el cementerio. Al cementerio se iba con los estandartes, y también se iba al cementerio para el 23 de enero y el 27 de julio."
Algunas de las tumbas de Puerto Natales que recuerdan los sucesos del 23 de enero de 1919, llevan lápidas que fueron colocadas por la sección natalina de la Federación Obrera de Magallanes y después fueron cuidadas y objeto de veneración año a año por el Sindicato de Campo y Frigorífico.
En el cementerio de Puerto Natales hay una tumba con cuatro lápidas de mármol que dicen: "La Federación Obrera de Magallanes deposita esta lápida en la tumba de los mártires caídos en la jornada del 23 de enero de 1919, como ofrenda al gesto heroico de los proletarios. QEPD Carlos Viveros, Enrique Espinoza, José Therán, Ramón Mansilla, Alejandro Muñoz, Juan Saldivia." Otra lápida recuerda al obrero Enrique Espinoza y dice: "A nuestro querido amigo Carlos Viveros Q.E.P.D., trágicamente muerto 23.I-1919." Y se destaca ésta escueta lápida con claros acentos anarquistas: "Sucumbieron en la acción, por la idea y el pensamiento libre. Pensamiento y acción es la divisa. 23-I-1919."
Finalmente cabe destacar a algunas de las figuras más representativas del sindicalismo natalino, entre las cuales, sin duda Juan Aguilar Collao es la más importante, junto a Ulises Gallardo Martínez, quién -como se ha visto- participara en la primera Federación Obrera de Magallanes y fué elegido Regidor por Puerto Natales en 1938. Pero, también se destacan Octavio Castro Saez, quién comenzara su vida sindical como dirigente del gremio de los profesores, continuara como Regidor (entre 1944 y 1950) y Alcalde (en cuatro ocasiones desde 1950) y culminara como Intendente de Magallanes durante el gobierno de la Unidad Popular. Ocupa también un lugar de importancia en el sindicalismo natalino, el obrero socialista Abel Paillamán Tenorio, quién fue inicialmente dirigente del Sindicato de Campo y Frigorífico y llegó a ser Regidor de su ciudad (en 1953).
Otra figura de importancia en la tradición sindical natalina fue Juan Efraín Ojeda, obrero socialista que se inició en las estancias de Ultima Esperanza, fué elegido Regidor en la primera elección municipal en Puerto Natales (1935) y llegó posteriormente a Diputado por Magallanes. (838)

Ante la crisis que experimentaba la industria maderera, los industriales (12 empresarios), contratistas y sindicatos obreros del sector, formaron una comisión de estudio para resolver sus dificultades. En la actividad maderera trabajaban alrededor de 1.600 obreros, de los cuales 750 eran obreros permanentes, con una capacidad total de producción anual de 41.390 metros cuadrados.


En este año, los obreros del Sindicato maderero acordaron aceptar el Convenio propuesto por los contratistas, con los salarios fijados por éstos.
La percepción de crisis que experimentaban los obreros en madera, se extendió a los demás sectores obreros del Territorio.
Varios factores se fueron combinando como lo expresa una crónica periodística local del año 1930: "...la situación de crisis porque atraviesa el Territorio, cada día adquiere mayores proporciones, ocasionando nuevas desocupaciones de obreros que regularmente trabajaban en las industrias locales. Aparejada a esta situación se encuentra también la de los trabajadores que han llegado en los últimos vapores, alentados por la perspectiva de encontrar trabajo en las próximas faenas. El Comandante del Destacamento Magallanes Teniente Coronel Sr. Valenzuela, ha dispuesto que los conscriptos de Aysén, que hicieron su servicio militar en Magallanes, deben pasar por la Comandancia, a fin de concederles pasaje de regreso hasta Puerto Montt. Se ha adoptado este temperamento en vista de que algunos exconscriptos, se quedaron en Magallanes en busca de ocupación, pero que dado la situación general de crisis, no han podido cumplir con sus deseos." (839)
En diciembre de 1930 visitó Magallanes un Ministro de Estado, el Ministro de la Propiedad Austral, pero las autoridades de la zona pidieron a los dirigentes obreros que no hagan mención a los problemas de cesantía en el Memorial entregado al visitante.

1931:

tentativas de control

de las organizaciones obreras

de Magallanes

durante la dictadura de Ibañez

A partir de 1930 y 1931, es difícil separar dentro de las organizaciones obreras de Magallanes, a aquellas que seguían sometidas al férreo control de las autoridades, de otras que mantenían o trataban de mantener su independencia.


El movimiento sindical comenzó a dividirse en Magallanes.
Aparecieron los dirigentes obreros de inspiración socialista o comunista, por un lado, y los dirigentes ibañistas por el otro. Pero, es necesario reconocer que esta dirigencia ibañista de extracción obrera no había surgido de la nada.
El "ibañismo sindical" si es que se le puede denominar de alguna manera a esta tendencia, se nutrió de algunos dirigentes socialistas, de algunos anarquistas arrepentidos, de líderes u obreros de inspiración regionalista y de radicales de diferentes sectores.
La tendencia ibañista que se introdujo en el movimiento sindical, tendió a formar una entidad que reúna los sindicatos bajo su férula: así surgió el Congreso Social Obrero.
En mayo de 1931, la organización que agrupaba a los trabajadores de Magallanes, el Congreso Social Obrero, celebró el 1° de Mayo en el Teatro Politeama de Punta Arenas, con la presencia de las autoridades civiles y militares de la provincia, y de representantes de las Sociedades Mutuales, y en el petitorio resultante del encuentro, solicitaban la creación de un Mercado Municipal y de Escuelas Nocturnas Municipales, la aplicación de medidas de colonización del territorio, así como un conjunto de medidas de intervención económica, tales como el abastecimiento de leña barata para la calefacción, el abaratamiento del pan y la fijación del precio de la carne.
Obsérvese aquí la continuidad y repetición de los temas de demandas de las organizaciones obreras magallánicas, lo que habla de la continuidad y repetición en el tiempo de los problemas regionales y locales.


Sindicatos y organizaciones obreras

de Magallanes

hacia 1929-1930

Las principales organizaciones y sindicatos que existían en Magallanes en 1929-1930 eran:




  • Sindicato de Electricistas de la Compañía de Electricidad de Punta Arenas.

  • Sindicato de Mineros.

  • Sindicato Profesional de Campo.

  • Sindicato de Zapateros y Anexos de Punta Arenas.

  • Sindicato Profesional de Isla Riesco.

  • Sindicato Profesional de la Industria Ganadera y Frigorífica de Magallanes.

  • Sindicato Maderero.

  • Sindicato Metalúrgico.

  • Sindicato Pesquero de Magallanes.

  • Sindicato de Mina Loreto.

  • Sindicato de Chauffeurs de Magallanes.

  • Sindicato Femenino de Oficios Varios.

  • Sindicato Zapatero.

Muchos de los temas planteados a lo largo de los años treinta se reflejan en el "Manifiesto al Pueblo de Magallanes" (24 de mayo de 1930), en el que las organizaciones obreras plantean: "Los tiempos que cruzan en la fecha presente, imponen la atención preferente de todos los organismos sociales del Territorio. El progreso y la vida del pueblo de Magallanes encuéntranse al borde de la sepultura; pues, es el momento en que los ciudadanos debemos encarar la situación álgida que se nos presenta; nuestra actitud de dirigentes obreros debe estar pronta a ocuparse con insistencia empeño a lo que dice tener relación directa con los problemas que afectan los intereses del pueblo en general. Los problemas a tratarse son los siguientes: 1° derogación de la nueva ley de construcción;2° inversión de 1 millón de pesos para la pronta construcción de las habitaciones baratas;3° apoyo a la creación de la industria textil;4° cumplimiento de la ley de Colonización y Arrendamiento de Tierras.5° construcción de un Policlínico Popular.



6° petición de visita de una Comisión Parlamentaria a Magallanes." (840).
Con la implantación de la dictadura de Ibañez, desde 1927 en adelante, las organizaciones obreras debieron reestructurarse y adoptar una posición definida favorable o de oposición, pero la política oficial fue de ejercer control exterior sobre los sindicatos.
El gobierno de Ibañez, por intermedio de la propia legislación social establecida por Alessandri y de diversos mecanismos políticos y administrativos de control, logró neutralizar e influenciar el funcionamiento de numerosas organizaciones sindicales.
Aún en este contexto, las organizaciones sindicales más poderosas, trataban de mantener una presencia activa en el medio regional, como es el caso del Sindicato Profesional de la Industria Ganadera y Frigorífica de Magallanes, uno de los dos gremios campesinos más poderosos de la zona, el que desde 1930 publicó su propio periódico mensual "El Productor".
En los inicios de la década del treinta, la actividad económica en Magallanes abarcaba desde la industria ganadera, por lo demás, eje de la producción regional y patagónica, así también como otras ramas industriales como los frigoríficos, la actividad marítimo-portuaria y la industria maderera.

Leña y aserraderos:

un contrato de compraventa

de leña de 1931

Para ilustrar las condiciones en las que la industria de los aserraderos operaba en Magallanes hacia 1931, se presenta un contrato de compraventa de leña acordado entre un pequeño obrero-aserrador y la Sociedad Anónima Ganadera y Comercial Menéndez Behety.




"Contrato de compraventa de leña en rajas,

entre el señor Ramón Benavides

y la Sociedad Anónima Ganadera y Comercial "Menéndez Behety"

Sección Aserraderos "Loreto".


1° El señor Benavides se compromete a vender, y la Sección Aserraderos se compromete a su vez a comprar, la cantidad de OCHENTA MIL RAJONES DE LEÑA, cantidad que puede llegar hasta CIEN MIL a opción de la Sección Aserraderos.
2° El sr. Benavides declara que esta leña la saca de los campos fiscales que tiene en concesión.
3° Cada rajón de leña debe tener como minimum, siete pulgadas de grueso en su punta más delgada y de siete pies de largo; siendo la leña completamente sana y sacada del monte virgen y sin quemar.
4° El señor Benavides entregará la leña cargada en los carros del F.C. de la Mina Loreto, debiendo venir cada vagón con su recibo correspondiente indicando la cantidad de rajas para poder ser controlado en el aserradero a su descarga.
5° El flete de los carros del ferrocarril y la descarga de la leña será por cuenta de la Sección Aserraderos.
6° La Sección Aserraderos pagará al señor Benavides sesenta y dos centavos m/c chilenos por cada rajón de leña que reciba como indican las cláusulas precedentes, pero si hay rajas delgadas entonces esas se contarán de dos por una y se le descontará la parte proporcional del flete del ferrocarril; como también si vienen rajas malas se rechazarán y será por cuenta del sr. Benavides el flete respectivo y los gastos de descarga.
7° La sección Aserraderos pagará al señor Benavides cada quince días el valor de las rajas recibidas conforme, para cuyo efecto se hará la liquidación correspondiente con arreglo a los recibos respectivos; debiendo descontarse de cada liquidación el cincuenta por ciento de su valor para ser abonado a la deuda que el señor Benavides tiene pendiente con la Sección Comercial y Ex-Agencia Dodge de la Soc. Menéndez Behety. Una vez cancelada esta deuda las liquidaciones se pagarán por su valor total, salvo los descuentos que pudiera haber por la mala calidad de la leña.
8° Cada carro deberá ser cargado con un minimum de trescientos rajones de leña.
9° El señor Benavides empezará a entregar leña en el mes de octubre o a principios de noviembre del presente año o antes si el tiempo se lo permite y debe dar término a su entrega el 28 de febrero de 1932.
Para constancia firman las partes en dos ejemplares de un mismo tenor, en Magallanes a 31 de marzo de 1931." (841)

Hacia 1931, el Congreso Social y Obrero de Magallanes, sometido inicialmente a fuerte control por la dictadura de Ibañez, y a continuación quedando sin una dirección ideológica clara, agrupaba a alrededor de 3.000 obreros y empleados del Territorio.




El Congreso Social Obrero

de Magallanes

(1931)

El Congreso Social Obrero de Magallanes, en 1931, tenía agrupados a los siguientes Sindicatos, con indicación del número estimado de socios por cada uno de ellos:




  • Sindicato Profesional de Metalúrgicos y Anexos (71).

  • Sindicato de Gente de Mar y Playa (600).

  • Sindicato Profesional de Obreros en Madera (200).

  • Sindicato Profesional de Zapateros y Anexos (35).

  • Sindicato de Oficiales de la Marina Mercante Nacional.

  • Sindicato Profesional de Choferes Asalariados (40).

  • Sindicato Profesional de Choferes del Servicio Público (44).

  • Sindicato Industrial de Electricidad (26).

  • Sindicato Industrial Mina Loreto (40).

  • Sindicato Profesional Femenino de Oficios Varios.

  • Sindicato Profesional de Costureras "La Aguja".

  • Sociedad Mutual de Carpinteros.

  • Círculo de Periodistas (35).

  • Sociedad de Empleados de Comercio de Magallanes (500).

  • Sindicato Ganadero y Frigorífico de Puerto Natales (600).

  • Sindicato de Gente de Mar y Playa de Puerto Natales.

  • Sindicato Carbonífero y Anexos de Isla Riesco.

Obsérvese que en esta organización no se integraba el Sindicato Ganadero y Frigorífico de Magallanes, el recientemente formado Sindicato Profesional Ganadero de Tierra del Fuego (agosto de 1932) así como el Sindicato de Campo y Frigorífico que agrupaban a la gran mayoría de los trabajadores de las grandes estancias del Territorio.

La caída del régimen de Ibañez (a mediados de 1931), significó cambios inmediatos en los dirigentes del Congreso Social Obrero.
En un Comicio público y masivo realizado en la Plaza Muñoz Gamero de Punta Arenas el 2 de agosto de 1931, los sindicatos obreros celebraron este hecho y expresaron al nuevo Gobierno: "La clase trabajadora y pueblo en general reunido en comicio público, acuerda adherirse y felicitar al nuevo Gobierno por haber vuelto al régimen constitucional. Habiéndose clausurado las imprentas obreras en el tiempo de la dictadura y considerando que son indispensables para la divulgación de las ideas e instrucción del pueblo, solicita la devolución de ellas conforme inventario." (842)

El Congreso Social Obrero

hace crisis después de la dictadura de Ibañez

y se constituye

la Unión de Asalariados de Magallanes

A continuación, inmediatamente de producida la caída de la dictadura de Ibañez, desaparece como por "arte de magia" la entidad denominada "Congreso Social Obrero": sus dirigentes desaparecieron discretamente en el anonimato y otros, más audaces y voluntariosos, emigraron a otras tiendas políticas.


Entonces, se constituyó en Magallanes la llamada Convención de Asalariados.
En efecto, el 26 de agosto de 1931 se inauguró en Punta Arenas una Convención de Asalariados convocada por la Congreso Social Obrero, y cuyos temas de discusión fueron la creación de una central obrera regional, los problemas relacionados con las tierras magalláncias, los métodos de lucha más adecuados para el movimiento sindical. (843).
Fueron elegidos directivos de esta Convención, los dirigentes O'Higgins Momberg (delegado de los obreros de Puerto Natales), Gregorio Norambuena (delegado del Sindicato Metalúrgico), Ismael Low (representante del Sindicato de Obreros en Madera), y Aparicio Reyes (del Sindicato de Electricistas).
Uno de los primeros planteamientos públicos realizados por la Convención de Asalariados, fue una propuesta de demandas realizada por los Sindicatos Ganadero de Magallanes y de Campo y Frigorífico de Natales.
En este documento se planteaba, entre otros temas, la abolición del impuesto a la renta a los asalariados, la terminación de la construcción de los hospitales de Puerto Natales y Porvenir, la reserva de campos fiscales para abastecer de leña al pueblo de Natales y manutención de animaes empleados en su acarreo, la creación de una sucursal de la Caja de Ahorros en Porvenir, la petición de que se puedan centralizar las organizaciones sindicales aún cuando no sean afines, la instalación de postas de primeros auxilios en las estancias de Caleta Josefina, San Gregorio, Cerro Guido y Laguna Blanca. (844). Tambien esta entidad pidió el abaratamiento de los artículos de subsistencia.
La Convención de Asalariados se clausuró el 2 de septiembre de 1931. La Convocatoria a la clausura del evento decía: "Trabajadores!. Nuestro deber del momento es de permanecer unidos. Y con este propósito desinteresado, invitamos a la gran asamblea de hoy, que se llevará a efecto en el local de la Sociedad Cosmopolita. Opinamos que la clase asalariada de la región debe hacer acto de presencia en esta ocasión, con el objeto de resguardar la defensa de nuestros intereses colectivos. ¡Por lo tanto, todos a la asamblea de hoy!. O'Higgins Momberg, Presidente, Ismael Low, Secretario." (845).
En el evento de clausura de la Convención se dio por constituida la Unión de Asalariados de Magallanes.
El discurso pronunciado en la clausura de la Convención de Asalariados, por el representante del Sindicato Profesional de Campo y Frigorífico de Puerto Natales, Víctor Valencia, refleja el espíritu del encuentro: "Compañeros: Por primera vez venimos a poner pié en esta tribuna para dirigir nuestra sincera palabra ante esta solemne asamblea, auspiciada por la Convención, a la que nos honra haber tenido participación en nuestro carácter de representante del Sindicato Profesional de Campo y Frigorífico de Natales, en cuyo nombre tenemos el alto honor de hablar. En estos momentos históricos en que la justicia y la sociedad vuelven a estrechar su más franca amistad denro de un vínculo de fraternidad y solidaridad, para defender sus intereses, nace también a la vida una madre cariñosa que cobijará bajo sus auspicios a todos los obreros de Magallanes que hann venido luchando incansablemente para sostener la unión de los trabajadores, los cuales habían quedado a merced de los poderosos, después de entregar los profesionales politiqueros el país a los audaces. Esta madre se denominará Unión de Asalariados de Magallanes, y su programa tenderá a encarar todos aquellos problemas que encarnan el sentir unánime de los habitantes del Territorio; y de esta Central penden la tramitación de los proyectos presentados a la Convención por las instituciones adheridas. Como es de dominio de todos, el Sindicato de Campo, por circunstancias que para vosotros no serán extrañas, no podrá ser representado ante la Unión de Asalariados de Magallanes por personas ajenas a la industria ganadera. Por esto, hemos resuelto por la voluntad unánime de los trabajadores del Sindicato de Natales, designar al Sr. Carlos Plata representante nuestro ante la Central, por conocerle su actuación durante muchos años, al frente de las huestes obreras y del conocimiento de las organizaciones y trabajos de la índole..." (846).


Unión de Asalariados
Cita a reunión para mañana a las 20.30 horas, a todos los presidentes y secretarios, a fin de firmar el memorial que enviará al norte, relacionado con la ley de sindicalización obligatoria. Se ruega llevar el timbre de la institución.
El Presidente. (847)

En medio del ambiente de inquietud social y de reorganización gremial que vivían los trabajadores de Magallanes se constituyó en Punta Arenas el Partido Socialista. La organización, con el nombre de Partido Socialista Marxista, se fundó el 22 de agosto de 1932.(848).

El Consejo Ejecutivo Regional del Partido Socialista Marxista, sección Magallanes, nos ha pedido la publicación de lo siguiente:
Mañana a las 09.30 horas en el Teatro Politeama se efectuará la magna asamblea que ha organizado el Partido Socialista Marxista, con el objeto de dar a conocer públicamente los principios y finalidades de esta nueva organización política.
Se hace una invitación general a todos los simpatizantes con el socialismo, a finde que concurran a esta reunión. Varios dirigentes del partido usarán de la palabra. Después de realizada la reunión, se abrirá el libro de registro, para los que deseen inscribirse.” (849)

Se constituyó un Comité Ejecutivo Regional y convocaron a una amplia asamblea de simpatizantes, la que se efectuó a las 9.30 hs. del domingo 28 de agosto de 1932 en el teatro Politeama.


El lunes 29 el periódico local informaba del evento: “Centenares de obreros y empleados concurrieron a la asamblea pública del Partido Socialista.” (850). En el acto hicieron uso de la palabra los dirigentes Salvador Sackel, secretario del partido, Julio Silva, presidente, Ramón Felium, dirigente obrero; Francisco Freire, Luis Requena, Ismael Low y Ulises Gallardo. Relata “El Magallanes” esta última parte del acto: “Ofrecida la palabra, el señor Ismael Low se refirió a la deficiencia que observan en algunas leyes sociales, expresando que la acción de los representantes genuinos del pueblo, debe ceñirse a reformar esas leyes para que cumplan su cometido. Cerró la manifestación el señor Ulises Gallardo, quién invitó a todos los simpatizantes con el socialismo a que firmaran los registros del partido. Una vez terminada la asamblea, en el foyer del teatro se inscribieron en el Partido centenares de obreros y empleados.” (851)
¿Qué atraía en los obreros el programa socialista de 1932?
Habiéndose declarado un “partido de clase”, el programa de esta nueva organización incluía entre los 22 puntos de su Programa Mínimo, las siguientes demandas: “...2. Revisión de las leyes que se refieren a la Caja de Previsión de Empleados Particulares, de los Ferrocarriles, de los Empleados Públicos y Periodistas y de la del Seguro Obrero Obligatorio...4. Solución del problema de la cesantía mediante la expropiación de los grandes latifundios, del establecimiento de Cooperativas de Producción Agrícola, etc. 5. Creación del subsidio obligatorio a costa del Estado y de los patrones, para los obreros y empleados cesantes. Creación de las Juntas Comunales de Subsidio. 6. Reconocimiento del derecho a la vivienda a los obreros y empleados cesantes. Creación de las Juntas Comunales de la Vivienda... 8. Establecimiento del jornal mínimo para los obreros y campesinos y del sueldo mínimo para los empleados fiscales y particulares. Reconocimiento de la igualdad de sexos en los salarios. A igual trabajo igual remuneración. Pago de los jornales y sueldos de los obreros y empleados, de acuerdo con la fijación del cambio internacional. 9. Reducción de la jornada de trabajo a seis horas. Establecimiento de la semana de treinta y tres horas para los trabajadores (obreros y empleados). Ajuste semanal de los salarios. Prohibición y penalidad del trabajo a trato o a domicilio. 10. Liberación económica y protección social al indio. Creación de Escuelas Agrícolas y Escuelas talleres en las reducciones indígenas. 11. Nacionalización por el Estado de todas las fuentes de producción: salitre, carbón, minerales, petróleo, gas, electricidad, pesquería, maderas, ganadería, frigoríficos, etc...” (852)
El Partido Socialista estaría llamado a constituirse en los decenios siguientes en la organización política más influyente dentro de la clase trabajadora de Magallanes.


Junta de Conciliación

Se constituirá esta tarde
El Inspector Provincial del Trabajo y Presidente de la Junta Permanente de Conciliación, ha citado para esta tarde a las 17.30 horas, a los miembros que integran dicha Junta, a fin de proceder a su constitución. Como se sabe la Junta de Conciliación está compuesta por las siguientes personas: señores Belisario Videla, Jorge INEN, Juan Gibbons, Carlos Plata, Ismael Low y Salvador Sackel. (853)

La voz de las mujeres:

los primeros sindicatos de mujeres

en Magallanes

La crisis económica estaba haciendo estragos en Magallanes y, particularmente, entre los sectores más pobres de la población, y dada la gravedad de la situación social y la inacción de los sucesivos e inestables Gobiernos del período, las mujeres comenzaron a expresarse y a exigir soluciones prontas. Las autoridades hubieron de establecer formas de racionamiento para la distribución de productos alimenticios.




Mañana se repartirán vales de racionamiento
De la Secretaría de Bienestar Social se nos pide publicar la siguiente lista de personas que están citadas ára mañana jueves 25, a las 10 horas, para retirar sus vales de racionamiento: (sigue una lista de 28 personas). (854)

En esta etapa se destaca la dirigente Ana Rodríguez de Serantes, por la clarividencia de sus puntos de vista. En septiembre de 1931, el Sindicato Femenino de Oficios Varios, dirigido en aquel entonces por Ana Rodríguez, presentó a la Convención de Asalariados un extenso pliego de demandas enfocadas específicamente desde el punto de vista de la mujer magallánica del pueblo.


En este interesante documento se plantea la necesidad de la construcción de viviendas a precios rebajados para los obreros, de un Mercado Municipal en Punta Arenas, las vacaciones de invierno para los estudiantes, y la necesidad de que se establezca una atención obstétrica al alcance de las familias y las mujeres del pueblo.
Respecto a los artículos de primera necesidad el pliego del Sindicato Femenino plantea sus quejas y presenta una ilustrativa enumeración de aquellos artículos de más frecuente consumo popular en Magallanes: "En cuanto a los artículos de primera necesidad y estricta necesidad como lo son el pan y la carne, os puedo manifestar que éstos ya van siendo de lujo, por cuanto su precio actual no está al alcance equilibrado de nuestros exhaustos bolsillos. Y así con todos los demás artículos que necesitamos para nuestra mantención, y si no el ejemplo va a la vista con los siguientes precios: porotos $ 1.20 el kilo; guatas $ 1.20; patitas $ 1.60 la docena; grasa $ 2 el kilo; un pan de luche $ 1.40; una cabeza de capón $ 0.60; una asadura (pana, bofe y corazón del animal) $ 0.40; un pan de jabón $ 0.60; un kilo de nueces $ 3, etc. La pronta apertura del Mercado Municipal sería la solución de todo esto y en consecuencia el abaratamiento de los artículos de consumo de primera necesidad. Debemos hacer hincapié en este sentido, porque es bien sabido que la base de una buena salud y robustez es una sana y abundante alimentación, factor del que adolescemos y que nos imposibilita para criar bien nuestros hijos, dejándolos a merced del terrible flagelo que tarde o temprano hará presa de ellos, la tuberculosis. Para qué hablar de la leche, cuyos precios son prohibitivos y que de consiguiente no se hallan al alcance de nuestras modestas entradas." (855).
Por aquel entonces, funcionaban en Punta Arenas dos sindicatos femeninos: el Sindicato Femenino de Oficios Varios, que integraba distintas especialidades de mujeres trabajadoras, y el Sindicato Profesional de Costureras "La Aguja", que reunía a modistas y costureras.
A mediados de noviembre de 1931, la Unión de Asalariados convocó y realizó un amplio mitin público en el que planteó las principales demandas de los trabajadores del Territorio.
En el discurso de apertura de este mitin en la Plaza Muñoz Gamero, el Presidente de la Unión de Asalariados de Magallanes, José Alvarez, expresó en parte lo siguiente: "...Pueblo!. Todo lo que vemos a nuestro alrededor, es el fruto del sacrificio hecho por el proletariado, a cambio de cuatro miserables centavos. No hay un grano de arena que no sea llevada por voluntad de esa masa consciente que vive en el mundo sin ambiciones. Pues, aquí todos estamos condenados a producir para los eternos privilegiados; es muy justo entonces que la voz de los trabajadores sea escuchada y tomada en cuenta por los hombres que nos gobiernan, ya que los que formamos la gran familia obrera chilena, sabemos que los males que sufre ésta son incontenibles. Ella está agobiada por las injusticias, cuyas consecuencias pesan hondamente sobre las conciencias de aquellos hombres que rigen los destinos de los pueblos, aunque irónicamente se dice que el pueblo es soberano; tengo la convicción de que ello es inexacto y sólo figura en el papel, pero no en la práctica. Libertad es otra expresión que suena bien y todos la apreciamos, sin embargo cuando se hace uso de ella para exteriorizar su sentir ante el público, primero hay que hacer mil reverencias y en caso opuesto se le aplica el epíteto de subversivo y comunista." Y a continuación dio por inaugurado el comicio con éstas palabras: "Pueblo, me complace altamente ver reunido en este recinto público a la clase trabajadora, la que cansada y fatigada por el cansancio de la injusticia social viene a pedir a los altos poderes públicos lo que necesita para bien de ella y por el progreso de la región que nos vió nacer, correspondiéndole al que habla la más noble misión en este instante, para dar por abierto este comicio en nombre de la Unión de Asalariados de Magallanes." (856).
Obsérvese el sobrio y digno acento de sabiduría popular que atraviesa este discurso improvisado, así como la visión certera y algo pesimista, acerca del lugar que están ocupando los obreros y asalariados en la sociedad magallánica de la época.

Otro memorial

de los obreros de Magallanes

al Presidente de la República

La costumbre de las organizaciones obreras de dirigir petitorios directamente al Jefe del Estado ya se había convertido en una tradición desde los tiempos de la Federación Obrera.


En el Memorial que acordaron al término del acto y que fue enviado al Presidente de la República, Juan Esteban Montero, se plantea, entre otras demandas, la libertad para los detenidos por el movimiento de la Escuadra, la aplicación de un Plan de Colonización que fortalezca el poblamiento del territorio, la descentralización de la Junta de Beneficencia y la construcción de los hospitales de Puerto Natales y Porvenir, la abolición de la Ley de Cabotaje por estimarla lesiva para los intereses de la población, y el abaratamiento de la carne, mediante la dictación de una ley de emergencia. Firman este Memorial los dirigentes José Alvarez Guerrero, Presidente y J. Franco Freire, Secretario de la Unión de Asalariados de Magallanes.
Y ante la aflictiva situación económica que afectaba a la economía magallánica, a fines de noviembre de 1931, los gremios obreros acordaron enviar junto a las organizaciones empresariales de la zona, un nuevo Memorandum al Presidente Montero, en el que le expresan entre otros conceptos, la idea de acelerar los trabajos de exploración petrolífera que por aquel entonces se efectuaban en el sector de Tres Puentes.

"Magallanes, noviembre 27 de 1931.



Señor

Presidente de la República,

Don Juan Esteban Montero,

Presidencia de la República.

SANTIAGO.
Excmo. Señor:
Ya tiene conocimiento el Supremo Gobierno de la situación por demás aflictiva en que se encuentra, actualmente, este Territorio. Desvalorizados sus productos, paralizadas sus industrias, restringido su comercio a las necesidades más apremiantes del consumo local, el problema de la vida para los 39.000 habitantes de Magallanes, se hace cada vez más difícil y angustioso.
El número de sus desocupados aumenta continuamente y alcanza ya alarmantes proporciones. En una región carente de lo más indispensable para el bienestar humano, este peligro amenaza con complicaciones sociales de consecuencias incalculables.
El valor inmobiliario urbano se desvanece.
Con ello el crédito y la confianza se restringen y se ahogan las iniciativas de reacción. La ayuda fiscal no se vislumbra por que, en nuestro aislamiento y pobreza, ninguna obra pública de aliento podría justificarse.
Solo ampliando nuestro campo de posibilidades con los recursos con que la naturaleza nos ha favorecido y que aún permanecen en la reserva de la inacción, sería posible remediar en forma práctica y eficaz, los males que se ciernen sobre nosotros.
Hoy por hoy no divisamos otro recurso de resurgimiento regional que la explotación de los yacimientos petrolíferos, cuya existencia, en la zona de Tres Puentes, es un hecho tan cierto y evidente que no admite duda." (857)
Este premonitorio y progresista Memorandum lleva las firmas de los dirigentes del Sindicato Ganadero y Frigorífico de Magallanes, de la Sociedad de Empleados, del decano del Cuerpo de Abogados, del Presidente y Secretario de la Sociedad Rural de Magallanes, de la Corporación de Comerciantes e Industriales, de la Cámara de Comercio, del Rotary Club, de la Asociación Médica, de la Federación Católica de Ayuda Mutua y Previsión Social y de las Sociedades Mutuales, lo que pone de relieve la gravedad que revestía la situación económica, como que haya logrado reunirse esta diversidad de entidades regionales, tras una demanda común.
Al margen de la demanda por los trabajos petrolíferos en Tres Puentes, lo significativo aquí es el contenido progresista del documento, al intentar proponer vías de solución a la crisis imperante, mediante una acción más decidida del Estado y de preservación de los intereses nacionales.
A su vez, la sublevación de la Marina, ocurrida en septiembre de 1931, hubo de tener repercusiones en Magallanes, como se verá más adelante, en la forma de relegados que fueron enviados al extremo austral.
Sin embargo, el gran problema que aquejaba a los trabajadores era la cesantía.


Recogida de leña, caza y busca de oro:

carestía, cesantía y subsistencias,

durante la crisis económica

en Magallanes

(1930-1933)

El gran drama social originado por la crisis económica en los primeros años de la década de los treinta en la Patagonia y en Magallanes en particular, fué la cesantía.


¿Cuáles fueron las medidas que adoptaron las autoridades y los propios obreros afectados por el desempleo?
Por parte de las autoridades de los sucesivos Gobiernos -en medio de la crisis política ya conocida- se recurrió a medidas paliativas, como la entrega de víveres mediante un organismo denominado Departamento de Cesantía, dependiente de la Inspección Provincial del Trabajo.
Los obreros cesantes, y muy frecuentemente no solo los obreros, recurrieron a diversos recursos de subsistencia como la recogida de leña en terrenos fiscales o la búsqueda de oro en los ríos de la Provincia.
Algunos documentos enviados al Intendente de la Provincia, ilustran mejor estos recursos de subsistencia.
En marzo de 1932, por ejemplo, el obrero-leñador Abraham Mansilla expone al Intendente Braulio Bahamonde que ahora se le prohibe retirar leña de ciertos predios fiscales: "...Esta determinación de la autoridad me priva de todo medio de vida y de trabajo con que vengo sosteniendo a mi familia, perjudicándome directamente a mi y a mi familia, y también a una crecida parte de población que se surtía de leña barata pñor mi intermedio, la cual tendrá ahora que pagar los más altos precios que exigen los acaparadores de leña y los concesionarios en grande campos fiscales, para los que no rigen las prohibiciones que obligan a los obreros de escasos medios. En el campo fiscal indicado tengo alrededor de sesenta carretadas de leña cortada por mi, en compamía de un obrero cesante y me veo en la necesidad de pedir respetuosamente la autorización necesaria para retirarla a fin de no perder mi trabajo de un mes y de no quedar en completa indigencia para el presente invierno. Creo en justicia que el señor Intendente que conoce la situación aflictiva porque atraviesa este Territorio y en especial la clase obrera y menesterosa, no podrá negar este permiso y que, dentro de las normas recomendadas por el Supremo Gobierno, procurará restablecer los permisos para la explotación de la leña fiscal, por ser trabajo que da sustento a numerosas familias de esta región." (858)
Similar es el caso del obrero Pedro Ampuero Barría, quién solicita permiso para sacar leña para su uso personal en terrenos fiscales y describe así su situación: "...Que siendo un hombre pobre y cargado de familia y sin trabajo y teniendo una carreta de mi propiedad, vengo en rogar a US: si lo tiene a bien quiera concederme un permiso para sacar unas treinta carretadas de leña para uso propio en los montes fiscales de Rio de los Ciervos colindantes al chorrillo Las Balas...Como la situación mía es difícil por tener cinco hijos chicos y mi mujer que mantener rogaría a US. me autorizara también para sacar algunas carretadas de leña para vender y llevar el sustento a los míos ya que me encuentro en situación de cesante desde hace mucho tiempo, y no veo forma de trabajar por la escasez de trabajo y que se aproxima el invierno..." (859)
Otros obreros, también acuciados por la cesantía y el hambre, como Manuel Yáñez Barrientos, recurrían a la búsqueda de oro, a la que se refiere en la siguiente solicitud al Intendente de la Provincia: "Solicita permiso para cavar y catar minas de oro. Señor Intendente: Manuel Yáñez Barrientos, cesante, casado, con siete hijos, domiciliado en Miraflores esquina Altamirano de esta ciudad...a US respetuosamente expone: Que encontrándose cesante desde hace tiempo debido a la falta completa de trabajo en esta región, y debiendo procurar encontrar el sustento para los míos, deseo ver si en el trabajo de la busca de oro logro satisfacer mis necesidades. Por tanto, a US ruego, si lo tiene a bien, y en conformidad con las disposiciones vigentes, me conceda un permiso para catar y cavar minas de oro en el Rïo de los Ciervos, ubicado en este departamento. Magallanes, 15 de marzo de 1932. (Firmado) Manuel Yáñez." (860)
Otros, como el industrial Arturo Jacobs, dueño del Aserradero Dora ubicado en Seno Obstrucción, exponía a la autoridad si situación particular, mostrando así otro aspecto de la cesantía obrera: "...Que me he visto obligado de paralizar las faenas de mi aserradero en Puerto Dora, dejando sin trabajo a cerca de treinta hombres en vista de la imposibilidad de conseguir fletes comerciales para traer las maderas al punto de consumo, es decir a Magallanes. En temporadas anteriores los barcos que iban con carga a Natales pasaban a cargar a su vuelta, pero careciendo ahora los fletes para Natales no salen más los barcos de aquí. Tengo actualmente listos para embarcar unos 60.000 pies cuadrados de madera elaborada que podrían colocarse en Magallanes para construcciones, etc., y al poder trasladar esta madera me sería posible reanudar las faenas del Aserradero dando trabaja el número de obreros que he expresado." (861)
A mediados de 1932, la acción del Gobierno (en este caso, la Junta de Gobierno Militar que resultó del golpe del 4 de junio) -acosado por las demandas sociales, obreras e individuales- se orientaba principalmente a entregar víveres en la forma de raciones semanales de víveres, como parte de algunas medidas populistas que lo caracterizaron.
El Inspector Provincial del Trabajo, informaba en julio de 1932 al Intendente Luis Cuadra, al respecto: "Magallanes, 8 de julio de 1932. N° 4. Tengo el agrado de comunicar a V.S. que el Comité de Auxilio para Cesantes el que tengo la honra de presidir, ha atendido hasta hoy a las siguientes personas indigentes: en la sewmana que pasó 419 personas: 70 hombres, 76 mujeres, 73 menores de 2 años y 209 mayores de 2 años, gastandose la cantidad de $ 1.675 que da un resultado de $ 0.55 valor de ración diaria por persona. en la presente semana se han atendido 2.059 personas en la siguiente forma: 382 hombres, 388 mujeres, 427 menores de 2 años y 862 menores de 2 años. Se han gastado para éstos $ 8.705,88 resultando un gasto de ración diaria por personas de $ 0.61.- El total de menesterosos atendidos hasta esta fecha es de 2.478 con un gasto de $ 10.380,88 y cuyo valor medio por razión ha sido en total $ 0.59 diarios." (862)
Las raciones eran repartidas casa por casa por funcionarias Asistentes Sociales en la forma de paquetes conteniendo alimentos no perecibles para una semana.
En la frialdad de las cifras informadas por el Inspector Provincial del Trabajo Oscar González, al Intendente provincial, se refleja el profundo drama social y humano que ocasionaba la crisis en las familias más pobres de Magallanes.
Y pocos días más tarde, el mismo funcionario informaba de "...la labor realizada por el Comité de Auxilio de Cesantes durante el curso de la semana que termina. Se han atendido 890 personas: 198 hombres, 188 mujeres, 207 menores de 2 años y 297 mayores de 2 años. Se ha gastado en la atención de estos $ 3.982,91. Hasta esta fecha se atendieron 3.368 personas: 650 hombres, 652 mujeres, 707 niños menores de 2 años y 1.368 mayores de 2 años. Se ha gastado un total de $ 15.163,79 resultando $ 0.68 el valor de la ración diaria por persona." (863)
Los empresarios de la zona conocían directamente también de la gravedad de la situación, agravada por la cesantía estacionaria propia de las faenas que se realizaban anualmente en el verano, como lo refleja ésta nota dirigida en mayo de 1932 por la Compañía Frigorífico Natales Ltda., al Intendente Braulio Bahamondez: "Muy señor nuestro: tenemos el agrado de poner en su conocimiento que con fecha 14 de los corrientes, pondremos término a nuestra faena frigorífica por la actual temporada, con lo cual quedarán cesantes un total de doscientos cuarenta operarios. De estos trece son de Magallanes y los demás de Puerto Natales." (864)
El Comité o Comisión de Cesantes siguió funcionando en similares condiciones durante 1933, siempre bajo la dependencia de la Inspección del Trabajo y del Ministerio respectivo.
Los principales beneficiarios de la entrega de víveres y otras ayudas materiales durante la crisis del treinta, eran los trabajadores cesantes y sus familias, lo que indujo a las autoridades a "definir" quiénes debían ser considerados como "cesantes", como lo expresa el Decreto que con fecha 2 de febrero de 1933 transmitió la Presidencia de la República al Intendente provincial: "Por cesante se entenderá el obrero o empleado que se encuentre sin trabajo, por motivos ajenos a su voluntad, que careciere en absoluto de recursos propios, familiares o sociales que le permitan subvenir siquiera temporalmente al mínimo de sus necesidades y que, además, tenga capacidad moral para trabajar, en conformidad a las Leyes Sociales en vigencia y que no se negare a aceptar el trabajo que se le ofreciere ni le abandonare, sin causas justificadas." (865)
Hacia fines de 1933 (asumido el Presidente constitucional Arturo Alessandri nuevamente), ya se había institucionalizado el sistema gubernamental de ayuda a los cesantes, pero las autoridades siempre debían adoptar medidas de resguardo para evitar abusos, como aparece en esta circular enviada desde Santiago al Intendente, en la que se expresa entre otros conceptos: "El sr. Ministro del Interior en circular telegráfica de fecha 2 del actual, ha expresado a U.S. que el Supremo Gobierno desea por todos los medios a su alcance dar una solución al problema de la cesantía, para así liberarlo de los enormes desembolsos de dinero que irroga el mantenimiento y auxilio de los cesantes...La Comisión dará a U.S. siempre y en cada momento, la ayuda que sea necesaria para llevar a los obreros al trabajo y cerrará las puertas a toda petición que se refiera a auxilios de alimentación, vivienda u otros que sólo significan gastos enormes y que contribuyen más y mas a la degradación moral de nuestro pueblo. Puede U.S. contar con los pasajes para el traslado de obreros a faenas determinadas y con los auxilios necesarios para dejarlos instalados en el trabajo; pero estos traslados, para que resulten beneficiosos y de ellos se obtenga un resultado positivo y real, deben ser muy bien controlados y antes de concederlos, comprobar fehacientemente que el obrero encontrará en el punto de destino el trabajo que le permita independizarse. Si no se toman estas medidas, muy pronto aparece el abuso y por la idiosincracia de nuestro pueblo, el obrero se traslada de un punto a otro, casi siempre a la ventura y por último nuevamente recurre al auxilio fiscal." (866)
Aún así, con todas las medidas gubernamentales, el problema de la cesantía en Magallanes (tanto estacionaria como estructural producto de la crisis), sólo se vino a disminuir varios años más tarde.

Una imagen de las condiciones de subsistencia en Magallanes, la encontramos en los precios de los artículos de primera necesidad hacia 1932, en un documento inédito suscrito por un funcionario municipal.




"P R E C I O S

TOMADAS DE LAS CASAS COMERCIALES MAYORISTAS SOBRE LAS VENTAS AL DETALLE


Compartir con tus amigos:
1   ...   57   58   59   60   61   62   63   64   ...   105


La base de datos está protegida por derechos de autor ©composi.info 2017
enviar mensaje

    Página principal